Respuestas a Reviews:

YOO: No sé si te gustan las historias de terror, pero me alegro que hayas disfrutado de los capítulos más dulces.. XDD Espero que te guste el nuevo capítulo.. :DD Gracias por el review y por seguir esta historia.. :DD

Charles Grey-Perrible: Exacto, así era como yo quería verlos también.. :DD Amándose y siendo tiernos.. :DD La verdad es que ésta era la finalidad de hacer una historia así, que parecía no ser más que un montón de problemas de adolescentes.. XDD Ahora Ciel se enfrentará a un problema adolescente, pero que requerirá de mucha más concentración. Por cierto, Ash sí está planeando algo y es bastante malo.. DD: Y ya en el otro capítulo sale Charles Grey.. emoción! :DD Muchas gracias por el review.. :DD

Plop: ¿Piensas en Ciel durante las clases? Jajaja, te entiendo porque a mí me pasa igual cuando estoy en el trabajo. De repente saco las manos del sueter y comienzo a escribir unos párrafos o el borrador de alguna de las historias. :DD Y tienes razón, después de la miel viene la hie.. :DD Muchas gracias por el review.. :DD

LadyRavenCrow: Todavía no tengo una fecha exacta para actualizar esa historia pero, ya pronto estará lista. Me alegra que notaras la parte donde sale Lizzie, jajajaja la pobre fue a devengar la cena.. XDD Le hubiera salido mejor comer comida rápida con Sebby en su casa diría yo.. XDD Espero que te guste el nuevo capítulo.. :DD Gracias por el review.. :DD

Sakura Lawliet Phantomhive: Hola! Jajaja, la verdad es que quise hacer parodia de los sentimientos de Ciel y Sebastián en un momentito, porque para éste capítulo comenzaba el terror-suspenso-drama jajaja.. Así que había que aprovechar.. XDD Me alegro que te haya gustado y gracias por el review.. :DD

AbSe: Comenzará a estallar en este capítulo.. :OO No te preocupes que yo puedo contarte como seguirá la historia..XDD aquí por los reviews.. XDD jajajaja mentiras, no contaré a nadie. La verdad es que quiero darle el color de un problema real, algo que te resulta impredescible y de repente ya es toda una bomba. Agradezco muchísimo que te esté gustando la historia, pero bueno ya sabes que no existe malo sin su bueno y viceversa. La verdad es que creo que tanto Sebas como Ciel, merecen una lección. De cualquier forma, te quiero agradecer muchísimo que hayas agregado esta historia a tus favoritas.. :DD Muchas gracias por el review.. :D

Sakurita- chan03897: No puedo contarte de momento, pero es algo que nadie espera.. DD: La verdad es que he dejado a esta historia tomar el calor de una vida.. :DD Tú en tu diario vivir nunca sabes lo que va a sucederte.. XDD No te abstengas de leer por favor.. :DD Solo espero que te guste y muchas gracias por el review.. :DD

mi-chan: Es la verdad, quien engaña lo vuelve a hacer pero, en este caso yo creo que a Ciel le va a ser un poco más difícil y sobre todo que aprenderá a valorar a Sebastián mucho más con la época que viene en su vida.. :DD Agradezco tu autorización para fastidiar a Ciel jajajaja.. XDD La verdad es que es algo que traigo como que entre pecho y espalda.. XDD Muchísimas gracias por el review.. :DD

SabyAngel7: La verdad es que la personalidad de Ciel está muy cambiada en esta historia porque lo que yo buscaba era alguien que creció en unas condiciones completamente distintas de las del Ciel original.. :DD Este Ciel creció en medio de la riqueza, sí, pero su "mayordomo elegante" no es tal cosa aquí, así que no hay quien le enseñe mayores cosas.. XDD Ya pronto veremos más de Claude y Alois.. xDD Al terapista sexual no lo tendremos más creo.. DD: Y tienes toda la razón, Ash está dispuesto a hacer cualquier cosa con tal de perjudicar a Ciel. Por otra parte, Ciel es inocente en ese sentido y se deja mucho.. DD: Sobre la jugarreta estás muy acertada… ya verás en este capítulo.. :DD Espero que te guste y muchas gracias por el review.. :DD

PerlhaHale: Claro, ¿lo has olvidado? XDD "Sebastián el entrenador de rodeo" XDD jajajaja.. Y me creerías que una chica dibujó un fanart super parecido? XDD Prometo que pondré el link en mi perfil así pueden verlo jajajaja.. :DD A Sebastián no le sirvieron las terapias porque el amor propio en él está muy por debajo del grado en el que ama a Ciel, pero bueno, eso es algo que explicaré en un futuro cuando veamos cómo era la relación de Ciel y Sebastián cuando estaban en la escuela.. :DD Lo de los bailes debió decirlo.. XDD Lo sé.. Y ya verás a Claude bailando… Solo espera unos cuatro capítulos a lo mucho y ahí va a suceder.. jajaja.. Muchas gracias por el review y me alegro que te haya gustado.. :DD


.

