Una loca idea llego a mi mente (Como de costumbre) y pensé en presentársela a ustedes para ver si les gustaba. Es en un mundo alterno, no hay ninjas y es similar al de nosotros. No estoy segura pero es probable que abarque varias parejas canon del manga, pero como siempre mi especialidad será el naruhina en ella.
Naruto no me pertenece.
Hilo rojo del destino
En capitulos anteriores:
...
-Yo no haría eso de ser tú-dijo una voz conocida en la puerta.
Volteo a ver como Obito caminaba tranquilamente hasta sentarse a su lado, con un café entre sus manos.
¿Qué día era?
¿Por qué le dolía tanto respirar?
-No sé qué estupidez hiciste ahora, pero tus pulmones no están felices por eso-explico al verla sujetar con dificultad su pecho.
Suspiro algo cansada.
-Llevas dos días en el hospital, uno en cirugía y otro totalmente dormida….ahora Himawari esta con Lucy y ella la llevara mañana a clases, espera son las tres de la madrugada, la llevara hoy a clases-explico Obito viendo su reloj.
Asintió levemente, agradeciendo el poder moverse a pesar del dolor.
-Sabes el estúpido pelo de marica primo de Sakura está detrás de Lucy, tendré que patearle el trasero para alejarlo-gruño Obito de brazos cruzados.
Intento reírse, pero al sacar sangre de su boca, Obito salió corriendo asustado llamando a un doctor.
...
Capitulo Diez: Todo se fue a la mierda.
Boruto observo confundido como Himawari parecía algo deprimida, había estado intentando verla en toda la semana, pero la niña parecía no querer salir de su salón y correr a la hora de la salida. Ya era jueves y ese patrón se repetía, además que un hombre de cabellera roja era quien recogía a la niña todas las tardes. Su padre había preguntado el martes por Hinata, la madre de su amiga, pero él tampoco sabía dónde estaba. La próxima semana Sarada entraría a clases.
Espero que fuera Jueves para acorralar a Himawari entre los pasillos, la menor parecía querer huir, pero las ojeras en su cara mostraban lo cansada que estaba.
-Himawari estas actuando muy rara-le dijo sin querer ser grosero.
La niña mostro un puchero antes de que las lágrimas envolvieran su rostro. Él no era un experto en consolar a las niñas pequeñas, o a nadie en general. Con torpeza intento palmearle la cabeza, pero Himawari se lanzó sobre él llorando desconsolada.
Vio al cielo pensando que solamente por esta niña haría algo tan vergonzoso.
XxXxXxXxX
Camino tranquilamente por los pasillos del edificio, no tenía un destino fijo, solo deseaba descansar un poco del trabajo. De reojo paso al lado de Lucy, la chica estaba sentada en una mesa de la cafetería a lo lejos, bostezaba sonoramente con un café entre sus manos, al parecer le había estado costando que Himawari durmiera los días anteriores. Ese día debería ir a recogerla y temía que se quedara completamente dormida en el volante.
Noto como alguien se acercaba a su espalda, al girar se topó con la sonrisa tranquila de Itachi Uchiha.
-Itachi-kun-saludo animadamente.
El hombre no se inmuto, en realidad mantenía una mirada analítica en su persona.
Le daba gracia pensar que tenía una mala relación con su padre, pues ambos eran parecidos en algunos aspectos. Como en querer leer a las personas.
-Veo que aún se queda hasta tarde con Hinata-hablo con extraño respeto.
Eso lo alerto.
Paso descaradamente de la fila que había en la cafetería, pero nadie se quejó. Últimamente estaba de mal humor y todos intentaban darle su espacio. Al frente una mujer de cabellera negra sonrió antes de darle un café, al parecer listo con antelación. Se despidió de ella con un asentimiento y siguió su camino hasta donde estaba Lucy.
Tomo asiento frente a ella, pero esta estaba intentando mantener la cabeza en alto y los ojos abiertos como para prestarle atención.
-Hinata ya está mejor, pero sus pulmones lo pasaron mal…el sábado tendrá de alta-murmuro pensativo con café.
