¡Hi Klainers! Me tardé mucho para actualizar, una disculpa por eso!

Les quería mencionar que el capitulo Dreams Come True se dividirá en dos partes, la del 2015 y la del 2020! Ya merito llegamos al final del fic, muchas gracias por todo! Espero disfruten este capitulo, está algo cortito jaja


SEASON 6 REACTION FIC

WE BUILT THIS GLEE CLUB


-O-

-Blaine, ¿estás nervioso?- preguntó Kurt tomando a su marido de los hombros, frunciendo el ceño ante la expresión en el rostro del moreno.

- Ummh…. Aterrado sería la palabra indicada.- soltó un suspiro.

- Todo saldrá bien. Ya lo verás. Eres muy talentoso.-

- ¿Y si lo arruino?-

- Cuando audicionaste para NYADA todo salió perfecto, por supuesto que puedes volverlo a hacer. Blaine tienes que confiar en tu talento. Pero si algo sucede, yo estaré a tu lado.- le sonrió el castaño abrazándolo.

- Muchas gracias Kurt.- se relajó en el abrazo.

El día de la audición para Blaine había llegado, y el director de la Universidad de Nueva York asistiría al auditorio de McKinley para ver la presentación del ojimiel. Blaine estaba bastante nervioso, no quería perder otra oportunidad, se había preparado tanto para este día y no quería fallar. Su madre, el super-grupo de New Directions, el Señor Shue y Rachel estaban sentados en el auditorio esperando la presentación del ojimiel, todos emocionados por ver resplandecer la chispa que tiene Blaine como cantante.

Kurt asomó la cabeza tras bambalinas y vio entrar a un señor de entre los 50 años con un traje y una pequeña carpeta en sus manos. Se trataba del director de la UNIVERSIDAD DE NUEVA YORK, a su lado estaba una mujer que supuso era la co-directora.

- No sabía que la co-directora vendría también.- comentó Kurt mientras Blaine se estaba arreglando el moño en un espejo, quien volteó rápidamente debido al comentario de Kurt.-

-¿¡Qué!?- se acercó adonde estaba su marido y se asomó de igual manera. Sus nervios aumentaron.- Oh no…-

- Llegó la hora Blaine.- sonrió el castaño.- Lúcete en ese escenario y demuestra quien es Blaine Devon Anderson.- colgó sus brazos alrededor del cuello del moreno.- Creo en ti.- le dio un leve pico y el ojimiel apoyó su frente en la de Kurt, cerrando los ojos y soltando un suspiro.-

- Muchas gracias por apoyarme.-

- Me encanta hacer eso.- se sonrieron y después de eso Blaine salió al escenario.

Sus alumnos se emocionaron al verlo salir, y su madre le mandó un beso desde lejos. Blaine se posicionó en el centro del auditorio donde un piano lo esperaba. El director y la co-directora de la Universidad de Nueva York lo miraron atentamente.

- Buenas Tardes. Mi nombre es Blaine Anderson y vengo a audicionar para un puesto en la Universidad de Nueva York con la canción "Angels" de Robbie Williams.-

-Interesante elección, señor Anderson.- comentó el director.- Estamos ansiosos por verlo comenzar.-

Blaine asintió con la cabeza y tomó asiento en el pequeño banco oscuro del piano, dio un suspiro y miró a Kurt sentarse junto a Rachel, éste le sonrió y alzó sus pulgares.

Comenzó a tocar el piano y se dejó llevar por la balada.

I sit and wait

Does an angel contemplate my fate?

And do they know

The places where we go

When we're gray and old

'Cause I've been told

That salvation lets their wings unfold

So when I'm lying in my bed

Thoughts running through my head

And I feel the love is dead

I'm loving angels instead

El director observaba determinadamente la performance mientras los Warblers estaban mirando al moreno con admiración. Pam estaba emocionada, sus manos y las de Kurt estaban juntas, mientras ambos miraban con determinación. Pam hubiera deseado que Cooper estuviera allí viendo la espectacular presentación que estaba haciendo su hermano.

