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"LOS MUCHACHOS DE PETUNIA"
Autora: Severusphoenix
CAPÍTULO 11
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Minerva McGonagall fue de regreso a sus habitaciones, con la mente dando vueltas. Sirius Black … quien fuera la luz de sus ojos, junto con James Potter por tanto tiempo … después de todo era inocente. Y Albus lo sabía todo este tiempo.
Oh, ella entendía porque lo había hecho. Mantener a Harry con los Dursley era de suprema importancia, y Sirius hubiera malcriado a Potter. No hubiera permitido que se le rompiera una uña, mucho menos dejaría que Harry Potter muriera para que el Señor Oscuro también muriera.
A Minerva le faltó el aliento. Ella estuvo tan furiosa cuando Sirius traicionó a los Potter... y ahora resultaba ser que siempre fue Peter. Esto era tan sólo un poco mejor, ya que Peter también era un Gryffindor. ¿Por qué no había sido un Slytherin? Por supuesto que los Potter no tenían ningún amigo Slytherin, después de que Lily por fin se deshiciera de Snape, y no había nadie más disponible para acusar de traición.
Minerva odiaba a los Slytherin … su animosidad había comenzado en sus días de colegio, después de tratar con Tom Riddle y su grupo. Esos cretinos pretenciosos le habían hecho la vida miserable a ella y sus amigos. Ellos eran sutiles, por supuesto, y rara vez algo podía hacer que les llamaran la atención.
Al principio, ellos habían sido amables con ella ya que pensaban que Minerva era como su idea de una sangre pura. En la mayoría de los círculos, su estatus sanguíneo era considerado 'puro', o por lo menos lo bastante puro. Ella provenia de una pequeña aldea en Escocia donde su familia vivía y otras varias familias mágicas. Ellos confeccionaban uno de los mejores whisky de fuego del mundo mágico. La familia de Minerva producía el lúpulo usando los encantamientos mágicos necesarios. Otra familia lo destilaba. Otra fabricaba las botellas irrompibles con encantamientos que mejoraban el sabor. Varias familias trabajaban en las bodegas, o en la panadería y la taberna.
La vida era buena en su pequeña aldea, y ellos atraían suficientes visitantes mágicos para asegurarse de conocer afuerinos para casarse fuera de la aldea y evitar la endogamia. Los nacidos de muggle y mestizos eran bienvenidos ... pocos se preocupaban por ellos. Incluso había un muggle o dos en alguna familia algo escandalosa.
La bienamada abuela de Minerva era hija de muggles, y Minerva no había vacilado en dar esto a conocer. Tom y sus amigos habían menospreciado esto, y habían hecho comentarios groseros acerca de animales entre sus ancestros, fuera del oído de otros, por supuesto.
Después una amiga, Myrtle, fue asesinada y Albus le contó que esto fue obra de Tom, aunque culparon a Hagrid. ¡Oh, como odiaba a Tom y sus Slytherins! Su odio se había esparcido a todos quienes vistieran verde y plata ... tales como Snape, un chico infame, oscuro desde el principio. Gracias a Merlín, que Lily pudo ser rescatada de él. Quizás él le fuera útil a Albus por un tiempo, pero ella se prometió que sería algo de corta duración.
Minerva había desarrollado un embelesamiento por Albus por cierto tiempo, comenzando desde sus tiempos como estudiante; si tan sólo se hubiera dado cuenta que sus esperanzas eran vanas, ella habría buscado amor en otra parte. Sin embargo, ella había conseguido su Maestría en Transfiguración y aceptó trabajo como profesora, tomando el lugar de Albus como profesora en esa asignatura y después como Sub-Directora. Ella había buscado tener una carrera estelar en Transfiguración, siguiendo en el campo de su mentor, esperando en vano ganar su aprobación y admiración, y quizás ganar su amor de esa manera. Era difícil decir si lo había conseguido, aunque a veces la halagaba, pero sólo cuando tenía algo difícil que pedir de ella.
Supervisar a sus leones como Jefe de Casa a veces le era difícil, y Albus había necesitado persuadirla para que añadiera más tareas a su ya larga lista de deberes. Pero, como señalaba él, ella no tenía familia de que preocuparse... Los leones se habían convertido en sus 'niños'. Albus pensaba que esto era un buen argumento, sin darse cuenta que así enterraba un cuchillo al decirlo. Ese fue el día que ella enterró cualquier esperanza que le quedaba de que él notara que ella lo amaba.