.

.


Se picó la cabeza. Literalmente era la cabeza porque no tenía ni un solo cabello, y lo único que le causaba comezón era el crecimiento del poco pelo que quedaba a los costados de su cabeza. Desde que había comenzado a sufrir las tristezas de la calvicie, Yandel, no se había molestado en conservar lo que le quedaba de cabello. Por el contrario, fue a la peluquería más cercana y se afeitó hasta el último cabello.

-Raro. – Musitó, mirando la noticia en el diario matutino.

"Famosa tenista Caroline Broderick 'Doll' desaparece en centro de rehabilitación. 'Juegos de Verano', un lugar que comienza a hacerse sospechoso de la desaparición de algunos de sus pacientes"

-No puedo creer que esa belleza se haya perdido. Es una lástima. – Dijo Yandel para sí mismo, bebiendo una taza de café negro que Claude le había preparado.

Entonces, alguien tocó a su puerta, y casi de inmediato, la perilla se giró y ésta fue abierta. – Yandel, ¿qué haces? – Preguntó el "cocinero" de su café.

-No mucho, Claude. Me dedico a leer el periódico. – Respondió el hombre, recostándose en su silla, sintiendo el calor que le entregaba su chamarra de cuero.

-¿Algo interesante?

-Bueno, una tenista que me gustaba y que conocí hace algún tiempo está desaparecida. Mira. – Le extendió el diario para que el moreno leyera la noticia también.

Claude arqueó una ceja mientras sus labios se movían en silencio, leyendo. - ¡Qué extraño! Hasta donde sé, la gente no se desaparece sola.

-Es lo que pienso yo. Solo espero que Doll esté bien. – Se encogió de hombros. - ¿Y Sebastián?

-Aún no llega. Creo que otra vez está con ese chico que le engañó. – Dio un trago a su propio café, lanzando una mirada cómplice a su jefe, tal vez esperando su apoyo.

Yandel rió. - ¡Ah, Claude! ¡Lo vigilas demasiado!


.

.

.


-Buenos días, chicos. – Saludó Tanaka, entrando en el diamante con una de sus gorras deportivas favoritas y una tabla de apoyo para escribir con hojas blancas enganchadas.

-Buenos días, entrenador. – Le respondieron los jóvenes al unísono. Cada uno estaba en lo suyo. Algunos se encontraban recorriendo el campo trotando, otros arreglaban sus guantes y no faltaban los que simplemente estaban charlando, contándose todo lo que habían hecho las últimas dos semanas. Ciel era uno de esos. Sentado, con su bate pegando en el suelo mientras contaba a Joker, Bard y Finnian lo que había hecho junto a Sebastián en esos días. Omitiendo las partes románticas, Ciel les contaba sobre la feria, las fiestas y las noches de películas que habían tenido.

-Veo que ustedes están muy a gusto. – Les interrumpió el entrenador, regalándoles una mueca torcida. – Serán los primeros en realizar la prueba de drogas.

Ciel respiró con fuerza. ¿Sería posible que aún quedara algo dentro de su cuerpo? La mente lógica le decía que sí, pero él quería creer que toda el agua y los brebajes, que le habían recomendado a Sebastián que le diese, hubieran surtido algún efecto.

-¿Prueba de drogas? – "Intenta lucir extrañado, Ciel", se dijo a sí mismo. – Pero, si la temporada comienza en seis meses.

-Ha sido sugerencia mía, Ciel. – Dijo Ash, avanzando hasta donde se encontraban el entrenador y los jóvenes.

-Tú… - Masculló el ojiazul, entrecerrando los ojos y apretando los puños. - ¿No crees que deberíamos decirle al entrenador lo que sucedió en la fiesta que hicimos en mi apartamento?

El albino le miró extrañado y luego sonrió. – No sé de qué hablas. Ese día no sucedió nada fuera de lo normal. – Sacudió la cabeza. – Bueno, por lo menos yo no hice nada fuera de lo común.

-No, yo tampoco. – Susurró el ojiazul.

-¿Qué ha sucedido, chicos? ¿Es algo qué deba saber? – Les interrumpió el anciano.

-No, nada. – Ciel no se atrevió a decirle la verdad.

