AMORES INESPERADOS
Buenas noches damas y caballeros, lamento de nuevo la demora, ya saben que South Park no es mío, pero la historia y los personajes que me inventé son de mi propiedad.
CAPÍTULO ONCE: ¿EMPEZANDO A SENTIR CELOS Y ENVIDIA?, PARTE 2
Luego de lo que pasó con Wendy, los demás alumnos de décimo grado B empezaron a jugar a los quemados, en el que obviamente Pip era el que dominaba, y el resto de los estudiantes que no estaban en su equipo trataban de esquivar sus lanzamientos. Luego de que terminara esa "carnicería" se podía apreciar que varios de los chicos estaban bien jodidos.
-Auch…- gimió adolorido Cartman sobándose su descomunal estómago -primero fueron los dos maricas y el pobretón cuando me golpearon mi bella cara, ahora el maldito francesito ese…
-Si no fuera porque el pendejo de Damien es su novio, le haría pagar muy caro todo esto…- murmuró un también molesto Mark frotándose la cara.
-¿A quién le dijiste pendejo?- el aludido pudo oírlo e hizo que se pusiera a temblar por el modo con el que le habló empezando a rezar internamente para que no lo rostice.
-Ya, no le hagas caso Damien- pidió Pip para que no hiciera una barbacoa con el otro pelinegro.
-Ah… como digas- se resignó el ojirrojo -jugaste muy bien hoy. Le pateaste el culo a todos estos idiotas- lo halagó al tomarlo de la cintura y que se pusiera rojito.
-Lameculos- se burlaron los tres brabucones principales, Cartman, Alarcón, Craig, Caos en la mente de Butters y el Topo. Este último fue a dónde está Kyle que tiene grandes moretones.
-¿Estás bien, Kyle?- usaba un tono de genuina preocupación que casi nunca ha usado.
-Sí… estoy bien… carajo- se sobaba esas dolorosas heridas al mover de forma circular un hombro.
-¿No quieres que te acompañe a la enfermería?- quería tener una excusa para estar a su lado.
-No, gracias. No es necesario- la sonrisa humilde que le dedicó casi le causó un sonrojo.
-Es-es que esos golpes se ven muy feos y…- Chris dejó de hablar por una abrupta interrupción.
-¿De qué hablan ustedes?- se trató de Stan ganándose una muy fea mirada por parte del Topo.
-De nada, Stan. Es solo que el Topo se ofreció llevarme a la enfermería- Kyle no se percató del fuego que salía de los ojos del francés.
-Eso me recuerda… ¿No deberías ir a ver cómo está Wendy? Es tu noviecita después de todo, ¿No?- quería que se fuera cuánto antes de su vista antes de que perdiera la cabeza.
-Sí… ya voy. Adiós Kyle- Stan si se percató de que él quería echarlo y no sabía el motivo, pero no deseaba hacer un drama en frente del judío pelirrojo de ojos verde esmeralda.
-Ese grandísimo pendejo de mierde…- Chris no despegó sus ojos de él hasta que desapareció. Kyle no entendió muy bien su murmuro y le preguntó que dijo -que… que estamos bien reventados a golpes- retomó el tema anterior, fue suficiente para hacerle reír levemente.
-Ay Chris…- a Gregory sí que le daba mucha risa como él se comportaba ante el judío.
-"Francés de mierda"- pensó muy molesto otro estudiante que también atestiguó el suceso.
-Ummm… que actitud tan rara viniendo del Topo…- Kenny analizó la escena muy pensativo.
-¿Dijiste algo, Kenny?- Butters estaba a su lado.
-Dime, Butters. ¿Crees que algo haya cambiado en el Topo?- pidió su opinión respecto al francés.
-¿Cambiado? Pero si yo lo veo igual que siempre- era tan ingenuo que creyó que se refería a su apariencia física y vio al mercenario que charlaba animadamente con Broflovski. Caos en su mente le dio una regañada al haber sido tan idiota en decir tal cosa.
-No me refiero a su aspecto físico. Me refiero a su comportamiento porque creo que ha estado muy apegado a Kyle últimamente, incluso creo que antes de las vacaciones- explicó su punto.
-"En eso tiene razón, el muerto de hambre"- le apoyó la voz gutural en la mente de Butters.
-Bu-bueno, quién sabe. Tal vez es-estar tanto tiempo en la escuela lo ha ablandado un poco y considere a Kyle un amigo más- sugirió frotándose un poco los nudillos.
-Tal vez sea por eso…- Kenny volvió a pensar de manera profunda, pero su expresión cambió a una como si hubiese hecho un horroroso hallazgo -un momento, ¿acaso a él…?- el sonido del timbre de cambio de clases interrumpió, como siempre, el momento "clave"
-"Oh genial. Ha buena hora suena la estúpida campana"- a Caos le daba cierta gracia irónica eso.
Antes de que tocaran el timbre, Stan ya estaba llegando a la enfermería y estaba pensando en sí debía aprovechar el momento para decirle a Wendy sobre su relación secreta con Kyle o si debía esperar un momento más oportuno. Dejó de pensar al ver como Jack salía del lugar con una expresión de tristeza y decepción que de inmediato cambió a una de ira cuando lo vio haciendo que tuviera un sobresalto intimidado, después de todo, el primo de Butters es mucho más fuerte que él y si se lo propusiera lo volvería puré de papas.
