Capítulo 11
Secretos
No paraba de dar vueltas por la sala, Pansy aún no había llegado, se suponía que ya debía de haber llegado hace una hora. Era frustrante no recordar nada, no poder estar haciendo mi trabajo y tener que confiar en mi enemiga del colegio no me tranquilizaba más. Tenía que admitir que se había comportado bien conmigo, algo fría pero bien para ser Pansy Parkinson, la princesa de slytherin.
En ese momento una puerta se abrió de golpe y corrí al vestíbulo. Pansy estaba en la puerta con una capucha negra, con el rostro pálido y con la mirada perdida.
- ¿Pansy?, ¿Estas bien? ¡Contesta!.- le dije tomándola por los codos y sacudiéndola no muy delicadamente.
- ¡ Calma Potter ! ¡ No estas ayudando ! No quiero quedarme sin brazos. – me dijo soltándose y dirigiéndose a la sala, donde se recostó con la vista hacia el techo y murmurando cosas inteligibles.
- ¿ Qué ocurre Pansy ? ¿ Te… descubrieron ?- pregunté muy preocupado.
- Necesito tú ayuda Potter, no hay otra opción.- dijo levantándose rápidamente y mirándome con esos ojos azules asustada.
Flashback
- ¡ Hey, tú ! ¡ Despierta ! El jefe te preguntó tú nombre.- un encapuchado con máscara, más parecido a un verdugo que a un mortífago me señalaba.
- Yaxley.- le contesté tratando de modular mi voz lo mejor posible, o más bien la voz de Harry para que sonara lo más atemorizadora posible.
- Con que Yaxley, ¿eh? – contestó el mortífago que estaba al lado del que parecía verdugo, a diferencia de todos los demás mortífagos éste tenía una máscara dorada lo que significaba que él era Joseph Morgan, mi ex esposo. Me quedé helada, ¿qué hacía él con mortífagos de primer nivel? ¿Me habían descubierto?
- ¿ Tienes familia Yaxley ?
- No señor.
- ¿ A qué te dedicas ?
- A nada en particular señor.
- ¿Cómo sobrevivías entonces?
- Con… negocios, señor.
- ¿Qué clase de negocios, Yaxley?
- Robaba a muggles y a magos.
- Entonces debes de ser ágil Yaxley.- me dijo observándome fijamente, sentía que su mirada atravesaba mi máscara y por un momento cuando le sostuve la mirada creí que iba a descubrirme, pero no fue así.
- Si, Vockley, creo que este será el último que escogeré para mi guardia personal, asegúrate de entrenarlo bien, sabes exactamente lo que quiero.- dijo retirándose sin dedicarme una sola mirada más, pude relajarme un poco aunque no por completo.
- Vamos Yaxley, ¡mueve tú trasero, tienes mucho trabajo!
Fin del flashback
- ¡Oh! ¡Aún no puedo creer que no me descubriera, estuve así de cerca de él, y cuando me vio, yo… .- Pansy no paraba de dar vueltas por la sala como yo lo había hecho minutos antes, estaba nerviosa y asustada, no pude soportar verla así y sin saber por qué sentí un algo en el estómago y un impulso de abrazarla que no pude controlar.
Sentí que el pulso de Pansy se normalizaba y cuando se calmó del todo me separé de ella un poco para poder mirarla a los ojos, y sin saber qué estaba sucediendo conmigo y con esa chica, me asusté de lo que estaba empezando a sentir, estaba confundido, en mi mente yo amaba a Cho, en la realidad yo estaba con Ginny y algo dentro de mi me impulsaba a estar con Pansy y a no separarme de ella.
- Te ayudaré Pansy, yo tomaré tú lugar, ya no tendrás que hacer mi trabajo.
- ¡Claro que no! Eso sólo echaría todo a perder.
- Tengo mis poderes, tú me explicarás lo que tengo que hacer y listo.
- ¡Por favor, no digas tonterías! ¡Tienes 14 años, eres un niño!
