.. .. .. post paucos dies .. .. ..

Habían pasado unos días de mucho movimiento preparando la "función", aprendiendo el funcionamiento de la empresa de Anna, conociendo a todos los agentes que participarían en la operación, haciendo reuniones para matizar todos y cada uno de los detalles.

Todo se había llevado a cabo entre idas y venidas al hotel, dónde acostumbrados a la discreción les ofrecieron sin más problemas salas de reuniones privadas cuando era necesario.

Ésa misma mañana, habían salido de compras con Anna y luego ido a la peluquería, pues para representar su papel Hanamichi debía teñirse el pelo de negro, estuvieron allí toda la tarde y luego volvieron al hotel.

-He recibido una llamada de Marc esta tarde- dijo Anna ayudando a Kaede a poner la mesa mientras Hanamichi entraba y salida de la cocina todo nervioso porque se había ofrecido a cocinar y no le estaba quedando muy bien. -Mañana podemos ir a la casa. Ya está todo preparado.

-¿El teléfono?- preguntó Kaede.

-Sí, esta misma tarde lo han hecho- dijo Anna.

-¿Y cómo es la casa?- preguntó Hanamichi saliendo de la cocina con la cena en las manos.

-Grande; aislada y solitaria - dijo Anna sin mucho entusiasmo.

-¿De quien es?

-Mía- dijo fríamente sentándose a la mesa.

Hanamichi no se atrevió a decir nada y no era del estilo de Kaede preguntar en momentos como ése tampoco, así que se quedaron un momento en silencio.

-¿Recordáis a la comandante?- les preguntó Anna que sintió que les debía una explicación.

-Como olvidarla- comentó Hanamichi. Anna sonrió por un momento y Hanamichi también contento de ver desaparecer el hielo de esos ojos que tanto le descolocaba.

-¿Tiene algo que ver con la discusión que tuviste con ella?- preguntó Kaede tan suspicaz como siempre.

-Todo,- murmuró antes de empezar a explicarse. -Ella tenía un hermano, Joan. Yo salía con él. Estábamos a punto de casarnos cuando tuvo un horrible accidente.

-Lo siento mucho Anna- dijo Hanamichi tomándole de la mano.

-Cuando murió descubrimos que Joan tenía contratada una elevada póliza de seguro de vida y también que había hecho testamento. El único pariente vivo que tenía era su hermana, beneficiaria de la póliza, pero el testamento…

Hanamichi apretó la pequeña mano de Anna entre las suyas para intentar transmitirle algo de la ternura que sentía por ella.

-Estuve a punto de casarme con uno de los hombres más ricos de mi país y yo ni lo supe hasta que ya lo había perdido. Heredé muchas cosas, entre ellas esa casa.

-Tiene que ser muy duro- murmuró Kaede.

-Lo fue. Pero sabéis, con el tiempo descubres que la vida sigue, que por mucho que duela nadie es imprescindible y cuando te das cuenta ya ha pasado un año y otro y…

-…y en un tiempo olvidas su olor, y luego poco a poco su voz se vuelve más y más lejana, hasta que incluso te cuesta recordar su cara, sus manos, o el color de sus ojos- dijo Hanamichi con la voz negada de tristeza, recordando a su padre.

-Aunque nunca olvidas el calor de sus abrazos- murmuró Anna.

Los tres quedaron un momento en silencio.

-¿Quien era?- preguntó Anna.

-Mi padre- murmuró Hanamichi que ahora tenía una mano entre las de Anna y otra entrelazada con la de Kaede. -Tienes razón en lo que nadie es indispensable Anna, pero nunca olvides que todos somos irreemplazables- le susurró antes de besarle la mejilla. -Y ahora a comer que mi magnifica cena se enfría.

Tras algún comentario malintencionado de Kaede seguido de los típicos insultos y quejas respecto al potaje que el ex-pelirrojo había preparado, empezaron a comer tranquilamente casi en silencio.

