Capítulo 11

~Con golpes se entiende la gente~

POV Natsu

Fui arrojado como un costal de basura al patio trasero del gremio. Caí con tanta fuerza que salió sangre de mis raspaduras. Nada grave, pero sí incómodo.

-¡¿Qué demonios te ocurre?!- pregunté sobresaltado.

-Eso es justamente lo que yo quiero saber de ti. ¡¿Qué demonios te ocurre?! ¡¿Eres imbécil o qué?!- me gritó a la cara mientas me sujetaba de la bufanda.

Me molestaba que de la nada Gajeel me molestara. No estaba en mi mejor momento y él quería pelea, aunque, estaba tan enojado conmigo mismo que me fue fácil darle un puñetazo en el rostro.

-¡¿De qué diablos hablas?!- exigí respuesta.

-Es oficial. Eres el más idiota de aquí, si no es que del mundo entero- dijo seriamente mientras se limpiaba la sangre de la boca. –A ver si vas comprendiendo- gritó mientras me soltaba un golpe con su duro puño en el abdomen.

Sacó todo mi aire de un solo puñetazo. Me hizo toser sangre y respirar con dificultad. Él iba en serio.

-¿Realmente quieres pelea eh?- inquirí, al tiempo que me lanzaba sobre él, sacando fuego de mis puños.

Gajeel no se dejó, como era de esperarse. Desde aquella vez, cuando tenía secuestrada a Lucy, no habíamos intercambiado puños de esa manera. Cada golpe tenía cierta furia verdadera, cargada de emociones y mensajes ocultos. Esa vez, él quería demostrar que era mejor que yo, sin embargo, ahora… era diferente.

Usamos técnicas que solíamos sacar contra enemigos, nunca contra un amigo, porque a pesar de todo, incluso de ese conflicto, lo consideraba mi amigo. Me resultó extraño proseguir en tan revoltoso conflicto, realmente, porque no entendía la razón. Sabía que Erza me golpearía si comía su pastel de fresas o que Gray usaría su magia para congelarme si lo insultaba, básicamente había una "buena" razón para destruirnos la cara, no obstante… hoy era ambigua.

-Realmente no lo entiendes- afirmó mientras trataba de respirar.

-¡Me rompes la cara sin razón! ¿Cómo diantres quieres que lo sepa?-

-¡¿Qué le hiciste a la conejita?!-

Entonces fui comprendiendo. Había ignorado a todo el mundo desde que llegué al gremio. Estaba tan absorto en mis pensamientos y culpas, que no había notado lo obvio que era la situación.

-Lucy… ¿Lucy dijo algo?- fue lo único que pude pronunciar.

-Ella no necesita decir nada. Se le veía pálida, agotada y deprimida. Todos sabemos que ustedes tienen una relación, es obvio que algo le hiciste-

No pude evitar una expresión de sorpresa en mis ojos. Ante sus palabras, sólo pude girar mi cabeza. No podía seguir mirándolo.

-Espera… Sí hablaste con ella, ¿verdad? Ustedes… ¿llegaron a algún tipo de acuerdo?-

-…- Sólo pude tragar con fuerza. Él estaba comprendiendo con rapidez lo que pasaba.

-No lo hicieron… Eso debió ser cruel… Tsk…-

-¿Tú lo hiciste?- mascullé.

-¿Que si lo hice? ¡Hombre!, proclamé a la enana como mi mujer ante todo el gremio. Si serás imbécil-

-Ella… ¿ella lo escuchó?- pregunté con un deje de miedo.

-Ella estuvo presente cuando dije que Levy era mi novia…- contestó sin más.

Justo lo que me temía. Lucy había escuchado cómo una pareja sin pena alguna formalizaba frente a sus ojos, mientras nosotros éramos… nada…

-…-

-¿Qué le dijiste?-

-Lo siento-

-No había conocido a persona más idiota que tú, Dragneel. ¿Cómo puedes sentir haber estado con ella? ¿A caso no te importa?-

-¡No es eso!-

-¿Entonces?-

-Cr… creo que… la obligué a tener sexo conmigo…-

-…-

Estuvimos en silencio un buen rato. Tirados en el suelo, en medio de un desastre y mirando al cielo. Sólo podía sentirme como un total fracaso. Realmente pude haber dicho más en ese momento, pero cobardemente me alejé y la dejé sola con sus dudas y muy probablemente dolor…

-¿Estás seguro de eso? Yo tampoco puedo recordar al 100% lo que ocurrió, pero estoy seguro de que no le hice daño. Aunque claro, mi situación es diferente-

-La recuerdo llorando y pidiéndome que parara… y no lo hice… ¡DEMONIOS!- solté un fuerte golpe contra el piso.

