La Promesa de una Sacerdotisa

ACLARACIONES:

-DiAlOgO…

-"PeNsAmIeNtOs…"

-FlAsH bAcK-

/-/-/-/Cambio de escena

Esta demás decir que Naruto no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B

Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)

/-/-/-/

Capítulo X: Reencuentro

"En el mundo Ninja, aquellos que desobedecen las órdenes son llamados escoria, pero los que abandonan a sus amigos son peor que escoria"

Un sentimiento de nostalgia lo invadió a penas esa frase llegó a su memoria. No podía evitarlo… dicha se había vuelto un símbolo de guerra, que le daba fuerzas para sobrellevar su solitaria vida. Le recordaba a quien alguna vez fue su mayor y único amigo, le hacia pensar en quienes fueron su equipo en su adolescencia, pero principalmente le hacía darse cuenta de que, a pesar de las grandes heridas- no solo físicas sino que también emocionales- él seguía con vida…

Fue por eso que con el tiempo intentó que aquella frase fuese una ley, una de las principales reglas que rigiesen su existencia y más que todo, su corazón. Pero ahora, cada vez que la recordaba, cada vez que era citada por algún recoveco de su mente o que aparecía fugazmente cuando contemplaba las antiguas fotografías -que descansaban sobre su buro- cuando estaba en la soledad de su departamento, no solo pensaba en su antiguo equipo… sino que también en ellos. En ese trío de chiquillos ególatras, inmaduros y egoístas que alguna vez llegaron a sus manos y que él pensó no serían diferentes a la sarta de renacuajos que alguna vez tuvo que evaluar. Pero el destino le demostró lo contrario. Ellos, esos niñitos tan distintos pero tan iguales a la vez, no eran como los otros gennins que habían pasado por su prueba… se lo demostraron ese día, se ganaron su respeto… y ese fue el motivo por el cual fue capaz de transmitirles su mayor tesoro… las palabras de Obito.

-Sempai…-llamó una voz a su lado, obligándolo a detener su carrera. Su único ojo visible se dirigió hasta su acompañante, quien con dificultad llegaba a su lado-… Sempai, detengámonos un momento por favor…

El jounnin lo meditó algunos segundos, y pronto sonrió bajo su mascara-… claro…-dijo con su habitual tono despreocupado, causando un suspiro de alivio en su acompañante, que a pesar de su arduo entrenamiento Anbu, no daba más de cansancio. Solo alcanzó a sentarse, cuando Kakashi volvió a hablar-…suficiente, tenemos que continuar

-¡¿QUE?!

No le dio más tiempo de reclamar ya que antes de poder decir algo, la silueta del Ninja-copy había desaparecido a una velocidad abismal. Yamato parpadeó en su lugar y dejó caer su cabeza derrotado. Bueno, al menos había logrado recuperar un poco el aliento, lo suficiente como para poder respirar sin jadear demasiado. Se levantó de un salto y se dispuso a seguir a su líder antes de que este tomase una delantera considerable.

Por su lado, el peliblanco continuaba su carrera sin un atisbo de cansancio. Sentía que por su sangre corría la adrenalina que le proporcionaban aquellas antiguas palabras cada vez que llegaban a su mente, dándole el combustible para continuar. Por eso estaba allí. Por eso no rechistó ante las ordenes de su Hokage, a pesar de lo maratónico e imposible que resultase cumplir con el límite de tiempo impuesto para poder llegar hasta su objetivo… porque esta vez iba a ser diferente.

Ya una vez Kakashi Hatake había sido escoria… pero ahora… ahora eso no se volvería a repetir.

/-/-/-/

Sus fríos e impenetrables ojos carbones se mantenían fijos en el gran ventanal de esa sosa habitación. Observaba con total aburrimiento la rutinaria vida que se desenvolvía en esa sosa aldea. Sus onix se enfocaban de vez en cuando en el rostro de algunas personas que pasaban cerca de la hostería, pudiendo ver las amplias y sinceras sonrisas de quienes se pasaban yendo de allá para acá, acarreando grandes bolsas de mercadería o herramientas.

Inevitablemente esa imagen se le hizo familiar.

Quizás fue la rutina del lugar o la felicidad en el rostro de quienes vivían en esa humilde villa que lo llevó a rememorar su tierra natal. Que recordó la siempre apacible Konoha. Pero sabía que era por mera sugestión… ya antes había contemplado escenas parecidas y jamás había llegado a ese estúpido recuerdo… sabía que la principal causante de aquello, era Sakura.

Algo ocultaba. Lo supo desde que vio esa capa de oscuridad y melancolía en los que alguna vez fueron unos vitales y puramente felices ojos jades, pero no le dio importancia… hasta ahora. No podía dejar de cuestionarse qué habría pasado en esa aldea… qué fue lo que le sucedió a la Sakura de antaño, a esa niñita mimada y caprichosa que corría detrás de él demandando su atención. Gruñó. Todo era muy confuso, pues ni su historia no estaba lo suficientemente clara como para comenzar a hilar alguna teoría convincente. Eso lo inquietaba sin saber exactamente el motivo… tal vez era el hecho de que jamás pensó que se volvería a encontrar con ella… al fin de cuentas no tenía ni la más mínima intención de regresar a Konoha, al menos no por ahora. Aunque una parte de él intuía que tal vez era que nunca había surcado por su mente la posibilidad de que ella pudiese correr peligro, tampoco era algo que le interesara mayormente, pero una parte de él cuando la abandonó aquella noche en esa banca, tenía la certeza de que estaría bien bajo el alero de su aldea. Era lo esperado… así debía ser…

Entonces… ¿Qué fue lo que pasó?

Chasqueó la lengua exasperado ante el hilo de sus pensamientos. No era la primera vez que esa molesta mota rosada se apoderaba de su mente, haciéndolo recordar su tierra natal… pero ahora no hacía más que inquietarse por su pasado. Bufó mientras se pasaba una mano por los cabellos, tratando de despejar un poco el remolino de ideas que se aconchaban en su cabeza, causándole migraña. De inmediato el dije de dragón rozó su sien, haciéndole caer en cuenta por primera vez de algo crucial… lo estaba conservando. Sus ojos evaluaron el amuleto desinteresadamente recordando el momento en que ella se lo había colocado; la forma en que ella había sujetado su mano y luego como, sin darle la cara pero con gran convicción, le pedía que tuviese cuidado, había logrado que minutos antes de iniciar su pelea, se estremeciese por una extraña sensación de calor y nostalgia anidándose en su pecho. No tenía la certeza de lo que había sucedido realmente… pero una parte de él le decía que dicho amuleto logró su propósito, sobretodo luego de oír las maldiciones de su compañera ante lo dificultoso que se le había hecho regenerar sus costillas. Sonrió socarrón, recordando el rostro de la chica mientras se dedicaba a curarlo con cuidado, sin dejar que nada ni nadie la desconcentrase pues solo estaba enfocada en curarlo a él. En esos momentos ella tenía ojos solo para él.

Una voz interna le llamó la atención al reparar en el hilo de sus pensamientos. Negó levemente y volvió a concentrarse en la ventana tratando de distraerse y olvidarse de esa molesta mujer. No debía dejarse influenciar por esas tonterías… mucho menos ahora que estaba esa estela de desconfianza que solo aumentaba por el estúpido afán de Sakura por guardar silencio.

Ella ocultaba algo importante… y debía averiguar que es… no porque le importase, no porque quisiese tener un vínculo más íntimo ni más cercano con ella, sino todo lo contrario… solo era curiosidad, simple curiosidadde ver hasta qué punto su secreto pudiese perjudicar sus planes…

Hasta el momento, ya tenía algo muy en contra, pues si alguien de Konoha o incluso de Suna llegase a verla junto a él, pues estaba seguro que toda esa tranquilidad de la cual gozó por tres largos años se iría a la mierda, porque nuevamente los de la hoja le estarían pisando los talones.

