Bueno, faltan unas horas para terminar la semana xD.

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La habitación se llenó de silencio luego de la salida del moreno. Kurt observó las distintas reacciones de sus amigos; Wes suspiró irritado pero fácilmente se podía apreciar la preocupación hacia su amigo. David y Nick parecían estar teniendo una conversación con sus miradas y Jeff miraba preocupado las escaleras, sus ojos hasta parecían enrojecerse.

Tomando una decisión, el castaño dio media vuelta y subió las escaleras. Siguiendo el recorrido que había atravesado decenas de veces a pesar de que conocía esta casa desde hace poco más de una semana. Cuando llegó a la puerta del cuarto del moreno, se sorprendió al no verla cerrada, suponía que Blaine se encerraría hasta el día siguiente.

Entró lentamente a la habitación. Su mirada pasó del celular roto sobre la cama, a la ropa tirada en el suelo, a la voz que salía del cuarto de baño.

"After all of the fights and the lies
Yes you wanted to harm me but that won't work anymore
Uh, no more, oh no, it's over
'Cause if it wasn't for all of your torture
I wouldn't know how to be this way now, and never back down
So I wanna say thank you"

Kurt se quedó viendo la puerta entrecerrada con asombro. No podía creer que algo cantado con tanto odio podía sonar tan hermoso, era como escuchar cada uno de los pensamientos del ojimiel con melodía. Si se encontrara en otra situación, el castaño haría algún comentario sobre unirse al club Glee pero sin duda no era lo más indicado.

De repente se escuchó un ruido de canilla y el vapor dejó de salir de la habitación. Segundos después Blaine salió del baño vestido solamente en una toalla blanca atada a la cadera, o más bien, colgaba débilmente de su cadera revelando la V de su abdomen que dejó a Kurt sin aliento.

"¿Ves algo que te gusta?" preguntó el moreno con una sonrisa.

Mierda, se había quedado mirando.

Kurt se sonrojó y dirigió la mirada para otro lado. "Um, yo... ¿por qué te fuiste de esa forma? Los chicos están preocupados" dijo mientras observaba una mancha en el papel tapiz.

El ojimiel se encogió de hombros. "No soy el proyecto de psicología de nadie" dijo mientras buscaba unos boxers en uno de los cajones de su cómoda.

"Son tus amigos" dijo el ojiazul como si fuera obvio.

Blaine se puso los boxers antes de sacarse la toalla y usarla con su cabello. "El único amigo que necesito ahora es el alcohol". Cuando se terminó de secar el cabello se colocó unos jeans negros y una camiseta negra que se ajustaba en todos los lugares correctos, si lo dejaban opinar al castaño. Terminó el conjunto con sus botas de siempre y miró a Kurt.

"Ahora, si me disculpas, me iré al bar más cercano" dijo mientras tomaba su paquete de cigarrillos y salía de la habitación.

El castaño bajó las escaleras y tomó su abrigo antes de seguir al ojimiel. Abrió la puerta del acompañante del auto de Blaine y subió. El ojimiel lo miró con una sonrisa antes de encender el auto y acelerar.

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La fuerte música fue lo primero que sintió el castaño cuando entró por las puertas del bar. Había por lo menos treinta personas bailando en la pequeña pista de baile y otra diez a lo largo de la barra; parecía que la temperatura aumentaba cada minuto que pasaba. Sin duda, no era el ambiente preferido del castaño.

"Increíble, ¿no?" preguntó el moreno en su oído.

"Súper..." murmuró el castaño mientras buscaba una silla disponible para sentarse y no moverse por el resto de la noche. Cuando consiguió una se sentó rápidamente y literalmente se aferró a la barra con sus manos.

El cantinero, un hombre rubio que parecía estar en sus treinta se acercó. "¿Que quieres chico?" preguntó con un acento sureño.

"Solo agua" respondió rápidamente. El hombre sonrió.

"¿Conductor designado?" dijo mientras llenaba un vaso con agua y se lo alcanzaba.

"Algo así" dijo mientras se encogía de hombros.

Blaine, que se encontraba en la pista, se acercó y se apoyó contra la barra. "Una cerveza" dijo levantando la mano. El rubio asintió y buscó una cerveza fría. El moreno asintió cuando la recibió.

Tomó un largo trago y un gemido, que se parecía bastante a un gruñido, se escuchó desde su garganta. "Dios, esto es lo que necesitaba".

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Kurt miró impacientemente su teléfono por quinta vez en los últimos diez minutos.

"¿Sabes? Ver repetidamente el reloj no hará que pase mas rápido" dijo divertido el cantinero.

