NOTA: Shingeki no Kyojin y sus respectivos personajes no son míos. Todos los derechos reservados y meh, eso (¿?).
Las siguientes anotaciones son para hacerles notar diferentes puntos dentro del fic:
▪ Esto es un AU (Alternative Universe / Universo Alternativo), del mundo de ahora (mundo moderno/época actual)
▪ Eren es mujer.
▪ Hay OC's inventados por mí e irán apareciendo conforme a cada capítulo.
ADVERTENCIAS: +18 (recuerden, cuidado con lo que leen y esto va para las personitas que tienen menos de dieciocho),fluff, fluff y más fluff:'D
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Capítulo XI: "Me in You"
[Segunda parte]: 'Te has robado mis suspiros'
Las ocho y media de la mañana.
Se escuchó el despertador y después de ello, nada, pues el aparato fue apagado por una mano que salía de entre las cobijas de aquella gran cama matrimonial.
Se escuchó también un quejido, o más bien dicho, un gruñido de parte del hombre azabache que dormía junto a una chica de cabellos castaños. Ella, ante el quejumbroso ruido de su pareja se removió suavemente hasta abrir sus enormes ojos turquesas.
El hombre, abrió sus pequeños y rasgados ojos griseados, observando a su novia despertar justo como él. Ambos se sonrieron adormilados y se acurrucaron el uno y el otro.
Ninguno de los dos se sentía con el ánimo para levantarse.
– Buenos días… – Inquirió ella, estando con sus ojos cerrados y su voz adormilada.
– Buenos… – Respondió el morocho mientras abrazaba a su pareja contra su pecho, debajo de las cobijas. Sus manos bajaron un poco hacia sus caderas, acariciando un poco estas mismas y después, se posaron sobre su vientre.
Este se notaba más grande y redondo; eso era porque Eren ya tenía sus tres meses y medio de embarazo encima. Rivaille, se sentía dichoso de saber que por fin, podría cuidar a Eren durante todo lo restante de aquella etapa.
– Me haces cosquillas… - Espeto ella mientras unas ligeras risitas escapan de sus labios. Levi comenzaba a mover sus manos contra su vientre, de tal forma que empezaba a sentir ligeras cosquillas por ello.
– Lo siento pero, no puedo evitarlo… – Excuso el mayor mientras dejaba de mover sus manos para mirar a la que ahora era su prometida. La contemplo unos instantes antes de descubrirla un poco y bajar su rostro hacia el abultado vientre de Eren.
Ella, ante las acciones de su pareja, se sentó con cuidado en la cama para facilitarle el trabajo al azabache.
Levi se posiciono mejor contra el vientre ajeno, colocando su mejilla contra este mismo.
– Aun no se va a sentir nada… – Dijo Eren mientras bajaba una mano para acariciar los lacios y negros cabellos del mayor.
– Ya es momento de que se mueva, ¿no? – Pregunto el, frotando de forma suave su mejilla contra el vientre de su pareja.
– Ya pronto podrá sentirse, Levi. Solo necesita unas semanas más… – Espeto ella mientras contemplaba lo lindo que se miraba el mayor con su vientre.
– No comas tantas ansias… -
– No es eso.
Desde aquel incidente, me siento más… Atento hacia nuestro hijo. – Se volvió a excusar el, mientras volvía la vista hacia aquellos hermosos ojos aguamarinas de la castaña.
Eren, ante el comentario, rio y después negó con la cabeza.
– ¿Por qué no simplemente admites que estas emocionado porque nuestro hijo vaya a empezar a moverse? – Pregunto ella, sonriente.
– Porque no estoy emocionado… – Contesto el, con ligera molestia.
– Entonces, estas ansioso… –
– Tampoco es eso… – No, no iba a admitirlo pero sí; estaba ansioso y emocionado a la vez por el embarazo de Eren. Su orgullo era el que no le dejaba admitir aquello pero, tarde o temprano aquellos dos sentimientos saldrían de su ser sin darse cuenta.
– Vamos, sabes que no puedes engañarme… – Dijo la trigueña con un aire maternal, acariciando después el rostro de su pareja con sus dos manos. Levi, ante este gesto, simplemente dejo que un ligero sonrojo se hiciera notar en sus pómulos.
– Deja de hacer eso… – Inquirió el, gruñendo de forma suave. Eren sabía perfectamente que él no podía verse como siempre ante esos gestos tan… Lindos, de su parte.
– ¿Hacer qué? – La menor fingió demencia, estando hablándole de forma cálida.
– No finjas.
Deja de jugar sucio… – Espeto el entre suaves gruñidos, mientras dejaba el vientre de su pare para encararla cara a cara, rozando sus narices pero, sin hacer nada más.
– Eres una mocosa malvada… – Comento finalmente, antes de posar un beso en los labios de ella.
Eren correspondió, estando tomándole aun del rostro y acariciando con sus pulgares las mejillas de Levi.
– Mira quien habla de ser malvado… – Comento con sarcasmo la menor mientras seguía acariciando el rostro de su igual.
– Jah~ – Rio el de forma forzada mientras se sentaba en la orilla de la cama para después, levantarse de una vez por todas.
– ¿Qué te apetece desayunar hoy? – Pregunto al momento de comenzar a estirarse.
– Hm, creo que al que debes preguntarle eso es a cierta personita de aquí… – Comento ella, posando sus manos sobre su vientre.
– Ah, ya veo… – Inquirió el morocho antes de volverse a acercar a la cama y posar un beso sobre el vientre de su novia.
– Ey, mocoso.
¿Qué se te antoja? – Espeto de forma suave contra el estómago de la castaña.
– 'Papy~, se me antoja un croissant de queso y leche con chocolate~' – Comento Eren con un tono de voz gracioso, haciendo presencia por su hijo.
Levi ya estaba acostumbrándose a escuchar así a Eren, mientras él le hablaba a su futuro hijo o hija. Eren le había dicho que hablarle si ambos le hablaban al bebé, dentro de un futuro la comunicación y la unión como familia sería más fuerte que nunca. Aparte, él ya sabía de cierta forma aquello por otros medios (Erwin).
