Capítulo 3: Caminos Convergentes (2)
Nos han atacado...
El sol del mediodía comenzaba a moverse hacia el ocaso acompañado de la brisa del oeste, desde el cielo, la luz reflejaba un objeto metálico sobre el césped de un claro en medio del bosque, una espada, cuya empuñadura estaba cuidadosamente tallada, a lo largo de su hoja una detallada ornamenta de cobre destacaba sobre el grisáceo hierro que la componía, y en la base del mango, dos letras doradas representaban la firma de su autor, F.T.
Dos ojos dorados le veían desconcertado, respirando errático por el dolor de sus costados, diciéndose a sí mismo a la vez que miraba de reojo al responsable de haber partido a la mitad dan fina obra de herrería —Fancy va a matarme.
Sus cotillas dolían al apoyarse en el lomo del alado Pony capuchino, aun le costaba respirar, pero lentamente se recuperaba. Gold, el unicornio dorado, alzó la cabeza viendo con recelo como la Pony de melea rojiza estaba más preocupada por esa bestia que por su persona, la cual, y para sorpresa de Cream, no tenía rastro alguno del corte sorpresa que le había dado, estaba tan débil que apenas y pudo levantar la espada en ese ataque, o eso pensaba él.
Aunque pronto sentiría un gran escalofrío en la espina, pues aquella gran criatura le veía con el ceño fruncido, esa mirada le atravesaba el alma. Esto no hacía más que perturbar a Gold, pues desde su perspectiva, aquella criatura se veía envuelta por una siniestra oscuridad.
Mientras tanto, Cream miraba sorprendida la robusta espalda del gigante, asombrada por ver su piel intacta y no un profundo corte que supuso estaría allí.
—¿No te duele? —Preguntó intranquila, apoyándose con la parte blanda de sus cascos sobre el recio dorso de Oriol. Susurrando sin darse cuenta —Que suave.
— ¿Que? —Dijo en seco su paciente asiendo que Cream se sobresaltara colorada, aunque Oriol en realidad no le estaba prestando atención, miraba firmemente con el ceño fruncido al unicornio dorado, el cual se estremeció del miedo sobre el lomo de Silver.
Sin embargo, al voltear donde la Pony, quien se había separado de su lomo alejándose hacia las alforjas, vio como volvía a su lado sosteniendo tiernamente sus vendajes en el hocico, ver la preocupación en sus ojos color rubí le ablandó los ánimos. Por lo que, tras dejar salir su enojo en un fuerte resoplido, le sacudió gentilmente la rojiza melena al hablar. —Estoy bien Cream, no te preocupes por mí. Mejor ve a ver a tu compañero, creo que me excedí un poco con el...
La Pony desvió su atención hacia el unicornio siendo ayudado por el Pegaso capuchino, pues lastimosamente podía mantenerse en pie. Dejando a Oriol sentado sobre el césped, se dispuso a atender a Gold, pero no sin antes ser detenida brevemente por la aguda mirada de Silver, reprochándole en ella el hecho de que atendió primero al gigante en vez de a su dorado compañero, aunque le ignoró.
Cream se acercó cuidadosamente a Gold, todavía le costaba respirar, de verdad que Oriol de había excedido con el apretón poco amistoso que le dio, esas marcas en su pelaje lo demostraban. —¿Cómo te sientes Golden?
Gold, o Golden para los amigos, se esforzó por responder, aunque sus palabras no fueron las que la doctora pensaba oír. —*Cof* ¿Cómo... como es que pueden ir junto a esa cosa?
Silver asintió a espadas de Cream, ésta se mostró disgustada, pero no dijo nada al respecto, pues el ambiente estaba muy tenso entre los machos del grupo. Aunque poco pudo hacer la doctora para ocultar sus sentimientos en su tono y sus gestos —Responde lo que la doctora te pregunta Gold, esas cortadas no te las hizo él y no olvides que tú le atacaste primero.
El unicornio dorado le lanzo una mirada inquietante. —¿El? ¿Es que no ves las marcas? —Dijo señalando su lomo. —Casi me rompe las costillas... *Cof*... de haber estado un árbol de por medio me habría roto la espalda... maldita bestia —Susurró quejándose por el dolor.