Su mejor amigo estos días.
Noto como Lucy levantaba el rostro algo espabilada.
-El viernes en la noche no puedo cuidar a Himawari-dijo luego de un bostezo.
Itachi y él giraron su rostro para verlo en busca de alguna parte faltante en la ecuación. Pero la chica ahora estaba casi dormida sobre la mesa.
Gruño ante las posibilidades.
-Yo la cuidare…no te preocupes-indico algo enojado.
Lucy asintió.
-Debes recogerla de clases a las tres-susurro antes de acomodarse en la mesa y caer dormida.
Ambos Uchiha suspiraron.
Obito volteo de reojo pensativo, no tenía muchas ganas de ir a la escuela de Himawari.
XxXxXxXxX
No es como si él hiciera las cosas apropósito.
Si por algún extraño motivo salía más temprano de trabajar, se tomaba el tiempo en verse en un espejo y llegaba unos diez minutos de la salida de su hijo. Era todo una completa coincidencia. Pero a pesar de esa extraña anomalía en su horario, no había visto a la posible causa de que cometiera esa irresponsabilidad. Al llegar su hijo se tomaba un rato, pero si bien tomaba como escusa el quedarse, solo veía como Lucy llegaba por Himawari antes de irse en menos de tres minutos.
Él no quería ver a Hinata.
La negación no es de hombres.
Las palabras dichas por un peli blanco que trabajaba como guardia en su hospital, le llegaron a la mente. Elfman sin duda era todo un hombre, o al menos siempre hablaba sobre eso en todos lados. El cómo tenía de esposa a Evergreen, una profesora de la escuela de su hijo, era todo un misterio.
Ese día jueves noto una leve irregularidad.
-Voy a ir a la casa de Himawari-dijo su hijo con expresión seria.
Noto como desviaba la mirada en varias ocasiones, pero igual parecía totalmente decidido. Lamentablemente no estaba de cerca Hinata, por lo cual no lo dejaría ir solo. Al menos no sin el consentimiento de la mujer.
-Su madre aun no llega, puedo esperarla para hablar con ella-pensó con una gran excusa para verla.
Noto al menor encogerse en su lugar.
Mala señal.
-Lucy nos va llevar…por eso tienes que irte ahora-indico el menor rápidamente.
-Pues no me iré hasta hablar con Lucy-
-Pues a ella le caes mal, no me llevara si me ves-
-¿Cómo sabes que le caigo mal?-
-Contactos-
-No me iré Boruto-
-Por una vez en tu vida confía en mí-le reprocho con ojos llenos de resentimiento.
La dureza de las palabras del niño hicieron que virara el rostro, los recuerdos de la tarde donde se había perdido aún estaban muy frescos. Le hubiera encantado decir que no fue suficiente para hacerlo sentir culpable, pero esos ojos seguían llenos de reproche.
Soltó un suspiro.
-¿A qué hora llego por ti?-
Lo vio sonreír levemente.
-Lucy me dejara en la casa, antes de las siete-anuncio antes de regresar corriendo a la escuela.
Dejándolo a él como idiota en medio de la entrada.
Esperaba hacer lo correcto.
Aunque su madre lo mataría cuando llegara sin el niño.
XxXxXxXxX
Una cabeza rubia y otra más pequeña de cabello azulado, se quedaron viendo preocupados por la ventana a que el padre de Boruto se marchara. Al haberse ido ambos suspiraron aliviados. Luego se volvieron a sentar en la entrada, el plan de ambos para infiltrarlo en el hospital no había sido sencillo, puesto que en general no permitían infantes en los hospitales. Pero dado que la madre de Hinata le había pedido a Obito el ver a su hija, este había movido contactos fácilmente.
El niño vio a Himawari.
-¿Ahora?-
-Sasori-niichan vendra por nosotros, bueno él no sabe que somos aun "dos"-dijo con malicia.
La vio con ojos preocupado, sin duda esa niña era toda una caja de sorpresas.
