CAPITULO 11

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¿RECEPCIÓN?

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Parte 1

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Cuando hubo terminado de cenar, ikuto no demoro ni un segundo para subir a la habitación.

Rogaba por encontrara a la joven que con la que compartía cama dormida, y es que, después de lo sucedido horas antes, no sabía como comportarse frente a ella.

Al ingresar en la habitación, esta se encontraba completamente oscura dando a entender que amu al fin había conciliado el sueño.

Una vez ikuto estuvo junto a la cama, un sentimiento de ternura apareció dentro de sí tras haber observado como la chica dormía placenteramente y acurrucada en el lado de la cama en el que normalmente le correspondía a el.

Sin tener otro remedio mas que dormir en el único lado libre del colchón, se colocó el pantalón del pijama dejando su pecho al descubierto y se acomodó dispuesto a dormir no sin antes depositar un pequeño beso en la coronilla de amu.


-Prometiste estar siempre a mi lado-

La voz se escuchaba con eco en aquel oscuro lugar. Cuando las palabras se detenían, fuertes sollozos hacían que sintiese como algo dentro de el se quebrase.

-Pensé que yo era importante para ti-

Aquella vos se hacía cada vez mas fuerte y clara demostrando que cada vez la persona a la que correspondía estaba mas cerca.

-Rompiste la barrera que me protegía de ti con promesas que acabaron siendo simples y dolorosas mentiras.-

Finalmente se pudo observar el cuerpo y rostro dueño de aquella voz. Lo sorprendente y doloroso fue ver a amu con lágrimas que no cesaban de caer de sus ojos.

-¡Te odio, tsukiyomi!-


Aquel grito fue el punto y final de la pesadilla que había hecho que ikuto despertase sobresaltado.

Una vez tranquilizado, volvió a recostarse con la intención de volver a dormir, pero cada vez que cerraba los ojos, los tristes de amu aparecían en su mente obligándolo a reincorporarse.

Resignado a no poder volver a dormir, el joven observó la hora en un pequeño reloj sobre la mesita en el cual indicaba que eran las cinco de la mañana.

Una vez sobre el suelo, ikuto se encaminó hasta la ventana en la cual grandes gotas de agua la recorrían una y otra vez.

El haber dormido la mayor parte de la tarde quitaría el sueño a cualquiera, en este caso era a amu la que estaba desvelada. Por mucho que intentara volver a dormir, su organismo le exigía que abriese los ojos e incluso se pusiese a correr si hacía falta.

Buscando una nueva posición en la que acomodarse, giró su cuerpo entero sobre el colchón encontrándose completamente sola en aquella cama tan grande.

Con la intención de encontrar a su compañero, amu se sentó en la cama divisando junto a la ventana la figura, supuestamente, de ikuto.

Realmente no podía certificar que era el ya que la única luz que alumbraba la habitación era la de la luna que en aquellos momentos era cubierta por las oscuras nubes que desprendían el agua que contenían.

-Creí que dormías-

La voz serena de ikuto hizo que amu saliese de sospechas afirmando que era el.

-Yo creí lo mismo de ti-

la chica se colocó en pié y camino hasta ikuto el cual estaba sentado en el suelo. Para estar a su altura, amu se colocó de rodillas lo que permitió poder observar mas claramente la triste mirada de su acompañante.

-tuve una pesadilla-

La información que proporcionó el joven dio explicación al sentimiento mostrado en sus ojos.

-no podía dormir-

amu le mostró una tranquilizadora sonrisa demostrándole que podía contar con ella.

-¿te importa si me siento contigo?-

ikuto negó antes de que amu se dispusiera a sentarse.

En un rápido movimiento justo antes de que la joven se situara sobre el suelo, ikuto colocó a amu en el hueco entre sus piernas y la abrazó mientras posaba su mejilla sobre la cabeza de esta.

-¿te importa si te abrazo?-

-ya lo estas haciendo-

-tomaré eso como un "no"-

El silencio y la tranquilidad reinaba en la habitación.

Para ikuto aquel momento era catalogado como uno de los mejores de su existencia, el poder abrazar a amu de aquella manera era como un tranquilizante para el dolor que le había causado la horrible pesadilla de minutos atrás.

-¿puedo preguntarte algo?-

-puedes, otra cosa es que responda-

-¿que sucedía en tu pesadilla?-

el silencio volvió a aparecer durante unos segundos mas.

-perdía a alguien muy importante para mi-

aquello lo dijo con un sentimiento indescifrable que hizo a amu preferir no decir nada mas.

Horas mas tarde y doloridos por haber dormido en mala postura, ikuto y amu se vieron obligados a bajar al primer piso debido a los gritos histéricos de utau quien no había quien la calmara.

-utau, ¿se puede saber que te ocurre?-

La recién nombrada se detuvo y calló unos segundos para observar a su hermano que, sin darse cuenta, tenia posado el brazo sobre los hombros de amu.

Omitiendo ese pequeño detalle, utau se acercó a la pareja para comenzar a hablar, aun nerviosa, pero sin elevar la voz.

