McLean Cinematic Universe
Confesionario
—Hace mucho que no pasaba por aquí…— entraba Jasmine al confesionario, y se sentaba mientras cerraba la puerta —. Estoy preocupada. Mi equipo sigue perdiendo cada desafío, y de los nueve integrantes ahora sólo quedamos cuatro. ¿Cómo puedo evitar que mi equipo siga perdiendo? — se preguntaba nerviosa —. Y con Carly y Sarah juntas y conformando la mitad del equipo, realmente no sé cómo esto vaya a terminar…
Fin del Confesionario
—Es como si esta clase estuviera apartada sólo para nosotros — bufaba Jasmine somnolienta, mientras era detenida a su asiento únicamente por su cinturón de seguridad.
—Yo estoy destinada a la grandeza — interrumpía Carly, en medio de un equipo con mirada amargada.
—¿Si? Pues si así es como luce la grandeza, no quiero triunfar nunca — bufaba Sarah, cansada.
—¿Pueden dejar de hablar? Su desgracia me causa mareos — pedía Selene de mala gana frente a ellos, junto con todo su equipo.
—Al menos ella se hundió con nosotras…—le susurraba Sarah a Carly, y ambas reían en voz baja.
—¿Qué? ¿De qué se ríen? — preguntaba Selene irritada, pero ellas la ignoraban y seguían riendo.
Confesionario
—¡Ahora lo entiendo! No fue la estupidez de Tamara lo que nos hizo perder el desafío, ¡fueron ellas dos! — comprendía Selene, enojada —. Y lo pagarán caro.
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—No…no sabemos por qué se enojó tanto ella…— intentaba hablar Carly casi muriendo de risa, al lado de Sarah, cuya actitud era la misma —. Pero…pero es tan divertido…verla enojarse…y perder — continuaba y entonces ambas chicas soltaban sonoras carcajadas.
Fin del Confesionario
—Para el tiempo que llevamos en tercera clase, muy probablemente cuando salgamos de la competencia, los cuatro tengamos que ir al médico por problemas de columna — deducía Stephen con su seriedad, luciendo muy incómodo.
—Aburrido…— exclamaba Carly infantilmente, y luego resoplaba —. Ojalá Sean estuviera aquí conmigo, como cada semana — confesaba luego, ante la mirada de Mireya.
—Estas han sido las peores 48 horas de toda mi vida — bufaba ella molesta, al lado de un dormido Kit.
—Vamos, no han sido tan malas — le decía Paula con una sonrisa, mirando a Marcos, y ambos lentamente se tomaban de la mano.
Confesionario
—No me lo tomen a mal, estoy feliz de que mi hermano y mi mejor amiga salgan juntos. Es como el sueño de las mejores amigas, ¿no? — preguntaba Mireya con semblante cansado —. Pero desde que eso sucedió, de repente dejaron de prestarme atención y se la pasan todo el tiempo juntos. Demasiado romántico para mi gusto, he de admitir…— bufaba ella y rodaba los ojos —. Al menos tengo a Kit. Supongo que esto nos acercará más a ambos — finalizaba, cambiando su expresión a una más tranquila.
Fin del Confesionario
—Tienes razón — bufaba luego Mire y recargaba su mentón sombre una de sus manos.
—Definitivamente eso es algo inesperado — miraba Jasmine con algo de sorpresa a la nueva pareja.
—Nah — bufaban Sarah y Carly al unísono mientras se limaban las uñas.
—La maldad ha hablado…— suspiraba la rubia y cerraba los ojos, para descansar un rato.
—Esto no es agradable…— se quejaba Tamara un tanto inquieta, casi como una sardina, en medio del resto de sus compañeros.
—Bueno, no estaríamos aquí de no ser por tu estupidez y el error que cometiste, que nos valió el desafío — le recordaba Selene con bastante rencor, siendo separada de la otra rubia sólo por Mathias, quien se encontraba durmiendo.
—Oye, Tamara no es estúpida — defendía Randy, al lado de la mencionada —. Y no fue su culpa que perdiéramos el desafío, debió de haber sido una clase de sabotaje.
—Te sugeriría que no te metieras en esto, Reese — lo amenazaba la rubia líder —. No es algo de tu incumbencia.
—¡Mi nombre no es Reese! — se quejaba Randy, estresado, pero Selene comenzaba a ignorarlo
—Gracias por intentarlo — sonreía Tamara a su lado, aunque algo nerviosa.
—Cuando quieras — sonreía él y le guiñaba un ojo, a lo cual la sonrisa de ella se borraba, y volteaba hacia otra dirección.
—"Atención, cinéfilos, atención. Hora de aterrizar" — anunciaba Austin por el alto parlante, captando la atención de la mayoría.
—Cada vez que dice eso, nunca sé cómo…— comentaba Mireya, pero era interrumpida cuando su cinturón se soltaba y en el piso se abría una compuerta gigante, que los succionaba al exterior —¡REACCIONAR! — y entonces gritaba.
—¿Eh? — se despertaba repentinamente Kit, en caída libre, y volteaba en dirección al grito.
—¡Ayuda! — gritaba Mireya completamente aterrada, sacudiendo sus brazos, y Kit la contemplaba fijamente no muy lejos.
Una pequeña pero visible sonrisa se plasmaba lentamente en el rostro del chico mientras veía a la muchacha, quien parecía haber entrado en pánico.
—Suerte, tonta…— le deseaba el muchacho malicioso, sin embargo, por el aire la chica no podía escucharlo.
—¡VOY A MORIR! — gritaba ella, cerrando los ojos, aterrada.
Al momento, la sonrisa en el rostro de Kit se desvanecía, para luego contemplar a la muchacha con preocupación. Con mucha agilidad, el chico lograba llegar hasta ella y la abrazaba, intentando calmarla.
En cuestión de segundos, el par caía sobre un colchón gigante especial de cine, hundiéndose en la movediza tela.
—¡Genial! — festejaba Prince cayendo cómodamente, y casi al instante caía Skyler con su apatía usual, cruzada de brazos y piernas, esperando el impacto.
—¿Me salvaste? — preguntaba impresionada Mireya, cuando se separaba de Kit, y el miraba algo confundido.
—Bueno…técnicamente, el colchón ya estaba…— explicaba él algo incómodo, y la chica de inmediato lo abrazaba del cuello.
—Eres genial — sonreía ella cuando se separaba, mientras Kit miraba sorprendido.
—No es para tanto…— negaba con la cabeza el muchacho.
—Yo creo que sí — sonreía ella besando su mejilla.
Entonces, cierto rubio caía abruptamente del cielo como un meteorito, hundiéndose dolorosamente en el colchón.
—¿Qué diablos…? — empezaba a maldecir Sean, intentando reincorporarse, y luego observaba al par —. ¡Mireya! ¿Te encuentras bien? — preguntaba, cambiando completamente su actitud, acercándose a la chica y tomándola del rostro, para revisarla.
—Sí, estoy bien — se sorprendía ella y luego le sonreía, teniéndolo cerca —. ¿Y tú? — le preguntaba sincera, y él sonreía.
—Lo estoy — respondía acercando su rostro más al de la muchacha, quien sonreía al ver al muchacho, pero luego cambiaba su expresión por una de amargura.
—Una lástima — bufaba fría, y se alejaba del muchacho.
—Al menos ya no es agua…— se alegraba Zack cuando caía en el colchón.
—Increíble…pero esto parece ser mucho más cómodo que la tercera clase — se impresionaba Jasmine, echándose en el colchón cómodamente.
—Sin duda alguna, mi columna vertebral ya requería un tratamiento así — cerraba los ojos plácidamente Stephen, como no se le había visto antes, mientras descansaba por unos cuantos segundos.
—¡KAGUABUNGA! — gritaba Carly con heroísmo, lanzándose como una bala de cañón, y cayendo directamente sobre Stephen, hundiéndose con él en el colchón.
—Eso debió doler…— miraba Paula con dolor, al igual que el resto.
—Te ayudo — se ofrecía Marcos, sacándola de donde se había hundido, y ella sonreía.
—Gracias…
—Oigan, ¡estoy aquí! — les recordaba Mireya molesta, detrás de ellos, con las manos en las caderas.
—Mire, ¿te encuentras bien? — le preguntaba Paula a su amiga, quien no dejaba de verse molesta.
—Sí, ¡pero pude haber muerto! — reclamaba de brazos cruzados.
—Eso no pudo haber pasado jamás…— rodaba los ojos Marcos ante la exageración de su hermana.
—En realidad Marcos, sí es probable que hubiera pasado… — llegaba Austin, en medio de Alexa y Santana, quienes venían vestidas con bodies de látex, y máscaras.
—No me pagan lo suficiente…— bufaba Alexa, sin mucho ánimo.
—¿Qué se supone que son? ¿Anne Hathaway como Catwoman? — preguntaba Randy, asomándose desde el colchón.
—No, en ese caso serían la Catwoman de Halle Berry, porque simplemente fue terrible…— corregía Wade al muchacho, quien sonreía y asentía.
—¿Dis-cul-pa? — preguntaba Santana con indignación.
—Sólo di el desafío, ya quiero irme — intentaba apresurarlos Selene.
—¡No! — se oponía Jasmine, disfrutando del colchón.
—Como podrán darse cuenta, cinéfilos, el nuevo desafío se basará en uno de los géneros más lucrativos y amados del cine, ¡el cine de superhéroes! — anunciaba Austin entusiasta, pareciendo esperar algo, sin embargo, nada sucedía, y entonces miraba expectante a las co-anfitrionas.
—No voy a maullar…— se negaba Santana, de brazos cruzados.
—Como decía…no lo suficiente — repetía Alexa y Austin la miraba mal.
—¿Qué haremos, entonces? — interrumpía Bay, plácidamente sobre el colchón.
—Este desafío será sencillo. A cada equipo le tocará interpretar un grupo famoso de superhéroes: tendrán que vestirse como ellos, y pretender que tienen los mismos súper poderes…suerte con eso — reía el anfitrión, ante la cara aburrida de los campistas —. Quizá a mí tampoco me pagan lo suficiente…En fin, la segunda parte del desafío consiste en que tendrán que pelear en un set de televisión real, usando sus supuestos súper poderes. Quien gane la batalla, ganará el desafío. Pero ya llegaremos a eso…mientras tanto, prepárense para representar a sus superhéroes…— les decía, señalando detrás de él a una caja llena de rollos de telas, agujas, y a un lado, varias mesas con máquinas de coser.
—¡YO QUIERO SER HULK! — gritaba Carly, corriendo hacia las telas, cuando el anfitrión la detenía golpeándola con su palma en la frente, tirándola al suelo.
—¡Op, op, op! ¿Quién dijo que ustedes podrían elegir qué superhéroe interpretarían? — preguntaba arrogantemente, y todos los geeks de la competencia parecían desanimarse.
—¿Cómo será, entonces? — preguntaba Zack.
—Qué bueno que lo preguntes, queridísimo Zack — sonreía el rubio y tanto Penny como Jasmine arqueaban la ceja —. Elegimos qué grupo de superhéroes representaría cada uno en base a sus…habilidades — bufaba el anfitrión y todos miraban molestos —. Los Microfonistas, por su número de integrantes, interpretará a 'Los 4 Fantásticos'.
—Genial…creo — decía Jasmine algo angustiada.
—No es genial — negaba secamente Stephen con la cabeza.
—Bueno…puedo ser esa piedra naranja gigante — bufaba Carly aburrida.
—La Mole…— corregían Wade y Randy por lo bajo al unísono, y se miraban el uno al otro y sonreían.
—Mientras tanto, los Dobles representarán a 'La Liga de la Justicia' — anunciaba el anfitrión y los chicos festejaban, mientras que Selene sonreía satisfecha.
—¡Perfecto! Es obvio que seré la Mujer Maravilla — alzaba el mentón con las manos en las caderas.
—¿Quién lo dice? — preguntaba Mireya molesta, y Selene la miraba con superioridad.
—Dejemos las peleas para el desafío, señoritas…— interrumpía Austin y ellas se miraban de lejos con rencor —. Y, por último, los Camarógrafos representarán a 'Los Vengadores'.
—¡EXCELENTE! Seré como Flash — festejaba Prince, y hacía un movimiento de corredor.
—Ese es de DC Cómics — corregía Stephen de cerca, serio —. Tonto — decía al final con una mirada más molesta.
—Y, para elegir qué personaje interpretará cada quien, traemos de vuelta a la ruleta de la semi-final de la temporada pasada…— anunciaba Austin cuando Santana y Alexa llegaban con tres ruletas diferentes, cada uno con los nombres de los integrantes de sus respectivos equipos.