Sin saber porque, Cream, el oír que le llamaban bestia a su salvador la puso furiosa, pero antes de protestar, Silver añadió increpando a Cream, puede que fueran amigos, y como tal, él no se guardó nada, asegurándose claro que Oriol no pudiera oírlos. — ¿Tu confías en él? mira lo que le hizo a Gold, no sé qué te llevo a traerlo con nosotros mientras estaba inconsciente, pero...
—¿Confiar? —Respondió la doctora sin reservas interrumpiendo al Pegaso. —Le debemos la vida, él fue quien nos salvó a ambos Silver, ¿Cómo es que todavía no lo ves? —La terrestre alzó el volumen, decir lo siguiente le dio clavada en la conciencia — ¿Acaso crees que la araña se fue satisfecha después de comerse a Red? ¡¿EH?! NO, el arriesgó la vida por nosotros...
—¡¿Ver qué Cream?! —Silver levantó la voz llamando la atención del gigante. —¿Es que tu no ves la oscuridad que le rodea?, no sabes nada de él, no es un Pony, es solo una bestia que mató a otra...
Cream abruptamente le interrumpió, casi al borde de lastimarle se contuvo, aun así, su tono se mostraba como si estuviera a punto de quebrarse, pero aún era agresivo. —No lo llames bestia... Tú eres el que no sabe nada de él.
El ambiente estaba acalorado, Silver, al ver que Oriol se acercaba a ellos atraído por la discusión, prefirió retirarse donde sus alforjas, ya que, a sus ojos, esa aura negra que impregnaba al gigante había incrementado y temió por su vida.
Cream por otro lado apenas podía contenerse de lo malagradecido que era el Pegaso, pero pronto se calmó al tener a Oriol a su lado. Tras decirse a sí misma que Silver apenas había despertado de una situación límite comprendió su situacion, aun debía estar confundido y asustado, no era su culpa después de todo el haber sido herido de esa forma.
Oriol postro su mano en la melena de la doctora, moviendo los dedos gentilmente. —¿Estas bien?
— Si, él no le tiene confianza a aquellos que no son Ponys... Solo ignóralo por favor...
Ambos, luego de un breve silencio se enfocaron en Golden, quien, presa del miedo, veía como la criatura estaba parada frente a él tocando a Cream se forma perversa, quizá fuese que por el terror del momento, viera al gigante como un ser siniestro, nada más alejado de la realidad, pues Oriol se veía tranquilo más preocupado por la Pony que por el unicornio, a sabiendas de que la aptitud del Pegaso y de Gold demostraba algo obvio, su mera presencia bastaba para intimidar.
Al retirar su mano del cabello de Cream, ésta sintió como una agradable seguridad le invadia el cuerpo, en cambio, el unicornio sentía que iba a desmayarse al tener esa abrumadora presencia tan cerca, oscura, por no decir malvada. De todas formas, la doctora examino a Golden, aparte del cansancio, no mostraba ningún síntoma grave como fracturas o heridas profundas, aunque su corazón si latía muy rápido, pero viendo donde tenía sus contraídas pupilas, era algo normal.
La terrestre le miró confundida, y luego observó al gigante, parecía hablar iniciando una conversación con él, pero Gold estaba tan asustado que no les prestó atención, pasaron los minutos hasta que sintió una ligera presión cerca del pecho.
—Tranquilo, él no te hará daño —Oyó a Cream a su lado, tocándole suavemente el hombro izquierdo con su casco volviendo en sí.
—¿Eh? —Repitió parpadeando un par de veces, saliendo definitivamente del trance.
