¡Hola de nuevo! Se que quizás estuvieron muy pendientes los días viernes y sábado en los cuales se suponía vendría un nuevo capitulo pero pues estuve haciendo algo de dinero en esos días y aunque llegaba a la casa con ganas de subir el capitulo, al final me daba algo de cansancio u simplemente me acostaba a dormir lo cual me gusta mucho porque siempre en lo que pienso antes de quedarme dormido es en cuales vana a ser la siguientes escenas que voy a escribir. Y tengo algunas cosas buenas por ahí.

Debo agregar que siempre y cuando siga contando con el apoyo que me brindan sus comentarios, esto va a llegar a feliz término… estaba pensado que mas de 20 capítulos va a ser un poco exagerado pero me encuentro realmente imposibilitado para hacer recortes.

Agradezco infinitamente por el apoyo que recibí en el capitulo 10, me quite un peso de encima al subirlo pero debo confesar que incluso después de subido lo tuve que reemplazar algunas líneas porque las encontraba horribles. En fin gracias a todos porque veo que entendieron al Mamoru adolescente y hasta se pusieron algo de acuerdo con el… pero les cuento un secreto: mi intención era que lo odiaran un poco por cómo se porto con su mamá y con Tokou… al menos lo logre con Pau-chan y a tu pregunta de en que escala de tiempo fue… pues fue en el pasado pues fue en su cumple 16 y el fin se desarrolla con ellos de 17.

Feliz cumpleaños con varios días de retraso Kazumi.

Fubuki-Kazezenko: Que bueno que es desahogarse… sabes… quizás este capitulo también fue algo de desahogo para mi, de hecho mi temor era que me saliera algo confesional… en fin gracias por el comentario

Dama azul: Excelente comentario, me hiciste realmente contento porque veo que estas tomándote el trabajo de analizar el fic, en efecto este es el capitulo de Mamoru equivalente a aquel que hice de Ichirouta (cap 6) y en cuento a la duda de los padres pues puedo adelantarte solo algo pequeño y es que los de Jousuke y Yuuki no van a atener nada que ver. Los padres de Ichirouta y Mamoru pues… veremos.

La sombra… muchas preguntaron por la sombra (Pau-chan, Dama azul, Mizuki-chan, Fubuki-kazezenko) no hay que esperar mas… aquí lo resuelvo y lo mismo el asunto aquel de a quien llamo Mamoru en el final del capitulo 9… ¿hicieron sus apuestas? espero que le atinen.

Veo que el asunto del paso del tiempo se esta volviendo como una duda general asi que las voy a encarrilar un poco (aunque en realidad creo que no es tan necesario, es cuestión de devolverse unos capítulos y releer: SOLO LOS CAPITULOS 6 Y 10 son del pasado

ADVERTENCIA POR ESCENAS ALGO COMPROMETEDORAS ENTRE DOS CHICOS ASÍ QUE NO QUIERO HERIR SUSCEPTIBILIDADES POR LO CUAL SI NO TE GUSTAN ESAS ESCENAS PUEDES DEVOLVERTE Y LEER LA BIBLIA O ALGO MAS PURO JAJAJA

Bueno… mucho ruido y pocas nueces… pasemos al capitulo… intentare una actualización rápida para el cap 12 aunque despreocúpense… ya esta hecho.


EMPECÉ ALGO… AHORA NO ESTOY SEGURO.

(Tsunami x Tachimukai)

Capitulo 11

Habían salido en una primera cita que había constado de helado y paseo por el parque y había estado muy bien, la habían pasado muy bien y por eso habían decidido que una segunda cita no tenía motivos para ser peor por lo cual ambos jóvenes se encontraron rodeados de la oscuridad de la sala de cine mientras en la pantalla Bruce Willis disparaba su arma como un loco al tiempo que Helen Mirren y John Malcovich mostraban cuan habilidosos podían llegar a verse con una metralleta.

Jousuke se veía sumamente emocionado cada vez que una escena sucedía a la otra, cada vez que una nueva serie de disparos hacía explotar alguna cosa o cada vez que los chicos buenos le daban una lección a los chicos malos, si, la película iba a convertirse en una de las favoritas del joven surfista pero no iba a suceder del tal manera con Yuuki que en realidad había perdido hacía mucho tiempo el hilo de la historia: ver la emoción desbordada y casi infantil del otro joven era suficiente entretenimiento… estar con Jousuke era suficiente entretenimiento… estar con Jousuke era suficiente para pensar que si se podía ser feliz después de decidir que se quiere dejar atrás a un viejo amor.

—¿Viste eso… viste eso? ¡Es grandioso!… me fascina como actúa ella… oh… ¿viste eso… viste eso? —Comentó Tsunami con emoción ganándose las miradas poco amistosas de las personas que tenían alrededor, Yuuki solo asintió con una sonrisa mientras ponía su mano sobre la de Jousuke para indicarle con esto que guardara silencio, el joven surfista captó el mensaje a la perfección ya que volvió a acomodarse en su asiento y guardó silencio por algunos minutos mas, sin embargo un par de escenas después tuvo que volver a hacer algarabía por una nueva escena y de nuevo la gente lo volvió a mirar mal pero de nuevo Yuuki sonrió y volvió a poner su mano sobre la de Jousuke y entonces a este dejó de importarle la gente alrededor porque lo único que importaba en ese momento era que Yuuki estaba feliz sin importar las tonterías que hiciera.

