De Mai Hime / Otome nada me pertenece, sólo tomé prestado.


Lo que queda XII

Dijo no estar nerviosa pero el constante jugueteo con su cabello y ropa la delata.

"No digas que estoy nerviosa"

"No he dicho nada"

"Pero lo estás pensando, sé que sí"

"Tú sola te delatas"

"Que sea una cena informar no quiere decir que deba presentarme despeinada y arrugada, mejor hay que regresar a la casa y me cambio"

"Midori, estás perfecta, te ves hermosa" - Iba acercarme a besarla -

"Lo dices porque eres mi novia" - Pero no me dejó. Cerró la puerta del auto y se fue hacia la cajuela, en donde llevábamos una hielera con bebidas. Ella insistió en cargarla sola, era pequeña. De pie a la puerta me besó la mejilla. - "Estoy nerviosa"

Toqué el timbre y le regresé el beso, rápido en los labios. Helena abrió la puerta, con una sonrisa enorme nos invitó a pasar, saludándome con un abrazo y liberando a Midori de su carga.

"Es un gusto conocerte finalmente, Natsuki no nos ha contado mucho de ti"

"Porque seguramente tú la acapararás toda la noche con preguntas y relatos"

"Oh, sabes que sí" - Le extendió el brazo y también la saludó de beso en la mejilla - "Helena Sayers, estás en tu casa"

"Gracias, Midori Sugiura, un placer"

Ya cuando habíamos comido, los niños se quedaron en la sala, entre que mirando una película y dormitando. Con el pretexto de ayudarle a preparar unas bebidas a Helena nos fuimos a la cocina mientras Midori y Chandler se quedaban en el patio. La mayor parte de el estaba adoquinado con piedras rectangulares de color gris, había árboles grandes de quién sabe qué, frondosos que daban una sensación de espacio y protección.

Lámparas que se nutrían con el sol adornaban un camino hacia el centro del patio, en donde una fogata redonda deleitaba la vista. Algunas sillas acompañaban, un asador, juguetes de los niños y más plantas alrededor.

"Pensé que era mayor o que se vería mayor"

No contesté a su comentario, porque sé que seguiría hablando. Llevé un par de aceitunas a la boca y buscaba qué más comer, aún tenía hambre.

"Y es muy guapa, bastante intrépida al parecer, aunque obviamente llegó nerviosa"

"Sí, y decidió tu esposa borracha que embriagar a mi novia era buena idea"

"Pues por primera vez en la vida Chandler tuvo suerte con eso"

"Lo sé" - Ya que al parecer nos íbamos a quedar un poco aquí, ella tomó asiento en uno de los bancos de la cocina - "¿Cómo están ustedes?"

"Muy bien, Chandler ha tenido mucho trabajo, se la pasa metida en la computadora, por fortuna lo de ahora lo puede hacer desde casa, pero en unas semana tiene que ir a Londres, los niños han preguntado bastante por ti"

"Los extraño también" - Hicimos una pausa para ir a ver si estaban aún en la sala pero no, se habían subido a su habitación. Estoy segura de que si tuviera hijos, no serían tan educados como este par. Pero es muy pronto para estar pensado en esas cosas.

"¿Todo bien con Fujino san?" - Ante la mención de su nombre me llevé el vaso a la boca -

"No, tuvo un accidente y está con el brazo y el cuello lastimado; ayer la llevé a su casa"

"¿Midori lo sabe?"

"Por supuesto que lo sabe, no voy a omitir nada, mucho menos después de cómo se enteró que trabajábamos juntas; le dije la había llevado a su casa y en serio parecía consternada por su bienestar, obviamente sabe que fue sólo por preocupación que la ayudé"

"Bueno, tampoco te pases, hay límites y por más adulta y amable que sea Midori no querrás presionar"

"Lo sé, lo sé" - No pude aguantar la presión que sentía en la garganta y le conté todo - "Llevé a Shizuru a su casa y la ayudé a instalarse. Sigue viviendo en donde vivíamos a pesar de que dijo iba a vender la casa" - Lena se mantenía callada, escuchando con atención - "Pensé que me sentiría mal de estar ahí pero más que nada sentí nervios, después recordé que estaba ahí para ayudar a Shizuru"

"Piensas seguir visitándola" - No sonó como una pregunta y tampoco como una afirmación -

"A la casa no pero sí quizá preguntar cuando la vea cómo sigue y esas cosas" - Silencio eterno - "¿Crees que hago mal?"

