Oh baya ha pasado una eternidad desde la ultima vez que escribí, menos mal que ya eh solucionado varias cosas ¿Como estan ustedes ? Cuéntenme...Creo que yo no tengo nada para decir así que en fin
aaaaaal FIIIIIIIIIIIC
Capitulo 10: Ese Mayordomo, es eficiente
Me encontraba sentada en el sofá de la sala viendo una película de guerras era bastante entretenida, pero no lo suficiente como para distraerme de pensar en quien seria esa maldita, ¿a caso seria alguna conocida de mi familia?, solo los resultados de la investigación lo dirían. Suspire mirando a un lado viendo, como Margaret nuestra mucama, miraba idiotamente a Grell, era bastante divertido ver como este se ponía nervioso con su presencia, si ella supiera que le gustan los hombres saldría corriendo enseguida, pero como no quería arruinar la diversión preferí quedarme en silencio. Esa muchacha era casi de mi estatura cabello negro azabache y de unos ojos azules que daban envidia, su tes era tan blanca que parecía carecer de sangre, jamas había visto a una chica tan hermosa y alegre como ella, pero como todos tenia un defecto, odiaba usar lentes, lo cual hacia que cualquier tropezón terminara en una horrible tragedia, lo cual insinuaba que seria mejor pareja con Frank, ya que el es tan despistado como ella, pero a diferencia de Margaret, el podía ver perfectamente, pero su fuerza destruía casi todas las plantas del jardín, es por eso que trato de ser amable con el, porque a pesar de todo parece tener un corazón sensible.
Habia pasado al rededor de una hora desde que Sebastian se había ido y eso comenzaba a preocuparme ¿Pero porque?, el es un demonio y sabia cuidarse solo. Mire a su ayudante y sonreí con malicia, tenia que divertirme a toda costa para no pensar en cosas deprimentes o estúpidas; bostece del sofá cuando la película había terminado.
Grell, entretenme un poco, estoy aburrida
-¡¿ QUE, A CASO ME VES CARA DE PAYASO ?!
-La verdad...si... si lo haces te dejare que lo espíes mientras se ducha- sonreí, mientras notaba que una gota de sangre caía por su nariz- ¿y bien?
-Muy bien lo haré... Maldita chiquilla
-¿Qué has dicho?- este no sabia donde esconderse cuando vio mi cara de enfado- en estos momentos soy tu ama, y me trataras como tal- estaba comenzando a alzar la voz- ¡ahora ve y limpia la caja de Orus en este mismo instante!
-S... si señorita Roxane- fue lo ultimo que dijo antes de irse cabizbajo
-Creo que no debería ser tan ruda con el- di un respingo quedándome helada, mientras me daba vuelta con los ojos cerrados para luego encontrarme con esos orbes carmesí frente a mi- esa no es forma de comportarse señorita- sonrío
-De todas maneras si lo hace bien sera recompensado- suspire- ¿Como te a ido con eso?
-Pensé que no lo preguntaría my lady- tomo una hoja- La Dra, Hilary Tompson ah estado practicando extracción de órganos de manera anónima y clandestina, en el viejo callejón a varias calles del muelle, y no solo eso, también prefiere matar a sus victimas antes de hacerles algo, si usted esta dispuesta podemos atraparla.
-Parce que a todo el mundo le gusta el puerto, debe ser por la vista, o porque es la manera mas rápida de deshacerse de una evidencia, y el envió de paquetes es casi inmediato- comencé a caminar por la sala- esa mujer lo tenia bien escondido al lugar- camine hasta pararme frente a el- prepara mi ropa de deportes, tengo un plan.
-Yes, my Lady.
Me dirigí a mi cuarto, buscando la manera para que mi plan surtiera efecto, si tanto le gustaba matar gente para vender sus órganos, ¿porque no lo hizo con mi madre?, ¿Me habría visto llegar? O ¿Solo era para silenciarla?, cerré la puerta con llave mientras estas preguntas rondaban en mi cabeza, era bastante sospechoso que no haya echo lo mismo que con otros. Mire la ropa que descansaba sobre mi cama, el tan veloz y eficiente como siempre. La tome entre mis manos para poder darme una ducha rápida, sentía aun la presión en mi cabeza a causa del evento de ayer. Deje caer el agua caliente llenando de vapor el ambiente, era realmente relajante, lave mi cabello metodicamente para continuar por mi cuerpo, cuando escucho un ruido dentro del cuarto de baño, para que la cortina se abriera repentinamente.