La película continuó y como todas las cosas buenas se acabó demasiado rápido de acuerdo a la opinión de Jousuke que solo se reía de la gente que lo miraba mal mientras caminaban por el pasillo de salida de la sala de cine, Yuuki se mostraba un poco mas avergonzado porque quizás el joven de cabello rosa si estaba sobreactuando un poco y siendo demasiado charlatán, pero el joven guardameta sabía que así era como debían funcionar las cosas entre los dos: el uno debía avergonzarse por los dos y ser prudente por los dos al tiempo que el otro debía alocarse por los dos y ser atrevido por los dos para así formar un equilibrio perfecto.

Un par de minutos después ambos se encontraron por las calles de ciudad Inazuma caminando muy cerca el uno del otro para así ayudar a mantener el calor que sus chaquetas lograban crear a pesar de que el otoño estaba haciendo que sus vientos soplaran mas de lo normal. Jousuke sonreía al pensar que quizás el viento tan fuerte podía llegar a llevarse el pequeño cuerpo de Tachimukai, luego dejaba de sonreír porque se daba cuenta de que en efecto aunque el cuerpo de el otro joven era pequeño eso no quería decir que fuera débil y Jousuke se encontró admirando el cuerpo del otro joven que había seguido caminando sin notar que el otro se había detenido… fue hasta un par de pasos después que Tachimukai cayó en cuenta, se detuvo y se dio la vuelta

—¿Qué pasa?

—Eh… nada —Contestó Tsunami fabricando una sonrisa enorme y caminando el par de pasos que lo habían alejado de Tachimukai— ¿Y bien… que quieres hacer ahora?

—Mmmm… no sé… tu eres el de los planes —Dijo Tachimukai mirando con timidez al piso y pensando que no era del todo correcto actuar como estaba actuando, es decir, dejando que todo lo decidiera Jousuke porque al final de cuentas si Yuuki no expresaba algunas de sus ideas a lo mejor Tsunami se terminaría aburriendo de tener a su lado a un chico sin criterio— Aunque…

—¿Aunque? Dime…

—Bueno… podíamos ir… podríamos ir a un lugar algo mas… discreto… bueno… quiero decir… hemos estado juntos toda la tarde… pero no hemos podido… tu sabes… estar… cómodos… en privado… no sé si me entiendes —Y Yuuki prefirió callarse antes de seguir avergonzándose con cada silaba que salía de su boca, sin embargo el joven no recibió ni el mas mínimo reproche de parte de Tsunami que solo sonreía al mismo tiempo que encontraba interesante la manera como Yuuki actuaba, si, en efecto era tímido y eso era innegable pero al mismo tiempo camuflado detrás desea timidez de encontraba un montón de deseos… de deseos típicos de un adolescente de 17 años.

Jousuke sonrió

—Claro que te entiendo —Y detallando que no había demasiada gente alrededor Jousuke se inclino y besó a Yuuki en la mejilla para luego llevar sus labios muy cerca de la oreja del menor para susurrar con voz áspera y deseosa —Porque yo también tengo muchas ganas de que estemos juntos.

—Está este lugar que conozco…

—¿Eh?

—Si… un sitio al que… he ido en… en algunas ocasiones… quizás te gustaría…

—Contigo… contigo iría a cualquier lado Yuuki.

—De acuerdo… pues entonces te llevo.

Y pronto estuvieron caminando lado con lado y no se dijeron nada mas hasta que llegaron al lugar que Yuuki había dicho conocer, cuando Jousuke notó que tipo sitio era no le quedó mas opción que sentirse sorprendido de que el menor de los dos conociera de esa clase de lugares, cuando llevó sus ojos hacia él, Tsunami tuvo que remplazar su sorpresa con una sonrisa ya que de nuevo Yuuki se mostraba avergonzado indudablemente por el hecho de haber guiado a Jousuke hacia esa calle llena de luces de neón y de letreros con algunas tarifas económicas para pasar momentos de "amor".

Ambos jóvenes permanecieron estáticos en la fría noche: Jousuke sabiendo que era su momento de actuar ya que Yuuki ya había actuado lo suficiente al guiarlo hacia ese lugar y Yuuki recordando la primera noche que había estado ahí, en esa calle, aquella noche de ese día de enero en el que Mamoru había cumplido 16 años, aquella noche después de que Mamoru lo había sorprendido en la calle.

—¿Y bien?

—Bien…

—Bueno… aquí estamos —Dijo Jousuke sabiendo que era en esta ocasión en la que mas seguro debía mostrarse porque la verdad era que si hacía las cosas bien algo grandioso había de suceder esa noche, así que ese era el momento, el momento en el que debía mostrarse tan serio con nunca antes— Aquí estamos —Repitió— ¿Hay algún sitio en especial?