Sus pensamientos fueron interrumpidos de golpe. Estrechó los ojos y volteó segundos antes de que la puerta se abriese. Tres pares de ojos lo observaban con algo de preocupación… solo tres pares de ojos, donde el jade no se vislumbraba. Frunció el ceño, pero lo pasó por alto al ver la seriedad de su equipo.

-Sasuke-kun, debemos irnos ahora…-espetó la mujer, con un claro dejo de temor

Uchiha pasó su mirada en los tres miembros de Hebi, tratando de intuir el porqué de su inquietud-… ¿Qué sucede?

-Konoha…-fue la lacónica respuesta del Ex Ninja de la niebla, logrando que su líder afilara su oscura mirada. Sus temores se estaban concretando.

-¿Dónde?

-Justo a las afueras de la aldea…-continuó Juugo-… mis aves me lo acaban de decir…-el hombre le sostuvo la mirada, afirmándole con sus ojos que no había rastro de mentira en sus palabras-… llevan ahí como media hora, al parecer están haciendo tiempo antes de ingresar a la aldea…

Guardaron silencio a la espera de su reacción. Sasuke se mantuvo quieto en su sitio, con su mirada clavada en su equipo mientras su mente trabaja a mil por hora en esos intantes. Ya después de algunos segundos, el nombre de la única integrante que no estaba allí se acaparó de sus pensamientos.

-Bien…-dijo, caminando hasta la salida, dispuesto a buscar a la chica

Suigetsu sonrió burlón al darse cuenta de sus intenciones-Si buscas a Sakura-chan, no la vas a encontrar…

-¿Qué?...-siseó deteniendo sus pasos de golpe, ladeando apenas el rostro para encontrarse con sus afilados dientes

-Fuimos a buscarla para darle también la noticia, pero no se encuentra en su habitación…-hizo una pausa, esperando a que su líder dijese algo, al ver que no pasaba decidió continuar-… incluso pensamos que estaría contigo pero dada tu reacción parece que nos equivocamos…

De inmediato el vengador pasó de él. Su atención se dirigió hasta la pelirroja, que se supone era la encargada de vigilar a la chica en todo momento. Ella inevitablemente pegó un brinco por la frialdad de su mirada, captando el furibundo reproche en ella-… ¿Por qué no me lo dijiste?

Karin apretó los puños y agachó la mirada sintiéndose avergonzada y realmente irritada. Desde el inicio del viaje junto a la ojijade, Sasuke le había dado órdenes estrictas de siempre estar atenta a cualquier movimiento atípico de su parte y ella, fiel a sus órdenes, estaba cumpliendo de maravilla…hasta ahora. No supo cómo, ni cuándo, pero repentinamente el chakra de la chica había desaparecido de su radar, como por arte de magia, como si realmente nunca hubiese existido. Al principio pensó que había sido una equivocación o que ella simplemente había ocultado su chakra, pero aún de haber sido así ella habría podido detectarla. No ella simplemente había desaparecido. Mordió su labio, al punto que logró hacerse una llaga que sangraba apenas. Esa maldita pelo de chicle solo le estaba causando problemas. Luego de algunos segundos, sintiendo su coronilla arder por la penetrante mirada de su líder, levantó un poco la mirada encontrándose con sus ojos, demandantes de una respuesta.

-L-lo siento, Sasuke-kun, pero ella… -se mordió la lengua casi al instante. No, no le convenía decirle aquello, de ser así estaba segura que dejaría de confiar en sus habilidades de rastreo y eso significaría que buscaría algún reemplazo, cosa que no iba a permitir. Agachó la mirada otra vez, incapaz de enfrentarlo-… lo siento, me distraje en los baños termales…

Sasuke frunció el ceño. La incompetencia de Karin solo había aumentado su malhumor. Con Konoha dando vueltas por la aldea y Sakura pérdida quién sabe dónde, su cabeza no podía pensar con claridad.

Ladeó el rostro para observar a su equipo que esperaba expectante alguna orden, la cual estaba más que clara-… recojan sus cosas, nos vamos ahora…

Hebi asintió y se dispuso a obedecer en silencio; el aura de su líder en esos momentos no les dio otra posibilidad. El joven vengador les dio una última mirada y se dispuso a recorrer los pasillos del hostal hasta la salida. Sus pasos eran firmes y seguros, logrando que más de alguna de las empleadas del hostal dejase escapar un suspiro risueño, pero más allá de que su ego se regocijara-porque con los años aprendió a disfrutar en silencio de aquello-comenzó a sentirse más irritado que antes. En esos momentos su cabeza estaba enfocada en encontrar lo antes posible a la mujer causante de sus peores dolores de cabeza. Salió del hostal mientras se acomodaba su capa con la elegancia e imponencia propia de su apellido. No podían seguir perdiendo el tiempo, tenía que encontrarla lo antes posible y algo le decía que su molesta compañera no estaba lejos porque estúpidamente, confiaba en que ella no se separaría de él… a pesar de todo, seguía siendo Sakura…

Aunque no tuvo que buscar demasiado, pues apenas sus ojos se acostumbraron al brillante sol de la tarde, lo primero que vislumbró fue una chillante cabellera rosa. Al parecer sus suposiciones no estaban tan erradas. Sakura se encontraba a escasos metros, apoyada en un árbol cercano mientras sus ojos se mantenían perdidos en un punto indefinido del cielo, ignorando las curiosas y lascivas miradas de quienes pasaban cerca admirando su exótica belleza.

Sasuke se acercó sin despegar sus ojos su silueta, atento a cualquier movimiento que pudiese indicarle que ella pudiese huir de su presencia. Se detuvo a una distancia prudente, captando por fin su atención. Se mantuvieron en silencio, desafiándose con la mirada como si se incitaran, en un duelo mudo, a ser el primero en hablar y romper ese tenso e incómodo momento.

Y por primera vez, él se dejó ganar pero bajo la justificación de que no había tiempo para tonterías-… ¿Dónde estabas?

Sakura entornó los ojos ante su tono de voz arisco y prepotente.-Aproveché de comprar algunas cosas que necesitaba para el viaje…-respondió, esbozando una sonrisa irónica al ver la incredulidad en los carbones de su acompañante. Sí, admitía que eso era en parte una mentira. Luego de pensárselo un poco, decidió confesarle la verdad… no estaba en condiciones como para seguir jugando con la paciencia de Uchiha. Aspiró aire y lo dejó escapar en un suspiro cansado y resignado-…para ser franca quería alejarme de ti…-el azabache arqueó una ceja por su respuesta; eso no se lo esperaba pero curiosamente le resultó más creíble que lo primero. La vio hacer una mueca, que no llegó a ser una sonrisa. Era un gesto que últimamente se le hacía muy habitual-… tu chakra se vuelve realmente denso cuando te enfureces, es asfixiante…

Sasuke cerró los ojos y su labio se curvó ladinamente-... ya veo…

Regresaron al incómodo silencio de antes, ignorando las impertinentes miradas y comentarios de los que transitaban por allí; al parecer, la aldea no estaba muy acostumbrada a recibir forasteros, aunque en el fondo Sasuke sabía que quien captaba toda la atención era ella. Sakura carraspeó, dejando que su cuerpo se apoyara perezosamente en el tronco del árbol donde yacía esperando desde hace un rato. Desvió su atención otra vez al cielo, intentando evitar la penetrante mirada oscura del vengador… admitía que después de lo ocurrido, se sentía algo intimidada con su presencia. Comenzó a impacientarse, a pesar de que solo habían pasado un par de minutos… así que esta vez, fue ella quien decidió hablar.

-¿Ya nos vamos?