– Bien, croissant de queso y leche con chocolate… – Repitió la orden y se acercó después a Eren para posar otro beso sobre sus labios.
– No tardo entonces… – Finalizo el mayor antes de retirarse a la cocina, preparando el antojo de su pareja. Eren, después de corresponder el beso, dejo escapar una suave risita de sus labios para así, acariciar su vientre con suavidad.
Había empezado a notar, que desde aquella reconciliación que se vivió hace unas semanas atrás, no dejaba de suspirar por su pareja ahora. Eso era extraño por el hecho de que cuando comenzaba a conocerlo y del poco tiempo que comenzaron a ser novios, no había pasado eso hasta ahora. Ella no se explicaba el por qué su ser suspiraba así, tan enamorada de Levi.
Era extraño y en demasía.
Aburriéndose de estar sentada en la cama y de esperar, se levantó para ir a hacerle compañía a su prometido. Mientras caminaba hacia la cocina, Eren miro su mano izquierda; en esta se encontraba una argolla de plata, con algunas piedras de jade incrustadas en este mismo. Sonrió para sus adentros y dejo que esa misma felicidad se le viera en el rostro ahora.
Estaba comprometida con el hombre que le había hecho tan feliz hasta ahora. Estaba unida y un paso de estarlo de por vida con ese francés que la había conquistado desde la primera vez que se vieron en ese museo.
Aun no podía creer que Levi le hubiera pedido matrimonio hace apenas tres días…
– "¿Qué dices?
¿Aceptas ser mi esposa, Eren? " –
Recordaba las palabras que le hicieron estremecer de felicidad. Ese "¿Aceptas ser mi esposa?", le había hecho sentir de lo más feliz que jamás se sintió a sus cortos ya veinte años.
Entonces, en cuanto se adentró a la cocina, se acercó a su pareja y le abrazo por detrás, acurrucándose contra ese ancho espacio que era solo de ella ahora.
Levi, al sentir el cuerpo y la calidad de la cercanía que su amada desprendía, volteo un poco su rostro para verla.
– ¿Sucede algo? – Pregunto el, volviendo la vista a terminar de preparar el desayuno. Ella negó en silencio, volviendo a suspirar de forma suave y tranquila. Vaya, quien iba a pensar que ella estaría perdidamente enamorada del hombre que tenía frente suya.
Ese hombre, Rivaille, era el quien le robaba ahora sus suspiros.
– A mi parecer, si sucede algo… – Inquirió el mayor antes de terminar con el desayuno y voltearse para abrazar a Eren ahora y acariciar o hacerle los cabellos castaños hacia atrás, justo como ella se lo hacía en veces. Agradecía a la diferencia de alturas, puesto que así podía el mimar a su pareja tal cual y él quería.
Eren, ante lo dicho ahora por su pareja, volvió a suspirar y dejo que sus acciones hablaran por ella. Busco los labios del mayor para posar los suyos. Le abrazo del cuello con ambos brazos apegando a su prometido contra sí. Levi entonces, comprendió que Eren sentía deseos de hacer el amor, cosa que no le negó en lo absoluto pero, debía de ser cuidadoso puesto que, según los libros que el doctor le había dado a Eren en la primera consulta, leyó que los primeros tres meses eran los que el bebé comenzaba a desarrollarse y que cualquier movimiento brusco o un golpe, ella podía perder al pequeño ser que se albergaba ahí mismo.
Suspiro y correspondiendo al beso ajeno, la cargo, tomándola de sus posaderas para así, llevarla y sentarla en la barra que había cerca de ellos; el inmueble, no era tan grande, así que, podían tener intimidad ahí, sin problema alguno.
Al momento de ser sentada encima del mueble, Eren abrazo con sus piernas al mayor de la cadera y aferrarlo a ella. Levi por su parte, comenzó a llevar sus manos hacia el pecho de la castaña para acariciar sus senos de forma suave.
Y al momento de sentir aquello, Eren gimió suavemente; Levi estaba en ventaja puesto que, como Eren estaba embarazada, esto significaba que la sensibilidad en el cuerpo de la menor era en demasía, tanto, que sus toques la harían rebozar del placer suficiente para que ella se sintiese satisfecha.
Siguió moviendo sus manos sobre los senos de su amada, sin dejar de besar aquellos carnosos y adictivos labios que esta tenia.
Eren se aferró a la espalda del mayor, dejándole actuar sobre su ser. Entre más eran los toques sobre su pecho, un tono carmín muy fuerte se hizo notar en sus pómulos, comenzando a sentir que estos le ardían pero aquello, le agradaba y mucho.
Apretó las ropas ajenas suavemente, sintiendo que el calor aumentaba en su cuerpo, comenzando a pedir con sus gemidos más del azabache y sus caricias.
Levi capto lo que Eren le decía entre sus gestos y su voz, por lo que subió su camisa para dejar ver esos dos hermosos senos color canela, que tanto amaba para empezar a besar estos mismos y después, usar sus labios y lengua para succionar/lamer los pezones semi-erectos de la menor. Agradecía en demasía a su pareja por no usar brassier y de habérselo quitado la noche anterior para dormir más cómoda.
Ante el tacto de la lengua ajena, Eren tembló de placer y se arqueo suavemente, echando la cabeza hacia atrás y apretando ahora los hombros del mayor. Rivaille entonces, paso al siguiente paso; bajo una de sus manos hasta la entrepierna de Eren y, metiendo esta entre el pantalón de la pijama de la menor, busco después el inicio de las pantaletas ajenas para así, tomarse la libertad de acariciar las partes íntimas de la castaña. Con maestría, sus dedos se colaron a abrir los labios mayores de la intimidad fémina de Eren, para después, empezar a frotar el clítoris ajeno con sus dedos.
Sus labios, seguían pegados en los senos ajenos que ya se encontraban lo suficientemente torturados por su cavidad bucal. Entonces, terminando con ello, se acercó al cuello de la menor para morder y marcar este mismo como suyo.
Eren comenzaba a dejarse invadir por el placer. Estaba sintiéndose en el paraíso de solo sentir que Levi acariciaba su cuerpo de aquella forma tan espectacular. Parecía, como si la estuviera esculpiendo a su modo, haciéndola una creación más suya y, así era.
