-¿Estarás bien, Hermione?- pregunto al verla pasar furiosamente.

-Si, gracias. Solo necesito un lugar para gritar en paz...- dijo, sabiendo donde debía dirigirse. Hermione siguió caminando con la mirada fija en cualquier parte menos en lo que tenía frente a ella, y sin quererlo se golpeo contra Ginny.

-¿Hermione? ¿Que paso? ¿Estas bien?- le pregunto viendo la cara de enojo y preocupación de su amiga. Hermione no le contesto y siguió de largo - ¡¿Hermione!?-

-Solo necesito estar sola…luego los veo…-dijo desapareciendo tras la puerta de su habitación.

Hermione necesitaba descargar su bronca sin ser molestada ni escuchada por nadie. Entro al cuarto y lanzo hechizos silenciadores. Lo primero que hizo fue gritar, gritar hasta que su garganta le doliera tanto que no lo pudiera soportar. Luego se dejo caer en la cama y lloro, lloro como nunca lo había echo. Lloraba desesperadamente.

La única forma de salir de esto era que Malfoy fuera atrapado como Mortifago. Y eso sucedería luego del matrimonio, y seguramente no seria atrapado en la primera semana, o el primer mes. O quizás el primer año! No había manera de evitar la boda, lo cual significaba, según lo especificaba el contrato, que el matrimonio debía ser consumado...en la noche de bodas.

No seria capaz de dar algo tan especial, por primera vez, a alguien que no amaba y deseaba, y que tampoco la amaba a ella. La última guerra contra Voldemort, duro diez años! ¿Que tal si hasta ese entonces Malfoy no era atrapado? Debería hacerse a la idea de tener hijos, para ese entonces... ¿Que tal si nunca lo atrapaban? Merlín, estaba comprometida con Malfoy! lloro hasta que no le quedaron más fuerzas, lo único que podía sentir era el dolor apoderándose de ella.

Hermione espero a que fuera la hora de que todos se fueran para bajar a la sala. Se dejo caer en uno de los sillones que estaban frente a la chimenea aun sollozando. Por suerte todo parecía estar tranquilo, pero al cabo de unos minutos sus tres amigos bajaron las escaleras.

-Hermione…¿Que fue lo que sucedió?- Hermione nuevamente empezó a llorar, abrazándose a Ron. Luego de unos minutos estaba lista para contarles que habían firmado el contrato. Luego todos se quedaron el silencio.

-Es un sueño…en unos minutos me despertare…seguro…que si…- Dijo Ron, quien fue el primero que pudo hablar. Se pellizco a si mismo para despertarse, pero le dolió – Merlín! Esto no puede estar sucediendo...no estoy soñando...- Teóricamente todo tendría un final feliz, Hermione se quedaría con el bueno, o sea, Ron. Si ella era forzada a casarse habría alguna forma de impedirlo: si el malo era descubierto antes de la boda, la hermosa princesa seria rescatada por su príncipe azul, y vivirían felices por siempre.- No me creo que hayas firmado…- Ron tenia tantas ganas de decirle que todo saldría bien, que ella jamás tendría que casarse con Malfoy, y que algún día ellos dos serian felices juntos.

-Ron…tienes que entenderme…es la única forma de ayudar a Harry y vencer a Voldemort…luego, quizás mas adelante encontremos la forma de terminar con el matrimonio.- dijo suspirando melancólicamente.

-Juro que lo mato…Hermione no me importa…prefiero terminar mi vida en Azkaban que verte sufrir…y saber que aquel te…te…antes que yo…- dijo apretando sus puños fuertemente.

-Ron…no lo hagas…no quiero lastimarte mas…debo hacerlo, tu sabes que yo tuve elección, es solo que preferí la opción de seguir viéndote, y a los demás…a que vivir sin magia…-

-¿No hay alguna forma de evitarlo?- pregunto Ron desesperadamente.

-bueno...una- dijo Hermione lentamente- Si lo atrapan en actividades de Mortifago o que tengan que ver con Voldemort, o algún otro mago o bruja afiliado a Voldemort, me puedo divorciar de el. Pero ese solo esa salida-

-Hay que considerar todas las opciones, y esa no es menor- dijo Harry. Hermione giro su cabeza y lo miro.

-Harry, se lo que estas pensado…y no...No dejare que cuando te conviertas en auror, Malfoy sea tu blanco…tienes otras tareas. Nada y repito Nada es más importante que eso. Prométeme que no dejaras que Malfoy se convierta en una distracción para ti!- Harry abrió su boca para protestar – prométemelo!- dijo firmemente. Finalmente Harry suspiro y asintió.

-Bien Hermione, lo prometo.- todos se pusieron de pie y fueron a dormir, excepto Hermione, quien había decidido quedarse un rato mas leyendo frente a la chimenea. Ya era tarde y realmente había tenido un día demasiado largo, por lo que lentamente se fue quedando dormida.