Sasuke le entregó una cuidadosa mirada antes de responder-Konoha está aquí…-soltó boca jarro

Los ojos jades buscaron los suyos al instante, ensanchados por la sorpresa. La chica había palidecido por completo y su expresión de incomodidad había sido reemplazada por claro desconcierto y terror- ¿Qu-qué…?

El azabache no volvió a repetir sus palabras, estaba interesado en evaluarla con detalle, sin perder su característica neutralidad, claro está. Apreció como lentamente su rostro se reponía de la impresión, regresando a su habitual careta de fingida tranquilidad. Pero si había algo que Sakura no sabía hacer, era ocultar sus emociones… ella era un ejemplo claro de que los ojos eran la ventana al alma de una persona. A través de una sola mirada, Sasuke sabía lo que ella estaba sintiendo. Tenía miedo, demasiado a decir verdad. Sus ojos temblaban y una gruesa capa de incertidumbre y tristeza había borrado el poco brillo que dichos poseían.

Alzó la barbilla, sin dejar de escudriñarla con la mirada en busca de alguna señal que indicase que eso solo era un mero teatro distractor; dadas las circunstancias, podía ser que ella sí estuviese enterada de que ellos andaban rondando por allí, aunque ciertamente sabía que eso era imposible… luego de haber visto sus ojos, no podía dudar de que ella desconocía esa información.

-Por tu reacción, puedo suponer que no te esperabas esto, ¿verdad?

-Por supuesto que no…-siseó ella, enfrentando su mirada, señal de que ella no mentía-… he estado evitando que Konoha sepa de mi por todos estos años…-inconscientemente comenzó a morderse el labio inferior- tal como él recordaba. Ese gesto solo lo hacía cuando se ponía nerviosa. Sakura podía sentir como su cuerpo temblaba mientras sus puños se apretaban con extremada fuerza-… no puedo permitir que me descubran…-hizo una pausa, posando su mirada suplicante en los ónix que se mantenían indiferentes ante sus súplicas-…Sasuke, ellos no pueden saberlo…

Con cada palabra que escapaba de sus labios, eran más evidentes los espasmos de su cuerpo, haciéndola ver como una chiquilla indefensa… cosa que él sabía que no era. Eso solo aumentaba su curiosidad, ¿Por qué? ¿Por qué tenía tanto miedo? ¿Qué fue lo que realmente sucedió en Konoha?

Tenía que averiguarlo, tenía que saber la verdad, cada detalle, por más ínfimo que fuese. Tenía que descubrirlo.

Sakura agachó la cabeza, llevando una de sus manos hasta la altura de su pecho, apresando con fuerza aquel collar que descansaba sobre su pecho. El azabache miró su acción con aburrimiento, comenzando a fastidiarse al ver aquella postura tan desvalida por parte de la Haruno. Exhaló largamente por la nariz al darse cuenta de la situación en la que se encontraban. No era tiempo para seguir rumiando en lo mismo, ya tendría oportunidad de hacer que la molestia hablase, aunque fuese por las malas y de una maldita vez saciase su curiosidad. Con esa idea en mente, acortó la distancia entre ellos y dirigió sus manos hasta la capucha de la chica. Los jades buscaron sus ojos con un cierto dejo de desconcierto, sobre todo cuando sintió que él le acomodaba la pesada tela sobre la cabeza.

-¿Qué…?

-Tu cabello llama mucho la atención y lo último que quiero es que Konoha nos esté pisando los talones por tu descuido, …

Tardó un poco en salir de su estupor. La chica rodó los ojos e ironizó una sonrisa-… Y yo que pensé que estabas tratando de ser amable…

Sasuke la miró indiferente, aunque ella notó que sus ojos ya no estaban bañados con tanta frialdad que antes-Pensaste mal... –dijo lacónicamente antes de voltear a ver a su equipo que había contemplado la escena a medias-… ya hemos perdido mucho tiempo aquí, larguémonos antes de que se den cuenta de nuestra presencia…-Hebi asintió

Sasuke fue el primero en desaparecer de allí, seguido por Suigetsu y terciado por Sakura.

Cuando esos tres estuvieron a una distancia prudente, Karin detuvo a Juugo antes de que este pudiese seguirlos. El grandulón la miró con curiosidad-… ¿qué pasa?

-Necesito que tus aves hagan algo por mi…-de entre su capa, sacó las viejas y maltrechas ropas de Uchiha-… según lo que me dijiste, uno de ellos tiene un perro, ¿no es verdad?

De allí no tuvo que explicar más nada, él había captado su plan.

/-/-/-/

Si había algo que caracterizaba a Naruto Uzumaki, era su gran imposibilidad de mantenerse quieto en un punto fijo por más de cinco minutos. Era un mal que cargaba desde pequeño, siempre fue igual, eso nunca cambio. Así fue en la academia, en los entrenamientos, en las misiones e incluso cuando acompañaba a Gaara a sus reuniones como Kazekage… y ésta vez, no era la excepción. Iba de allá para acá, soltando uno que otro irritado "Dattebayo" o algún comentario en contra del chico Inuzuka. Pero había algo raro y particular en todo ese estado de nerviosismo… esta vez tenía otro motor, que hasta el momento le era desconocido. Sabía que no se debía al comportamiento atípico de los hombres de su equipo. Tampoco era porque Hinata estuviese cerca, entregándole sus conciliadoras sonrisas cada vez que su irritación estaba a portas de desbordarse. Ni mucho menos era porque quisiese terminar la misión- aunque admitía que luego de estar treinta minutos a las afueras de la villa donde debía concluir con dicha, cualquier estaría desesperado y nervioso igual que él. No, su ansiedad distaba mucho de ir por esas tres opciones. Era otra cosa… un extraño presentimiento, era como si supiese que algo debía pasar…

Hinata observó como el rubio fruncía el ceño y mordía su pulgar, como si estuviese molesto por algo. Eso solo la inquietó más de lo que estaba. Toda la situación, la impresión de haberse imaginado ver a Sakura y la ansiedad del Uzumaki la estaba angustiando.

-Na-Naruto-kun…-llamó suave, pero aún logró que el chico se sobresaltase. Sus azulinos la miraron con curiosidad, haciéndola sonrojar al instante-… ¿Es-estás bien?

-¿eh?...-el chico luego de un rato desvió su mirada, aún algo absorto en sus pensamientos-Sí… creo…es que… -lo pensó algunos segundos y luego negó levemente. No, definitivamente él estaba ansioso por la misión, eso era todo. Volvió a buscar sus ojos y esbozó una amplia sonrisa-… no es nada, olvídalo Hinata-chan…-la chica asintió, no muy convencida de sus palabras

Kiba los observaba desde lejos, intentando contener los gruñidos que escapaban involuntariamente por su garganta, sobre todo cuando su compañera se sonrojaba por algún comentario galante del ojiazul. Bufó y desvió la mirada. No era hora para distraerse con eso. Repentinamente su nariz alcanzó a percibir un olor conocido… el aroma de Uchiha. Frunció el ceño al instante y miró a Akamaru el cual se incorporó de un salto y olisqueando el aire, al parecer había percibido lo mismo que él. El perro ladró, como si estuviese anunciando algo, captando la atención de su equipo.

-Akamaru… ¿está bien, Kiba-kun?

Inuzuka arrugó la nariz, resoplando con fuerza, como si el aire se le hiciese desagradable-…Sí…-respondió con brusquedad, mirando a Shino de soslayo-… solo que hay un olor desagradable que se ha dispersado en el aire, es todo…-esperó que aquello fuese suficiente para que Aburame entendiese sus palabras. En respuesta Shino asintió de manera casi imperceptible

Naruto se encogió de hombros y continuó hablando con la chica, animosamente pero pasados los minutos, ya no podía seguir ignorando la situación. Se removió aún más intranquilo que antes en su lugar y decidido le lanzó una irritada mirada al chico perro.