Sin previo aviso la criatura se arrodillo frente a él, sosteniéndose sobre su rodilla derecha. Golden ni siquiera le veía el rostro, todo, desde la piel hasta el cabello eran de un profundo color azulado oscuro, casi negro, era como si de un aura maligna le rodeara, viendo como único signo de luz, dos resplandecientes ojos de color rosa en donde debería estar el rostro de la criatura. Ésta aproximó su extremidad derecha a su melena, asustado como nunca antes, el unicornio se paralizó, tenía ganas de gritar y su pelaje se oscurecía por el sudor frio, pero entre el terror de tener la aplastante presión de su presencia, algo llamó su atención. Tres mariposas de alas rosas y cuerpo celeste se manifestaron sobre la criatura, las cuales lo sobrevolaban. Hipnotizado por el aleteo sus alas, Gold no se percató que la criatura le acariciaba gentilmente la melena, poco a poco, sintió que el miedo disminuía y su corazón se llenaba de paz.
El contacto fue breve, pero suficiente para relajar al unicornio, dejándolo en un estado cercano al aturdimiento, involuntariamente entrecerró los ojos, uno más que otro, quedando con una mueca muy divertida. Cream se cubrió la boca con sus cascos para no reírse de la cara de su compañero.
Alejado del trío, Silver miraba al gigante con recelo, pero el ver a Cream aguantar la risa le dio algo de nostalgia, quizá había sido muy duro con ella, sin embargo, rápidamente sacudió la cabeza al recordar quien la había hecho reír.
Tras salir del trance, Gold reaccionó al ver nuevamente a Oriol, no obstante, el ya no veía el aura oscura que tanta mala espina le daba, en cambio, podía ver su cuerpo tal y como era, aunque le sorprendió un poco ver la manta púrpura en su parte inferior, casi parecía que le pertenecía a una yegua.
Súbitamente Oriol le extendió la mano derecha en señal de amistad desequilibrando al unicornio, a lo que éste le dio una mueca forzada, pues aún estaba algo nervioso. —Creo que empezamos con el pie izquierdo, me llamo Oriol y no te preocupes por lo que pasó, soy más duro de lo que crees.
De pronto se sintió culpable por haberlo golpeado, y por haberlo llamado bestia, sin saber porque, comenzó a sentir confianza por él desde que vío a aquellas mariposas. Levantando el casco para responderle el saludo, observó su espada roda, dándole un gran escalofrío con sólo pensar en ir a repararla.
—De verdad lamento haberte atacado... —dijo el unicornio bajando las orejas, aunque pensó en dar el motivo real de su actuar, decidió mentirle para no generar más problemas, dando la primera excusa que se le ocurrió — Estaba muy cansado y te confundí con una de las criaturas del bosque.
Oriol le miro no muy convencido, algo le decía que esa no era la verdad, pero de todas formas aceptó las disculpas sin añadir nada, era mejor así.
No obstante, Gold sintió de golpe que algo venia, y en menos de un segundo una tremenda presión le aplastaba el pecho, provocando que el unicornio se inclinará hacia adelante tocándose la zona con ambos cascos, no podía gritar y apenas lograba respirar. Tanto la pareja frente a él como al Pegaso capuchino quedaron pasmados por unos momentos, Silver no tardó en llegar a su lado alarmado por la situación.
—¡¿Que le hiciste bestia?! —Gruñó amenazante extendiendo sus alas en contra del gigante mientras intentaba ayudar a su compañero. Oriol retrocedió levantándose con lentitud, ignorando las palabras de Silver... solo por esta vez.
Cream asustada por ver al unicornio en ese estado, de prisa fue a atenderlo, quien según su experiencia pareciera sufrir un paro cardíaco. Gold en cambio, lo que realmente sentía no era dolor, sino una presión que aplastaba el corazón y es estómago, dándole grandes ganas de vomitar, sin pensarlo mucho, tomó posición para ello asqueando a todos menos a Oriol, sentía que algo venía desde lo más profundo de su ser, era la verdad que pedía a gritos salir de su cuerpo.
En un brote de honestidad, el unicornio dorado perdió la batalla y las palabras empezaron a fluir. —Te ataque porque... —Aunque intentase con todas sus fuerzas reprimirse, la presión le superaba — Porque creí que... que eras malvado, esa aura negra... te rodeaba al verte, pero ahora ya no.
Al decir esas últimas palabras la presión en su pecho desapareció, sin embargo, el esfuerzo lo dejó jadeando y más cansado que antes, desplomándose inconsciente sobre el césped ante la mirada expectativa del trio.