- ¡Se te olvida que aunque tengo la memoria de 14 años, en realidad tengo 28, además a los 14 años yo ya había pasado por más peligros que la mayoría, así que no soy un niño, Parkinson!
- ¡No me vengas ahora con tu complejo de héroe Potter!
- ¡Ya basta! ¡Se hará como yo digo y punto! ¿Acaso no querías mi ayuda?
- Sí, quería tu ayuda, no que lo echaras todo a perder. Por una vez en tu vida escucha lo que te voy a decir: esta noche yo y otros 4 mortífagos seremos llevados a la parte más profunda del bosque prohibido. Joseph quiere que su guardia personal este bien entrenada para enfrentarse a toda clase de criaturas mágicas, Los 4 mortífagos son de niveles más altos que yo, por eso necesito tú ayuda, necesitamos atacar al mortífago de rango más elevado para poder tomar su lugar y tener acceso a las misiones al mando de Joseph en lugar de tener que esperar hasta que Yaxley este totalmente entrenado, lo que llevaría un par de años.
- Bien, estoy de acuerdo con el plan, excepto que yo iré sólo al bosque prohibido como Yaxley.
- ¡Potter, no seas necio, no sabes nada acerca del comportamiento de los mortífagos!
- ¡No sabes lo que dices! No puede ser peor que enfrentarse a Voldemort y yo ya me he enfrentado a él.
- Tal vez no sean tan poderosos como Voldemort, y tal vez los puedas derrotar más fácil, pero por si no lo recuerdas tú misión ¡no es matarlos, sino saber la identidad de su jefe! Así que si vuelves a repetir una vez más una de tus tontas frasecitas heroicas, puedes darte por muerto porque ya no te ayudaré en esto.
- Bien.- dije enfuruñado
- Menos mal que lo has entendido.
- Pero yo suplantaré al mortífago de más alto nivel te guste o no.
- De verdad que eres necio Potter.
-
-
-
-
-
Tenía el pretexto perfecto, a última hora, mi secretaria, la Sra. Darcy me había entregado los papeles del último caso que teníamos con el Wizengamonth, mi oportunidad perfecta para hacerle una visita a Granger dado que no había tenido más remedio que decirle que ya no la vería más para que ella salvara su matrimonio con Zabini, cosa que por supuesto no iba a hacer.
Al estar frente a la puerta de su oficina, tuve el impulso de entrar sin tocar, pero sabía que no se vería muy bien si estaba allí por un asunto de trabajo, así que toque la puerta algo tenso.
- Adelante.- se oyó la voz de Granger, y giré la perilla deseoso de terminar con este asunto lo mas rápido posible, las cosas se estaban complicando demasiado.
- Buenas tardes.- la mirada de Granger estaba fija en unos papeles encima de su escritorio y no me había prestado atención hasta que escuchó mi voz, su rostro reflejaba la sorpresa evidente.
- ¿Malfoy? Yo creí que habíamos acordado…
- Lo sé.- le dije interrumpiéndola. – Vine por asuntos de trabajo.
- Claro, había olvidado que hoy recibiría un caso de tu bufete.
- Así es, Joseph Morgan nos ha asignado su caso, al parecer tiene que comparecer la próxima semana ante el Wizengamonth.
- Sí, el lunes a las 8 en punto.
- Ajá, me temo que no lo hará.
- ¿Cómo? Tiene que hacerlo, no es una visita opcional, si no lo hace puede ser arrestado.
- Si lo hace también será arrestado.
- Pues… sí, pero ¡es un mortífago! ¿Qué esperaba?
- Él ha estado oculto por muchos años debido a sus problemas legales, si ha decidido reaparecer ahora no es para ser arrestado sino para limpiar su nombre, por eso nos ha dado su caso a nosotros.
- ¡Por favor, es un caso perdido! Joseph Morgan es un mortífago declarado, no hay ningún nombre que limpiar.
- Yo no pienso lo mismo. Al parecer este hombre fue acusado de ser un mortífago sin tener suficientes pruebas de su culpabilidad.