Su cuerpo comenzaba a moldearse debajo del ajeno, delineando cada parte destacable y, detallando cada lugar a la perfección y bien conocido por el azabache.
La de ojos turquesas, comenzaba a sentirse al límite, tanto, que no resistió mas y llego al orgasmo.
Se arqueo un poco más, hasta que su cuerpo se liberó en un precipitado pero muy placentero grito, anunciando su clímax. Rivaille se detuvo un poco en sus acciones, para dejarla respirar unos instantes.
Eren, volvió a pegar toda su espalda a la fría barra, respirando agitado. Sus ojos, se encontraron con los de su amado, quien se deleitaba de verla de aquella forma.
Rivaille, por su parte, se relamió suavemente para después, dejar un poco el cuerpo de la trigueña y así, encargarse de quitarle solamente el pantalón del pijama y su ropa interior. Después, se posiciono mejor entre sus piernas, bajando un poco su pantalón que usaba ahora y su ropa interior; su sexo ya hacia listo para la pronta unión de cuerpos.
Y entonces, después de llevar a cabo algunos preparativos más para poder estar unidos, Rivaille llevo su hombría hacia la entrada vaginal de la castaña y así, dar paso al acto sexual que ellos ya conocían al derecho y al revés.
La danza de cuerpos comenzó de forma lenta; Rivaille no quería lastimar a Eren y menos ahora que ella esperaba un hijo suyo, por lo que se movió lentamente dentro de ella, entrando plenamente en su ser.
Amaba lo tanto que ella estaba apretada. Era un placer muy grande, el estar moviéndose con dificultad, haciendo el trabajo más difícil pero, era exquisito aquel calor que le llegaba a causar todo el esfuerzo y el como la menor apretaba su sexo en demasía.
Eren, como podía, se aferraba a las ropas ajenas, los hombros, la espalda y las manos de su igual, con tal de resistir aquel vaivén que comenzaba a hacerla delirar en el éxtasis. Intentaba mover sus caderas al ritmo de las del azabache pero, por el hecho de que su vientre no le dejaba moverse mucho, ella optaba por que su pareja se moviera a como él quisiese y que contralara el ritmo del momento.
Para ese entonces, se encontraba jadeando y gimiendo estando algo fuera de sí. Se dejó llevar por el placer, mientras su prometido le tomaba mejor de las caderas y seguía embistiendo, hasta intentar llegar al punto que tanto le gustaba a la castaña.
– ¡Ah! ¡LEVI! – Grito la de ojos turquesas en un gemido y al momento de sentir un estremecedor escalofrió en su columna.
Levi había llegado a su punto más dulce y por ello, echo la cabeza hacia atrás, estando aferrando sus manos ahora a los brazos del morocho; ella intentaba resistir todo aquel éxtasis, con tal de que el mayor también llegara culminar junto con ella.
Y entonces fue cuando el mayor se dio cuenta que había tocado el punto 'G' de Eren, por lo que, trato de entrar más de lleno en ella, claro, estando consiente de ser cuidadoso, por su hijo y por ella. Con cuidado y sin salir de su interior, la tomo en un abrazo para ir ahora a sentarse en una de las sillas del comedor, en donde dejo a Eren encima suyo. Su espalda comenzaba a dolerle por el esfuerzo que hiciera en moverse y por aquellos estremecimientos de parte de su columna que le marcaban lo poco que le faltaba para culminar.
Eren al estar sentada sobre él, de forma instintiva comenzó a mover ahora sus caderas como podía, dando ligeros saltitos sobre su pareja.
Levi comenzaba a jadear un poco más pesado y a gruñir más alto. Eren comenzaba a subir más su libido y eso, era algo realmente agradable para el azabache. Parecía como si el embarazo estuviera haciendo ver a Eren como Levi jamás creyó verla después de un buen tiempo de conocerla.
Fue entonces, cuando sus manos bajaron de nueva cuenta a sus caderas, apretándolas suavemente y ayudándola a moverse arriba y hacia abajo.
No obstante, dejo su excitación atrás por unos instantes al sentir que sus manos rozaban apenas el pequeño y abultado vientre de la castaña. Sus manos se posaron esos pequeños momentos en este mismo, acariciándolo con sumo afecto. Ahí estaba el producto culminado entre su amor y el de Eren.
Ese pequeñito que crecía dentro de la mujer a quien amaba, estaba ya haciéndose notar, en minoría pero, ahí estaba.
Sonrió para sus adentros y, cuando sintió un ligero espasmo en su parte baja, en su abdomen, se percató que estaba a punto de llegar al orgasmo; por lo que tomo mejor a la menor de las caderas para así, embestir con un poco más de fuerza hasta culminar, ahogando en un gruñido el gemido que casi se le escapaba de sus labios.
En el caso de Eren, siguió moviéndose hasta que por tercera vez, hecho la cabeza hacia atrás y dejo escapar un último gemido lleno de placer al momento de llegar al orgasmo, justo al mismo tiempo que Levi lo hizo. La menor sintió como aquel espeso y caliente liquido inundaba su ser, por lo que, escondió su rostro en el hueco que había entre el cuello y el hombro de su pareja y lo abrazo de la espalda, enterrando un poco sus dedos en la carne de esta.
Jadeantes y cansados, ambos amantes se abrazaron, sintiendo el cómo su respiración se unía en una sola mientras se recuperaban después de ese encuentro tan incitante. Levi subió sus manos hacia la espalda de Eren para acariciarla suavemente, tocando con sus dedos la parte sobresaliente de su columna vertebral. Rozo ese contorno con suavidad, estando regulando su respiración al igual que ella.
Pronto, se volvieron a ver cara a cara, y se besaron. Ambos se encontraban satisfechos y a gusto ahora….
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Y fuera de Paris. En Londres, Inglaterra.
Casa de los Smith…
– Kampfer~ – Decía divertida la esposa de Smith, estando jugando con el bulldog que tenían de mascota. Ella y el perro, estaban en el sillón; Annya ya no podía estar tanto tiempo en movimiento, puesto que su abultado vientre no de lo permitía del todo.