-Kiba ¿hasta cuándo tienes planeado descansar, dattebayo?

El castaño volvió a olisquear el aire con disimulo, asegurándose de que su nariz no lo engañaba. Hizo una mueca y se levantó sacudiendo sus ropas en el proceso-… tienes razón, lo mejor es que acabemos esta misión ahora, ¿no crees Shino?

Aburame entendió al instante. Uchiha había abandonado la aldea. En silencio comenzó a caminar hacia la entrada de la aldea seguido de cerca por el Inuzuka, dejando atrás a la pareja que los observaba extrañados por su comportamiento.

-Esos dos ocultan algo…-susurró Uzumaki, aumentando esa desagradable sensación en su pecho

-Creo… creo que tienes razón… Naruto-kun…-apoyó la chica luego de algunos segundos en silencio, donde decidieron observar como los dos chicos se adelantaban un poco. Intercambiaron una breve mirada y luego intercambiaron una resignada sonrisa

-¡¿Qué pasa Uzumaki?! ¡¿No que tenias prisa?!-ladró la ronca voz de Kiba, crispándole los nervios

-es un perro sarnoso, dattebayo… -Hinata ahogó una suave carcajada con una de sus manos, causando que el ojiazul sonriera esta vez con calidez, olvidando su malhumor cuando sus miradas se encontraron otra vez-… vamos, Hinata-chan…-el chico sujetó su mano mientras ella asentía con las mejillas arreboladas, dejándose llevar por su firme contacto

Kiba gruñó por lo bajo ante la escena y se dispuso a alcanzar a Shino que ya estaba esperándolos en la entrada, pero antes de llegar se detuvo. Miró tras su espalda y sonrió de medio lado-…como siempre llegando tarde, eh…-dijo lo suficientemente alto para que la pareja lo escuchase

-¿Eh? ¿Quién llegó?

Como respuesta, hubo un sonoro puff y una pantalla de humo les obstruyó la vista. Al disiparse lentamente fue apareciendo la imagen de Kakashi, quien como era habitual, sonreía despreocupadamente bajo su máscara.

-¡Yoh!...-saludó, alzando una mano con afabilidad

-¡Kakashi-sensei!...-chilló el rubio mientras se acercaba a él, sin soltar la mano de Hyuga. El jounnin fijó su atención en ellos observándolos con curiosidad ¿Desde cuándo la tímida Hinata Hyuga, no se desmayaba por la presencia de Naruto?-… ¿Qué hace aquí? –preguntó su ex alumno con clara curiosidad, sin reparar en el abochornado rostro de la peliazul que había ocultado su rostro bajo el cuello de su capa, ante la picarona mirada del jounnin.

Kakashi rodó su único ojo visible. Ya era hora de comenzar la actuación-Tsunade-sama me mandó. Dijo que quería asegurarse de que cumplirías la misión con éxito…

-¡¿Qué-qué?!...-gruñó frunciendo el ceño-… maldita vieja senil, dattebayo…-masculló entre dientes, sin poder evitar imaginar la burlona cara de la mujer.

Suspiró resignado, ¿ya qué? No sacaba nada con enojarse, sin embargo…

Les entregó una fugaz mirada a los hombres de su equipo no pudiendo contener una sonrisa zorruna que los hizo arquear una ceja, sobre todo al reparar en la malicia de la misma.

-Bueno, de ser así aprovecho para informarle que ese par de allá nos ha retrasado bastante, dattebayo…-acusó, igual que un infante caprichoso

Kakashi alzó una ceja-¿eh? No me digas…-miró a los chicos, fingiendo cierta sorpresa-… esperen aquí, ahora hablaré con ellos al respecto…-la pareja asintió, observando como el sujeto en cuestión se acercaba hasta el resto de su equipo, los cuales estaban esperándolo algo más apartados de donde se encontraban. Cuando estuvo lo suficientemente alejado, dejó escapar un suspiro-Lamento la tardanza, intenté llegar lo antes posible…

-Descuida, eso es lo de menos ahora…-expresó el Aburame intercambiando una mirada con su acompañante

-¿Qué ha sucedido?

-Al parecer Sasuke sabe que estamos aquí… intenta distraernos, su olor se dispersa por diferentes direcciones… -respondió Inuzuka, alzando un poco la barbilla para continuar olisqueando el aire

El jounnin entrecerró los ojos, sin atreverse a preguntar del todo-… ¿y ella?

Kiba frunció el ceño, sobre todo al recordar las noticias que habían recibido horas atrás-… ¡Feh! El idiota al parecer se olvidó de ese detalle… -sonrió burlón, pues su descuido era propio de un chiste de mal gusto. Al parecer los Uchiha no eran tan inteligentes como se decía-… su aroma se ha ido al noreste…

-¿Entonces supones que Sasuke se ha ido hacia esa dirección?

-Definitivamente…

Hubo un breve silencio, donde la tensión era palpable e incómoda. Kakashi fue quien lo quebrantó- ¿Le han dicho algo a Naruto…?

Aburame negó de inmediato-… Hemos tratado de mantenerlo a raya, pero ha sido difícil…

-Uzumaki ya no es tan estúpido como antes…-bufó, cruzándose de brazos y sonriendo ladinamente

-En eso tienes razón, Kiba…

Los tres jounnin alzaron la vista estupefactos. Una melena rubia se balanceaba sobre sus cabezas en una rama que reposaba encima de ellos. Los azulinos los escudriñaban con detenimiento, con gran seriedad, sin perderse detalle de sus expresiones atónitas. Sí, en Suna él había hecho de todo, menos perder el tiempo…y como fruto de su esfuerzo, ninguno había reparado en su presencia, así que al menos había consiguió averiguar lo suficiente.

Se dejó caer justo en medio de ellos, dirigiendo su mirada principalmente a su antiguo sensei, el cual la devolvió con tranquilidad, a pesar de estar maldiciendo internamente su descuido; admitía de que a pesar de estar consciente de que el chico ante sus ojos era un shinobi bastante hábil, a veces se le olvidaba y seguía viéndolo como ese niñito descuidado y torpe que alguna vez estuvo bajo su cargo. De inmediato apareció Hinata para integrarse al grupo y enterarse de lo sucedido. La seriedad de sus compañeros y la evidente irritación de Uzumaki en esos momentos, solo le indicaba que algo malo estaba por suceder.

-¿Escuchaste todo…?-preguntó el hombre

-Lo primordial…-respondió escueto, mientras sus azulinos se achicaban sin desviarse del único ojo del peliplateado-… así que, Sasuke estaba en la aldea… por eso está aquí...-afirmó, obteniendo silencio como respuesta. Luego sus ojos buscaron a sus otros dos compañeros- Por eso armaron todo este absurdo show…

-Lamento no habértelo dicho…-dijo Shino-… pero por el bien de la misión, me vi en la obligación de que no te enteraras…

El rubio agachó la mirada. Bien, podía entender esa estúpida excusa… y el averiguar el trasfondo de todo ese teatro debería tranquilizarlo, pero no fue así…

¿Acaso era eso que lo hacía sentir tan ansioso? ¿Estaba presintiendo que su antiguo compañero estaba dando vueltas por esas tierras? ¿Realmente era eso?