- ¡ ¿Te parece poco encontrarlo en una redada con una túnica negra y atacando a un grupo de aurores? !
- Si y me pede decir señorita Granger, ¿quién fue testigo de ese incidente?
- Ronald Weasley.
- Exactamente, un auror por demás incompetente, que recientemente fue suspendido de sus labores por su estupidez de poner en riesgo su misión y a sus compañeros, que muy posiblemente confundió a mi cliente con un mortífago siendo que era una víctima más del ataque.
- Claro, que casualidad que el inocente Morgan se encontrara en el momento exacto en que un grupo de mortífagos atacaba el banco de Gringotts.
- Olvidas que mi cliente es rico y no tenia necesidad de asaltar un banco, donde además guarda su fortuna, suena bastante tonto.
- ¿Me estas llamando tonta, Malfoy?
- Nunca lo haría, Granger. Solo insinuaba que no era una idea muy lógica.
- Bueno pues veremos que dice el Wizengamonth de esto, estoy segura que estarán de acuerdo con mi idea ilógica.
- ¿De acuerdo contigo?
- Así es, me asignaron el argumento en contra, que demostrara la culpabilidad de Morgan y dadas las circunstancias dile a tu cliente que si no se presenta, los argumentos de su defensa quedarán anulados y al único lugar que podrá ir es a Azkaban.
- Entonces nos veremos en el juicio.- dije visiblemente enojado y a la vez entusiasmado de poder enfrentarme a Granger y demostrarle quién era el mejor.
- Hasta entonces Malfoy.- me dijo con una mirada evidentemente retadora, pero yo no había olvidado que no sólo había venido a hablar del juicio sino a otra cosa.
- ¿Estas molesta conmigo?
- Por supuesto. No puedo creer que defiendas a gente tan sin escrúpulos, gracias a ti muchos mortífagos que deberían de estar en Azkaban andan sueltos cometiendo toda clase de crímenes.
- No es mi culpa que el Wizengamonth no tenga a gente competente que haga bien su trabajo para meter a los culpables a Azkaban.- dije molesto.
- ¡No seríamos tan incompetentes si ustedes jugaran limpio y no tergiversaran la información!
- ¿Insinúas que falsificamos la información?
- Si
- Pues te equivocas, nuestra información es completamente fidedigna, que la interpretemos de forma diferente es otra cosa.
- Sí la interpretan de forma que siempre quede a su favor.
- Igual que ustedes.
-¡No! ¡Nosotros siempre buscamos ante todo la verdad!
- Si como no.
- ¡Es cierto! - los dos sin darnos cuenta estábamos peligrosamente cerca, podía oler su aroma a caramelo y estaba a una palma de sus suaves y dulces labios, ella también pareció notarlo porque se tensó de repente, y sus ojos chocolate se hundieron en los míos, pero la conexión fue interrumpida súbitamente.
- ¡Sorpresa! ¿Draco? ¿Otra vez aquí?.- Blaise acaba de aparecer por la puerta, había entrado sin tocar.
- ¡Blaise! A mi también me alegra verte. Estábamos discutiendo sobre un caso.
- ¿Acaso no lo terminaron el fin de semana?
- No cariño, no lo habíamos terminado, quedaron unos puntos por aclarar. - ¿cariño? ¿Desde cuando lo llamaba cariño?
- Espero que ya lo hayan terminado porque venía a invitarte a cenar.
- Si ya hemos terminado, no tenemos nada más que hablar.
- En ese caso, ¿nos vamos?
- Claro que sí, pero ¿no le das un beso de saludo a tu esposa?
- Con gusto. – vi como Blaise y Granger se besaban, era un beso largo y … apasionado, sin saber porque no pude evitar sentir como mi estómago se encogía y sin darme cuenta me descubrí destrozando la pluma que tenía en la mano, pero ellos no se dieron cuenta.
- Ah, Malfoy, ¿ te molestaría cerrar la puerta de la oficina cuando te vayas?
