Capítulo 11
Saltó de la cama, me pareció graciosa la forma en que lo hizo, me miró alterada, su pelo revuelto, su ropa desalineada, estaba patéticamente hermosa.
-¡Malfoy estás demente! ¿Cómo se te ocurre entrar a mi pieza sin avisar? –me dijo con demasiada furia.
-Yo golpee –afirmé – no es mi culpa si tú no me contestas.
-Estaba dormida. ¿Qué haces acá?
-Sólo te vine a ver –dije haciéndome el tonto- quería que supieras que estoy en la habitación de al lado, si necesitas algo solo me llamas.
Granger rodó los ojos mientras miraba un reloj muggle que tenía en su muñeca.
-De acuerdo Malfoy, si no puedo con algo te llamo –ironizó la maldita- ahora vete es tarde, tengo que ducharme y cambiarme para ir al gran comedor, no quiero hacer esperar a Víctor –exclamó sin darse cuenta-
Me enfurecí cerré la puerta y fui hacia ella -¿Dónde quedó la antigua Granger? ¿En que perra te convertiste?
-No hagas juicio de valores equivocados –me dijo- yo no soy igual que tú. Víctor es mi amigo ¿entiendes?, amigo.
-Por eso te besa en cuanto te vé – le tiré en cara.
-Eso ya se lo dejé en claro a él, ¿Pero que tengo que explicarte a vos? ¡Vete Malfoy! ¡Vete Malfoy! –gritó.
Le sonreí. -no dejaré que ese oso te acose –susurré mientras me iba.
Granger estaba roja, creo que adivinó mis intenciones, aunque realmente no, nunca se imaginará Granger hasta dónde puedo llegar, a pesar de todo, a pesar de sentirla, no me pienso correr ni un solo milímetro de mi venganza –pensé-
Entré en mi cuarto, sentí el agua correr en el baño de Granger, bufé se estaba preparando para el almuerzo, almuerzo al que yo no podía concurrir, -¡Mierda!-pensé- tenía que hacer algo para estar ahí, iría a hablar con McGonagal, sin pensarlo más fui hacia su despacho, no sabía la contraseña así que me quedé ahí parado, pero como la suerte estaba de mi lado apareció la vieja que quien sabe de donde venía…
-¿Malfoy?, ¿Me buscaba?
-Exacto.
-Subamos a mi despacho –dijo la vieja- la seguí, pronunció su clave "poción múltiple", estúpida clave, el viejo Dumbledor era mas simple, "helado de limón", "frutillas a la crema" –previsible, al entrar fui al grano.
-Quiero un lugar con los profesores, en el gran comedor –espeté.
-Pero usted es celador Malfoy, los celadores nunca…
No la dejé terminar –directora, yo no soy un simple celador. Si Potter y Weasley me dieron este empleo, es para humillarme, no quiero darles el gusto, además los celadores comen también –espeté.
La mujer se quedó pensativa…
-Esta bien Malfoy, puede sentarse con los profesores –sonreí y me fui directo al cuarto de Granger. Justo a tiempo el oso apareció muy ufano.
Esperé a verlos salir, el imbesil la tomaba del hombro, luego de darle un beso que Granger esquivó poniéndole la mejilla, iba tras ellos, al entrar al gran comedor los alcancé.
Granger me miraba sombrada, más cuando se sentó y aprovechando que McGonagal le dijo algo al mamut, me colé entre los demás y me senté justo al lado de ella.
-¿Malfoy, que haces acá?
-Vine a comer ¿y tú?
-sabes que no me refiero a eso, no puedes estar aquí Malfoy, los celadores…
-deja de fastidiarme sabelotodo, yo no soy un simple celador, pero pronto te darás cuenta –susurré mientras ponía mi mano sobre su pierna.