Ash sonrió nuevamente y se dirigió al entrenador. – Con gusto le entregaré mi prueba de cualquier forma, entrenador. Así puede mantener mi récord como uno de los mejores jugadores de los Yankees.

-Te lo agradezco, Ash. Y espero lo mismo de usted, Phantomhive. – Dijo, entregando al ojiazul un bote de plástico transparente con tapadera roja y su nombre escrito en una etiqueta. –Llene esto para mí.

-Iré al baño entonces. – Ciel cogió el bote y se giró en sus talones para dirigirse a los baños en los vestidores.

-Yo voy con usted. – Le interrumpió Tanaka. Bard, Finnian y Joker le miraron sorprendidos, y comprendieron que era mejor alejarse de la escena.

-¿Al baño? – Inquirió el ojiazul extrañado. Volteó a sus costados y notó que los dos rubios se habían alejado. Joker se encogió de hombros y le hizo una seña para indicarle que lo esperarían en otra parte del campo. Ciel regresó la vista al entrenador. - ¿Por qué?

-Porque Ash me ha comentado de ciertas actividades tuyas. De la verdad detrás de su relación con ese joven Sebastián. – Decía mientras caminaban.

-¿Sebastián? – Aquello sí era algo que el ojiazul no se esperaba. - ¿Qué tiene que ver Sebastián en esto?

-Ash me ha dicho que ustedes dos son… pareja. – Terminó de pronunciar con una mueca de disgusto. – Pero, eso no es lo que me preocupa realmente, sino que Ash asegura que Sebastián y usted Phantomhive consumen sustancias ilegales. Drogas. – Ciel quería discutir eso, pero el anciano levantó la mano a la altura de su rostro en señal de alto. - Si yo le pidiese a Sebastián que se hiciera una prueba de drogas también, ¿usted cree que saldría negativa?

El ojiazul tragó en seco. Sebastián siempre se daba una escapada a esos "privilegios", y no era posible que el examen saliese negativo. – No. – Respondió abatido.

-Ve, ahí está el problema. – Habían llegado a los vestidores y ya no había nadie dentro. – Por favor, llene el recipiente para mí.

-¿Acaso piensa verme? – Preguntó molesto por la intromisión.

-Lo siento, Phantomhive. Pero debo hacerlo. De lo contrario no podria saber si en verdad ha sido honesto conmigo.

Ciel bufó e hizo lo que tenía que hacer.


.

.

.


Ese día las cosas no estaban yendo nada bien. Después de la humillación de permitir a su entrenador mirarle lo que tenía en medio de las piernas, Ciel se vio sometido a un entrenamiento agotador que no le dejaba más deseos que de meterse en las duchas y luego en la cama. Claro que el panorama no era del todo esperanzador si se consideraba que las duchas eran en común para todos al igual que la habitación donde dormiría. – Hmm… - Bufó por lo bajo. Aquéllos era los sacrificios que debía hacerse para ser uno de los "dichosos" en ganar tanto dinero.

Sus amigos ya se habían duchado cuando él llegó a los vestidores porque todos terminaron mucho antes. Ciel había tenido que quedarse lanzando unas cuantas bolas más para los amigos de Ash, la mayoría pertenecientes a la banca, antes problema del albino y ahora el suyo. ¡Vaya fastidio!

Se quitó la ropa y fue hasta una de las duchas. No pudo evitar mirar a los "perdedores de la banca" como les llamaba él. ¿Se estaban secreteando a sus espaldas? ¡No! ¡Qué tontería! Seguro eran imaginaciones suyas. El ojiazul colgó la toalla en el tubo que sostenía la cortina de plástico y abrió la llave del agua. Afuera se escuchaban muchas voces distintas. Él estaba soñando con llamar a Sebastián y decirle que quería tenerle en su cama esa misma noche. Suspiró.

-¡Capitán! – Exclamó una voz afuera. - ¿Quiere que entre a ayudarle? – La pregunta era tan extraña que Ciel le puso atención.

-¿Qué dices? ¿Entrar para qué? – Definitivamente le habían tomado por sorpresa. Y antes que pudiera pensar en algo más, uno de los chicos haló la toalla. Eso si había tocado su ego. - ¡Devuélvanme eso! ¡Soy su capitán y me tienen que obedecer!

-¡Nosotros no obedecemos homosexuales! – Gritó otro de ellos.

-¡Sal de ahí si eres tan hombre!