Me levante del asiento echo una furia, no podía creer que Granger me hubiera tratado como a un segundón, ¡Yo nunca había sido plato de segunda mesa de nadie! Ya me la pagaría, costara lo que costara Granger iba a ser mía.
-
-
-
-
-
No podía creer que Malfoy siguiera siendo tan cruel y sin moral, después de todo lo que él pasó en la guerra como era posible que tuviera el descaro de liberar a mortífagos que lo único que hacían era matar a personas inocentes, creí que había cambiado…
- Hermione, ¿me escuchas? - Blaise me miraba con esos ojos azules resplandecientes, me sentí enojada conmigo misma al estar pensando en un inútil como Malfoy siendo que estaba con alguien que realmente valía la pena porque a pesar de que Blaise fuera algo libertino lo cierto es que tenía un gran corazón por más de que lo tratara de ocultar, me dije a mi misma que lograría amar a Blaise como una vez había amado a Ron.
- Perdona Blaise, prometo no volver a distraerme, ¿qué decías?
- Te estaba ofreciendo más vino, cariño. Se que no sueles tomas más de una copa pero…
- Si quiero Blaise.
- Esa es la actitud, me alegro de que ya estés más animada. ¿Te gusta el lugar?
- ¡Claro! ¡Cómo no iba a gustarme, es el restaurante de Ginny! - Blaise empezó a reír pero mientras reía con su dulce boca morena y sus blancos dientes, no pude dejar de pensar en otra sonrisa, una sonrisa de medio lado, sarcástica y burlona y esos labios sabor a menta que…
- Hermione, ¿qué vas a ordenar?
- Ehh, lo mismo que tú.
- Estas muy pensativa Herm, ¿pasa algo?
- No nada, ¿qué me podría estar pasando?
- ¿Se trata de Malfoy, no es cierto? - el vino se atragantó en mi garganta y me costó trabajo pasarlo.
- ¿Malfoy? ¿Por qué dices eso?
- Bueno estabas trabajando con él y supuse que como no se llevan muy bien talvez habían discutido, después de todo los dos son bastante explosivos.
- No me enfadaría tanto con tu amigo si no fuera tan cabezota.
- Si tienes razón, algunas veces es tan cabezota, pero en el fondo es un buen chico, es mi mejor amigo.- no podía creer esto, en mi cita romántica y hablando de Malfoy, justo cuando trataba de sacarlo de mi cabeza su amigo me recordaba que a veces no era tan malo estar con él.
-
-
-
-
-
- No has parado de observarlos desde que llegaron, ¿es que no piensas ir a saludarlos?- me pregunto Ania con esa mirada picara que decía que sabía más de lo que yo misma sabía.
- No, están demasiado felices para que yo vaya a interrumpirles. - dije tristemente.
- ¿Entonces porque estas triste?
- Dímelo tú.
- Mmm, no lo sé puede ser que desees estar así con tu novio y no puedes porque en este momento está enfermo y no lo has visto desde hace mucho o porque en realidad quieras estar con el esposo de tu amiga.
- ¡Ania! ¡Cómo puedes decir eso! ¡Yo nunca le haría eso a Hermione!
- Tú me constaste que su matrimonio no es en serio.
- Shhhh, no lo digas en voz alta, alguien puede escucharte.
- No me cambies de tema Ginny.
- Lo que dices no tiene nada de verdad, Blaise y yo sólo somos amigos, aunque es cierto que extraño a Harry.
- ¿Y por qué no vas a verlo?
- Sabes que el sanador me lo prohibió.
- Tonterías Ginny, los sanadores siempre hacen más grandes las enfermedades de lo que en realidad son, estoy segura que no es contagioso y que a Harry le agradaría verte.
- ¿Tú crees?
- ¡Por supuesto! Creo que hasta se mejorará si tú lo visitas y le subes el ánimo.- le dijo guiñándole el ojo.
- Si tienes razón, iré a visitarlo.
- ¡Oh mira! ¡Es Draco Malfoy! ¡Es guapísimo, nunca lo había visto en persona!