—Nunca entenderé de dónde sacas tanto dinero — admitía Paula viendo la utilería, y Austin reía complacido.
—Primero los Camarógrafos…— anunciaba y las co-anfitrionas traían al frente la ruleta con los nombres de dicho equipo —. Para interpretar a Capitán América, el afortunado es…— dejaba en suspenso cuando la ruleta comenzaba a girar, y los chicos miraban expectantes — nuestro líder nato y galán, Zack. — Anunciaba cuando la flecha se detenía en el nombre del muchacho.
—¡Grandioso! — celebraba Mel abrazando efusivamente al muchacho, y Jasmine achinaba los ojos al ver al par.
—Genial…— decía sin ánimos y con ironía, Penny.
—Ahora, veremos qué será de Iron Man…— giraba de nuevo la ruleta el conductor, y todos los chicos miraban ansiosos.
Confesionario
—Pueden llamarnos locos, o nerds…pero Tony Stark no solo era Iron Man, también era genio, millonario, playboy y filántropo. — Narraba Mathias, con una sonrisa —. Pueden decir lo que quieran, pero ese hombre es nuestro ídolo. Lástima que le haya tocado a los Camarógrafos, pero hubiera sido genial si me hubiera tocado a mí.
Fin del Confesionario
—Y será interpretado por, inesperado…Wade — reía el anfitrión cuando la flecha se detenía en el nombre del geek, quien lucía sorprendido.
—¡¿El enclenque?! — preguntaba Mathias exaltado, y Wade lo miraba mal —. Lo siento.
—Genial…seré un genio — sonreía el muchacho.
—La sexy Viuda Negra será interpretada por, sorpresa, la sexy Mel — anunciaba el anfitrión y la chica sonreía complacida, mientras que las otras del equipo la miraban mal.
—Sé que crees que el apodo te queda, pero yo tengo la belleza que caracteriza a ésta heroína — reía Mel en la cara de Penny, quien solo fruncía el ceño.
—Es una espía y asesina soviética — corregían al unísono Randy y Wade, y luego se miraba con los ojos abiertos como platos —. ¡Viejo!
—Genial, huele a nerd — rodaba los ojos Sarah y Stephen bufaba.
—Ahora, el tan esperado, fuerte, dios de Asgard, Thor — giraban Santana y Alexa la rueda —. Y ese es para el buen Prince.
—¿Thor? ¿El dios del trueno? ¡Genial, soy poderoso! — celebraba el chico y luego se acercaba a Skyler, sonriente —. ¿Te gustan los dioses superhéroes?
—En lo más mínimo — respondía ella fría y sacaba su mp3 —. Mucho menos los que echan los auriculares ajenos al océano — le recordaba con rencor y se alejaba molesta.
—Desgarrador…continuemos — seguía el anfitrión cuando Prince se retiraba confundido —. Ahora la bestia verde, el increíble Hulk, será interpretado por, sorpresa, el nada increíble gemelo malvado — reía Austin cuando la flecha se detenía en el nombre de Sean.
—Finalmente…como la bestia que eres — asentía Mireya con los brazos cruzados.
—También dijo 'Increíble' — se acercaba el muchacho seductor a la castaña, y esta lo golpeaba en la cara.
—Atrás, grandote… regresa con tu equipo de perdedores — lo alejaba Selene, con veneno en la voz.
—Lo dice la capitana del equipo perdedor… ¿Cuándo aceptarás que simplemente somos mejores? — retrucaba Mel maliciosa de brazos cruzados y las chicas se lanzaban miradas asesinas.
—Genial…ni siquiera puedo participar en esta estúpida pelea porque nunca ganamos — resoplaba Jasmine con su equipo, observando la riña.
—Pronto no tendrás que preocuparte por eso. Las cosas cambiarán. — Le aseguraba Stephen calmo a su lado, observando al par de chicas.
—¿Por qué estás tan seguro? — le preguntaba la chica, volteando a verlo
—Tengo un presentimiento — respondía simplemente, serio, mirando al resto.
—Ahora, quien interpretará al demasiado subestimado y para nada recordado Hawkeye será… — giraba la rueda y el resto de los competidores miraba sintiéndose impacientes en el interior — la amiga de todos, Skyler.
—¿Interpretaré a un chico? — preguntaba la chica decepcionada —. ¿Por qué no alguien más?
—No quedan más chicos en su equipo. Quizá deberían considerar eliminar a una chica la próxima vez que pierdan un desafío…— los reprendía Austin y todas las chicas la miraban mal —. Como sea, puedes adaptar el disfraz, Skyler. No es como si alguien note a Hawkeye, de todas formas.
—Es verdad — bufaba Mathias.
—Pasando a cosas más interesantes que Hawkeye, la afortunada que interpretará a la Bruja Escarlata es…— giraba la rueda y la flecha finalmente se detenía en: — Penny.
—Ese sí es tu personaje ideal — reía Mel junto a la chica, siendo notablemente más alta que ella, y la pelinegra fruncía el ceño —. Por lo de 'Bruja', por supuesto.
—Oye, no podemos subestimar a la Bruja Escarlata. Es demasiado poderosa, y además es… ¿sexy? — defendía esto último Wade un tanto confundido, luego volteaba buscando a Prince y éste le mostraba ambos pulgares arriba en señal de aprobación.
—Al menos es mejor que interpretar a un chico — asentía Penny y Sky la miraba mal.
—Lo que nos deja a Bay, como el hermano gemelo de la Bruja Escarlata, Quicksilver — finalizaba Austin y la chica perdía su sonrisa.
—¿Y él quién es? — preguntaba confundida la chica.
—¿DIS-CUL-PA? — preguntaban molestos Wade y Randy.
—Eso es todo por parte de los Camarógrafos — interrumpía el anfitrión —. Ahora, es el turno de los Dobles. Comencemos con Batman, evidentemente el mejor superhéroe de DC Cómics, porque es millonario…
—Difiero al respecto…— susurraba entre dientes Stephen.
—Y Batman será interpretado por…¿Kit? — preguntaba incrédulo el anfitrión cuandxo la flecha se detenía en el nombre del muchacho.
—Bueno, tiene sentido. Eres corpulento y misterioso…y usas mucho negro — razonaba Mireya observando al chico, quien arqueaba una ceja.
—Pero no eres millonario, o no estarías aquí — bufaba Austin, rodando los ojos —. En fin, eres Batman, bravo, viva…continuemos. Ahora, ¿quién será Superman? Ese pobre diablo no se compara con Batman — giraba la rueda McLean, y los chicos miraban ansiosos, en especial Randy —. Y le toca a nuestro buen compañero Marcos.
—Genial — sonreía Paula a su nuevo novio.
—Seré tu superhéroe — la miraba pícaro el chico, y ella se sonrojaba.
—Asco — hacía una mueca Mireya, pero el par hacía caso omiso.
—Es hora de conocer quién será nuestra hermosa Mujer Maravilla — giraba la rueda Austin, y cuando finalmente ésta se detenía, todas las chicas hacían una mueca de disgusto, a excepción de: —. Y Selene será quien interprete a la sexy superheroína, como debe de ser —. Anunciaba el anfitrión y la rubia sonreía con soberbia ante las demás.
—Simplemente perfecto — bufaba Tamara cruzada de brazos.
—Es momento ahora de elegir a quien interpretará a Flash — y giraba la rueda el muchacho —, y ese será el apuesto Mathias.
—¿Qué? ¿Cómo es posible, viejo? — se sorprendía Prince de mala manera.
—Es lo menos feliz que lo he visto hasta ahora — señalaba Bay y Sky a su lado rodaba sus ojos.
—Genial…ya soy rápido — mostraba sus músculos Math divertido, y Selene daba un vistazo antes de voltearse en otra dirección.
—Te estás consumiendo nuestro tiempo al aire, campeón…— lo empujaba lejos Austin molesto —. Ahora, veremos quién será Aquaman…— giraba la rueda y se detenía en el rostro de una chica —. Y será Paula.
—¿Aquaman? ¿Un chico? — preguntaba desilusionada la muchacha.
—Lamentablemente para ustedes, la Mujer Maravilla parece ser la única mujer en la Liga de la Justicia. Lo que implica que las demás tendrán que representar a personajes masculinos — informaba Randy sabihondo y Selene rodaba los ojos.
—Gracias por decir mis diálogos, nerd — se molestaba el conductor —. Podrás ser Aquagirl entonces — le decía a Paula, y la chica suspiraba, desanimada.
—Lucirás genial — le aseguraba Marcos, y ella asentía.
—Ahora… ¿Linterna Verde? — se confundía el anfitrión —. Lástima que nunca he visto éstas películas… — giraba la rueda riendo, y los demás bufaban —. Y será interpretado por Mireya.
—¿Qué? ¿Es una broma? — preguntaba la chica de mala gana, de brazos cruzados —. Apesta.
—Vamos, no es tan malo — intentaba animarla Kit.
—La película fue terrible — le recordaba Randy, y ella solo fruncía el ceño.
—Ahora, el temible Cyborg… ¿quién rayos es éste tipo? — se preguntaba de mala gana el anfitrión al girar la rueda.
—¿DIS-CUL-PA? — preguntaban Randy y Wade molestos.
—Hoy será un día lleno de frases nerds…suspiraba aburrida Mireya.
—Como sea, ese será Randy — leía Austin, y el chico festejaba.
—¡Genial! Un buen momento para demostrar mis habilidades — señalaba el siniestro geek —. Y para asesinar salvajemente a unos cuentos superhéroes…
—Creí que era de los buenos — admitía Tamara confundida.
—Y, por último, queda Robin, el buen ayudante del poderoso Batman — anunciaba Austin y giraba la rueda.
—Pero Robin no forma parte de la Liga de la Justicia…— recordaba Kit.
—No, pero no había suficientes superhéroes en la Liga de la Justicia para abastecer a todos. Lo siento, Tamara — anotaba finalmente el anfitrión y la chica lucía desanimada.
—Genial…ni siquiera tengo un súper poder — bufaba y Selene reía malévola.
—Finalmente, es el turno de los Microfonistas… — anunciaba el anfitrión y el equipo lucia impaciente por saber.
—Si tenemos suerte, quizá nos toque ser los X-Men — susurraba Jasmine con media sonrisa, a Stephen.
—…Ustedes serán Los 4 Fantásticos — anunciaba un tanto efusivo el anfitrión y la sonrisa de la líder se desvanecía.
—Si tenemos suerte…— suspiraba cansado Stephen.
—Son tan pocos que realmente no tiene caso girar una ruleta por ustedes, — admitía el anfitrión y el cuarteto miraba molesto — por lo cual sus superhéores ya han sido asignados. El Señor Fantástico será interpretado por Stephen, la mujer invisible por nuestra buena líder, Jasmine; La Antorcha Humana será interpretada por la flamante Sarah, y la Mole, monstruosa, será interpretada por Carly, igual de monstruosa.
—¡GENIAL! — celebraba Carly, saltando a la espalda de Stephen y sacudiendo su cabello, tirando al chico al cabo de unos segundos.
—Debilucho — miraba despectivamente Sarah, pero no hacía nada.
—Bien, cinéfilos, ya con sus superhéroes asignaos, es hora de que vayan a diseñar sus vestuarios y presentación. El desfile empieza en tres horas — reía el anfitrión y muchos comenzaban a protestar —. Nada de quejas, ¡a trabajar!
1 hora y media después….
Microfonistas
—Esta cosa simplemente…— luchaba Stephen con no maldecir a la máquina de coser, que le estaba haciendo una mala jugada.
—¿No funciona? No eres el único — llegaba Jasmine al lado del chico, y mostraba su traje, con los hilos salidos en varias partes —. La desventaja de no ser muy femenina es que no tengo habilidades como estas.
—Debo admitir que la costura no está incluida en las diversas habilidades que poseo…— se resignaba el chico molesto, y la máquina comenzaba a comerse su tela —. Suelo conocer todo sobre las máquinas, pero esta me está sacando de quicio — confesaba y molesto, golpeaba la máquina de coser y esta se apagaba.
—No tengo un buen presentimiento acerca de este desafío — suspiraba la chica, mientras sacaba el traje de Stephen de la máquina de coser —. Imagínate, si antes tú y yo éramos los únicos útiles en los desafíos y perdíamos, ahora que ni siquiera sabemos usar una máquina de coser, no sé qué haremos…
—No tienes por qué preocuparte. Ahora que nos hemos desecho de la carga en el equipo, podemos enfocarnos en hacer todo lo posible por ganar los desafíos — intentaba tranquilizarla el muchacho, tomando un descanso.
