Antes de iniciar tengo que pedir disculpas por estos meses de ausencia; estoy pasando por grandes cambios en mi vida y me ha sido complicado escribir tan frecuentemente como solía hacerlo. En fin, de verdad intentare no atrasarme tanto y espero contar con su compresión; ahora no les quito más su tiempo y les dejo el nuevo capítulo de esta historia.
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"pequeña exploradora, pequeña exploradora, pequeña exploradora…" se repetía una y otra vez en su mente, tenía años sin escuchar esas palabras, tenía miedo, era imposible, o quizás no, no lo sabía, quería estar equivocada, en verdad lo quería.
— ¿Estás bien?— pregunto preocupada Mugi a su mentora quien tenía la mirada perdida en el horizonte.
Llevaban un buen rato viajando, Ritsu intentaba no ir mas halla del límite de velocidad, lo que menos querían es que las detuvieran, no podían explicar las heridas de manera coherente.
—Solo estoy cansada— respondió con voz apagada.
La rubia sabía que mentía pero prefirió guardar silencio. Le preocupaba la herida de la mayor, afortunadamente había dejado de sangrar. Miro como Mio intentaba mantenerse despierta y Yui al igual que Sawako mantenía la vista perdida a través de la ventana del auto. No era difícil adivinar en que pensaba, o más bien, en quien.
Azusa miraba las gotas de lluvia resbalar por el cristal de la ventana, ya había obscurecido y aún no habían señales de las chicas, la tasa de té que Ui le había llevado se había enfriado, de vez en cuando desviaba la vista para ver a sus amigas conversar en voz baja con Nodoka, debía admitir que no le gustaba la confianza que esa chica tenía con Yui, incluso ella misma se sorprendió al descubrir ese extraño sentimiento que no sabía definir bien.
Suspiro nuevamente, estaba empezando a sentir sueño, sintió miedo al imaginarse que podrían no regresar.
―Yui…― susurro para sí misma.
Cerro los ojos cuando el sonido de un auto llamo su atención, todas las chicas se levantaron de sus lugares y salieron de la casa sin importarles la lluvia y el frio.
― ¡Onee-chan!― grito Ui al ver a su hermana bajar del auto.
―chicas, me da tanto gusto que estén bien― dijo Nodoka sonriéndole a Yui.
―luego nos felicitan, necesitamos ayuda por aquí― dijo Ritsu mientras bajaba del asiento del conductor y abría la puerta del copiloto para mostrar a una muy herida Sawako.
De inmediato todas ayudaron a bajar a la mayor, de inmediato se dispusieron a curar sus heridas, afortunadamente la herida no era tan profunda, el resto de las chicas tenían heridas menores, moretones y rasguños que demostraban que pelearon con todas sus fuerzas esa dura batalla.
Pasaba ya de media noche cuando todas se reunieron en el comedor, a pesar de estar cansadas debían contarle a las demás la información que habían obtenido durante la batalla.
― ¿creen que hay alguien más fuerte detrás de todo esto?― pregunto Ui preocupada.
Todas asintieron con la cabeza ―creemos que se trata de alguien con conocimientos muy avanzados respecto al vacío― dijo Sawako mientras intentaba acomodarse en una posición no tan dolorosa para su herida ―es frustrante que exista alguien con mayores conocimientos que yo respecto al vacío― dijo un poco molesta.
Azusa bajo la mirada, no podía evitar sentirse mal, al fin de cuentas ella era la portadora.
―pero lo resolveremos― dio firme Yui ― lo lograremos, estoy segura, después de lograr derrotar a los destructores me siento confiada― dijo sonriente.
― ¡asi se habla!― grito feliz Ritsu ― ¿verdad Mio?― dijo sonriéndole a la morena, Mio se sonrojo ante la sonrisa de la castaña ― ¿Mugi?— dijo mirando a la rubia.
— ¡Sí!— grito emocionada.
Azusa y las chicas estaban felices al ver el optimismo del resto.
—nosotras también ayudaremos, buscaremos toda información que necesiten y nos encargaremos de proteger a Azusa-chan— dijo Ui.
—Esto es fantástico, siempre he querido estar en una gran aventura— Jun estaba emocionada.
—muy bien chicas, pero en verdad yo creo que deben descansar, la batalla fue difícil y necesitan reponer energías— dijo Nodoka.
Todas las chicas estuvieron de acuerdo, todas se levantaron dispuestas a irse a descansar pero Yui fue detenida por Nodoka, Azusa al pie de las escaleras sentía una pisca de tristeza, esperaba poder hablar con Yui.
—Lo tuvieron difícil ¿verdad?— pregunto Nodoka mientras le servía un poco de té a su amiga.
