Retomo este fanfic después de años de no actualizarlo. Lo siento mucho por los que lo seguían y perdieron la esperanza de ver acabada la historia. Prometo terminarlo
Capítulo 11
Unas horas después Lara llegó a la mansión. El salón principal ya se había adaptado y estaban expuestas todas las obras de arte egipcio para la Exposición que había planeado que se hiciera al día siguiente por la noche. Winston llegó y dijo:
Srta., ya está todo dispuesto. Las invitaciones ya se han mandado y vendrá la flor y nata de la Aristocracia Británica.
Bien, ¿has avisado también a la prensa?
Por supuesto.
Gracias, no sé qué haría sin ti. Me iré arriba. ¿Por cierto donde están Zip y Alister? ¿No asistirán a la exposición?
El Sr. Zip tenía que supervisar una pequeña reunión de amigos de la informática- dijo en tono irónico, y el Sr. Alister tenía compromisos familiares
Vaya.
¿Le preocupa algo, señorita?
No, tranquilo, Winston.
Mientras, en casa de Bartoli, Lucrecia llegó de madrugada decepcionada y de mal humor a casa de su tío.
Hemos fracasado. Ha conseguido escapar… por esta vez
El Amo se disgustará.
Puede, pero tengo un plan mucho mejor.
¿Y cual es? Mio caro
Mirad esto, tío
Leonardo recogió el periódico inglés que le traía su sobrina y leyó: "Exposición egipcia en la Mansión Croft"
Bueno, la signorita Croft hace una exposición, ¿Y qué?
A parte de la flor y nata de la sociedad británica, ha invitado a la prensa. Así que he tenido una magnífica idea, me haré pasar por periodista, ya me están preparando el pase de prensa y me infiltraré.
Ah, ya entiendo, revisarás toda la seguridad y nos lo dirás para que podamos entrar a capturarla
Eso mismo.
Que mente tan maravillosa tienes, querida
Cuando se puso el sol y el vampiro se levantó, preguntó:
Bien, ¿dónde está la cena que pedí?
Creo que ese " plato" tendrá que esperar- dijo Bartoli tragando saliva
Drácula lo miró de manera glacial, mientras se le enrojecía la mirada y le empezaban a rechinar los colmillos
¡Pero que estúpidos sois!- dijo cogiendo por el cuello a uno de los esbirros de Bartoli que había entrado.
Cálmese, mi Señor y Maestro. Tenemos otro plan- dijo Lucrecia
Vaya. ¿Y cual es?
Lucrecia se lo contó
Interesante. Pero vamos a cambiarlo un poco- dijo Drácula
¿Perdone?
Iré con usted, la seguiré a distancia, y luego usted me invitara a entrar
Sí, señor
Me voy a ocupar personalmente de ella- dijo pasándose la lengua por sus afilados colmillos
Al cabo de unas horas, ya habían embarcado el ataúd en el jet privado de la familia y llegó una mensajera que entregó el pase de prensa a Lucrecia.
Bien, ya tenemos nuestro pasaporte a la mansión Croft
Cuando la mensajera iba volver a montar en su moto,
Espere, señorita… dijo Drácula
¿Que desea, señor?
Drácula se le tiró encima y la dejo sin una gota de sangre. Cuando terminó, Lucrecia dijo:
Bien, enseguida que pueda, me voy a ir a un lugar discreto, y le invitaré a entrar.
Está bien. Haz tu trabajo
Lucrecia supo infiltrarse con discreción en la recepción y observó todo, aunque suponía que ningún sistema de alarma conseguiría frenar a su Amo, a ella si la podían detectar las cámaras y reconocerla, así que astutamente se situó frente a una ventana que no cubrían las cámaras y susurró:
- Entre mi señor y maestro.
Una suave neblina se deslizó por las juntas de la ventana para luego tomar forma humana.
-Buen trabajo, mi fiel sierva. Ahora será mejor que te retires, los invitados ya empiezan a irse y sería sospechoso que te quedaras.
Lucrecia se lo miró con cierto reproche adivinando sus intenciones y dijo:
-Sí, señor. ¿Va usted a transformarla? ¿Le dará el don de la inmortalidad?
- ¿Temes que se lo dé a ella y no a ti? – dijo burlonamente y añadió- No sé aún que haré con ella, pero le doy mi palabra que a usted se la daré, y muy pronto.
Ella se inclinó hacia él y dijo:
- Gracias, Amo, seré paciente. Sea precavido y no la subestime.
Lucrecia se mezcló con la gente que se iba. Su trabajo había concluido. Una vez se fue toda la gente, Lara suspiró, cerró las puertas, y se quitó los zapatos de tacón.
-Ah, que descanso… van bien estas recepciones para subvencionar excavaciones pero se me hacen muy pesadas.
-Señorita Croft, como heredera de los Croft es su deber mezclarse con la aristocracia -dijo su fiel mayordomo
-Que sí, que si, Winston, pero prefiero la soledad de las montañas, las junglas…
Drácula escuchaba desde el piso de arriba perfectamente toda la conversación, mientras buscaba la habitación de Lara y curioseaba los objetos que había encontrado, algunos muy poderosos… si la poseía a ella, poseería todo lo que era suyo, incluidos esos poderosos artefactos.
Él se ocultó en las sombras cuando la escuchó subir y decir que se iba a tomar un baño, ella se fue a su dormitorio, se desvistió y se metió en la bañera para tomarse un largo baño relajante, mientras estaba dentro, le pareció ver una sombra y gritó:
-¿Winston? ¿Eres tú?
- ¿Qué pasa, señorita? – dijo él desde abajo
- Nada. Activa la alarma cuando vayas a dormir, tengo la sensación como si alguien ajeno hubiese subido aquí.
Drácula río para sus adentros.
Lara entró con la bata y el camisón de dormir, y se fue a la cama, aunque continuaba con la sensación de ser observada. Tardó un rato largo en dormirse, una vez él se aseguró de que ella y su lacayo estuvieran dormidos, se acercó a su víctima, y la contempló:
- Sin duda, merece la inmortalidad, señorita Croft…- se dijo mientras apartaba suavemente su cabello y el tirante de su camisón. Él mordió suavemente a su víctima entre el cuello y el hombro, intentando que las marcas de sus colmillos no llamaran demasiado la atención como le habían aconsejado sus siervos, y bebió saboreando cada gota de sangre y se forzó a retirarse para así disfrutar más noches de ese manjar… hasta que un día ella se sometiera voluntariamente a él, y bebiera su sangre.
