Capítulo 9: Nacido para ser un caballero

Las personas existen con virtudes y defectos, a medida en que van creciendo, éstas personas logran sacar el provecho de sus virtudes y tratar de corregir sus defectos, asimismo con el tiempo van ganando más virtudes pero al mismo tiempo se dan cuenta que poseen más defectos, es así que el día a día de cada uno consiste en mejorar, en tener más virtudes para ser mejores personas, ser los mejores puesto que uno no nace, se hace… al menos en la mayoría de casos.

Existen personas a las que se les considera "prodigiosas", puesto que muestran de manera innata un talento que nadie le había enseñado, todo parece ser que nació con él, esto puede significar mucho para la persona prodigiosa, pero para otro suele significar sólo una decepción.

Ion, un chico que vivía con sus padres en una familia igual que el promedio, había nacido con un don sin igual, el cosmos, él había conocido acerca de los caballeros de Athena, ante todos, mostraba una gran fuerza, agilidad, inteligencia y determinación, sin embargo, él las detestaba.

¿De qué sirve tener tantos dones? Se preguntaba día a día, era un prodigio, pero eso nunca le gustó, sin importar cuánto entrenara, sin importar cuánto holgazaneara, su poder no se elevaría ni bajaría, simplemente seguiría estando allí, creciendo junto con Ion, sin límite alguno.

- Señor Patriarca, me alegra tenerlo en nuestra casa.

Harbinger había viajado de nuevo, se encontraba en la puerta de la casa de Ion, el chico no estaba pero sus padres lo recibieron muy amablemente.

- Creo que Ion estaba predestinado a ser un caballero, desde pequeño, su cosmos llamó la atención de muchos caballeros que pasaban por esta casa, nosotros nunca tuvimos idea sino hasta que un caballero de Athena llegó por primera vez a visitarnos.

- ¿En serio? ¿Quién era?

- No recuerdo muy bien su rostro, pero su nombre era Koga, nos explicó muchas cosas y dijo que nuestro Ion estaba destinado a algo grande.

- Me doy cuenta.

Los padres de Ion eran personas amables, tenían unos 40 años de edad y se querían mucho. Su madre se sentía un poco preocupada por esto.

- También sabemos que se irá al Santuario si resulta ser caballero, lo que significará que no lo veremos en un tiempo...

Ella se puso un poco triste, pero se alegraba de que su hijo pudiera aspirar a algo mayor.

- Nos va a costar superar eso si llega a suceder, verá desde que el hijo de mi hermano fugó de casa hemos tratado de darle todo nuestro amor a Ion, él se sintió responsable de que él se marchara, pero estoy seguro que ese chico se encontrará bien esté donde esté, después de todo, creo que se fue con un grupo de caballeros.

En ese momento la puerta se abrió, Ion había llegado con una mochila en la espalda.

- Hola mamá, hola papá… ¿Quién es él?

Luego de un momento de explicaciones, Ion tenía frente suyo a la armadura dorada de Sagitario.

- Lo siento, no puedo aceptarla.

Luego de haberla mirado un buen tiempo, Ion la tocó y sintió algo en ella, la armadura también resplandeció sintiendo el corazón del chico. Él la dejó y se fue de nuevo a la calle, pidiendo disculpas y diciendo que volverá en unas horas.

En el balcón de un centro comercial en un piso alto, Ion estaba mirando la ciudad suspirando.

- Muchos daría lo que fuera por esa armadura, sabes lo que significa…

- Significa mucho…

- ¿Entonces?

- Por eso mismo, hay personas que luchan toda su vida por conseguir sus objetivos, día a día trabajan sin descanso mejorándose a ellos mismo con el fin de lograr sus sueños ¡¿para que al final qué?!

Un breve silencio acompañado de una ligera brisa y continuó.

- Para que alguien más, alguien que no necesita esforzarse se lo arrebate. No merezco ser un caballero, no he hecho nada para merecer esa armadura.

- Puede que así sea, pero eso no quitará el hecho de que ella te eligió.

- ¿…?

Harbinger lo tomó del hombro con una mirada amigable.

- Ion, las armadura no evalúa el poder, sino el cosmos, sin importar con los dones con los que naciste, es tu corazón el que decide qué hacer con ellos, ¿Qué no has hecho nada para merecerlo? ¿Estás seguro? Ayudas a las personas día a día, ya sea a cruzar la pista, o a dar una indicación o incluso a encontrar un objeto perdido, es esa la actitud que hace que las personas sean mejores, tienes el corazón de un caballero y la armadura lo reconoce.

