Disclamer: Los personajes no son míos son de la talentosa SM, yo solo los uso para contarles las locuras que pasan por mi cabeza.
Mil gracias a Isa Mella Romo que tuvo que pelear contra Word para poder betear el capitulo. (Beta FFAD)
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Primero que nada una disculpa, subiré una vez por semana pero ya no en un día fijo.
Sandra32321 no sabes como sufrí cuando lo escribía espero que no te enojes mucho, prometo que no dura mucho ese romance.
Capítulo 12. Will Shuester.
Como a las siete tocaron la puerta, Jake dijo que él abría y de ahí se iba a su departamento, cosa que fue secundada por Seth. Eran Esme y Carlisle. Después de los saludos correspondientes, Carlisle comenzó a hablar.
—Bella, tú sabes que nosotros te queremos mucho y ahora eres parte de nuestra familia, por eso queremos darte un regalo, pero queremos que lo aceptes sin chistar porque sabemos lo mucho que te ha tocado batallar para sacar adelante a Tony —. Abrí la boca para decir algo, pero Charlie y Carlisle movieron la cabeza negativamente. Carlisle sacó un folder de la bolsa de Esme.
—Aquí están las escrituras de un departamento a tu nombre, como también los papeles con una cuenta en un banco. Antes de que empieces a protestar, piensa en Tony y en Victoria. No sabemos cuál será su próximo movimiento, pero por lo pronto ya sabemos que no es paciente y que no le gusta la competencia.
—No puedo aceptarlo, es demasiado —dije negando con la cabeza.
—Mira Bella —continuó Esme. —Velo por este lado. Queremos seguir visitando a nuestro nieto seguido y aquí no cabemos, además Alice podría vivir contigo así estaría resuelto el problema de buscar otro departamento. Por favor no lo veas como caridad, sino como que es la forma en que podemos ayudarte.
—Además princesa, te ayudará mucho. Ya has sufrido bastante, deja que te ayuden los Cullen, no dejes que tu orgullo te impida ver que para el Coso sería mejor vivir en otro lugar. Por otro lado odio dormir en tu sillón y ahora vendré a verte con Sue, necesitamos espacio —terminó Charlie totalmente rojo.
Me quedé pensando y tenían razón. Recordé lo feliz que nos sentimos Tony y yo al poder comprarnos eso gustitos. El dinero podría dejarlo para la universidad de Tony, abrir un fideicomiso y no preocuparme tanto si Edward decidía que su novia era más importante que su propio hijo.
—Está bien, acepto el departamento, pero el dinero pónganlo en un fideicomiso para la universidad de Tony.
—Verás Bella… —. Sacó otro folder. —En este está una inversión especial para la universidad, no se puede tocar hasta que él decida en qué universidad quiera estar y entonces el pago se hace directamente a la universidad, nadie más puede tocar el dinero. Por favor acepta nuestra ayuda, si Rose tiene un hijo de Emmett le haríamos el mismo regalo, al igual que Alice o si Edward decide tener otro hijo, por favor no pongas trabas.
—No sé qué decir, me siento como en Navidad o mejor —. Las lágrimas llenaron mis ojos.
—Pues di que sí, Bella —dijo Esme.
—Está bien, pero mi contrato vence en unos meses y no puedo irme así como así.
—No te preocupes, este edificio es muy solicitado y creo que el dueño, sabiendo que puede rentarlo un poco más caro, no te ayude con eso —dijo Carlisle.
—Me da miedo, creo que nunca había tenido tantos regalos —. En verdad sentía miedo, era demasiado para mí.
—Bella, gracias por aceptarlos, pero queremos pedirte también un favor —comentó Carlisle.
—Claro, si está en mis manos —les dije.
— ¿Puedes darle asilo a Alice? Tú sabes que ella y Rose no se llevan del todo bien y últimamente me han sorprendido de que no se hayan peleado, pero no quiero más problemas —me dijo Esme.
—Claro, sería lindo —. Aunque realmente sería algo tormentoso tenerla metida en mi vida, poniéndome ropa. Me sacudí queriendo sacar ese pensamiento de mí.
—Sé que Alice es muy entrometida, pero hablaré con ella antes de irme, lo prometo —dijo Esme alzando la mano en señal de promesa.
—Bueno, pues nosotros los dejamos. Charlie, ¿cuándo regresas a Forks? —añadió Carlisle.
—El lunes por la tarde, solo pude tomar un día de descanso —dijo frunciendo el ceño.
—Nosotros regresamos también mañana, tal vez podríamos irnos juntos. Tengo cirugía el miércoles a las 8 de la mañana y quiero descansar.
Se quedaron charlando sobre a qué hora irse y algo de los boletos. Vi la hora y era momento de bañar a Tony y dejar todo listo para mañana.