—La carga sigue aquí…— suspiraba la rubia, observando de lejos a Carly y Sarah —. Y al parecer, ahora también seremos una carga nosotros.
—Hay cargas peores…— respondía el chico con amargura, observando de lejos a sus otras compañeras de equipo, con ojos entrecerrados.
—Sólo piensa en las posibilidades… luego de adquirir mis poderes de roca, podré aplastar a los nerds, y a las niñas tontas — parloteaba Carly soñadora, mientras hacía su disfraz de algo parecido a papel mache; y aunque la chica lucía hecha un desastre, el trabajo no lucía nada mal —. También puedo aplastarte, si quieres — le sonreía a Sarah, quien rodaba los ojos.
—Por favor, no pares. Háblame más…ya ves que me encanta saber todo lo que pasa por tu mente — suspiraba Sarah irónica, con expresión de molestia, mientras terminaba de hacer su traje y comenzaba a añadirle detalles naranjas, como fuego.
—Te burlas ahora, pero te habría servido de mucho saber qué pasaba por mi mente la temporada pasada. De esa manera, no habrías caído directo en mi juego — le recordaba Carly con toda naturalidad, mientras alegremente seguía con su atuendo, y Sarah bufaba.
—Como la mente malvada que aparentas ser, deberías saber ya que hay traiciones válidas, y otras que son simplemente imperdonables — decía Sarah, con su voz llena de rencor —. Y la tuya califica entre las peores. Me traicionaste, sabiendo que teníamos una alianza que consistía en precisamente traicionar a los demás.
—Así es el juego, querida. Matas o te matan — suspiraba Carly con supuesta elegancia y porte —. Pero como no puedo matar en televisión nacional, no tuve más remedio que deshacerme de cada uno de ustedes de la manera tradicional.
—No te voy a mentir, realmente me sorprendiste al descubrirte como la 'mente maestra' de la temporada pasada — admitía la rubia, haciendo comillas en el aire con ironía —. Pero ahora has perdido el toque. Llevamos un mes dentro de este estúpido reality, e increíblemente no has hecho ninguna de tus movidas. Así que lamento decírtelo, pero ya no eres la mente malvada maestra del show — le decía la chica con una sonrisa, y por primera vez, la cínica sonrisa de Carly se desvanecía.
—Eso veremos…— respondía al cabo de unos segundos, volviendo a su sonrisa usual —. Ahora, ¿por qué no terminas tu disfraz? Después de esto, tenemos una conspiración que planear. — Le recordaba dulcemente la chica, y Sarah arqueaba la ceja.
—Loca — musitaba y seguía con lo suyo.
Mientras Sarah cosía, Carly acercaba su pie sigilosamente al pedal que activaba la máquina de coser donde Sarah había dejado parte de su traje. Al pisar el pedal, la máquina de coser se encendía y la aguja cosía con velocidad el traje de la rubia, pasando por el rápidamente y casi dejándolo hecho prácticamente un bulto. Cuando las manos de Sarah estaban a punto de ser cosidas también, la rubia rápidamente desconectaba la máquina.
—¿QUÉ RAYOS…? — gritaba la rubia, observando su trabajo hecho un desastre.
—Debió haber sido un falso en la máquina… ¿necesitas ayuda? — le ofrecía con amabilidad exagerada, y Sarah estaba a punto de reprochar, pero luego lanzaba un suspiro.
Confesionario
—Sarah cree que ya no soy la mente maestra de antes, pero lo que no sabe es que podría acabar con ella en cuestión de segundos. Tengo la ventaja de que esta vez, ella cree que será una alianza leal, por lo cual nunca notará cuando intente sabotearla — reía la pelirroja, pataleando de la emoción —. Soy un genio.
Fin del Confesionario
—¿Podrías pasarme un ungüento de aquella caja? — le pedía con media sonrisa, señalando una caja en la esquina.
La pelirroja asentía de inmediato, y metía la mano en la caja. De inmediato, lanzaba un grito de agonía. Cuando sacaba la mano de la caja, ésta estaba llena de agujas enterradas por todas partes, y la chica hacía una mueca de dolor.
—Oh…me equivoqué. Supongo que era la otra — se lamentaba la chica, con una sonrisa apenada, mientras Carly se concentraba en sacarse todas las agujas de la mano.
Confesionario
—Ahora que Carly ya no es el genio malvada y estratega de antes, puedo aprovecharlo para así acabar con ella en el juego. No crean que he olvidado lo que ella me hizo la temporada pasada, y les puedo asegurar que por fin pagará caro — narraba Sarah su plan con astucia —. Y lo mejor es que nunca sabrá que estoy saboteándola — y entonces la rubia reía malévola —. Soy una mente maestra.
Fin del Confesionario
Dobles
—Apresúrense, Dobles. No tenemos todo el día — ordenaba Selene, supervisando las acciones de cada miembro del equipo.
De repente, y sin que la rubia sintiere su presencia siquiera, un individuo la tocaba del hombro, intentando llamar su atención.
—Necesito…algo…— confesaba Tamara repentinamente y luciendo algo apenada, y Selene al verla saltaba de susto.
—¿Qué te sucede, chica fantasma? ¿Crees que puedes andar por ahí apareciéndote de la nada detrás de otros con tu horrible rostro? — le preguntaba en reclamo, alejándose de ella como si fuera algo repugnante.
—Yo…lo siento, realmente no quería asustarte — se disculpaba la chica, algo nerviosa por lo fiera que parecía ser Selene —. Pero tengo algunas complicaciones con mi disfraz — confesaba y mostraba su traje de Robin sin terminar.
La líder se mantenía callada y de brazos cruzados por un par de segundos hasta que se inclinaba para estar a la altura de Tamara.
—Vuelve. A. Tu. Lugar — le ordenaba fría pero autoritariamente, y la otra rubia obedecía, con expresión de tristeza.
—Creí que esto sería más sencillo — bufaba la chica cuando volvía a su máquina de coser, al lado de Randy.
—Vamos, no está tan mal…— intentaba animarla mostrándole su traje, sin embargo éste, que era de metal, se caía en pedazos y el chico lo escondía rápidamente —. Realmente no importa.
—Este desafío apesta — se lamentaba la chica ignorando a Randy, y dejando su traje a un lado.
—¡Vamos! No es tan malo…el desafío y la pelea de hoy me ayudarán mucho para los planes que tengo preparados — admitía el chico, frotándose sus manos con una sonrisa maniaca, y captaba finalmente la atención de Tamara.
—¿Planes? ¿Qué clase de planes? — preguntaba la chica interesada, sorprendiendo al chico.
—Oh, bueno…quiero crear un videojuego. El videojuego más violento del mundo — confesaba y sacaba una risa maniaca.
Entonces Tamara parecía de inmediato perder todo el interés.
—Asco.
—Una de las ventajas de ser femenina es que puedo con éstas cosas — sonreía Paula, sosteniendo su traje casi terminado.
—Serás la Aquaman más sexy, y eso para ser una chica — le guiñaba un ojo Marcos a su lado, y ella reía.
—¿Sabes algo? Si bien te quiero, y todo, quiero dejar en claro que jamás deberemos ser de esas parejas demasiado cursis, amorosas y…raras, como Geoff y Bridgette — le aclaraba la chica con más seriedad, y él asentía.
—¿Acaso quieres quedar en ridículo nacional? ¿O que no lleguemos a la fusión de equipos, y todos nos vean como unos perdedores? — preguntaba el chico y luego negaba con la cabeza.
—¡Exacto! Podemos ser pareja y aun así actuar completamente normales — asentía la chica con una sonrisa.
—Aunque claro, eso no significa que no podamos hacer esto…— se acercaba Marcos a la chica, tomándola gentilmente del rostro, y besándola, a lo cual ella respondía.
—Te quiero…— le susurraba la chica cuando se separaban un par de centímetros.
—¡EL AMOR NO EXISTE, PAR DE %$¿!%#! — exclamaba alguien no muy lejos, interrumpiéndolos.
—¡Randy! — se alcanzaba a escuchar a Tamara reprenderlo.
—Al fin, alguien sensato que los detiene — bufaba Mireya, observando de lejos mientras seguía con su traje.
—¿Por qué te molesta tanto que tu hermano y tu mejor amiga sean pareja? — preguntaba Kit con su seriedad que lo caracterizaba, mientras construía meticulosamente su disfraz de Batman.
—No me molesta, es genial, pero…ahora nadie me presta atención — suspiraba la chica más tranquila, y llamaba la atención de Kit.
—Yo lo hago — le recordaba el chico, y ella sonreía de lado.
—¿Sabes qué? Tienes razón. ¿Quién los necesita? Son solo unos tontos, simplemente una alianza entre la chica que quedó en segundo lugar de la competencia… y el chico que quedó en sexto…— recordaba la chica y se borraba su sonrisa —. No hay de qué preocuparse — afirmaba luego, cambiando su humor de nuevo, y continuaba con su traje.
Camarógrafos
—¿Necesitas ayuda? — se acercaba dulcemente Mel a Zack, quien parecía tener problemas con su traje de Capitán América.
—No tienes por qué hacerlo…no puedo ayudarte con el tuyo — le decía el chico apenado, mientras ella corregía las costuras desprolijas.
—No hay problema…ya he acabado el mío — respondía ella, señalando a su traje de lejos —. Además, ya sabes que siempre te ayudo con gusto, Zack. Me preocupo mucho por ti.
—Pero si no llevas mucho tiempo de conocerme — reía el chico, observando detenidamente como la chica arreglaba el desastre.
—Pero has sido tan bueno conmigo desde que comenzó la competencia. Y Zack, yo te admiro tanto…— se detenía la chica, dejaba el hilo y aguja, y miraba fijamente al muchacho a los ojos —. Eres un chico genial, excelente líder, tan gentil y amable con todos, y debo admitir que lindo también…— sonreía ella, cambiando su mirada a una más bien seductora, mientras tomaba la mano del chico.
—Entonces, ¿te parezco lindo? — preguntaba Zack tras una risa, sin notar las verdaderas intenciones de la pelirroja.
—Quizá la palabra adecuada sería más bien "apuesto" — corregía ella sin despegar su vista de él, y el simplemente le sonreía.
—¿DISCULPA, INTERRRUMPO ALGO? — llegaba Penny prácticamente gritando, e interrumpiendo de golpe el momento entre ambos concursantes, para el pesar de Mel.
—¿Tú qué crees? — preguntaba simplemente la pelirroja, luciendo molesta.
—¿Qué sucede, Penny? — preguntaba serio el muchacho, y ante la presencia de la pelinegra, soltaba la mano de Mel.
—Oh nada… pasaba a ver cómo iban, puesto que no nos queda mucho tiempo antes de que el verdadero reto comience — bufaba la chica, interponiéndose entre ambos, lo cual molestaba a Mel, y sorprendentemente no a Zack.
—No tienes nada de qué preocuparte. Mel ya acabó su disfraz, sólo tengo que arreglar el mío — le aseguraba Zack y Mel sostenía en alto el disfraz del muchacho.
—Oh, no te preocupes, Mel. Yo puedo arreglar el disfraz de Zack. Después de todo, le escondía su uniforme del equipo de soccer en las regaderas todo el tiempo — tomaba el disfraz de las manos de Mel, y ella ardía de ira.
—¿Así que esa eras tú? Siempre creí que era el idiota de Fred — admitía el muchacho y Penny lo miraba mal.
—Mejor ve a atormentar a alguien más — le 'recomendaba' Penny a la pelirroja, quien estaba a punto de responder, pero notaba la mirada punzante de Zack en su cuello.
—Claro…— sonreía la chica y se alejaba refunfuñando.
—¿Por qué eres tan mala con ella? — le preguntaba Zack a la pelinegra cuando Mel ya se encontraba lejos.
—Porque lo único que quiere es aprovecharse de ti…— respondía Penny, y Zack arqueaba la ceja ante el comentario —. Y…porque eso pondría en peligro el bienestar del equipo.
—Te lo he dicho una y otra vez: Mel es una chica linda y buena — le recordaba el chico.
—¡Es la maldad en su máximo esplendor! Tú no lo vez porque sólo te concentras en su escote — le reclamaba la chica molesta.
—¿Podrías dejar de decir esas cosas? Recuerda que tengo una novia — le pedía algo molesto también.
—Entonces, por el recuerdo de lo que fue Jasmine, ¡debes alejarte de Mel! — le aconsejaba la chica y Zack la miraba mal —. Jasmine sigue en la competencia, ¿verdad? — preguntaba al cabo de unos segundos, ante la mirada escéptica del chico —. Lo siento, pero su equipo ha perdido tan seguido que creí que ya había sido eliminada…
—Simplemente deja de decir tonterías…— le aconsejaba el muchacho antes de retirarse, y la pelinegra bufaba.