Ion bajó la cabeza pensativo, fuera de su casa él era un chico muy querido por todos, siempre era cortés, ayudaba a quien encuentre sin esperar las gracias, para él su vida no tenía mucho sentido debido a ser un chico prodigio que no necesitaba esforzarse para destacar, por ello se enfocaba en los demás, sus vidas era lo que le daba un poco de fuerza para seguir animado a vivir otro día.

- Aun así no siento que la merezca.

- ¿Desearías que alguien más la tuviera?

- Así es, alguien que sí se haya esforzado de verdad, alguien que lo aprecie con el corazón, alguien que se supere a sí mismo día a día, que sea lo que nunca podré ser…

- Ja ja ja…

Harbinger empezó a reírse para sorpresa de Ion, él no entendía lo que pasaba.

- Suenas como un personaje de telenovela.

- ¿Eh?

- Ion, en el fondo sé que la quieres, pero también crees que no es correcto que la lleves porque aprecias el trabajo duro de los demás, eres humilde, no te enorgulleces de tu poder, sino aprecias el esfuerzo ajeno, eso es lo que la armadura ve en ti.

- Siento que no debería…

- Escucha Ion, el mundo es enorme y tú eres joven ¿Crees que es imposible esforzarse? No te esfuerces por mejorar tus habilidades, ¡esfuérzate por mejorarte como persona!

Ion se dio cuenta, eso era lo que estaba buscando, todo este tiempo había tenido el poder, un poder que siempre mejoraría junto a él y que no necesitaba esfuerzo, algo que le había quitado el sentido a su vida, pero ahora él había encontrado un motivo muy fuerte para seguir vivo.

Miró hacia el horizonte, estaba anocheciendo pero Ion se sentía más vivo que nunca.

- Eres realmente insistente como persona… pero eres un excelente Patriarca.

- Si yo también creo eso, ahora volvamos, tienes que despedirte de tus padres.

- Será duro para ellos dejarme ir, pero luego de lo que pasó con mi primo se han vuelto más fuertes emocionalmente… ¡…!

Él había notado algo extraño en el ambiente, las personas ya no estaban y se sentía un olor realmente repugnante.

- ¿Qué es esto? Apesta.

- Ion, ¿Sientes ese cosmos?

- ¡…! Es un cosmos maligno, nos está observando, ¡Muéstrate!

El chico se hallaba un poco confundido, pero la presencia que sentía lo hacía enfocarse en ella y mantenerse en alerta, entonces se creó una niebla, de esa niebla apareció un sujeto que también portaba una armadura.

- ¿Pero qué sorpresa? Y alguien que está a punto de convertirse en caballero, y matarte será un placer.

Harbinger estaba preocupado, Ion estaba desprotegido y la armadura estaba muy lejos de ellos, trató de ganar tiempo mientras pensaba en algo.

- ¿Quién eres?

- Oh, ¿y mis modales?, soy Croto de Sátiro, y uno de los generales de más alto rango del señor Cronos.

Croto era alto y con una figura delgada, su armadura tenía una máscara que ocultaba la mitad de su rostro para abajo.

- Mi misión era asesinar a todos los caballeros de Athena que encuentre, eso no aplica contigo, pero para qué arriesgarme, te mataré de todas formas y luego al Patriarca, y luego esta ciudad, y luego a todos los caballeros del mundo.

Una risa maniática era todo para saber que este sujeto no tendría piedad en hacer lo que decía, pero Ion se sentía tranquilo, pese a ver a Harbinger preocupado el chico dio un paso al frente.

- Su Santidad, acabo de aceptar mi destino como caballero y por ello quisiera que observara una muestra de mi poder, déjeme encargarme de este monstruo.

- Ion piénsalo bien, él es un soldado de alto rango de las fuerzas de Cronos, su poder es diferente a todo lo que hayas conocido, incluso el resto de caballeros…

- No hay problema, sólo es alguien malo que hará cosas malas.

Ion adoptó una pose de pelea, observaba atentamente cualquier movimiento de Croto, él por otro lado se veía muy confiado.

- ¿Un caballero sin su armadura? y matarte será muy fácil y divertido.

