Las incoherencias ya no son algo esporádico. Ahora se quedan. Me he hallado muchísimas cosas más... Son demasiadas Stuart. Son tantas que no puedo contarlas. No puedo contar ninguna. Todas ellas tienen voz, y en ésta supuesta tranquilidad en la que me encuentro aislado sólo escucho los gritos dentro de las cajas. El aullar de cada objeto que les perteneció a ustedes... A los tres.

Pero los tuyos son los que más gritan. Más alaridos resuenan en las paredes. Me hacen sentir desgraciado. Pero, ¿lo estoy?

Estoy atrapado en la mitad de algo que no sé que es. ¿Una tregua? ¿Un juego? ¿O una deconstrucción de mí mismo? ¿De mí hombre?

Cada mañana que despierto, me invade una densa vergüenza. Es pejagosa, no me la puedo quitar de las malditas manos, ni de la cara. De ningún lado.

Ésta en mi cuerpo, ¿pero dónde?

Hace una semana casi muero ahogado. Pero justo ahora me siento bajo el agua. Incluso en la superficie. Mirando a todas partes, mirando a donde sea. Pero estoy bajo algo. Siento unos ojos en mí. Algo. Un ser. Mi paranoia me da náuseas. Me siento de espaldas, expuesto y débil. Y no dejo de pensarte... A ti.

¿¡Por qué mierda a ti!?

¡Tú me odias!

¿Es el placer del fingir, Stu?

¿Es el placer del fingir que me perdonaste, todas las noches? ¿¡Todas las malditas noches!?

¡Yo no estoy sano, necesito que vengas y me salves de una vez! ¡Te lo grito!

¡Todo lo que veo aquí es a ti, y a ti, y a ti una y otra vez, a ti justo aquí, aquí conmigo! ¡Veo más, y más escenarios que me vuelven loco! ¿¡Y de qué me sirve!?

Estoy a punto de morir sólo. Enfermo de soledad.

Tal vez es eso lo que me pasa.

Me encuentro en medio de la soledad al fin... Tal y como me lo advirtieron ustedes. ¡Tú! ¡Te amo y te... ! ¡Ni siquiera puedo escribirlo!

¡Mucho menos podré decirlo jamás! ¡Soy incapaz de hacerlo!

¡Eres mi maldita medicina, y yo estoy muriendo aquí! ¡Lejos de ti! Sé que no estás satisfecho. Sé que me detestas... Pero te necesito.

Noodle no va a volver.

Entiende... ¡La vida no es cómo tu quieres que sea! ¡No la puedo traer a la vida, es la verdad! ¡Pero tú puedes volverme a la vida a mí!

Maldita sea.

¡Es nuestra naturaleza el estar juntos!

¡Me haces falta, carajo!

Necesito tu alma. Tu maldita mixtura. Esa mezcla química que sucede cuando estás aquí. AQUÍ. Éste maldito veneno que crea mi cerebro es... No se agota. Está en contra de mí. Este cerebro, mi cuerpo. Mi alma. Todos actúan contra mí.

Incoherencias.

Sólo soy polvo sin ti... Por Satán... Perdoname.

Lo único que sé que soy... Es que soy Rey... ¿Pero de qué? ¿De un imperio de alcohol que me abraza? ¿De esa droga?

Es ese veneno. El veneno de mi realeza... De mis miedos. De mí...

Stuart perdoname...

Perdoname.

Paso... Horas. Horas esperando al cartero. Horas esperando a que me llegue una carta tuya. Voy a Londres, a la postal cerca del tren, y jamás tengo noticias tuyas. Solamente sé que te llegan, y las lees...

No tengo fuerzas ya para cortar esto... Las cadenas. El hierro macizo... Stu. Tu tienes la llave para abrirlas... ¿Por qué no lo haces? Te imploro piedad...

Sólo quiero a alguien en quien confiar... Con quién... Estar. Contigo.

Yo sólo espero que me perdones... Pero una corazonada me dice que jamás lo seré por ti... Me dejaste a la deriva, y tal vez deba acostumbrarme a esto... A la incoherencia. Al desorden. A las palabras. A las introspecciones.

Siento que ya aprendí mi lección...

Este sentimiento roto me lo dice...

No sé si pueda ordenarlo... Te lo dije... Ni sé si tenga las agallas como las tuve para ahogarme...

Sólo siento... Qué lo que me dijiste es verdad.

Estoy aislado. Encerrado. Soy un animal lleno de errores... ¿No es verdad acaso? Y entre los errores, me pierdo en ti, en ésta necesidad y la distancia que se abrió entre tu y yo. Y sólo oigo el sonido de tu voz... Pero no es real.

Maldita sea... No lo es.

Necesito que me atrapes... Porqué me estoy hundiendo. Cayendo. Cómo quieras llamarle Stuart...

Estoy atrapado en éste maldito misterio... En ésto que cargo dentro...

Estás a mi lado aún, lo sé...

¿Pero estás aquí?

Y tu respuesta está tan en el fondo de este sentir... En el fondo de todo ésto que me envuelve el cuerpo como plástico... Y lamento si te sientes mal cada vez que lees esto que te escribo. Ésto. Lamento todo ésto.

Pero...

Yo no sé como decirlo...

Soy tan malo con las palabras...

Sabes que se me enredan las manos. Se me entretejen. Se pierden en mí... Soy tan malo.

La maldita lluvia de mi infancia al principio de esto... Sólo me mojaba la cara, pero ahora es un diluvio. Soy lodo en ese diluvio Stuart Pot...

Nadie está tan sólo cómo yo, ¿verdad Stu? Nadie.

Nadie está tan sólo como éste marinero que busca dar pena... O vergüenza. Soy tan poco simpático... Incluso conmigo.

Me siento la víctima, pero sé bien que soy yo el villano...

Pero de nuevo...

No sé si vaya a arrancar esto de la carta. O de mis dedos. O si vaya a arrancarme la cabeza...

Yo... Te...

Tengo que decirte...

Tengo que decirte que te amo tanto estos días...

—Es la verdad.