Pero a media cena todo se precipitó cuando Anna recibió una llamada. Era uno de sus empleados. Había llamado hacía poco uno de los asistentes del señor Takamiya, el "jefe" llegaba a Barcelona en los siguientes días, de improviso.

-¿Qué quieres decir con eso?. ¿Que Takamiya llega mañana?- preguntó Hanamichi un poco asustado. La llegada del "jefe" nunca había estado fijada, no podían saber cuando volvería, pero no se había preparado para que la noticia llegara de hoy para mañana. Hanamichi y todos pensaban que tendrían más tiempo que eso, tiempo que, sobretodo él, creía necesitar para aprenderse su papel a la perfección.

-Eso quiere decir que no vais a tener tiempo de práctica y que la prueba de mañana pasa a ser el examen final- dijo Anna con el semblante muy serio.

-Anna…- intervino Hanamichi otra vez.

-Dos minutos Do'aho, deja que primero llame a Marc y Jun- dijo Kaede mientras Anna marcaba un numero de teléfono frenéticamente. -Mientras ayúdame a recoger la mesa.

Un cuarto de hora más tarde todos estaban enterados de la noticia, y ellos tres estaban en la sala con una taza de hierbas en las manos intentando templar los nervios.

-¿Qué vamos a hacer?- preguntó Hanamichi, que desde que Kaede le mandó callar no había vuelto a hablar.

-Seguir adelante idota.

-¡Kitsune no empecemos quieres!- dijo en un tono más alterado de lo habitual.

-¡Ei, ei!- intervino Anna, quien seguía sin acostumbrarse a ver a dos nipones hablarse en ese modo, tan despectivo -¡tranquilos!

-Perdona Anna, pero no me gusta, esto no me gusta nada. No he tenido tiempo de leerme todo lo que me pasasteis, y aunque la mayor parte de textos los conozco, hay algunos de ellos que no, y no quiero fastidiarlo.

-Hanamichi, tranquilo, ya sabemos que no eres realmente un experto en manuscritos antiguos, y no tienes que convertirte en ninguno, solo conocer los más importantes, y ya los conoces. Con ello bastará.

-¿Pero estáis seguros que se lo va a tragar?- preguntó dejando notar en su voz todas sus dudas al respecto.

-Mira, seguro en esta vida no hay nada. Pero tenemos que intentarlo. ¿Por cierto, recuerdas como poner inyecciones Kaede?

-Sí, eso creo- dijo Kaede.

-Bien. Xavier estará por llegar- dijo Anna levantándose incapaz de estar sentada dos minutos más.

-¿"Chavié"?- preguntaron los dos a la vez repitiendo el mobre que ella había dicho.

-Sí- dijo ella sonriendo por el acento de ambos al decir el nombre, -teníais que conocerlo mañana, pero en vista de lo sucedido… será vuestro chofer. Él no es policía, pero está al tanto de todo, y lo mejor de todo es que el "jefe" le conoce, por lo que más o menos tiene su confianza. Ah Kaede, recuerda dirigirte a él en Inglés, él no entiende muy bien el japonés, además no puede quedar ninguna duda de que venís de Inglaterra.

Kaede hizo que si con la cabeza pero no dijo nada.

-¿Pero yo no tengo que hablar en inglés verdad?

-Tranquilo Hanamichi, tú no debes dirigirte a nadie directamente, sólo hablarás con Kaede y lo harás en Japonés. Recuerda, eres un excéntrico, y muy rico, experto en manuscritos antiguos, que reside desde hace poco en Londres y veraneas en la Costa Brava. Aunque nunca sales de casa, por lo que prácticamente nadie te conoce, así como tampoco conoces a nadie, ni el lugar.

-¿Anna, pero se lo tragarán?- El plan que al principio le había parecido tan perfectamente tramado, empezaba a parecerle algo alocado.