Pero aun así se quedó a su lado, asegurándose que la Casa Gryffindor siguiera siendo 'la élite'. Ella le ayudó a convencer al Sombrero Seleccionador para que los estudiantes más prominentes quedaran dentro de su Casa, y que los otros fueran enviados a donde ellos deseaban.
Horace, Filius y Pomona habían expresado su desmayo sobre el estado de las cosas en una ocasión mientras tomaban té en la sala de profesores. Ellos no se dieron cuenta que ella los había escuchado. Ellos estaban discutiendo como las cuatro Casas solían ganar y perder poder en Hogwarts de forma predecible, cuando menos en el pasado. Cada diez o quince años una Casa ganaba en estatus, y después lentamente declinaba y le pasaba el poder a otra. Durante la dirección del Director Black, los Slytherins habían ganado estatus al principio, después los Ravenclaw, después los Hufflepuff, y luego de nuevo los Slytherins.
Con el siguiente Director, los Gryffindor de nuevo tuvieron su oportunidad, después los Hufflepuff. Después llegó el Director Dippet, y los Ravenclaw llegaron a la cima, luego de nuevo los Slytherins, y después los Hufflepuff.
Una vez que llegó Dumbledore a este puesto, los Gryffindor estaban en la cima, algunas veces otra Casa amenazaba su lugar, y después fallaba. Las otras Casas nunca eran capaces de destronarlos... oh, aunque conseguían alguna que otra copa de vez en cuando. Últimamente los Slytherins se llevaban la copa con el quidditch, pero no tenían oportunidad de ser vistos como la "mejor Casa" mientras el Director y la Sub-Directora favorecieran desvergonzadamente a los leones.
Minerva quedó alarmada por esta amargura, pero Albus apenas la dejó terminar su relato antes de desestimarla. Parecía sentir que ellos no tenían remedio. Minerva era menos fría ... ¿qué pasaría si ellos alguna vez se enteraran que ellos esencialmente estaban robando los estudiantes para Gryffindor y mezclando los otros a su parecer?
Al principio esto no la había molestado, pero lentamente los últimos años ella había empezado a preguntarse. ¿Realmente estaba ganando Gryffindor. O las otras Casas enmascaradas como leones eran quienes ganaban? ¿Eso era una ganancia para ella, entonces? ¿O estaba haciendo lo mismo por lo que despreciaba a los Slytherins al decir que "ganar es ganar, sin importar como se cumpla"?
Ella había escuchado algunas cosas la década pasada que no había relacionado con Albus. Los otros Jefes de Casas decían que había un resentimiento contra los Gryffindor … que los miembros de otras Casas reconocían la injusticia de Albus y de su Sub-Directora constantemente favoreciendo a Gryffindor. Y cuando los estudiantes se graduaban y buscaban trabajo evitaban hacerle 'favores' a los Gryffindor … sintiendo que a los leones ya les habían hecho suficientes favores en el colegio.
Oh, los Gryffindor conseguían trabajos, pero no de los mejores a menos que hubiera un Gryffindor a cargo, y eso sucedía cada vez menos. Los Hufflepuff siempre habían manejado el Ministerio, y los Ravenclaw y Slytherin ayudaban con cualquier información y maniobras que se necesitaran. Los Gryffindor podían entrar a los Aurores, pero allí tampoco eran una mayoría.
Esto molestaba inmensamente a Minerva. Ella pensaba que estaba asegurando que los Gryffindor manejaran las cosas, y en vez de eso más bien resultaban despreciados por tres cuartos del mundo mágico. Ella sacudió la cabeza, ella pensaba que serían admirados, que los otros simplemente verían que ellos favorecían a los 'mejores estudiantes'.
Pero ahora, ella debía pensar en como ayudar a Sirius... si es que podía. Albus estaba demasiado ocupado para ocuparse de eso hasta que terminara el colegio, eso era todo. Seria un asunto delicado el asegurar la liberación de Sirius sin implicar al antiguo Jefe del Wizengamot en algún delito... si es que lo lograba. Por lo menos podría ver ese asunto, y presentar un plan a Albus.
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Rita Skeeter acudió a las carreras de Leopardstown con su fotógrafo, junto con unos pocos amigos, en su mayoría empleados menores de las oficinas del Profeta Diario que querían ganar favor, aunque unos cuantos eran de verdad amigos.
Entre los subordinados fueron los nacidos de muggle quienes indicaron a los otros como vestirse, y les susurraron instrucciones si algo les confundía, como el tablón luminoso que mostraba las apuestas y los resultados de las carreras; y cómo hacer una apuesta en la taquilla.