Ciel abrió la cortina de un tirón, sin saber que todos le esperaban afuera. Una vez abrió, todos se le echaron encima, derramando shampoo, enjuague bucal o cualquier cosa que tuviesen a la mano sobre él. Reían incesantemente y Ciel apenas pudo atinar a cerrar los ojos al sentir el líquido oloroso a menta correr por su cabeza. - ¡Malditos! ¡Suéltenme! – Protestó. Estaba de pecho contra el suelo, habían metido un tubo de pasta de dientes en su trasero y lo apretaron, haciéndole gritar ante el contacto que ardía en su interior. - ¡Ah! ¡Suéltenme! – Por su mente solo pasaba lo mismo "¡Ash les dijo! ¡El maldito de Ash les dijo!"

-¡Marica de mierda! ¡No eres más que un mentiroso! – Continuaron insultándole.

-Yo tengo una idea. – Dijo una voz de repente.

-¿Undertaker? – Ciel se sintió ligeramente esperanzado al escucharlo. - ¡Hank, ayúdame! – Limpió el enjuague bucal de su rostro e intentó abrir los ojos. Miraba borroso.

-Claro que voy a ayudarte, Ciel. – El albino se acercó y se inclinó, sosteniendo un marcador de tinta indeleble. - ¡Ash, ayúdame!

El aludido llegó corriendo al lugar, tomó el flequillo de Ciel con una mano estirándolo hacia atrás. Undertaker tomó el marcador entonces y escribió "Zorra" en la frente del ojiazul. Luego, ambos se echaron a reír. Los demás les hicieron coro. - ¡Déjenlo ahí! ¡Es solo un perdedor! – Dijo Ash, pateando el costado de Ciel.

Los demás chicos del equipo seguían riendo. Se levantaron de sus posiciones, dejando a Ciel suelto. Tomaron sus toallas y se marcharon del lugar.

Ciel se levantó del suelo. Sacó el tubo de pasta de su entrada y se metió en la ducha nuevamente. Abrió la llave y se sentó en el suelo, dejando que el agua cayera sobre su persona. Unas lágrimas cayeron por sus mejillas, mientras frotaba su frente con una mano. Solo quería borrarlo todo, que hubiesen transcurrido los seis meses hasta la temporada para demostrarles quién era él, pero sobre todo, deseaba que pasaran los trece días que faltaban para que Sebastián regresara por él. – Sebastián…


.

.

.


DOS DÍAS DESPUÉS

Angelina Durless mordió el cigarro que sostenía contra la comisura de sus labios. La ansiedad la carcomía por dentro. Por lo poco que sabía, su situación era bastante mala, pero no era oficial hasta que John Brown, su abogado, se lo confirmara.

El hombre estaba sentado al otro lado de un escritorio de roble, con barniz oscuro que se veía más fino de lo que era en realidad. Detrás suyo se erguían dos libreros enormes con filas y filas de libros de leyes, empastados la mayoría en color negro.

-Tu situación es bastante delicada, "Madame Red". – Dijo finalmente el abogado. Le llamaba así porque se habían conocido en la universidad algunos años atrás y la mujer siempre había vestido en color rojo.

-¿Qué tanto? – Preguntó ella, preocupada.

-Creo que lo mejor que podrías hacer es pedirle apoyo económico a tu sobrino. – Sugirió John, moviendo uno de sus mechones de cabello hacia atrás de su oreja. – Él tiene mucho dinero por lo que he podido ver en sus balances.

-Sí, Ciel… Ya sabes, con los Yankees y eso. – Miró hacia la nada, intentando pensar en algo. Había cometido muchas estupideces en los últimos meses. Gastos innecesarios, operaciones cosméticas que realmente no habían dado siquiera un resultado realmente notorio. Lo peor de todo era que no sabía cómo se lo explicaría a "ella". – No puedo pedirle ayuda a Ciel. – Masculló la pelirroja, orgullosa, como si pudiera permitirse continuar con sus lujos sin ayuda del ojiazul.

-Bien, como quieras. Es mi consejo. Si no puedes tomarlo, o no quieres es cuestión tuya, pero luego no digas que no te lo he advertido. – Ella suspiró.

Justo en ese momento, su móvil comenzó a sonar, interrumpiendo sus pensamientos. – Permíteme, John. – Tomó su bolso y sacó el aparato. – Diga.

"Hablo con la señora Angelina Durless." Preguntó una voz al otro lado del teléfono.

-Sí, soy yo. ¿Quién me habla? – Preguntó extrañada. El abogado dejó lo que hacía y puso atención a la pelirroja.

"Soy Tanaka Richards, el entrenador de Ciel Phantomhive, su sobrino. Le llamo porque tengo algo muy importante que hablar con usted."