No, sabía que no era eso. Había algo más…aparte, ¿por qué sus compañeros estaban actuando tan extraño? Se veían nerviosos, incluso el hecho de que su antiguo sensei estuviese allí implicaba que había algo de mayor peso detrás de todo aquello, algo que no querían decirle…

Después de varios minutos en silencio, decidió esbozar una sonrisa, centrando su mirada en Hatake, quien ya intuía sus palabras-Necesito hablar con él…

-¿De qué?...-interrogó el Inuzuka con clara aprensión. Quizás era el que menos debía preocuparse, pero resultaba ser que era el más involucrado en su afán por evitar aquello. Eso solo aumentaba las sospechas de Naruto

-Pues es claro…-hizo una pausa, encogiéndose de hombros-… yo le prometí a Sakura-chan que haría lo que fuese necesario para que Sasuke vuelva a su villa…-el rostro de Kiba se crispó por breves segundos; ahí estaba esa jodida promesa-… y eso es lo que haré, 'ttebayo…

Antes de que alguno de ellos pudiese contra rebatirle, la presencia de otra persona captó su atención. Un hombre de cabellos castaños y mirada profundamente oscura se dejaba caer cerca, con un claro semblante de cansancio. Se relajaron al ver que sobre su frente descansaba una bandada de la hoja, y de inmediato intuyeron que venía con Kakashi.

Yamato exhaló grandes bocanadas de aire, sin poder ocultar su agitación-… Sempai…-llamó con voz gutural, que estremeció a los más jóvenes

-¡eh, Yamato! Te demoraste más de lo que pensé…-dijo Hatake con su tono despreocupado, a pesar de la tensión del ambiente

El hombre achicó los ojos, sin dejar de jadear. Esta vez le costaba más recuperar el aliento-… es difícil seguirle el paso si va como alma que lleva el diablo…-masculló entre dientes, fulminando a su sempai con la mirada

-¿Eh? ¿Dijiste algo?

El hombre forzó una sonrisa-No, nada Sempai…

-¿Y éste quién es?...-preguntó el rubio luego de un rato, mirándolo con desconfianza e impacientándose por todo ese cuchicheo inútil

-Él es Yamato, pero no es importante que sepas más, por ahora…-el aludido lo miró ofendido

-Bien, porque ya hemos estado perdiendo mucho tiempo, 'ttebayo…

-¿A qué te refieres, Uzumaki?...-Naruto sonrió, respondiéndole de inmediato-… ¡¿En serio pretendes hacerlo?!

-Pues claro, pulgoso… es una promesa que debo cumplir…

/-/-/-/

Llevaban un tiempo de recorrido, intentando alejarse lo más rápido posible de aquellos terrenos. Iban en un tenso silencio, pero muy diferente a los que estaban acostumbrados a sobrellevar. Hebi, que iba más atrás de quienes lideraban la huída, iban entregando fugaces miradas a la pareja que ignoraba su curiosidad, sobre todo al captar que entre ellos había un aura extraña, sumado al hecho de que parecían estar más apresurados de lo normal…

Karin detuvo su carrera abruptamente y miró tras su espalda-¡Sasuke-kun!...-gritó, logrando que éste parara brusco, varios metros más lejos

-¿Qué sucede?

-Los de Konoha se han dispersado...-le comunicó, frunciendo el ceño la percatarse de otro detalle-…no recordaba que fuesen tantos…-hizo un par de sellos para agudizar su percepción. Luego de algunos instantes miró al Uchiha-… al parecer tienen perros Ninjas…

Sasuke y Sakura intercambiaron una rápida mirada, ambos sabían de quien se trataba-Kakashi…-pensaron al unísono

Haruno se removió inquieta. Eso se estaba complicando más de lo que pensaba-¿Están cerca de nosotros?-cuestionó, adelantándose a su líder, sin poder disimular su nerviosismo

La kunoichi de Hebi miró tras su espalda-No, pero…

-Entonces no tenemos de qué preocuparnos… ¿verdad, Sakura-chan?...-dijo el espadachín, dando pie para que ella bajase un poco sus defensas

Ella sonrió burlona-… Sí. Al parecer Karin logró despistarlos…-el Uchiha arqueó una ceja-… ¿qué, no la viste? Uso tu ropa para dispersar tu olor en el ambiente…

Suigetsu soltó una sonora carcajada mientras la pelirroja enrojecía hasta las orejas al verse descubierta-… bueno en algo que sirvan tus perversiones, zanahoria…

-¡Cállate imbécil…!

Sakura rió por lo bajo palmeando el brazo de Sasuke que la fulminaba con la mirada-… toma mi consejo, si no te cuidas tarde o temprano Karin te violará…

-¡no le digas esas cosas a Sasuke-kun, pelo de chicle!

El azabache gruñó de manera audible, entregándoles una fría mirada a cada uno, acallando su escándalo de raíz-déjense de tonterías…-siseó-… aprovechemos esto para alejarnos lo más posible…

Ninguno rechistó, al fin de cuentas por muy graciosa que hubiese sido la situación, Sasuke dando órdenes con el Sharingan… no era algo difícil de ignorar.

/-/-/-/

Naruto observaba, simulando interés, como su ex sensei invocaba a sus perros ninjas, entre ellos Pakkun. Él también hizo lo suyo, invocó diez clones de sombra y se aseguró que cada uno acompañase a un perro. Se mantuvo con su grupo, escuchando a Kakashi dándoles las respectivas órdenes a sus clones y a los canes, indicándoles direcciones muy contrarias a la que sabía había tomado Sasuke. Porque sí, el siempre torpe Naruto Uzumaki había logrado escuchar lo suficiente sin ser detectado.

Noreste… ese era su destino…

Miró a Pakkun y luego intercambió una breve mirada con el clon que lo acompañaría. Este asintió sin que nadie se diese cuenta y en un salto, tanto perros como clones de sombras, desaparecieron.

-Nosotros debemos terminar la misión…-espetó Shino luego de un denso silencio-… hemos retrasado mucho esto, de seguro que ya nos deben estar esperando…

Kakashi asintió, con una tenue sonrisa-Háganlo. Yamato y yo nos quedaremos aquí a esperar noticias…

-bien…-dijeron todos al unísono

Se fueron adentrando a la aldea, dejando atrás al rubio y a los dos hombres. Naruto le dio una larga mirada a su sensei quien le respondió el gesto con una amplia sonrisa paternal. El rubio le devolvió la sonrisa y se dispuso a alcanzar a su equipo.

Iba a fingir que no sabía nada… por ahora…

/-/-/-/

Pakkun era el can más fiel de Hatake. Era al primero al cual este acudía cuando tenían alguna misión importante, y era el que pasaba más tiempo a su lado… por eso lo conocía como a él mismo. Por ende, había logrado aprender y a distinguir ciertas expresiones que nadie podía vislumbrar con claridad, por la oscura mascara que cubría su rostro la mayor parte del tiempo. Había aprendido a mirarlo, y a prescindir de utilizar su nariz para captar sus aromas en un intento por detectar su estado anímico… y esta vez, no iba a ser la excepción.

Cuando captó la presencia de esa ligera arruguita que se formaba en su nariz, se dio cuenta que la situación no estaba bien. Algo lo estaba inquietando, en muy mal término. Bufó un ladrido cansado. Luego tendría tiempo para preguntar, ahora debía enfocarse en seguir el aroma de ese niñato malagradecido, que aún resultaba ser un dolor de cabeza para Konoha.

El perro se detuvo cuando se dio cuenta que el clon que lo seguía, se detenía tras él. Pakkun lo miro curioso-¿Qué? ¿No quieres encontrar a Sasuke?

-Sí, pero no por ese camino…-el can lo miró con extrañeza-…vamos al noreste Pakkun…

-¿eh? Pero Kakashi nos dijo que recorriéramos este camino…

Naruto sonrió-pues yo te digo que tomemos el lado contrario…-sentenció, haciendo que el perro frunciese el ceño con desconfianza

-bien…

¿Qué más daba? Sabía que como siempre ese chiquillo se alcanzaría a escabullir…

/-/-/-/

Un gruñido escapó de los labios de la pelirroja de Hebi. Karin frunció el ceño y volvió a detenerse, sin poder evitar dirigir su atención tras su espalda. ¡¿Qué les había dado a los de Konoha por seguirles, ahora?!