Croto se lanzó al ataque, dos golpes y una patada directos, todos evadidos con una agilidad impresionante, el soldado de Cronos sacó dos espadas de su misma armadura y volvió a atacar.

- ¿Y no vas a atacar?

- Estoy esperando.

Continuando con los ataques que cada vez resultaban más violentos pero al mismo tiempo más fáciles de evadir, Ion había descubierto su patrón de ataque había estado jugando con él lo suficiente.

- ¡HYAAAA!

Cuando Croto atacó de nuevo a Ion usando ambas espadas, éstas fueron detenidas por la mano izquierda del chico, fue cuando Ion empezó a arder su cosmos.

- Si ese es el poder de uno de los mejores, entonces no me sorprende que Cronos haya fallado.

Puso su puño a la altura del pecho de Croto y hablando normalmente dijo:

- Trueno Atómico.

Un brillo intenso y todo acabó, Croto salió volando para finalmente desintegrarse junto con su armadura como resultado del ataque, asimismo el cosmos de Ion limpió el lugar de la niebla tóxica que había provocado, todo esto, de un solo golpe.

Al día siguiente.

- Hijo, verte así me llena de orgullo yo y tu madre oraremos por ti siempre y te enviaremos cartas, a decir verdad no sé si habrá señal a dónde vas, espero que nos mantengamos contactados.

- Así será papá.

Una despedida tranquila y formal, Ion decía adiós a sus padres y se dirigía al Santuario a cumplir con su deber como caballero.

Llegando al Santuario…

- Espero que te lleves bien con tus compañeros, a esta hora todos deben estar reunidos en el campo de entrenamiento, mira ahí están.

Ion vio a todos los caballeros dorados que estaban allí, pero se percató de uno en particular.

- ¿Ion?

- Caesar…

- ¡Ion, no puedo creer que…!

¡POWWW!

La cara sonriente de Caesar fue deformada por un poderoso puñetazo que podía sentirse en cámara lenta y lo mandó a volar casi un kilómetro.

Todos quienes habían estado emocionados por conocer al nuevo caballero habían quedado sin palabras al ver tal acción, pero como todo, siempre surge una explicación que resuelve las cosas.

- ¡Caesar es tu primo!

Todos sentados en la casa de Escorpio (La cual era la más cómoda y elegante de las doce), una vez todos calmados y con Daisho colocándole una bolsa de hielo en el ojo morado de la cara hinchada de Caesar.

- ¿Por qué Ion? Creí que me apreciabas…

- Lo siento Caesar, pero debía asegurarme de que eras real.

- Pudiste preguntar.

- A veces un golpe es más efectivo para comprobar la realidad, ahora prepárate.

- ¿Prepararme? ¿Para qué?

Ion miró a su primo con una mirada despiadada, sólo verlo daba miedo, mucho miedo.

- Para tu castigo por habernos abandonado y hacer que mis padre y yo nos preocupáramos y culpáramos durante años.

Mientras tanto Néfele y Eidrel.

- 20 dólares a que no sobrevive luego del cuarto golpe.

- 25 a que no lo logra después del tercero, créeme he peleado en contra y junto a Caesar, conozco mejor su resistencia

Escuchar eso sólo sentenciaba lo inevitable. Daisho intervino.

- Sinceramente no creo que debamos pelear entre nosotros, las palabras pueden solucionar un conflicto más rápido que una pelea.

Seth también quiso opinar.

- En lo personal creo que deberían solucionar sus problemas familiares de la manera que ambos consideren la apropiada.

- Vamos, tu primo tal vez se equivocó ¿no puedes darle una segunda oportunidad?

Las palabras de Benel hicieron reflexionar su castigo a Caesar, un suspiro y una sonrisa de parte de Ion.

- Al menos ven a visitarnos de vez en cuando.

- …. S…si…

- Y discúlpate con mis padres, se lo merecen después de todo.

- Si Ion.

A diferencia de varias ocasiones donde Caesar siempre se mostraba expresivo y un poco rebelde, en esta ocasión él se veía demasiado… sumiso.

- Al parecer el león fue domado.

- ¡Te escuché Crusher!

- ¡Lo sé!

Todos rieron en conjunto olvidando los problemas, entonces Ion recordó que tenía algo importante por hacer.