-¿Ciel? – Estaba confundida. - ¿Le ha sucedido algo?

"Ah…" El anciano al otro lado de la línea sonó abatido, tal vez era porque le costaba aceptar la situación. "Le realizamos una prueba de drogas a su sobrino, y el resultado fue positivo.

-¡Qué! – Aquello sí era algo que le sorprendía porque el menor podría tener muchos defectos, pero su amor y devoción por el deporte eran indiscutibles. - ¿Está seguro?

"Lamentablemente sí. Por un momento pensé que se trataba de un complot por parte de sus compañeros, pero ahora descubro que todo es verdad."

-Entiendo. ¿Le suspenderá? – Miró a John y éste le hizo una mueca para que pusiera el teléfono en altavoz. Ella obedeció.

"Tengo que hacerlo. El comité de las Ligas Mayores podría demandarle si no es capaz de cumplir con el contrato que ya firmó. Pero, yo me encargaría que eso no pasara a ser algo tan grande. Mi principal objetivo en este momento, es asegurarme que Phantomhive reciba la atención especializada que necesita." Y a Madame Red le pareció que el anciano le había tomado cierto cariño a Ciel. Quizás porque, por mucho que les regañara, Tanaka veía a cada uno de sus jugadores como si de un hijo suyo se tratara.

John le hizo señas para que accediera. Angelina no entendía, mas creía que si el consejo venía de Brown era porque le beneficiaría. – De- De acuerdo, señor Richards. ¿Propone usted alguna institución en particular?

-No… No… - Le decía el abogado en un susurro.

"Conozco algunas, pero…"

-No importa. – Le interrumpió la pelirroja, gracias a los consejos de Brown, quien le escribió en un trozo de papel lo que debía decir. – Yo conozco una clínica excelente. Aunque sí es importante que no le cuente nada de esto a Ciel. No me gustaría que intente escapar.

"Honestamente, no creo que Phantomhive hiciera algo así, pero siendo usted su tutura voy a aceptar esa decisión. Espero que pueda venir pronto para llevarle. "

-Seguro. Tomaré el primer vuelo a Nueva York que consiga. – El abogado asintió ante sus palabras. La mujer de vestido rojo paseándose en el mismo pedazo de un lado al otro.

"Nos vemos, entonces."

-Claro. Gracias por decirme. – Respondió ella y colgó la llamada.

-¡Hoy es tu día de suerte! – Exclamó el abogado emocionado, levantando las manos.

-¿Qué dices? – Dijo sarcástica ella. - ¡Ahora todo está peor! ¡Ciel dejará de ganar todo ese dinero que le dan esos idiotas! – Protestó, caminando y mordiendo su pulgar derecho.

-Mi querida Angelina, estás sentada en una mina de oro y no lo ves. – El hombre se puso de pie y cruzó la distancia que les separaba. Tomó sus manos. – Tu sobrino no ganará más dinero, al menos no de momento. Sin embargo, tiene muchísimo en sus cuentas de banco. Cuentas a las que tú puedes tener libre acceso en caso de él no encontrarse "en sus cabales" para administrarlas. El dinero no será eterno, pero será suficiente para que vivas cómodamente.

-¿Quieres qué le robe a Ciel? – Ella no daba crédito a la propuesta del abogado.

-No digo que le robes. Podrías invertir su dinero mientras él está en la clínica y reponerlo antes que salga. – Se encogió de hombros como si su propuesta fuera lo más normal del mundo. – Lo duplicarías en poco tiempo y felices los dos.

-¿Y tú si crees que Ciel acceda a ir a una clínica de rehabilitación?

-Lo hará si no tiene otra opción. – Se miraron antes de proseguir. – Conozco un lugar donde las peronas "adictas" desaparecen del mapa durante el tiempo que sea necesario. Además, en realidad son muy buenos para tratar las adicciones.

-¿Es seguro?

-Mucho. – Hizo una pausa. – Hace no mucho tiempo tuve un cliente que es padre de una tenista. Tenía mucho dinero ella y él estaba necesitado, así que la desaparecimos en ese lugar. No sé si vive aún. – Madame Red observaba cada moviemiento como si no dejase de tenerle miedo. – Son los privilegios de tener a un atleta menor de edad en la familia. Eres su tutora y puedes justificar cada acción como "por tu propio bien".

-Entiendo tu punto. Salvo a Ciel y me salvo yo. – Sonrió complacida por la palmada que el abogado le dio en el hombro. – Pero no puedo evitar preguntarme, ¿cómo se llama ese lugar al que le llevaremos?

-Su nombre es Juegos de Verano.