—415 —Dijo e inmediatamente Jousuke supo que Yuuki se había referido al numero del lugar, con ojos rápidos reviso el numero de los sitios que tenían más cerca y se dio cuenta de que el 415 era el que tenían justo en frente así que el momento de comportarse con absoluta seriedad se hizo aun mas cercano.

—Que suerte… estamos justo enfrente —Comentó Tsunami pero se encontró sin la seguridad necesaria para dar el paso hacia la entrada del lugar.

Y Yuuki se sintió un poco tonto al estar parado allí como dudando acerca de si debían entrar o no. El joven pensó en aquella noche de hacía ya casi dos años y recordó que también se había sentido de la misma manera como se estaba sintiendo en ese momento, pero al mismo tiempo recordó que conforme habían empezado a pasar los días, las semanas y los meses el lugar había empezado a hacerse normal y aunque ya hacía mucho tiempo que no venía ese no debía ser motivo para sentirse tan desubicado como se sentía en ese momento.

—¿Entramos? —Preguntó.

—Claro… claro… estaba por decir lo mismo —Respondió Jousuke sintiéndose como nunca antes en la vida se había sentido: cuidadoso y cauto, y es que el joven sabía que en ese tipo de sitios se debía actuar de esa manera. El joven surfista no quería hacerse la pregunta pero al final tuvo que ceder ante su mente que no lo dejaba en paz con la interrogante de cómo era que Yuuki conocía ese tipo de lugares.

Con pasos lentos ambos entraron y Jousuke se sintió tímido de cierta manera ante la expresión desinteresada pero sabedora que les dirigió un hombre que estaba detrás de un mostrador, Yuuki saludó sin ningún interés mientras el hombre hacía aparte una revista que había estado leyendo. Un paso atrás Tsunami solo miraba la silenciosa escena que Yuuki parecía saberse de memoria.

Cuando después de una transacción silenciosa Yuuki recibió una llave Jousuke sintió que su rostro prendía fuego y sintió además que seguía encendiéndose con cada segundo que pasaba como cuando el otro joven lo miró expectante o cuando el hombre detrás del mostrador le dedico una mirada cargada con evidente burla.

Jousuke se sintió de nuevo como nunca antes se había sentido en su vida: completamente novato

—¿Pasa… algo? —Pregunto Tachimukai acercándose a Jousuke hasta que estuvieron prácticamente pegados el uno al otro.

—No empiecen aquí chicos… en la habitación —Dijo el hombre detrás de ellos con la burla que ahora había pasado de su rostro a sus palabras. Yuuki solo lo volteó a mirar con seriedad mientras Tsunami se sentía aun mas avergonzado… era como si las personalidades de ambos se hubiera intercambiado.

Jousuke tenía sus ojos clavados en la alfombra del lugar que evidentemente procuraba verse elegante y que en realidad lograba hacerlo gracias a las luces tenues, el sofisticado diseño del papel tapiz de las paredes, las alfombras cerdosas, los muebles mullidos y las finas botellas llenas de líquidos dorados ubicadas en los anaqueles de aparentemente fina madera a las espaldas del hombre.

—Vamos —Dijo Yuuki y procuró imprimirle algo de confianza a sus palabras y de nuevo volvió a recordar esa noche de hacía ya casi dos años cuando Mamoru había mencionado las mismas palabras y estas habían estado llenas también de confianza a pesar de que Yuuki sabía que en aquella ocasión el capitán había sido tan inexperto como él.

Yuuki se decidió por tomar a Jousuke de la mano y pronto estuvieron caminando por un pasillo alumbrado con la misma luz tenue del recibidor, había algunas plantas aquí y allá y un aroma de canela se sentía en el ambiente, la alfombra se sentía suave debajo de sus zapatos y Jousuke pensó que todo se trataba de un sueño y que pronto iba a despertar en su cama con un Yuuki que dormiría inocente de los sueños pervertidos que se habían estado tejiendo en la mente del surfista.

—Es esta —Dijo el joven portero comparando el numero en la llave con el numero en la puerta.

No se trataba de un sueño.

—Bien —Dijo Jousuke con lentitud— Pues entremos ¿no?

—Aja —Y esa simple silaba, mezclada con el leve ruido que hizo la puerta al abrirse le pareció a Tsunami el sonido más ensordecedor que jamás había escuchado.

La habitación era la más clara muestra de elegante sobriedad: en el centro había una cama vestida con colores habanos, había un par de mesas de noche muy sencillas a cada lado de la cama. Las paredes, las cortinas y los cuadros procuraban ser de la misma tonalidad de la cama: caobas, cafés, chocolates y terracotas.

Había un puerta pequeña que seguramente los llevaría a alguna especie de baño, Jousuke pensó que no sería nada extraño que en dicho sitio hubiera una tina porque al final de cuentas el lugar parecía poder acarrear con ese tipo de lujos. Seguramente la cuenta iba a resultar siendo bastante elevada aunque en realidad el dinero era una de las cosas en las que menos estaba pensando.

—Es un bonito lugar.

—Aja.