Rita escribía rápidamente, con la intención de hacer un artículo espectacular del mundo de las carreras. Tenían una buena foto del caballo gris de Malfoy ganando, y Lucius aceptando la copa. Ella notó la excitación de Harry Potter así como al ya bien conocido Rusty (al menos en el mundo mágico) dirigiéndose a la pista. La carrera comenzó y todo el público aclamó cuando el alazán cruzó la linea de meta. El fotógrafo sacó una foto cuando el corredor cruzaba la meta... y caía.
Rita gritó de espanto, junto con todos cuando pareció que el grupo de caballos iba a aplastar a Rusty y su jinete. Observó sin aliento como Harry, y ese sujeto Snape corrían hacia el caballo. Sus ojos eran rápidos, y ella sabía que buscar, así que vio la varita asomando realizando un conjuro... y ella estaba bastante segura que la pata se había quebrado... y después ya no. Un hombre muy ingenioso, pensó, escribiendo todo rápidamente.
El caballo fue retirado, y Rita los siguió desde cierta distancia esperando que Harry reapareciera. Pero solamente Lucius regresó desde el transporte, y Rita apuró el paso.
―¡Señor Malfoy! ¿Se recuperará el amigo equino de Harry Potter... o tendrán que ponerlo a dormir? ―Rita esperaba que la respuesta no fuera mala, aunque eso probablemente vendería más periódicos.
Lucius la miró y vaciló. Narcissa decía que Skeeter era quizás irritante, pero ella parecía simpatizar por ahora con ellos, y mantenerse cordial sería útil.
―Esperamos que Rusty se recupere, aunque no que vuelva a correr de nuevo. Harry esta preocupado por él, por supuesto, y fue con el profesor Snape de regreso a la Mansión Malfoy ―ante las cejas elevadas de Skeeter, Lucius sonrió con labios apretados―. Harry no disfrutaría del resto de las carreras mientras siguiera preocupado por Rusty. Y el profesor Snape es uno de sus profesores, y cuidará de él hasta que nosotros volvamos a casa.
Rita sonrió contenta. Siempre era agradable entrevistar a un Slytherin. Ellos siempre daban respuestas claras y concisas con siempre lo necesario para los reporteros. Usualmente entendían lo que buscaban los periodistas y lo incluían, o te dejaban saber lo que no iban a entregarte.
Lucius la observó con cuidado―. ¿Le gustaría verificar la existencia de Rusty por si misma mañana? Estoy seguro que Harry... y Rusty... quedarán encantados de tener su compañía por la tarde, ¿para el té?
Los ojos de Rita brillaron al ver el aspecto casual en el rostro de Lucius. Oh, ella sabía que ellos querían conseguir algo de esto, aunque no podía imaginar porque una entrevista de ella sería importante. Cierto, a los dos ex-mortífagos exonerados les gustaría una buena publicidad, pero la mirada en los ojos de Lucius le dijo que él quería verla en la Mansión mañana, y ella estaba dispuesto a seguir sus planes por ahora.
Rita asintió con una sonrisa, y Lucius inclinó la cabeza―. Haré que le llegue un traslador.
Rita regresó con sus amigos con un brillo en la mirada.
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Rusty resopló con los ojos en blanco, echándose para atrás en sus arneses. Usar Aparición aun con un caballo bastante sedado era peligroso, por suerte no hizo más que echar la cabeza para atrás en objeción. Un par de elfos domésticos que trabajaban en los establos fueron hacia ellos, chillando y afanándose sobre Rusty, y él estuvo pronto en su casilla.
El veterinario de la sección de trauma de animales mágicos llegó y comenzó a examinarlo mientras Harry le contaba como había ocurrido la herida.
―Buen trabajo al reparar el hueso, profesor ―comentó el veterinario―. Hay daño en algunos ligamentos y tendones. Voy a aplicar una cataplasma que aliviará la inflamación, pero esto necesitará sanar por su cuenta. A diferencia de los Granians y los otros caballos alados, los caballos normales no poseen magia, así que la mayoría de las pociones no funcionan en ellos. Una vez que sane, sabremos si todavía puede ser montado. Puede que ya no sea capaz de soportar peso en esa pata de nuevo si no sana correctamente.
―Siempre que esté bien... ―dejó escapar Harry, dándole al caballo unas mentas de su bolsillo. Rusty las mascó de forma abstraída, sin estar seguro todavía de lo estaba sucediendo.