-Akira lleva con esta comedia del excéntrico señor Masato, más de seis meses, ha conseguido que a pesar de ser una invención todos en su circulo crean que es real, incluso el "jefe". Por lo menos nadie ha hecho nunca nada que nos haga pensar que no se lo crea. Recordad que ha sido el "jefe" quien ha pedido esta cita, quiere que verifiques unos manuscritos, y quiere que lo hagas en persona, lo de mandarlos por correo coló hace tres meses ahora quiere conocerte. Que el señor Masato sea solo una invención hecha para engañarle, es por lo que necesitamos ayuda, sin alguien que le interprete se nos escapará de las manos.

-Do'aho, es fácil, tú mismo lo dijiste- le susurró Kaede, que en verdad esperaba algo más complicado que eso.

-¡Si claro! Eso lo dije cuando creía que tendríamos un par de semanas más para prepararnos.

De repente, sonó el teléfono.

-Es Xavier- dijo Anna mientras se levantaba.

Sin decir nada más los tres salieron del apartamento, tomaron el ascensor de servicio y salieron a la calle por la puerta de atrás hasta una callejuela entre el hotel y el puerto por dónde los camiones cargaban y descargaban en el hotel. En frente les esperaba un coche negro con los cristales ahumados, y el motor en Marcha.

-¡Oh, el bastón! Tendremos que pasar por mi oficina- dijo Anna parándose para sacar el móvil de nuevo.

-¿Bastón?- Preguntó Sakuragi con cara de confundido andando hasta el coche.

-Para usted señor Masato. ¿Cómo sino podrá andar una persona con la salud tan delicada como la suya, señor?- dijo en inglés un hombre joven de aproximadamente su misma edad que les abría la puerta para que entraran en el coche. Era casi tan alto como ellos, tenía el pelo castaño, largo, atado en una coleta que sobresalía por detrás del sombrero de chofer, que iba a conjunto con el traje rigurosamente negro que llevaba.

-Thank you Xavier- dijo Kaede, y poniéndose en su papel añadió -detrás de usted señor Masato.

-Gracias, eh… ¿como debo llamarte?- le susurró al oído a Kaede mientras entraba en el coche. Ese era uno de los detalles que no habían concretado todavía.

-¿Soichi?- propuso Kaede.

-¡Sí, suena bien! Pero recuerda que todos los demás te llamarán señor Kimura- dijo Anna colgando el teléfono. Todo listo, ya podemos irnos Xavier.

Una vez todos dentro, Xavier arrancó.

-Muy bien chicos. La función ha empezado. Si Takamiya ha de llegar pronto, es probable que esta misma noche llegue uno de sus secuaces para inspeccionar su apartamento, y seguramente vendrá a verme mañana a primera hora. Teóricamente él sabe que Masato está aquí pero no sabe donde se hospeda. Xavier os llevará hasta la casa del señor Masato. Tenéis la noche para conocer cada rincón de ese edificio. Xavier os ayudará en eso y en la limpieza. Luego deberéis esperar hasta que Takamiya llegue. No olvidéis que el teatro debe seguir hasta que aparezca, porque pueden estar observándoos.

-¿Nos llamarás antes de aparecer con Takamiya verdad?

-Sí, lo intentaré, y en cualquier momento Kaede, perdón Soichi- dijo Anna sonriendo al moreno -tendrá el móvil para contactar con Marc y sus hombres que estarán en el pueblo, a dos minutos de la casa preparados para intervenir en su momento o antes si hace falta.

Hanamichi hizo un respingo al oír esa posibilidad.

-Tranquilo Do'aho eso no será necesario.

-Es verdad Hanamichi, no te preocupes, te prometo que todo irá bien, además yo también estaré allí. Y quien sabe si Akira también estará. Quizá Takamiya lo lleve consigo esta vez. No viene nunca dos veces seguidas con los mismos hombres, y Akira hace mucho que no le acompaña. A Barcelona por lo menos.

-Una cosa que no acabo de entender…- interrumpió Hanamichi.

El coche había tomado la autopista dirección Girona. El paisaje iba cambiando, y pronto llegarían a la comarca de la Selva y empezarían a ver las plantaciones de árboles a los lados de la carretera como bosques cuadriculados de aspecto lúgubre a esas horas de la noche.