Confesionario
—Tengo que encontrar la manera de separar a Zack y a Mel…o de hacer que Zack entienda que está tratando con la maldad en persona — pensaba Penny, muy concentrada, y luego sonreía —. Creo que ahora sé a quién voy a recurrir…
Fin del Confesionario
—Hola, lindura…— llegaba cierta pelirroja, detrás de un rubio refunfuñando.
—¿Eh? — se preguntaba Sean, algo distraído —. Ah, eres tú…
—¡Así es, amor! — sonreía ella y lo abrazaba fuertemente del cuello, más él ni se inmutaba —. Tengo muchos planes para nosotros luego de este desafío. Con nuestros trajes, podríamos tener una romántica cita, con una cena a la luz de las velas…
—¿Te das cuenta de que sería como una cita entre Hulk y la Mole? ¿No te parece algo simplemente imposible, además de raro? — le preguntaba con un tono de molestia mientras intentaba arreglar su traje, el cual no lucía muy bien.
—¡Aw! Recordaste cuál era mi superhéroe — se 'emocionaba' la chica, abrazándolo del cuello, mientras el chico sólo rodaba los ojos —. Sabía que te preocupabas por mí.
—¿No tienes cosas más importantes que hacer que estar aquí, Carly? — le preguntaba el chico —. No es como si a tu equipo le haya estado yendo muy bien…
—No tienes nada de qué preocuparte. En todo caso, si volviéramos a perder, no sería yo la próxima eliminada…— respondía ella luciendo tranquila y arrogante, mientras observaba sus uñas.
—Creí que Carla Letal nunca perdía…— reía amargamente el muchacho, y ella quitaba el traje del muchacho y se sentaba en sus piernas.
—Así es, cariño. Y es por eso que sé con certeza que jamás te desharás de mí…— hablaba con más seriedad, tomando del mentón al muchacho y plantándole un fugaz beso, al cual Sean no ponía resistencia (como era usual) pero tampoco correspondía —. Nos vemos lindo — se marchaba, dejando al muchacho continuar con lo suyo.
1 hora y media después…
—Muy bien, perdedores, es hora de ver cómo resultaron todas sus creaciones…— anunciaba Austin por el altoparlante, cuando una plataforma había sido puesta y frente a ella, una larga mesa de jurado —. Como el buen jurado calificador, totalmente imparcial, hay 4 miembros: las plebeyas, Alexa y Santana…
—Si recuerdas que poseemos acciones de la compañía, ¿verdad? — le recordaba Santana con ferocidad.
—Pero no tantas como yo — retrucaba con una risa el anfitrión principal —. También tenemos, por supuesto, al Cheff Morrison…un juez duro — y llegaba el Cheff con expresión seria —. Y el más importante, por supuesto, yo, su no servidor, Austin McLean — se señalaba a sí mismo, con pose arrogante —. Cada uno calificará a cada miembro del equipo, y más vale que hagan un buen trabajo si no quieren sufrir la eliminación inmediata — reía a carcajadas y se secaba una lagrima —. Primero es el turno de la Liga de la Justicia, así que su líder es quien debe hacer la gran entrada… ¿Quién es el líder?
—Yo — respondían Kit y Marcos al unísono, con sus trajes de Batman y Superman, respectivamente.
—¡HEY! ¡Esto no es Batman vs. Superman! ¡Salgan al escenario! — ordenaba Austin a todo el equipo, y en fila comenzaban a desfilar uno tras otro, comenzando por Marcos como Superman, y luego en este orden: Kit como Batman, Selene como la Mujer Maravilla, Math como FlashPaula como Aquagirl, Randy como Cyborg, Mireya como Linterna Verde y al final Tamara como Robin.
—Contrario a lo que estás pensando, me siento patético usando esto — admitía con una mueca Marcos, luciendo no muy cómodo con la situación.
—Justo eso era lo que estaba pensando — reía el anfitrión, pero luego cambiaba su expresión a una más seria —. Bueno, tu disfraz luce bien delante, ¿o ustedes que piensan? — le preguntaba al resto.
—Diría que te queda estupendo — sonreía Santana seductora, observando como el musculoso pecho del chico se marcaba tras la tela.
—Sorprendente para un chico… ¿cómo lo lograste? — le preguntaba Alexa interesada, y el chico sonreía de lado.
—Quizá tuve un poco de ayuda…— admitía y no muy atrás, Paula se asomaba con una sonrisa.
—¡Espero que ese traje lo hayas confeccionado tú y nadie más! — exclamaba Austin, y Marcos y Paula pretendían estar en calma.
Confesionario
—Paula le ayudó. Yo lo vi — bufaba Mireya, de brazos cruzados.
Fin del Confesionario
—Te daremos un 10 de calificación, sólo porque el traje luce muy bien — admitía el anfitrión —. ¡Que avance la fila!
Entonces pasaba Kit como Batman.
—¿Qué tenemos aquí? — preguntaba Austin, observando meticulosamente el traje del muchacho, quien lucía muy incómodo al ser tan observado —. ¿Tú qué opinas, Cheff?
—Demasiado negro — respondía él y mostraba un '7' de calificación.
—Simplemente no me trasmites la…bueno, tu traje no es muy bueno — daba su crítica Alexa, intentando no dañar los sentimientos del muchacho.
—No soy muy bueno en las manualidades — admitía algo apenado.
—Al menos pareces tener la musculatura de Batman…y la actitud misteriosa — comentaba Santana, y todos asentían.
—Te mereces un ocho, ya que fuera de tu traje no tan realista, eres como un Batman, sólo pobre — comentaba el conductor y el chico suspiraba —. Siguiente.
—Vaya…— se asombraba Santana cuando Selene pasaba, y es que su traje lucía prácticamente perfecto, como el original; además, la chica lucía muy sexy dentro del modelo, incluso con la peluca negra y sus labios pintados de rojo.
—Al fin, una chica hermosa…deberían aprender de ella— señalaba Austin y el resto de las chicas miraban molestas —. Traje perfecto, modelo perfecta. ¿Cómo lo lograste?
—Tengo buena disposición, e increíble belleza — respondía ella alzando el mentón y dando una vuelta para mostrar su figura.
—Es algo que yo diría, por lo tanto, te damos un 10 — exclamaba el anfitrión cuando el jurado alzaba un '10' impreso —. Siguiente… — pedía cuando la chica se retiraba sonriente, moviendo las caderas.
—¿Qué tal esto, viejo? — se acercaba Math con su usual actitud positiva, fingiendo que corría como Flash, con la indumentaria típica del superhéroe.
—Parece pijama— observaba Alexa el atuendo, completamente en rojo.
—Pero si corro rápido no se notará — argumentaba Math, corriendo en su lugar, y el Cheff asentía en señal de aprobación.
—Bueno, la tela es un poco…— intentaba describirla Santana, algo frustrada —-. Tus costuras están desprolijas, y parece pijama, pero tu cuerpo y actitud parecen compensarlo.
—Y es por eso que te daremos un 9, Mathias — decidía el conductor y el chico sonriente pasaba al final de la fila.
—¿No pudiste conseguir un diez? Creí que alcanzarías algo mejor — le reprochaba Selene al muchacho, y el chico perdía su sonrisa por un momento.
—Bueno, lo siento…— se disculpaba el muchacho, algo extrañado —. Pero, hey…un nueve también es bueno, ¿no? — preguntaba más animado, y la chica se cruzaba de brazos, ignorándolo.
—Esto es denigrante…—pasaba Paula al frente con su atuendo, el cual consistía en un bralette con detalles dorados y metálicos, además de unos leggings color verde que cubrían hasta sus pies, y un tritón en mano.
—¿'Aquagirl' es tu nombre de superhéroe o de bailarina exótica? — preguntaba a carcajadas Santana, y luego se recomponía —. Pero me gusta el bralette.
—¡Pero si esa es la imagen que ustedes me dieron! — se quejaba la chica, y Kit interrumpía.
—En realidad…el traje no es así — comentaba el cinéfilo y la chica abría los ojos como platos.
—¿Quieres decir que mi madre estará viéndome en televisión nacional vestida de…? — preugntaba molesta y era interrumpida por el anfitrión.
—¡Hey! ¡Estamos en horario familiar! — la reprendía, y la chica guardaba silencio —. Bueno, aunque para tu gusto es algo revelador, el traje está muy bien hecho. Pero no tienes la actitud que debería tener una Aquagirl, por lo que te daremos un 9 de calificación.
—Perfecto…— bufaba Selene irónica, y Paula caminaba decepcionada a su lugar.
—¡Y ya llegó Cyborg! — hacía Randy su entrada, con su traje metálico, que a duras penas podía mantenerse en una sola pieza.
—Huele a nerd…— bufaba Santana.
—Hey, no seas grosera…— la reprendía Alexa —. Vaya que te esforzaste, Randy — lo felicitaba con una sonrisa.
—Bueno…quizá soy algo sádico, pero a fin de cuentas, soy un geek. Sé algo de estas cosas — explicaba el muchacho con una sonrisa —. Armas de tortura medieval y los cómics son lo mío…
—Raro, pero funcional — hacía anotaciones el Chef cuidadosamente —. Buen traje, aunque muy grande para un enclenque como tú.
—Y parece que está por deshacerse en cualquier momento…por lo cual te llevas un 8, Randy — comentaba el anfitrión y el chico suspiraba desilusionado, y caminaba hasta atrás —. Ahora, es el turno de ¡Linterna Verde!
—No hubo mucho que hacer…— bufaba Mireya entrando con su traje, el cual, aunque no era muy llamativo, estaba bien hecho.
—Buenas costuras, te queda a la perfección…— anotaba Santana, observando a la chica —. Lástima que sea tan aburrido…
—Pudiste haber hecho algo para que se viera mejor — le recomendaba Alexa, y Mireya arqueaba la ceja.
—¡Ustedes me habrían reprochado si lo hubiera hecho! — exclamaba la chica.
—Sí, eso habríamos hecho — reía Austin junto con Santana—. Aunque es un buen traje, simplemente es aburrido, al igual que tú, y como un superhéroe no debe ser aburrido, así que te daremos un siete…
—¿SIETE? —se escuchaba a Selene gritar desde el fondo.
—Genial…— bufaba Mireya y caminaba hasta atrás.
—Y por último, nuestra buena ayudante, mano derecha de Batman…Robin — llamaba el anfitrión, y llegaba Tamara.
—Estoy aquí…— llegaba la chica algo temerosa, y temblando un poco.
—¿Qué rayos es eso? — preguntaba Santana despectivamente, y es que el disfraz de la chica se veía mal cosido, con los bordes y las costuras desprolijas, y más grande que su talla.
—No soy muy buena en esto, ya lo había dicho — se defendía la chica, nerviosa —. ¿Por qué me miran? ¡No me miren! — reclamaba, tapándose el rostro.
—Pésima actitud, pésimo traje…— anotaba Austin con mirada reprobatoria —. No tengo más remedio que ponerte un sie… ¿dónde rayos se fue? — preguntaba cuando no había rastro de la chica.
—¿Tamara? — preguntaba Math preocupado, al aire.
—¿Dónde diablos estás? — preguntaba con rabia Selene, buscándola con la mirada.
—No le gusta estar en espacios abiertos…— comentaba Randy, en medio de la conmoción.
—¡Estamos en un reality show! ¡Todo lugar es un espacio abierto! — exclamaba Selene molesta, y Randy temía por su vida, alejándose un poco.
—¿Desaparecer en medio de un desafío? Eso merece un seis — anotaba el conductor con mirada reprobatoria y Selene parecía estar a punto de explotar.
—Muy bien Dobles, todos sus puntajes individuales les han otorgado una calificación grupal de 8.37, lo cual bien podría subir a 8.4 — anunciaba Austin y Selene ponía una expresión nunca antes vista —. Ahora, ¡fuera del escenario! Es hora de cederle el lugar a Los 4 Fantásticos.
—Simplemente fantástico…— bufaba Jasmine con sarcasmo.
—¿Eso fue un juego de palabras? — se preguntaba Carly, detrás de bambalinas.
—¡Desfilen para mí, superhéroes! — pedía Chris y los cuatro de mala gana comenzaban a caminar en fila por la pasarela en el siguiente orden: primero Stephen como el Sr. Fantástico, seguido por Jasmine como la Mujer Invisible, luego Sarah como la Antorcha Humana, y finalmente Carly como la Mole.
—Muy bien, muy bien… ¿qué tenemos aquí? — se preguntaba Austin cuando Stephen pasaba al frente.
