Capítulo 10 La playa

-Siempre me ha fascinado la cantidad de tiempo que puede invertir una mujer para verse "casual"- Dijo Daniel desde la mecedora de mi cuarto, una vez más había aparecido como por arte de magia, y sin que nadie lo invitara.

-Supongo que debería agradecerte el no aparecer cuando me estoy vistiendo- dije mirándolo por el espejo mientras luchaba contra el pulso de mi mano para poder hacer una linea desente en mi párpado… definitiamente esto no era lo mio

-Nunca haría eso… a menos que fuese una emergencia- Daniel no era de tomarse las cosas muy en serio, lo que hacía amarlo y odiarlo a la vez- Y ¿Quién es el afortunado por quien has tomado la drástica dedición de usar un lápiz de ojos? Por favor, dime que no es Mike Newton.

-Dave Marks, primo del chico que me facilitó las motos, soñaba con quedarse con la Harley.

-¡Ja!, suerte para quitársela a Jacob, le gusta casi tanto como correr a cuatro patas- Dijo Daniel, era raro escuchar que hablara de Jake con tanta familiaridad, pero claro, ellos habían pasado mucho tiempo juntos las últimas semanas mientras vigilaban el bosque y perseguían a Victoria.

-Ya lo advertí, Jake no se va a deshacer de la Harley con tanta facilidad. La cosa es que está de vacaciones aquí, nos conocimos por el tema de las motos y hablamos un rato, dice que le gusta la biología, así que voy a llevarlo de paseo para que vea algo y así por lo menos su estancia en forks no habrá sido en balde.

-Vaya, una cita nerd.

-Para los que nos gusta el tema es divertido- Dije bajando el lápiz de ojos, y después caí en cuenta de la otra implicancia de su frase- no es una cita.

-Claro, sus intereses son meramente científicos, no tiene nada que ver con que el muchacho quiera un poco de acción de primavera.

-Tal vez yo quiero un poco de acción de primavera- dije desafiante- Te advierto que no estoy para sermones de nadie, si vas a ponerte conservador, puedes salir por la misma ventana por la que entraste.

-Tomo nota, ¿Y a dónde lo piensas llevar?

-A la Puch, hay cosas geniales allí

-Bien, supongo que la reserva es el lugar más seguro para ti ahora.

-¿Por qué lo dices?

-Encontramos un nuevo rastro, diferente del de victoria.

-¿Otro vampiro?

-Sí, uno joven, por el olor, los jóvenes son más peligrosos, el control de la sed no está muy desarrollado y los restos de su propia sangre en su sistema los hacen más fuertes.

-¿Crees que Victoria encontró un nuevo compañero?

-Si fuera así, ya no tendríamos que preocuparnos por su intento de venganza, pero no sé, ha rondado por el pueblo los últimos días y no ha mordido a nadie, lo cual ya es raro, aunque se ha acercado a dos casas, la tuya y la de una familia llamada Biers, ¿los conoces?

-La verdad no, pero supe que uno de sus hijos desapareció, ya sabes, pueblo pequeño.

-Sí, cuando supe que uno de los Biers desapareció supuse que podría ser él, que fue convertido y está intentando volver a ver a su familia, tendría sentido que ronde por ahí, pero si no lo conociste, no me calza que se asome por tu casa, a menos qué, bueno, ya sabes.

-Que le esté haciendo un favor a Victoria- me estremecí de sólo contemplar la idea. La manada más Daniel no habían podido capturar a victoria y ahora al parecer tenía un nuevo aliado.

-Se han dado casos de vampiros que crean nuevos inmortales para ayudarles en la batalla, este podría ser uno de esos. Afortunadamente, tu casa está bien vigilada, pero ahora tendremos que dividir fuerzas para vigilar la casa de los Biers, si es el hijo perdido explicaría por qué hasta ahora no les ha hecho daño, pero nunca se sabe, un ataque de sed puede cambiar mucho la forma en que vemos las cosas, sobretodo en los primeros años. Es mejor que vayas a la Puch, así podremos buscar sin tener que preocuparnos de vigilarte.

-¿Jacob estará patrullando por los bosques?

-¿Tienes miedo de que te vea en la playa con tu cita?- Preguntó con una mirada paternalista.

-Que no es una cita.

-Claro, claro- dijo nada convencido- Bella, el propio Jacob sabe que tú no eres el amor de su vida, por mucho que crea estar enamorado de ti ahora.

-¿Haz hablado con él sobre eso?- La idea de que estuvieran hablando de mi a mis espaldas no me gustaba mucho, en especial cuando se mencionaba la palabra amor, esa vez en que manipulado a Jake para que me contara la historia sobre los Cullen todavía pesaba en mi consciencia, lo único que quería era recuperar a mi amigo, que él pudiera verme como una amiga, tener una persona tan importante en tu vida esperando algo que no puedes darle es una de las cosas más dolorosas que se pueden sentir.

-No, la verdad es que no hemos hablado mucho del tema.

Pero han hablado- pensé.