Kurt suspiró. "Lo sé, pero no soporto estar aquí: es caluroso, sucio y estoy seguro que alguien orino por aquí" dijo mientras arrugaba la nariz, luego se tapó la boca. "¡Lo siento!"

El hombre rió. "No te preocupes, yo también odio este lugar"

"¿Entonces por que trabajas aquí?"

El cantinero se encogió de hombros. "Necesito dinero, por lo menos hasta que mi libro se haga famoso" dijo con una media sonrisa.

Kurt sonrió. "En ese caso, exigiré un autógrafo cuando suceda" dijo extendiendo la mano. "¿Trato?"

El hombre largó una carcajada mientras aceptaba su mano. "Trato hecho..."

"Kurt"

"Marcus"

"¡Kurt!" ambos escucharon a alguien gritar.

El castaño se dio vuelta y observó a Blaine que se encontraba bailando, agitando los brazos en su dirección. Obviamente, las cervezas que había tomado antes hicieron efecto.

"Creo que quiere que vayas" comentó Marcus mientras miraba al moreno.

El castaño asintió mientras se levantaba de la silla. "Deséame suerte" dijo ante de caminar hasta donde se encontraba su amigo.

El ojimiel, cuando divisó al castaño, sonrió y lo abrazó, escondiendo su rostro en el calor del cuello de Kurt. "Baila conmigo" susurró mientras comenzaba a moverse lentamente de lado a lado.

"Estas borracho" comentó el ojiazul pero igualmente comenzó a moverse.

El moreno asintió antes de reír. Sus brazos encontraron la cintura del castaño y la apretaron con fuerza antes de colocar un pequeño beso en su cuello. Kurt sintió un escalofrío recorrer todo su cuerpo mientras sentía como sus mejillas se sonrojaban. Está borracho, está borrachose repitió una y otra vez en su mente.

Blaine sacó su rostro de su escondite y miró al ojiazul antes de besarlo. El castaño soltó un suspiro de sorpresa y Blaine aprovechó para meter su lengua en la boca de Kurt, probando todos los rincones que había probado días atrás.

Kurt frunció el seño cuando sintió el sabor del alcohol en el aliento del moreno pero respondió el beso con la misma fuerza.

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Una cosa que a Thomas Douglas no le gustaban eran los bares de media pulga que de la única forma de subsistir era vendiendo alcohol a menores. Podría estar en su hogar viendo una película con su novia o terminando los últimos detalles para su nuevo artículo pero sus amigos habían logrado traerlo a 'Funk House' para divertirse por la noche.

Dándole un sorbo a la cerveza que se encontraba en su mano, su mirada recorrió la multitud que se encontraba en el bar. En su mayoría eran adolescentes borrachos o personas que ahogaban sus penas en alcohol, pero hubo una persona que le llamó la atención.

Blaine Anderson, el chico que había logrado su ascenso tan solo días atrás, estaba en medio de la pista de baile tomando una cerveza y obviamente, no era la primera.

El hombre se levantó de su lugar entre sus amigos y se acercó al muchacho, con cuidado de que no lograra verlo.

El moreno gritó un nombre y luego un chico se acercó a él. El reportero vio como el adolescente se abalanzó encima del otro para abrazarlo.

"Típico de borrachos" murmuró.

Pero luego Blaine lo besó, en la boca, y sin duda alguna ese no era comportamiento de borrachos. Rápidamente sacó su celular y grabó toda la escena con su teléfono.

Sin con una simple nota había logrado el ascenso, con este video le harían un monumento.

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"Blaine, vamos, ayúdame" murmuró Kurt mientras trataba de llevar el moreno hasta su habitación.

"No, volvamos al bar, quiero vivir allí" gritó antes de reír histéricamente. El castaño lo silenció antes de sacar la llave de su bolsillo y abrir la puerta principal.

Blaine lo abrazó por los hombros y dejó que el castaño lo llevara hasta su habitación.

"Tienes que hacer silencio" murmuró Kurt en su oído. "Por favor Blaine, has silencio"

"Okay" dijo con una sonrisa. Llegaron a la habitación y el moreno prácticamente se lanzó a la cama, su rostro pegado a la almohada.

"Oh no, espera, tienes que cambiarte" dijo el castaño mientras lo golpeaba en la pierna.

"No, cómodo" murmuró.

Kurt suspiró antes de acercarse y sacarle las botas. Blaine estiró su brazo y tomó de la muñeca al ojiazul antes de tirarlo hacia la cama. El castaño soltó un grito de sorpresa cuando el moreno lo abrazó por la cintura.

"Cómodo" volvió a repetir mientras acariciaba su rostro contra su cuello.