Capitulo 11: Se acerca el final
Gritos. Lo único que Temari podía escuchar eran los gritos de Shikamaru siendo su corazón romperse en pedazos cada vez más pequeños con cada uno de ellos. Él estaba sufriendo, lo estaban torturando y ella solo podía escuchar mientras las horas parecían mas rápido de lo que deberían haciendo que el momento del sacrificio se acercara sin que pudiera hacer nada para evitarlo. Si bien pudo engañar a Tetsu para llevarla al castillo, Yami pareció sospechar algo porque inmediatamente ordenó que la encerraran en esa celda que impedía la manipulación del chakra.
No podía esperar ser liberada por sus compañeros de misión. Ellos debían estar escondidos en alguna parte fuera del castillo, incapaces de entrar debido al ejército de Yami conformado tanto por ninjas y espíritus. Se sentía tonta por haberse dejado llevar por sus emociones sin detenerse a considerar verdaderamente el alcance del poder de su oponente.
"Fallé a mi promesa"
Pensó recordando como tiempo atrás, semanas antes de su llegada a Konoha en esa misión especial de intercambio, se había enterado de que Shikamaru había sido atacado por rebeldes desconocidos. En esa ocasión se prometió que lo protegería, un instinto que desconocía porque la invadía sabiendo que él podía perfectamente defenderse, pero que su hermano debió de percibir al nombrarla voluntaria para el kirikae.
Quizás fue el clima frío, la oscuridad o el cansancio sumado a la impotencia, pero sus ojos comenzaron a sentirse pesados quedándose dormida antes de que se diera cuenta.
Mientras tanto, Naruto veía el ejército de Yami rodeando el castillo. Dentro de veintinueve horas empezaría el sacrificio y ellos permanecían inmóviles en su posición, escondidos entre unas rocas intentando idear un plan para entrar sintiendo que un enfrentamiento cuerpo a cuerpo sería un acto suicida.
– ¡Hay que hacer algo! – Gritó Naruto sin poder aguantar más el sentimiento de impotencia que le invadía recibiendo un golpe por parte de Sakura que le exigía que se callara.
…
– ¡Esto es realmente divertido! ¡Sonríe! La vida es corta para tener esa cara. Es muy corta y la tuya lo es aun mas – Reía histérica Yami a la par que caminaba en círculos alrededor de Shikamaru.
Él no prestaba atención a sus palabras. Le daba igual si ella quería mostrar su superioridad, lo único que deseaba era que todo terminara de una u otro forma. El dolor que había estado experimentando superaba lo que podía soportar haciendo que su única lamentación fuera que moriría sin antes poder decirle a Temari lo que sentía por ella.
Su falta de resistencia a los espíritus Ki aumentó la sádica sonrisa de Yami notó que mentalmente felicitó a Kisho por su jutsu de influencia que, sumado al dolor físico, debían de ser suficientes para que deseara la muerte. Satisfecha de que esa parte de su plan ya no era un problema, se dirigió a encargarse del último cabo suelto: Temari.