Severus estaba sentado observando la escena y tomando un poción pimentónica. Aparecerlos a los dos, junto con un caballo, había desgastado su magia bastante. Esto fue idiota por su parte, por supuesto, pero no pudo resistir ver el ojo de Lucius saltando con el tic, y su ceño fruncido, como siempre sucedía cuando Severus le recordaba sus niveles de poder.
Años atrás, Severus lo hacia para recordarle a Lucius el aliado valioso que era. Por estos días, solamente para irritar a Lucius para divertirse.
Lucius añoraba el poder bruto, sin darse cuenta que era inútil la mayoría del tiempo sin el necesario control. El control de Severus sobre su poder era precario. Era excelente para hechizos como Aparecerse donde necesitaba sólo empujar poder, y en hechizos defensivos y ofensivos donde no se necesitaba un control fino. Pero en Encantamientos y Transfiguración... bueno, esa era un historia diferente. Con esos debía esforzarse, porque el poder extra sólo estorbaba porque hacia salir mal los hechizos.
Él había aprendido Legilimancia y Oclumancia en un esfuerzo por controlar su poder. Desafortunadamente, el daño ya estaba hecho mucho antes de entrar a Hogwarts. Las palizas de su padre y el abuso verbal habían ocasionado que su temperamento explotara, sin mencionar su magia accidental. Para cuando cumplió ocho años su magia había comenzado a manifestarse con frecuencia y las explosiones entre su padre y él eran cuando menos semanales, con su magia escapando de su control muchas veces. Esto volvió sus esfuerzos por ganar control más tarde casi imposibles.
En tercer año, se había sentido lo bastante desesperado para hablar con el profesor Flitwick, y Filius le explicó que las explosiones violentas frecuentes de magia mientras eran menores de edad dañaban partes de su núcleo mágico que ayudaban a controlarla. Filius le dio libros para ayudarlo, las magias de la mente eran consideradas una de las mejores maneras de hacerlo, y estas funcionaban para él en ciertas áreas de la magia.
Pociones siempre fue su asignatura favorita. Los primeros años no requerían ningún 'movimiento de varita', y luchó duro por aprender control, ya que para cuando llegó a quinto necesitaban aprender hechizos para usar en ellas. Al final, fue en los ramos que le gustaban más donde aprendió mejor control: Pociones, Defensa, y por supuesto, en magia ofensiva; Runas y Aritmancia pudo aprenderlas, aunque nunca fueron sus mejores materias. Siguió batallando en Encantamientos y Transfiguración, y nunca logró ser un experto. El Patronus y su habilidad animaga eran los únicos encantamientos de alto nivel que aprendió bien. En Transfiguración siempre le fue peor, tuvo suerte de conseguir sacar un S en sus TIMOs.
Él aprendió sus límites, y no anheló más. Él podía derrotar a casi todos en un duelo, y obtuvo su Maestría en Pociones siendo ridículamente joven... y podía hacer que le saltara el ojo a Lucius, así que con eso en realidad estaba bastante contento.
Observó a Harry con una sonrisa. Otro con poder bruto que otros envidiarían, y probablemente no tendría problemas en su control, suponiendo que Harry había aprendido control practicando magia sin varita. Él estaba seguro que Harry usaría bien su poder.
Una lechuza llegó justo mientras se iba el veterinario y prometía regresar al día siguiente. Severus se rio entre dientes al ver el mensaje―. Parece que la señora Skeeter nos visitará mañana para entrevistarte y obtener más fotos de Rusty contigo.
Harry sonrió―. Estupendo. Él merece más atención.
Ellos dejaron a un adormilado Rusty bajo el cuidado de los elfos, y fueron a comer. Pasaron una tarde estupenda hablando de sus planes, y Severus sacó unos anuarios de su tiempo en Hogwarts. Se dio cuenta que Harry necesitaba más información acerca de su padre. Petunia realmente no lo había conocido, y Severus... bueno, él decidió que los anuarios podrían ser de ayuda.
Ellos miraron las fotografías, y esto inspiró a Severus a contar algunas historias de James y sus amigos que no lo involucraban en sus bromas. Juegos de quidditch, los clubes, fines de semana en Hogsmeade, etc. le pasó los anuarios a Harry como 'regalo tardío de Navidad', y lo envió a dormir.
Más tarde, Severus fue por Flú a Hogwarts brevemente para contarle a Dumbledore que le estaba 'lamiendo las botas a ese ricachón de Potter' justo como Dumbledore deseaba. Albus le había sonreído, contento de que Severus aun odiara a Harry, pero que igual siguiera haciendo su trabajo.