Llegué a la habitación de Tony y ahí estaba él, jugando con su rompecabezas que prácticamente estaba terminando.
—Coso, ¿qué haces?
—Jugando, ya armé una vez el rompecabezas pero quería ver si podía hacerlo dos veces y sí pude, mira —me dijo señalando.
—Es hora del baño cielo, mañana tienes que levantarte tempranito para que pase tu papá por ti. Yo mañana voy a entrar a trabajar y tú tienes que portarte bien.
Tomé la toalla y salí hacia el baño. Mientras bañaba a Tony, repasé mentalmente qué era lo que necesitaba para empezar. Necesitaba una laptop porque la mía había muerto varios meses atrás y no tenía forma de comprar otra, pero tal vez ahora con el dinero de los Cullen podría hacerlo, tomándolo como un préstamo y devolverlo poco a poco, así no tendría que molestar a Rose cada vez que necesitaba usar el Internet.
Tony estaba moviendo mi rodilla.
—Mamita, ya estoy listo. Me tallé la cabeza, las alitas, las patitas, el cuello la cara y el rabito —me dijo antes de soltar una carcajada. Eso era lo que siempre le preguntaba: ¿Ya te tallaste las patitas? ¿Ya te tallaste la pancita? Y al final siempre le preguntaba si ya se había tallado el rabito.
—Muy bien Coso. Ven, te voy a envolver en la toalla, tengo una gran noticia que darte.
— ¡Ya sé! Sí vas a casarte con mi papito, vamos a vivir juntos y vamos a comprar un perrito —me dijo con la cara iluminada.
Qué más quisiera Tony, dije para mí.
—No, ya te expliqué que no todos los papas viven juntos. La noticia es que tus abuelos Cullen nos regalaron un departamento.
— ¿Para qué queremos otro? Si ya tenemos este.
—Sí, pero este no es nuestro, nos lo prestan y por eso pago cada mes.
Tony se quedó pensando.
—Y en esa casa nueva, ¿voy a poder tener un perrito?
—No lo sé, tendremos que preguntar, no prometo nada. Tener un perro es una gran responsabilidad.
—Ya sé que hay que levantar sus caquitas, darle de comer, sacarlo a pasear y un montón de cosas.
—Oye es verdad, no me hagas esas caras y déjame que te ponga crema.
—Mamita, ¿tú sí querías ser mi mamita?
—Claro, por qué no querría ser la mamita de este Coso tan inteligente y hermoso.
—Es que la novia de papito me dijo que nadie me quería, que era un estorbo.
—Eso no es cierto —le dije tocando su carita y viéndolo a los ojos. —Si no te tuviera mi vida estaría triste y sin luz, tú eres la lucecita que hace que mi corazón haga bum, bum. Esa señora está loca, no le hagas caso. ¿Esto lo oyó tu papá?
—No, me lo dijo antes de jalonearme, entonces llegó mi papito, me agarró y nos fuimos pero yo sí me asusté mucho.
—Tenemos que decirle a papito lo que te dijo porque eso fue feo y malo.
—Está bien —me dijo. — ¿Puedo jugar un ratito con mis dinosaurios antes de dormirme?
—Ok, pero no será mucho tiempo, tengo que arreglar mi ropa para mañana y dejar listo lo del desayuno. Regreso en media hora y sin pretextos te vas a dormir.
Salí para mi recámara rascándome la cabeza por cómo decirle a Edward lo que le dijo la bruja esa a Tony.
Mañana se lo diría, por hoy ya había tenido su dosis de drama. Dentro de mí, añoraba que la reconciliación no fuera tan buena.
Tomé la ropa que me había separado Alice y las puse según iban todas juntas para hacer más rápido la hora de ver qué me ponía. Busqué entre mis bolsas pero todas daban penita, así que agarré la menos maltratada y la limpié.
Comencé a quitarme la máscara de pestañas y cuando terminé me lavé la cara. Luego me puse mi pijama y salí a dormirme en el sillón, pero solo estaba Jake atacando mi refrigerador.
—Jake —le dije. Como no me había escuchado acercarme por no llevar zapatos, brincó y se le cayó el plato con cereal que tenía en la mano.
—Bells, no me vuelvas a hacer eso, toca mi corazón —. Tomó mi mano y la llevó a su pecho el sentir mi mano.
Lo miré a los ojos y me perdí en su mirada. Sin pensarlo, sentí sus labios sobre los míos y por primera vez en casi cinco años, besé a un hombre.
Me dejé llevar por las sensaciones que sentía, pero en lo más profundo de mi corazón algo me decía que no eran esos labios los que debería de estar besando.
— ¡Mamita, Jake! ¿Por qué se están besando como novios? —. Escuchamos la vocecita de Tony y nos separamos rápidamente.
