Disclaimer: los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, a mi solo me pertenece la trama y los personajes que no reconozcan, las canciones tampoco me pertenecen.
Disfurten...
Capitulo XI: Mediocre
Despues de ese magnifico beso, las cosas con Edward habian cambiado un poco, pero un cambio para bien, aun pasabamos nuestro tiempo libre juntos, pero era diferente. Nos tomabamos de la mano y habian muchos besos y abrazos involucrados, pero no estaba segura que eramos, ¿eramos amigos? ¿o algo mas que amigos? Y conocia a perfeccíon la reputacion de Edward para saber que esto no era lo que el hacia, una cita, una noche con el y ya. Pero eso no era lo que sucedia con nosotros. Teniamos citas increibles pero nunca insinuo que fuera a su dormitorio a "pasar la noche", solo me llevaba a casa, un increible beso de despedida y un "nos vemos mañana".
Estaba pensando seriamente en cambiarme de dormitorio, o incluso conseguir un apartamento, ya tenia unos vistos y eran lo que necesitaba, mi padre no estaba de acuerdo pero era lo que necesitaba, ya no soportaba las intensas y asesinas miradas de Jessica ni sus planes para sacarme del camino ya que aun estaba obsesionada con Edward. Por supuesto no le diria a Charlie que me iria a vivir a un apartamento solo por que mi compañera estaba obsesionada con el amigo con el que ahora salia y en serio queria que me pidiera ser su novia. Eso no iba a funcionar.
"¿Y ya te decidiste entonces?" me decia Edward mientras nos sentabamos en una cafeteria, lejos del campus.
"Aun no, no le he dicho a Charlie" le respondi, vi confusion en su rostro mientras le daba un trago a su café. "no se como decirle que quiero un apartamento, lo hemos discutido pero solo hipoteticamente, le asusta la idea de que lleve chicos"
"Yo espero que no lleves chicos" Ahora me intrigaba la conversacion. El tono que utilizo me confundio, al parecer estaba enojado pero parecia celos.
"Edward, no necesitas un apartamento para eso" dije ahora queriendo jugar un poco con el "Nadie se da cuenta cuando entran a los dormitorios" continue mientras me encogia de hombros.
"¿Han entrado chicos a tu dormitorio?" ahora definitivamente estaba molesto, por supuesto que habian entrado chicos a mi dormitorio, todos lo que llevaba Jessica cada viernes y sabado.
"Por supuesto" estaba a punto de irse, lo sabia, aunque no entendia muy bien su reaccion asi que continue rapido "Jessica lleva chicos todos los fines de semana, yo no he llevado a ningun chico a mi dormitorio y mucho menos a mi habitacion" vi sus facciones suavisarse y regalarme esa sonrisa que tanto amaba.
"Eres demasiado valiosa para los idiotas de la universidad"
"Espero que no para todos"
Acaricio mi rostro y me dio un ligero beso en los labios antes de cambiar por completo el tema, al parecer no queria dicutir que relacion teniamos, pero yo lo queria y lo necesitaba.
Unos dias despues de eso me mando un texto en el que decia que saldriamos por la tarde, no quiso decirme a donde iriamos pero menciono algo sobre ropa abrigada y comoda, asi que me vesti con un jean oscuro, zapatillas deportivas, una blusa de mangas "tres cuartos" color purpura, un sudadero ligero con capucha del color de mis jeans pero con graficos purpuras y sobre esta una chaqueta negra.
Sali de mi habitacion y me encontre a Jessica y un chico besandose, no era nada nuevo pero no podia evitar sentir nauseas cuando los veia, me aclare la garganta mientras pasaba y ellos se separaron, asi que el pobre chico era Tyler Crowley, tenia unas cuantas clases con el pero no le habia prestado mucha atencion.
"¿Necesitas algo?" respondio Jessica con esa voz chillona, solo los observe y le lanze una sonrisa muy parecida a la de Edward.
"Ese es mi sofa" dije en tono burlon.
