Los personajes le pertenecen a Nobuhiro Watsuki pero yo me he enamorado de casi todos ellos, por eso los tomo prestados.

Viaje a Edo:

Por la noche Kenshin estaba reunido con Sanosuke y Aoshi, les dijo:

- Quería contarles que mañana voy a Edo

- ¿A Edo? - preguntó sorprendido Sanosuke

- Sí, necesito hablar con el emperador, quiero convencerlo de que anule mi matrimonio con Megumi-san.

- El emperador es terco Kenshin, creo que te costará mucho obtener una respuesta positiva - dijo Aoshi

- Lo sé, pero debo intentarlo

- Entonces quiero pedirte un favor - dijo Aoshi mirándolo fijamente

- Claro, dime - le dijo Kenshin mirándolo con curiosidad

- Hace unos días confirmé quién es la novia que te espera en Kyoto, se llama Misao y es una chica muy especial para mi

- Entiendo - dijo Kenshin - haré lo posible

- No tiene fiebre - dijo Sanosuke poniendo su mano en la frente de Aoshi

- ¡Pero qué te pasa! - exclamó Aoshi quitando su mano de encima

- Nunca esperé que tuvieras esos esos sentimientos cubo de hielo - le dijo Sanosuke divertido

- Más te vale que dejes de decir tonterías - dijo Aoshi mirándolo con su acostumbrada frialdad

- Chicos basta - dijo Kenshin

- Está bien, está bien - dijo Sanosuke sin darle mucha importancia

- Bueno, les pediré que me esperen aquí, será una visita rápida, si mañana salgo temprano y voy a toda velocidad en tres días estaré allá, no creo que me quede en Edo más de uno o dos días, quiero regresar pronto.

- Aquí estaremos - dijo Sanosuke con una sonrisa

- Sano, quiero pedirte que seas discreto, no sería nada bueno que se esparcieran rumores sobre Megumi-san

-No te preocupes amigo, lo seré

A la mañana siguiente Kenshin salió temprano, se despidió de los demás afirmando que el emperador lo había mandado llamar pero que volvería pronto. Kenshin cabalgó a toda velocidad, paró sólo para comer y dar descanso a su caballo. Durmió lo estrictamente necesario hasta que llegó a Edo al tercer día, entrada la madrugada. Sólo los guardias que custodiaban su palacio lo vieron. Entró al establo a dejar a su caballo y luego se retiró a dormir.

A la mañana siguiente todos se quedaron sorprendidos al verlo, se levantó temprano y se sentó a la mesa, cuando Yahiko y Tsubame bajaron a desayunar y lo vieron sentado a la mesa sonrieron y se lanzaron a sus brazos. Kenshin los recibió con cariño y les acarició la cabeza

- Estoy muy contento de verlos, Tsubame y Yahiko

- ¿Por qué no nos avisaste que vendrías? - preguntó Tsubame

- Porque lo decidí ayer. Tengo un asunto importante con el emperador pero estaré sólo dos días por aquí

- Tan poco - dijo Tsubame entristecida

- Sí, pero mañana saldremos a pasear. Hoy después del desayuno voy donde el emperador y no sé a qué hora volveré, pero mañana les dedicaré el día a ustedes dos - dijo Kenshin sonriendo

Después de desayunar Kenshin se puso en camino para ver al emperador. Katsura lo recibió con alegría y le invitó a tomar el té con pastelitos. Kenshin entonces le dijo

- Katsura-sama he venido a Edo porque quiero pedirle un par de favores

- Habla

- El primero es que anule mi matrimonio con Megumi Takani

- ¿Y el segundo?

- Que permita que cambie mi lugar con Aoshi Shinomori con la novia de Kyoto

- ¿Megumi Takani no es de tu agrado? ¿Tiene algún defecto que la haga insoportable? ¿O acaso no quieres que su tío siga siendo el señor de Kanto y por eso piensas rechazar a la mujer que te ofreció?

- No, ninguna de esas es la razón

- ¿Entonces?

- Está enamorada de Sanosuke Sagara, ellos se conocían desde antes. Sanosuke no sabía que ella sería la novia, se enteró después del matrimonio

- No me parece motivo suficiente, mantenlos alejados y se les pasará o se conformarán

- Pero mi señor, Sanosuke Sagara, al igual que Aoshi Shinomori, le sirvieron lealmente. Sanosuke, como líder de la tropa Sekijo, fue muy importante para nuestra victoria, en Hokkaido consiguió que los campesinos apoyaran a nuestro ejército; nos brindaron alimento y medicinas. Además tomaron varias ciudades. Y la información que conseguimos gracias a Aoshi Shinomori y los oniwabanshus fue de vital importancia también, fueron ellos los que consiguieron la ubicación exacta de Isami Kondo para nuestra emboscada, y eso sólo por dar algunos ejemplos

- Tienes razón en lo que dices y por eso les concederé tierras y el derecho de tener varias esposas si lo desean, pero no puedo echar pie atrás en mis órdenes

- Pero Señor, insisto en que sería lo mejor. El señor de Kanto es una persona mayor, Sanosuke y Megumi-san serían una buena pareja y gobernarían con honradez y lealtad en la ausencia de Tsubasa-san. En cuanto a Aoshi, él es familiar lejano de Okina-san, quién también es mayor y necesita a alguien preparado para ocupar su lugar, es el mejor esposo que puede haber para la joven Misao nieta de Okina-san

- En dos años

- ¿Qué?