-¡por culpa de la lluvia las calles están cortadas y dicen que hasta mañana no podrán ser abiertas!-

-¿y? ¿que ocurre con eso?-

-¡La boda es mañana, y si las calles están cortadas, yo no puedo ir a recoger mi vestido, Los cocineros y camareros que hemos contratado no podrán venir esta tarde para preparar todo!-

Viendo la preocupación de la chica en sus ojos, amu comenzó a pensar soluciones o alternativas.

-tal vez podamos hacer algo-

los presentes desviaron la mirada hacia amu como si hubiese dicho una locura.

-es imposible. No nos dará tiempo a preparar todo y mañana vendrán los invitados. ¿que les diremos?-

-utau, por favor, escucharme. Tal vez mañana no pueda ser la boda...-

-Claramente -

La cortante voz de souko interrumpió a amu la cual la miró con los ojos entrecerrados para luego volver a mirar a utau y a kukai quien se acababa de colocar al lado de esta.

-Como decía, tal vez la boda no pueda ser mañana, pero, ¿y si en vez de ello hicierais una recepción? Podríais posponer la boda para el viernes o el sábado y alojar algunos invitados en la casa mientras que otros se alojan en algun hotel cercano. De todos modos, a esta casa le sobran habitaciones.-

-Tal vez tengas razón. Podríamos llamar al sacerdote para que viniese el sábado y así tener el viernes para preparar todo para la boda y recuperarnos de la resaca de mañana-

Aquello ultimo desconcertó a amu. ¿tanto pensaban beber?.

La voz de kukai interrumpió sus pensamientos.

-¡decidido! ¡Mañana será la recepción y el sábado la boda! Con unas cuantas mesas adornadas con manteles y unas cuantas copas con alcohol y bebidas diferentes creo valdrá.-

Por otra parte y un par de horas después, el teléfono de ikuto se hizo sonar con la melodía de The Cab - High Hopes in Velvet Ropes de fondo.

Al contestar, una voz conocida le llamó la atención a pesar de que en la pantalla del teléfono estuviese escrita la palabra "numero desconocido".

-¿señor tsukiyomi?-

-si, soy yo-

-bien, soy el doctor que los atendió ayer a usted y a su prometida-

-¡oh! Si, ya recuerdo. ¿en que puedo ayudarle? ¿tiene ya los resultados de las pruebas?-

-Lo cierto es que si. Le llamaba para ver si se podrían pasar por aquí.-

-Lo siento mucho doctor, pero nos han comunicado que las carreteras están cortadas.-

-Entiendo...-

en ese instante, amu apareció junto a la puerta. Intrigada al ver a ikuto tan concentrado en el teléfono, la chica se acercó a el captando parte de su atención.

-¿prefiere que le comunique los resultados ahora o quieren verlos ustedes mismos cuando les sea posible venir?-

-preferiría que me los comunicara ahora, mi prometida también se encuentra aquí.-

-perfecto-

Hubo un silencio en el cual, de fondo, se podía escuchar el movimiento de las hojas, seguramente serían los resultados.

Aprovechando aquella pausa, ikuto le informó a amu de que le estaban por comunicar los resultados de las pruebas.

-¿sigue ahí, señor tsukiyomi?-

la voz del profesional devolvió a ikuto a la conversación anterior.

-si, por favor, proceda-

-según los informes, la señorita tiene migrañas-

-¿migrañas?-

aquello también hizo que, al igual que ikuto, amu frunciera el ceño.

-Las migrañas son simples pero fuertes dolores de cabeza. Aveces pueden llegar a ser tan incómodos que pueden producir incluso mareos.-

-entiendo... entonces, ¿no es grave?-

Los ojos de ambos brillaban de emoción y felicidad.

Sin poder resistirse mas, ikuto rodeó con su brazo libre los hombros de amu y la atrajo hasta su pecho y la abrazó fuertemente.

-no, pueden estar tranquilos-

-Gracias doctor, no sabe cuanto se lo agradecemos.-

-no hay de que. si me disculpan, tengo que dejarlo. Me espera un paciente.-

Sin esperar respuesta, el doctor corto la llamada, pero a ikuto poco le importó.

Se limitó a guardar el teléfono en el bolsillo y abrazar fuerte y efusivamente a amu, ahora con los dos brazos.

-Te dije que todo saldría bien-

Tras decir aquello, ikuto se dedicó a depositar pequeños besos sobre la cabeza de la chica.

Continuara...


Bueeeeno! ya he vuelto, se que me he tardado un poco... bastante... mucho, pero entre los examenes y luego las vacaciones yendo de un lado a otro apenas usé el ordenador u.U

Gracias a maru-chan, koko-chan, ShyrASh0oshy, Reichell.h0shina, OtohIme, Daniela, Darnekocrox, amutolove, barby 20119 y a esa chica que no conozco (bonito nombre xD)

para las que leen esta sección, ya sabeis que es lo que tiene amu, pero no os ilusiones pueden ocurrir o otras cosas o pueden empeorarse de por si, aunque... tal vez no.
lo dejaré en el aire para dejar intriga, solo os diré que dentro de un par de capitulos comenzará el drama como dedujo una de mis lectoras ^^ .

sin mas que decir, me despido...

BYEEE!