"¿Y?" No podia creer que ella estaba pensando hacerlo en mi sofa, -es una zorra Bella ¿que esperabas- dijo mi voz interior.
"Si vas a hacer algo, como con todos los chicos, por favor no lo hagas en mi sofa, no quiero deshacerme de el" respondi, en eso tocaron a la puerta. Sabia quien era. Grite un 'adelante' y mi cita habia llegado, tome mi celular y mis llaves le di un abrazo a Edward, el tomo mi mano y entrelazo nuestros dedos, un inocente beso en los labios y al voltearme Jessica me veia con pura rabia en los ojos. "Recuerda Jessica, nada de sexo en mi sofa" dije mientras cerraba la puerta.
"¿Que fue eso?" dijo Edward al llegar al auto.
"No quiero tener que deshacerrme de mi sofa, creo que lo hare de todas formas, no creo que Jessica le haga caso a mi advertencia" le dije con una gran sonrisa en mi rostro.
"Nunca habia conocido una chica como tu Bella" y al decir esto me beso de nuevo, pero no fue ese tierno beso, fue uno mas agresivo, con mas pasion. Sus manos estaban en mi cintura acercandome a el, mis dedos solo jalaban de esos cabellos descontrolados y lo unico que queria era estar mas cerca de el, entonces me empujo hasta que mi cuerpo entero quedo de espaldas a su auto y todo su cuerpo pegado al mio, senti el calor que su cuerpo emanaba y lo queria conmigo, queria que todo el fuera mio y de nadie mas, lo queria con desesperacion.
Nos separamos por la necesidad de oxigeno, pego su frente a la mia y sentia su aliento en mi rostro, su respiracion estaba agitada al igual que la mia, puso su mano en mi mejilla y empezo a acariciarla, y yo en ese momento no pensaba, solo sentia, sentia esa corriente electrica por todo mi cuerpo sin darme descanso, siempre que me tocaba esos millones de vatios pasaban por mi piel y yo me deleitaba en cada uno de ellos, por que al sentirlos sabia que era porque Edward me tocaba.
Nos quedamos asi por unos minutos, parecieron horas pero no lo suficientemente largos para mi agrado, queria mas, mas de ese magnifico hombre que estaba conmigo y hacia que todo mi cuerpo se sintiera vivo cuando el estaba conmigo, lo queria todo con el y de el. Nos separamos y abrio la puerta de su auto para que subiera -todo un caballero – pense, se subio al auto y empezo a conducir.
No habia tension entre nosotros, bromeamos todo el camino, todo era tan facil con el. Aun estaba claro cuando llegamos a una pequeña cabaña en las montañas, por supuesto no nos quedariamos ahi, la cabaña era solo un teleferico que nos llevaria a la cima de una pequeña montaña, cuando llegamos a la cima me percate de la hermosa vista, se veia un lago rodeado de casas pequeñas y algunas otras montañas, por supuesto el cielo estaba despejado y se veia de un azul intenso y hermoso, era el lugar perfecto. No me habia percatado que Edward llevaba una pequeña canasta hasta que lo vi dejarla en el suelo, saco una manta blanca y la extendio por la grama se sento y me invito a que me sentara con el, hablamos y reimos de muchas cosas, era la cita perfecta, con el chico perfecto, en el dia perfecto, era tan feliz que no me lo podia creer.
Nos quedamos en silencio mientras veia al sol decendiendo poco a poco y confundiendose entre las nubes, sus rayos ya no eran claros si no que se empezaban a ver anaranjados, rosados y rojos, todo era hermoso, di un largo suspiro.
"Es realmente hermoso" dije con una sonrisa en mi rostro. Me voltee para ver a Edward pero no veia el atardecer, me observaba fijamente con esa sonrisa hermosa, pero no la picara, si no su verdadera sonrisa.
"Claro que si" respondio "Todo es mas hermoso contigo aqui" entonces me estremeci, su mirada estaba llena de sentimientos que no pude decifrar, esos ojos esmeraldas estaban clavados en mis ojos chocolate pero no podia apartar la mirada.