- Hace poco terminó la guerra, la situación en el país es inestable y en estos momentos no puedo mostrar debilidad modificando mis órdenes sólo por hacer un favor a alguien que aprecio, pero en dos años volveremos a discutir este asunto, y si así lo quieres todavía, anularé tu matrimonio con Megumi-san y con Misao-san también

- Mi señor

- Y no se hable más del asunto, es mi última palabra Himura

Kenshin reconoció ese tono solemne que había en Katsura y sabía que no conseguiría nada más que esa promesa de liberarlo de sus votos matrimoniales dentro de dos años, hasta entonces no había nada más que hacer. Kenshin se inclinó aceptando las palabras de su emperador. Katsura entonces, cambiando el tono por uno más alegre le dijo:

- Estoy conforme con tu actuación en Toyama y Nara, y creo que tienes razón en cuanto a los proyectos de ley que me enviaste.

Katsura hizo un gesto y uno de los hombres que se encontraban en la guardia salió y regresó rápidamente con dos pergaminos que puso en las manos del emperador

- Esta es la ley que prohíbe los matrimonios con niñas menores de 16 años, está firmada y con mi sello, sólo falta que se reparta. Hoy un mensajero llevará las copias a los señores de las distintas regiones de Japón. Tienen un mes para que entre en vigencia.

Kenshin la leyó y sonrió, dijo

- Muchas gracias Katsura-san - dijo Kenshin inclinándose

- Y esta es la modificación a la ley de sucesión - dijo Katsura entregando otro pergamino a Kenshin - las mujeres tendrán asegurado el derecho a heredar cargos importantes desde ahora.

- Esto me alegra mucho señor - dijo Kenshin leyendo el pergamino. Entonces Katsura le dijo

- Ikumatsu está embarazada, y si fuera niña no quiero que le pase lo mismo que a ella, quiero que acceda al trono por derecho propio y no que tenga que ascender su marido y ella como consorte

Kenshin salió alegre del palacio del emperador. Pese a que su petición había sido rechazada por el momento al menos le había conseguido la promesa de que en dos años podía arreglar su situación "ya nos las arreglaremos por el momento" pensó optimista. Además le hacía feliz que sus propuestas de ley hayan sido bien recibidas por Katsura, y aunque ver su nombre en el pergamino de la ley lo hacía sonrojarse un poco estaba orgulloso de que fuera en leyes que mejoraron un poco la situación de la mujer "aunque falta mucho todavía si se sigue pensando en las esposas como una especie de premio", pensó un poco apesadumbrado. Pero bueno, no podía cambiar las cosas de la noche a la mañana así que suspiró y volvió a sentirse contento.

El resto del tiempo que pasó en Edo lo dedicó a Yahiko y Tsubame, anduvieron a caballo, fueron a pescar y Kenshin les mostró algunos lugares bonitos que quedaban en el bosque que rodeaba la ciudad. El día en que se fue el desayuno estuvo tranquilo aunque Tsubame no quería que se fuera y tenía una expresión de tristeza. No obstante se despidieron con tranquilidad y Tsubame le deseo buena suerte al igual que Yahiko. A las 10 de la mañana Kenshin ya galopaba de regreso a Kanto.

Llegó al anochecer del tercer día, Aoshi y Sanosuke lo esperaban en el despacho de Kaito, en cuanto llegó se reunió con ellos

- Se que vienes cansado Kenshin, pero estamos ansiosos por saber como te fue con el emperador - dijo Sanosuke con impaciencia

- Yo también quiero que me cuentes - dijo Aoshi con seriedad

- Las cosas no salieron como esperaba Katsura-sama dice que las cosas están muy inestables como para cambiar órdenes sólo como favor personal - respondió Kenshin

- Maldición - dijo Sanosuke dándole un puñetazo a la pared

- Pero me ha prometido que en dos años volveremos a hablar del tema, y que si aún lo deseo me concederá la nulidad tanto de Megumi-san como de Misao-san, podemos arreglárnoslas por el momento Sanosuke - le dijo en tono conciliador al hombre - saben que yo no seré ningún obstáculo para ustedes - dijo dirigiéndose a los dos hombres - y que tampoco reclamaré derechos sobre ellas

- Lo sé amigo - dijo Sanosuke - pero quería amarla libremente sin guardar las apariencias

- Yo por mi parte estoy conforme - dijo Aoshi - lo único que me interesa es que no le pongas las manos encima a Misao

- Claro que no lo haré - dijo Kenshin algo nervioso - con lo que sí me fue bien - dijo cambiando de tema - es con las peticiones de ley que formulé, miren - Kenshin les entregó las copias de los pergaminos - se las traje a Tsubasa-san para que las difunda y las haga cumplir

Los muchachos leyeron los pergaminos y Aoshi dijo:

- Me parece bien, Megumi-san y Misao podrán heredar el señorío de Kanto y Kyoto por derecho propio

- Y ninguna niña como Tsubame se verá obligada a casarse, te felicito amigo - dijo Sanosuke con una sonrisa