XxXxXxXxX
Estar en un hospital era algo sumamente aburrido, pasar horas recostada en la cama era algo que detestaba recordar. Pues en su infancia, adolescencia y adultez…había pasado innumerables veces en esa situación. Recordó con una leve sonrisa en su adolescencia, como solía mentirle a sus amigos sobre como salía del país con su padre, cuando debía estar una temporada por revisión. Su salud no era la mejor de este mundo. Pero en el lado bueno, ya no tenía una vesícula dentro de ella llena de piedras.
Suspiro viendo el teléfono celular en sus manos, en la mesa todo estaba lleno de flores de sus amigos y uno que otro globo con frases de "Mejórate pronto". Los chicos de la compañía habían venido a visitarla, exceptuando a Sasori que había coqueteado con una enfermera y a Kakuzu exigiendo un descuento…todo había salido relativamente bien.
Ahora estaba esperando que su hija llegara para verla.
Pronto saldría del hospital.
Deseaba volver a sus labores normales, aunque Obito exigía unas vacaciones de recuperación de un mes, sabía que sin ella se volvería loco pronto. Aunque sospechaba que Lucy lo mataría antes, podría hacerlo parecer un accidente si convencía a los chicos.
El sonido de la puerta abriéndose la hizo voltear con una sonrisa.
Que se congelo al ver un ramo de flores blancas y un rostro sonriente.
Los signos vitales debieron bajar alarmantemente al igual que el color de su rostro. Su expresión se congelado y casi juro que se formó el terror en ella.
-Toneri-murmuro sacando todo el aire de sus pulmones.
El hombre sonrió pasando dentro de su habitación con su usual calma y elegancia.
Había sido una tonta al pensar que el hombre no llegaría, ahora podía ver en sus ojos aquel usual brillo travieso que poseía, el que le había hecho recordar muchas veces a Naruto.
Toneri ya no era tan joven como la primera vez que lo vio, pero seguía teniendo aquella aura algo traviesa que recordaba. Su cuerpo era algo formado y su cabello blanco ya no era tan desastroso, lo tenía todo arreglado para atrás y dejaba ver sus ojos verde pálido similares a los suyos. Vestía ropas entre no formales pero igualmente elegantes.
Se quedó quieta cuando este dejo el regalo de flores en la mesa.
-Veo que ya no soy el único que te visitaría en estas situaciones Hinata-indico el señalando todos los regalos con una sonrisa.
Un escalofrió de alerta corrió por su espalda al escucharlo hablar de esa forma y decir su nombre como una caricia.
Toneri no solo era atractivo, él tenía una forma de hablar que provocaba que la gente llegara atraída a él. Sus conocimientos y cultura era muy variados. Si bien ella no se consideraba como una chica fácil y que se cautivaba con palabras simples, la manera de ser de Toneri tenía algo, que juraba de no ser por cuanto quiso a Naruto, se hubiera enamorado de él fácilmente.
Entrecerró la mirada.
-Me encanta ver que te mantienes alerta, eso me da mucha esperanza-murmuro el hombre acercándose a ella.
Intento hacerse para atrás, pero quedo petrificada al sentir la mano acariciar delicadamente su mejilla.
Los recuerdos de las noches pasadas con él, aquellas palabras tiernas dichas a su oído. Eran dulces recuerdos, no importaba cuantos años pasaran, los recuerdos que tuvo con Toneri siempre serian preciosos. Pero el destello de la noche en que llego a su departamento, verlo tan sínicamente con otra mujer y demostrar aquellos ojos oscuros.
Aparto la mano del hombre con un manotazo.
Sus ojos se volvieron fríos.
-Entre nosotros no volverá a pasar nada-murmuro con rencor.
El hombre sonrió alejándose un poco levantando las manos al aire, como si eso provocara que no hubiera sucedido nada.
-Hinata no deberías decir eso, tenemos una hermosa hija juntos-comento distraídamente.
Volteo a verlo de mala forma.
-Nunca la vienes a ver-le reprocho algo fastidiada.
Los ojos de Toneri eran de comprensión, algo que deseaba reprocharle, pues él bien sabia su pasado con su padre.