-Aunque no es muy necesario, es cosa de lobos, ellos saben cuando han encontrado a la adecuada, es instintivo, si fueras tu ya lo sabría él y toda la manada. Los que han encontrado su verdadera media naranja dan fe de que lo de Jake no es más que un capricho juvenil, puede que tenga que esperar décadas, pero algún día la encontrará y créeme, será el hombre más feliz del mundo.

-¿En serio lo crees?

-Podría firmarlo- ¿No has visto la forma en que Sam mira a Emily? Si lo comparas con la forma en que Jacob te ve, bueno, no hay comparación- respondió con una sonrisa.

Sus palabras me brindaban cierto consuelo, me alegraba saber que por alguna extraña cosa lobuna algún día Jacob encontraría alguien que lo pudiese amar de verdad, no como yo.

-Entonces, ¿Jake no aparecerá por la playa cuando esté con Dave?

-Me aseguraré de mantenerlo entretenido la mayor parte de la tarde- Dijo Daniel con una sonrisa- Tampoco es que sea algo muy serio ¿no? Sólo es una excursión científica -sentí como la sangre se me iba a la cara -Tranquila, no es que estés siendo infiel a nadie, la vida humana es corta, disfrútala un poco.


Mientras conducía a la casa de los Marks en mi vieja Chevi (que de seguro ansiaba albergar de nuevo a su más reciente admirador) Pensaba en la última frase de Daniel, cuanta razón tenía, había estado lamentando por meses la pérdida de Edward, y lo había odiado durante el último mes, pero ya era momento de dejarlo en el pasado, tampoco podía alejarme del mundo por miedo a hacerle daño a Jacob, si iba a basar mi vida en el bienestar de una persona, esa tenía que ser Bella Swan, ya era el momento de empezar a vivir, aunque fuera un poco.

Cuando llegué al lugar que me había entregado dos casi destruidas motos vi. A Dave sentado en el porche, estaba menos abrigado que el día anterior y aunque se notaba que intentaba disimularlo mientras caminaba a la camioneta, debía de estar muriendo de frío.

-¡Oh gracias a Dios que esta camioneta tiene calefacción!- dijo apenas abrió la puerta.

-Agradécelo a su ineficiente motor, creo que genera más calor que movimiento- le dije con una sonrisa- creo que debiste abrigarte más, vamos a un lugar frío.

-¿Más que este?

-Un par de grados menos.

-Descuida estaré bien.

-¿Tratas de impresionarme con tu resistencia al frío?, Recuerda que soy de Phoenix, este clima es tan desagradable para mí como para ti, ve a buscar una chaqueta.

-¿Siempre eres tan mandona?

-Sólo cuando tengo razón- respondí esbozando una sonrisa de autosuficiencia. Dave mantuvo su mirada en mi por un momento en silencio hasta que se rindió y partió rumbo a la casa en busca de algo más abrigador, terminó saliendo en cosa de segundos con la misma chaqueta del día anterior, como si desde en un principio planeara vestirla, pero se hubiera arrepentido y dejado en el perchero de la entrada que tenían todas las casas en Forks.

-Bien, aquí me tiene vestido según sus ordenes capitana, ¿cual es el curso?

-La playa de la reserva.

-Como que el termino playa no me calza mucho con esta latitud del mundo- Dijo Dave.

-Descuida, nadie te obligará a darte un chapuzón.

-¿Entonces a qué vamos?

-Hay cosas interesantes que ver, eso es mucho más de lo que se puede decir sobre este pueblo.

-Forks no te gusta mucho ¿no?

-He aprendido a encontrarle cierto encanto.

-Eso no me lo creo, hay algo que te mantiene aquí, nadie que haya vivido en el caluroso y seco sur puede vivir aquí por voluntad propia.

Si me hubieran dicho eso hace unos meses hubiera mentido sobre la razón que me mantenía en el pueblo al tiempo me derrumbaba por dentro, pero ahora podía ser sincera.

-Hice buenos amigos aquí, además, viví la mayor parte de mi vida lejos de mi padre, ya era hora de compensarlo un poco.

-¿Te llevas bien con tu padre?

-Para mi sorpresa, tengo mucho más en común con él que con mi madre, es un buen compañero de casa... y es un comodín en caso de que me meta en problemas con la ley.

-¿Es abogado?

-Es el jefe de policía.

-Wow.

-¿No te agradan mucho los polis eh?

-¿Haz oído hablar de las revueltas de los Ángeles?

-¿Estuviste en ella?

-No, apenas tendrí años, pero el odio a la policía se ha transmitido a través del tiempo entre mis conciudadanos, después de todo, los Ángeles es la cuna de Rage Against The Machine.

-Bueno este es un pueblo pequeño, aquí todos aman al jefe Swan- Le dije, como dejando claro que Charlie era diferente de esos policías de gran ciudad.

-Supongo que cuando la policía no se encarga de reprimir manifestaciones y sí de velar por la seguridad del pueblo se le puede llegar a tener cierto respeto.