"¿Traes a tus chicas aca?" dije ahora intentando aligerar el ambiente, claro me arrepenti luego de haber preguntado, no queria saber si yo era como las otras.
"Por supuesto que no" dijo meneando la cabeza "No eres como las otras chicas Bella" el tono de voz que utilizo hizo que mi corazon diera un vuelco, no era su voz seductora, era diferente. "No he tenido una cita con esas chicas desde la boda de Alice"
"¿Has perdido tu toque?" solo rio, burlandose por supuesto.
"Bella, no he perdido mi toque" esa sonrisa picara en su rostro aparecio, pero luego su expresion cambio, a una mas seria "Me he concentrado en una chica, a la que quiero con toda el alma" mi corazon se detuvo y luego empezo a latir cada vez mas fuerte.
"¿Quien es la afortunada?" pregunte aunque ya sabia la respuesta.
"Crei que eras una chica perceptiva Bella" se acerco a mi, su rostro estaba demasiado cerca del mio "Eres tu." mi corazon dio un vuelco, en serio era yo, la amiga, la que no se podria enamorar de el, la chica por la que el habia cambiado. Sus ojos me observaban expectantes. Solo me acerque acaricie ese bello rosto, lo acerque a mi y le di un beso, con mucho significado.
"Yo tambien te quiero con toda mi alma."
Habia pasado una semana ya de la confesion de Edward y yo era la mujer mas feliz del mundo, el me hacia sentir tan bien, especial y querida. Ya no habia pensado en mudarme, aunque ni me acercaba a mi sofa, Jessica ni se aparecia cuando Edward estaba en el dormitorio, pero no eran muchas noches.
No podia evitar pensar que tanta felicidad usualmente es como el presagio de algo malo que sucedera, pero no queria pensar en eso, no queria que se estropeara esto maravilloso que estaba sintiendo.
Estaba tranquilamente en mi habitacion del dormitorio cuando me entro un mensaje de texto de Edward, queria que nos vieramos en el salon de musica de la universidad, tenia que enseñarme una cancion en la que estaba trabajando, asi que sali del dormitorio y me encamine a mi destino.
Estaba llegando al maravilloso salon de musica cuando vi entrar a Jessica, asi que me apresure y cuando llegue a la puerta los vi, vi a Jessica abalanzarse sobre Edward, enredando sus manos en sus cabellos, a pesar que el no se movia, no la quitaba tampoco, se estaban besando ¡ella lo estaba besando y el no lo impedia! Entonces la realidad me pego, duro. El no me queria, yo no era especial ni nada parecido para el, era como cualquier otra chica que habia pasado por sus garras.
Empece a caminar de regreso al dormitorio, solo llegue y me encerre en mi habitacion y entonces las lagrimas recorrieron mi rostro, no dejaban de correr, el dolor me estaba matando, me tire en mi cama y me puse en posicion fetal, sentia un enorme agujero en mi pecho, una abertura a carne viva a la cual le estaban hechando agua salada. Pase llorando horas, realmente no sabia la hora en la que estaba, solo escuchaba pasos fuera de mi habitacion caminando de un lado para otro, sabia que era el, como se atrevia a venir aquí luego de lo que vi.
Ya no tenia lagrimas que derramar, se habian secado, decidi salir y enfrentarme a el, me puse de pie, me detuve frente a la puerta, tome dos largas respiraciones y abri la puerta.
"Bella ¿Que sucede?" su voz estaba llena de preocupacion, fingida lo imagine.
"No quiero verte mas Edward" dije en un susurro, pero estaba lo suficientemente cerca para que me escuchara.
"Bella no entiendo..."
"Escuchaste perfectamente Edward" no soportaria mas, verlo me dolia, camine un poco mas y vi a Jessica sentada en el estupido sofa, con una estupida sonrisa en su rostro.
"Bella..."
"¡Vete Edward!" entonces salio de la habitacion y se fue, sin ver para atrás, por supuesto que se iria, yo no le importaba nada.
"Bella, lo que viste..." empezo Jessica, no le iba a creer nada de lo que me dijera.