—Tony, mira, lo que pasó… —empezó Jake, pero como siempre se trabó.
—¿Te molesta? Solo fue un beso de amigos, todavía no somos novios —le dije a Tony.
Tony lo pensó, puso su carita con sus ojos entrecerrados y sus brazos cruzados.
—Está bien, pero si no me gusta que Jake sea tu novio, también te voy a buscar otro como a mi papito.
Los dos soltamos la risa y Tony se nos unió.
—Mamita, quiero cereal —dijo Tony.
—Jake, limpia eso que tiraste —le dije y di un paso, pero mi pie dio con unas gotas de leche y me resbalé al intentar agarrarme de algo, y me llevé a Jake conmigo.
Aun así me di un golpe fuerte en mi cabeza.
—Auch —dije.
—Bella, mi brazo —dijo Jake en un quejido.
Estaba con mi trasero en su brazo que estaba doblado.
—Lo siento, por favor perdóname.
Tony solo me miraba.
—Ay mamita, siempre te caes —me dijo antes de darse la vuelta e ir hacia la sala.
Intenté pararme y solo conseguí caer sobre el estomago de Jake.
—Um —solo se quejó Jake.
—Lo siento —le dije ahora sí levantándome.
—No te preocupes, creo que mi cuerpo está acostumbrado a tus amenazas, pero tu cabeza sonó horrible, ¿estás bien?
—La verdad es que no me duele mucho, creo que me va a salir un chipote. Espero que no me moleste porque me toca sillón.
—No exactamente, les dejamos nuestras camas a Charlie y a Sue, Seth dormirá en el sillón del departamento y yo en el tuyo.
—Gracias, no quería ir a mi trabajo toda chueca por dormir en el sillón. Oye, se quedó la colchoneta que trajo Alice, ¿no quieres dormir ahí? Creo que para tu tamaño va mejor.
—Sería fabuloso, me estaba tratando de imaginar cómo iba a caber en ese diminuto sillón.
Serví el cereal de Tony y se lo llevé a la sala que estaba viendo una caricatura de Phineas y Ferb. Regresé a la cocina.
—Tengo que contarte algo. Los Cullen me regalaron un departamento.
—Wow, un departamento. Eso creo que no puede competir con lo que yo te traje —me dijo extendiéndome una caja envuelta para regalo.
—No tenías que molestarte —dije, pero empecé a romper el papel. — ¿Qué es?
—Es algo sencillo, pero sé que te hacía falta.
Prácticamente rompí la caja al no poder quitarle la cinta adhesiva. Era una hermosa bolsa negra grande, como me gustaban.
—Jake, es hermosa —le dije abrazándolo. — ¿Cómo sabías que era lo que quería?
—Porque te conozco y porque sé que desde que entraste a la universidad tienes las mismas bolsas.
—Oye —le dije dándole un puñetazo débil en el pecho. —En serio me encanta la bolsa —. Y lo hice, lo volví a besar. Era hora de dejar a Edward atrás y comenzar de nuevo.
La puerta se abrió y nos separamos algo asustados. Eran papá y ¿Edward? ¿Qué hace aquí?
—Creo que llegamos en mal momento —dijo Charlie contentísimo, prácticamente había intentado meterme a Jake desde que di a luz.
Pero Edward estaba… ¿Enojado? No, él no puede estar enojado.
—Buenas noches Isabella —. Y ya volvimos al Isabella.
—Buenas noches, ¿puedo preguntar qué haces a estas horas por aquí?
—Solo necesitaba hablar contigo y en el pasillo me encontré a el jefe Swan.
—Está bien, ¿de qué quieres que hablemos? —le dije metiendo las manos a los bolsillos del pantalón de pants que usaba de pijama.
— ¿Podemos hacerlo en privado?
— ¡Papito! ¿Qué haces aquí tan tarde, también te vas a dormir aquí? Duerme conmigo como la tía Hada.
—No, solo vine a hablar con tu mamá. ¿No es tarde para que estés despierto?
—Sí, pero como mi mamá andaba de beso y beso con Jake se le olvidó ir a ver si ya me había dormido —dijo Tony como si nada. —Pero ya le dije que si no me gusta Jake como novio, le busco otro también.
—Papá, eso no es cierto, solo nos dimos un beso —intenté justificarme como si tuviera 12 años.
—Hija, confió en tu buen juicio, es hora de que conozcas algo mejor a lo que siempre has querido. Déjame abrazarte —me dijo ante la mirada atónita de todos.
Jacob estaba riéndose bajito en el sillón mientras veía la escena. Mi pa' me felicitaba por besarme con Jake y me estaba abrazando.
—Voy a darle la noticia a Sue y a Seth, se van a poner tan felices —dijo saliendo demasiado contento.
— ¿Son novios? —preguntó Edward.