Suigetsu fue el primero en notar su distracción-¿Qué pasa, bruja?

-Uno de ellos se aproxima…-respondió, ignorando el sobrenombre a duras penas

Juugo arrugó el ceño-¿Solo es uno?

-Sí y lo acompaña un perro…

A pesar de la distancia en que se encontraban, la pareja alcanzó a oírla. Sakura le entregó una aprensiva mirada al azabache, que continuaba con su mirada puesta al frente-¿Será Kiba?

-Puede ser…si es así, no será mayor problema…-la chica asintió en silencio. Por mucho que le costase admitirlo, pero sabía que el joven Inuzuka no tenía oportunidad contra el prodigioso Uchiha

-No sacamos nada que Karin oculte nuestro chakra entonces…-dijo Suigetsu, comenzando a inquietarse. Sin saber porque estaba comenzando a contagiarse con el nerviosismo de la pareja-¿Qué hacemos, jefe?

Sasuke lo miró neutral-Continuar, y solo si es necesario yo me encargaré de él…

Sakura se removió inquieta y estrechó sus ojos con cierto temor-… espero que eso signifique que solo lo dejarás inconsciente…

Uchiha rodó los ojos-…vámonos…

/-/-/-/

Su sensible nariz se alzó un poco. Olisqueó el aire, sintiéndose muy confundido, pues en su mente algo comenzó a gritar… había logrado distinguir un aroma muy familiar, pero ¿de dónde? ¡Ah, su shampo! Sí, era el mismo que usaba ahora. Extraño a decir verdad, porque por lo que él podía recordar ese tipo de aromas no iban con la agria personalidad del arisco Sasuke Uchiha. Puso más atención a los aromas que rodeaban al sujeto en cuestión. Sí, podía identificarlo a él junto a tres hombres más y al parecer dos féminas. Una de ellas olía a vainilla. Hizo una mueca… ese aroma no le agradaba nada, la vainilla le daba unos estornudos terribles; mientras que el otro aroma era un poco más sutil, ¿a que olía? ¡Cerezos, claro! Y ese aroma era el que se compenetraba al de su shampo…

-vaya, hacía años que no sentía esa combinación. A la última persona que le sentí ese aroma fue a esa chiquilla…-Arrugó la nariz, deteniendo su carrera de golpe, totalmente desconcertado-…Sakura…

Ahora entendía todo. El nerviosismo del ambiente antes de marchar, la aprensión de Kakashi, el hecho de que los haya mandado a una dirección totalmente lejana a la que estaban recorriendo con el hiperactivo rubio…

Naruto también detuvo se carrera al ver que el animal se quedaba petrificado, sin razón aparente-¿Qué pasa?

El perro lo miró cauteloso, algo nervioso. Pudo intuir que el chico e cuestión era ajeno a esa información-…nada, mi nariz percibió un olor conocido pero…-forzó una sonrisa y dando un par de saltos, se colocó a su lado-… no creo que sea algo de importancia, descuida…

Naruto arqueó una ceja, pero no le dio más importancia-… ¿Han cambiado de dirección…?

-no, pero se alejan más rápido que antes. Parece que se han dado cuenta de que los seguimos…

El chico asintió. No era para menos, se trataba de Sasuke de todos modos. Sonrió ladinamente y con confianza-… entonces tendremos que adelantarlos…-susurró mientras se dejaba caer al suelo

Pakkun no tardó en incorporarse. Se sentó y le entregó una curiosa mirada-¿Qué pretendes hacer?

-Un truquillo que aprendí en mis años en Suna…-dijo, mientras comenzaba a hacer unos sellos

-Un jutsu de transporte…-bufo el perro colocándose sobre su hombro-… ¿qué gracia tiene?

Naruto dejó que sus labios se curvaran en una sonrisa zorruna-pues soy un clon, ¿no lo recuerdas Pakkun?

El perro lo miró algo desconcertado. Tenía la mala tendencia a pasar ese detalle por alto. Finalmente le devolvió la sonrisa-…eres hábil chiquillo…

Lo escuchó reír entre dientes por algunos instantes-No se puede pedir más para quien será el próximo Hokage, dattebayo… -hizo un último sello, mirando de reojo al perro ninja-… ¿A qué distancia están?

-a unos siete kilómetros…

-Bien, afírmate, el viaje será algo movido…

Pakkun no supo porqué esas palabras lo inquietaron, pero antes de poder cuestionar, habían desaparecido del lugar acompañados de un sonoro Puff.

/-/-/-/-/

-¡¿Pero qué rayos?!...-chilló la mujer, apretando los puños, pero sin detenerse esta vez

-¿qué sucede ahora, cuatro ojos?

Karin gruñó cosas inentendibles entre dientes, tratando de concentrarse en rastrear otra vez ese par de chakras que los perseguía-Esto es extraño, parece que ya no nos sigue pero…-sus palabras murieron en la garganta, cuando otra vez esas dos luces brillantes regresaron a su radar-…ya veo un jutsu de transporte, ¡nos han adelantado…!- comunicó a su líder, haciendo una mueca al darse cuenta de la distancia que los separaba-…está a unos tres kilómetros de distancia...

Sakura miró al Uchiha de reojo, sintiéndose aún más ansiosa que antes-¿Qué haremos Sasuke?

-Tendré que deshacerme de él…-dijo con un tono impersonal que a ella le erizó la piel

-E insisto, por deshacerte… ¿dices que solo lo dejarás inconsciente…? –Sasuke la miró con una ceja arqueada-… ¿verdad?

-¿Por qué te preocupas de eso?...

Ella frunció el ceño- La respuesta es más que obvia… -siseó ofendida, sobre todo al ver que el azabache no cambió su expresión. Eso solo logró que perdiese los estribos. Se detuvo y Uchiha no tardó en imitarla. Los miembros de Hebi también se abstuvieron a continuar, y observaban la escena con total curiosidad, aunque a un par de arboles más atrás-…Sasuke son de Konoha…

-¿Y?

-¡¿Cómo que y…?! ¡Son shinobis de nuestra aldea!

El chico rodó los ojos. Ahí estaba el problema de la pelirrosa. Ella aún no comprendía, o más bien, aún no se resignaba a su realidad.

-Te recuerdo, dadas a las circunstancias en que actualmente nos encontramos, que esa ya no es nuestra aldea, Sakura…

-Pe-pero…-un brillo de dolor surcó la mirada jade al asimilar sus palabras. No podía argumentar en contra de eso

-Además… no sé porque sigues aferrándote a una villa que te sentencio a muerte por una estupidez…-susurró solo para que ella lo escuchase. Por el momento no tenía intenciones de que Hebi se enterase de aquello. La joven lo fulminó con la mirada en son de respuesta. El sonrió de medio lado-… ¿Acaso ya lo olvidaste?

-no…-siseó, mostrando en su mirada jade el dolor que aquellas palabras causaban en su corazón

-Eso es bueno…así te será más fácil asimilar que para Konoha tu ya no existes…

Ella abrió la boca para responder, pero Suigetsu carraspeó captando su atención-¿Qué tanto murmuran ustedes dos? Por si no lo han notado, nos están persiguiendo y pues, estamos aquí paradotes esperando a que nos alcancen…

Sakura pasó por alto su comentario. Estaba más distraída en pensar en algo que pudiese convencer a Sasuke de que fuese quien fuese aquel shinobi, no iba a hacerle daño. Suspiró, agachando la cabeza-… por favor, Sasuke… tomemos otro camino…

-No…-su negación fue seca y rotunda, quitándole posibilidad de protestar- Ésta es una ruta directa hacia la guarida de Akatsuki…

-¡Demonios, pero podemos tomar un pequeño desvío!