La luz le molestaba los ojos, el sonido del viento resonaba en su cabeza y finalmente recobraba la conciencia, Gold estaba despertando.
Al abrir los ojos, se dio cuenta de que estaba en un improvisado trineo siendo arrastrado por el bosque en una dirección desconocida, al observar su alrededor, notó que el gigante acarreaba el trineo, Cream estaba a su lado con sus respectivas alforjas al igual que Silver, el cual venía tras de ellos no muy feliz, éste último fue quien dio la noticia de su despertar.
A petición de la Pony color crema, Oriol de detuvo su paso. Los tres rodearon a Gold mientras esté se sobaba los ojos, la presión en su pecho había desaparecido, era inquietante.
—Tienes suerte de que haya despertado bestia —Recalcó el alado, aunque Oriol le ignoró antes de que Cream se lo pidiera otra vez.
A pesar de ello, ésta caminó para quedar junto a Silver, el cual mostraba una expresión triunfante mofándose de Oriol, sin embargo, pronto cambiaría a una de dolor cuando la Pony de melena rojiza le diera un fuerte pisotón en el casco izquierdo. Sin voltear, Cream volvió al lado del gigante ante la adolorida mirada de traición del Pegaso capuchino.
—¿Qué pasó? —Consulto Gold débilmente. Intentó levantarse, un esfuerzo inútil, ya que aparte del mareo sus patas perdieron fuerza.
Sobándose el casco, Silver le contestó — Sería mejor que tú nos lo dijeras Golden… ¡auch!
Confundido por el mareo, el unicornio no supo que responder, no le hallaba sentido a su mal. — No lo sé…
Nuevamente intentó levantarse, logrando mantener el equilibro por unos momentos antes de volver a caer, siendo en esta oportunidad atrapado por Cream, apoyándose en su lomo.
—Golden… sí que pesas... — Se quejó la terrestre inflando sus mejillas por el esfuerzo, siendo ayudada posteriormente por Oriol, Silver también quiso ayudar, pero lo pensó dos veces al verle el ceño fruncido a Cream apuntar en su dirección. Al quitarle el cuerpo de Gold con suma facilidad, y tras subirlo a su hombro como si de un muñeco de trapo se tratara, era Oriol quien ahora tenía la expresión triunfante en el rostro, mofándose de Silver en cuanto la Pony no lo viese.
Éste entrecerró los ojos. —Bueno, ¿ahora qué? —Comentó el alado acercándose al grupo. Cream, aún estaba molesta con él, por lo que tomo sus distancias dándole la espalda como si fuese una Pony de alta estirpe, haciéndolo resoplar molesto como el equino que era.
Riéndose entre dientes del Pegaso, Oriol sintió unos leves toques en su espalda, era Gold queriendo llamar su atención, al verle a los ojos, éste le habló con pesar en la mirada, el brote de honestidad aun no dejaba su cuerpo. —Eh… ya estoy bien, puedes bajarme ¿por favor?, tengo algo que decir.
En silencio dejó a Gold en el suelo con delicadeza. Superando un poco el mareo, aclaró su garganta y dijo tomando a todos por sorpresa dando un pisoton decidido. —Tenemos que volver al campamento, no podemos abandonarlas.
—¿Abandonarlas...?, ¿Qué les pasó a Cherry Juice y a Sandy Star? —Indagó Silver, a la vez, intentaba acercarse disimuladamente a Cream, quien volvió a alejarse de él con la misma aptitud anterior. Silver finalmente captó el mensaje y bajo las orejas sin darse cuenta.
—Espera —Añadió el Pegaso —Cuando nos reunimos dijiste que les habían atacado ¿Qué fue lo que les pasó a las demás?
Golden asintió, explicando al ponerse sobre sus cuatro patas, ahora sin ayuda.