'
- ¿Malfoy en nuestro restaurante? qué mosca le habrá picado, debió de confundirse.
- No sabía que tenía novia, es muy guapa pero tiene una cara de huele mierda terrible.- así era, la acompañante de Malfoy era rubia, de cabello lacio, largo y brillante, vestía un vestido negro ajustado y bastante escotado que dejaba poco a la imaginación, vi como Malfoy la tenía fuertemente agarrada por la cintura y se sentaban ambos justo en la mesa delante de Hermione.
- Le diré a uno de los meseros que la atienda enseguida.
- No, hazlo esperar un poco, es lo que se merece, me voy a ver a Harry, y suerte con Malfoy.
-
-
-
-
-
De pronto vi como Blaise saludaba a alguien con la mano, supuse que serían algunos conocidos de trabajo que se habían sentado en la mesa de enfrente, me voltee y cuando me encontré con esos ojos grises no pude reprimir una mueca de evidente disgusto, que se acentúo cuando Malfoy se paro de su mesa y se acercó a nuestra mesa con su amiguita rubia, que tampoco se veía nada contenta al vernos.
- Draco, que coincidencia.- dijo Blaise poniéndose de pie.
- Si Malfoy que coincidencia que nos hayamos encontrado en el mismo restaurante cuando nos acabamos de ver hace unas cuantas horas en la oficina.- dije mordaz.
- A mi también me alegra verte Granger.- me dijo con esa sonrisa sarcástica suya, luego, con la vista fija en mi acercó más a su amiguita a él.- Les presento a Corinne, ellos son mi mejor amigo Blaise y su esposa, que como te habrás dado cuenta no me tiene en gran estima.
- Si ya lo noté.- dijo la rubia con una risita boba y viéndome de arriba abajo como si ella fuera superior a mi. ¡ Pobre tonta !
- No queríamos interrumpir su velada romántica, no pensaba encontrarlos aquí, pero a Corinne se le ocurrió venir aquí, ya saben un lugar discreto para tener… privacidad. ¿No es así Corinne?
- Claro, amor.- si claro como si me pudiera tragar eso, Corinne escogiendo el restaurante de Ginny, si se veía a leguas que no quería ni sentarse, ¡ como si fuera a contagiarse con solo tocar algo !
- En ese caso no queremos entretenerlos más con nuestra conversación aburrida de casados.- sentí un gran alivio y agradecimiento hacia Blaise, por un momento creí que le pediría sentarse con nosotros.
- Que la pasen bien, nos vamos a nuestra mesa para no molestarlos.- dijo Malfoy visiblemente enfadado por verse arruinadas sus expectativas de arruinarme la noche.
- Gracias Blaise.- le dije tomándole la mano, él me sonrió guiñándome el ojo.
- No hay porque Herm, esta es nuestra noche.
-
-
-
-
-
- ¿Esta en su cuarto Harry, Dobby? - escuché que preguntaba una joven con una voz que me parecía muy familiar, estaba con Pansy en la sala de televisión planeando nuestra próxima misión y no esperábamos alguna visita.
- ¡Oh no puede ser! ¡Es tú novia! - me dijo Pansy visiblemente angustiada.
- ¿Mi novia? ¿Te refieres a Ginny?
- ¿Cuál otra? Creí que el sanador le había enviado la carta, ashhh, pero de seguro la tonta es tan necia que no le creyó y decidió venir a verte, ¿tan poco confianza te tiene tu novia Potter? - yo no tenía ni idea de lo que hablaba Parkinson.
- ¡Ya basta Parkinson! No permitiré que sigas con tus burlas, por mas que tenga 14 años, no soy ningún imbécil, ¿de acuerdo? Ahora tú te iras a la habitación de Dobby y no saldrás de ahí hasta que yo te avise y yo me apareceré en mi recámara y fingiré estar enfermo. ¡Hay que darnos prisa! – le dije dirigiéndome a la puerta para escuchar que le decía Dobby.