—Un traje fabricado a base de tela spandex, la cual es una fibra sintética que posee gran elasticidad y resistencia. También se le conoce como…— explicaba detenidamente el pelirrojo con su traje azul, mas era interrumpido.
—Suficiente energía nerd por hoy — lo detenía Santana —. Bien, es simple, pero luce estable. ¿Ustedes que dicen?
—Ajustado, pero eres demasiado flacuchento…— tomaba nota el Chef.
—Al menos luce bien hecho — comentaba Alexa positiva, y Austin miraba pensativo.
—Te daré un 8 — decidía el anfitrión y Stephen simplemente asentía, daba media vuelta y caminaba al final de la fila.
—No quiero que empieces con tus comentarios tontos, McLean — pedía Jasmine llegando con su ajustado traje, el cual acentuaba su figura.
—Tienes suerte de ya no ser una albóndiga andante, ex albóndiga andante — comentaba Austin y la chica fruncía el ceño, molesta —. Ese traje te queda bien, aunque no es algo espectacular…
—Podrías considerar el hecho de que puedo darte una paliza cuando quiera…— le recordaba la chica, mostrando el puño, y todos en el jurado tragaban saliva, nerviosos.
—Lo que uno tiene que hacer para ganar…— bufaba Selene, observando el show —. Patético.
—Al igual que tu esposo, el Sr. Fantástico, tienes un 8 — determinaba Austin y la chica suspiraba, dando media vuelta.
—Vaya…— se sorprendía Alexa cuando Sarah se acercaba, y es que, además del traje azul de spandex, la chica había añadido detalles en rojo, naranja y amarillo para simular el fuego, y había dado muy buenos resultados.
—Esa actitud me agrada — guiñaba el ojo el Chef ante la mirada escéptica de Sarah, y anotaba en su pizarra un '10' perfecto.
—Tienes talento para estas cosas — se sorprendía Alexa —. ¿Cómo lo lograste?
—Bueno, luego de que te traicionan, adquieres hábitos y pasatiempos nuevos para reponer el tiempo que desperdiciabas con esa persona…— respondía la rubia con rencor, y detrás, su hermano miraba nervioso.
—Tienes un 10, Sarah, lo cual quizá logre salvar a tu equipo ésta vez — decía Austin y la chica sonreía satisfecha y caminaba hasta atrás —. Y por último, Carly…— llamaba a la pelirroja, quien aparecía con un atuendo hecho a base de un material desconocido y naranja, y difícilmente se podía encontrar entre él las facciones de la muchacha.
—¡Soy la Mole, y vengo a aplastar a cualquiera que se interponga en mi camino! — rugía Carly como grito de batalla.
—Se supone que eres la heroína, no la villana…— le recordaba Jasmine desde atrás.
—Es decir…¡no, quise decir eso! — reprochaba, sacándole la lengua a su líder.
—Bueno, aunque estas loca, y no puedo encontrar tu rostro, el traje luce bien fabricado. Tienes un nueve, Carly. Yupi…— ironizaba el anfitrión cansado —. Y eso les otorga una calificación grupal de 8.7. Felicidades…
—Ahora nosotros somos la carga extra…— suspiraba decepcionada Jasmine, junto a Stephen, quien lucía más bien molesto.
—¿Nos…ganaron? — preguntaba Mireya incrédula y Carly le guiñaba el ojo, poniéndola roja de ira.
—Ahora, muévanse perdedores, que viene el último equipo, ¡Los Vengadores! — anunciaba el anfitrión con emoción, y el equipo comenzaba a desfilar por la pasarela, liderados por Zack como Capitán América; después de él, el orden era el siguiente: Wade como Iron Man, Mel como la Viuda Negra, Prince como Thor, Sean como Hulk, Skyler como Hawkeye, Penny como la Bruja Escarlata y al último, Bay como Quicksilver.
—Muy bien, muy bien… ¿qué tenemos aquí? — se preguntaba el anfitrión principal, cuando Zack caminaba hacia el frente —. ¿Lo hiciste tú, Zack?
—Claro que sí — respondía él, luciendo levemente nervioso, con un traje bien confeccionado, incluyendo su escudo del superhéroe.
—¿No recibiste nada de ayuda? — preguntaba el anfitrión, analizándolo detenidamente.
—No de la que necesita — susurraba Penny cuando Zack estaba por contestar, y el muchacho simplemente guardaba silencio ante la joven.
—Digamos que recibí consejería — sonreía de lado, volteando a ver a Mel, quien le sonreía de igual manera.
—¿Qué fue eso? — preguntaba Jasmine viéndolos desde abajo.
—Parece que tu novio está teniendo un romance secreto…—comentaba en un susurro Sarah, detrás de la líder, quien miraba consternada.
—No creo que tengas nada de qué preocuparte, deduciendo cuál es su coeficiente intelectual — intentaba tranquilizarla Stephen, y ella lo miraba de reojo.
—Sí, creo que tienes razón — suspiraba, y le sonreía levemente al chico.
—Bueno, cualquier consejería siempre es buena — reía el anfitrión, ante el drama —. Te damos un 10— y el chico sonreía, tranquilizándose —. ¿Quién sigue? — preguntaba, y Wade avanzaba con su traje —. ¿Qué nos puedes decir de ti?
—Que soy un playboy, genio, filántropo…— intentaba hablar debajo de la máscara, pero era muy pesada para él y caía sobre su cara.
—Impresionante… ¿acaso eres inventor? — preguntaba Alexa sonriente y el chico asentía simplemente.
—Un buen traje metálico…me recuerda cuando fui a la guerra, en Vietnam — lloraba el Chef, y anotaba su calificación.
—Realmente impresionante…y no tenemos que ver tu rostro, lo cual es aún mejor — reía Santana, y el chico fruncía el ceño, pero nadie podía verlo.
—Obtuviste buenas críticas, por lo cual tienes un 10 — mostraba, y el chico suspiraba aliviado —. ¡Siguiente! — ordenaba cuando Wade caminaba al fondo con dificultad.
—Genial — sonreía Math cuando Mel pasaba al frente, y todos los chicos se quedaban embobados con la joven.
Mel vestía el traje típico de la Viuda Negra, hecho a su medida, y al estar hecho de piel, acentuaba su figura de una manera simplemente perfecta.
—Vaya, vaya…— sonreía Austin —. Después de Scarlett Johansson, podría decirse que eres la mejor Viuda Negra que he visto.
La chica simplemente sacudía su rojo cabello, peinado al estilo de la Viuda Negra.
—Es sexy, ¿o no? — le preguntaba sonriente Prince a Sean, y detrás Skyler simplemente bufaba.
—Detesto cuando los chicos se fijan en el físico y no en lo que hay en el interior —bufaba la chica molesta al lado de Bay.
—Prince no parece ser alguien que se deje guiar por los estereotipos — comentaba Bay con una sonrisa, mirando al chico.
—Apenas lo conoces… ¿cómo podrías saberlo? — le preguntaba la chica con el ceño fruncido, y fijaba luego la vista en su mp3.
—Muchas gracias por la demostración, Mel, y está de más decir que tienes un 10. Es hora de recibir al siguiente participante, mejor conocido como… ¡el dios del trueno! — llamaba Austin a Prince al escenario, quien daba energizado un paso al frente.
—¿Qué les parece? Está genial, ¿no? — preguntaba el chico, mientras mostraba sus bíceps, sonriente, y Sky bufaba.
—Bueno…luce un poco infantil — admitía Santana, observando los accesorios que el chico había armado para realizar el traje —. Pero supongo que te queda bien — sonreía la chica, ya que el cuerpo atlético del muchacho se marcaba tras la tela.
—Luces genial — sonreía amigable Alexa —. Te daremos un 8.
—Excelente — sonreía satisfecho el rubio y regresaba hasta atrás.
—No tanto — susurraba Mel, cuando el chico pasaba a un lado.
—Ahora síguela bestia verde… ¡el increíble Hulk! — anunciaba Austin y Sean pasaba al frente de mala gana.
—No tan increíble…— reía Selene y tanto Carly como Mireya volteaban a verla de mal modo.
—No digas eso — la reprimían ambas al unísono, y luego volteaban a verse enfadadas entre sí.
—¿Ese es tu disfraz? — preguntaba Santana molesta.
—Bueno…sí — respondía el chico no muy animado. Y es que traía puesto lo que parecía una caja de cartón pintada de verde en el torso, junto con unas bermudas moradas, y el resto de su cuerpo mal pintado de verde.
—Se ve tan tierno…— suspiraba Carly enamoradiza, y Mireya rodaba los ojos.
—No soy bueno en esto de las manualidades, ¿de acuerdo? — se defendía a sí mismo, molesto.
—Bueno, eso luce terriblemente mal…— analizaba Austin la situación, mientras Santana y el Cheff cuchicheaban a un lado —. Te daremos un cinco — aclaraba y el chico fruncía el ceño.
—Buen trabajo, gemelo — bufaba Mel cuando el chico pasaba.
—Te cuidado con quien te metes, pelirroja teñida — amenazaba el rubio, y Zack se interponía.
—Basta de tus juegos, Sean. Deja de molestar a Mel, no te ha hecho nada — defendía el chico a la pelirroja, quien sonreía satisfecha, y Sean simplemente suspiraba molesto.
—Pensé que eras más inteligente — le decía al chico, y caminaba hasta atrás, mientras Mel solo le sonreía a Zack.
—Gracias por defenderme, Zack — sonreía la chica coqueta.
—Sí, gracias Zack— bufaba Penny mirando al par detrás.
—No es problema — respondía el chico con una sonrisa.
—¿Viste eso, rubia líder? — preguntaba Sarah a Jasmine, quien se encontraba distraída viendo de lejos como Mel y Zack platicaban sonrientes.
—¿Eh? — preguntaba la chica, volviendo a la realidad —. Oh, no…no vi nada.
—Es hora de nuestro siguiente superhéroe, o en este caso, debería decir superheroína — anunciaba Austin cuando Skyler daba un paso al frente —. ¿Y tú eres…? — preguntaba un tanto confundido.
—Soy Hawkeye — respondía la chica, más el anfitrión parecía no poder recordar —. ¿De los Vengadores?
—¿Había un personaje llamado así? — le preguntaba en un susurro Santana a Alexa, quien se ponía a pensar?
Skyler simplemente suspiraba frustrada, rodando los ojos.
—Soy…el personaje subestimado de los Vengadores — les recordaba y Austin de repente parecía recordar.
—¡Oh, ya! ¡Hawkeye! ¿Cómo pude olvidarlo? — reía el anfitrión y la chica fruncía el ceño, irritada —. Bueno Sky, debo decir que tu traje luce bastante aburrido — le decía, señalando la indumentaria de la chica de ojos grises.
—Pero hice uno exactamente igual al de la película…— señalaba la chica a una fotografía, y luego a su propio traje, el cual estaba bien confeccionado —. Quizá, simplemente el traje original es igual de aburrido.
—Y es por eso que no puedo ponerte un 10 o un 9, por lo cual tendré que ponerte un 6.5 — decidía el anfitrión y la chica lucía indignada.
—¿No podrías poner me un ocho? — preguntaba un tanto confundida.
—Tendrás un seis a menos de que te muevas de aquí. ¡Siguiente! — exigía el anfitrión y un pasante entraba a sacar a Sky, quien seguía indignada en el medio.
—Esto es simplemente indignante…— pasaba al frente Penny cubriéndose el escote como podía, mientras que la mayoría de los chicos e incluso las chicas lucían asombrados.
—Vaya…genial — reía Austin al ver a la pelinegra, y es que había confeccionado un traje casi idéntico al de la película de Marvel (no el del cómic), el cual no hacía más que resaltar las curvas de la muchacha, quien no lucía muy cómoda con la situación.
—He estado tratando de arreglarlo, pero simplemente es imposible — bufaba la chica intentando subir el corsé, pero sus esfuerzos eran inútiles.
—¡Hey, es una chica genial! ¿O no? — codeaba sonriente Prince a Zack, quien miraba Penny desde el fondo, y Mel a su lado bufaba —. ¿También coqueteaste con ella la temporada pasada? — preguntaba interesado, y Zack lo empujaba del rostro para luego volver a fijar su vista en Penny.
—¿Acaso eres idiota? — se acercaba Sky molesta a Prince —. ¿No has visto como ellos dos se odian a muerte? — cuestionaba la chica, señalando lo obvio, y el chico se rascaba la cabeza, confundido.
—No parece que se odien en lo absoluto…— analizaba Prince en su cabeza, y Sky arqueaba una ceja —. Pero gracias por avisarme — sonreía luego el muchacho y ella rodaba los ojos.