Hubo otro rato de silencio, hasta que él decidió que era momento de continuar la "conversación".

-¿Qué sientes por ella?-

-No lo sé…-

-Claro que lo sabes. Todos saben lo que sienten-

-¿Ah, sí?, ¿entonces por qué no me dices lo que sientes por Levy?-

-Eh, bueno… Mmm, ah… ¿cómo decirlo?-

-¿Lo ves?-

-No lo compares. No puedo decirlo con muchas palabras o grandes descripciones, porque sólo la veo y quiero abrazarla y no soltarla. Quiero protegerla y alejar a las ratas de ella. Quiero tatuarle mi nombre, y mostrárselo a todos. Que el mundo sepa que me pertenece y que ella me eligió a mí para toda la vida. Sólo quiero tomar su mano, andar por el mundo, envejecer a su lado, y nunca soltarla hasta que muramos y se nos caigan los brazos, y aun así, en la eternidad… porque ni después de la muerte la dejaría en paz… ni si quiera ahí… dejaría de amarla…- dijo en medio de un profundo suspiro.

-Lo bueno es que casi no sabías cómo describirlo, eh- dije con sarcasmo.

-Cállate idiota, o te voy a…- comenzó totalmente rojo, hasta que lo interrumpí.

-Ella le dio color a todo…- empecé a decir, logrando que Gajeel detuviera su próximo golpe. – Llegó cuando menos lo esperaba, y cuando menos creí que lo necesitaba. Cerró heridas profundas y anestesió huecos inalcanzables. Me entregó su amistad y su cariño sin más. Me alimentó cuando Happy y yo moríamos de hambre y no teníamos ni para un poco de agua. Simplemente nos invitó.
¿Cómo explicar la felicidad que siento al entrar a su casa, dormir en su cama, aspirar su olor, y la intensidad de algo nuevo en mi pecho cada vez que la veo? Incluso cuando decidimos integrarla al equipo, fue por mera sugerencia mía, porque me había agradado desde el inicio.

Cada vez que está cerca, la olfateó con increíble facilidad y sin más, me acerco a ella y no me alejo, porque de verdad, sólo quiero permanecer a su lado… Me imagino, por un instante, un mundo sin ella, y todo su color, y simplemente me duele, me duele mucho por dentro. No puedo decir que sólo sea mi pecho, porque juro que incluso respirar o mover mis dedos me arde como si me arrastraran dos animales por toda la ciudad, y un cansancio sin límites me recorre sólo desde las entrañas, hasta el último de mis cabellos… Mi vida sería una porquería sin ella… Porque yo realmente la quiero, la quiero desde la primer sonrisa, desde el primer abrazo, desde la primera mirada, desde el primer roce, desde el primer beso, desde el primer latido…- de pronto, al imaginar un futuro tan deplorable, comencé a llorar…

-Tsk… Y me críticas a mí…-

-…-

-¿Por qué no se lo dices?-

-La lastimé-

-Pues si lo hiciste, ¡ve a disculparte!-

-No la he visto en todo el día…-

-Eso no importa, búscala aunque debas hacerlo debajo de las piedras-

Gajeel tenía razón. Debía buscarla, y dejar de poner pretextos. Era el momento. Levanté mi trasero lleno de tierra y comencé a caminar. Todos habían visto nuestra pelea. Probablemente, también habían escuchado cada palabra. Inevitablemente me puse rojo, seguramente Gajeel también, pero no me importó, seguí caminando, y encontré a quien necesitaba.

-Mira… ¿Sabes dónde está Lucy?-

-Lucy fue a una misión-

-¿Ella sola?- pregunté algo inquieto.

-No te preocupes, era algo muy simple-

-¿Crees que tarde mucho en llegar?-

-Bueno…- se quedó pensando.

