Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.

Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.

Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.

Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...


"Si alguna vez…" Comenzó Daryl callándose poco después.

Estaban sentados en el jardín, el fuego crepitando entre ellos dos. Daryl había cocinado la ardilla que había cogido, y ambos estaban llenos y en silencio. Beth, cuyo brazo él había cubierto con una venda, estaba tironeando de los bordes de la tela blanca con gesto ausente.

"¿Si alguna vez…? ¿Quiero hablar de ello?" Beth terminó por él. "Podría resultar mucho más sincero si al menos pudieras terminas la frase, ¿Sabes?"

"Beth, lo digo en serio," dijo él. "No puede ser bueno para ti, guardarlo todo dentro de esa manera."

"Hable de ello o no, sucedió." Dijo ella. "Tú nunca hablas de tu padre- no de verdad. ¿Hay alguna diferencia?"

Daryl gruñó y removió el fuego con un rama que había encontrado en el suelo. ¿Había marcado alguna diferencia? Tal vez. Tal vez si él hubiera hablado sobre ello cuando era más joven, él no habría crecido tan endurecido y hosco. Pero no lo sabía con seguridad. Era una pérdida de tiempo cuestionárselo.

"Supongo que no. Pero a nadie a mi alrededor le importaba," dijo en tono brusco. "Y éste no es el caso."

"Lo sé," dijo Beth con sencillez. "Sé que te importa, Daryl."

"Pero, ¿no quieres hablar de ello?"

"Solamente te molestaría", respondió ella. "Soltaría un par de palabras y tú ya estarías estrellando tu puño contra un árbol- y no creo que la naturaleza haya hecho nada para merecer eso."

"¿Eso era una broma, Greene?"

"Tal vez," dijo ella con una pequeña sonrisa. "Además, tú ya sabes lo que pasó."

"No sé, niña." Dijo él. " Quiero decir, lo sé, sí, pero no lo sé."

"Bueno, gracias por la oferta; pero contártelo todo a ti no me parece un viaje demasiado agradable."

"No se supone que deba ser agradable," dijo Daryl.

"¡Podrías dejarlo estar!" Exclamó Beth.

"Exacto", dijo él con dureza. "¡No sé por qué me preocupo!"

Beth se puso en pie con rapidez y se metió como un vendaval a la casa, dejando a Daryl solo en el jardín con sus pensamientos. ¡Maldita sea! ¡Me caguen la puta! ¿Cómo era posible que un ofrecimiento para hablar se hubiera convertido en una pelea con Beth? ¿Por qué estas situaciones siempre se le iban de las manos? ¿Por qué no podía mantener la cabeza fría, por una maldita vez?

"Hey, Beth," musitó para sí mismo. "¿Por qué no me cuentas fotograma a fotograma el momento más traumático de toda tu vida?"

Era un milagro que ella no hubiera pensado que él era algún tipo de pervertido que se ponía cachondo con esa clase de temas. Dios, como si su violación fuera algún tipo de cuento de miedo de campamento. ¿Qué había mal en él? Ella necesitaba a alguien mejor con las palabras, alguien que la ayudara. Y ahí estaba él, dejando que cualquier chorrada saliera de su bocaza.

Como la puta seda, pensó él.

Daryl permaneció allí por un tiempo, hasta que supo que Beth se habría encogido sobre sí misma en la cama y con un poco de suerte estaría dormida. Él no quería que ella tuviera que lidiar con él otra vez. Tal vez se disculpara al día siguiente. Tal vez ella le miraría de esa manera como cada vez que la liaba, y Daryl no tendría que… él sabría que había sido perdonado y olvidado.

Daryl pensó sobre ella a la par que se quedaba dormido en el sofá. Deseando saber qué decir. O al menos, que las cosas que él había dicho no eran siempre tan terribles.


"Ugh, maldita sea," una voz le despertó de su sueño.

Daryl parpadeó, sorprendido de que fuera ya de día. Beth se encontraba dentro junto a la puerta abierta. Entrecerró los ojos mirándola. Estaba cubierta en sangre. Sangre oscura. Parte de ella estaba pegada a su pelo- partes de carne y suciedad. Ella estaba limpiando la manilla de la puerta con la parte limpia de su camiseta.