—Sí, como sea…— fingía desinterés la chica y se alejaba.
—No es genial…— expresaba Penny incómoda, pero todos los jueces levantaban un '10' escrito.
—Incluso yo admito que luces genial — aprobaba Santana y el resto asentía.
—Así que retírate dignamente con tu diez antes de que cambiemos de opinión — le pedía Austin más serio, y la chica sin pensarlo caminaba al fondo apresuradamente.
—¿Tú que ves? — preguntaba brusca y con expresión enfadada cuando pasaba al lado de Zack, quien de casualidad la veía.
—Nad…— estaba respondiendo cuando la chica lo pasaba de largo molesta, y él simplemente suspiraba.
—Y finalmente, la dulce Bay…y al fin terminamos con el desfile de perdedores — suspiraba aliviado McLean y los cinéfilos lucían ofendidos —. ¿Y qué tenemos aquí? — preguntaba cuando Bay pasaba al frente, con un traje de cuerpo completo que lucía como de buzo, aunque con los colores característicos de Quicksilver.
—¿Qué dicen? — preguntaba la chica, nerviosa en el fondo.
—El traje está bien confeccionado, las costuras prolijas, y utilizó una buena gama de colores — daba su opinión el Chef y todos lo miraban extrañados —. O eso me han dicho…
—Pero es aburrido — interrumpía Santana cansada, y Austin asentía.
—Completamente de acuerdo — asentía Austin —. Así que, con fines de demostrar que no sólo se necesita talento para triunfar en el mundo del espectáculo, sino también algo de… ¿locura? Bueno, tendremos que darte un ocho…— decía y entonces Santana le susurraba algo al oído y la expresión del anfitrión cambiaba —. Tendremos que darte un siete — corregía luego.
—¿Qué? ¡Es una injusticia! — interrumpía Mel de mal humor, pasando al frente —. Les diste a mis compañeras personajes patéticos y aburridos. ¡Era obvio que serían horrendas!
—Oye, gracias…
—Yo no hago las reglas, Viuda Negra…— retrucaba Austin y luego reía —. Oh, espera, sí las hago, por lo cual podría eliminarte en este preciso momento, así que te sugiero que guardes silencio — le decía más serio y la chica bufaba antes de irse al fondo —. Muy bien, su promedio final es de 8.31, lo cual los convierte en los de la puntuación más baja.
—Excelente — bufaba Mel, de brazos cruzados.
—Y con eso, finalmente termina la primera parte del desafío. Hora de la siguiente: su lucha superheroíca para determinar al equipo ganador— se frotaba las manos malicioso, y los chicos se miraban nerviosos entre sí.
—Y… ¿de qué se trata? — preguntaba Bay con una sonrisa nerviosa.
—Síganme, cinéfilos — pedía y lideraba al grupo hasta un set de televisión ambientado en una ciudad, como las películas típicas de supehéroes.
—¡Esto es genial, viejo! ¡Una ciudad entera que podremos destruir! — sonreía Prince satisfecho viendo el lugar, y Math reía a su lado.
—Genial, ¿no? — le preguntaba éste último a Selene.
—Aún no estoy sorprendida — respondía ella observando meticulosamente el lugar.
—En éste set sucederá lo que siempre sucede en las películas de superhéroes… ¡peleas épicas! — anunciaba el anfitrión entusiasmado —. Cada equipo, representando a su respectivo grupo de superhéroes, deberá crear una estrategia para combatir y derrotar a los otros equipos. Como todo superhéroe, cada uno tiene una habilidad o superpoder que podrá utilizar para vencer al resto. En cuanto seas derribado por un integrante del equipo contrario, estás fuera. El último equipo con algún miembro en pie ganará el desafío — finalizaba Austin y los chicos miraban entre sí preocupados.
—No me agrada mucho la idea de ser golpeada…— miraba Paula preocupada.
—Oh, yo sí...— se mentalizaba la chica, observando de lejos a Carly con rencor.
—Esto no me da buena espina…— miraba Jasmine a Mel, quien se veía decidida a ganar.
—Hasta ahora, vamos en primer lugar. Creo que ésta vez tenemos oportunidad de ganar — respondía Stephen, luciendo incluso optimista —-. ¿Lista, Mujer Invisible? — preguntaba, y de manera indecisa, finalmente posa lenta y suavemente su mano en el hombro de la chica, quien voltea a verlo y le sonríe.
—Me alegro de tenerte a mi lado — respondía con sinceridad, y el chico asentía con la cabeza.
—En sus marcas, listos…— repetía Austin la famosa frase, y todos se preparaba —. ¡ATAQUEN!
Dobles
—¡Ataquen a los débiles! — ordenaba de inmediato Selene, y los chicos apuntaban —. Y para nuestros propios débiles, no dejen que los ataquen…— reponía luego en voz baja, mirando de manera particular a Tamara.
—Soy mejor haciendo eso…— admitía Randy, pero entonces se levantaba ferozmente, y corría hacia la línea de batalla —. ¡MUERAN TODOS, DESGRACIADOS! — gritaba psicótico y Tamara arqueaba una ceja.
Confesionario
—Pero me gusta verlos sufrir — reía maniaco el geek.
Fin del Confesionario
—¿QUÉ? ¡Roly, regresa! — exigía Selene impresionada.
—Hey, el chico lo está haciendo genial…— sonreía Math, y Selene se detenía a analizar la situación.
—De acuerdo, ve a apoyarlo — aprobaba ella y él le sonreía —. Pero déjenme a la pelirroja tonta — decía decidida tomando su corona mientras veía fijamente a Mel.
—Lo que digas, linda — sonreía Math y corría al lado de Randy —. Oye, viejo, ¡eres genial!
—¿Me estás hablando? — se extrañaba Randy mientras corría hacia el frente —. Creí que eras de los populares.
—También le hablo a los chicos geniales — admitía él y Randy sonreía sincero, pero luego se distraía con algo.
—¡Oh, mira! Una boba distraída — señalaba y lanzaba un objeto de metal que encontraba rodando en el suelo hacia alguien-
—¡Ay!
Camarógrafos
—Bay, debo informarte que estás fuera — anunciaba el anfitrión y la chica se levantaba, sobándose la cabeza.
—Pudiste haber sido más delicado — le decía la chica a Randy en manera de reclamo, y Wade se acercaba al observar lo sucedido.
—Eres Quicksilver, se supone que debes de ser rápida — retrucaba él y Math lanzaba una carcajada, lo que dejaba molesta a Bay, quien se retiraba.
—¡Hey, se supone que yo debía defenderla! Me dejaste quedar mal con la chica — llegaba Wade y le reclamaba a su amigo y compañero geek, a lo cual Randy bufaba.
—El amor es una porquería. Deberías agradecérmelo — le aseguraba, palmeando su hombro.
—Oye, perdedor — buscaba Math la atención de Wade, y cuando éste volteaba, Math le proporcionaba directamente un golpe que lo dejaba noqueado.
—Bueno, no era así como esperaba que Flash atacara, pero, a fin de cuentas, estás fuera, Wade — admitía Austin desde el alto parlante y un pasante pasaba y tomaba a Wade de los pies, para luego arrastrarlo inconsciente fuera del escenario.
—¿QUÉ? ¿Dos ya eliminados? ¿Y por unos tontos? — se malhumoraba Mel y luego fijaba su vista llena de cólera en Selene.
Confesionario
—$!4¿#%/)6! Rubia —gritaba Mel furiosa.
Fin del Confesionario
—Voy a acabar a esa rubia estúpida — apuntaba Mel, acercándose sigilosamente, mientras Zack fijaba su vista en alguien más.
—Vaya, al fin algo que hará bien — se sorprendía Penny, quien se encontraba inconscientemente detrás de Zack, protegiéndose.
—¿Podrías, por favor, dejarla en paz? Es buena chica, y es linda — defendía Zack a su amiga y Penny fruncía el ceño.
—Eso es lo que dicen todos los infieles antes de ser infieles — retrucaba ella y el chico abría los ojos como platos, mientras la pelinegra se alejaba.
Confesionario
—Saben, no es como que me guste decirlo…pero a veces Penny simplemente me vuelve loco — admitía el chico, visiblemente frustrado, frotando su sien —. Saben a lo que me refiero, ¿no?
Fin del Confesionario
—Hey, lo he estado pensando, y creo que sería buena idea si tú y yo nos ayudamos en éste desafío, ¿no crees? — preguntaba Prince a Skyler, con su actitud animada usual.
—Gracias, pero no gracias… creo que estoy bien así — respondía ella escondida detrás de un auto, mientras lanzaba flechas a Carly, pero ella las esquivaba ágilmente —. ¡Demonios, ella es buena! — se quejaba y luego lanzaba otra flecha, sin embargo, esta caía en picada a menos de un metro —. O quizá yo soy muy mala.
-¡Vamos! Tú eres lista, ágil y linda y yo soy rápido y apuesto — le recordaba el muchacho, y hacía ademanes de fortaleza, a los cuales Sky miraba con la ceja arqueada.
—¿Cómo sabrías eso? Ni siquiera me conoces — bufaba ella, concentrándose en atacar, ahora a Paula.
—Porque te observo, y se ve que eres alguien muy inteligente, y hábil — respondía él con naturalidad, captando la atención de la chica —. Y habría que ser un tonto como para no poder ver que eres linda.
La chica entonces se sonrojaba, lo cual ponía a Prince de buen humor.
—Así que…— comenzaba Prince, tomando a la chica de ambos brazos y levantándola del suelo —. ¿Qué opinas? ¿Nos unimos en el desafío? — y apenas terminaba la pregunta, la chica recibía un golpe de fuego por parte de Sarah.
—¡Ouch! — se quejaba, acariciando su brazo.
—No lo siento…— se alcanzaba a escuchar a Sarah cuando daba media vuelta.
—Sky, estás fuera — anunciaba el anfitrión.
—¡Gracias, Prince! — gritaba la chica molesta observando al muchacho, y daba media vuelta para retirarse a zancadas.
—No, espera, yo…— intentaba disculparse el chico, frustrado.
—Hey, hey…Mire — llamaba sigilosamente Sean a la muchacha, escondido detrás de un bote de basura.
—¿Y ahora qué quieres? ¿Hacer que me eliminen del juego, así como me lo hiciste en la temporada pasada? — preguntaba ella de mal humor, y se ponía en posición de defensa.
—¡No! Claro que no, sólo quiero verte…— aseguraba él y se acercaba, tomándola de la mano.
—Ahórrate tus excusas patéticas, no quiero escucharte — se soltaba ella, y daba media vuelta, cruzándose de brazos.
—Nunca me cansaré de buscarte…pero creo que ya es hora de dejar las disculpas patéticas que nunca pareces escuchar — decía él y la chica volteaba a verlo.
—Sabes bien que no te perdonaré así como así luego de todo lo que hiciste — le recordaba ella.
—¿Así como así? ¡Llevo toda esta competencia intentando disculparme! ¿Qué más quieres que haga? — preguntaba el chico con cierto grado de desesperación y entonces recibía un fuerte puñetazo en la cara, y caía al suelo.
—Pierde el desafío — reía Mireya al lado de Kit, quien era el que había derribado a Sean.
—Sean, lamento decirte que quedas fuera. O bueno, no lo lamento…— reía el anfitrión cuando el chico se levantaba del suelo molesto, observando con una mezcla de rencor e impresión a Kit, quien chocaba los cinco con Mireya.
Confesionario
—¿El idiota gótico me eliminó? ¿Y es amigo de Mireya? — se preguntaba el chico al borde de la exasperación, con un ojo morado —. ¿Qué sigue después? ¿Zack es odiado por todas las chicas? ¿Fred gana la competencia?
Fin del Confesionario
—¡Sean! — se preocupaba Carly y corría desde el otro lado del escenario hasta llegar al muchacho —. ¿Qué te hicieron? — le preguntaba angustiada e intentaba ayudarlo a levantarse, aunque el chico prácticamente lo hacía solo.
—Nada, el estúpido hombre de negro me eliminó — bufaba molesto mientras se sacudía el polvo.
—¡Oh, no te preocupes! ¡Yo te ayudaré! Te cuidaré, y te amaré por siempre — lo abrazaba eufórica y comenzaba a besarlo por toda la cara, a lo cual el chico intentaba zafarse, pero le era imposible.
—Carly…Carly — la llamaba, pero la chica no hacía caso y seguía abrazándolo casi al punto de estrangularlo —. ¡Suficiente! — gritaba decidido y se sacaba a Carly de encima, muy molesto, a lo cual la chica se sorprendía —. ¡Ya me harté de ti! Me harté de que me acoses todo el tiempo, de que me beses todo el tiempo, me busques, y de que crear que realmente hay algo especial entre nosotros cuando en realidad ¡NO HAY NADA! — le gritaba a la chica, quien quedaba pasmada ante las palabras del chico.