"Natsuki..."

"En serio, necesito tu consejo"

"Sabes muy bien lo que pienso de Fujino san, y no creo que esté para nada mal el haberla ayudado, pero Midori quizá..."

"Eso lo sé bien, pero en serio no pude evitarlo; verla de esa manera, fue difícil; ella siempre ha sido... se veía fuera de sí"

"Vale pues, no debes intentar o forzar las cosas, ustedes aún siguen siendo algo, son lo que quedó de aquellos años y seguramente no será la única vez que se ayuden, espero Midori pueda entenderlo"

"Sé que lo hará"

Pasamos un rato más a solas para después incorporarnos a nuestras respectivas; Midori hablaba sobre sus viajes y lo poco que encontraron en las últimas excavaciones. Me gustaba mucho escucharla hablar de lo que hace, cuando rompe mitos con sus muchísimas anécdotas y conocimientos; me fascina que le apasione tanto su trabajo; recientemente fue invitada a dar un par de clases en una universidad privada, probablemente acepte.

Midori les contó sobre su carrera, sobre su matrimonio y sobre Sarah. Lena de repente me miraba cuando mencionaba algo Midori que probablemente me fuera a hacer sentir incómoda. Nos fuimos temprano de regreso a casa; aunque Chandler al parecer aún quería seguir con la reunión, las demás estábamos un poco cansadas; nos despedimos con la promesa de repetir la reunión de ser posible la semana entrante en mi casa y sin niños; o sea alcohol y más alcohol, probablemente sea buena idea si también invitamos a Youko y a Nagi, seguro la pasaríamos todos bien; el cielo sabe que extraño las reuniones con gente que no sea del trabajo; y no es que no me guste pasar tiempo con ellos, pero a veces necesito un poco de seriedad, tanta como esta gente que se dicen ser adultos me puede dar.

Incluso yo que no me siento tan cómoda con la gente, que prefiero quedarme en casa todos los días he llegado a necesitar de compartir con alguien más, de escuchar voces, de conocer historias, algo de contacto. Atrás quedaron los días en donde sólo la necesitaba a ella, no me siento avergonzada de reconocerlo, de haberla amado tanto que sólo a ella la necesitaba ver, escuchar; nunca superé esa fase de emoción, de necesitar un beso de ella cada día, de emocionarme con cada cita, de sentirme nerviosa, ansiosa cada vez que hacíamos el amor, lo juro; porque cuando deje de necesitarlo ya no era yo.

Esa noche sólo dormí con Midori, pocas horas; con miedo de ponerle nombre a lo que mi mente no dejaba de repetir; los ojos de Shizuru; su bienestar cuestionable me llevó al insomnio después de muchos meses y la culpa de estar abrazando a Midori mientras pensaba en mi ex esposa me hizo sentir que podía llorar, llorar de coraje, porque no era justo, porque ya la había amado, porque su recuerdo no me trae paz.

Pude ver, sin insistir, que no era tan grave como pensaba, que eran pocas las cosas que quizá no podría hacer, una de ellas conducir. No me volví a ofrecer puesto que no era mi responsabilidad y aunque el deber seguía pensando en mi, la lealtad siempre será lo correcto.


A mitad de semana, fui a visitar a Natsuki. Sabiendo que tenía una reunión que le tomaría por lo menos una hora, decidí deambular un poco por el lugar; sintiéndome inútil me marché del lugar a los pocos minutos que llevaba en el edificio; a la puerta Nao san, la compañera de Natsuki me encontró;

"Kuga no tarda en salir de su reunión" - Sus ojos denotaban cansancio, el termo en su mano desenfado - "La maleducada de tu novia no nos ha presentado correctamente" - Hablaba pero miraba a la calle, en donde muchas personas transitaban -

"Midori, mucho gusto"

"Yuuki Nao" - No estrechamos manos pero sí intercambiamos una reverencia pequeña. Después, ambas miramos la calle juntas en espera de no sé qué.