Erwin, al ver a su esposa sonreír divertida, él también lo hizo, pero de forma tranquila. Ver aquella sonrisa de su amada esposa, le hacía recodar lo feliz que estaba junto a ella. Entonces, sin aguantar más, se acurruco contra ella, abrazándola con sus hercúleos brazos pero sin llegar a apretujarla. La rubia, ante el comportamiento cariñoso de su esposo le miro curiosa y ladeo la cabeza con suavidad.
– ¿Mi amor? – Pregunto ella, estando acariciando distraídamente a Kampfer. Erwin no contesto por el momento; solo oculto su mirada entre los cabellos de su esposa.
– No sucede nada, cielo…
Tenía ganas de abrazarte, es todo… – Contesto el, suspirando a gusto junto a su mujer. Ella, solamente sonrió, volteando el rostro hacia el ajeno, besando la barbilla del más alto.
– Te he visto muy cariñoso últimamente. ¿A qué se debe tanta atención y tantos mimos? – Pregunto ella divertida acariciando ahora una de las mejillas de su esposo. Erwin, sonrió ante la pregunta y alejo su rostro suavemente de donde lo tenía escondido para observar a su mujer.
– Me siento feliz… – Dijo el, mientras tomaba uno de los largos mechones rubios de Annya y acercaba estos mismos a sus labios, para besarlos.
– Y, sé que será tonto que te pregunte si lo estas por nuestro bebé cuando eso se te nota a leguas, pero, quiero saber si es por otro asunto… – Inquirió ella, observando las acciones de su marido. El, asintió, mientras se acomodaba lo mejor posible y cerca de ella.
– Estoy feliz por Lance. – Musito el, estando ahora observando a Annya.
– Ah, comprendo.
¿Sabes? A mí también me alegra bastante que sea feliz a lado de esa chica, Eren…
Se ve que está ansioso por casarse y ser padre… –
– Si, y por más que lo oculte, se nota en su mirada un brillo diferente al que siempre suele tener… – Annya asintió ante lo dicho por su esposo y se acurrucó más contra él.
Y cuando menos lo esperaron, llego el tiempo tan ansiado por ambos padres.
Annya sintió una ligera punzada en su vientre, cosa que le hizo quejarse con suavidad. Erwin, recayó de nueva cuenta su atención en su esposa y sus acciones.
Otra punzada. Annya dejó escapar un muy ligero gemido de sus labios, tomando su blusón azul con una mano y la otra, aferrándose a la ropa de su esposo.
– Annya, amor… – Dijo el hombre rubio con preocupación ahora, mirando a su esposa en todo momento.
– E-erwin… – Musito ella de manera quejumbrosa, dejando escapar unas ligeras lágrimas de sus viólaselos orbes. El rubio, ante esto, tomo el rostro de su mujer, acariciando las mejillas con sus dedos pulgares.
– Annya, cielo, ¿Qué sientes? – Pregunto el preocupado, besando los labios de su mujer, para tranquilizarla un poco y que le hablase.
La rubia, ante las atenciones de su esposo, tuvo que ignorarlas un momento para tratar de hablar sin quejarse o hacer el mayor esfuerzo por no hacerlo.
– E-erwin… Él bebé…
Y-ya viene… –
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– "¡Ah, perdóname… apenas acabo de despertarme… estoy toda despeinada…! –
El principito no pudo contener su admiración:
– ¡Qué hermosa eres! –
– ¿Verdad? – Respondió dulcemente la flor. – He nacido al mismo tiempo que el sol –
El principito adivinó exactamente que ella no era muy modesta ciertamente, pero ¡era tan conmovedora!" – Y esa era la voz de Rivaille leyendo, mientras se encontraba sentado en la cama, con la espalda recargada en el respaldo de esta.
Una de sus manos sostenía el libro titulado 'Le Petit Prince', y la otra ya hacia sobre el vientre de Eren. Los dedos del azabache acariciaban aquel abultado estomago que era cubierto por las ropas de la castaña.
Eren, quien estaba sentada a lado de Rivaille, recargando su cabeza contra uno de los hombros del mayor y siguiendo la lectura, suspiro tranquila ante el contacto de la mano de su igual. Se sentía tan afortunada de estar escuchando a su prometido leyéndole a su futuro hijo. Ver a Levi con lentes, estando leyendo en voz alta, era algo realmente tierno y más, si le estaba leyendo al bebé.
Después de que su mirada se encontró con la de él, ella sonrió y el también.
Paso un instante para que Levi se acomodara ahora con la cabeza en el vientre de su prometida, siguiendo con la lectura. Eren, le acaricio los cabellos en el proceso de que Levi leía hacia su pequeño. No obstante, la lectura fue interrumpida por un pequeño sobresalto de la de ojos turquesas; ante esto, Rivaille reacciono en incorporarse para verle frente a frente y ella, bajo sus manos hacia su vientre con un aire sorprendido.
– Se movió… – Dijo la de ojos aguamarinas, sorprendida y emocionada.
El mayor entonces paro su lectura para quitarse los lentes y dejar tanto el libro como estos mismos en la mesita de noche más cercana y volver a posar lo que era su oreja derecha y su mejilla del mismo lado sobre el estómago de la menor.
– ¿Estas segura de que lo hizo? – Pregunto Levi con un aire sorprendido, sin despegar su oído y su mejilla del vientre ajeno.
– Si Levi. Se movió…
Para ser más precisa, fue una patadita… – Inquirió ella, mirando de manera curiosa al mayor.
El morocho simplemente se dedicó a estar atento hacia el vientre de la trigueña. No había respuesta entonces desde el momento de que Eren le dijo que el bebé se movió, por lo que suspiro pesado, con un ligero tono de resignación.
Y cuando el azabache soltó un bufido molesto, un ligero golpecito se hizo presente justo donde Levi se recargaba para escuchar. El de ojos griseados abrió los ojos sorprendido, incorporándose de nueva cuenta hacia su pareja. Ella sonrió de forma maternal, riendo después al ver el rostro sorprendido de su pareja.