-Eso está por cambiar, vine a quedarme en Japón, estaba solucionando todo y ahora podre verlas a ambas todo el tiempo-contesto a su pregunta con brillo divertido.
Siempre amando jugar con las personas.
Por alguna razón eso le provoco un terrible dolor de cabeza, algo así había deseado que pasara por el bien de Himawari. Pero ella deseaba que pasara todo lo contrario.
-¿De verdad?-dijo una voz infantil.
Los dos voltearon a ver a la puerta.
Hinata quedo aún más pálida al ver a una cabellera azulada ver todo confundida, al lado de un pequeño rubio que no dejaba de fulminar al recién llegado.
-Himawari-chan-dijo Toneri con una sonrisa.
La niña alzo una ceja antes de correr pasando por su lado, salto para subir a la cama y comenzó abrazar a su madre quien estaba algo ida. Pero igualmente Hinata le acariciaba el cabello ante el abrazo de la niña, había estado muy preocupada desde que la vio tirada en el suelo. Sentía la necesidad de la niña de estar a su lado todo lo posible.
Boruto entro en la habitación sin dejar de ver mal al recién llegado, hasta llegar a su lado y subirse fácilmente a la silla.
Lo vio con una sonrisa que este respondió con una tímida.
-Veo que este día también nos acompaña Boruto-kun-dijo con una sonrisa estirando su mano para acariciar el cabello del niño.
Este sonrió algo más animado.
-¿Quién es este niño?-pregunto Toneri sentándose descaradamente en la cama.
El niño lo volvió a fulminar con la mirada.
Hinata ladeo la cabeza sin saber que decirle, recordaba muy claramente las lágrimas que derramo en el hombro de Toneri cuando eran amigos, por ese hombre. Por Naruto. Aunque más que todo eran sus propias penas ahogadas.
-Boruto-kun es amigo de la escuela de Hima-chan-dio una explicación algo vaga, con el propósito que no indagaran en él.
Ambos hombres (bueno hombre y niño) se vieron detenidamente, a pesar que Toneri sonrió, el niño claramente lo vio con enojo.
XxXxXxXxX
Su madre era la persona menos comprensible y resentida del mundo, mira que mandarlo a él por la comida sin carro solo porque llego sin Boruto. Gruño mientras escogía los dulces que menos le gustaban a esa mujer, si quería algo que fuera ella misma. Estaba tan encimado pensando sobre si debía comprar una pasta gruesa o fina, que chocó contra una persona sin querer. Estaba por disculparse, pero una cabellera rubia le hizo detener sus palabras de su boca.
Los ojos castaños lo vieron algo adormilados, pero eso no era lo importante aquí.
Un mal presentimiento lo inundo.
-Boruto-gruño con aura oscura al ver a Lucy frente a él.
Ese niño estaba castigado de por vida desde el instante que lo encontrara.
-Naruto-san-dijo Lucy luego de un bostezo.
Sin duda no sería nunca madre.
La mujer se quedó extrañada cuando el hombre la sujeto por los hombros, pero no parecía ser un gesto romántico o de robar su espacio personal…al menos no por ver esos ojos mostrar una desesperación casi animal.
-Hace una hora Boruto me dijo que tú lo llevarías a la casa de Hinata… ¿eso fue verdad?-pregunto al final con un tic en su ojo derecho.
Noto como el sueño abandonaba el rostro de Lucy, como sus ojos se abrían en desesperación y su respuesta fue clara para él.
Ese hijo de…era su hijo, pero era el mal personificado.
Soltó a la rubia y pateo el suelo.
¿Dónde rayos estaba?
Estaba por salir corriendo del supermercado para llamar a la policía, cuando la mano de Lucy lo detuvo. Al girar el rostro noto como parecía estar debatiéndose en una luchar interna. Justo cuando iba a soltarse de mala gana y marcharse, esta hablo.