—Estaba… —Empezó Tsunami acercándose a la cama para sentarse y descubrir que estaba realmente suave y cómoda— Estaba un poco preocupado de que… de estos sitios… es decir… siempre se ha sabido que traen consigo algo de peligro… pero en realidad este parece ser un sitio bastante decente… quiero decir… elegante… bueno… agradable… bonito en realidad.

—Aja —Asintió Tachimukai que siguió los mismos pasos de Jousuke para terminar sentado a su lado en la cama, entonces el joven entrelazó su mano derecha con la izquierda y empezó a jugar con ambas nerviosamente, un par de segundos después Jousuke se dio cuenta de que él estaba haciendo exactamente lo mismo y por eso se detuvo

—Yo…

—Es interesante —Interrumpió Yuuki.

—¿Um? ¿Que cosa?

—Ver que al final de cuentas tú también eres capaz de sentirte nervioso y retraído —Dijo Yuuki con una sonrisa mientras miraba al joven defensor a los ojos. Cuando Jousuke correspondió tanto la mirada como la sonrisa acompañando ambas de un leve sonrojo en sus mejillas Yuuki pudo respirar tranquilo, y es que podía ser que se viera confiado en ese momento pero era obvio que no lo era tanto así, después de todo el ser tímido no era una cosa que desapareciera de la noche a la mañana… no había pasado con Mamoru y no podía haber pasado con Jousuke en tan solo una semana que era lo que llevaban de estar juntos

—Bueno si… al final de cuentas también soy humano —Dijo con una sonrisa mientras se frotaba suavemente la parte trasera de su cuello— Además también tuvo mucho que ver el hecho de que aquel hombre de la recepción nos mirara de la manera como nos miraba… es decir… cuando una tercera persona sabe lo que va a pasar es… bueno… es un poco vergonzoso.

—Si… te entiendo… por eso es que siempre a la gente le avergüenza ir a las farmacias a comprar preservativos —Dijo Yuuki con la misma sonrisa pequeña de segundos atrás, esa misma que casi siempre acompañaba todas las palabras que pronunciaba. Ahora bien… la palabra "preservativo" era una que Jousuke nunca antes había esperado escuchar saliendo de los labios del aparentemente inocente Yuuki Tachimukai.

Un silencio que de la nada se formó entre ellos le dio espacio a Tsunami para pensar de nuevo en esa pregunta que no quería formular pero que sabía que al final de cuentas iba a ser imposible de contener, ya que debido a su extravagante personalidad contener dentro de sí cualquier cosa parecía fuera de lugar, parecía una cosa muy ajena a todo lo que él era.

En otras palabras Tsunami no era bueno para guardarse las cosas así que respirando profundamente y mostrando una cara seria decidió por fin lanzarse al vacio:

—Desde que llegamos he querido hacerte una pregunta la cual estoy seguro no voy a ser capaz de contener por mucho tiempo Yuuki —Empezó. Yuuki solo lo miró aprensivo— Sé que quizás sea impertinente de mi parte porque evidentemente se trata de algo privado… pues… de tus cosas privadas y no quiero ser entrometido pero al mismo tiempo me muero por saberlo y por eso me gustaría saber si puedo…

—Puedes preguntarme lo que quieras… no tengo porque esconderte nada —Irrumpió deteniendo a la mitad las palabras del defensor. El silencio se volvió a apoderar de la escena y en esta ocasión nada más que la respiración pausada de ambos servía como interrupción, evidentemente las habitaciones debían tener paredes gruesas, después de todo en condiciones normales no sería agradable escuchar a las parejas de las habitaciones contiguas hacer sus… cosas

—De acuerdo… bueno… es muy sencillo en realidad.

—Dime.

—Se trata de esto —Dijo señalando con su mano abierta las paredes a su alrededor— de todo esto… de este sitio… no sé que tanto crédito le esté dando a lo que eres o no capaz de hacer, pero la verdad es que nunca antes me había imaginado que tu pudieras conocer este tipo de lugares Yuuki —Ahí se puso de pie y dio una vuelta sobre su propio eje con los brazos extendidos, de nuevo haciendo énfasis en todas las cosas en la habitación— si… el lugar no está mal… de hecho es muy agradable y tranquilo pero para nadie es un secreto que este es un sitio para que las personas… para que las personas… —En ese momento Jousuke se sintió avergonzado a pesar de su repentina exaltación.

—¿Tengan sexo? —Completó Tachimukai.

—Exactamente —Respondió Tsunami con lentitud dándose cuenta que después de eso vendría la respuesta de Yuuki a su pregunta y a pesar de que el joven surfista sabía que eran muy pocas las cosas en el mundo que le molestaban, la respuesta de Yuuki iba a lograr hacerlo… era casi garantizado.

—Ya te escuchas algo celoso.

—Lo siento… pero creo que esa sería una clara prueba de lo mucho que me gustas… el hecho de que sepas de este tipo de lugares quiere decir que ya habido alguien antes de mi y creo que eso… bueno… me molesta un poco.

—Pero ahora eres tu quien está aquí.