And through it all she offers me protection

A lot of love and afftection

Wether I'm right or wrong

And down the waterfall

Wherever it may take me

I know that life won't break me

When I come to call she won't forsake me

I'm loving angels instead

La voz de Blaine estaba en su perfecta tonalidad, el director se encontraba anotando algunas cosas en la pequeña hoja de inscripción que tenía. Su cara no tenía expresión alguna, y el moreno no sabía si lo estaba haciendo bien o mal. Mientras tanto, la co-directora sonreía y parecía complacida.

Wherever it may take me

I know that life won't break me

When I come to call she won't forsake me

I'm loving angels instead

Oooh

Oooh

And through it aaaaaaall

La nota alta de Blaine que agregó en la canción hizo que los cuerpos de todos los presentes se estremecieran, su voz era completamente poderosa. El director lo estaba mirando con atención.

she offers me protection

A lot of love and afftection

Wether I'm right or wrong

And down the waterfall

Wherever it may take me

I know that life won't break me

When I come to call she won't forsake me

I'm loving angels instead

La música terminó y todos en el auditorio se pusieron de pie para aplaudirle. Kurt y Pam estaban dando saltos emocionados. Blaine susurró un pequeño 'Gracias' y en ese instante el director alzó una mano en señal de que guardaran silencio, entonces se levantó de su asiento.

- Señor Anderson. ¿Sabía usted que Robbie Williams presentó esta canción en Reino Unido con miles y miles de personas alrededor de él?

- Lo sé, fue una presentación maravillosa.- respondió Blaine nervioso.

El director miró a su acompañante y esta asintió con una sonrisa. Se levantó de su asiento y todos los miraban expectante. Después de unos segundos en silencio, el director alzó la voz.-

- Creo fielmente… que usted podrá multiplicar e incluso triplicar toda esa multitud que reunió el señor Williams en el 2003. Felicitaciones. Veo en usted mucho potencial.-

Blaine abrió la boca de la emoción, Kurt tapó la suya con ambas manos tratando de cubrir el grito que quería salir de su boca, y Pam tomó su teléfono para marcarle a Cooper y platicarle lo ocurrido mientras Rachel y el Señor Shue volvían a aplaudir con New Directions. Los directores hicieron más anotaciones y se retiraron del auditorio con una satisfacción en sus rostros.

Kurt corrió hacía donde estaba su marido dando saltos, muy emocionado. Se sentía. Orgulloso.

-¡BLAINE!- el ojiazul fue atrapado por los brazos del moreno, quien lo levantó un poco durante el movimiento del abrazo. Blaine soltó una risa de alegría.- ¡LO LOGRASTE! ¡FUE ESPECTACULAR! Te amo, te amo, te amo, estoy muy orgulloso de ti.- entonces el ojiazul lo tomó del rostro para darle un beso que resonó en todas las paredes del auditorio. No le importó que lo estuvieran viendo.

- Muchas gracias, Kurt. Me siento orgulloso, siento que todo está marchando a la perfección.-

- Estuviste perfecto, Blaine. Creo que tendré un ataque al corazón por toda la emoción.- lo abrazó de nuevo y llegaron todos los ex-alumnos de Dalton a alzarlo entre todos y darle gritos de felicitación. Su madre aún le lanzaba muchos besos desde donde estaba, señalándole que estaba hablando con Cooper. Blaine se sentía plenamente feliz, no se había sentido así en meses, y quiso que esa sensación se quedara consigo para siempre.


-O-

Kurt estaba en una tienda de música buscando un disco que su padre le había encargado hace unos días, fruncía el ceño al leer los nombres de los álbumes que se encontraban allí. Era música vieja y no entendía por qué su padre tenía esos gustos tan extraños. Blaine no había podido acompañarlo porque estaba dormido en la cama y se veía muy cómodo, así que no quiso despertarlo.

La tienda de música era exactamente la misma de cuando se encontró a Blaine con Dave hacía unos meses, así que se quedó pensando un poco en ese detalle. Aún no podía creer que todo se haya resuelto y ahora esté casado con la persona que quería. Todo eso se hubiese visto imposible meses atrás… imposible casarse y que Blaine lo perdonara, incluso que su problema con la intimidad se resolviera poco a poco. Se sentía muy feliz ahora que todo estaba en su lugar, y no podía esperar más a que las Seccionales terminaran y se fuera de una vez con Blaine a Nueva York. Estaba emocionado por la vida que les esperaba allá solos.