—Después de separarnos estuvimos muchas horas buscando esas plantas que nos dijiste Cream, tenías razón con Cherry Juice, ella no tardó en encontrar varios brotes, y llenamos nuestras alforjas antes de lo planeado. A Sandy se le ocurrió acampar hasta que tuviéramos que reunirnos, no quería dejarlos, aunque yo era más de la idea de volver a ManeTown, dejar la carga y luego regresar por ustedes… —Gold hizo una pausa recordando, cambiando su tono a uno más serio— Tuvimos mucha suerte el primer día…
—¿Qué les paso? — Oriol, con los brazos cruzados, observaba impaciente al dorado unicornio. Ya en su mente se decía a si mismo que estaban perdiendo tiempo hablando, aunque una vocecita en ella le decía que ya había salvado a bastantes nativos de arañas gigantes, iniciando un intenso debate entre ambos. El gigante volteaba los ojos y hacia ligeras expresiones de enfado al hablar con su compañero mental, asegurándose de no ser visto por los demás.
Ignorantes de aquello, ambos Ponys escuchaban a unicornio, lo que se venia era difícil de decir. —Pasó todo tan rápido… estábamos descansando cuando una araña tejedora apareció de la nada…
Esas últimas palabras llamaron la atención de Oriol, el cual interrumpió el debate dentro de su mente, perdiéndose en sus pensamientos.
— ¿No habías dicho de esas arañas no hacían tela Iac?
Una voz familiar le respondió de inmediato —Claro que sí, no creo que se refiera a las mismas arañas que enfrentamos en la cantera, ten precaución ¿quieres?, no querrás espantar a tus singulares amigos cuando uses el Psyco.
—Intentaré no usarlo, pero sabes que si es necesario debes darme un toque.
—Pareces un adicto —Comentó con tono burlón, sacándole una sonrisa a Oriol — No debes decirme lo que ya se, recuerda que soy tu apoyo, pero intenta usar más el sistema VAT ¿sí?, no es que me agraden particularmente estos "Ponys" macho, pero veo que le caes bien a esa hembra pelirroja.
—Vale, dejaremos el Psyco como último recurso, más de 10 años usándolo ya me tienen harto… —Observando al trio calló sus pensamientos, tanto el Pegaso como la terrestre oían atentos a Gold, sin embargo, Oriol estaba tan sumido en su cabeza que ignoraba lo que el unicornio decía y el panorama en general. Por unos momentos se fijó en Cream, dando una sonrisa gentil antes de continuar — Si, a mí también me cae bien… quizá demasiado… pero no me quejo, su pelaje es muy suave al tacto, además es "atrayente" el tenerla cerca, raro ¿no crees?
Iac no entendía, aunque tuviera cierta personalidad humana, todavía veía el mundo con la lógica de una máquina. —¿Raro en qué sentido?, raro es como dices que su pelaje es suave y es atrayente, quiero decir, se conocen desde hace horas, las emociones humanas son extrañas, pero no creo que lleguen a eso tan rápido… ¿o sí?, piénsalo bien, ambos son especies diferentes, no sería lo mismo que con los sintéticos de tu sociedad.
El gigante movió la cabeza brevemente de un lado a otro negando aquello con una sonrisa forzada. —No, no hablo de eso —Aunque casi de inmediato volvió a un tono más serio— Es algo extraño que siento desde que la conocí, es como una sensación de protección ¿entiendes?
—No entiendo —Respondió su amigo tajante — ¿Te refieres a tu deber como soldado?
—Bueno, en parte si… —Comentó con sinceridad — Aunque esto va más allá Iac, siento que debo quedarme a su lado, es raro lo sé, personalmente no creo en el destino… —Su tono cambió a uno más melancólico— sería una mierda saber que toda la muerte que vi en la guerra hubiese estado escrita sin poder hacer nada para cambiarlo, pero no es eso a lo que me refiero.
—¿Entonces que es Oriol? Yo no puedo saber lo que piensas si no me lo dices de forma explícita.
—Es que creo que fue todo tan… conveniente, ósea, esos dolores de cabeza antes de conocerla… intenté no pensar en eso, pero no soy idiota como para ignorarlo y menos aceptarlo, nada pasa solo porque sí.
—¿Crees que esto fue planeado? —Añadió Iac en tono serio— Suena estúpido e ilógico.
—Esa es una palabra fuerte Iac, solo míralo en mis memorias, es completamente lógico… es imposible que dos especies inteligentes puedan comunicarse tan fácilmente… siento que estoy aquí por algo amigo, no sabría explicártelo porque ni siquiera yo lo comprendo.