—Si… lo sé… pero de cualquier manera me gustaría saber de la persona que estuvo antes.

Entonces Yuuki suspiró, se puso de pie y se quitó la chaqueta para ponerla sobre el espaldar de una silla, luego se desabotonó los dos botones superiores de su camisa, el joven portero sentía que todo esto lo estaba haciendo para comprar tiempo y de nuevo como muchas veces en su vida se sintió tonto ¿Qué tanto tiempo iba a poder comprar?

No mucho.

—Bueno… han pasado casi dos años desde la primera vez que estuve aquí —Empezó a narrar el joven portero volviendo a ocupar su lugar en la cama, Jousuke también caminó y se sentó solo que en esta ocasión lo hizo unos centímetros más alejado del joven castaño— Aquella noche… aquella noche yo estaba también muy avergonzado de entrar en este lugar… y él también lo estaba… pero… pero yo no lo critiqué, ni lo cuestioné, ni ninguna de esas cosas porque lo que él menos necesitaba en aquellos tiempos era una persona cuestionando sus actos… él estaba pasando por un momento complicado.

—¿De quién estás hablando Yuuki?

—Creo que lo sabes —Dijo el menor mirando fijamente al otro joven, mirándolo y diciéndole con esa mirada que en realidad ambos sabían de quien estaban hablando. Jousuke paso saliva sonoramente antes de hablar

—¿El capitán? —Al mayor le fue imposible no mencionar el nombre con cierto remordimiento… con cierta molestia… la molestia que era tan fácilmente causada por los celos… por primera vez Jousuke sintió cierto rencor hacia Mamoru.

Yuuki asintió dejando de mirar al otro joven para volver a concentrar sus ojos en la batalla de sus dedos que había empezado a jugar minutos atrás para evitar sentirse mas nervioso y que por un momento había funcionado, pero ahora que Mamoru había sido sacado a colación el joven Tachimukai sabía que no todo iba a poder ser tan relajado, porque en efecto Jousuke sabia de sus sentimientos por Mamoru, pero nunca antes Yuuki había confesado que habían estado en una relación tan…

—Profunda —Mencionó el surfista llamando la atención del menor que levantó la vista a las palabras lentas del otro— Profunda… no sabía que la relación que habías tenido con el capitán había sido tan profunda… si… sabía de tus sentimientos… siempre lo supe… siempre que te miraba en los entrenamientos, en el salón de clase, en la calle, en RaiRaiKen, tu siempre estabas con la vista puesta en el capitán… por eso fue que cuando me confesaste que no me podías corresponder porque sentías algo por él no me sorprendió en lo mas mínimo… porque yo ya sabía lo que sentías… pero la verdad es que nunca llegué a imaginarme que había sido algo tan serio —Evidentemente su tono de voz de había tornado deprimido… quien lo diría, Jousuke Tsunami también sabía como deprimirse.

—Estás equivocado Jousuke —Dijo el portero después de unos segundos.

—¿Mmm?

—Cuando dices "relación" y cuando dices "profunda". Estás equivocado cuando lo pones de esa manera porque la verdad es que allí nunca hubo nada de eso —El joven se detuvo… apretó las manos, suspiró profundo y mencionó las palabras que mas le había dolido mencionar para si en aquellos tiempos cuando había estado con el capitán— Él nunca me amó… Mamoru.

Jousuke se tomó un rato para analizar las palabras del menor y al final con lo único que vino a responder fue con un:

—¿Qué?

—Tan sencillo como lo acabas de escuchar.

—Eso… eso no… no me parece muy claro… vas a tener que explicarme mejor… yo… yo no entiendo…

—Te contaré.

El joven portero acomodó su espalda en la cama entrelazando sus dedos detrás de su cabeza, luego, cerrando los ojos empezó a escarbar en su memoria, en sus recuerdos, en lo que en muchas ocasiones había querido olvidar pero que sabía que era realmente imposible porque había sido parte esencial de su vida y en el buen o en el mal sentido de la palabra todos esos sucesos serian inolvidables. Yuuki recordó todo, pensó en todo, todo desde aquella noche del cumpleaños dieciséis de Mamoru y todo lo que se desprendió de esa noche: todos las escenarios que había vivido el joven capitán y como Yuuki había estado presente en ellos, todos los sentimientos y emociones que se habían despertado en ambos jóvenes y que eran la más clara prueba cuan humanos eran. Todas las cosas que se habían desarrollado en esos meses, todas las lágrimas. Todo, Yuuki le contó a Jousuke absolutamente todo.

Luego el silencio más profundo se adueñó de la habitación.

Jousuke miraba fijamente a un Yuuki que permanecía quieto sobre la cama y que de no ser por su respiración entrecortada habría parecido presa del más profundo sueño. Jousuke se había quedado despierto en algunas de las noches pasadas viendo como Yuuki dormía y como la hacerlo cobraba un nivel casi que inaudito de tranquilidad y es que eso tenía todo el sentido, si Yuuki era tranquilo en la vida diaria cómo no iba a verse aun más tranquilo cuando dormía, en esos momentos de tranquilidad absoluta Jousuke se había inclinado y lo había besado tan suavemente que el beso podría incluso no haber cobrado ese título y ahora, aunque el joven surfista sabía que el portero no estaba dormido quería besarlo una vez mas pero esta vez no tan suavemente como siempre, de hecho en esta ocasión el joven de cabello rosa quería descargar en el beso todos los sentimientos que la historia de Yuuki había despertado.