El azabache frunció el ceño, ya perdiendo la paciencia-ya te dije que no, Sakura…

La chica asintió derrotada. Si bien no le había levantado la voz, su mirada había sido lo suficientemente intimidante como para convencerla-bien…

-Andando…

Hebi intercambió miradas. Cada vez sentían que la situación se estaba haciendo más y más extraña.

/-/-/-/

Pakkun lo miró de reojo, algo mareado por el viaje-… pensé que habías aprendido bien ese truquillo…-dijo con claro desagrado.

Naruto se rascó la nuca, sonriendo con torpeza-Bue-bueno así como tan-tan bien… no…-rió y el perro suspiró-… pero ahora… ¿por dónde?

-Mejor los esperamos aquí, no parecen estar dispuestos a cambiar de ruta…

Los ojos del chico se iluminaron por la emoción-¡perfecto, dattebayo!-chilló corriendo en dirección contraria

Pakkun rodó los ojos, sujetándose lo mejor posible a la capucha del rubio-¿No te dije que mejor los esperábamos?

-No… sabes ese no es mi estilo, Pakkun-chan…

El can gruñó por el calificativo-chiquillo idiota…

/-/-/-/

Sakura se mantuvo el resto del camino en silencio, intentando mitigar la opresión de su pecho y el nudo en su garganta. Las palabras del menor de los Uchiha le había calado hondo… muy hondo y su mente no podía dejar de rumiar como una imbécil en aquello. Sabía que tenía razón, pero su lealtad hacía su nido era algo difícil de cortar…

-Yo no soy como Sasuke…

Porque ella no podía cortar los lazos que la amarraban a esas tierras; ella no tenía esa frialdad ni esa capacidad de mandar todo a la mierda como la tenía Sasuke. Suspiró con dolor, entregándole una disimulada mirada… ¿Acaso sería igual si él supiera de lo Itachi?

No pudo seguir pensando en ello, pues una fuerte punzada en su pecho la dejo casi sin aliento. Llevó su mano hasta él, pasando a llevar su collar, que podía percibir estaba cálido. Una corriente recorrió sus dedos y la opresión de su pecho se hizo más fuerte. Abrió los ojos de golpe y miró al frente. ¿Acaso eso era una señal…? ¿Será que quien está más adelante fuese…?

Sin darse cuenta, sus pies tomaron una velocidad aún mayor que la de Uchiha, pasándolo sin mayor dificultad. Sasuke entrecerró los ojos y se detuvo. Había visto todo el actuar de la chica antes de que se lanzara a correr a todo lo que sus pies daban… y no tuvo que ser adivino para darse cuenta de la situación. Desde hace rato que había logrado reconocer aquel molesto chakra que los perseguía tozudamente… por eso su insistencia por deshacerse de él. Apretó los puños, y su mandíbula se tensó al punto que sus dientes rechinaron. No supo porqué, pero la sola idea de que ella hubiese salido disparada al encuentro de aquel perdedor le hacía hervir la sangre.

Su equipo, que estaba bastante más atrás, por fin llegó hasta su ubicación. Sus ojos no se perdieron detalle de cómo una mota rosada se perdía a gran velocidad entre los follajes, y cómo su líder no hacía nada por impedirle que siguiese, aún sabiendo que su perseguidor estaba cerca.

-¿A dónde fue Sakura-chan?-preguntó el espadachín. Sasuke no respondió, simplemente se quedó de pie, dándoles la espalda… aguardando

-¿Sasuke-kun…?

Uchiha ladeó el rostro obligándolos a acallar cualquier pregunta. Cuando lo consiguió volvió a centrar su atención al frente, intentando contener sus pies que parecían querer moverse sin su autorización.

No sabía la razón de su enojo, ni mucho menos sabía por qué estaba allí parado, como un imbécil… solo sabía que le estaba dando un tiempo a la pelirrosa para que pudiese encontrarse con quien, podía apostar, era el perdedor de Naruto.

/-/-/-/

Era una corazonada, pero ella había aprendido a escucharlas…

Quizás podía ser una verdadera estupidez, pero algo en ella sabía que no estaba equivocada. Su cuerpo entero se lo decía. Su corazón que ahora palpitaba a gran velocidad, se lo estaba gritando… estaba gritando un solo nombre el cual ocupaba sus pensamientos en esos momentos. No, sabia que no se equivocaba, era él… lo sentía…

Sujetó su collar con mayor intensidad, aferrándose a esa idea. Era arriesgado… pero confiaba en su corazonada…

La gran velocidad hizo que su capucha cayera y la cinta que afirmaba su cabello se soltase, enredándose en una rama cercana. Apenas si fue consciente de aquello, en esos momentos solo quería llegar… tenía que llegar a él…

Vislumbró un punto acercándose en sentido contrario a ella. Una melena rubia captó su atención, quitándole al aliento por completo. Detuvo su marcha cuando sus miradas se encontraron. Los ojos jades se abrieron a la vez que sus pupilas se dilataban en un milisegundo.

Después de tres años, volvían a verse… volvían a estar frente a frente….

-Na-naruto…-susurró, casi sin voz perdiéndose en la azulina mirada del chico

/-/-/-/

El perro frunció el ceño, removiéndose incómodo. Su olfato no lo estaba engañando-… al parecer alguien viene a darte la bienvenida…-dijo observando con nerviosismo al chico, que al parecer ignoraba la situación

-Sí, me he dado cuenta…-sonrió-… es obvio que el teme no quiere verme…

Una calidez se apoderó de su pecho de manera inexplicable… a decir verdad, esa sensación no la había sentido en años. En tres años, para ser exactos. Se sintió ansioso, otra vez…

Así que, movilizado por esa misma sensación, aceleró el paso.

Pakkun lo observó y agachó la mirada. Temía que el futuro encuentro, no lo llevaría a nada bueno. De pronto el chico detuvo su carrera, captando su atención por la excesiva brusquedad de aquello. El perro abrió sus ojos al notar una larguísima cabellera rosa, que solo podría pertenecerle a esa chiquilla de hermosos ojos jades… la cual según lo que sabía, llevaba muerta tres años.

Miró al rubio quien parecía estar en el mismo estado de shock que él. Temblaba, y podría jurar que se estaba cuestionando si aquella muchacha no era producto de su imaginación o de algún genjutsu. Pakkun se bajó de su hombro y se sentó a su lado para contemplar la escena, aún sin salir de su estupor.

-¿más mentiras, Konoha? –pensó negando con amargura

Naruto dio un paso, sintiéndose atontado. Parecía que el sonido del bosque había desaparecido, siendo reemplazado por un fuerte zumbido en sus oídos. Es que aún le era difícil de asimilar… frente a él estaba quien consideraba su hermana. Frente a él estaba su Sakura-chan.

-Na-Naruto…-la vio modular, pues su voz no había alcanzado sus tapados oídos

-Sa… Sakura-chan…-respondió con voz ronca

Como si los dos se hubieran puesto de acuerdo, acortaron la distancia encontrándose en la gigantesca rama que los separaba. Sakura rodeó su torso ocultando su rostro en su pecho, mientras que el rubio apresaba su pequeño cuerpo y la estrechaba más a él.