- ¿Harry?- voltee sorprendido de que me llamara por mi nombre.
- ¿Qué pasa?
- Nada, sólo quería decirte que me alegra que empieces a parecerte más al Harry que yo conozco .- no dije nada pero le sonreí antes de desaparecer en medio de la sala.
- Me metí rápido a la sábana después de tirarme un vaso de agua en la cabeza para simular sudor y aparecerme unas ronchas con ayuda de mi varita. En ese momento entro Ginny, que ya no era la Ginny que yo recordaba, tenía el mismo cabello rojo y lacio y los mismos ojos dulces color miel, pero ahora era más alta, se maquillaba más y tenía un cuerpo mucho más desarrollado que en el colegio, en definitiva Ginny era bonita pero no tanto como… Pansy. No sabía de donde había salido eso, pero no tenía tiempo de pensar en ello en estos momentos.
- Cariño, ¿cómo te sientes?- dijo acercándose.
- Algo mejor, pero no deberías estar aquí, es contagioso, creí que el sanador…
- Si el sanador me advirtió que no debía venir pero debes entender que no podía estar lejos sabiendo que tú estabas aquí enfermo.
- Te agradezco tu preocupación Ginny pero en serio no deberías estar aquí, es peligroso.- de repente la mirada dulce y cariñosa de Ginny se endureció.
- Porque no me dices mejor que ya no quieres estar conmigo y ya.
- No es eso Ginny, pero no quiero contagiarte, en serio me alegra de que hayas venido a verme pero no quiero que por mi culpa te enfermes, no me sentiría bien si por mi culpa sufrieras.
- Ya estoy sufriendo Harry, y te aseguro que no es porque me hayas contagiado, que te mejores.- y diciendo esto salió de la habitación con lágrimas en los ojos y no pude evitar sentirme culpable.
-
-
-
-
-
-
- ¿Cuándo nos iremos de este lugar horrendo, Draco? - estaba harto de escuchar las quejas constantes de Corinne, sólo estaba interrumpiendo mis observaciones de Blaise y Granger y no me dejaba concentrar en mis planes.
- Si no deseas estar aquí puedes irte cuando quieras, nadie te retiene.
- ¡No puedo creer que me estés hablando así! ¡Tú me invitaste! – me dijo enfadada.
- Te recuerdo que teníamos un trato, tú venías a cenar conmigo e interpretabas todo el papel de mi nueva novia y yo te compraba ese collar que tanto deseas.
- Si pero no pensé que toda la noche te la pasaras viendo hacia la mesa de tu amigo, Además hubiera venido contigo por puro placer y lo sabes.
- Pero entonces hubiera sido una cita real y no es eso lo que quiero Corinne, no estoy buscando una aventura contigo.
- Lo sé, estás buscando una aventura con ella, pero no se que le ves a su esposa, ¡ es tan ordinaria ! Además a ella no le interesas en lo más mínimo, al contrario, se ve que te odia.- dijo venenosamente.
- Si no cierras la boca en este momento te puedes ir olvidando de tu collar de perlas.- dije amenazadoramente, afortunadamente eso sirvió porque Corinne no volvió a abrir la boca. De repente vi como Blaise se levantaba por fin de la mesa, como había estado esperando hace unas horas, al parecer iba al baño.- Ahora Corinne es tu turno de actuar, quiero que retengas a Blaise lo más que puedas.
- ¿Cómo esperas que entre en el baño de hombres?
- No quiero que entres al baño de hombres, quiero que lo mantengas lo más alejado posible de su mesa cuando salga, que no me vea en su mesa.
- ¿Cuánto tiempo?
- Lo suficiente para que yo me haya ido,
- ¿Me dejarás sola aquí?
- Te dejaré dinero para que pagues la cuenta, y le diré a mi chofer que te lleve a casa, ¿de acuerdo?- dije lo más amablemente que podía teniendo en cuenta que ya no soportaba a Corinne.
- No me queda de otra a menos que quieras cambiar de opinión e irnos juntos.- me susurró muy cerca del oído.