Porque lo que Yuuki había contado había sido todo un remesón.

Pero el silencio seguía reinado en la escena y Jousuke no sabía cómo debía actuar. De nuevo era consciente que debía ser cuidadoso porque evidentemente en ese momento Yuuki debía de estar emocionalmente inestable, emocionalmente herido, el recodarlo todo seguramente había sido muy duro para él, para su corazón, para sus nobles sentimientos que aun con todo lo sucedido no lograban dejar de querer por completo al capitán. Jousuke sintió de nuevo algo de rencor hacia Mamoru.

—Voy a hacer que lo olvides —Susurró el joven defensor y empezó a moverse.

—¿Eh? —Dijo Yuuki abriendo los ojos y viendo como de la nada Tsunami se había acomodado sobre él, flanqueándole la cabeza con sus brazos color chocolate y las caderas con sus rodillas, Jousuke flotaba sobre Tachimukai y lo miraba con un rostro serio, un rostro que le decía que las palabras anteriores eran solamente la verdad, que quería ayudarlo a olvidarse de todo eso que parecía ser imposible de dejar atrás.

—Te vas a olvidar de todas esas cosas porque ahora solo yo voy a ser importante en tu vida porque en todas las cosas buenas que te sucedan de aquí en adelante yo voy a estar ahí Yuuki, acompañándote siempre —Y no quiso extenderse más y simplemente dejó que su cuerpo descendiera hacia Yuuki para iniciar un beso que en cierto momento se enmarcó de lagrimas de Yuuki que no entendía muy bien si en realidad se merecía a alguien tan bueno como Jousuke Tsunami.

ooooo

Había algo bueno en todas las cosas del mundo y Tsunami era consciente de ello, todas las cosas del mundo aunque aparentemente se vieran mal contenían dentro de si algo, no importaba cuan pequeño, que podía llegar a verse como bueno y ese era el pensamiento que tenía Jousuke para la mayoría de las cosas en su vida, es decir, siempre le encontraba el lado bueno a las cosas, siempre miraba el vaso como si estuviera medio-lleno y no medio-vacio y en este caso lo bueno era que Yuuki no fuera un niño inexperto que debiese ser tratado con sumo cuidado y aunque la experiencia que tenía no era algo que lo hiciera sentir del todo bien ya que no era gracias a el que la hubiese conseguido, Tsunami sabía que al final de cuentas esto no era algo perjudicial porque como Yuuki se lo había dicho un rato atrás: Ahora era el quien estaba ahí, no era otra persona… ya no era Mamoru.

Tsunami mordió ligeramente a Yuuki en el hombro por sobre la camisa y la manera como el menor se revolcó en la cama y arqueó su cuerpo fue la mas clara indicación de que esto le gustaba así que Jousuke lo intentó una segunda vez logrando exactamente la misma reacción solo que esta vez, además de la espalada arqueada del joven Tachimukai, Jousuke logró un gemido por demás erótico y unos fuertes brazos de portero abrazándolo con mucha fuerza y atrayendo su cuerpo de manera que le fue imposible no notar el estado de excitación en el que se encontraba Yuuki, en el que se encontraban ambos.

Jousuke mordió una tercera vez y luego pensó que morder al joven sin la intervención de la camisa entre sus labios y la piel de este estaría bastante bien así que puso sus manos a trabajar en los botones que aun permanecían apuntados, no pasó un minuto para que este trabajo estuviera hecho pero contrario a lo que había pensado hacer Jousuke no despojó inmediatamente al portero de su camisa porque verlo con esta abierta y desordenada lo hacía ver bastante mas tentador que si estuviera sin ella… el joven surfista no sabía el porque pero eran esas cosas que pasaban en este tipo de situaciones… cosas muy simples que resultaban muy excitantes y Yuuki con su camisa desbotonada era una de esas cosas… seguramente se debía a que la respiración agitada del menor se hacía evidente en su pecho desnudo y Jousuke sabía que él era el causante de esa agitación por lo que quiso besarla y llevó sus labios al pecho de Tachimukai en donde le dio un largo beso que pronto se convirtió en un nuevo mordisco… una nueva marca húmeda… una nueva marca que significaría que Yuuki Tachimukai ahora le pertenecía a Jousuke Tsunami y a nadie mas… Yuuki se arqueó por cuarta vez.