—No —dije yo.
—Sí —contradijo Jacob. —Bueno, todavía no se lo pido, solo nos estamos dando la oportunidad de conocernos de una manera diferente.
Sentí como la sangre se cargaba en mis mejillas y un repentino calor me invadió.
—Los dejo hablar, voy por unas cosas al departamento y regreso —me dijo Jake deslizando su dedo por mi mejilla sonrojada.
—Siéntate Edward —le dije señalando el sillón.
— ¿Siempre es así? Tú y él como pareja.
—No tendría por qué contestarte, pero te voy a decir que en casi cinco años o más jamás he salido con alguien. Ahora que ya no tengo tantas cosas en mi cabeza, quiero tener un poco de vida amorosa.
—Pero eso no va afectar tu capacidad de cuidar de Tony, ¿verdad? —me preguntó muy serio.
—No entiendo a qué viene eso —le dije arrugando el ceño.
—Nada, olvídalo, concentrémonos en lo que vine a hacer. Mañana, ¿a qué hora tienes que estar en la escuela?
—Siete treinta, así que te agradecería que pasaras por Tony como a las siete. Si no puedes, puedo dejarlo encargado con Sue en lo que llegas.
—No, está bien, es solo que pensé que podemos llevarte y que tú pases a la oficina por él. De ahí nos podemos ir a ver el departamento que compraron mis papás para ustedes. Por los servicios y el mantenimiento no te preocupes, yo me encargo de esos gastos.
—Me gusta la idea de que me lleves, pero no creo que sea necesario que pagues los gastos del departamento, Alice va a vivir nosotros y tendría que consultárselo.
—No, ella se negaría porque sigue enojada conmigo. ¿No podrías mentir un poquito? —me dijo.
—No me gusta mentir —le dije.
—No, solo ocultar las cosas —dijo a manera de reproche.
—Creí que eso ya estaba hablado, además mejor cambiemos de tema. Dime, ¿cómo te fue con la reconciliación? —. Juro que mi corazón me dolió al decirlo.
—Pues no sé, Victoria no estaba en casa cuando llegué. Estuve esperándola, pero no apareció así que decidí ir a cenar algo y luego vine para acá.
—En serio no apareció —casi quería saltar. —En todo el tiempo… ¿Por qué? ¿Cómo es posible que esté tan enojada?
—No lo sé, con ella todo es tan difícil, hay veces que no sé qué decir o hacer para que no se enoje.
— ¿Por qué no platicas con ella para que puedan solucionar sus problemas? Explícale cómo te hace sentir. Has que note que te lastima dañando a los que amas.
—No sé, Victoria es diferente a la gran mayoría de las mujeres, ella es… digamos que un poco egoísta, más bien solo piensa en ella. Por ejemplo, ella no quiere tener hijos, dice que no entiende el para qué de tener hijos. Antes, yo me había hecho a su idea, pero desde que descubrí a Tony no puedo pensar en otra cosa que cómo sería verlo cuando era pequeño revolviéndose en los brazos. Hoy vi a una pareja en el restaurante y no dejaba de pensar en ello.
—Lo siento —le dije. Por mi culpa había perdido gran parte de las primeras experiencias de Tony.
—No Bella. Hoy, al ver la dinámica entre los dos padres, me di cuenta que tal vez fue lo mejor. Yo me porté muy mal contigo, siempre supe que tú sentías algo por mí y me aproveché de eso, hubiéramos terminado odiándonos.
—Odiar es una palabra muy fuerte —bostecé. —Lo siento, pero creo que me voy a dormir, no quiero llegar cansada a mi primer día.
—No te preocupes, ¿puedo ir a despedirme de Tony?
—Claro, estás en tu casa —. Lo seguí y aprovecharía para sacar la colchoneta.
Tony estaba dormido con un libro en el pecho.
—En eso se parece a ti, le encanta leer. Tú siempre tenías un libro contigo.
Le quité el libro y Tony dijo dormido —No quiero a la bruja —. Eso hizo que me acordara de algo.
—Edward, recordé algo que me dijo Tony.
—Dime.
—Tu novia le dijo que él era un estorbo y ahora se pregunta si nosotros queríamos tenerlo o solo nos estorba.
— ¿Qué? ¿Por qué le dijo algo así? —cerró los ojos y su mano voló al puente de su nariz.
—Es solo que necesito que le dejes bien en claro que no voy a tolerarle ningún tipo de agresión para Tony. Si no entiende contigo, yo se lo voy a explicar, ¿está bien?
—Bella, mejor me voy, creo que esta será una larga noche.
—Edward, antes de que te vayas, ¿puedo pedirte un favor?
—Sí, claro.
— ¿Me ayudas a llevar la colchoneta a la sala, para no volver a entrar?