-Creo saber dónde está-
XxXxXxXxX
Obito miro de reojo el portón de la escuela de Himawari, tomo una calada de humo antes de salir del automóvil, era mejor hacer esto tarde o temprano y ya que mañana le tocaba recoger a la niña, era mejor hacerlo ese día. Se aflojo un poco la corbata de su traje y se hizo el pelo para atrás en un auto reflejo. No estaba en su mejor condición ese día. Tal vez estaba un poco estresado, ocupaba unas vacaciones, pero era el jefe de su propia compañía.
Que problemático.
Camino por los pasillos de la escuela hasta detenerse al final de un pasillo. Su rostro mostro un toque de nostalgia al ver aquella mujer de cabellera castaña y hermosa sonrisa, hablaba animadamente con uno de los alumnos de último año que probablemente estaría tarde por algún club.
Trago aire antes de poner su usual mascara de indiferencia, esa que tenía para aquellos que no eran de su círculo cercano.
Y camino.
Vio detalladamente como Rin alzaba el rostro con una sonrisa, dispuesta ayudar a quien lo necesitara, pero esta se congelaba hasta desaparecer al identificarlo.
Sonrió irónico por dentro.
Cuanto había pasado.
¿Cinco o seis años?
Era bastante tiempo desde la última vez que la vio, de hecho, le parecía algo irreal que ella se viera tan joven y con un aura tan brillante.
Un destello de Rin más joven llorando mientras le gritaba, llego a su mente sacándole un suspiro y volteo el rostro.
-Vengo a ver al director de esta escuela…dile a Kakashi que es urgente-indico sin verla con las manos dentro de su bolsillo.
La vio dudar.
Parecía no creer verlo frente a ella.
Parecía querer decir algo, pero por suerte fue detenida.
-Vaya pensé que no vendrías a verme por tu propia voluntad-dijo una voz a su espalda.
No ocupo voltearse para reconocer la voz indiferente que conoció durante la mayor parte de su juventud, gruño al escuchar la patética esperanza en su voz.
Después de todo ellos ya no eran amigos, y por su voluntad, eso no iba a cambiar.
-Si supongo que hay momentos donde no queda más que tragarme las ganas de vomitar y ver tu estúpida cara como en los viejos tiempos-dijo con total cinismo que pudo sonreír.
Volteo a ver a Kakashi con un último vistazo del rostro adolorido de Rin, bueno ella ya había elegido un bando y claramente no fue él. Deslumbro en Kakashi un rastro vago del mismo dolor, y rodo los ojos al cielo, ya no eran unos críos para estar viviendo en el pasado.
-Por el amor a Dios, deja esa patética cara…vengo hablar de algo fuera de patéticas historias juveniles-dijo viendo como la joven que hablaba con Rin prácticamente salía huyendo.
Chica lista.
-¿Cuál tema seria?-pregunto Kakashi con seriedad.
Saco un papel de su saco que puso en el escritorio de Rin sin verla.
-Tienes una alumna llamada Himawari, debido a problemas de salud de su madre de ahora en adelante si necesitan algo sobre la niña me deberán contactar a mí-dijo con una mano tras su cuello.
Sintió la mirada incrédula de ambos.
Pero no les dio tiempo de contestar.
-Créeme que no es algo que yo quiera tampoco, pero la madre de Himawari y ella son importantes para mí, tanto como para tener que verlos de nuevo-dijo con el rostro ladeado.
No es como si quisiera ser grosero, bueno, tal vez sí. Tal vez llego a un punto donde deseaba verlos sufrir, que sintieran lo mismo que él tuvo que pasar en su juventud, que comprendieran que no iba a escuchar ni caer en sus patéticas excusas nuevamente. Porque puede que si alguna vez él les importara, ya no era así. Ya no iba a caer en esa estúpida mentira donde todo parecía felicidad pero en realidad era una farsa.
Suspiro.
Volteo a ver sobre su hombro cuando Rin sujeto su brazo con ojos llorosos y mirada de culpabilidad, como la última vez que la había visto…y las anteriores.
Se soltó sin delicadeza.
-Rin pensé que eras suficientemente inteligente para entender que no quiero volver a verte-gruño con enojo antes de ignorarlos y comenzar a caminar.
Pero esta vez Kakashi lo detuvo sacándole un bufido enojado.