– No puedo creer que sea capaz de ver esa faceta tuya… – Dijo Eren mientras sonreía cálidamente hacia el azabache.
– No me juzgues. Nuestro hijo ya se hizo presente, tengo que estar emocionado, ¿no es así? – Se excusó el mientras se acercaba a su novia y rozaba su nariz con la de ella. Eren simplemente asintió, correspondiendo a aquel beso esquimal que el azabache le está proporcionando suavemente. Pero el asunto alegre y conmovedor para ambos futuros padres fue arrebatado por una llamada proveniente del celular de Rivaille.
Tomo entonces su teléfono de mala gana de la otra mesita de noche y contesto. Ni siquiera se fijó en el número antes de contestar…
– ¿Quién habla? – Dijo el, estando con un ligero semblante molesto. Entonces, una voz conocida y chillante se hizo presente del otro lado del aparato móvil.
– "¡RIVAILLE! ¡AANNYASELEROMPIOLAFUENTEYESTAENTRANDOENPERIODODEPARTO!" – Al momento de escuchar su nombre entre gritos, el mencionado alejo su oído del aparato e hizo una mueca. Si, definitivamente esa era nada más y nada menos que Hange emocionada hasta los ovarios (¿?)…
– Cuatro ojos, te voy a pedir que hables como humano, por favor…
Acabas de interrumpir algo… – Dijo Levi con molestia, mientras suspiraba pesado. Eren, quien estaba presente ahí cuando su novio contesto la llamada, ladeo la cabeza con curiosidad.
Entonces fue cuando Hange se le escucho que exhalaba de forma profunda para explicarle el por qué le había llamado.
– "¡Llamo el Golden Retriever, diciendo que su King Charles Spaniel va a parir cachorros!" – Decía la mujer castaña en claves mientras Rivaille comenzaba a trabajar en su mente para adivinar aquellos términos. Y después de varios instantes de pensar, una cierta mueca de sorpresa se hayo en su cara.
– ¿Dices que Erwin va a ser papá, ahora? – Pregunto el, mientras observaba a Eren. Ella, se acercó con cuidado a Levi para escuchar un poco mejor la conversación.
– "¡Sí!" – Dijo Hange emocionada.
– "Annya comenzó a sentirse mal desde las once de la mañana y ahora, ¡esta en trabajo de parto!" – La pareja se quedó sorprendida ante el hecho y fue cuando Eren también sonrió con suma emoción al escuchar la noticia. Fue entonces cuando Eren se dio la libertad para proponerle algo a su pareja ahora…
– Vamos con ellos, Levi… – Dijo con suma emoción ahora ella.
– Annya me ha ayudado mucho con mi embarazo, debo de regresarle el favor… – Pidió la menor, mientras que hacía gestos a los que Rivaille no podía negársele. Entonces, después de pensarlo bien, tomo aire un poco y lo expulso, para volver a hablar por teléfono con su atolondrada amiga.
– Dile a Erwin que estaremos en Londres en unas horas para ver al crio… – Espeto el azabache, sintiendo como Eren después posaba un beso sobre una de sus mejillas y después de observarla, se fijó que se levantó de la cama apresurada, para empezar a hacer una maleta rápidamente. Ante una afirmación por parte de Hange, Levi colgó para imitar a Eren….
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– ¡AHHHHHHHHHHHH! – Se escuchó un grito de dolor de una mujer, proveniente aquella habitación blanca. La mujer estaba dando a luz ahora y las enfermeras que le acompañaban estaban animándola a descansar y después a que volviera a hacer esfuerzos.
Un hombre rubio permanecía a su lado, tomando su mano con algo de fuerza mientras ella pujaba y hacia enormes esfuerzos por que aquel bebé en su interior saliera. Efectivamente, aquellos eran Erwin y Annya.
La mujer de cabellos rubios, estaba tomando con demasiada fuerza a su pareja. El dolor era insoportable, demasiado.
Annya sollozaba en veces por el dolor tan grande que le causaba ahora aquello, pero, se alegraba en demasía que Erwin, su esposo, estuviese ahí con ella en ese momento tan crucial de su vida.
En parte, el rubio desde antes, ya ansiaba el estar ahí, haciéndole compañía a su esposa en el nacimiento de su hijo o hija.
Así es, ninguno de los dos padres sabían que sexo seria su hijo por venir puesto que Annya prefirió dejarlo en sorpresa. A Erwin no le pareció mucho eso pues desde que su esposa había salido embarazada; el ya fantaseaba con tener a una nenita rubia de ojos viólaselos y cejas pobladas. Pero, después recayó que Annya lo estaba poniendo a prueba; su esposa quería hacerle saber que, no importaba lo que su futuro hijo o hija fuese, ambos lo amarían tal cual era.
En fin, el rubio nunca le reclamo a su cónyuge del asunto y así se quedó el asunto: Sabrían el sexo del bebé, hasta el nacimiento de este mismo.
Y ahora, después aquella larga espera, las ansias eran más grandes de conocer al pequeño ser que estaba por nacer, puesto que ya estaban a punto de tenerlo o tenerla entre sus brazos, contemplando a aquel hermoso ser que habían creado entre ellos.
Erwin se mantuvo junto a su amada esposa en todo el parto. Él le daba palabras de aliento como 'Te amo', 'todo estará bien', 'falta poco', 'tú puedes, mi amor'; Annya agradecía esos pequeños gestos de afecto de su esposo, mientras ella estuviese haciendo la labor de dar a luz. Le hacían sentirse fuerte y seguir con aquellos grandes esfuerzos.
No obstante, el sufrimiento de la rubia se dio por acabado cuando ella dio un último alarido de dolor. Aquello, se dio acaparado por un llanto más fuerte que el de ella, proveniente de una vocesita algo ronca y frágil. La doctora que atendía a Annya, ya hacía con un pequeñito ser entre sus manos quien lloraba con fuerza, dando a entender que estaba vivo y lleno de energías. La mujer corto el cordón que unía a la madre y al bebé para con cuidado, dejarlo a manos de las enfermeras que le ayudaban.
