TYRION

El calor era excesivo. Tyrion pensaba que nunca se acostumbraría al clima de Essos. Por el día el Sol caía sin tregua, y por la noche hacía demasiado frío. Además, Tyrion nunca había sido buen jinete, y todas las noches dormía dolorido por no cabalgar como es debido. Además, los grandes amos de Meereen habían mandado crucificar esclavos en el camino que iba de Yunkai hacia Meereen, a modo de advertencia. Tyrion pudo contar 163. Pero no todo era malo para él. Al fin se sentía valorado. La reina escuchaba siempre su consejo y lo tenía en cuenta, y había descubierto en Ser Barristan un compañero fiable y amigo, y por supuesto su hermano Jaime, que cada vez pasaba más tiempo con la reina, pero siempre tenía un rato para pasar con él. Por las noches los 3 se sentaban junto a la reina y hablaban de Poniente.

Tardaron al menos 5 días en llegar a las cercanías de Meereen. La ciudad se alzaba imponente junto a la bahía. Era enorme, más grande que Astapor y Yunkai juntas, y estaba coronada por la más alta pirámide que hubiese existido, la cual estaba coronada por una arpía de bronce. Una vez levantado el campamento Tyrion al fin pudo refugiarse bajo la sombra de la tienda de la reina y degustar aquel vino especiado que tanto le gustaba. Pero no tuvo tiempo para degustarlo con calma, porque, a diferencia de los yunkios, los sabios amos de Meereen prefirieron enviar un campeón en lugar de parlamentar. Las grandes puertas de la ciudad se abrieron para dejar paso al héroe a caballo. Portaba una armadura completa y una larga lanza, similar a la de justas, la cual usaba para apuntar a Daenerys, desafiándola.

Alteza, debéis aceptar el desafío- Dijo Ser Barristan- Ese hombre llena de coraje el corazón de los habitantes de Meereen-

No merece la pena arriesgar la vida de nadie para matar a ese bufón- Dijo Dany- Si ese hombre muere las puertas de Meereen seguirán cerradas, y ese hombre no nos hace ningún daño-

Permitidme discrepar alteza- Intervino Tyrion- Mientras ese hombre siga con vida la ciudad no se rendirá y en nuestros hombres crecerá la semilla de la duda-

Tyrion vio como el hombre se bajaba del caballo, se bajaba los pantalones y meaba apuntando a la reina. Los hombres de las murallas vitoreaban a ese hombre e imitaban su gesto, meando desde las murallas.

Hay que aceptar el desafío alteza- Repitió de nuevo Ser Barristan.

¿Pero si lo acepto quién luchará?- Preguntó Daenerys-

Yo lo haré- Dijo Jaime, que hasta entonces había estado callado.

Tyrion vio la duda en los ojos de Daenerys. Sabía que a Dany le aterrorizaba la idea de ver morir a Jaime, al igual que a el. Pero confiaba en su hermano, sabía que vencería, como había hecho siempre que luchó para salvarle de los líos en los que se metía. No le dio tiempo si quiera a desearle suerte. Jaime desenvainó su espada y avanzó hacia el hombre a caballo. Las murallas de la ciudad estallaron en vítores cuando vieron a Jaime caminar hacia su campeón. El corcel blanco del héroe sacudió la cabeza y levantó polvo con los cascos. Jaime se veía diminuto al lado de el hombre y su caballo.

Si fuera un caballero lucharía a pie- Dijo ser Barristan-

El caballero picó espuelas y avanzó a toda velocidad hacia Jaime. Este separó bien las piernas y sujeto su espada con las dos manos. Ni si quiera llevaba una armadura, sólo portaba una chaquetilla de cuero y una camisa ancha, además de las botas y pantalones oscuros que llevaba desde Astapor.

Tendríamos que haberle dado una armadura- Dijo Dany muy neviosa.

No os preocupéis alteza, no la necesita- Dijo Ser Barristan muy seguro.