—Sí, yo puedo solo —me dijo llevando él solo la colchoneta.
— ¿Charlie va a dormirse en la colchoneta?
—No, Jake. Él y Seth prestaron las camas y ahora les toca sillón o en el caso de Jake en la colchoneta.
— ¿Él va a dormir aquí contigo? —dijo subiendo la voz.
—Sí, él en la sala y yo en mi recámara, ¿qué tiene de malo?
—Es solo que… No creo que sea apropiado estando Tony en casa.
—Tranquilo, Jake ha dormido miles de veces aquí, así que puedes ir sin preocupación —le dije abriendo la puerta.
Jake venía bajando las escaleras y se le iluminó la cara al verme, pero después de estar con Edward, ese brillo se fué.
—Bells —dijo. —Cullen, ¿ya te vas?
—Black, no te importa. Bella, nos vemos mañana a las siete —dijo dándome un beso en la mejilla y se fue. Instintivamente llevé mi mano a mi mejilla y luego a mi boca.
—Bells, al menos espera que yo no esté para hacer eso.
Me había olvidado de Jake. —Jake… Yo lo siento, es una costumbre algo arraigada.
—Olvídalo, sé que tengo que luchar contra él.
—Yo… —intenté decir, algo pero no sabía qué decir.
—Vamos a dormir que mañana te toca madrugar.
Y me guió dentro de la casa. Tenía una rara sensación en la boca del estómago.
Me fui directo al cuarto de Tony que seguía bien tapado y dormido, así que regresé a mi recámara y me dormí en unos minutos.
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El ruido del despertador me trajo de vuelta y sentí un bultito calientito a mi lado.
—Buenos Días Tony, ¿qué haces en mi cama? —le dije perezosa.
—Nada, tuve un sueño feo y me vine a dormir contigo, pero estabas bien dormida porque no te diste cuente.
—Evidentemente —. Busqué mi celular con la mano y lo encontré; eras 6:15 de la mañana. —Tony, voy a bañarme. Si quieres dormir un rato más puedes hacerlo.
Tomé mi ropa interior, una toalla y me bañé.
Cuando salí, entré a mi cuarto lo más rápido posible. Tony seguía dormido. Saqué el primer juego de ropa que Alice había dejado: era un pantalón café con una blusa en varios tonos de café y verde. Me gustó con las botas cafés, se vería bien. Cuando terminé de vestirme, me veía diferente, no me veía como siempre. Me puse máscara de pestañas y recogí mi pelo en media cola. Me vi en el espejo, me veía bien, me sentía bien.
—Ay mamita, la tía Hada sí es mágica, te ves más bonita que siempre —dijo Tony sentándose en la cama.
—Gracias Coso —le dije dándole un beso en la frente.
—Ahora vete a cambiar, no hagas mucho ruido porque Jake se quedó a dormir en el sillón.
—Sí lo sé, por eso me vine a quedar contigo —me dijo antes de salir.
Me quedé intrigada de por qué había dicho eso Tony. Me dirigí a la cocina para sacar un poco de yogurt y cereal para desayunar algo.
—Mamita, yo solo quiero un poco de lechita caliente, no tengo hambrita —me dijo Tony.
—No te preocupes, solo leche está bien. Después desayunas con tu papá.
Calenté leche en el microondas mientras hervía un poco de agua para hacerme un té.
Tocaron la puerta y fui rápido para que no despertaran a Jake. Pero creo que nada despertaría a Jake porque ni siquiera se inmutó. Era Edward que tenía cara de no haber dormido en toda la noche. Mi parte malvada solo quería que hubiera sido porque estuvo peleando y no reconciliándose.
—Hola —le dije.
—Buenos días, espero que tuvieran mejor noche que la mía —me dijo dándome una sonrisa forzada.
—Pues la mía sí fue placentera —le dije bajito. —Dormí con un hombre —. Antes de soltar la carcajada, le aclaré. —No te asustes, Tony durmió conmigo.
Su cara de asombro cuando le dije que había dormido con un hombre me dejó un poquito intrigada. Bueno, demasiado, ¿acaso él estaría celoso?
— ¿Listos? —preguntó.
—Casi, solo tengo que poner mis cosas en mi nueva bolsa —le dije.
—Wow mamita, está bien bonita tu bolsa, ¿cuándo te la compraste?
—Me la regaló Jake —le dije antes de salir de la cocina.
Arreglé la bolsa y tomé un poco de dinero de mi cajón. Me miré al espejo y salí con una sonrisa.
—Mamita, te faltan los brillitos en la boca —me dijo Tony al verme.
—Cierto, en el coche me lo pongo.
Jake estaba despertando.
—Ya te vas Bells, yo quería llevarte —. Pero en ese momento vio a Edward. —Puedo llevarte si gustas.