Eso significaba una sola cosa…
El pequeño y primer bebé de la familia Smith había nacido. Annya por fin descanso de sus enormes esfuerzos, dejando de apretar la mano de su esposo. Erwin, observo en todo momento al bebé quien era cargado por una de las enfermeras para limpiarle, medirle y pesarle.
Una vez que dio un gran suspiro de alivio, su vista recayó a continuación en su esposa quien respiraba pesado y con cansancio; ante esto, llevo una mano de la rubia hacia sus labios para besar el dorso y la palma varias veces.
El hombre de ojos azules sonrió feliz, muy feliz hacia su mujer y bajo a besar la frente de su igual con sumo cariño. Después, le hizo a un lado los cabellos que ya hacían estorbando sobre su rostro, para acariciar este mismo. Los esposo se miraron mutuamente, dándose amor entre ellos con su mirar. Annya sonrió cansada hacia el e Erwin también sonrió hacia ella de forma agradecida.
– Estuviste excelente, mi amor... – Dijo el en susurro, recargando después su frente con la de su esposa. Annya cerró los ojos por unos instantes, sintiéndose plenamente a gusto con la presencia de su esposo frente suya.
Y después de tanto, vino un tierno beso entre ellos, siguiéndose observando con sumo amor entre ellos.
Una de las enfermeras, se dio la tarea de decirles a los padres (e interrumpirlos también en su momento amoroso) sobre las características de su primogénito…
– 'Peso cuatro kilos y medio. La estatura es de 53 centímetros. Cabello rubio, cejas ligeramente pobladas y llora muy fuerte; eso significa que tiene pulmones en un excelente estado... '– Espeto la enfermera hacia la pareja, mientras ambos alcanzaban a escuchar con atención a su bebé llorar. Erwin se sentía orgulloso de que su pequeño tuviera unos pulmones fuertes y bien desarrollados.
Al mismo tiempo, Annya, quien estaba muy cansada, se fijó como envolvían al bebé en una manta color azul pastel.
– Es… Un niño… – Dijo ella, sonriendo apenas con suma emoción al ver que ya se lo llevaban para que madre e hijo se encontraran por primera vez. Erwin, le ayudo a la enfermera a colocar a su varoncito a lado de su esposa, sobre la almohada.
Por fin, los Smith tenían consigo al pequeño ser que habían esperado por esos largos nueves meses. Annya, miro a su pequeño y rio con algo de torpeza. Estaba sumamente emocionada de que por fin, se había convertido en madre de un hermoso niño.
El pequeño, en cuanto estuvo al lado de su madre, sintiendo el calor de esta, dejo de llorar y se acurruco entre la manta azulada que le habían puesto alrededor de su cuerpo.
– Amor… – Musito el rubio, mientras se acostada a lado de su mujer, para poder contemplar a los dos ahora. Annya, con cuidado, se hizo a un lado para que su esposo se acostara con ella. Erwin, se dignó a besar el hombro que tenía más cercando de su mujer, abrazándola con suavidad.
– Gracias… – Susurro el de ojos azules, acariciando como podía una de las manitas del pequeño. Annya, ante las palabras de su esposo, sonrió plenamente, volteando un poco su rostro para observarle.
– Gracias a ti, Erwin, por darme la oportunidad de ser madre de un hijo tuyo… – Dijo ella al momento de acercarse a besar los labios del más alto. Erwin correspondió y después se fijó en su pequeño hijo, quien abría sus ojitos de poco en poco. Para la sorpresa de los dos, el color de los orbes del menor era azul índigo; Erwin se vio curioso ante eso. Su esposa, sonrió suavemente y acariciando con cuidado el pecho de su hijo.
– Yo quería que fueran violetas… – Comento el esposo, mientras besaba la sien de su esposa.
– Pues, al parecer, fue una pequeña sorpresa que no esperábamos – Contesto ella, acariciando ahora el rostro de su hijo con las yemas de sus dedos.
La familia duro un rato así junta, hasta que otra enfermera se acercó a la camilla para ver a la familia.
– 'Lamento molestarles señores Smith. Debo llevarme al pequeño para que lo revisen de todo a todo y le tomen huellas de los pies para el certificado de nacimiento pero…
Lo primero que necesito, es el nombre del recién nacido… '– Comento la mujer mientras observaba a la pareja.
Erwin y Annya se miraron unos instantes, para después, sonreírse mutuamente mirar a la mujer con ropas color pastel y figuritas de colores.
– Kyle… – Respondieron los dos al unísono al momento de que la enfermera asintiera ante lo dicho por los padres del menor. La mujer entonces se acercó a la camilla y cargo con cuidado entre sus brazos al pequeño rubiecito para al final llevarlo consigo a los cuneros.
Los dos esposos se quedaron abrazados, aun acostados en aquella cama de hospital.
Annya no pudo más con el cansancio y se quedó dormida entre los brazos de su marido, dejando que este mismo le consintiera mientras comenzaba a descansar.
Erwin sabía lo agotada que estaba su mujer, por lo que dejo un último beso en su mejilla para así dejarla descansar e ir a ver el a su pequeño Kyle.
Entonces se levantó de la camilla, le dio una última mirada a su esposa para salir y encaminarse al cuarto de los cuneros. Al llegar al lugar, el rubio pudo distinguir a su hijo, quien era revisado por una de las pediatras del hospital. El pequeño se miraba curioso ante todo lo que estaba a su alrededor; Erwin sonrió paternalmente ante el cómo su pequeño movía de un lado a otro. Eso le hacía ver que Kyle sería muy activo durante su crecimiento y eso, era sumamente bueno.
Después, se fijó como le colocaban algo de ropa que Annya había escogido meses atrás y que la habían llevado en una maleta (una pañalera) para ese día en especial. La misma enfermera que había ido, le coloco ropita de color verde pastel; como la madre del pequeño había elegido que no quería saber el sexo del bebé hasta su nacimiento, Erwin se dio la tarea de comprar ropa unisex 'en caso de'.
En fin, al final, observo como su pequeño fue colocado en uno de los cuneros, con todo y ropita nueva puesta. Kyle seguía moviéndose algo inquieto, observando con esos dos ojitos color índigo todo el mundo nuevo que ya hacia frente suyo.