-¿Por que tengo que fingir esta enfermedad? Es decir, sí lo entiendo¿pero no habría otra opción?, es que eso de la aguja no me hace mucha gracia, y por mucho que me digáis que no es peligroso…

-¿Do'aho, confías en mi?

-Sabes que confío en ti. Pero no en los médicos, bien no mucho.

-¿Yo no soy médico recuerdas?

-Lo sé. Pero me vas a pinchar igual.

-Quizá no haga falta, sólo si las cosas se complican. Si todo sale bien, no tendrás que beber el limón para fingir ningún ataque- dijo Kaede tomándole de la mano para infundirle valor -depende de ellos.

-¡Ya!- dijo sarcásticamente Hanamichi.

-Lo importante es que te ganes su confianza para que no tengamos que subir, puedas terminar la supuesta verificación y se marchen habiéndoles grabado hablando de ése manuscrito y quien sabe cuantas piezas robadas más.

Repasaron el plan una vez más, enumerando todos los posibles errores a evitar y los planes alternativos a todas las complicaciones que habían podido imaginar.

Mientras hablaban el coche había seguido la autopista hasta Girona, dónde se desvió y entró en la ciudad. Dejando atrás el río se internaron por los intrincados callejones de la antigua ciudad. Xavier detuvo el vehículo cerca de la catedral y Anna bajó de un salto.

En la puerta del bloque de oficinas Jun les esperaba con el bastón y una maleta que Anna puso en el maletero y luego se asomó por la ventana del coche para despedirse.

-Chicos yo me bajo aquí, iré a las oficinas centrales a prepararlo todo. No discutáis más por el limón ¿de acuerdo?, ah y recordad que a partir de ya mismo, un secuaz de Takamiya podría estar siguiéndonos, así que fuera de este coche, donde nadie os ve, debéis comportaros como el señor Masato y su hombre de confianza Soichi Kimura, debéis guardar las distancias pertinentes.

-Ve con cuidado Anna- dijo Hanamichi.

-Hasta mañana, y Hanamichi estate tranquilo, con el tinte que te has puesto, la ropa que te he preparado, y tus conocimientos, esto será pan comido- contestó ella, con una cálida sonrisa. Luego se asomó un momento en a la ventana de delante para intercambiar un par de palabras con Xavier y entró en el edificio amarillo que tenían enfrente seguida por Jun que les hacía adiós con la mano.

El coche se puso en marcha otra vez. Al volver a la autopista Xavier abrió el comunicador:

-Señor Kimura, tardaremos una hora larga en llegar a su casa. Aprovechen para descansar- les dijo en inglés.

-Xavier, puedes llamarnos por nuestros nombres cuando estemos solos- dijo Hanamichi también en inglés.

-No conozco otros nombres que el suyo señor Masato y el de Kimura su ayudante. Y prefiero que siga así señor.

-Tiene razón Do'aho, cuanto menos sepa mejor para todos.

-Exacto señor Kimura. Ahora descansen, en cuanto lleguemos nos espera una noche movida.

-Gracias Xavier- el intercomunicador se apagó.

-En ese caso aprovecharé mientras estemos en el coche- dijo Hanamichi echándose en el asiento y acurrucándose en el regazo de Kaede.

-Do'aho- susurró Kaede mientras empezaba a acariciar los gruesos cabellos de Hanamichi, se le hacía sumamente extraño que no fueran rojos.


Gissina: post paucos dies significa en unos pocos dias (fácil, no?)

Bueno, porque volver a estar activa me ha sentado bien, y mejor todabía saber que seguís allí al otro lado leyendo y valorando el fruto de mi imaginación, aquí va el siguiente. Aunque no se yo si esperar aquí va a ser peor que esperar en el anterior XD Merci por leer.

PS: Si dejais reviews os prometo un lemon proximamente (a ver si con sobornos consigo que las que pasais por aquí sin decir nada digais ni que se "hola" XD)