—¿Qué? — preguntaba la chica en un suspiro, sin poder creer lo que escuchaba.
—Estoy harto de ti. Ahora, si me disculpas…— decía y salía del lugar, dejando a la chica sin habla.
—Sean… ¿Sean no me…ama? — se preguntaba a sí misma, pasmada, y entonces se tiraba al suelo y comenzaba a llorar —. Aw… ¡SEAN!
—Un blanco fácil…— apuntaba Mireya con una sonrisa casi maniaca cuando recibía un ataque de fuego, y Jasmine derribaba a Kit.
—Lo siento — se disculpaba Jasmine mientras caminaba hacia Carly.
—Yo no…— reía Sarah, y Mireya la miraba con rabia desde el suelo.
—Mireya y Kit, creo que no tengo que repetirlo — reía Austin y ambos se retiraban.
—¿Qué crees que estás haciendo, Carly? — le preguntaba Jasmine a la chica, mientras la levantaba con ayuda de Sarah —. ¡No podemos perder el desafío!
—¡SEAN! — lloraba desconsolada.
—De repente siento ganas de tirarla al suelo — bufaba Sarah.
—Oye, mira… ¡un blanco fácil! — señalaba Randy entusiasmado al lado de Tamara.
Confesionario
—Debo ganarme la confianza de Selene de nuevo para que deje de odiarme y así no me haga la vida miserable — explicaba Tamara algo nerviosa —. Odio este desafío, pero si hay alguna oportunidad de que gane, la tomaré.
Fin del Confesionario
—Como odio los espacios abiertos…pero debo hacerlo — susurraba ella y se acercaba, lista para lanzarle al trío de Microfonistas una pieza de tubería que había encontrado en el suelo.
—¡Tamara, cuidado! — gritaba Randy y corría hacia ella, para luego aventarse frente a ella, como un escudo del reciente ataque de alguien más.
—Nerd tonto — bufaba Stephen, quien había lanzado una granada llena de sanguijuelas a Tamara, y luego corría tras su equipo.
—Randy, por hacerte el héroe, estás fuera…— anunciaba Austin y luego reía —. ¿Entienden? "Hacerte el héroe" — reía a carcajadas, pero nadie más se inmutaba.
—¿Tú…me salvaste? — preguntaba Tamara, sorprendida.
—Bueno, sí…Eso hacen los amigos, ¿no? — asentía el chico con una sonrisa, y la chica se sorprendía aún más, mientras el geek se retiraba.
Confesionario
—¿Acaso será que Randy es mi único amigo? — preguntaba Tamara.
.
—¿Que me gusta Tamara? ¡Sí, claro! – reía Randy irónico —. El amor es una estupidez, todos lo saben. Sólo observen lo que le hizo a Courtney, Duncan, Gwen, Bridgette, Geoff, Trent, Scott, Sierra, Cody...
Fin del Confesionario
—¿Podrías dejar de poner cara de idiota y dejar de ser un estorbo para el resto del equipo? — la empujaba Selene cuando corría al frente junto con su látigo, y se encontraba cara a cara con Mel.
—¡Vaya! Me preguntaba cuándo dejarías de ser una cobarde y te acercarías — reía la pelirroja, con un arma en mano.
—Es sólo que no me gustan las presas insignificantes — sonreía la chica y Mel hacía lo mismo.
Confesionario
—Bien podría haber dicho que ella era una presa fácil, pero yo reconozco competencia cuando la veo. Puede que sea una maldita, pero parece ser de las pocas capaces de sobrevivir a este juego. Aunque yo soy la más capaz, obviamente — se señalaba Selene —. Pero reconozco un desafío, y en éste caso, Mel lo es. Lo bueno, es que me encanta competir.
Fin del Confesionario
—¡Ese chico no deja de lanzarme cosas! — corría Paula lejos de los ataques de Prince, quien, al igual que su personaje, era muy rápido.
—Lo siento linda, nada personal — reía Prince entusiasmado, cuando un rayo láser lo derribaba —. ¡Hey, eso duele! — se quejaba, sobándose el pecho y reincorporándose.
—Nadie se mete con mi chica — llegaba Marcos con su traje de Superman, y Paula le sonreía.
—Te mereces esto — le sonreía y le daba un beso, a lo cual Penny llegaba por detrás con cara de asco.
—Siempre supe que terminarían juntos — admitía ella para luego electrocutarlos con trasmisores en sus manos, y ellos se separaban, echando humo del cabello.
—La pareja de tórtolos del año, fuera — anunciaba Austin y ambos corrían fuera del escenario, con una que otra secuela del daño recién hecho.
Microfonistas
—CARLY, ¿puedes, por favor, calmarte de una buena vez? — pedía Jasmine de mal humor a la pelirroja, quien se encontraba llorisqueando en el suelo.
—No…no puedo…Sean me odia. ¡Me odia! — lloraba ella como niña pequeña, frustrando al resto de su equipo.
—Saben que no podré defenderlas por mucho más, por lo cual, les recomiendo que se apresuren a mantenerla en su lugar — les recordaba Stephen, mientras peleaba de lejos con Zack.
—¡Es imposible! ¿Ý si dejamos que la eliminen? — preguntaba Sarah con media sonrisa.
—¡No podemos! Somos el único equipo que sigue completo, eso significa que, por primera vez, podemos ganar — negaba Jasmine, y una idea pasaba por su cabeza —. Carly, si ganamos el desafío de hoy, yo misma me encargaré de llevar a Sean a primera clase con nosotros. Así, con la comodidad y el lujo, olvidará que te detesta, y podrán tener un fin de semana romántico — le decía a la pelirroja, y de inmediato la chica dejaba de llorar.
—Eso…suena bien — admitía la chica y sonreía.
—No, no es así — bufaba Sarah de brazos cruzados.
—¡Llevaré al equipo a la victoria! — saltaba Carly, poniéndose de pie.
—Al fin — suspiraba aliviada Jasmine.
—Diría que lamento arruinar tu traje, pero en realidad no. Es un reality, no un cabaret — se burlaba Selene, mientras se batía a duelo con Mel.
—Sólo lo dices porque te gustaría lucir tan sexy como yo. Lamentablemente, eso ya no es posible — reía Mel golpeándola en la cabeza, y la rubia parecía enfurecer.
—Lamentarás meterte con una experta en Kung Fu…— le advertía y con un movimiento la tiraba al suelo, con ella encima, lista para dar el golpe final.
—¿Quién necesita televisión de paga cuando tienes esto? — preguntaba Austin cuando él junto con las co anfitrionas y el Chef miraban la escena, mientras comían palomitas.
—¡Zackie! — gritaba Mel angustiada, y el chico dejaba su lucha con Stephen para socorrer a la pelirroja.
—Vas a caer…— reía Selene a punto de golpearla con el puño, cuando el escudo de Capitán América, noqueándola de inmediato.
—Selene, creo que no tengo que recordarte que…
—¡YA SÉ! — gritaba ella, levantándose llena de polvo y con el cabello enmarañado, furiosa.
—Me salvaste — le sonreía Mel a Zack, cuando éste la ayudaba a levantarse.
—No te dejaría morir ahí — le sonreía el chico, y entonces ambos se abrazaban tiernamente.
—¿Qué diablos…? — se preguntaba Jasmine, al observar al par desde no muy lejos.
—¿Sabes lo que eso significa? — preguntaba Sarah, insinuando algo.
—Que te están pedaleando tu bicicleta…— no le daba importancia Carly, y Jasmine arqueaba la ceja, al igual que el resto.
—Me alegra estar a salvo gracias a ti — seguía Mel abrazada de Zack, cuando ambos recibían un respectivo golpe con contenedores de basura.
—¡Oye! ¿QUÉ DIABLOS? — reaccionaba Mel de malhumor, volteando a ver a su agresor.
—¿Jas? — preguntaba Zack confundido.
—Lo siento — sonreía ella con falsedad —. A fin de cuentas, es una competencia, ¿no? — preguntaba y su novio sonreía a medias.
—¡Adiós, Capitán América y Viuda Negra! Me avergüenzan — los llamaba Austin y el par salía del escenario.
—Genial, finalmente somos el equipo más fuerte — sonreía Sarah, y observaba a los restantes: Penny, Mathias y Tamara —. Hora de atacar.
—Concuerdo completamente contigo — sonreía Carly y 'accidentalmente' le ponía el pie a Sarah, y ella tropezaba —. ¡Oh, cuanto lo siento!
—No te molestes — fingía Sarah levantándose y 'accidentalmente' tirando un contenedor de granadas de sanguijuela sobre Carly, a lo que todas explotaban sobre la pelirroja —. Oh, ¡qué torpe soy!
—¡Eso lo hiciste a propósito! — gritaba Carly, quitándose el contenedor de encima —. ¡Me estás saboteando! — se sorprendía, y entonces golpeaba una llave de agua cerca, lo que hacía que explotara y lanzara un chorro de agua directamente hacia Sarah.
— ¡Ah! ¿Qué? No lo hago…Más bien, tú eres la que ha estado saboteándome todo el día — le reclamaba la chica y la empujaba.
—¿Recurres a esto tras perder tus poderes de fuego? Recuerdo que soy la Mole, idiota — le decía y la empujaba con más fuerza, gracias a su traje.
—Puede que seas más fuerte, pero igual más lenta — le decía y le lanzaba una llanta de auto, la que pegaba directamente a la cara de la chica.
—¡OYE! No te atrevas a meterte con la gran mente maestra del show — le decía, lanzándole una bicicleta, molesta, pero Sarah la esquivaba.
—¿Gran mente maestra? Querrás decir, ¡gran trasero acosador! — gritaba, tomando una puerta de auto y lanzándoselo.
—Chicas…chicas, ¿quieren comportarse? Por el amor de Albert Einstein — intentaba tranquilizarlas Stephen, visiblemente frustrado, mas ellas hacían caso omiso y seguían discutiendo.
—Esto es genial, viejo — reía Marcos, chocando las palmas con Austin, mientras el resto observaba la escena.
—Ninguna de las dos me agrada, ojalá se maten entre sí — reía Mireya.
—Has de pensar lo mismo, ¿o no, Sean? — le preguntaba Zack riendo al rubio, quien bufaba, pero aún así miraba.
—Ahora, me alegra haber salido — admitía Bay, esquivando las cosas que salían volando tras la pelea entre Carly y Sarah.
—Igual yo — reía Wade a su lado y la chica le dedicaba una mirada de lástima y se alejaba, dejándolo triste.
—Chicas… ¡chicas! — intentaba separarlas Jasmine, pero el par estaba muy concentrado en derribar a la otra.
—Son un par de idiotas — susurraba Stephen acercándose, cuando un boomerang lo golpeaba en la cabeza, y caía al suelo, adolorido.
—Al igual que tú — sonreía Tamara, recogiendo su boomerang, ante la sorpresa de todos.
—Y por primera vez, Tamara logra derribar a alguien. Stephen, el geek malhumorado, queda fuera — anunciaba Austin y el muchacho se retiraba molesto.
—¡Eso es, nena! Aplastemos al resto — chocaba manos Math con Tamara, y entonces, el chico corría hacia Sarah y Carly, las tomaba a cada una con un brazo, y las derribaba.
—Aléjate de mi equipo — le advertía Jasmine acercándose, pero el boomerang de Robin le daba en su estómago.
—Creo que eso es mío…— señalaba Kit al arma, y su equipo lo callaba.
—Tú aléjate de mi compañero — le advertía Tamara, sacándole la lengua, y Jas miraba sorprendida.
—Ya no tan irónicamente, el equipo de los Microfonistas queda fuera por completo — anunciaba McLean y los cuatro salían del escenario, molestos —. Sólo quedan Mathias y Tamara de los Dobles, y Penny de los Camarógrafos.
—Quizá ya no — corregía Penny cuando el par la acorralaba contra un 'edificio' y ella se rendía.
—¡Y tenemos un ganador! De nuevo, el primer lugar es para los Dobles, segundo para los Camarógrafos, y último, como es usual, para los Microfonistas — anunciaba Austin y los Dobles festejaban, mientras que los Microfonistas se miraban molestos entre sí.
—Simplemente perfecto, señoritas. Aunque, no sé si sea correcto llamarlas así, ya que se comportaron de la manera más salvaje en el desafío de hoy — las reprendía Stephen molesto.
—No soportaré los reclamos de un nerd estúpido — se cruzaba de brazos Sarah.
