Skip Beat no me pertenece
Aquí estoy con un nuevo capítulo de esta no tan nueva historia... esta historia será más del estilo "What if"... Y como "Descubriendo el deseo" este nuevo fic no llega a ser un cambio total del universo ficticio en donde se desarrolla la trama de Skip Beat! Es por eso que no llega a ser un AU [Alternative Universe (Universo alterno)] por completo. Aunque creo que veremos un poco de (OoC) [Out of Character : fuera del personaje]
Summary: "What if..." La fama la ha sumergido en un mundo de soledad en la que esta completamente sola, vive de las apariencias, con un novio de mentiras y lo único que quiso en la vida fue una mamá pero nunca la tuvo.
El precio de la fama.
Tuve que tragarme la amargura y malos modos de Saena que se creía dueña y señora de todo lo que era mío. Su déspota trato me exasperaba y hacía que me sumergiera cada día en mí.
Algo que no hice es volver a hablar con Ren, lo evitaba a cualquier costo, no atendía sus llamadas, siempre que trataba de acercarse a mi ponía de escusa mi agenda que estaba cada ve más llena con los múltiples compromisos que tenía.
Fuwa seguía siendo tendencia con sus nuevos fans y muchos pedían que saliera del closed, pero eso no me importaba en lo más mínimo.
Sebastian y Lory no lograron conseguir nada con sus investigaciones y aquí estaba en este momento, sin una sonrisa y cada vez más sofocada. Me sentía ahogada y aunque muchas veces quise llamar a Zero para preguntarle directamente sobre el tema no me atrevía a hacerlo y me sentía una cobarde, tampoco podía ver a Ren a la cara.
No asumía aún la posibilidad de tener una hija, era mucho y la incertidumbre aumentaba cada segundo que seguía sin saber que sucedía en realidad.
Recorrí LME apresurada y sin escuchar nada de mis colegas ni de los mánager, Saena acepto el cambio pero su renuencia a aparecer en el lugar seguía pareciéndome sospechosa pero hoy vino.
Saena se apresuro en llegar a la oficina de Lory, yo me fui quedando poco a poco, al verla entrar en la oficina decidí escuchar su conversación.
—¿Saena?—Él parecía sorprendido.
—Ha pasado mucho tiempo, ¿No?—La soberbia de Saena no paso desapercibida para mi, su tono y disgusto eran conocidos por mi lamentablemente.
—Si, la última vez que nos vimos fue en un funeral... —Saena rió sin ganas.
—De hecho fueron dos los que murieron aquella vez. Es de mal gusto que no lo reconozcas, cada uno perdió mucho mas de lo que hoy quisiera admitir y yo solo gané una carga...
—Ya tenías una antes de ello...
—Eso no importa en este momento, mi hija se acerca y no quiero que moleste con sus preguntas...
—Debo admitir que contra todo pronostico hiciste un buen trabajo con ella...
—¿A eso le llamas tú hacer un buen trabajo? No jodas, Lory. Ambos sabemos que lo que hago con Kyoko no es lo que ella hace en realidad, necesito recurrir a la persuasión...
—Ya... Salió a su madre...
—De hecho si, no podría haber salido al perdedor de su padre—Lory se levanto enfadado...
—Más respeto, Saena.—Mi madre rió.
—Es todo lo que un hombre como él se merece...
—De hecho... ¿Qué la trae por aquí, Mogami-san?
—Aunque esas tenemos, ¿No?—Saena rió y camino despacio.—Kyoko viene a trabajar, cosas que debe hacer aquí y allá. Ya me entiendes. En cuanto a mi... Solo pase a ver a un viejo... amigo...
—Permiso, Takarada-san... Buen día—Tuve que intervenir porque aquello parecía una guerra a muerte.
—Kyoko-chan, buenos días. Pasa... Tienes trabajo que hacer, según me dijo tu madre...
—Fotos...—Dije quitando-le importancia aunque estaba más interesada en su anterior conversación, ahora conmigo presente eran todo sonrisas cordiales y amables... ¿Qué estaba pasando aquí? Más misterios que develar para mi.
—Ya llegaron propuestas para ti, tienes varias ofertas en cuanto a papeles para nuevas producciones a largo plazo... Varios estelares.
—De acuerdo, veré si hay algún antagónico. Resulta que los malos son los que más se divierten—Dije quitando-le importancia a mi comentario.
—También tienes de eso. Sawara-san tiene varios libreto con diversos proyectos.