El caballo estaba cada vez más cerca de Jaime, la punta dorada de la lanza centelleaba apuntando directamente hacia el pecho del Lannister. -Lo va a ensartar, pensó Tyrion angustiado. Pero justo antes de recibir el impacto Jaime se apartó de un salto. La lanza pasó inofensiva a su lado mientras que Jaime describía un arco plateado con su espada. Se oyó relinchar al corcel cuando la hoja de Jaime le hirió una pata. El héroe cayó del caballo. En ese momento se hizo el silencio en las murallas de Meereen, mientras que los hombres del ejército de Dany vitoreaban sin parar. El héroe de Meereen tuvo el tiempo justo para desenvainar la espada antes de que Jaime lo matase. Pero el intercambio de golpes fue corto. La espada de Jaime pareció cobrar vida en sus manos. Una lluvia de acero cayó sobre el campeón de Meereen. Apenas detenía un golpe tenía otro encima. Al cabo de poco tiempo tenía una espada atravesada. El silencio en las murallas era sepulcral. Jaime envainó su espada y volvió junto a Daenerys. El ejército asaltante le dio una vienvenida calurosa.

Por un momento creí que te perdíamos- Rio Tyrion- Las doncellas de los 7 Reinos estarían de luto y yo no duraría vivo más de una semana-

Tyrion vio como Dany miró de manera cómplice a Jaime cuando todos se dirigieron hacia la tienda.

Necesito la ciudad- Dijo Dany mientras les servían una copa de vino- Tenemos pocas provisiones, mientras que sus graneros están a rebosar-

He examinado las murallas- Dijo Ser Barristan- No tienen grietas ni fisuras, no se me ocurre como podríamos entrar-

¿No podemos entrar por Tierra?- Preguntó Daenerys- ¿Significa eso que tendremos que entrar por mar?

No tenemos más que 3 barcos- Respondió Jaime- No podemos atacar por el agua.

Alteza- Intervino Gusano Gris- Los inmaculados no tememos a la muerte. Podemos derribar la puerta con un ariete o morir en el intento-

Moriríais sin duda- Contestó Tyrion- Si me permitís os aconsejaría pasar de largo. Nuestro sitio está en Poniente, no aquí. No tenéis razones para deteneros en Meereen.

No me he olvidado de Poniente- Dijo Dany- Pero decidme Lord Tyrion, ¿cuántos esclavos créeis que hay en Meereen?

Puede que más de cien mil- Contestó Tyrion confuso.

Entonces tengo más de cien mil razones para tomar la ciudad- Terminó Daenerys.

Tyrion se sintió sorprendido por la respuesta de la reina, pero muy satisfecho. Puede que al fin se encontrase ante una reina que se preocupaba por el pueblo más que por sí misma.

Disculpad mis señores- Dijo entonces Missandei- Pero puede que sepa como entrar en la ciudad-

¿Y cuál es esa manera?- Respondió Daenerys.

Las cloacas

¿Las cloacas?- Preguntó Tyrion sorprendido.

Hay grandes cloacas de ladrillo bajo todas las grandes ciudades esclavistas- Missandei hizo una mueca curiosa- Lo sé porque a veces hacían bajar a los esclavos para limpiarlas en Astapor. Siempre desembocan en un río, como el que atraviesa la ciudad-

Es una posibilidad- Dijo Tyrion pensativo- Los inmaculados entrarán si lo ordenáis, pero puede ser peligroso-

Tengo que meditar sobre esto- Contestó Daenerys- Volved a vuestras tareas, os haré llamar cuando sea oportuno.

Tyrion salió de la tienda junto a Jaime y Ser Barristan. Los tres se dirigieron hacia su tienda para sentarse a comer antes de escuchar la decisión de la reina.

Les sirvieron un cordero bien asado con hierbas y unos patos asados con cerezas y limones, además de una buena jarra de cerveza. Tyrion dio un sorbo a la cerveza, era tostada y espesa, como a el le gustaba, aunque no se podía equiparar a un buen vino.

¿Créeis que decidirá entrar por las cloacas?- Preguntó Jaime mientras probaba un pedazo de el cordero.

Yo lo haría si fuese ella- Respondió Ser Barristan- No tiene una mejor opción y está decidida a tomar la ciudad.