No era una ilusión…

-Naruto…-chilló la chica, comenzando a empapar sus ropas-… Kamy, eres tú…-continuó abrazándolo con más fuerza, como si se tratase de una niña pequeña-…no sabes… lo feliz que me hace… verte…

El rubio sonrió. Su voz, su aroma, la suavidad de su cabello… nada de eso había cambiado-Sakura-chan…-rio el chico, sintiéndose eufórico de felicidad. Por fin luego de tantos años, por fin tenía noticias de ella-… estás bien…-dijo apartándola un poco para poder contemplarla. Estaba realmente hermosa, más de lo que recordaba, más grande, más madura, pero con una mirada más triste. Sin embargo no se detuvo en ello-… pensé que…

La ojijade sollozó con dolor-… lo siento… lo siento tanto, Naruto… yo… no fui capaz… yo… no quise buscarte… no…

El chico limpió sus lagrimas con sus pulgares, sonriéndole con gran sinceridad-Tranquila, Sakura-chan…-ella agachó la cabeza; no quería que la viese llorar. La obligó a mirarle, alzando su barbilla. Su hermosa mirada jades brillaba por las lágrimas que escapaban de sus ojos, así que solo volvió a sonreír-… ahora estoy contigo, 'ttebayo…

Apenas esas palabras salieron de su boca, Sakura sintió que su pecho se oprimía. Sus ojos escudriñaron a su hermano con lujo de detalle… se veía igual, solo un poco más alto, más maduro, sin esos rasgos de niñito bobalicón que tanto lo caracterizaron en su niñez y adolescencia, y sinceramente, también su atractivo había aumentado. La chica sonrió para sus adentros ante aquello… de seguro por fin había logrado captar la atención femenina que tanto deseaba. Esos alegres pensamientos fueron interrumpidos cuando reparó en su bandada. Se tensó notoriamente, ignorando las agolpadas y eufóricas palabras del chico quien parecía un torbellino, mareante y arrebatado, por la cantidad de información que soltaba sin parar. Pero ella no lo escuchaba… en su mente solo estaba el hecho de que Naruto había regresado a Konoha.

Agachó la mirada, sintiendo que su cuerpo comenzaba a temblar. Si el rubio lo notó, lo disimuló muy bien ya que siguió hablando como si nada pasase, como si esos tres años de distancia nunca hubiesen existido. La chica sintió un estremecimiento tras su espalda, eso solo significaba que él estaba cerca…

Volvió a abrazar a Naruto, ocultando su rostro en su pecho, queriendo grabar ese momento antes de que terminase. Él por su parte sonrió y la abrazó con la misma intensidad, ignorando que aquello era otra despedida…

Pakkun olisqueó el aire e inmediatamente captó el peligro de la situación. Miro al par de jóvenes pero no dijo nada. Por el miedo que empezaba a expeler la chica, ella estaba consciente de quienes se estaban acercando, y por otra parte el rubio, era un clon… así que no perdió más tiempo. Se ocultó entre las ramas y ocultó su presencia, sin despegar sus ojos de la escena.

Sakura apretó los ojos con fuerza, al menos le había dado el tiempo suficiente para verle. Sonrió con amargura, derramando una última lágrima-…perdóname Naruto…-susurró, sin mirarle captando su atención

Con una facilidad abrumadora, se deshizo de su abrazo, alejándose lo suficiente. El resto pasó en cámara lenta. Naruto vio que en un abrir y cerrar de ojos una imponente silueta se posicionaba a su lado. Sus ojos se abrieron al encontrarse con una oscura y fría mirada carbón, que él conocía a la perfección.

-Sasuke…-en un instante miró a su amiga. Y ahí ato cabos pero antes de que pudiese decir algo, un fuerte golpe impacto en su pecho y su imagen desapareció en un puff

Haruno temblaba en un intento por contener los sollozos. No quería que él la viese llorar… él menos que nadie, pero… no podía evitarlo. Por su parte el azabache la miraba de reojo, percibiendo los ligeros espasmos de su cuerpo.

Frunció el ceño, sintiéndose repentinamente enfermo ante la escena que hacía segundos antes había presencia-… muévete…-siseó, desapareciendo al instante

A los pocos segundos, Hebi llegó hasta el lugar. Miraron a la ojijade que se mantenía observando un punto muerto, ida por completo en sus pensamientos. Juugo se acercó hasta ella y le entregó su cinta. Fue ahí que ella reparó en que la había perdido. Le entregó una ligera sonrisa como agradecimiento y se amarró el cabello con movimientos bruscos. Nadie dijo nada, porque no había nada que decir. La tensión era demasiada como para hacerlo, y ellos eran ajenos a lo que fuese que allí había sucedido… además, eran demasiadas emociones por un día.

Hebi se adelanto sin reparar en el pequeño perro que los observaba tras las ramas. Sakura fue la última en retomar la marcha, pero se detuvo para observar donde se encontraba. Pakkun se tensó pero de inmediato se relajó al ver la triste sonrisa que la chica le entregaba, demostrándole lo dolorosa que había sido toda aquella situación.

-Dile a Kakashi-sensei que lo he extrañado mucho…-inhaló profundo y algunas lagrimas escaparon de sus ojos-… que no se preocupe por mí, estaré bien, y… por favor… dile que cuide de él…

Sin más que decir, emprendió la carrera dejando al perro Ninja aun más confundido de lo que ya estaba.

/-/-/-/

Detuvo sus pasos a medio camino, captando la atención de su equipo. Su alegre aura se había disipado por completo y ahora parecía estar cubierto por una densa tristeza y frustración. Sus azulinos ojos, centellantes en ira, se centraron en el Inuzuka quien no tardó en captar el motivo. De un par de zancadas llegó hasta él sujetándolo de las ropas. Hinata ahogó un grito cuando vio que el rubio le propiciaba un fuerte golpe en la quijada mandándolo a varios metros lejos de donde estaban. Shino la detuvo de ir a socorrerlo o a detener a Naruto, en esos momentos no podía arriesgarse de que el chico perdiese el control. La peliazul miró a su compañero y notó el dejo de culpabilidad en su rostro y como si su mente hubiese hecho conexión, se dio cuenta de todo. No solo era Sasuke quien estaba en esa aldea… no había sido su imaginación haber visto esa mota rosa… ella había visto a Sakura.

Naruto dio un paso al frente, por lo que Akamaru se interpuso entre su dueño y él, gruñendo amenazador. Kiba acarició su lomo, logrando que se calmara. Se fue incorporando con la ayuda de su can, mientras se limpiaba la sangre de la boca-… tranquilo, amigo… me lo merezco…-el perro gimotió

-¿Por qué, 'ttebayo…?-escuchó que gruñía el Uzumaki, sin importarle las miradas asustadas de los aldeanos que pasaban por ahí-… ¡¿Por qué mierda no me lo dijiste?!

Kiba agachó la mirada-Lo lamento… No podía hacerlo… eran… -suspiró-… ordenes de Hokage-sama…

El rubio apretó los puños y se dispuso a encarar a la persona que estaba seguro estaba al tanto de todo. Ignoro la suplicante mirada de Hinata y la advertencia de Shino de que se calmase, él en esos momentos había dejado de escuchar. En esos instantes la imagen de Sakura junto a Sasuke acaparaba toda su atención.

-¡¿Qué mierda pasa aquí?! ¡Demonios!-gritó comenzando a correr para encarar a su antiguo sensei

Necesitaba respuesta… ahora…

/-/-/-/

Hola-hola! :D

Como estan? Espero que bien!

Comentarios sobre la historia? XD pues ya ven que han comenzado esos momentos en que Sasuke se comienza a cuestionar por qué su interés por Sakura. Por que será digo yo? XD

De aquí en adelante comienza el sasusaku más evidente jojojo

Bien, que más?

Que les ha parecido el encuentro entre Naruto y Sakura? Muy cursi? Muy extraño? Bueno, no es que hubiesen hablado mucho… Naruto sí, como siempre… solo espero que la escena haya quedado decente…

Y finalmente… Naruto por fin se entero de que sus dos amigos estan viajando juntos, el pobre esta confundido :( pero ya pronto comenzara a entender las cosas…

Bueno espero que el capitulo haya sido de su agrado :P

Muchísimas gracias a quienes me dejaron un review Suiguitou, Onelei y ASUKASOAD…! chicas muchísimas gracias!

También gracias a quienes agregan a sus favoritos y alertas!

Espero me sigan acompañando en esta historia…

Un saludo afectuoso!

Se despide atentamente una somnolienta…

_NinfaOscura_