—Tal vez mañana, Edward me va a llevar hoy, de todos modos mil gracias Jake, nos vemos al rato. Creo que hoy no tendré comida, pero pidan pizza y nos guardan a Tony y a mí.
Edward y Tony prácticamente ya estaban en la salida del edificio, así que yo tomé la chamarra de Tony y mi abrigo.
Cuando me subí al coche, hice mi ritual y respiré hasta llenar mis pulmones con el olor de Edward.
—¿Por qué haces eso? Siempre lo haces
—No sé ¿qué es lo que hago? —traté de decir lo más inocentemente que pude.
—Es que mi mamá está respirando, así —dijo Tony y me imitó.
Tragué saliva. —No tengo ni idea.
Le di las indicaciones a Edward para llegar al colegio.
—Edward, Tony no ha desayunado y además debes leerle cuando menos quince minutos. Que no coma chatarra y no le compres helado, ha estado estornudando. Cualquier cosa me llamas al celular.
—Sí Bella, no te preocupes, cualquier cosa que no esté seguro te llamaré —me dijo. Besé a Tony y me pidió otro beso para ir lleno de brillitos.
Edward solo me dijo. —Suerte.
Entré como si fuera mi primer día de escuela.
Llegué a la recepción y una chica rubia menudita estaba entretenida en un libro.
—Hola, soy Isabella Swan y soy la nueva maestra de…
—Hola, soy Jane. Eres la nueva de literatura ¿no?
—Sí, soy yo. ¿Sabes a dónde tengo que ir?
—Sí a la sala de maestros. Aquí esta tu credencial, tienes que pasarla por el sensor para entrar al salón. Antes de que bajes, tengo que darte un par de indicaciones, este —dijo señalando un folder azul. —Es el plan de estudios, sobre esto tienes que basarte para hacer el tuyo, este —señalando ahora el folder amarillo. —Son tus listas de alumnos y los salones, coloqué un plano sencillito para que te sea más fácil encontrarlos y este —señaló el folder rosa. —Son los lineamientos, fechas y todas esas cosas importantes que tienes que saber.
—Muchas gracias, sobre todo por el mapa, mi ubicación espacial es pésima.
—No te preocupes y cuando quieras platicar aquí estoy. Por cierto, tu plan semanal y mensual me los tienes que entregar a mí, en el folder rosa van las fechas de entrega. En la sala de maestros pregunta por Alex Seller, él es el coordinador de profesores.
—Ok, Alex Sellers, ¿algún otro dato?
—No, creo que es todo. Gusto en conocerte.
Entonces recordé un pequeño detalle. —¿Dónde está la sala de maestros?
—Cierto, en este pasillo derecho, al llegar al final das vuelta y verás la puerta con el letrero.
—Gracias otra vez.
Y caminé. Fue realmente fácil, aunque la otra vez no había tenido acceso a la sala de maestros, más o menos recordaba dónde estaban las cosas, pero era extraño porque aunque todo seguía igual, todo era como si fuera nuevo. La otra vez solo llegaba, cubría la clase, dejaba en recepción los papeles y me iba.
Tomé la credencial y la pasé por el sensor. En una pequeña pantalla vi mi nombre y la hora, la puerta emitió un click y se abrió. Tomé un poco de aire y entré.
Una docena de mujeres y hombres voltearon su cabeza hacia mí y mis nervios se dispararon. Sentí mis manos temblar un poco, pero volví a respirar profundo para calmarme. Abrí la boca, pero no salió ningún sonido. Aclaré mi garganta y dije. —Hola, soy Isabella Swan y soy la nueva profesora de Literatura.
Una chica alta y muy linda se acercó y me dijo:
—Kathe Thomson, soy la profesora de Química. No muy querida por los alumnos. Casada, dos hijos.
—Soltera y un hijo —le dije.
—Hola, yo soy Sophie, soy la profesora de Gramática y redacción. Trabajaremos muchas cosas en conjunto. Y siguiendo el protocolo, soltera y sin hijos y lo peor —dijo bajando la voz. —Sin novio.
Reí un poco. Estas chicas eran agradables.
—Hola, soy Mike, soy el profesor de Física y Matemáticas. Tampoco querido por muchos. Casado y con un hijo en camino, Jessica es mi esposa, ella solo tiene pocas clases aquí así que no la verás mucho, pero es la mujer más linda de la escuela, es fácil de reconocer.
Se siguieron presentando y yo me puse más nerviosa. Habían varios solteros y solteras, pero en su mayoría tenían compromisos.
Entonces la puerta se abrió y un hombre muy lindo entró por ella. Creo que jamás, con ningún hombre –aparte de Edward– había hecho que mi corazón se acelerara tanto. Era un hombre un poco más alto que yo pero no mucho, tenía el cabello ondulado y un poco desordenado y sus ojos eran hermosos; eran verdes, cafés, dorados… Eran expresivos.