—Stephen tiene razón. Pudimos ganar, pero gracias a su tonta pelea, perdimos el desafío — defendía Jasmine a su compañero, molesta con el par.
—Quizá si fueras una mejor líder, no perderíamos todo el tiempo — retrucaba Carly y la chica la miraba mal —. Yo no he hecho nada más que lo posible para intentar ganar — decía luego y todo el equipo la miraba mal.
—Increíblemente, lo que será más difícil para mí el día de hoy, será decidir por cual de ustedes dos votar — admitía Stephen, y todos se separaban.
—Espera…— detenía Carly a Sarah.
—Saca tus manos de encima — la quitaba Sarah, pero se detenía —. ¿Qué quieres?
—Sabemos que ambos intentarán eliminarnos, y es por eso que debemos hacer una alianza. Lo más probable es que de ellos, uno vote por ti, y el otro por mí. Pero si nos aliamos, y ambas votamos por Stephen, el quedará fuera, y finalmente, seremos las más fuertes del equipo — explicaba Carly estratega, y sorprendía a Sarah.
—¿Dónde quedó esa mentalidad cuando competíamos allá dentro? — preguntaba de mala gana y Carly sonreía arrogante —. Está bien, estoy dentro — aceptaba, y ambas juraban con la mano.
Confesionario
—Tuve que tragarme mi orgullo para decirle eso a Sarah, pero es lo mejor que puedo hacer. Cuando Stephen esté fuera, y sólo quedemos tres, si volvemos a perder puedo encargarme de eliminar ya sea a Sarah o a Jasmine, ambas un blanco fácil — explicaba la pelirroja astuta —. Y dicen que soy estúpida, ¿no?
Fin del Confesionario
—Oye, Stephen — llamaba Jasmine al chico, quien la esperaba —. Hablaba en serio allá dentro. Me alegra tenerte en el equipo, eres el único que evita que me vuelva loca — le agradecía, poniendo su mano en el hombro del muchacho, quien le sonreía.
—No hay de qué…Jas — decía esto último dudoso, pero la rubia sólo le sonreía cansada y entraba al avión.
—¡A primera clase! — corría Math festejando, a lado de una malhumorada Selene.
—Eso me recuerda…— decía la chica e iba con Tamara —. Ahora que, más o menos, has ayudado al equipo a ganar…supongo que tu dosis de tortura a terminado — le informaba, tragándose su orgullo.
—¿De verdad? ¡Genial! — sonreía, acercándose a la chica, pero ésta la detenía.
—Sin ninguna bobería infantil. Ahora podrás disfrutar de tu música rara y tus gustos franceses sin que tenga que callarte. Felicidades — le decía aburrida, y se retiraba lejos de la alegre Tamara.
—Bien jugado, Tamara — llegaba Randy cansado, y extendía su mano hacia la chica, quien, tras un segundo de pensarlo, la aceptaba y le sonreía.
—Gracias por…defenderme — le agradecía nerviosa, y el chico sonreía.
—No hay de qué — respondía mientras ambos avanzaban a primera clase.
—¿Qué te parece si vamos al jacuzzi? — le preguntaba Marcos seductor a su novia.
—Gracias, pero no quisiera dejar sola a Mire…— le sonreía a su novio, y buscaba a su amiga, quien recién entraba al lado de Kit.
—Oh, no se preocupen por mí. Pueden besuquearse lo que quieran, estaré con Kit viendo películas — sonreía, señalando al chico, quien sólo hacía un gesto con la cabeza —. ¿O no?
—Supongo — le daba una media sonrisa, y luego miraba incómodo al rubio que pasaba a su lado.
Confesionario
—Ahora que sé que Mireya pasa mucho tiempo con el gótico depresivo, me encargaré personalmente de descubrir quién es, y de alejarlo de ella — aseguraba Sean —. Y como saben, yo nunca fallo.
Fin del Confesionario
—Necesitaré un baño…y algo a lo que aferrarme en el avión al estar en tercera clase — bufaba aburrida Sky, caminando hacia la entrada.
—Hey, ¿por qué no te unes a nosotros? Si tenemos suerte, podremos robar algunas baratijas y chatarra de la primera clase — la invitaba Bay, al lado de Wade, y la chica sonreía.
—De acuerdo — accedía, siguiéndolos.
Fogata
—Créanme, ya no es sorpresa encontrarlos aquí — comentaba Austin, sosteniendo en una bandeja las Estrellas de la Fama.
—Sólo vine a votar y despedirme, McLean. Ahórrate tus comentarios — bufaba Jasmine, cansada.
—Incluso yo me empiezo a cansar de esto…— reía el anfitrión —. Hay Estrella de la Fama para Jasmine, y para Sarah...—anunciaba y ambas chicas lograban atraparla correctamente, visiblemente cansadas.
—Adiós, nerd estúpido — se burlaba Carly, y el chico fruncía el ceño.
—Y el perdedor de esta noche, que no recibirá Estrella de la Fama, y abandonará la competencia es…— estaba por anunciar, y Carly bostezaba —. Es sorprendente, pero a la vez no. Carly, tú estás fuera — decía y le lanzaba su estrella a Stephen, quien la atrapaba.
—¿QUÉ? ¡Pero eso es imposible! Exijo un reconteo — se levantaba indignada, y Sarah se levantaba con una sonrisa malévola en su rostro.
—En realidad, no lo es — decía mientras se acercaba a la pelirroja —. ¿Crees que seríamos lo suficientemente tontos como para dejar en el juego a la mente malvada de la temporada pasada? — preguntaba y la pelirroja por primera vez lucía sorprendida y abatida.
Confesionario
—Mientras Carly se sentía a salvo con nuestra supuesta alianza, yo me encargué de formar lo que llamo la 'alianza perfecta' — aclaraba Sarah contenta a la cámara —: busqué a Stephen y a Jasmine y les propuse que elimináramos a Carly. No soy tonta, no iba dejar que la chica que logró manipularme la temporada pasada lo hiciera de nuevo. A veces, sólo tienes que estar un paso delante de tus oponentes para derrotarlos por completo.
Fin del Confesionario
—Todos tenemos nuestros límites, Carly. Llegó el tuyo — le decía Jasmine y un pasante le entregaba a la pelirroja un paracaídas.
Entonces Stephen se acercaba a ella.
—Gracias por dejar el camino libre — le susurraba al oído y luego palmeaba su espalda, dejándola confundida y molesta.
—No tengo buenas expectativas de un nerd debilucho — bufaba ella ante la puerta del avión.
—Hasta la vista, mente maestra— reía Sarah en su cara, y luego la empujaba fuera del avión.
—¡SEAAAAAAAAAN! — gritaba la chica en caída libre.
—O debería decir, gran perdedora — sacudía sus manos Sarah, alejándose de la compuerta.
—Al fin — se alegraba Jasmine mientras el trío caminaba a tercera clase.
Confesionario
—Pasé más de la mitad de la temporada pasada atrapada con una loca, y luego en el mismo equipo en esta temporada. Por eso me alegra tanto que por fin se haya ido — festejaba Jasmine en la cabina, sonriente como nunca.
Fin del Confesionario
—Bienvenidos al paraíso — decía Sean irónico cuando los tres Microfonistas restantes llegaban a tercera clase.
—Gracias — agradecía Jasmine buscando la mirada de Zack y Mel, y ésta última la ignoraba, molesta.
—¿Finalmente se deshicieron de Carly? — preguntaba Zack, notando la ausencia de la pelirroja.
—Quizá el día más feliz de mi vida — admitía Sarah, sentándose del otro lado, visiblemente cansada, y Sean prestaba atención —. Aunque eso está por verse — decía luego, mirando con amargura a su hermano.
—¿Puedo sentarme? — preguntaba Jasmine a Penny, señalando un asiento vacío a su lado.
—Nadie te detiene — respondía la pelinegra aburrida, mirando a la nada, y la rubia se sentaba a su lado.
—Acepto tu propuesta — le susurraba Jas a la chica, captando su atención.
—¿Qué? — preguntó Penny confundida, y Jas miró alrededor para asegurarse de que nadie les prestaba atención.
—Me dijiste que estabas segura de que algo sucedía entre Mel y Zack, y que creías que ella era mala. Te creo — le aseguraba y la otra chica miraba sorprendida —. Dime todo lo que sepas, y yo te ayudaré — le aseguraba.
—Eso significa… ¿una alianza? — preguntaba sorprendida, y Jasmine asentía con la cabeza.
Ambas volteaban y veían como Mel dormía plácidamente con la cabeza recargada en el hombro de Zack, y entonces Penny volteaba a ver a la rubia.
—Trato hecho — aceptaba y el par de chicas se tomaban de las manos, formalizando el trato.
—Vaya, sí que fue otro dramático episodio. Finalmente, la malvada Carly fue eliminada, y eso nos enseña que, a veces, el mal paga doblemente caro. Ahora que Penny y Jasmine son aliadas, ¿qué creen que sucederá? ¿Y cuál será el destino de nuestros Microfonistas ahora que sólo son tres? No les veo mucho futuro a esos chicos…— reía el anfitrión —. Sigan sintonizándonos para ver qué otras tonterías se les ocurren a éstos chicos. Esto es… ¡Total Drama Hollywood Challenge! — y al final, la cámara captaba una imagen del avión, volando con dificultad.
Basado en:
Los Vengadores (2012)
Los 4 Fantásticos (2005)
La Liga de la Justicia (película aún sin estrenar, por lo cual me basé meramente en lo que sé de los cómics)
Equipo Ganador: Dobles
Equipo Perdedor: Microfonistas
Eliminado/a: Carly
¡Hola a todos!
Sí, lo sé, tardé mucho en actualizar…pero verán, siempre que me sentaba a escribir pasaba algo: no había inspiración, me llamaban a hacer algo, tenía algún proyecto, alguna salida, algún viaje, algún blah, blah… Pero finalmente estoy de vacaciones formales (yei) y pude terminar poco menos de la mitad, y ahora está listo para actualizar. De todas maneras, pido una disculpa a todos.
Pasando eso, les pregunto, como sieeeempre: ¿qué les pareció el capítulo? ¿El desafío? ¿Les gustó? ¿No? Fue un poco complicad jugar con esto de los superhéroes ya que no sé mucho de cómics pero era necesario hacer un episodio de esto, ya que vivimos en la época de oro de Marvel y DC Cinematic Universes. E inicialmente, este episodio iba a ser para celebrar el primer aniversario (shame on me) del fic, el cual fue en mayo, pero como ya les dije, me era imposible actualizar. En fin, ahí me comentan qué les pareció.
Ahora, voy a algo que quizá a todos los trae de cabeza….
¡NOOOOOO! ¡SE FUE CARLY! ¿POR QUÉ? ¿QUÉ HAN HECHO PARA MERECER ESTO? Nada, la verdad. Simplemente, le llegó su hora. Ningún villano puede tener tanta suerte… (Sí, te hablo a ti, Heather en TDWT). Sin duda fue algo que me dolió, ya que siempre fue de mis personajes favoritos y quizá la más divertida, pero en esta nueva temporada tengo muchas sorpresas.
Me gustaría que me siguieran comentando en sus reviews cuáles son sus parejas favoritas, y cuales sus sospechas acerca de los nuevos villanos, alianzas secretas, próximo eliminado/a o siguiente desafío. Me dan ideas de lo que les gustaría ver (y esclarece lo que me gustaría escribir).
Antes de irme, no crean que dejaré esto del aniversario del fic en el olvido. Se me ocurrió una idea: como saben, me encanta saber que opinan, y que interactúen con sus propios personajes, por lo cual he estado haciendo polls, quizzes, y test que los amantes de TD como nosotros amarían. Para eso, les quiero pedir, por favor, si podría enviarme cada uno una foto/imagen de cómo creen que lucen sus respectivos personajes. Intenté hacerlo yo, pero creo que sería más prudente si lo hicieran los creadores. Para quienes ya tienen mi correo, envíenmelo por ahí, y a los que no, pueden pedírmelo por PM o bien, enviarme el URL del archivo por ahí y así lo veré :) Cuando tenga listas las polls, quizzes, etc…les enviaré el link
En fin, creo que eso es todo lo que tengo que decir por hoy. No duden en publicar un review, saben que eso me anima a seguir escribiendo.
¡Nos leemos pronto! (O espero)
—Santy' B.
FunFact #8: La amada pareja de Zackmine no estaba planeada al principio. Mi plan inicial era que, al final de la temporada, Zack y Rocío quedaran juntos, así como Jasmine y Matt. Pero al ver la interacción entre ambos, me gustó más esa relación. #HatersGonnaHate