Severus después aprovechó para recoger algunos libros pertinentes de la parte de atrás de la biblioteca, donde sólo accedían los profesores. Los ejercicios de Oclumancia para principiantes le ayudarían a Harry a aprender mayor control, ya que aun sin pasar mayores traumas Harry tenía suficiente poder para necesitar control extra.
Hizo lo mejor posible para pasar delante de la puerta de McGonagall sin hacer ruido, pero el silencio no fue necesario, ella estaba hablando con alguien cuya cabeza flotaba sobre el fuego de la chimenea.
―...te dije que no puedo decir de quien estoy hablando . . . pero necesito saber como lograr que alguien sea re-juzgado, o mejor dicho sometido a juicio por su crimen por primera vez. Él necesita que se revise de nuevo la evidencia . . . y voy a tener que buscar al perpetrador... ―Minerva sonaba algo desesperada, y Severus quedó sorprendido. Minerva estaba actuando a espaldas de Dumbledore para ver como liberar a Black.
―Dudo que algo pueda hacerse de manera rápida, Minerva ―contestó la voz, cautelosa―. Si Albus piensa que puede conseguir que esta persona sea vuelta a juzgar en el verano, sería mejor que esperaras. Todos los obstáculos que tendrás que pasar, llevaran todo ese tiempo de todas maneras, si él ya se encuentra en Azkaban.
Severus pasó caminando y pensando. Tener a Minerva buscando hacer algo podría ser... útil.
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Severus y Harry leyeron el Profeta Diario por la mañana con asombro. El accidente de Harry estaba en primera página con un titular llamativo de «¡Tragedia en las Carreras!». Había una fotografía impactante de Rusty pasando la línea de meta y su subsiguiente caída. Rita había conseguido poner los hechos, pero aun dramatizaba la caída y las heridas con un detalle gráfico, y como Harry parecía destrozado y traumatizado afectado por la probable muerte del caballo favorito de su tía.
Seguía su entrevista con Lucius, y Rita prometía a sus lectores que ella reportaría fielmente sus hallazgos en la Mansión Malfoy al día siguiente.
Rita llegó a la hora del té, como estaba programado, y realizó su entrevista mientras mordisqueaba bollitos y sorbía del té caro de Narcissa. Severus, estando de un humor excelente, consiguió ser encantador... bueno, su propio tipo de encanto sarcástico y venenoso... pero por suerte Rita disfrutaba de este tipo de ingenio, y mentalmente tomó nota de algunos insultos divertidos para usar en artículos futuros en algunos de sus víctimas... o entrevistados, dependiendo como los vieras.
Severus los guió a los establos donde el veterinario estaba revisando a Rusty. Este estuvo contento de informarles acerca de la lesión, y les aseguró que Rusty se recobraría aunque era aparente que no volvería a participar en las carreras.
―No, pero espero que pueda ser mi nuevo caballo de monta ―dijo Harry sonriendo, dándole otra menta a Rusty―. El señor Malfoy me entregó anoche sus papeles. Dijo que sabía que yo estaba muy apegado a él, y me los entregó como un regalo ―Harry le sonrió a una encantada Rita, quien de inmediato sacó una foto de Rusty y su nuevo y orgulloso propietario. La gente amaba esta clase de historia conmovedoras cerca de Navidad.
Rita y Severus caminaron de regreso a la Mansión, y ella despidió al fotógrafo por el Flú. Ella miró a Snape con una sonrisa astuta, él actualmente estaba al tanto de muchas personas interesantes.
―Deberíamos almorzar en el futuro, ¿antes de que se escabulla de nuevo a Hogwarts, quizás? ―ronroneó Rita.
―Llámeme Severus, señora Skeeter ―Severus sonrió, ella iba a ser útil... e interesante, se daba cuenta.
―...Severus... y por favor llámame Rita ―le sonrió ampliamente―. ¿Me mandas una lechuza? ―Severus asintió, y ella se marchó segura de que hoy había anotado varios puntos.
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Severus y Harry consiguieron tener unas cuantas sesiones de estrategia antes de que regresaran los Malfoy, y los Dursley. Severus los reunió a todos en un salón alrededor de una mesa de café llena de libros, archivos, y lo que parecían los restos de varios platos de bollos de arándanos.