Y Tsunami bañó de suaves y no tan suaves besos todo el pecho de Yuuki y por fin después de unos minutos decidió despojarlo de su camisa aprovechando cada simple movimiento para besar a Yuuki en los hombros, en los brazos, en su espalda, en su estomago y en todos los lugares que la ofensiva tela de la camisa le había bloqueado. Yuuki gimoteaba y se quejaba y gemía y todos los sonidos que producía no eran mas que un combustible que estaba avivando las llamas del cuerpo de Jousuke que se sintió tan enredado en estas llamas que empezó a quitarse la camisa rápidamente, casi que con desesperación para no terminar incinerado en el calor que su cuerpo sentía en ese momento y se deshizo de la prenda tan rápido que se ganó una mirada negativa de parte de Yuuki cuando este abrió los ojos

—¿Qué?

—Yo quería quitártela —Se quejó Tachimukai sin hacerlo realmente al tiempo que estiraba su brazo para poner su mano sobre el evidentemente tonificado pecho del moreno, la mano permaneció quieta por algunos segundos hasta que con una nueva sonrisa Yuuki empezó a moverla lentamente, como si estuviera dibujando con un pincel sobre el lienzo mas costoso del mundo— Está latiendo muy fuerte —Dijo sin dejar opacar su sudorosa sonrisa mientras apoyaba aun con mas entrega su mano sobre el sitio donde la piel crepitaba con mas insistencia, el corazón de Jousuke.

—¿Cómo esperas que no esté así? —Pregunto Tsunami— Después de todo estamos aquí, los dos, estás prácticamente desnudo y te ves descaradamente sensual… tendría que estar muerto para que mi corazón no se encontrara latiendo de esta manera —Continuó el joven defensor mientras tomaba la mano de Tachimukai, la quitaba de su pecho para llevarla a sus labios y empezar a besarla suavemente, Yuuki con sus ojos entreabiertos quedó completamente maravillado al ver la suavidad con la que Tsunami hacía todo lo que hacía, la manera como ponía sus labios sobre su piel, la manera como sus manos achocolatadas tomaban las suyas y las sujetaban, la manera como su cuerpo se dejaba caer lentamente sobre el suyo para aprisionarlo contra la cama y así crear la mas ardiente calidez que Tachimukai pudiera haber experimentado jamás porque en realidad nunca antes había sentido esa calidez… esa amable calidez producida por Jousuke.

Cuando finalmente el cuerpo del surfista se dejó caer sobre el de Yuuki y sus cuerpos estuvieron unidos como uno solo volvieron a empezar con un beso, al tiempo que se sujetaban en un abrazo fuerte y dejaban que sus pechos sintieran la agradable sensación de resbalarse el uno contra el otro en una fricción deliciosa que el sudor ayudaba a hacer aun mas placentera, Yuuki se sentía cada vez mas excitado al sentir el definido pecho de Tsunami sobre el suyo y es que poner una mano sobre ese pecho podría excitar a cualquiera: Era la dureza, era la calidez, era el sudor, era ese aroma de brisa fresca que estaba impregnado en la piel de Tsunami, era su sabor salado y dulce al tiempo, eran todos esos pensamientos. Yuuki se encontró revolcándose en la cama buscando que su erección se encontrara con la de Jousuke, buscando aun mas fricción… buscando liberar esa tensión sexual que tenía acumulada desde hacía tantísimo tiempo y que sabía que solo una persona podía quitarle… porque él mismo… en sus noches solitarias en su cama y valiéndose únicamente de su mano no había logrado nada de utilidad, simplemente unas sabanas húmedas, una mano pegajosa y el triste pensamiento de que estaba solo. Pero no más… ahora Jousuke estaba a su lado y nunca más iba a estar solo.

Yuuki empezó a mover sus manos hacia los pantalones de Tsunami y encontró que estos estaban sumamente apretados y por esto mismo le resultó bastante sencillo sentir el estado de excitación en el que se encontraba el joven surfista, el joven portero dejó que su mano acariciara al otro y sintió que lo que estaba contenido allí era muy cálido… no… no solamente cálido, caliente, completamente prominente y Yuuki sabía que sería capaz de hacerlo sentir algo que no sentía hacia mucho… Yuuki creyó no aguantar mas y dejándose guiar por sus instintos rotó sus cuerpos de manera que ahora Tsunami estaba sobre el edredón y él estaba de rodillas entre las piernas del surfista luchando con un botón que definitivamente estaba muy difícil de desapuntar por la misma tensión que la erección ejercía sobre la tela… Yuuki distinguió la silueta del miembro de Tsunami dibujada en la tela y tuvo que pasar saliva pero no por temor sino porque de repente se quedo con la garganta seca.

El joven se sintió tan excitado que sus dedos se hicieron gelatina y no pudo desabrochar finalmente los pantalones de Tsunami por lo cual se inclinó hacia el plan B y bajando la cremallera del defensor buscó el miembro de este por la pequeña abertura que había logrado crear y cuando logro sacarlo en sus totalidad y lo vio allí creyó que se iba a desmayar…era justo como lo había imaginado, saliendo de su confinamiento por la cremallera bajada: grande… muy moreno, mas que la piel de los brazos y la espalda de su dueño, definitivamente húmedo y alrededor de la base tenía de un leve rastro de vellos que seguramente habían sido mas largos en alguna otra ocasión pero que ahora eran muy cortos: definitivamente recién rasurados … Yuuki se sintió muy pervertido al sentir como se le hacia agua la boca… luego se sintió algo avergonzado al recordar que él no estaba rasurado… si era posible el joven se sonrojó aun mas.