—Ahora no estoy tomando nada, tengo compromisos pendientes y por el momento quisiera esperar pero leeré los libretos para ver cual me interesaría interpretar—Dije caminando por el despacho.
Vi que Lory miraba su reloj y Saena salía del despacho sin despedirse.
—Tenemos que hablar luego, Sebastian no encontró nada y la familia Mouri es algo difícil de investigar en estos días...—Se detuvo y escuché que alguien pedía permiso para entrar.
—No para mi—Le dije determinada.
—Pero debes tener cuidado y saben que...
—Yo arreglare ese detalle, quiero saber la verdad y la seguridad alrededor del grupo Mouri no va a detenerme. Estoy familiarizada con su entorno, la seguridad y todo aquello con los que se relacionaban... También con sus negocios.—Lory asintió.
—Yashiro-san, es bueno verte—Dijo Lory—¿Vino Ren contigo?
Lo que escuché en su intercambio de saludos quedó en segundo plano cuando lo vi llegar, allí estaba él, mirándome y yo igual, de repente apareció esa sonrisa de aparador que a simple vista para mi, nada escondía. Estaba molesto y lo sabía.
—Buen día—Yo lo saludé con una pequeña reverencia ganando el silencio del mánager y el presidente que al parecer sintieron cierta tensión entre nosotros.
—Ren, pasa...—Otro hombre venía con él...—Sawara-san, veo que tienes los libretos...
Aquel hombre nos saludo a todos y le entrego al presidente unos libretos y salió de inmediato.
—Kyoko-chan, aquí tengo unos libretos—Los tomé y comencé a revisarlos...
—Son muchos—Dije viendo solo el título—¿Es en serio?
Lory se aturdió con mi risa de incredulidad y si antes tenía la miradas fijas en mi, ahora más.
—"Mi sol entre miles de estrellas", "Elecciones de vida", "No me dejes caer"... Bueno, antes rechace estos trabajos y también los otros, el primero... No creo poder interpretar a la hija con gran devoción a sus progenitores, la segunda... Tampoco me atrae... No me llama la atención el personaje, solo hay personas que se equivocan, no antagonistas... Y el último papel, prácticamente esta hablando de mi vida... No me apetece interpretarlo, con vivir-lo es suficiente...—Sonreí al encontrar un libreto desconocidos—¿Una dulce enemistad?
Volví a reír.
—¿Ese papel te interesa?—Preguntó Lory.
—Veré que dice Saena. A mi me da lo mismo, este en particular.¿Quién hará de Jamie?
—¿Qué?—Ante su desconcierto no pude evitarlo y rodé mis ojos.
—El protagonista másculino se llama James pero le dicen Jamie...
—¿Cómo sabes eso?
—Suelo aburrirme bastante y con facilidad, recurro a la lectura... He leído libros de todo tipo...—Le dije sin importancia.
—Bueno, no lo se... Te pidieron a ti.
—Bueno, creo que veré esto y en cuanto al otro tema, buscaré por mi misma. Aquí tiene los honorarios de Sebastian, ya no requiero sus servicios.—Le paso un cheque con una sorprendente cifra que hizo que el propio Lory comenzara a toser y quedar sin aire.—Poco a poco lo descubriré. Tengo este mes la agenda llena y solamente podre tomar nuevos papeles el mes siguiente. Ya no estaré a prueba y podré firmar el contrato. Por cierto, ¿De dónde conoce a Mogami Saena?
—En realidad no la conozco...
—Entonces escuché mal.—Dije sonriendo.—Sabe, Takarada-san... No me gusta que me tomen por estúpida. Pienso descubrir cual funeral fue...
—Kyoko...
Pase de largo, Ren intento detenerme pero lo evité. Lo cual hizo que muy despacio me dijera que quería verme más tarde y que debía asistir.
No me quedaba de otra que ir a su encuentro.
Saena hizo todo lo posible por mantener ocupado todo mi jornada y se fue a medía mañana.
Al quedar libre de pendientes hice lo que debía. Fui a hablar con Ren.
Manejé despacio, asegurándome que estaba sola y que nadie me conocía.
Lo vi allí, siempre puntual.
Estaba fuera de su coche, con los brazos cruzados.
Lo miré sin saber que decirle, ni como justificar mi comportamiento de estos últimos dos meses.
Supuse que por su porte, sus hombros tenso y su cabello tapándole los ojos, sin mencionar su oscura expresión, él se encontraba muy molesto.
Al llegar frente a él me quedé en silencio. No sentía temor. Me sentía avergonzada por ocultarme de él o por el simple hecho de evitarlo. Eran cosas que no podía evitar.