―Antes de salir de Hogwarts para ir a las carreras, consegui 'asistir' a una última reunión entre McGonagall y Dumbledore... ―y Severus procedió a contarles fielmente lo que había escuchado. Harry ya estaba al tanto, pero no le causó más placer el escucharlo de nuevo.
Lucius pensó que ya había pasado las mayores sorpresas, pero esto sobrepasaba las hazañas del viejo buitre Gryffindor. Se preguntó como era que Albus conseguía que el fénix siguiera a su lado. ¿La criatura no comprendería lo que estaba sucediendo, o quizás la creencia de Albus de que estaba haciendo lo correcto mantendría al fénix en la creencia de que Albus de verdad era aun 'luminoso'?
―Por lo que entendí de Petunia, esa prisión de los magos es un lugar terrible... ¿cómo es que ellos pudieron lanzarlo allí si era su aliado? ―preguntó Vernon con horror.
―La ambición es un ama viciosa ―murmuró Lucius en respuesta. Él era moderadamente familiar con ella.
Vernon vaciló y después asintió, después de todo la ambición era rampante también en el mundo muggle. Él había observado como grandes corporativos se apuñalaban entre ellos en la espalda para trepar unos sobre otros para llegar a la cima.
―Debemos liberarlo ―dijo Narcissa con firmeza. Ella no sentía mucho cariño por su primo orgulloso, quien siempre había insistido que era mucho más moralmente superior que cualquier Slytherin. Se deleitaba en decirle a Lucius y a ella que terminarían ambos en Azkaban antes de que la guerra terminara. Le sorprendió mucho escuchar que Sirius había traicionado a sus amigos, pues no tenía sentido, pero pensó que se había vuelto loco... tal como su madre―. Aunque no sea nada más para mantenerlo fuera del alcance de Dumbledore.
Severus asintió, y Harry sonrió de forma maliciosa añadiendo su propia información―. Severus me contó algo más. La profesora McGonagall ha estado husmeando por ahí, preguntando como puede volverse a revisar un caso y todo eso. Pero no parece estar haciendo nada constructivo. Unos cuantos 'amigos del Ministerio' del señor Malfoy tuvieron los oídos abiertos... ―Harry sonrió más al ver la mirada divertida de Lucius―... y sus preguntas están causando algo de revuelo porque ella esta preguntando como reabrir un caso cuando un juicio no ha tenido lugar. Esto los tiene espantados, porque, por lo que ellos saben, nadie ha sido enviado a Azkaban sin un juicio.
Severus y Lucius compartieron una sonrisa de medio lado. Ellos adoraban ver cuando Harry demostraba astucia. Harry dijo que el Sombrero había indicado que él podría haber ido a cualquier Casa, pero a ellos les gustaba creer que Harry debería haber estado en Slytherin si el Sombrero no hubiese sido interferido.
Severus asintió concordando―. Revisé algunos archivos y es justo como dice. Hay un "juicio cerrado y sentenciado". Supongo que el juez que presidió, Bartemius Crouch, haya dicho tan sólo: "culpable, sentenciado de por vida a Azkaban". Albus probablemente está detrás de todo eso, o cuando menos sepa de ese asunto.
―Me sorprende que no se haya usado el veritaserum... ―dijo Draco con tono aproblemado.
―Oh, si lo hubiesen hecho en público y delante del Wizengamot lo hubieran utilizado... todos ellos hubieran querido escuchar una confesión completa para obtener cada detalle de él usando el suero de la verdad. Pero solamente Crouch estaba allí, y él ya había decidido el destino de Black, así que no hubo necesidad ―Lucius hizo una mueca.
―Bueno, ¿supongo que Severus y Harry tienen un plan para liberar a mi amado primo? ―dijo Narcissa suspirando con resignación.
Las sonrisas taimadas de Severus y Harry, mientras estaban sentados ahí tomando su té, les hacia ver como gatos ufanos. Narcissa perdió cualquier asomo de sonrisa al escuchar su 'pequeño plan'.
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Ese mismo día Narcissa se encontró en posición de preguntarse miserablemente cómo es que la habían llegado a convencer para esto, mientras un bote la conducía hacia Azkaban. Ella tenía un bolsillo con espacio mágico en un costado de su capa. Severus en su forma de Cuervo estaba allí, junto con la capa de invisibilidad de Harry.
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Autora: Todavía no decido qué grado de hostilidad tendrá Sirius. Así mientras lo posteo pensaré en ello.
N/T: Muchas gracias a quien se han incorporado recientemente al fic, lo han favorecido y lo siguen, y sobre todos a los comentaristas fieles ;)
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