-SEBAS-CHAN- note los ojos de Grell frente a mi y solté un grito que a mi parecer resonó en toda la mansión- lo lo lo siento señorita, yo no creí que fuera usted
-¡VETE DE AQUI PERVERTIDO!
-¿Que crees que haces?- el shinigami volteo como si fuera a darle un infarto- nadie puede ver a la joven ama en la ducha- lo golpeo mientras estaba con los ojos cerrados, baya realmente era respetuoso- lo lamento señorita no volverá a pasar.
Se lo llevo arrastrando del cuello de el traje, mientras mi pobre corazón trataba de calmarse, ese hombre ya me estaba enloqueciendo realmente. No tuve mas opción que salir de la ducha y vestirme, me hice una coleta alta y baje a la cocina donde Sebastian me esperaba para que le contase mi plan, este parecía apenado por lo de hace un momento, pero solo sonreí, ya que el no había visto nada. Me cruce de piernas y el poso ante mi un jarrón con rosas blancas, cosa que me dejo sorprendida.
-Esas rosas son en modo de disculpas, mi incompetencia permitió que Grell la viera sin ropa, lo lamento.
-No te disculpes, pero, agradezco el detalle son realmente hermosas- lo mire recordando que debía hablar con el sobre como atraparla- Casi lo olvido, seré un señuelo, y si esa mujer es como pienso, me dará un sermón antes de matarme, y a mi señal vendrás.
-Pero my lady eso muy...
-Es una orden- dije deteniéndolo mientras sus ojos se tornaban violáceos
-Yes My lady
Nos encaminamos entre las calles cercanas al puerto, donde divisamos a lo lejos un edificio abandonado, el cual no parecía estar tan desolado, las luces encendidas invitaban a pasar a demás de que eran una clara señal de advertencia. Nos miramos el uno al otro, era momento de comenzar el plan. Corrí a la entrada para tocar el timbre y como esperaba una mujer alta, delgada y de cabello rubio salio, me analizo con la mirada recorriendome de arriba a abajo, mostró media sonrisa y se acerco.
-¿Que se te ofrece muchacha?
-Disculpe señorita, eh perdido mi botellon en el camino, y quería saber si usted es tan amable de darme un vaso de agua
-Claro que si, pasa por favor
El plan marchaba a la perfección, Tomson se había creído lo de la botella de agua, mire sigilosa a las paredes y algunos cuadros en particular, parecían manchados de sangre, cosa que no me sorprendería luego de lo que supe, baje la vista a la mesa donde parecía haber la huella de una mano y un cuchillo, las cucarachas se paseaban sobre ella, mientras las ganas de vomitar comenzaban a molestarme, el olor del lugar era putrefacto como si no lo limpiaran hace semanas o meses quizás. El vaso de agua ante mi me saco del mis pensamientos, lo tome entre mis manos bebiéndolo lentamente, no estaba envenenado de eso estaba segura.
-¿y que trae a una joven como tu a correr a estas horas?
-oh, nada realmente, mis días son muy agotadores últimamente, y mi único momento libre es en la noche
-¿Y tus pa..?
-Mi padre murió y mi madre fue asesinada
-oh ya veo, ¿y sabes quien fue?
-Tengo una teoría...- me levante- Que haz sido tu Hilary Tompson
-oh ya veo eres tu la hija de la famosa abogada asesinada, pero lamentablemente yo no lo hice, tu madre me caía muy bien a decir verdad, hemos echo varias investigaciones juntas, hasta que retire del forense, porque a decir verdad, pagan muy bien por los oréganos humanos en el mercado negro- me miro feliz ¿porque?- a pesar de ser hija de una vieja amiga no seras la excepción- se lanzo sobre mi con un cuchillo.
-Sebastian auxilio, es una orden
El sitio se torno tan obscuro como la noche, donde solo sus ojos violáceos podían verse, el silencio carcomía el sitio, solo la respiración agitada de mi pecho podía oírse, y un agudo grito que se apagaba lentamente. Pestañee un par de veces hasta que la luz regreso al lugar, no me sentía bien, ella no había sido quien la mato, estaba como en un principio, sin indicios ni pistas ni nada, solo quería volver a casa y dormir, para alejar el sabor amargo de casi sentir la muerte abrazarme, solo agradezco que Sebastian estaba con migo para salvarme. Me alzo en sus brazos llevándome fuera del lugar, sus músculos eran completamente acogedores, mire su rostro reflejado por la luna, atenta a cada facción de el, tan perfecto y tan bello, tan el, un demonio.
Solo tengo para decir: fin del primer arco
Espero que les aya gustado, espero volver pronto adiosito
Mairv