Al parecer, ambos nos molestaba ese silencio entre los dos pero ninguno quería decir nada.
—¿Querías decirme algo?—Me golpe mentalmente por decir algo así de estúpido.
— ¿Eso es todo lo que dirás después de dos meses ignorándome?—Me reclamó.
—Creo que tienes razón y es por eso que debemos terminar, Ren. Las cosas en mi vida se han complicado bastante y no quiero arrastrarte conmigo... Lo siento—Le dije. Trate de irme pero al darme vuelta me sujetó fuerte por el brazo.
—No puedes ser que a la primera oportunidad te pongas así... ¿Quieres huir de mi? ¿Es eso? ¿Sólo es una escusa?—Dijo molesto.
—No, no lo es. En este tiempo Saena ha consumido todo mi tiempo. Sebastian no ha encontrado nada de mi hija y yo siento que estoy por volverme loca. Tu no tienes una hija de la cual desconoces su existencia hasta que una madre cruel te lo dice para retenerte a su lado. Para seguir manipulan-dote de una forma que no tienes ni la menor idea.
—Pero...
—No estas pasando lo que yo... De seguro que tus padres son maravillosos, que ambos fueron y te dieron lo mejor aunque pudieran estar ausentes... Sinceramente algunas veces preferiría que mis padres estuviesen ausentes pero que fueran distintos a lo que es Saena. Y ahora no soy solo yo, Ren. Tengo una hija. Todo esto es mucho...
—Pero, yo quiero estar contigo. Y se que si te acepto a ti también estoy aceptando a tu hija. Te quería antes de saber la existencia de tu hija y te quiero ahora. No debes tener miedo alguno... Cariño, prometo que nunca voy a decepcionarte. Siempre juntos... ¿Si?—Dijo posando sus labios en los míos, sentí recorrer mis lágrimas por mi rostro.
—Sólo te pediré algo...—Susurré en sus labios.
—Lo que quieras...—Me sonrió infundan-dome confianza—Lo que tú quieras.
—Nunca... Pero nunca me faltes ni me falles...—Dije sería. Sentía tanto miedo.
—Lo prometo...
—Si alguna vez eso sucede, no creo perdonarte y yo seré sincera contigo, en todo. Nunca te ocultaré nada, es lo único que te diré... Aunque dudo que pueda decirte esto después de estos dos meses ¿No?—Sonreí apenada. Y él solo negó.
—Creo comprenderte.
Una semana después me encontraba aquí, estaba en mi casa, cómoda, después de arreglar todo y de haber decidido mi siguiente paso en mi vida.
—Señorita, ya están aquí las maletas de su madre...—Me dijo una de las chicas del servicio.
—Gracias por hacerlo... ¿Ya llegó mi madre?—Le pregunte.
—No señorita.
—Puedes retirarte.
Después de un fin de semana sin aparecer, el día lunes por la mañana ya casi medio día, Saena llegó.
—¿Y esas maletas?
—Son tuyas.—Sonrió incrédula—Quiero que te largues de mi casa de inmediato...
—Tu hija pagara por esto...—Me advirtió.
—Descubrí que no tienes a esa hija... Te he estado investigando, tus finanzas y toda tu mierda, Saena. No le pasas a nadie dinero para cuidar a mi hija. No tienes control de ella o de su bienestar. Es por eso quiero que te marches.—Le sonreí.
—Te arrepentirás—Me sonrió.
—No me importan tus amenazas.—Dije poniéndome cómoda en mi casa—Resulta que sólo tienes el dinero de tus cuentas personales, las cuentas compartidas las cancelé, al igual que tus tarjetas, el dinero que tengas en tus cuentas son una remuneración por tus sacrificios... No quiero volver a verte nuevamente. Puedes llevarte tu coche. Espero que disfrutes de mi dinero, madre.
Salió furiosa de casa, llevándose las maletas consigo y sin decirme nada. Si mi hija existía, el nuevo investigador me lo diría. Ya había decidido que en Lory no podía confiar si no era sincero conmigo. Sabe más de lo que aparenta... Yo lo sabía muy bien... Solo me faltaba descubrirlo...
Y ya todo estaba acomodándose en su lugar.
Ahora solo me quedaba enfrentar a Zero, él era el único que podía tener a mi hija y sabía que no podría negar-mela. Ren aceptaba a mi hija y con ello estaba bien...
Continuara...
Gracias por sus reviews y a los nuevos lectores... Lamento la demora... Saludos...
