He aquí el capítulo 11 y la segunda regresión del fic. Esta es una misma historia narrada desde las dos perspectivas que estuvieron involucradas. Seguramente les resolverá algunas dudas y les creará otras. Como siempre; agradezco su apoyo, sus reviews y sus PMs. Que venga el cap.


Capítulo 11: (Regresión) Una vida a cambio de otra.

Penny P.O.V.

Nos encontrábamos en el auto, ya íbamos de regreso a casa. No habíamos vuelto el día anterior por un imprevisto que surgió en casa de los primos que estábamos visitando. Era muy temprano, cerca de las cuatro y media de la mañana. Mamá había insistido en salir temprano para recuperar el tiempo perdido. Media hora antes habíamos notado una perrita tirada a la orilla del camino. Nos detuvimos para recogerla, era una border collie blanco y negro muy bonita; tenía algunas heridas, al parecer había peleado con otro perro. Con el botiquín que había en el auto curamos sus heridas y la subimos, ya tenía una sorpresa para Bolt Mittens y Rhino; una nueva amiga.

Estaba empezando a sentir sueño de nuevo cuando noté algo que llamó mi atención. A través del espejo retrovisor vi algunas sombras que nos estaban siguiendo, aunque no alcancé a divisar que producía las sombras. -Mamá, ¿Puedes ir más rápido?- Pregunté lo más calmada posible.

-¿Por qué, hija?-

-Es que creo que nos están siguiendo.-

Mi mamá se fijó en el retrovisor y comprobó que lo que le había dicho era cierto. Con una expresión de preocupación, comenzó a acelerar, al igual que quienes nos seguían. Después de unos quince minutos de seguir acelerando, una llanta se ponchó, forzándonos a hacernos a un lado. Volteé a ver hacia atrás y vi que esas sombras se seguían acercando. Ambas comenzamos a preocuparnos; pero antes de que se acercaran más, vi una figura acercándose al auto, pero desde adelante de este. El extraño iba encapuchado y traía consigo un bastón de madera de su altura, no pude verle la cara. Caminó hasta donde estaba el auto y tocó en la ventana, tal parece que quería que la bajáramos. Al principio tuve mis dudas, pero por alguna razón, me inspiraba confianza.

-Baja la ventana mamá.-

-¿Por qué, hija? ¿Y si trata de hacernos algo?-

-Confía en mí. Creo que quiere ayudarnos.-

Mi mamá lo dudó un poco, pero al final accedió y bajó el vidrio. En cuanto lo hizo el extraño habló. -Tranquilas, no les haré nada. Voy a distraerlos y mientras lo hago, quiero que se bajen del auto y cambien el neumático lo más rápido que puedan.- Sus palabras eran firmes pero suaves. -Cuando hayan terminado, váyanse tan rápido como puedan.- Iba a preguntar por él, pero se me adelantó. -Mi nombre no importa; y no se preocupen por mí, estaré bien.-

Entonces comenzó a caminar en dirección a los que nos estaban siguiendo, pero se detuvo unos pasos adelante y regresó a la ventana. -Creo que deberías cuidar a Flor hasta que encuentres a alguien más que la reciba en su casa.- Al principio no entendí, pero luego recordé a la perrita; Flor sonaba como un buen nombre para ella, y definitivamente haría lo que me pidió, por alguna razón, sus palabras me inspiraban confianza.

El extraño comenzó a alejarse en dirección a quienes nos estaban siguiendo. Cuando estuvo a una distancia considerable, ambas nos bajamos del auto tan rápido como pudimos y fuimos a la cajuela a sacar la llanta de refacción junto con las herramientas. Diez minutos después, ya estaba todo listo, guardamos las cosas y subimos al auto. Estaba preocupada por el extraño, ya que unos segundos después de perderlo de vista comenzamos a escuchar ruidos de golpes y gritos de dolor, lo que significaba que estaba enfrentando a nuestros perseguidores, sin siquiera conocernos. Consideré por un momento ir a buscarlo, pero recordé lo que nos había dicho, así que no dije nada mientras mi mamá encendía el auto y nos poníamos en marcha de nuevo; me quedé callada mientras seguía pensando en lo que había pasado. Unos minutos después de eso, me quedé dormida.

Cuando desperté, ya era de día y estábamos bastante cerca de casa. Nos detuvimos para cambiarle los vendajes a Flor, aunque ya se veía bien, así que no le pusimos otros; también paramos a desayunar en un restaurante cercano y después seguimos el camino. Me sorprendió ver a mi mamá muy tranquila, a pesar de lo que había pasado. Parecía no recordar nada de lo que había pasado. Decidí que le preguntaría más tarde sobre eso.

Soul P.O.V.

Era extraño, sabía que no volvería a verlos; me hubiera gustado despedirme de ellos, pero las circunstancias eran otras. En este momento me encontraba sentado sobre una roca cerca de la orilla de una carretera mientras el amanecer ya se acercaba. No sabía el por qué, pero algo me llamaba a quedarme ahí, esperando.

Al poco rato escuché un auto frenar en la cercanía, imagino que por eso debía quedarme ahí. Me levanté y tomé mi bastón; ya caminando pude ver un auto con tres entes adentro. Sorprendentemente, se trataba de las personas que cuidaban del potencial pilar. Las acompañaba Flor, a quien no veía desde hace mucho tiempo.