Sólo escuché un ruido en medio de todo ese silencio. Alguien acababa de entrar al gremio y sus suaves pisadas resaltaban en la nada.

-¿Ocurre algo?- inquirió una dulce voz.

-¡Lucy!- voló a toda velocidad Happy y se acurrucó en sus brazos mientras sollozaba. – ¡Te extrañé tanto!-

-Y yo a ti, Happy- ella lo abrazó con ligereza y cariño, mientras recorría con su mejilla en rostro de mi amigo exceed.

-Lucy…- susurré. Mi corazón comenzó a latir de forma frenética. Mis piernas flaquearon. Deseaba dar un paso, y muchos más hasta llegar a ella y hablar, decirle lo que pensaba, lo que sentía… tantas cosas… deseaba disculparme…

Ella retiró su mirada de Happy y la fijó en mí. Se veía diferente. Podría asegurar que estaba radiante. Algo diferente a lo que me habían dicho antes. Noté seguridad en sus ojos y firmeza en todo su cuerpo. Estaba dispuesta a hablar conmigo. Sin más, enfrenté mis dudas y caminé hacia ella, puse una de mis manos en su brazo, y ante extraña acción, ella tembló brevemente y dio medio paso hacia atrás, yo sin ánimos de rendirme, di otro paso hacia adelante y me dispuse a hablar.

-Quiero que conversemos de lo que…- no pude terminar mi oración porque ella rápidamente me empujó, con tal fuerza que azoté contra la pared. No sé si la pelea previa afectó, pero el maldito golpe me dolió de sobremanera.

-Natsu, ¡¿a qué demonios HUELES?!- dijo al tiempo que comenzó a tener arcadas, tan fuertes que hizo llorar al pobre Happy de la presión que hizo en su pata felina. Sólo segundos después vomitó, una, dos, ¡TRES, veces!

Todos nos quedamos con la boca abierta. Ella me había estampado con la pared, casi había roto la pata de Happy y poco después había vomitado como si no hubiera un mañana, de una forma tan (aparentemente) exagerada, que pensamos era una broma. Me levanté como pude, y todos comenzaron a acercarse a ella al mismo tiempo, pero sólo pude escuchar un –NI SE TE OCURRA ACERCARTE NATSU-

Me quedé helado. Me estaba prohibiendo acercarme, y por lo tanto, hablar con ella. De verdad debía estar molesta, al menos ese fue mi primer pensamiento, hasta que escuché otro grito.

-¡ALÉJATE DE MÍ GAJEEL!-

Todos giramos nuestra cabeza, y en el otro extremo del gremio, estaba Levy hincada en el suelo, junto a un charco de vómito, y lanzándole una mirada violenta a Gajeel. ¿A caso estaban discutiendo?

-Pero enana, ¿qué ocurre?, sólo quiero ayudarte-

-GAJEEL, APESTAS, ME CAUSAS NAÚSEAS- segundos después, se vio envuelta en arcadas espeluznantes y como resultado, se creó un nuevo charco en el lugar.

Gajeel y yo nos lanzamos una mirada, y nos alejamos de las chicas. Tuvimos que salir porque ellas seguían empeorando. Sólo podíamos escuchar algunos gritos y vimos gente correr de un lado a otro. Todos podían ayudar, menos nosotros.

-¡Wendy!- gritamos los dos, mientras la tomábamos de los brazos. –Por favor, ayúdalas hasta que llegue Polyushka-

-No se preocupen Natsu- san, Gajeel-san, yo las mantendré a salvo-

-Gracias- fue lo último que suspiramos.

Ése día realmente esperaba solucionar todo, sin embargo, las cosas sólo se estaban complicando…


¡Hola! ¿Cómo están? Yo por aquí aprovechando un poco de inspiración. El capítulo ha sido algo corto, pero ya vamos avanzando. Siento mucho haber desaparecido, pero tengo un nuevo empleo que me exige trabajo de calidad, y me ha sido algo difícil acostumbrarme al nuevo ritmo. Muchas gracias por sus mensajes y reviews. Espero que el capítulo les haya gustado, y una vez más, muchas gracias por regalarme un poco de su tiempo. Que pasen una linda noche.