—A decir verdad, las chicas fueron quienes se lucieron en esta ocasión— contesto Yui un poco apenada —me distraje y termine en una ilusión durante la batalla, una muy bella, pero al final de cuentas una mentira— una sonrisa triste se formó en su rostro.
Nodoka tomo la mano de Yui mientras limpiaba una lágrima que se resbalaba por la mejilla de la castaña. Se sentía afortunada, ella era de las pocas personas que conocían ese lado de Yui. —pero lo lograste, eso es bueno—
Yui bebió de golpe todo él te, suspiro cansada y después le sonrió de manera sincera —debía hacerlo, gracias a Azusa pude salir de eso—
— ¿Azusa?— Nodoka estaba confundida, había leído que en ocasiones al estar atrapada en ese tipo de ilusiones es común que las personas más importantes en tu vida estén ahí, entonces ¿Por qué apareció esa chica ahí? No tenían mucho de conocerse.
—Es extraño ¿no?— confeso con las mejillas un poco sonrojadas.
—un poco, creo que es mejor ir a dormir— Nodoka se levantó del comedor y se fue dejando a Yui confundida.
Flash back:
— ¿Por qué lloras mami?— pregunto una pequeña de cabellos de cabellos marrones.
Su madre al verla simplemente se lanzó a abrazarla —oh hija, tu padre…tu padre ha muerto— sollozaba mientras abrazaba a su hija, esas palabras eran difíciles de procesar para una niña de cinco años—
—algo salió mal en su última exploración, él y su socio han muerto— la pequeña solo abrazo con fuerza a su madre, lloro, lloro con fuerza, no era justo, su padre era un buen hombre…que ingenua.
Fin del flash back.
Azusa daba vueltas en la cama, estaba cansada pero no podía dejar de pensar en lo que Nodoka y Yui pudieran estar hablando.
— ¿No puedes dormir?— escucho la voz de Ui al otro lado de la habitación.
—No ¿y tú?—
—Creo que tampoco, me gustaría poder dormir como ella— dijo refiriéndose a Jun quien uno que otro ronquido dejaba mostrar que estaba profundamente dormida.
— ¿Te puedo preguntar algo?— su voz se notaba algo nervioso.
— ¿es sobre Nodoka-chan?—
Azusa agradecía que las luces estuvieran apagadas, su rostro estaba ardiendo ¿Cómo lo adivino?
—Ella es alguien muy especial para todas nosotras, nos ha ayudado mucho— contesto Ui.
Azusa no estaba muy conforme con esa respuesta, esperaba que Ui le diese más información sobre la relación que mantenía con Yui.
—Ella y mi hermana son muy unidas, siempre la ha apoyado y cuidado, Nodoka le ayudo a recuperar su sonrisa— contesto Ui. La morena debía admitir que esas palabras le provocaron cierto dolor. —Tú también eres muy importante para mi hermana Azusa-chan…tú le ayudaste a recuperar el brillo de sus ojos—
Y entonces sintió que su corazón volvió a latir.
La mañana siguiente fue una verdadera tortura, toda la adrenalina del día anterior se esfumo por completo, ahora sus cuerpos reclamaban descanso.
—por favor Mio, solo déjame dormir cinco minutos más— rogaba Ritsu a su amiga mientras se aferraba a las sabanas —apuesto que tú también estas cansada, vamos, vuelve a dormir—
La morena aun en pijama intentaba levantar a su compañera — ¡Ritsu! No podemos descansar, hay que ir con Sawako por esos escritos— parecía ser que sus intentos fallaban y eso la frustraba. Dio un paso atrás y con una sonrisa malévola dirigió sus manos hasta un jarrón de agua que estaba en la habitación, un simple ademan basto para que la castaña terminara empapada y no tuviera más opción que salir de la cama.
Apenas y había logrado salir de la cama, si no fuera por el hecho de que debían ir en busca de manuscritos antiguos se hubiera quedado en cama todo el día, un baño con agua caliente le había ayudado a relajar sus músculos, pero aun así seguía bastante cansada, escucho como Mio y Ritsu discutían, la cama a su lado lucia perfectamente acomodada, Mugi se había levantado antes que ella y conociéndola tendría un verdadero festín para el desayuno.
Estaba verdaderamente cansada pero no podían descansar ahora que estaban tan cerca del final. Mientras se secaba el cabello asomo su vista por la ventana de la habitación, una perfecta vista al jardín, el olor a tierra mojada aún estaba impregnada en el ambiente, sus ojos divisaron a Azusa, se veía tan feliz, sonrió como una tonta al darse cuenta de que se había ganado un lugar muy importante en su corazón, tenía que ser fuerte, debía protegerla.