"Callate zorra" le grite, no iba a aguantar su hipocresia. "Eso es lo que eres Jessica, una tonta y asquerosa zorra, conseguiste lo que querias verdad ¿pero sabes algo? Nunca lo tendras"
"Olvidas que ya lo tuve" su sonrisa aparecio en su rostro y yo lo unico que queria era golpearla.
"No seas idiota Jessica, lo que tu quieres nunca te lo dara" suspire, empeze a caminar de regreso a mi habitacion, me detuve en la puerta y voltee a verla "Me mudo de aquí, te puedes quedar con el sofa, igual necesitas un lugar en donde acostarte con cualquiera, zorra" y entre a mi habitacion cerrando de un portazo y empezando a empacar, debia irme, lo mas rapido posible.
Tres dias despues y ya tenia apartamento y ya solo unas cosas faltaban para irme de ese lugar, no estaba huyendo, solo no podia estar en el mismo lugar que la idiota de Jessica, asi que necesitaba un lugar para pensar y concentrarme en mis estudios.
A Edward lo evitaba a toda costa, huia de el, ignaraba sus llamadas, sus mensajes e incluso todos los ramos de flores que habia enviado, los tire todos, no podia hablar con el, solo pensar en el dolia, solo podia recordar esa imagen de Jessica abrazada a el, enredando sus dedos en su cabello.
Era la ultima noche en el dormitorio, iba a irme, pero no queria estar ahi, asi que empece a caminar hasta que vi a donde me dirigia, el auditorio, no estaba cerrado a pesar de los maravillosos instrumentos que se encontraban ahi. Subi al escenario y me sente frente a la unica cosa que podia acallar y quitar un poco el dolor que estaba sintiendo en esos momentos, el piano. Mis dedos se colocaron sobre esas maravillosas teclas y la musica empezo a fluir.
Son las hojas que escribi ayer,
el lenguaje que quedo en tu piel,
fue la tinta a toda intencion,
de dejarte lo que son.
y poco a poco,
gano mi ocio,
cuando veo ya no estas,
y me quede hasta el final.
y me crei tan especial,
que ingenua, mi torpeza,
y me senti tan esencial,
que ingenua, mi vergüenza,
me olvidaste, por mi parte,
que mediocre...
me encanta escucharte hablar,
que elegancia hacerte sentir mal,
solo quiero que quisieras hoy,
demostrarte lo que soy.
y poco a poco,
gano mi odio,
no quisiste algo mas,
y me quede hasta el final.
y me crei tan especial,
que ingenua, mi torpeza,
y me senti tan esencial,
que ingenua, mi vergüenza,
me olvidaste, por mi parte,
que mediocre.
Cuando termine de cantar, solo pude limpiar una unica lagrima que caia sobre mi mejilla, estaba tan ensimismada que me tense al escuchar unos aplausos desde uno de los asientos del auditorio, voltee a ver y me encontre con dos pares de ojos observandome fijamente, era Jacob.
Subio al escenario y puso sus brazos enrollados en su pecho, espero a que hablara, pero no confiaba en mi voz.
"Bella ¿esto es por Cullen?" dijo con voz ronca, solo asenti. "Lo voy a matar Bella"
"No, Jake por favor" dije en un susurro.
"¿Que sucedió?"
"Lo vi besandose con la zorra de Jessica"
"Es un idiota Bella" dijo jalandome en un abrazo, me alegraba tanto tener a mi mejor amigo conmigo en estos momentos.
"Cambiemos de tema" respondi suplicante "¿A que debo el honor de tu visita?" entonces extendio su brazo y me entrego un hermoso sobre blanco muy elegante y sabia que era, una sonrisa se formo en su rostro, pero no quise abrir el sobre, era la invitacion para su boda.
Espero les haya gustado el cap, un poco de drama nada mas, ahora quien no odia a Jessica luego de este capitulo?
Dejen sus reviews... por favor =S
Abrazos y besos para ustedes.
Cancion: Mediocre – Ximena Sariñana.( watch?v=mn8J8rPk90E)