- Ya te dije que no Corinne, no arruines nuestro acuerdo, es mejor que te des prisa.- Corinne se fue directo por donde se había marchado Blaise bastante molesta, pero no le di importancia.
Por suerte el baño de los hombres quedaba bastante alejado y fuera de la vista de la mesa donde se encontraba Granger, me acerqué a ella por detrás.
- ¿Esperando a tu flamante esposo?- le susurré a su oído muy seductoramente, al parecer surtió efecto porque sentí como ella se estremecía.
- Si y no tarda en llegar y no queremos público así que ya te puedes ir con Corinne.
- ¿Celosa Granger?
- ¿De quién? ¿De ti y de tu novia sin cerebro? ¡Estas loco! ¿Por qué iba a estar celosa de alguien como tú teniendo a alguien como Blaise a mi lado?
- No lo sé, dímelo tú, porque si no mal recuerdo no tenías en muy buena estima a Blaise hace algunos días.
- Eso es parte del pasado, ahora vivo el presente.
- ¿Y en el presente amas a Blaise?- le pregunté visiblemente tenso y ansioso por su respuesta.
- Yo…, sé que puedo llegar a amarlo.
- Pero ese no es el presente, es el futuro querida, y nadie puede saber qué pasará en el futuro .- le dije acariciando su mejilla.
- Tal vez no, pero en todo caso yo ya he tomado una decisión ahora mismo y quiero que te vayas de mi mesa.- dijo poniéndose de pie, visiblemente enfadada.
- Está bien, me iré, pero no lo haré sólo.- y en ese momento la tome por los brazos y me desaparecí con ella para reaparecerme en mi auto.
-
-
-
-
-
- En serio que no importa, en realidad no me gustaba esta camisa.- Corinne me había tirado una copa de vino encima y no paraba de limpiarme torpemente, no es que no disfrutara de sus atenciones pero no tenía intenciones de tener salpullido sólo por culpa de un malentendido.
- ¡Oh! ¡Soy tan torpe Blaise! En serio yo no quería…
- Basta de disculpas Corinne mejor regresemos a nuestras mesas de una vez, hemos tardado demasiado, ¿no crees?
- Como digas.
Hermione no estaba en la mesa y Malfoy tampoco, sabía que él no podía estar en el baño porque acababa de salir de allí, pero talvez Hermione sí, decidí sentarme y esperarla unos momentos, mientras veía como Corinne se sentaba en su mesa y pedía otra copa de vino indiferente y nada sorprendida de que Draco no estuviera en su mesa. Después de unos minutos me empecé a inquietar por la ausencia de Hermione y me acerqué a la mesa de Corinne.
- Que tal Corinne, me preguntaba si podías hacerme un favor.
- Te debo una por tirarte la copa encima, así que dime encanto.- me dijo seductora imaginando tal vez otro tipo de propuesta por mi parte, pude notar que ya se le habían pasado las copas un poco.
- ¿Podrías asomarte al baño de mujeres a ver porque Hermione tarda tanto?
- Ohh… enseguida voy aunque francamente nosé lo que todo mundo le ve.- dijo hipando un poco.
- ¿A qué te refieres con todo mundo?
- Pues a ti y por supuesto a él, nunca lo había visto tan interesado en una mujer y vaya que ha tenido a muchas a su lado y mucho más guapas que la tuya.
- ¿Te refieres a Draco? - dije sin poder creérmelo, aunque por la descripción que ella me hizo no podía ser otro.
- Mmmm, yo no dije nada… ¿aún quieres que vaya al baño por tu mujercita?
- Ya no es necesario, será mejor que me vaya.- le dije enfadado. No podía creer que mi amigo estuviera tratando de conquistar a mi esposa cuando yo le había confesado que quería empezar un matrimonio de verdad. Ya se me hacía raro verlos juntos demasiado tiempo. Sea como sea de una cosa sí estaba seguro y era que Draco Malfoy no me iba a quitar a Hermione, si alguien era inmune a sus tácticas de conquistador, esa era mi Hermione.