- Ella es Miriam, la actual reencarnación de Athena ¿Quieres tocararla?

- Yo…

Ion estaba maravillado con ver a la pequeña, ella estaba despierta en su cuna mirándolo también, él acercó su mano pero se detuvo.

- No… no me gustaría lastimarla…

- No lo harás, porque ella confía en ti.

- ¡…!

Sin darse cuenta las pequeñas manos de la bebé había tocado la mano de Ion, él le sonrió y disfrutó de este momento de felicidad, el cual sólo duraría unos segundo más.

- ¿Dónde estás?

- ¿…?

Ion volteó para ver al dueño de esa voz que perturbaba la paz y estaba llena de ira, era nada más que Kaito de Hologurium, sus gritos había hecho que la pequeña Miriam entrara en llanto.

- ¡Kaito! Es una ofensa que un caballero entre a este lugar sin el consentimiento del Patriarca.

- ¡Silencio Charles! Esto no es contigo sino con él.

Su dedo apuntaba a Ion.

- ¡No mereces esa armadura! Yo he entrenado durante cinco años, sólo para obtener esa armadura, y ahora llegas tú de la nada…

- Shh….

- ¿…?

- Estás alterando a la pequeña.

Ion trató de calmar a la bebe y esta dejó de llorar, esta acción no hizo nada más que enojar aún más a Kaito.

- ¿Quieres la armadura de Sagitario? Es tuya, si esta te acepta claro.

- Voy a derrotarte y así seré reconocido como el legítimo caballero de Sagitario.

- Está bien por mí.

La arena estaba preparada, los dos hombres estaban de pie uno frente a otro mirándose fijamente, todos los caballeros observaban atentos, Harbinger también lo veía desde un punto alto donde no podía ser visto.

- ¡Acabaré contigo!

Ambos se lanzaron al ataque, pero algo era extraño, Kaito tenía su armadura de Hologurium, pero Ion no tenía puesta armadura alguna.

Un poco confundida Néfele le preguntó a Nathaniel por qué Ion no traía la armadura puesta.

- Él mencionó que debido a que el conflicto se ocasionó por la posesión de la armadura de Sagitario, Ion no la usaría, además mencionó que tampoco la necesitaba para derrotar a Kaito.

En primer lugar ambos atacaron con golpes físicos, esquivando y bloqueando, Kaito se basaba más en el ataque mientras que Ion se limitaba a defenderse.

- No ganarás si no atacas.

- Y tampoco te lastimaré.

Sus palabras enojaban más a Kaito quien no dejaba de atacar. Luego de un intercambio de golpes ambos seguían de pie, era el momento del uso del cosmos.

Kaito congeló el tiempo en una especie de esfera que encerraba a él y a Ion, rápidamente se acercó para golpearlo en todo el cuerpo, él estaba disfrutando de cada golpe que asestaba, sin embargo el último de sus golpes fue detenido por el chico de Sagitario.

- ¿Cómo? El tiempo está congelado, no se supone que deberías poder moverte… ¡…!

Kaito podía ver el cosmos de Ion fluyendo a través de todo el lugar.

- (No puede ser… su propio cosmos está contrarrestando al mío, aún sin moverse puede anular mi técnica, ¿Quién rayos es este sujeto?)

Entonces se pudo apreciar una sonrisa en el rostro de Ion.

- Supongo que ahora es mi turno.

Ion miró fijamente a Kaito y le asestó un golpe en el estómago lo que le dejó sin aire, sólo con eso fue suficiente para dejarlo en el suelo. La esfera de tiempo se había destruido por completo.

- No hay motivos para continuar, perdiste Kaito.

Ion se dio la vuelta asumiendo su victoria, Kaito no quería aceptarlo, él no dejaría que la armadura fuese de alguien más, en un intento desesperado atacó a Ion por la espalda.

- ¡Ejecución del Tiempo!

Una enorme bola de energía negra con aura roja fue lanzada hacia un desprevenido Ion, se produjo una explosión donde se levantó una nube de polvo que impedía ver lo que pasaba.

Eidrel logró distinguir algo de todo el polvo, un resplandor dorado. Kaito estaba sorprendido por lo que veía.

- ¿Por qué?… ¡¿Por qué?!

La armadura de Sagitario había aparecido atrás de Ion protegiéndolo del ataque, de inmediato la armadura se unió a Ion comprobando ante todos que él era el elegido por la armadura.