"¿Cómo te trata Kuga?"

"Bastante bien" -

No sabía qué más decir y afortunadamente ella parecía no incomodarle los silencios largos. Yuuki era un mujer joven, bastante delgada y con mirada como si todo le causara aburrimiento, hablamos de cosas típicas, de dónde éramos, cómo llegamos a donde estábamos y nuestros trabajos, a los minutos regresamos dentro de las oficinas, en donde Yuuki san me ofreció esperar a Natsuki, justo estaba por ir hacia su oficina personal cuando ella y otras personas salieron de una puerta lejana a donde estábamos, su ex esposa también estaba ahí; la mujer es preciosa y ese aire inalcanzable podría dejar sin aliento a quien sea. Las 2 veces que la he mirado con detenimiento pude apreciar sus ropas formales, su cabello bien arreglado y parece ser de las mujeres que no necesita maquillaje. Natsuki dijo que tuvo que asistirla hace unos días pues había sufrido un accidente automovilístico y las secuelas de ello permanecen con ella; tiene una especie de férula en el brazo y un collarín.

Contrario a lo que Youko pueda decir no me siento intimidada por el tipo de mujer que es la ex esposa de Natsuki sino por todo lo que compartieron y por lo que fueron. No tendría ningún problema en conocerla y de vez en cuando saludarla si es necesario, aunque no me agrada la idea pero puede que para Natsuki sea importante al menos eso. Sé que no son el tipo de ex matrimonio que aún se hablan o frecuenta informalmente, también sé que no terminaron muy bien y que Natsuki estuvo mucho tiempo ausente, que tuvo que regresar por el trabajo.

En medio de mis cavilaciones estaba cuando la voz de Yuuki me regresó a la realidad:

"Parece que tu celular está timbrando" - Y en efecto así era pero como estaba distraída lo tomé para alcanzar a ver en la pantalla el mensaje de 2 llamadas perdidas, eran de un colega y al instante me llegó un documento que había estado esperando lo que me aseguró trabajo arduo por lo menos para toda la semana.

"Hola" - Nastuki se encontraba justo en frente de mi -

"Hola preciosa" - Iba a saludarla con un beso en los labios, pero su ex esposa seguía en el área y pude notar una mirada discreta hacia nosotros, por lo que un beso en la mejilla tuvo que ser suficiente.

"¿Todo bien?" - Preguntó mientras se quitaba los anteojos para frotarse los ojos, está cansada -

"Muy bien todo, venía a invitarte a cenar pero me temo que tengo que regresar a casa, me ha llegado el documento que te había dicho"

"Ahhh si, el de tu amigo de Sudamérica" - Me encanta que me ponga atención cuando le hablo de trabajo, ese gesto tan lindo fue acompañado de una caricia en la mejilla, no lo pude resistir, tomé sus lentes.

"Podemos ordenar algo y cenar en mi casa si no estás muy cansada"

"De hecho estoy fulminada pero lo de la cena me parece perfecto, tomo mis cosas y nos vamos"

Ella se fue hacia su oficina y yo esperé a fuera, la ex esposa de Natsuki se había marchado también, ahorrándonos la pena de un encuentro forzado. Ya en el auto con Natsuki me atreví a preguntar por su día, se veía muy ansiosa en realidad.

"¿Qué sucedió ?"

"Una junta muy larga" - Insistí en conducir yo porque ella lucía demasiado estresada, justo ahora que salimos es una de las hora con mayor afluencia en la carretera. Natsuki se acomodaba el cinturón de seguridad - "¿Recuerdas que te dije que tenía 3 practicantes?"

