Hola, siento no haber actualizado, pero estos días anduve bastante ocupada. Espero que les guste este capítulo.

N.A: No soy dueña de Gormiti.


Capítulo 11:

Magor observa el orbe del agua, es cierto que le ha dado muchas ventajas al poder atacar al señor del mar… pero la desventaja es que no puede dañar al pueblo del mar.

La habitación entera está en silencio, le ha pedido a Magnion que nadie lo interrumpa sino se las verán con él.

Vuelve otra vez a mirar su libro, nada, lo cierra… vuelve su mirada hacia los otros orbes, de momento se va a conformar con lo que está causando… ahora debe pensar en otra estrategia para controlar a los señores de la naturaleza, ya tiene a Nick y a Toby, aún faltan los otros dos, el señor del bosque o el señor del aire, vuelve la vista hacia el orbe del aire, ahora es su turno.

Lunes en la tarde

Narra Nick:

-¡Toby!-le grito, he quedado con Jessica, estoy preocupado por si le pueda pasar algo a Toby, pero no creo que Magor vuelva a atacar dos veces en un mismo día.-¡Ya me voy!

Salgo de casa, tan rápido como me alejo un par de metros saco del bolsillo de mi pantalón la brújula que Magnion me dio, la miro, debería llamarlo y decirle que arregle todo lo que le ha causado a mi hermano, pero… ¿Con qué derecho? , Magor me está utilizando a mí y a mi hermano.

Vuelvo a guardar la brújula, no es buena idea. Tengo que solucionar el lío que he causado, lo malo es que no sé como.

Narra Toby:

Tan rápido como mi hermano se va por una cita que tiene con Jessica entro en su cuarto, la verdad es que no sé en que creer, si en este Nick o en el de mis recuerdos, así que he decidido no fiarme de ninguno de los dos y averiguar qué diablos está pasando por mi cuenta.

Punto de vista normal:

Se ha colado en la habitación de su hermano, está todo pulcro y ordenado a diferencia de su cuarto, los libros están colocados correctamente en la estantería, la cama está hecha y no se percibe ni un solo pliegue, el escritorio tiene apilados correctamente todos los libros de la escuela sin hacer una Torre de Pisa como es el caso de los libros del escritorio de Toby, los cajones están perfectamente cerrados sin ser trabados por ninguna pieza de ropa o hoja de papel. Abre el primer cajón del escritorio, tiene un paquete de folios abiertos en su interior, los folios están perfectamente apilados, lo cierra, abre el segundo cajón dónde se encuentran diversos útiles de escuela como son diversos tipos de reglas, un compás, un transportador… cierra el segundo cajón.

Abre el tercer y último cajón, está vació. Abre de nuevo el primer cajón y saca el paquete de folios, no hay nada, lo cierra de nuevo. Vuelve a abrir el segundo cajón rebusca entre los útiles y se fija en que debajo hay una carpeta, la quita con cuidado, es una carpeta de color naranja, del mismo color que el mueble del escritorio, por eso antes le había pasado desapercibida.

La abre, dentro hay diversos folios escritos con una letra difícil de leer, debe deberse a que su hermano lo escribió con prisa, la presentación no ayuda a entenderla mejor, parece un texto dividido en diversas partes, comienza a leer una parte parece una especie de hechizo, se sorprende:

¿Por qué su hermano guardaría una cosa como esa?

Lee otra parte y se da cuenta de que no tiene nada que ver con lo que acaba de leer.

-Son diversos conjuros,- dice para sí en un susurro -pero no hay ningún encabezado que diferencie un hechizo de otro.

El rubio vuelve a guardar todos los folios en su sitio y los vuelve a meter en la carpeta que coloca en el mismo lugar en el que estaba, le resulta extraño, demasiado, piensa pedirle una explicación a Nick en cuanto llegue a casa… si es que tiene el valor de hacerlo,tiembla, el Nick de sus recuerdos todavía lo atormenta.

El chico rubio cierra el cajón y sigue husmeando en la habitación, pero ya nada más le puede interesar a quien le está observando.

-¡Traidor!- ruge de ira Magor, aprieta los puños con fuerza, por unos segundos duda en si lanzar el hechizo contra el pueblo del aire o contra el pueblo de la tierra, pero al final decide que la mejor decisión es ir contra el pueblo del aire, será su venganza, se dirige otra vez hacia el libro, va a cambiar de hechizo por uno más dañino, pasa las hojas, por fin lo encuentra, lo malo es que no tiene claro si le queda la poción, dado que una de las plantas que necesita es un espécimen tan raro que podría creerse que está extinto. Se dirige fuera de la habitación y regresa con un frasco verde, todavía conserva algo por suerte.

Levanta un segundo la mirada hacia el chico rubio, parece que no ha habido cambios desde los últimos minutos, ahora está rebuscando en el armario, se fija en las puertas, ambas son un espejo, una rápida idea pasa por su cabeza, pero aún no, es demasiado pronto.

Deja de prestarle atención al rubio y coge en sus manos el orbe del aire, comienza a decir unas palabras y acto seguido le echa un líquido que tiene conservado en un frasco verde, ahora solo queda esperar.

Narra Jessica:

No soporto que Nick me oculte cosas, en general no soporto que la gente me oculte cosas, pero sobre todo Nick debido a que es mi novio y se supone que debe haber cierta confianza, hemos ido al cine a ver una película y después hemos ido a un restaurante de comida rápida a comer algo.

De camino a mi casa, Nick me acompaña, me habla del club de arqueología y de la arqueología en general, pero casi no le presto atención, la verdad es que no me interesa el tema, sé que se lo tomaría mal si se llega a enterar de esto, pero es que… en el fondo lo aprecio mucho, pero no como un novio sino más bien como un amigo, no quiero hacerle daño, pero eso es lo que siento, no sé que ha podido cambiar en nuestra relación, pero siento que ya no es la misma, que todo es distinto.

Suspiro, debería acabar con esto de una vez.

De repente una sensación extraña me invade por dentro y poco a poco comienzo a sentirme muy mareada, Nick se da cuenta y me agarra del brazo.

-Jessica...¿Te encuentras bien?

Y de repente todo se volvió negro y Nick desapareció.