Once
Santorini
Ya estaban en el avión, rumbo a Santorini una isla Griega, les había costado convencer a Quinn, pero al final lo consiguieron al dejarle elegir el destino de sus "Vacaciones Anticipadas", en el avión Quinn estaba sentada en medio abrazando a sus dos chicas que estas le acariciaban la tripa con dulzura, no habían hablado mucho, solo ese dedicaron a sentirse, a darse ese cariño que tanto anhelaban.
Cuando llegaron a la Isla, cogieron un coche que les llevo a una calita solitaria y allí había una casita de dos plantas totalmente blanca, era precioso, la verdad que era perfecto, ya que ellas estarían allí solas hasta que pudiesen volver a la "realidad". Al lado de la casita había una cabaña donde dormiría Amigo para cuidar de ellas.
Se bajaron del todoterreno y fueron pasaron dentro de la casa era sencilla, pero perfecta, tenía una cocina, un pequeño salón, un cuarto de baño en la planta baja, y en la planta de arriba había una gran habitación de matrimonio con baño con jacuzzi incluido, una enorme terraza con vistas a la playa, y otra gran habitación con varias camas y otro cuarto de baño. Todo era de color blanco.
Quinn no lo dudo dos veces y se tiró sobre la cama quedándose frita, la verdad que todos estaban muy cansados especialmente Rachel y Amigo que eran los que más habían viajado, pero Quinn por el embarazo se fatigaba fácilmente y le mareaba muchísimo el vuelo y no le hacía bien un vuelo de tantas horas.
Entre Santana y Rachel, la desvistieron, abrió la cama, ni siquiera se dio cuenta de que estaba desnuda, ante la mirada de sus dos morenas.
-Mi Lady, vamos tienes que ponerte algo de ropa, a ver si vas a coger frio- le susurro Rachel acariciándole la cara
-No, quiero dormir desnuda con vosotras- dijo en apenas susurros, sin abrir los ojos.
-Cariño, te juro que con esa barriguita estas más que sexy pero estoy demasiado cansada para estar pensando en esas cosas- dijo Santana mientras se empezaba a desnudar para ponerse el pijama e irse a la cama.
-¿Qué? Pues para estar cansada no paras de pensar en eso ehh –dijo Quinn abriendo los ojos y elevando las cejas de arriba a abajo haciéndolas reír a las tres –Me refiero a que quiero dormir abrazada a vosotras, os he echado muchísimo de menos y simplemente quiero sentiros- sonrió volviendo a cerrar los ojos. –Por cierto yo en medio, que estoy embarazada y necesito mimos- dijo posicionándose en medio, y quedando dormida.
Mientras Rachel se desnudaba, Santana abrazo por la espalda a Quinn pegándosela a su cuerpo desnudo – buenas noches mi bebe- dijo Santana.
-Buenas noches- susurro Quinn sin abrir apenas la boca.
Santana empezó a reír. -No te lo decía a ti gordi, me temo que ahora has dejado de ser mi bebe, ahora es este pequeño que cada día es más grande- le dijo besándole el cuello mientras le acariciaba la tripa.
Rachel salió del baño con una sonrisa a pesar del cansancio, al ver la imagen que tenía ante sus ojos, y abrazo a Quinn, mientras entrelazaba los dedos con Santana, bajo un poco y empezó a besarle la tripa –Sueña dulce mi pequeño- subió y beso en los labios a Quinn.
Y se quedaron dormidas, inundándose la habitación de las respiraciones pausadas y tranquilas de las chicas – buenas noches mamás- susurro Quinn sonriente aferrándose a sus chicas.
A la mañana siguiente, Quinn se despertó muy temprano, salió con urgencia al baño, odiaba realmente los nauseas matutinas menos mal que le avisaron que a lo largo de ese mes le irían desapareciendo, la verdad es que lo pasaba realmente mal tener que vomitar le resultaba asqueroso, se cepilló los dientes, y se lavó la cara quitándose las lágrimas, por culpa del esfuerzo.
Cuando salió del baño las vio allí a las dos abrazadas y con una sonrisa salió a ver amanecer a la terraza, se puso el albornoz, y se quedó observando como salía el sol a través del mar realmente era precioso, nunca había visto algo tan bonito.