"Sí" - Muy vagamente -

"Pues tenía la intensión de ingresar a las 3 dentro de mi área pero desafortunadamente estará sólo 1 conmigo por ahora y las otras 2 estarán en el área publicitaria"

"Oh"

"Lo sé, me siento muy mal porque aunque no les prometí nada ni trabajo seguro en realidad quiero que se queden con nosotros y sobre todo en un área en donde ellas se sientan seguras, en donde desempeñen lo que están estudiando realmente. El caso es que estuvimos revisando con RH, contabilidad y la otra gerencia lo que podíamos hacer puesto que tampoco queremos tenerlas haciendo tareas pequeñas ni nada"

"¿Entonces?"

"Vamos a tenerlas en movimiento de ambas áreas, esto probablemente por 1 año y creamos un esquema con muchas actividades que necesitan aprenden y desarrollar, así al menos estarán integradas. No se los he comunicado, probablemente el lunes que regresen ellas a la oficina lo haré junto con Fujino san"

No iba a decir nada puesto que sé que es trabajo, pero ella rápidamente agregó:

"Como representante del área en donde estarán 2 de ellas tienen que estar ahí y pues ojalá acepten"

A mi no me sonaba nada mal el plan pero pies la que sabe de esto es Natsuki.

"Vamos Natsuki, es maravilloso que las chichas encontraran trabajo justo al terminar sus estudios, tienen tanta suerte de haberlo logrado así de rápido. Además es un comienzo, poco a poco podrás irlas subiendo de puesto, más personal significa más trabajo, más conexiones, más proyectos"

"En eso tienes razón" -Miraba por la ventana y se soltó el cabello - "Ya no quiero hablar de trabajo, vayamos por comida, algo delicioso es lo que necesito para relajarme -

"Yo tengo otras ideas también para relajarnos"

Y pude llevar a cabo mis ideas, casi todas. Cenamos después y Natsuki se quedó dormida en mi cama. No era muy tarde por lo que me fui a la sala a trabajar; me preparé 1 taza de café y resistí hasta las 3 de la mañana. Al despertar, encontré mi laptop y el montón de libros que estuve utilizando acomodados en la mesa de centro, una almohada y una sábana conmigo que Natsuki había dejado antes de irse a trabajar. También me había dejado el desayuno preparado.

Habíamos quedado en reunirnos para almorzar pero el trabajo no me lo permitiría, tenía que ir rápido a un museo a entregar un paquete y después volver a casa. Cerca del museo había una cafetería en donde compré café y un pan enorme de temporada, de esos con frutos secos y nueces. Mi intención era entregárselos a Natsuki y disculparme por no poder comer con ella. En las oficinas no la encontré y tampoco a Nao san; una señorita muy amable me indicó en donde podía poner las cosas, se presentó como Tokiha san, la pobre no le quitaba la vista al postre que traía conmigo por lo que le aseguré que podría comerlo.

"Una disculpa, de verdad que pena" - Dijo en voz alta -

"No se preocupe"

"Este embarazo me ha traído más penas que gozos, la otra noche, iba pasando por un puesto de takoyaki..."

"Mai san" - No por favor no - "¿Nos puedes ayudar con un pedido por favor?" - Era ella, Fujino -

"En seguida" - La joven ya se iba...-

"Oye, dejaré esto aquí regresa cuando puedas" - Me sonrió y me regaló una reverencia, la cual fue graciosa, quizá por lo del embarazo. Ni qué decir de lo que estaba por ocurrir -

"Buenas tardes"

"Buenas tardes" - No tenía la menor intención de entablar una conversación con ella, ni siquiera por educación, debajo de esa sonrisa sabía que había incomodidad; no había motivos de mi parte para que esto fuera más fastidioso de lo que ya era, traté de relajarme y seguir con lo que estaba sucediendo.

"Natsuki ya le habló de mi así que sobran las introducciones" - Entonces yo seré directa -

"¿Cómo sigue su mano y cuello?"