—Creí que descansarías un poco más— dijo Mugi sin dejar de picar los trozos de zanahoria en la cocina.
Sawako detuvo su paso para girarse a verla, a veces le sorprendía la agilidad de Tsumugi para detectar lo que otros no.
—solo saldré un momento, además no es como si tuviéramos mucho tiempo para descansar— dijo sin más.
La chica rubia dejo las cosas en su lugar y con paso calmado se dirigió hacia la mayor —quizás si nos contaras toda la verdad sabríamos podríamos ayudarte— Sawako trago saliva, en verdad que esa chica le asustaba un poco —siempre ha sido así, creo que es momento de que confíes en nosotras, es también nuestra vida que está en peligro—
Sawako retrocedió unos pasos —no es tan fácil—
La más joven dejo de preguntar y se giró para continuar con su tarea, Sawako recobro la compostura y se fue sin decir nada más.
— ¿Por qué la demora?— pregunto Nodoka mientras estaba recargada en el auto.
Sawako puso mala cara y la menor entendió que era mejor no tocar ese tema. Ambas subieron al vehículo y rápidamente se alejaron de la mansión.
— ¿en verdad crees que sea el?— Nodoka estaba curiosa por saber más sobre el nuevo problema en el que estaban.
—No lo sé, es decir, no sé qué pensar… ha pasado mucho tiempo, ni siquiera se a que nos enfrentaremos ahora— apretó con fuerza el volante— he revivido aquel día una y otra vez en mi mente por años y ahora sé que he pasado por alto algo—
Nodoka saco de su bolso un viejo y maltratado diario — lo estuve leyendo toda la noche… no hay nada aquí que no supiéramos ya— dijo algo desanimada —quizás no hemos buscado en el lugar correcto—
Sawako piso de golpe el freno ¿Cómo no lo vio antes?
— ¡Eso es!— grito feliz —hemos estado buscando en el lugar equivocado todo este tiempo—
Nodoka terminaba se acomodaba las gafas —no entiendo—
—Todo este tiempo estuvimos dando vueltas a todo y solo teníamos que volver ahí— Sawako parecía estar concentrada en sus pensamientos.
— ¡¿Dónde!?— exigió saber.
—A donde comenzó todo— dijo con voz baja —al lugar donde nuestros padres murieron…a las antiguas ruinas—
Observaba con cuidado el filo de la daga intentando recordar las palabras de su mentora "si no lo logramos a tiempo debemos hacer cualquier cosa para detener al vacío" Con cuidado guardo la daga, no podía hacerlo, esperaba con toda su alma que encontraran otra solución.
—¿Yui?— escucho a su amiga rubia detrás de ella —será mejor que bajen a comer, nos espera un dia largo — la chica parecía algo decaída, Yui lo noto, era extraño ver a su amiga así ella siempre estaba para apoyarlas.
Justo cuando estaba por decir algo el sonido de una explosión proveniente de la planta baja de la casa las alerto. Salieron a toda prisa topándose con Mio y Ritsu que se veían igual de sorprendidas.
— ¡Donde están las chicas!— grito Ritsu mientras bajaban las escaleras a toda prisa.
— ¡Ui! ¡Azusa!— grito Yui mientras se preparaba para luchar.
—0nee-chan!— escucho el grito de su hermana — ¡Tengan cuidado! — grito de nuevo.
Llegaron al final de las escaleras para encontrarse con la sala destruida y los muebles ardiendo, esa imagen provoco que Yui retrocediera aterrada.
— ¡Mio apaga el fuego! — grito Ritsu mientras buscaba con la mirada al resto.
El humo poco a poco se fue disipando, no había rastro de ningún enemigo, detrás de un pilar salieron Ui y Jun tosiendo un poco y cubiertas de cenizas.
— ¿Están bien?— pregunto Mugi — ¿vieron a alguien?—
Las chicas negaron con la cabeza, Mio llego junto con ellas acompañada de Yui quien se veía más repuesta.
— ¿Dónde está Azusa? — pregunto Yui.
Las chicas se miraron entre si —ella…ella no estaba con nosotras— dijo Ui en voz baja.
— Chicas, tienen que ver esto — dijo Ritsu quien observaba una de las paredes en la cual estaba un escrito en latín.
— ¿Qué…que es lo que dice? — pregunto Jun quien era la única que no entendía el escrito.
Hubo un momento de silencio en el lugar.
— Tienen a Azusa — susurro Yui — el fin ha comenzado —
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Bueno, nuevamente pido disculpas por la demora, debo informarles que ya quedan muy pocos capítulos, las cosas se pondrán muy interesantes así que estén atentos.
Bueno, nos leemos en el siguiente cap.