"Oh, ¿te he despertado?", preguntó ella. "Lo siento, estaba intentando ser silenciosa, pero Maggie siempre dijo que necesitaba aprender a levantar más los pies."

"¿Pero qué cojones…?" Preguntó él. "¿Qué te ha pasado?"

"La pregunta más acertada sería qué le ha pasado al caminante que estaba ahí en frente. Y la respuesta es mi cuchillo. Aunque estaba algo fuera de práctica."

"¿Qué? ¿Había un caminante? ¿Por qué coño no me despertaste?"

"Bueno, verás, primero estaba intentando redirigirlo escondiéndome y lanzando piedras. Solía funcionar muy bien, pero supongo que estoy algo oxidada con la parte del escondite y, bueno, una vez me vio no tuve otra elección."

"¡Maldita sea, niña!" Gritó Daryl. "¿Estás loca, yendo ahí fuera sin respaldo? ¿Y si hubiera pasado algo?"

"Daryl, ¡relájate! Era un solo caminante," protestó ella." Dios, una intenta hacer algo amable por el hombre y…"

"¿Crees que habría sido bonito si hubieras sido mordida, niña?"

"¿Qué bicho te ha picado, Daryl Dixon?" Demandó ella. "¡Estás siendo más sobreprotector que mi padre!"

"¿Si vamos a estar gritándonos el uno al otro al menos podrías cerrar la puta puerta, niña?"

Beth, al margen de su cabreo, cerró la puerta con suavidad. Se movió para colocarse frente a él, manos en sus caderas, el mentón alzado de forma desafiante. Daryl apretó sus dientes entre sí, percibiendo las rozadoras en sus nudillos y la suciedad en la venda de su brazo.

"Hay algo de agua para limpiarlo," sugirió él. "Luego deberías cambiar el vendaje de nuevo."

"Y ahora eres mi madre," musitó ella.

"¡No soy la jodida madre de nadie, niña!" Espetó él. "¡Pero alguien tiene que mirar por ti!"

"!Bueno, tal vez estaba yo intentando mirar por ti por una vez!" dijo ella clavando su dedo índice en su pecho. "¿Se te pasó por la cabeza, pedazo de idiota?"

Él atrapó su mano en la suya y la sujetó. Beth se quedó estática, sus ojos fijos en los de él, encendidos. Daryl rozó su pulgar a lo largo del pequeño hueso en su muñeca mientras ella respiraba con pesadez.

"No vamos a pelear sobre esto," musitó él. "Si cualquiera de los dos sale, salimos juntos. Necesitamos el respaldo. ¿Vale?"

"De acuerdo," aceptó Beth. "¿Puedo tener mi mano de vuelta ahora?"

"Supongo que sí," dijo él, bajando su mano hasta su costado, dejándola marchar." Sobre aye…"

"Lo sé," atajó ella. "Yo también."

"Grita cuando estés de vuelta," dijo él, pensándoselo mejor lo de estar a su lado mientras se limpiaba. "Te ayudaré a vendarte de nuevo el brazo."

Daryl le vio alejarse, pensando que tal vez odiara cuando ella estaba cabreada con él, pero que le encantaba la manera en la que ella brillaba al estarlo.


Si este par no discute de vez en cuando, habría que hacérselo mirar jajajaja Bromas al margen, ambos necesitaban dejar unas cuantas cartas sobre la mesa en esta partida que hace tiempo empezó entre ellos.

Ambos quieren ayudar al otro aunque a simple vista el modo no sea el más idóneo, pero, se quieren cubrir las espaldas mutuamente y les importa el bienestar del otro. En un mundo así, no creo que sea moco de pavo.

Mil gracias de parte de la autora y una servidora por vuestros comentarios y seguimiento de la historia. A quien dejó el review a modo de guest:

- Valentina: Está todo muy a flor de piel, ambos tienen que andar con pies de plomo aunque a veces anden como un elefante en una cacharrería. Tendrás que tener algo más de paciencia para saber si Daryl se cae finalmente del guindo, o no jajaja Un abrazo y gracias por tus palabras!

Como siempre, si no hay un cataclismo, os veo el próximo miércoles con una nueva entrega ;)