Se me acercó e intenté no parecer adolescente frente al galán de moda.
—Tú debes ser Isabella ¿cierto? Soy Alex Sellers, soy el profesor de música, teatro y español además del coordinador de maestros —me dijo apretando mi mano. Sentí como si me llenara de calor. Cielos, era tan diferente a todos los hombres que había conocido. No podía articular palabra. —Sé lo que estás pensando —me dijo muy seguro. —Pero no yo soy más guapo que Will Shuester de Glee, lo siento es una broma. Doy las mismas materias que el profesor de Glee, la serie. Olvídalo. Vamos a mi oficina para poder darte toda la charla de bienvenida y darte tus instrumentos de trabajo.
Solo pude asentir con la cabeza y lo seguí. Entramos a una oficina y me sorprendí, jamás había visto una oficina como esa. Estaba llena de dibujos, fotografías y miles de cosas.
—Son mis tesoros —me dijo sacándome de mis pensamientos. —Son cartas de agradecimiento de mis alumnos, fotos de las obras de teatro y de los concursos de los coros —me le quedé viendo.
Sobre el escritorio estaba la foto de dos niños; una niña y un niño. —Estos dos terremotos son mi mayor tesoro. Son mis hijos y soy divorciado. Y bien, ¿qué me dices de ti?
—Bueno, pues yo solo tengo un niño pero es más que suficiente, no estoy casada ni divorciada y voy a dar clases de literatura —. Ay Bella, profesora de literatura y no se te ocurrió algo mejor.
—Entonces bienvenida, veo que ya te dieron la información escrita…
La siguiente hora se me fue en medio poner atención y en mirar sus ojos que eran hermosos. Ya casi al final de la plática, me pidió un minuto y abrió una puerta que tenía con llave y sacó dos cajas blancas.
—Mira, la escuela está en un programa avanzado. Las lecciones se ponen en un programa especial y se mandan a los alumnos así se evita estar escribiendo en el pizarrón. Para eso te entrego tu iPad y tu computadora portátil. El colegio te da dos opciones para manterlos. La primera es que los equipos son a préstamo y tienes que regresarlas en excelentes condiciones para que cada mes las chequen, las limpien y te las regresen. La otra es que el colegio te las financia y por una pequeña cantidad cada mes y en un año están pagados. Yo en lo personal te digo que te conviene la segunda, así si quieres el próximo año puedes cambiar de equipo, yo así me hice de mis cosas.
— ¿Cuánto me descontarían? —dije apenada.
—Creo que son menos de 100 dólares al mes. No te preocupes, aquí todos andamos siempre contando hasta el último centavo. Bueno y ahora, ¿qué tal que te muestre la escuela para que te vayas familiarizando?
Como pude asentí y caminé junto a él. Su olor era totalmente diferente al de Edward, pero igual de delicioso. Conforme me enseñaba la escuela, yo solo le respondía con monosílabos.
Casi para terminar, me dijo que si quería un café. Acepté y entramos a la cafetería que era más como un restaurante que una típica cafetería de escuela pública.
Nos sentamos en la mesa.
— ¿Siempre eres así de seria o solo estás nerviosa?
—No soy muy habladora, pero la verdad estoy muy nerviosa, es mi primer trabajo como profesora y muero de nervios.
—Pero ya trabajaste para la escuela, cubriste a la señorita Pam. Llegué a verte de lejos cuando la cubrías y me gustó el método que usas para que los chicos lean. Nunca pensé que con vampiros que brillan, magos que sobreviven, más vampiros y cosas intercalando literatura, digámosle convencional, los chicos leyeran con tanta rapidez. En quince días hubo quien leyó hasta cinco libros.
—Gracias —dije apenada.
—Y ahora cuéntame de tu vida, ¿eres soltera?
—Sí, pero tengo un hijo.
—Qué bien, ¿de qué edad es?
—Va a cumplir cinco en febrero, es muy inteligente.
—Mi hijo es un poco más grande, tiene seis. Lo tuve algo joven, pero no me arrepiento de nada. Su mamá es un poco especial, digamos que es caprichosa e inmadura. La pequeña acaba de cumplir cuatro, ella se llama Brittany y mi chico es Cameron. El jueves puedo traerlos para que jueguen con tu chico, será divertido.
— ¿Puedo traer a mi hijo? —pregunté extrañada.
—Claro, solo que en época de clases tienen que quedarse en el salón de maestros mientras das clases.
Tomé un trago del capuchino que había pedido y vi acercarse a Jane hacia nosotros.
—Chicos, lamento informarle que el galán de Isabella la está esperando en la recepción con otro mini galán.
Edward y Tony.
—No es mi galán, es el papá de mi hijo solamente —dije sonrojándome.