Esta temblando por el frio de la mañana pero se calmó al notar el calor del cuerpo de Rachel cuando la abrazaba.
-¿Es precioso verdad?- dijo Quinn sin apartar la vista
-¿Por qué elegiste este sitio? Es maravilloso no me mal interpretes pero parecía que lo tenías planeado desde hace mucho tiempo atrás el que algún día viniésemos las tres aquí-
-Al parecer en Santorini era donde se encontraba antiguamente La Atlántida Perdida, La Atlántida era una isla mágica y misteriosa, se la describe como una isla más grande que Asia y Libia juntas. Se imagina que fue una isla de una enorme belleza, habitada por una civilización que fue devorada por el mar. –guardo silenció, la cogió de la mano, mientras Rachel le miraba a esos ojos color avellana que brillaban
-Cuenta la leyenda que La Atlántida habría desaparecido unos 9000 años antes de su época. Al repartirse la Tierra, a Poseidón, Dios del Mar y hermano de Zeus. Le correspondió, entre otras, la región en la que se desarrollaría la Atlántida. –Sonríe porque legaba su parte favorita mientras seguía mirando al mar
-Poseidón se enamora de una humana llamada Clito, está temía todo lo relacionado con el mar, jamás había aprendido a nadar. Era tal su amor por Clito que para protegerla creó tres anillos de agua y levantó montañas alrededor de la tierra donde viviría, dando así origen a la legendaria isla. –mientras conversaban no se habían percatado de como la latina las miraban desde el marco de la puerta de la terraza escuchando la historia que estaba contando la rubia.
-Poseidón y Clito tuvieron un hijo- instintivamente se acarició su vientre- Su primogénito, fue llamado Atlas, le fue conferida la máxima autoridad sobre la isla. La civilización que se desarrolló en la isla llamó a su tierra Atlántida, en honor a Atlas y al mar que la rodeaba. Un día Zeus celoso de Poseidón, le obligo a destruir la Atlántida, junto con su hijo recién nacido, si no quería que Clito fuese asesinada, era tal el amor que sentía por ella que no lo dudo y así lo hizo, junto los mares, hundiendo la isla, Clito al enterarse, trato de salvar a sus hijo, lanzándose a los mares sin miedo, cuando lo encontró al pequeño apenas le quedaba oxígeno-Santana se acercó a ellas cogiendo a la rubia de la mano mientras con la otra limpiaba las lágrimas que salía de los ojos de Rachel
Como pudo salió a la superficie pidió ayuda a Poseidón pero este no apareció, sino que lo hizo Zeus, y este le dio dos opciones, salvarla a ella la vida y dejarle ser feliz con el amor de su vida, o dar la vida por su hijo el cual sería criado como un Dios, Clito con lágrimas beso a su hijo sin vida y se lo entrego a Zeus, vio como empezaba a faltarle el oxígeno a ella, a la vez que su hijo empezaba a respirar, poco a poco hasta que su hijo abrió los ojos y con lágrimas lo estrecho en sus brazos dándole su último aliento- las miro con los ojos vidrioso mientras se acariciaba la tripa.
-Todas las noches, Atlas bajaba a la orilla de esta playa y se quedaba dentro de él mar hasta el amanecer- sonrío y miro al mar apoyando los brazos en la barandilla.
-¿Po…por qué bajaba? –dijo una dudosa Santana emocionada.
-Algunas dicen que esas fueron las últimas horas que su madre estuvo con él, otros dicen que eran cuando su madre y su padre se veían a escondidas, pero mi favorita porque cada noche su madre bajaba del cielo para estar con él, y darle un beso- la rubia se encogió de hombros con una sonrisa volviendo la mirada al mar, sonriente.
-Porque estar aquí me hace querer ser mejor madre – le miro a Rachel que esta tenía un llanto silencioso abrazado a Santana –en respuesta a tu pregunta mi vida- les abrazo y las beso a cada una quitándoles las lágrimas que salía.
Salía por la puerta, pero en el marco se giró y extendió sus manos hacia ellas –vamos a disfrutar de un cálido día en la playa, que tengo que presumir de mis morenas sexys- rieron felices.