Sonrió para sí mismo ante el pensamiento, las cosas marchaban entre ellos de maravilla, compartían infinidad de besos y bailaban en la casa de Blaine en bóxers mientras la madre del moreno salía de la misma. A veces hasta hacían la cena juntos y leían revistas en el sofá. Había veces en las que salían de paseo y Kurt le daba muestras de afecto a su esposo sin importar que estuvieran en lugares públicos. Al castaño ya no le importaba tanto todo ese asunto de la intimidad, valió la pena haber trabajado en ello porque todo se sentía mejor.

Una voz gruesa lo sacó de sus pensamientos, alzó la mirada hacia un chico robusto que se encontraba frente a él.

- Oh...-

- Hola Kurt.- le ofreció una sonrisa.-

- Dave… Qué gusto.- dijo algo incómodo.-

- ¿Qué te trae por aquí? Tenía tiempo sin verte.- dijo dándole una palmada en el hombro.

- Sí, bueno, vine por un álbum que quiere mi padre, pero creo que en esta tienda no lo conseguiré. Nunca tienen lo que busco.- dijo señalando a todos los discos en los estantes. Dave soltó una risita.

- Eso es genial, yo vine aquí porque necesito buscar música nueva para escucharla mientras entrena a mi equipo de fútbol. El rendimiento no es el mismo si no hay algo que anime tu cuerpo.- Dave se sacudió un poco riéndose, pero al parecer Kurt no captó la broma porque su rostro no tenía expresión alguna.

Se quedaron en silencio por unos segundos, hasta que el chico más grande comenzó a hablar.

-¿Y cómo has estado? ¿Cómo ha es…-

- ¿Cómo ha estado Blaine?- preguntó Kurt entrecerrando un poco los ojos.

- Sí.- admitió.- Ya no he sabido de él desde que arreglamos lo de nuestro departamento. Y me gustaría preguntarte, sé que probablemente tengan mucha comunicación ahora.-

Kurt se incomodó al escuchar las palabras "nuestro departamento", cruzó los brazos y asintió.- Él se encuentra bien, muy bien a decir verdad.-

- Me da mucho gusto saberlo…. ¿ustedes dos…?.- preguntó sugerente.

- ¿Volvimos? Sí.- sonrió el castaño.- Bueno.- se mordió el labio antes de continuar.- En realidad, Blaine es mi esposo ahora. Nos casamos hace unas semanas.- dijo orgulloso.

Dave abrió los ojos muy sorprendido.

-¿Están casados?-

- Sip.-

- Wow, no lo puedo creer. Eso es fantástico. En verdad lo es, muchas felicidades.- sonrió Dave.- Les deseo lo mejor. Ustedes realmente merecen estar juntos, sin importar que.-

- Gracias Dave.- sonrió un poco el castaño.-

- Sabes, siempre supe que esto pasaría.- dijo divagando un poco.-

-¿De qué?- preguntó

- Siempre supe que ustedes dos volverían a estar juntos. Desde que llegaste a Lima y yo estaba con Blaine, me di cuenta de que nuestro tiempo juntos se iba a terminar pronto. Blaine nunca fue mío, siempre te perteneció a ti.-

Kurt asintió ante lo último dicho porque era verdad, no importaba que. Había una huella en el corazón de Blaine que tenía su nombre, y no iba a desaparecer así de fácil. Le gustaba estar seguro del amor que el moreno sentía por él, sin embargo quiso preguntar por qué llegaron a ese punto de conversación.

-¿A qué quieres llegar con eso?-

- A que los envidio.- soltó con una risita.- Los envidio de buena manera. Ustedes dos son… un ejemplo a seguir, admiro su relación… Espero que algo así me llegue a mí algún día.-

- Muchas gracias Dave.- Kurt en realidad no sabía qué decir ni qué sentir ante esta plática tan… ¿extraña?

- Me mudaré en un par de semanas.- continuó el chico robusto.- Así que creo que ésta será la última vez que nos veamos por aquí.-

El castaño asintió con la cabeza.- Salúdame a Blaine.-

- Okay.- asintió de nuevo. Dave le dió una palmada en el hombro con una media sonrisa y después de eso se retiró.