Ion se volteó, su mirada ahora demostraba su furia, Kaito empezó a temblar un poco, entonces el caballero dorado dijo:

- Un ataque por la espalda no es algo digno de un caballero.

Ion movió las alas, un viento poderoso fue creado, este viento mandó a volar a Kaito junto con una dolorosa caída, el caballero de plata abrió los ojos sólo para encontrarse al caballero de oro frente a él.

- Adelante, puedes acabar conmigo, después de todo ¡no me arrepiento de nada!

Pero en lugar de dar un golpe fulminante, Ion le extendió la mano para ayudarlo a levantarse.

- Como dije, un golpe por la espalda no es algo digno de un caballero, lo que haya hecho para obligarte a caer tan bajo, por favor, perdón.

- ¿…?

- Harbinger me contó que tú anhelabas la armadura de Sagitario mucho antes de que yo llegara, en verdad lamento que las cosas hayan resultado así, pero aprendí que podemos ser mejores cada día, vamos, creo que juntos podemos mejorar y convertirnos en grandes caballeros, así algún día puede que la armadura que tanto quieres te acepte.

Ion mostraba una sonrisa sincera y le estaba ofreciendo su amistad a Kaito. Él también levantó la mano, pero lo hizo para alejar la suya.

- Trabajar juntos ¿Esforzarnos? ¿Qué sabe de esfuerzo alguien que ya nació con todo lo necesario? Personas como tú sólo representan lo injusto que el mundo con los demás, nunca aceptaré a la gente como tú.

Kaito se levantó y se retiró del lugar, nadie más lo acompañó, en el campo, Caesar se acercó a su primo y el dio un toque en la espalda.

- Que no te haga sentir mal, vales más por lo que eres que por el poder que tienes.

- Gracias por tus palabras Caesar, pero él me preocupa, está llenándose de odio, alguien así puede llegar a perder su camino fácilmente, espero que no le pase nada, él tiene un gran potencial.

Final

- ¿Me llamó su Santidad?

- Ion, quisiera que me acompañes en mi siguiente búsqueda.

- ¿…? ¿Existe algún motivo en particular?

Harbinger le sonrió mientras se colocaba la caja de Pandora de la armadura de Capricornio en la espalda.

- Ninguno, pero por lo que escuché, el siguiente chico es algo problemático y es posible que alguien como tú logre tener un mayor impacto de convencimiento que un viejo como yo.

- Me honra que crea en mi pero, quisiera solucionar las cosas aquí primero.

- ¿Es por Kaito?

El silencio de Ion lo decía todo, quería solucionar las cosas con Kaito primero que nada.

- Tu actitud me gusta, pero creo que ya no podrás hacer nada por él.

- ¿Por qué lo dice?

Harbinger le pidió a Ion que lo acompañara hacia un lugar del templo, ahí le mostró lo que antes había sido la armadura del Reloj, totalmente destruida con muestras de sangre.

- Esta mañana esto apareció en la puerta del templo, sin ningún mensaje, mandé a llamar a Kaito pero él abandonó el Santuario.

- ¿Por qué? No tenía un motivo para destruir su armadura…

- A veces el corazón de alguien está envuelto en misterios, promesas, secretos y terquedad. Kaito no aceptará otra armadura que no sea la de Sagitario, yo lo sabía, pero no podía hacer nada por él.

- ¿Entonces pide que lo abandone?

- No puedes abandonar a alguien que no quiere ser rescatado. Sin embargo, aun puedes salvar a otros de caer en un destino oscuro como ese.

Ion suspiró, esperaba que Kaito fuera una mejor persona, era lamentable ya no poder hacer nada por él, decidió aceptar ir con Harbinger, al menos brindaría su ayuda a otros mientras pueda.

- Y bien, ¿A quién vamos a ver?

- A otro "prodigio", igual a ti.

NOTA DEL AUTOR: Bueno, tal vez he estado poniendo mucha historia de cada personaje en cada capítulo, así que pensé que eso podría no gustarles, así que decidí poner menos historia en este capítulo y enfocarme más en las peleas y desenvolvimiento. Es difícil saberlo sin críticas jeje. Como sea, todo ya llega a su fin, sólo queda encontrar a 3 caballeros más, pero como suelen decir, el final es sólo el comienzo de algo más…