—No te pongas roja —me dijo Alex. —Vamos a conocer a tu terremoto, ¿o es tranquilo?
Lo pensé.
—Fallaste si lo piensas, es terremoto —dijo riéndose. Su risa era hermosa y llenó la cafetería, algo en ella invitaba a reír y Jane y yo lo acompañamos.
Cuando llegamos a la recepción, ya había pasado a la sala de maestros a recoger mis cosas. Estaba feliz, pero al ver a Tony corriendo hacia mí, casi quise aventar las cajas y agarrarlo. Alex comprendió lo que pasaba.
—Dame las cajas y corre con tu terremoto.
—Gracias —le dije y no pude evitar verle la boca, sus labios casi me llamaban a besarlo, era hermoso. —Gracias.
—Mamita, ya te extrañaba —me dijo abrazándome.
Lo levanté y volteé hacia donde estaba Alex.
—Mira Tony, él es Alex Sellers, mi jefe y ella es Jane, una compañera.
—Hola —dijo Tony. —Eres muy bonita —le dijo a Jane, que se sonrojó.
—Tú también eres muy guapo.
— ¿Y yo? —dijo Alex y Tony torció la boca.
—No, tú no eres guapo —dijo.
Todos echamos a reír. Alguien se aclaró la garganta. Cierto, Edward.
—Edward, ellos son Jane y Alex, Alex es mi jefe.
—Edward Cullen —dijo dándole la mano a Jane que volvió a ponerse roja como un tomate.
—Jane Andrews, un gusto conocerte.
—El gusto es mío.
—Alex Seller, también es un gusto aunque no tanto como el de Jane —dijo con una sonrisa.
Al verlos darse la mano, no sabía cuál de los dos era más lindo.
—Igualmente —dijo Edward. —Nos vamos.
—Sí Tony, bájate para tomar mis cosas.
—Yo las llevo —dijo Edward.
—Los acompaño hasta el estacionamiento, nada como acompañar a la nueva chica de la escuela en su primer día —. Este hombre nunca dejaba de sonreír.
Edward comenzó a caminar.
— ¿Cómo te fue con tu papá? —le pregunté a Tony.
—Bien, me llevó a desayunar y le compramos un anillo que brilla mucho a su novia para que lo perdone.
— ¿En serio? —. Mi corazón me dolió, pero al ver a Alex ya no dolió tanto.
—Bueno Isabella —dijo Alex.
—No, dile Bella, no le gusta que le digan Isabella —replicó Tony.
—Gracias por el dato, amigo —le dijo a Tony enseñándole la mano para que las chocara.
—Bueno Bella, nos vemos mañana —dijo dándome un apretón de manos. —Amigo nos vemos, hasta luego papá de mi amigo —. Y caminó hacia la escuela.
No pude evitar morderme el labio mientras subía a Tony al auto, tomé las cajas y mi bolsa y cerré la puerta.
Subí al auto y sonreí.
—Mamita, ese amigo sí me gusta para que sea tu novio.
Que les pareció el capitulo Bella consigue dos galanes en un solo capitulo y yo no consigo ni uno solo. Para que se den una idea de quien es me inspire en Darren Cris el actor de Glee para el personaje de Alex Sellers. Si no saben que es Glee, les explico brevemente es una serie estadunidense de un grupo de canto, un coro, y las competencias durante el HS, y si no la han visto véanla es genial. Pero bueno Victoria sigue de mala cavando su propia tumba, sufrirá lo prometo y mucho.
Mil gracias por sus alertas y favoritos, pero sobre todo gracias por sus reviews que me hacen sonreír con cada uno. Si me dejan review como guest déjeme su nombre para poder agradecerles.
Un beso enorme a Angel Dark1313, Lunagotik Masen Cullen89, hildiux, veritoxs, sandra32321, Maya Cullen Masen, Eve Runner, Lili4ever, Mentxu Masen Cullen, Gatita Swan, Guadi-fics, miraura21, maryroxy, SalyLuna, karenov17, beakis, Bella Rocio, VaNeSaErK, V1V1, Rakelluvre, V1V1, Aryam Shields Masen, didywf, Tulipan 8, Shandra1, mgcb, Gnziz, Caniqui, Robsten.96, twilightkaren, karito CullenMasen, lunha222, Mercedes Mejia, janalez, CindyLis, samyzoe, Dreams Hunter, MirandaPattinson, Nessa610, TenebraeCullen, Zoalesita, yolabertay, zujeyane, gavm, Roxcio, ,Summer Lost, solecitopucheta, Stefi Cullen, liloc, Yekitab, Fran, Sereny's Cullen, vanesa pinilla, nydiac10, NessieWolf.
Se que voy atrasada contestando los reviews pero de que los contesto los contesto.