Kurt se sintió bastante extraño con la conversación. Después de que el chico grande se fuera, siguió buscando el álbum para su padre y después de un par de minutos y preguntar sobre el CD a los empleados, decidió marcharse y dirigirse a la casa de los Anderson. Cuando abrió la puerta, vio en la sala a su suegra poniéndose unos zapatos muy elegantes.

- Wow, qué excelente gusto tiene, como siempre.- dijo Kurt en tono alagador.-

- Oh Kurt.- sonrió la morena.- Muchas gracias por el cumplido. Saldré con Carole a comer. Me dijo que Burt tenía mucho trabajo y no quería quedarse sola sin hacer nada.-

- Sí, los martes son sus días libres.- sonrió el castaño apoyándose en la pared. Le gustaba mucho que su suegra y su madrastra se llevaran tan bien.- ¿Blaine ya despertó?

- Umm, hace 20 minutos me asomé en su habitación y no, seguía dormido.- Kurt sonrió.-

- Qué dormilón.-

Pam asintió con la cabeza mientras se miraba un poco al espejo.- Bueno, estoy lista. Nos vemos más tarde, Kurt.-

- Vaya con cuidado.- se despidieron con un beso en la mejilla.

- Claro, cuídense ustedes también.-

Cuando la señora Anderson cerró la puerta, Kurt subió las escaleras y se dirigió a su habitación, trató de abrir la puerta muy sigilosamente y se asomó un poco, visualizó al moreno apoyado en uno de sus brazos tallándose los ojos y bostezando.-

- Hola Bello Durmiente.- saludó el ojiazul sonriendo.-

- Oh- Ho-ho-hola.- saludó el moreno entre bostezos. Kurt se acercó y apoyó su cadera en la mesita de noche.-

- ¿Dormiste bien?-

- Bastante bien, cambié las sábanas y están mucho más suaves que las anteriores. ¿Saliste a algún lado?-

- Sip. Fui a buscar un álbum para mi padre pero me di por vencido.-

- Me hubieras despertado, no te hubiera dejado ir solo. Podría ser peligroso.-

- Aw, no te preocupes tontito. No pasa nada.- dijo acariciando el cabello encrespado del moreno.- Oye, ¿crees que haya un lugarcito para mi junto a ti?-

El moreno sonrió.- Claro que sí. Ven.-

El castaño rodeó la cama, se quitó los zapatos y se metió entre las sábanas acercándose a Blaine, quien lo recibió con los brazos abiertos. El castaño se acurrucó en el hueco del cuello de su esposo.-

- ¿Estás cansado?-

- Un poco.- dijo en un susurro. Después de unos segundos en silencio, el castaño volvió a hablar.- Dave te mandó saludos.-

El moreno frunció el ceño.- ¿Dave?-

- Karofsky, sí. Lo encontré en la tienda de música, hablamos un poco y bueno, te mandó saludos. Se mudará en unas semanas.-

- Gracias.- Blaine asintió con la cabeza, después de unos segundos abrió sus ojos rápidamente.- Kurt, hablando de mudanza…-

- No Blaine, no te voy a dejar comprar ese cuadro espantoso para llevártelo a Nueva York.- le apuntó con el dedo.-

- No, no es eso. No hemos escogido dónde vamos a vivir cuando estemos allá.-

- Umm tienes razón.- hizo una mueca mirándolo.-

- ¿Te parece si buscamos nuestras opciones en esa página de internet?-

- Ummm.- Kurt soltó un ruido con su garganta.- ¿Te parece si te duermes conmigo, te abrazo y después buscamos las opciones?-

- ¿Por qué esa idea me gusta más?-

Kurt soltó una risita y ambos chicos se acomodaron de cucharita, Kurt abrazando a Blaine. Dejaron que el sueño los cubriera, sus respiraciones estaban calmadas. Todo el ambiente era tan placentero.-


-O-

- Okay, ¿qué te parece este?-

- Umm…. Demasiado exótico ¿no lo crees?- preguntó Kurt.- ¿Qué tal este?-

- Un poco descolorido, no me gusta mucho.-

- Sí, tienes razón. Amm… vamos a ver.- el castaño dio clic en otra imagen.- ¡Oh por dios!-

- Kurt, es perfecto.- ambos chicos miraron con asombro la pantalla. Después de pasar alrededor de 3 horas durmiendo, se levantaron y bajaron a la cocina a comer algo, luego se dispusieron a investigar departamentos en Nueva York disponibles, estaban en la sala de estar sentados uno al lado del otro.-

- Blaine, ¡tenemos que tener este! Me encanta el estilo.- exclamó Kurt en un chillido.-

- ¡Es bastante genial!-

- La sala es tan bonita.- continuó un emocionado Kurt.