Por otro lado del cristal de aquel cuarto, estaba Erwin observándolo con ese aire paternal que todo padre tenía al ver a su primer hijo ahí, en esa habitación.
En su mente, el rubio mayor nunca se imaginó sentirse el hombre más feliz del mundo; tenía a su bella y amada esposa, quien le había dado todo el amor necesario después de un matrimonio fallido. Ahora, tenían un hermoso hijo que se había logrado gracias al amor que se tenían su bella Annya y el.
Ya no le podía pedir más felicidad a la vida. Ya lo tenía todo y, no necesitaba más ahora…
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– ¿Se imaginan cómo será el bebé de esos dos?
¡Precioso! – Dijo la castaña de lentes, desde su asiento del avión, mientras observaba como Eren sonreía divertida y Levi se acurrucaba contra su prometida, como si se tratase de un niño pequeño con juguete nuevo.
– Si, de seguro se parecerá mucho a la señorita Annya… – Espeto la castaña mientras miraba de reojo a su pareja.
– Sí. Sera muy bonito el nene, pero, no sé por qué siento que tendrá las enormes cejotas de Erwin…. – Dijo la castaña mayor, mientras se cruzaba de brazos y se ponía a pensar.
– ¿Podrían guardar silencio?
Quiero dormir… – Dijo entre gruñidos el azabache, abrazando por el vientre a su novia. Eren, suspiro tranquila y beso la frente de su novio. Hange observo al azabache y dejo escapar una muy quisquillosa risa de sus labios.
– Parece que el pequeño Lance quiere tomar una siesta… –
– Guarda silencio, jodida loca… – Se defendió el mayor, abrazando más a Eren y dejando besos sobre el vientre de esta. Ella simplemente sonrió divertida, observando a ambos.
– Al gato Rivaille le gusta cuidar de su hembra demás~ – Molesto de nueva forma la mayor, mirando al morocho de aquella forma.
– Zóe, estoy tentado en darme la molestia de levantarme de mi asiento e ir a sentarme junto a ti, para darte un buen golpe en las costillas y fracturarlas, una por una… – Gruño el mayor en amenaza, dejando de abrazar a su novia por unos instantes. La mencionada rio en alto y negó después con la cabeza.
– Bien, bien. Me abstendré a molestarte por dos horas… – Comento Hange mientras tomaba una revista que había guardado en su bolso para empezar a leerla.
Ante lo dicho por la mayor, Levi simplemente bufo y se volvió a acurrucar contra Eren, quien simplemente miraba lo "bien" que se llevaban estos dos amigos…
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Pasaron unas tres horas aproximadamente y Hange, Levi y Eren ya hacían en Londres, yendo con todo y sus maletas a ver a los Smith y al nuevo miembro de la familia.
Al abordar en el aeropuerto, Hange llamo a Erwin para preguntarle en que hospital estaban. Le pidió a Levi que buscara la dirección en su celular y así lo hizo. Cuando obtuvieron la dicha dirección, decidieron tomar un taxi para llegar de aquella forma al hospital donde Annya había dado a luz.
Pasó el tramo de media hora y por fin, llegaron al lugar indicado.
Se adentraron al edificio, preguntando por Annya Smith y fue cuando una enfermera les indico donde estaba la habitación.
Subieron en el elevador para llegar más rápido y por fin, llegaron a la habitación indicada.
Primero, se pusieron a esperar en una pequeña sala de espera que había cerca, para llamar a Erwin y avisarle que estaban ahí. Hange le llamo y entonces, colgó casi de inmediato, cuando el rubio le dijo que iba a su encuentro.
Y por fin, el rubio los recibió a los tres con una sonrisa. Se saludaron mutuamente entre ellos y les invito a pasar a ver a su esposa y al pequeño.
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Se escuchó el cómo tocaban la puerta de la habitación. Dentro de esta, se escuchó un suave y cansado 'Adelante'.
Erwin abrió la puerta ante la respuesta, encontrándose con su mujer, quien alimentaba al pequeño Kyle. Dejo pasar entonces a sus amigos. Para entonces, la primera en ir a ver al bebé fue Hange, quien se encontraba sumamente emocionada al ver a Kyle.
– ¡Lo sabía!
¡Tiene tus cejotas, Erwin! – Dijo ella victoriosa, mientras el rubio arqueaba una ceja y se cruzaba de brazos. Annya rio suavemente y negó con la cabeza.
Entonces, la segunda en acercarse a ver a Kyle, fue Eren, quien seguía tomando la mano de Levi en todo momento. Annya, sonrió a la joven castaña y descubrió un poco más a su hijo para que fuera mejor visto por los presentes.
Eren, al distinguir mejor al menor, dejo que un aire de emoción se hiciera presente en ella, haciendo que en su mirar se mirase un aire lleno de intriga y emoción a la vez.
– E-es hermoso, Annya… – Comento la joven de piel canela, teniendo sus enormes ojos turquesas posados en el pequeño que se alimentaba de leche materna.
Annya sonrió cálidamente ante el cumplido de la menor, notando su emoción a flor de piel.
– Gracias Eren.
Y pronto será tu turno de estar así; feliz y dichosa, por haber dado vida a un ser tan frágil y hermoso… – Contesto la rubia, mientras posaba la vista en su hijo, quien seguía comiendo de su pecho.
La castaña, asintió ante lo dicho por la mujer de ojos violetas y siguió mirando al pequeño rubiecito comer del pecho de su madre.
El que no pedía detalle tampoco de las expresiones de Eren, era Levi. Desde que habían entrado al hospital, le miraba con ciertos nervios y ahora, presentía que lo estaría aún más después de haber visto al hijo de Erwin.
Sabía que Eren tendría muchas emociones encontradas; esta vez, no dijo nada, dejando que Eren sintiera todo aquello. Y a pesar de que se le dificultase el admitirlo, el también comenzaba a sentirse extraño, entre nervioso, neutral, emocionado, curioso. Esos, eran los sentimientos que un padre primerizo tenia al saber que estaba en espera de su primer hijo.