-Relajate, creo que las fuerzas especiales nunca han aparecido por estos lados.

-¿Dijiste que vamos a la reserva?

-Es que tampoco te agradan los nativos, porque si es así tendremos poblemas.

-¿Qué?, no tengo ningún problema con ellos, es el hecho de haber llevado a sus comunidades al borde del genocidio para luego apiñarlos en esos campos de concentración al aire libre que llaman reservas sólo para que no sean una molestia a los delicados ojos de los republicanos lo que no me gusta.

-¿Eres todo un idealista no?

-¿Es que no te agradan los idealistas, porque si es así tendremos problemas?- me devolvió con una sonrisa.

-Me agradan los idealistas.

Me encantan los idealistas- Pensé Dave escapaba por completo del cliché estadounidense de "me importa una mierda" ¿Cómo no iba a querer un poco de acción de primavera con alguien así?

-Ahí lo tienes- dije señalando a la derecha- First Beach.

-Wow- su cara era un auténtico poema, no recordaba cuando había sido la primera vez que había visto la playa de la reserva, Charlie me había traído desde muy pequeña cada vez que venía a visitarlo, pero el rostro de Dave reflejaba perfectamente la primera impresión de la fría costa de la península de Olimpic, los riscos, los gigantescos árboles caídos arrastrados por el mar y los enormes peñones que surgían de las aguas poco profundas cercanas a la playa y se alzaban varias decenas de metros para ser coronados por pequeños trozos de bosque milenario representaban un verdadero paraíso.

-Esto es increíble- Dijo Dave mientras caminábamos junto al borde costero.

-Y sólo es el comienzo, ¿qué tan grueso es el tronco de árbol más grande que conozcas?

-Recuerdo uno tan ancho que papá y yo apenas podíamos rodearlo si juntábamos nuestras manos.

-Eso no es nada, ¿ves esa mancha café allá adelante?

-¿Ese montón de troncos?

-No es un montón, sólo es uno.

-¿Qué?

No fue hasta que estuvimos parados junto al enorme tronco de casi cuatro metros de ancho encallado en la playa que Dave por fin creyó en mis palabras.

-Wow, ¿te imaginas cuantos años debió vivir este árbol?- preguntó el atónito ante el milenario tronco ante nosotros

-Creo que cuando germinó de su semilla esos peñones todavía estaban unidos al bosque, antes de que el mar erosionara toda esta zona para crear la playa

-Es increíble... La fuerza con que se ve la naturaleza en este lugar, hay magia en esta tierra.

No tienes ni idea- Pensé.

-¿Has visto las anémonas en vivo?

-¿Qué tanto tendremos que sumergirnos para verlas?

-Te dije que nadie te obligaría a darte un chapuzón, sígueme- Le dije dirigiéndome al bosque junto a la playa.

-No sabía que hubiera anémonas de bosque.

-Pues aquí si las hay.

Nunca pensé que la haría de guía turística de la reserva, pero la cara de Dave me inspiraba a mostrarle todo lo que conocía de ese lugar, estaba fascinado, cada pequeño lugar capturaba su atención, descubrí que era fácil hacer feliz a Dave, sólo debías ponerlo junto a la naturaleza y ya está.

De pronto, una imagen fugaz capturó mi atención, fue sólo un borrón entre los árboles del bosque, un inconfundible borrón rojizo, era ella, el grueso de la manada estaba patrullando el bosque, persiguiendo el rastro del vampiro nuevo, pero ella de alguna forma había logrado escabullirse en la Puch, tenía que sacar a Dave de ahí, pero ya.

-¡Ahhh, ah!, mi tobillo, creo que me lo torcí- Igual podría haber pasado, así que la mentira no era tan grave.

-¿Estás bien?-preguntó él preocupado.

-Sí, sólo ayúdame a llegar a la casa de un amigo de mi padre, para llamar por teléfono- Debía avisar a Billy para que alertara a los miembros de la manada que se habían quedado en la villa de la reserva, pero no fue necesario, seguramente la habían olfateado y se habían acercado al lugar, uno de los lobos venía corriendo por la playa a toda velocidad en nuestra dirección, por suerte, Dave estaba ocupado de ayudarme a levantar, pero apenas lo hiciera voltearía y los vería pasar, no podía permitir que se enterara de la existencia de los lobos de la tribu, no sólo por resguardar el secreto de Jacob, sino porque no era muy seguro para un humano meterse en este mundo de criaturas sobrenaturales, lo sabía por experiencia propia, así que hice lo único que se me ocurrió para evitar que viera a los lobos, tomé la rama caída más cercana que encontré y antes de que se diera cuenta se la estampé en la cabeza de un golpe.


Hola!, ha pasado un tiempo, casi un mes, eso es lo que me tomó escribir este capítulo, sólo hoy estuve convencido de que estaba listo después de escribir y borrar varias veces. un saludo especial para Sabrina Weasley, gracias por sus comentarios, Sé que esta no es la historia más elaborada del mundo, pero es muy placentero saber que hay gente a la que le gusta.