Blaine observó la descripción del lugar en la página.- Además el precio es bastante accesible.-

- Es cierto, creo que es el indicado. Oh…- Kurt observó las demás imágenes del lugar.- Al parecer sólo tiene una habitación, es muy grande pero…-

- Bueno, no importa.- el moreno se alzó en sus hombros.- Después podemos conseguir uno más grande, con más cuartos para nuestros hijos.- al escuchar eso Kurt alzó la mirada hacia su esposo.-

- ¿Hijos?- preguntó soñadoramente.

- Sip. Nuestros Hijos.- sonrió Blaine.- ¿No quieres?- frunció el ceño.

- No, no, no, no, por supuesto que quiero.- le tomó la mano.- Es sólo que…. No puedo creer que estemos así, hablando de nuestros hijos y formando un futuro juntos. Lo veía imposible meses atrás, yo no creía que…-

- Shhh…- lo interrumpió Blaine acercando su frente a la de él.- Ya no pienses en eso ¿sí?, vivamos el presente. Ya nada de lo que pasó antes puede influir en lo que estamos viviendo ahora. Sólo hay que enfocarnos en nosotros, en nuestro presente y futuro.-

-Tienes razón.- le sonrió Kurt.- Y tu idea me gusta mucho, cuando nuestros pequeños estén por llegar buscaremos un lugar más grande.-

- Nuestro pequeño Kurt.-

- O nuestra pequeña Blaine.-

- Empezaré a hacerle un vestido de bowties.-

Kurt se rió y compartieron un beso suave que duró sólo unos segundos hasta que escucharon la puerta de la casa abrirse. La madre de Blaine entró a la sala de estar.-

- Oh, lo siento si interrumpo algo.-

- Está bien ma.- le sonrieron ambos chicos.-

Los chicos se levantaron del sofá y se acercaron más a donde estaba ella. Pam divagó un poco, teniendo en su mano una carta.-

-¿Qué es eso? ¿Todo está bien?-

- Uh… bueno, cuando llegué vi esto, Blaine, estaba en el buzón…. Es una carta de la Universidad de Nueva York.- ambos chicos abrieron sus ojos de golpe.-

- ¿Qué?- el moreno tomó la carta.- Es cierto… es de la NYU.-

- Hijo ábrela, puede ser algo importante.-

Kurt se posicionó aL lado de la madre de Blaine mientras el moreno caminaba un poco lejos abriendo la carta. Kurt se rogó a sí mismo que las noticias fueran buenas. No quería que Blaine pasara lo mismo que cuando lo rechazaron a él en NYADA la primera vez.

Blaine estaba de espaldas a ellos leyendo la carta :

" Estimado Señor Anderson, al observar sus habilidades

y destreza musical en el escenario

hemos llegado a la conclusión de que…"

Blaine volteó a verlos, el castaño no podía describir esa mirada en los ojos de su marido. El ojimiel abrió un poco la boca.-

- Hijo, ¿está todo bien?-

- Blaine por favor, dinos algo.-

- Es…- el ojimiel dio un suspiro.- Estoy…. Estoy dentro.-

-¡QUÉ!- Pam y Kurt gritaron al mismo tiempo

-¡Me aceptaron! ¡Me aceptaron!- sonrió el moreno y corrió a abrazar a su familia.

- ¡Oh por Dios! ¡Eso es increíble!-

- Lo sabía Blainey, cariño. Lo sabía, eres un gran artista.- la señora Anderson llenó de besos la mejilla de Blaine.

- Tuve miedo de que no me aceptaran, no lo puedo creer.- dijo el ojimiel emocionado.