-
-
-
-
-
-
- ¿Por qué estamos en tu auto Malfoy? ¿Y desde cuando tienes auto? ¿No se supone que odias todas las cosas muggles? – pregunté tontamente tratando de ocultar mi nerviosismos ante su cercanía.
- No todas, solo algunas, además estos artefactos muggles de verdad me gustan, en realidad me gusta coleccionarlos, pero no te traje aquí para hablar de mi auto Granger.
- Claro que no, ni siquiera debería de estar aquí hablándote, yo no tengo nada de que hablar contigo.
- Yo tampoco
- ¿Ah no? ¿Entonces para qué diablos me trajiste?
- Para esto.- y sin previo aviso se acercó a mi y me besó, al principio traté de resistirme pero en un intento de coger aire abrí mi boca y Malfoy aprovechó eso para meter su lengua por mi boca, y en ese momento ya no pude resistirme y me entregué a la pasión que sentía en ese momento y saboreé su boca mientras rodeaba su cuello con mis brazos. Pero hubo un momento donde el aire se hizo necesario y mi cordura regreso a mi y me separé de él.
- No puedo, no le haré esto a Blaise, no puedo hacerlo.
- Porque no dejas de pensar en los demás y piensas en lo que tú quieres, por una vez en tu vida olvídate de los demás.
- No puedo ser tan egoísta como tú.
- No soy el único egoísta, dime quien de los que han estado a tu lado ha pensado en ti antes de actuar, Weasley no te esperó cuando tú si lo esperaste, tú amiga Weasley nunca se atrevió a decirte que su hermano ya se había conseguido a otra, tú querido amigo Potter siempre ha apoyado más a Weasley que a ti, no creo que le haya reprochado lo que te hizo, y Blaise no te tomaba en cuenta hasta hace apenas unos días.
- ¡Y qué me dices de ti Malfoy! ¡No me digas que tú siempre me has tratado bien! Si no mal recuerdo siempre te ha encantado verme sufrir, aún ahora lo haces, ¿por qué debería dejar todo por estar contigo?
- Porque soy aún peor que los demás, pero nunca lo he tratado de ocultar, sabes exactamente como soy, ¡ siempre seré un cínico egoísta! , pero aún así Hermione, yo te conozco más que nadie, porque fui tu enemigo, he sido tu confidente y siempre obtengo lo que quiero y en este momento lo único que quiero es a ti, te quiero a ti Hermione.- no pude ver mentira en sus ojos, sólo un extraño brillo, estaba confundida, mi conciencia me decía que saliera inmediatamente del auto que el sólo jugaba conmigo, mi corazón decía que me quedara con él para siempre y mi razón simplemente decía que aunque me fuera de ese auto no podría sacarlo de mi cabeza nunca, entonces tome la decisión de besarlo y quedarme con él por lo menos esa noche porque por más que fuera una locura, por primera vez era mi locura, mi decisión, lo que solamente yo quería.
Hola! Ya se que he tardado mucho otra vez en actualizar, y no es mi intención alardearlos con muchas escusas pero si con una buena noticia: ¡Subieré un capítulo cada semana! Ya no falta mucho, lo cierto es que tengo planeados 3 o 4 capítulos más para terminar con este fanfic, que espero que les haya gustado mucho. Tengo varios proyectos en mente, ya les contaré de qué se trata cuando haya terminado este fanfic, pero de una cosas si estoy segura es que no pienso subir ni un solo capítulo de otra fan fic a menos que no lleve la mitad escrita por lo menos, porque ya no quiero dejarlos colgados.
Espero que les haya gustado este capítulo, la verdad es que me divertí mucho escribiendo los diálogos entre Draco y Hermione, además no se pueden quejar porque es un capítulo muy largo. Asi que espero sus opiniones, criticas y sugerencias.
¡Gracias a todos los que leen este fanfic, les agradezco mucho los reviews que me mandan y prometo contestar individualmente los reviews de este capítulo!
