Capítulo 11: Desaparecidos.
Ran corría todo lo que sus piernas le permitían, no sabía el camino de vuelta al parque pero consiguió llegar, nunca supo si fue cuestión de suerte o el destino que le indicó el camino correcto. Al llegar fue directa a hablar con Shinichi, lo cogió del brazo y lo alejó de los demás, para que no pudieran oírles.
CONAN: Ran, ¿qué te pasa? Estás asfixiada, y ¿no estaba Haibara contigo?
RAN / MIYUKI: Shi... Shinichi, Haibara...
CONAN. ¿Qué ha pasado Ran?
RAN / MIYUKI: Haibara ha visto un coche negro y se ha puesto muy nerviosa, me ha dicho que corriera y que te dijera que ellos están aquí. Aunque yo no entiendo lo que ha querido decir.
El semblante de Conan palideció por completo.
CONAN: ¿Dónde fue eso?
RAN / MIYUKI: Cerca de la estación.
CONAN: Ran, ve a casa del profesor y no salgas hasta que yo llame.
RAN / MIYUKI: ¿Por qué, qué pasa?
CONAN: Tú haz lo que te he dicho.
Conan salió corriendo y Ran se excusó delante de los niños diciendo que tenían que volver a casa, sin embargo Ran no hizo lo que Conan le había dicho, no volvió a casa del profesor, lo que hizo fue seguirle para saber lo que pasaba. Conan estaba tan concentrado en lo que había ocurrido que ni siquiera se dio cuenta, recorrió las calles hasta llegar al radio de la estación, buscó por todos los rincones un porshe negro, pues sólo el coche de Gin podía haber alterado a Haibara del modo que había descrito Ran.
Tras un rato de larga búsqueda al fin lo encontró, no había nadie a su alrededor y se acercó a mirar, Haibara no estaba dentro, aunque tampoco había esperado que la dejasen a la vista de cualquiera que mirase por las ventanillas. Dio un puñetazo en el suelo.
CONAN: Mierda, prometí que te protegería y no he podido hacerlo.
A su espalda Ran estaba viendo todo y oyó perfectamente lo que había dicho Conan, "Shinichi, entonces tú, de quien estás enamorado... ¿es de Shiho?", a Ran le entristeció mucho aquello, aunque pensó que no era de extrañar, después de todo lo que habían vivido juntos. Antes de poder pensar nada más se dio cuenta de que Conan ya no estaba donde le había visto, giró la cabeza a ambos lados pero no le vio.
Un temor irracional se apoderó de ella, el coche tampoco estaba, ¿cuándo había arrancado sin que se diera cuenta? ¿Es que había vuelto a perder a Shinichi tras haberlo encontrado después de tanto tiempo? ¿Lo había cogido aquella gente? No, no era posible, Shinichi sabía defenderse, con todos esos artefactos que le había fabricado el profesor Agase, no podían haberlo capturado ¿o sí? Las lágrimas empezaron a caer de los ojos de Ran sin que pudiera evitarlo, por segunda vez había perdido al amor de su vida, por culpa de la misma gente, y esta vez había sido delante de sus ojos, y ella no se había dado ni cuenta...