No es que arda en deseos de colarme por las cloacas, una vez que salgamos hasta el último soldado de Meereen podrá olernos- Dijo Jaime entre risas.

Vamos hermanito- Dijo Tyrion irónico- Tu recorrerías esas todas veces que fuese necesario si la reina te lo pidiese. Incluso te bañarías en ellas-

Cualquier hombre haría locuras si fuese Daenerys quien se lo pidiese- Contestó Jaime- Es muy complicado decirle que no-

Creo que estáis en lo cierto- Dijo Tyrion mientras se servía una porción del pato- Pero no conozco a ningún hombre en el que ella se haya fijado. Salvo tú-

No te burles de mí- Dijo Jaime, visiblemente incómodo- Solo es la reina, y yo sirvo a la reina en lo que necesite, nada más.

Ser Jaime Lannister- Canturreó Tyrion- El conquistareinas.

Tyrion estaba disfrutando mucho de la comida. Había conseguido incomodar a su hermano, y eso era algo que debía aprovechar. Ser Barristan observaba la escena riendo.

Al caer la tarde la reina por fin los llamó a su tienda. Los 3 tomaron asiento alrededor de Daenerys dispuestos a escuchar su plan.

He decidido entrar por las cloacas, es la única manera de tomar la ciudad- Dijo Dany- Debéis entrar en silencio y liberar a todos los esclavos que tengan retenidos. Si lo hacéis se rebelarán contra sus amos y la ciudad caerá-

Así se hará- Dijo Jaime, que vio como Tyrion le miraba de forma cómplice-

No quiero que arriesguéis vuestra vida- Advirtió Daenerys- Si os véis en peligro quiero que tanto vosotros como los inmaculados que os acompañen volvais al campamento-

Jaime y Ser Barristan asintieron y parieron hacia el río. Tyrion también se dispuso a salir cuando la reina lo llamó.

Quedaos conmigo- Dijo Dany- Quedémonos hablando hasta que vuelvan. Si no no haría más que preocuparme por ellos.

Tyrion asintió y volvió a sentarse a la mesa. La reina sirvió una copa de vino para cada uno que Tyrion cogió con gusto.

Habladme de Poniente- Comenzó Daenerys- Cómo es la gente allí

No tengo muy buena opinión de la gente de Poniente, pero quizás sea cosa mía- Dijo Tyrion antes de beber un largo trago.

Lo necesitaré una vez que vuelva para conquistar mi trono- Dany bebió un trago.

La gente aquí os adora pero no será tan fácil en Poniente- Tyrion bebió otro trago- Los grandes señores se habrán encargado de difundir mentiras terribles sobre vos. No podéis conquistar Poniente sin la ayuda de las grandes casas. No podéis contar con Stannis, puede que consigáis el apoyo de los Tyrell, pero no será suficiente. Puede que los Stark os apoyasen, pero mi padre se encargará de exterminarlos a todos, en cuanto a los Lannister contáis con Jaime y conmigo, pero mi padre sigue siendo el señor de Roca Casterly-

Lannister, Stark, Tyrell, Targaryen...-Dijo Dany- Solo son rayos de una rueda. Ahora está uno arriba y otro abajo. Y la rueda sigue y sigue girando aplastando todo lo que se encuentra.

Es un sueño hermoso- Tyrion se sirvió otra copa- Detener la rueda-

No voy a detener la rueda- Daenerys clavó sus ojos violetas en los ojos dispares de Tyrion- Voy a romper la rueda-

Tyrion quedó pensativo. Romper la rueda, la rueda que aplasta a ricos y a pobres, la que causa que guerra tras guerra los señores y vasallos mueran y se empobrezcan. Quizá sea la última oportunidad que tengamos para acabar con el juego de tronos que tanto daño ha causado. Tyrion y Daenerys siguieron hablando sobre lo que hará una vez llegue a poniente hasta que al fin escucharon gritos en la ciudad. Entonces supo que los esclavos se habían rebelado. Salieron fuera de la tienda para ver como las grandes puertas de la ciudad se abrían y Jaime y Ser Barristan salían a su encuentro. Habían ganado.