Mientras me acercaba comencé a percibir presencias de oscuridad acercándose por el otro lado. Entonces comprendí la situación. Me acerqué a la ventana del piloto y toque un par de veces; por la cara de ambas, me imaginé que debían estar asustadas, pero noté que la niña convencía a su madre de bajar el vidrio. Cuando lo hizo, les hablé suavemente. -Tranquilas, no les haré nada. Voy a distraerlos y mientras lo hago, quiero que se bajen del auto y cambien el neumático lo más rápido que puedan. Cuando hayan terminado, váyanse tan rápido como puedan.- Noté que Penny iba a preguntarme algo así que me adelanté. -Mi nombre no importa; y no se preocupen por mí, estaré bien.-

Comencé a avanzar, pero recordé algo más y me regresé. -Creo que deberías cuidar a Flor hasta que encuentres a alguien más que la reciba en su casa.- Entonces tomé camino de nuevo. Ese último consejo me nació a partir de la situación sentimental que tenían dos mascotas en su casa. Sí Flor seguía trabajando para Pitt, estar con Bolt le ayudaría a redimirse; pero cabe la posibilidad de que se forme un triángulo amoroso y eso complicaría las cosas.

Me concentré en lo que estaba haciendo, ya estaba bastante lejos del auto y podía notar a las sombras perfectamente, eran, mínimo, unas diez o quince. Estando lo suficientemente cerca, le encendí luz al bastón en ambos extremos para facilitarme el trabajo un poco más; tras observarlas un poco deduje que eran un escuadrón de caza.

-Buenas noches, caballeros.- A pesar de saber que atacarían, nunca viene de más un poco de humor.

El líder habló primero. -Pero que tenemos aquí. Parece que alguien quiere defender a las señoritas.- Su tono cínico y sarcástico casi me hace reír.

-Precisamente, caballeros. Pero les daré la oportunidad de retirarse.- E hice un ademán con mi mano de la forma más exageradamente gentil que encontré.

Las sombras comenzaron a reír como maniáticas. Cuando se calmaron, el líder les dio una orden. -Mátenlo.-

Las sombras comenzaron a acercarse demasiado, así que tomé el bastón y lo agarré del medio para poder usar ambos extremos. Las primeras veces solo las golpeaba a la altura de su estómago o de su cabeza para aturdirlas, jamás me había gustado matar, aunque fueran sombras; pero comenzaron a amontonarse y tuve que deshacerme de varias, un golpe bien iluminado directo a donde tendrían un corazón o un cerebro era mortal para ellas, usaba el bastón para apoyarme, ya que también las golpeaba con las manos y los pies.

Lentamente, el número de mis oponentes iba disminuyendo, mientras yo intentaba seguir gastando energía al tiempo que la absorbía, pues estaba ocupando un escudo de unos cuantos centímetros de grosor adherido a mi piel, un escudo de energía que reflejaba todos sus ataques, pero su uso constante gastaba demasiada energía. Al final tuve que dejarlo, de haberlo seguido usando habría caído inconsciente. A partir de ahí cualquier golpe que no lograra desviar o interceptar me haría daño.

Después de diez minutos de dar y recibir daños, escuché a lo lejos como el motor del auto se encendía; entonces supe que era el momento. Tomé el bastón y se lo lancé con un extremo por delante hacia el pecho del líder, tan rápido que a la sombra no le dio tiempo ni de verlo, dejándolo clavado en el objetivo y matándolo tras unos segundos de agonía. Sus subordinados enfurecieron, y lo siguiente que sentí fue una hoja fría y seca atravesarme el pecho desde la espalda. Mire hacia abajo y vi que era una espada oscura, aunque era inmune al sufrimiento que ocasionaba y podría haber salido de esa, no hice nada al respecto; mí tiempo había llegado. Dejé que sacara la hoja de mí y caí al suelo de rodillas, con una sonrisa en el rostro. Estaba por morir, pero tuve una vida plena y feliz, pude criar a tres pequeños que terminé amando como a mi familia. Además, use mis últimos minutos haciendo lo que debía hacer.

Ya en el suelo, imaginé que tardaría en morir, cortesía de la espada oscura que me había atravesado, pues esas espadas dejan vivo al objetivo con la intención de generarles una muerte lenta y dolorosa para absorber esa energía. Pero me sentía feliz. Pude escuchar a las sombras discutir si debían seguir su camino buscando el auto o volver. Mi alegría aumentó un poco más cuando escuché que decían que sería una pérdida de tiempo por la distancia que habrían recorrido para ahora.

Una vez que las sombras se fueron, usé lo que me quedaba de energía para borrarle la memoria de lo ocurrido a cualquier ser vivo que estuviera despierto dentro del auto que toqué. Si Penny ya estaba dormida, no importaba; pero es imprescindible que esto no llegue a oídos de los adultos. Entrarían en pánico, llamarían a la policía o al ejército; y de nada les serviría, sólo estarían ayudándoles más. Con una paz incomprensible, cerré mis ojos y dejé este mundo con una sonrisa en mi rostro.


Y el resto es historia conocida... Bueno no tanto, pero quiero aclarar que estos sucesos se dieron antes de que Bolt despertara en el capítulo 9, y que para cuando Soul habló con Mega, ya era Soul. Una vez más, el próximo capítulo será continuación del anterior. Ahí veremos que más surge. Sin nada más que decir, Nos vemos a cualquier día y en cualquier hora, pero siempre por el mismo canal. *Este capítulo fue modificado de la versión que originalmente se publicó; se le hicieron correcciones ortográficas y gramaticales*