"Mejorando" - Contestó rápido y con una sonrisa - Nunca dejó de verme fijamente, el color de sus ojos parecía tornarse más y más obscuro -

"Muy bien" - Pensé que me iba a decir más cosas, que iba a preguntarme algo quizá, pensé así porque es lo que cualquier persona haría, pero ella no; fue como si sintiera que alguien se acercaba a donde estábamos y se marchó susurrando "cuida de ella". Ese alguien era Natsuki con 3 señoritas y al instante supe que era de ellas de quien ayer me estuvo hablando. Me las presentó y a Natsuki no le gustaron las miradas de asombro que nos dieron por lo que las mandó a comer.

"Que agradable sorpresa" - Nos besamos en los labios, rápidamente -

"Sólo viene unos minutos, tengo que regresar a casa lo antes posible, lo siento, juro que te lo compensaré en la cena"

Natsuki dijo que esta noche me dejaría trabajar y que la buscara mañana, o cuando estuviera libre. Fue muy cortés de su parte y me prometí a mi misma recompensarla en cuanto terminara mi trabajo. No es que no pudiera dedicarle unos minutos al día, sino que el trabajo que me habían encomendado era un tema muy fastidioso para mi, acepté porque se trataba de alguien a quien respeto mucho y sólo por eso, debía estar concentrada para terminar lo antes posible; iba bien, hasta que la imagen de la ex esposa de Natsuki comenzó a sacarme de quicio.

Ignorar su recuerdo era en vano; así que con un par de cervezas en el sistema tuve que hacerle una llamada muy necesario a Youko. A ella no puedo contarle nada tan directo y tengo que fingir interés en su vida, lo bueno fue que era "tarde" y me pidió que dejara de fingir y le dijera de qué se trataba la llamada a las 10 de la noche; maldita gallina no entiendo cómo puede dormir tan temprano.

Le dije lo del accidente, lo de la cena en casa de las amigas de Natsuki y lo del par de encuentros con su ex esposa, como buena amiga que es, Youko me escuchó e hizo un par de preguntas para finalizar con un:

"Por favor no divagues, no vuelvas a hacer lo que siempre haces, no arruines lo que tienes con Natsuki"

Me sentí ofendida por su comentario, es decir, no fue mi culpa enteramente que mi matrimonio no haya funcionado, tampoco que mis otras "relaciones" hayan sido tan cortas, no estaba lista y no eran las personas indicadas. Pero con Natsuki, con ella es diferente.

Algo en las palabras de Youko movieron algo en mi, algo que me hizo quedarme despierta casi toda la noche, pensando en quienes había dejado; en cómo mi cobardía disfracé tantas veces con propuestas inútiles, con promesas infantiles, todo para huir de algo estable. Y me pregunto si haré lo mismo con Natsuki, si soy adecuada para ella, si soy la indicada para ella. Las palabras de Fujino y las de Youko más que atormentarme me recordaron a quien había sido, a quien en verdad soy.


N/A: Hola a todos!

Les prometí que iba a publicar pronto y he aquí este nuevo capítulo.

Quiero decirles, que sé hacia donde va la historia y el final; desde hace un par de capítulos estuve esperando el momento exacto para comenzar a girar la historia hacia Midori, quien de ahora en adelante tendrá un papel muy importante, pues es ella quien prácticamente decidirá el futuro de la relación de nuestras principales.

Agradezco a quienes siguen esta historia y quienes fieles la leen. Aprovecharé este espacio para agradecer también a la persona que se tomó el tiempo para invitarme a ese concurso de FF sobre Shiznat; les deseo suerte a las participantes y leeré uno que otro si me es posible, (ya tengo mi favorito ;) ) sin embargo tengo tanto por escribir que sería una locura comprometerme con algo más.

Alguien más me pidió dar mi cuenta Facebook pero créanme que paso mucho más tiempo en Fanfiction net que en redes sociales y con mucho gusto leo los mensaje privados que me envían las personas que tienen cuenta aquí mismo; así que lector anónimo te leo por aquí y con gusto acepto acepto tus sugerencias.

Espero sus comentarios sobre el capítulo y les invito a leer las otras historias que tengo en desarrollo.

Saludos