Ambos ojos chocaron, ambos negros y a la vez tan diferentes.
Pero él ya no era un estúpido adolecente…no…esa mirada que siempre tuvo Kakashi que era de superioridad ya no le afectaba. Porque ahora era un hombre, uno exitoso con una familia a la cual proteger. Unos estúpidos fantasmas del pasado ya no le afectaban.
Eso se decía mentalmente intentando ignorar como aun en su interior había un pequeño anhelo de sus días pasados.
-Entonces si esas dos te importan tanto, deberás saber que Himawari hoy se fue junto a Boruto un niño de su clase, luego de planear "a escondidas" infiltrarse en un hospital-murmuro Kakashi con voz algo seria.
Sus ojos se enfurecieron.
Se soltó de Kakashi antes de salir corriendo.
Ese mocoso era igual de estúpido que su padre.
XxXxXxXxX
Kakashi suspiro algo cansado, sabía que ver de nuevo a Obito traería esa clase de reacciones, si tan solo todo fuera tan fácil como cuando eran jóvenes, pero había muchas cosas entre esos días y el presente. Volteo a ver como Rin estaba sobre el escritorio tapando su rostro entre sus manos, intentaba ahogar los sollozos que eran audibles para los demás.
Un recuerdo de su juventud le hizo suspirar.
Sin duda había llegado a caerle mal Rin en algún momento, pero ella era una gran amiga suya, aunque tampoco alababa lo que le hizo a Obito en su época.
Aunque él tampoco había sido un santo con su amigo.
Se cruzó de brazos.
-Las lágrimas no van hacer que todo vuelva a ser como antes-
-Me odia-
-Nos odia, no fuimos los mejores amigos cuando lo necesito-
Hizo una mueca al ver el rostro de su amiga manchado por el maquillaje corrido. Siempre había sido una gran llorona.
Tomo asiento a su lado del escritorio con mirada pensativa.
-Su familia lo desterró por aquello que sucedió, tu intentaste estar a su lado por lastima, luego yo lo remato con aquel estúpido problema en la universidad que…bueno…ya sabes cómo acabo todo. Luego lo que sucedió aquella noche y que tú te pusiste de mi lado-dijo con pesar.
Rin volvió a llorar.
Kakashi pensó que era mejor dejarla así, aunque con esta carta ahora en sus manos…pensó que sería la última oportunidad que tendrían para solucionar las cosas.
Y aclarar todo ese malentendido.
XxXxXxXxX
Apenas estaciono el carro frente al hospital y vio como Naruto salía hecha una fiera, se encogió en su lugar, era la primera vez que desobedecía a Obito en una petición. Pero se trataba del hijo del rubio, no podía hacer mucho. Le había suplicado todo el viaje a Naruto que si alguien le preguntaba, ella nunca había aparecido frente a él, pero sabía que tarde o temprano sabrían que había sido ella…o tal vez no fuera relevante para la historia. Suspiro antes de salir detrás del rubio y caminar por los pasillos ante un alterado sujeto en busca de su hijo.
Lo peor fue su expresión al comentarle su teoría.
-Hinata está en un puto hospital y nadie me dijo ni mierda-
Al parecer que su hijo desapareciera era una de las cosas que le dolía, pero la falta de información también lo había vuelto una fiera.
Ambos detuvieron sus pasos incrédulos al ver a un hombre que conocían bien frente a la puerta de Hinata. Lucy se encogió al ver la mirada incrédula en los ojos de Obito antes de abrir la puerta, luego estos la vieron con un gran resentimiento que se transformó en odio al abrir la puerta por completo.
Naruto camino con fuerza a la puerta y quedo estático.
Ella los siguió confundida, aunque también se detuvo al ver aquel hombre de cabellera blanca sonriendo mientras besaba una de las manos de Hinata que estaba dormida. Dos niños miraban la escena desde adentro, una confusa y otro enojado.
Y todo se fue a la mierda en ese momento.
Continuara…
Me costo querer escribir este capitulo, pero supongo que me dio gracia el final cuando todos se vieron de frente y fue como.
Mierda.
:3
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