Pero aún les quedaban siete meses más para aprender a dominar esas emociones. El, necesitaba prepararse para saber qué hacer cuando su hijo naciera y de igual forma, necesitaba ayudar a Eren a estar lista para ese momento crucial para ambos.
No la dejaría sola por nada del mundo ahora. Ni loco le haría enfrentar a una responsabilidad tan grande como esto…
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– Así que, ¿te propuso matrimonio? – Pregunto Annya hacia Eren un rato después de haber terminado de darle de comer a Kyle. Ambas se encontraban solas en la habitación mientras que Erwin cuidaba de su pequeño en otro lugar, junto con Hange y Levi, quienes discutían sobre el color tan peculiar en los ojos del rubiecito.
Eren, asintió con un ligero tono carmín en sus mejillas, observando a la mujer de ojos violetas, quien sonreía suavemente ante lo que le había contado.
– Que bien~… – Espeto Annya, sonriendo aún más contenta por ello.
– Y, ¿Cómo es el anillo? – Pregunto curiosa la rubia, mientras Eren, de cierta forma cohibida, dejaba ver su mano izquierda, donde ya hacia aquella argolla.
– Oh, es precioso~.
Lance sí que se tomó la molestia de escogerlo especialmente para ti. – Dijo la mujer rubia, mientras seguía sonriéndole a Eren. La castaña, asintió, volviendo a recordar ese acontecimiento del compromiso entre ella y su novio.
Y sin siquiera darse cuenta, un suspiro suave y distraído salió de sus labios.
Oh no, otra vez. Esos suspiros la hacían ver rendida ante el francés, pero, ¿Qué podía hacer al respecto?
Estaba enamorada de él; no se podía hacer más por ello.
Annya noto aquello y dejo entonces escapar una suave risita de sus labios. Eren se sobresaltó un poco, sonrojándose aún más por aquella reacción de la rubia.
Ni se dio cuenta cuando suspiro, por lo que no había entendido el por qué la mujer había reído ahora.
– ¿Levi te ha robado los suspiros, cierto? – Pregunto Annya mientras Eren se encogía un poco en su asiento. La rubia negó suavemente con la cabeza y miro con atención a Eren.
– Es normal Eren.
Cuando uno está perdidamente enamorado, los suspiros son una señal de ello. Créeme, yo también estaba como tu cuando me comencé a convencer de que estaba realmente enamorada de Erwin… – Confeso ella, dejando que un leve color rosa se hiciera presente en sus mejillas ahora. Eren, ante lo dicho por ella, le miro atenta, con cierta curiosidad.
– ¿Erwin, sigue robando tus suspiros, Annya? – Pregunto la menor, mientras jugaba un poco con sus manos. La mencionada, miro de forma cálida a la de piel canela y bajo la vista con cierta vergüenza, estando con sus pómulos ligeramente rosados.
– Sí. – Contesto ella, muy segura de ello.
– Y estoy tan feliz de que el haya sido el hombre por quien yo he suspirado después de cuatro años de estar juntos… – Espeto ella, volviendo la vista hacia Eren.
– Te aseguro, Eren, que Lance es un buen chico y, apuesto por mucho, a que serás muy feliz a su lado… – Concluyo, antes de sonreírle con más calma….
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¡Charan~~~~! ¡AY, STAAAAAAHP SANZ!(¿?)
Me he robado el alma al aire, para dártela en este suspiro~ (8)
¡MUY BUENAS QUERIDOS Y QUERIDAS!
Levichou reportándose~.
Tarde, pero reportándose~…
¿Cómo se encuentran? Yo bien y con mucho FRIO pero, espero que ustedes estén EXCELENTES:3
Como ya se habrán dado cuenta, ¡ESTOY LOCA POR ESA CANCION!
Tanto, que me he tomado la iniciativa de que hare un fic especial gracias a esa canción del maestro Alejandro Sanz:D . Ese fic, será publicado próximamente y será una historia diferente a YAPBNFM.
Les cuento como paso esto:
No sé cómo paso pero, esta semana me acorde de esa canción así a lo cholo(¿?) y desde antier la estoy escuchando. También he estado escuchando la de 'Cuando nadie me ve' y me ha dado una gran idea para este fic, que la verán más adelante.
Sera sorpresa para todos ustedes, como regalito adelantado de Navidad:3
Les aviso que, ¡POR FIN SALI DE VACACIONES!, por lo que significa que estaré subiendo los capítulos más seguiditos por compensación de que los he estado dejando muy colgados con la historia.
Bueno, ya avise arribita que les daré un regalito especial de navidad en este fic (que creo que serán dos sorpresas, ahora que lo pienso mejor:'D).
Me disculpo por la espera que han hecho para la actualización pero, tenía que sacar ideas para planear y plantear bien el capítulo; y, como les pregunte el capítulo pasado que si me estaba yendo algo rápido en el fic, trate de empezar a hacerlo un poco más calmadito para el deleite de todos y todas:3
Otra cosa que les quería decir del por qué no he estado aquí, es que fue que me entere que… ¡EN TRES DIAS (posiblemente) SALDRA EL OVA DE SNK!
No tienen idea de cómo he extraño a Hiroshi Kamiya haciendo de Levi D':
También, vi por ahí en Tumblr, un pequeño tráiler del CD drama de AoT, que saldrá próximamente. Son 15 minutos de estar escuchando pelear a Levi con Mikasa:'D. Presiento que va a estar RE-BUENO:'D.
Estoy sumamente emocionada por ello, aparte de que ya salió el capítulo 52 del manga y HAY MUSHO (¿?) RIREN/ERERI.
Ah, mi fangirlismo (¿?) está a full ahora:'D
¡En finnnnnnnnngh!(¿?)
Ya están avisados de las prontas sorpresas que hare y cuando.
Y para terminar, les recuerdo que me pueden seguir por la cuenta de rol que les he marcado en mi perfil, aquí mismo:3.
¡Muchas gracias por su espera, por sus follows y sus reviews! (Si los leo, pero me da flojera contestarlos:'3)
Nos vemos pronto~.
¡SALUDOS!:D