Iac se fue a la defensiva. —¿Estas escuchando lo que me dices? Hablas como si esto fuera más importante que nosotros, varados aquí no tenemos muchas opciones, intentemos llevarnos bien con estos Ponys y pasar desapercibidos hasta…
—¿Hasta qué Iac? —Le interrumpió tranquilo, aumentando el tono progresivamente— Ya no estamos en la nave, no sabemos que paso con toda la tripulación del Harmonious Sparkle, ni de la flota, o si hay alguna otra persona en esta tierra, estamos en Equestria ¿no lo entiendes? joder, estamos aquí por algo… ¡ahhg! Otra vez ese pitido…
—¿Pasa algo?, tu ritmo cardiaco está aumentando Oriol… ¿Oriol? — Iac, alarmado al ver que su compañero no respondía, trato de tomar el control de su cuerpo por si volvía a desmayarse, al intentarlo, el sistema lo rechazó. Rápidamente vio el estado actual del sujeto, asegurándose si estaba o no con el rostro pegado al césped, quedó confundido al ver que seguía de pie, con los ojos cerrados, pero sin mover otro músculo que no fueran los oculares.
Tras unos segundos de silencio, la voz de Oriol volvió a oírse sorprendiendo a Iac. Aun en su mente, se le notaba el esfuerzo por hablar. — Esas visiones… las mariposas… me guían a ella Iac, algo le pasa a Cream…
—¿Qué dices?, ¿De qué mariposas estás hablando?
La charla con Iac se interrumpió abruptamente. Oriol había entrado en trance sin notarlo, al volver en sí, la conversación había acabado, los Ponys estaban en silencio, totalmente ignorantes de lo que le sucedió al gigante, quien por su parte estaba en las mismas condiciones.
Antes de decir algo, Cream le tocó suavemente la pierna llamando su atención, quería decirle algo. Poniéndose de rodillas frente a la terrestre, quedó pasmado cuando ésta se lanzó a sus brazos conteniéndose de llorar. Al mirar al resto vio a Silver furioso, tanto era su rabia que le temblaba los cascos, al instante pensó que era por el actuar de Cream, sin embargo, la ira no era dirigida hacia él, sino hacia Gold, quien lentamente dio la vuelta cabis bajo, su miraba no tenía brillo, se odiaba a sí mismo. Llevándose en el camino su espada con magia de levitación, quedó alejado del grupo poco después.
Confundido por la ignorancia de lo sucedido, no supo que decir.
—Ayúdanos por favor… —Escuchó la voz de Cream quebrarse por la impotencia.
— ¿Qué pasó aquí? —Pensó el gigante con la Pony apoyada en su pecho.
—No te preocupes — Aclaró Iac, reproduciendo un audio grabado en la mente de Oriol. —Yo lo escuché todo mientras hablábamos y cuando déjate de hacerlo, eso lo discutiremos luego, ahora será mejor que nos movamos si quieres hacer algo por esa Pony de pelo rojo.
A Cream se le encogía el corazón, impactada por las revelaciones de Gold, recordó a Red Boulder sacrificarse por ellos, un dolor punzante le vino al corazón al pensar en sus compañeras y lo que pudo haberles pasado, en especial con Sandy Star, pues era de las pocas amigas que el quedaban.
—¿Por qué las cosas no podían salir bien? — Se dijo a sí misma, intentando recuperar la compostura entre los brazos de su salvador.
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NA: Hola, si tardo un poco en sacar las partes de los capítulos es porque me mintieron en las películas diciendo que la universidad es todo fiesta, barcos y putas. Nunca me sentí tan estafado en toda mi vida. :(
PD: Agradezco sus comentarios, saber que alguien se toma el tiempo de escribirme algo (por infimo que sea) ayuda bastante a la motivación
PD2: Todo lo que sale en el Fic no está puesto de relleno. :3
PD3: Acostumbro sacar partes entre las 00:00AM y 02:00AM hora Chile por temas de tiempo.
(Inserte Gif de Maud guiñando el ojo)