—No tienes que hacerlo si no quieres —Jadeo Tsunami mientras veía el rostro de Tachimukai que miraba con absoluta fijación el miembro erecto del moreno, entonces, ignorando las palabras de este tomó la erección con su mano derecha y se dio cuenta que esta no alcanzaba a cubrir siquiera una mitad de toda la extensión… de nuevo una ola de emoción corrió por su cuerpo, a través de sus venas y en menos de lo que se hubiera imaginado tomó la decisión y bajó sus labios hacia la rosada cabeza del miembro de Jousuke que solo pudo dejar escapar un gemido extenso que termino volviéndose un suspiro al tiempo que Yuuki retiraba sus labios unos segundos después

—No sé porque piensas que no quiero —Contestó Tachimukai moviendo sus manos hacia los testículos del joven, y tomando el derecho con la más impecable suavidad dejó que su boca volviera a abajar por la extensión del miembro para terminar precisamente en el testículo que estaba sosteniendo

—Yuuki… no… no tienes que hacerlo… de… de verdad.

Pero el joven portero solo respondió murmurando cosas indescifrables en la sensible piel del surfista que pronto levantó su cadera de la cama para el mismo aflojar por completo sus pantalones y dejarlos resbalar por al extensión de sus piernas, obviamente Yuuki tuvo que detenerse en su trabajo pero cuando vio por primera vez desnudo por completo a Jousuke supo que había valido la pena.

—¿No traías ropa interior? —Pregunto el menor con picardía dejando que por primera vez la vergüenza cediera terreno ante el deseo. Jousuke solo se sonrojó y miró para otro lado… podría haber usado algún pretexto rebuscado pero la verdad era que eso no tenía la menor importancia… sin ropa interior era mas fácil de desnudar y eso era mas practico para ambos… mas practico para el amor.

Sin embargo la sonrisa picara de Yuuki no permaneció en su rostro por mucho tiempo: el joven sintió que podía eyacular justo en ese momento, sin nada mas, solo dejando su mirada fija en el cuerpo desnudo de Tsunami, en su erecto pene orgulloso y en sus músculos cincelados a la perfección, en su cabello que mojado levemente por el sudor se adhería a al piel de sus mejillas haciéndolo ver mas y mas delicioso

Ahora Yuuki llevó sus manos al botón de su pantalón pero Jousuke se lo impidió.

—Yo lo haré —Así fue y pronto las manos de Tsunami se encontraron en las caderas de Tachimukai, dibujando círculos diminutos mientras lentamente empezaba a bajar los pantalones junto con la ropa interior por las nacaradas piernas del portero… unos minutos después ambos estaba nparados de rodillas en la cama mirando fijamente la desnudez del otro y en ese momento Jousuke tomó a Yuuki del mentón y lo besó.

—Quizás va a dolerte un poco —Dijo Tsunami haciendo lo que quizás no muchos hombres en el mundo harían: avergonzarse de lo bien dotados que eran.

—Podemos hacerlo muy lentamente… no tenemos ninguna prisa.

—No… no esperaba que fuéramos a hacerlo hoy.

—¿Y por eso venías sin ropa interior? —Preguntó Yuuki recuperando la picardía de segundos atrás.

—Eso… eso fue por… —Jousuke se sonrió al sentirse sorprendido.

—No importa —Dijo Tachimukai después de unos segundos en los que Jousuke no encontró finalmente que decir— Yo tampoco esperaba que fuera tan rápido… tampoco esperaba hacerlo hoy —Dijo mirando hacia su miembro que se alzaba por encima de un pequeño copo de vellos de color castaño claro. El joven se sonrojo por enésima vez.

—Pero me muero por estar contigo Yuuki —Dijo tomando suavemente el pene del joven.

—Ah… ah… aja… yo también —Contestó mientras empujaba lentamente a Tsunami para que quedara de nuevo acostado en la cama, entonces el menor de los dos gateó como un cachorro de leopardo hasta que su trasero estuvo flotando justo sobre el miembro de Tsunami

—¡Espera! No te he preparado —Dijo el defensor con preocupación, moviendo su mano para quitar un par de mechones que se habían quedado pegado al ojo derecho del portero

—No tenemos prisa —Dijo levantando su cuerpo, tomando el miembro de Jousuke, poniéndolo en línea completamente vertical hacia su entrada para luego empezar un lento descenso que se vio interrumpido cuando de la nada el timbre del teléfono celular interrumpió la quietud de la habitación… justo cuando la cabeza del pene de Jousuke estaba besando la rosada entrada al cuerpo de Yuuki… justo ahí.


FIN CAPITULO 11


Nota: La película que están viendo Yuuki y Jousuke al inicio es RED... no se si la hayan visto... yo ya lo hice y me gustó aunque no es mi tipo de pelicula... ah... en cuanto a que a Jousuke le guste como actua Helen Mirren eso esta basado en mi opinion personal por la actuación de ella en la pelicula THE QUEEN.