- Estoy tan orgulloso de ti.- siguió Kurt apretando la espalda de Blaine.- Empezará un nuevo camino, te convertirás en la más grande estrella.-

- Muchas gracias por su apoyo. Los amo, en verdad muchas gracias.- la voz del moreno se quebró un poco y tanto Kurt como Pam sólo se dedicaron a abrazarlo más fuerte.

- Nada de lágrimas, hijo.-

- Es- es sólo que esto es maravilloso.- se separaron de él un segundo.- Mis sueños se están cumpliendo, siento algo indescriptible, estoy casado con la persona que amo.- señalo a Kurt.- Tengo una nueva oportunidad para crecer en la Universidad… es como un sueño.- rió un poco.

- Las mejores personas siempre tendrán las mejores cosas hijo, eres increíble, y todo el mundo verá tu talento muy pronto.-

- Muchas Gracias ma, por todo. Eres la mejor.- dijo Blaine, entonces la tomó de las manos y les dio un apretón.

- Kurt…- ambos chicos posaron sus miradas.- Te amo, gracias por creer en mí. Gracias por estar conmigo.-

- Te amo también, Blaine. Te amo mucho.- al castaño se le quebró un poco la voz de igual manera por ver a su marido tan feliz. El ojimiel tomó las manos de Kurt y las besó, los ojos de ambos brillando, queriendo besarse con locura pero deteniéndose un poco por la madre de Blaine.

-¿Abrazo familiar?- sugirió Pam luego de unos segundos y los tres se unieron de nuevo en un abrazo.


-O-

Después de haber ganado las seccionales, Kurt, Blaine, Rachel, el Señor Shue, Sam y New Directions se reunieron en la sala de coro y colocaron el trofeo en el estante de la vitrina más alta. Repartieron copas con sidra para festejar y se aplaudieron unos a los otros, entonces el Señor Shue decidió tomar la palabra.

-Muy bien, el siguiente trofeo en esta vitrina será el de las ¡Regionales!- dió un aplauso y todos levantaron sus copas animosos.

- Saben, en algunos años… ya sean cinco, diez, veinte años y caminen por esta escuela, verán los trofeos posados aquí, o tal vez verán a sus propios hijos o hijas ganar sus propios premios…-

Ante lo dicho, Kurt le dió una sonrisa a Blaine, quien se encontraba del otro lado de la sala, y el moreno repitió la misma acción. Se emocionaban con la idea o mención de los hijos, sería algo espectacular tener a una o un pequeñito correr por la casa de los Anderson-Hummel.

El Señor Shue continuó hablando.- Y espero que recuerden este momento de sus vidas, este increíble momento cuando un grupo de muy diferentes personas pusieron de lado esas diferencias y se apoyaron uno al otro y formaron un gran equipo, y ojalá hayan hecho amistades para toda la vida. Ahora, algunos de nuestros consejeros, nos dejarán.- mencionó el Señor Shue tocando el hombro de Rachel.- Pero no importa a dónde vayamos, no importa dónde estemos, siempre estaremos aquí en espíritu, y siempre estaremos aquí apoyándolos. Ahora, un capítulo en el Glee Club ha terminado, pero es sólo el comienzo de todos ustedes. No podríamos estar más orgullosos de ustedes.

- Oigan, démosle un aplauso a Rachel, el Señor Shue, Kurt, Blaine y a todos.- dijo entusiasmadamente Sam.-

Continuaron celebrando, compartiendo aplausos y abrazos hasta que Kitty propuso poner los viejos trofeos junto a los nuevos. A todos les encantó la idea y comenzaron a organizarlos. Los recuerdos de cada uno de los trofeos llegaban a la mente de todos, fueron momentos muy especiales y que quedarían marcados en la historia del Club Glee para siempre. Momentos que siempre permanecerían en el corazón de cada uno de los ex integrantes y de los nuevos, al final, todos miraron con orgullo lo que habían logrado. Kurt se acercó a Blaine y puso sus brazos en los hombros del ojimiel, el moreno lo tomó de la cintura y sonrieron ante los trofeos.

- Lo logramos todos juntos, Blaine.- comentó Kurt.

- Nuestra misión aquí quedó cumplida.- prosiguió Blaine y se sonrieron.

Ahora sólo quedaba ajustar unos detalles más para que ambos chicos regresaran a Nueva York e iniciaran la nueva y emocionante vida que les esperaba en aquella ciudad.