Cuando este pasó a su lado no despegó su atemorizante mirada en su persona hasta que hizo chocar su hombro con el suyo casi derrumbándolo y siguiera su camino como si nada.
-"¿A ese que mosca le picó?"- se sobó a la vez que el miedo se le pasó e ingresó a la enfermería en dónde Wendy está acostada en una camilla -¿Estás bien, Wendy?- ella fue tomada por sorpresa.
-¿Stan? ¡HOLA! ¿Qué haces aquí?- estaba muy alegre de ver como su "novio" fue a verla.
-Vine a ver cómo estabas- refutó lo obvio por lo medio tonta que fue al hacer esa pregunta.
-No estoy tan mal como parezco. En unos cuántos días estaré bien- aseguró sobándose la rodilla.
-Me alegro- luego de sonreír, se formó un incómodo silencio entre ambos sin saber que decir. ¿Quién sería el primero en hablar sobre lo que lo está carcomiendo por dentro?
-Oye…- hablaron al mismo tiempo -empieza tú primero- de nuevo hablaron al compás haciendo que el otro soltara unas pequeñas risas.
-Las damas primero, Wendy- Stan le dio la palabra. Las risas desaparecieron cuando ella puso un semblante de gran tristeza que lo angustió mucho ya sabiendo de lo que iba a hablar.
-Tengo… tengo algo importante que preguntarte, Stan- sus sospechas estuvieron en lo correcto.
-¿De qué se trata?- intentó hacerse el desentendido para suavizar el golpe.
-Pues verás…- ella se detuvo un momento porque en realidad no quería hacer esa pregunta por tener todavía la leve esperanza de que todos sus miedos fuesen solo mal infundados -solo quiero preguntarte si… si- la lengua se le enredó por no tener el coraje de querer corroborar su peor temor, pero dejó de hablar por el sonido de la campana y por el regreso de la enfermera Gollum.
-¿Joven Stan? ¿Qué hace aquí?- no entendía el porqué de su presencia si había dejado a Jack con la chica.
-Vine a ver como estaba Wendy- habló cortante, porque al igual que la pelinegra, tampoco tenía el valor de hablar del tema en ese momento.
-Ah bueno. Pero ya sonó la campana y debes ir a tu salón- pidió con amabilidad.
-Entendido. Adiós Wendy, que te mejores- sin tan siquiera darle un abrazo reconfortante o beso de despedida, se retiró sintiéndose el hombre más cobarde del mundo.
-"¿Acaso habrá adivinado lo que quise preguntarle?"- esas faltas de afecto fueron otro golpe demoledor para ella -"no. debe ser otra cosa"- intentó convencerse a sí misma.
En el salón de clases, los chicos que fueron apaleados por Pip seguían soltando lamentos dignos de prisioneros pudriéndose ante el sol haciendo trabajos forzados, las chicas mientras tanto hablando sobre el estado de Testaburguer y cada una de ellas vio de mala manera a Stan cuando pasó por la puerta. No eran las únicas porque Eric, Gregory, Chris y Jack le deseaban lo peor de lo peor con sus miradas especialmente el rubio mayor pero parece que el pelinegro no se daba cuenta de todo eso y tomó su asiento entre Kenny y Kyle que antes hablaba con el francés que con dificultad había logrado disimular su descontento.
-Ah…- McCormick suspiró porque la acción de Stan al sentarse entre él y Kyle, era como un eterno recordatorio de que el corazón del judío jamás será suyo y solo es para Marsh.
-¿Te pa-pasa algo, Kenny?- Butters estaba a su derecha. Le dijo que no le pasaba nada y se subió la capucha para que nadie notara su expresión solo preocupando más al otro rubio.
-"¿Ahora quién es el que miente?- ironizó burlón Caos en su loquilla cabeza.
Las clases finalizaron y todos se retiraba, pero Cartman detuvo a Butters para que este le diera información sobre Wendy y que le gusta.
-Pu-pues ella me di-dijo que a una chica le gusta que la es-escuchen cuando lo ne-necesite y que se sienta apreciada y valorada- seguía sin gustarle tener que ser el que dé el "soplido"
-¿Con que eso es lo que le gusta a una chica, eh?- el culón se sobó la quijada -¿Cómo es que nunca me di cuenta de eso?- se sentía un poco estúpido por no haberlo deducido por su cuenta.
-"Porque eres un bastardo insensible de mierda incapaz de comprender los sentimientos y necesidades de los demás"- se mofó la voz gutural en la mente del ojiceleste.
-Bueno, ahora que sé eso podría tener una ventaja sobre tu primo y el otro pendejo de Gregory- iba a irse, pero Caos le recordó a Butters un importante detalle.
-Es-espera, Eric. ¿Y los 10$?- le extendió la mano tal cual cobrador de impuestos.
-Ah… está bien. Solo porque me has dado valiosa información- le extendió el billete verde.
-"Excelente. Todo ese tiempo escuchando las estupideces de Wendy ha valido la pena"
-Cállate- Butters le ordenó a su otra mitad que dejara de decir sus babosadas -gracias, Eric.
-Sí, sí, como sea. Ahora vete antes de que alguien nos vea- tomaron caminos diferentes sin percatarse de que alguien pudo oírlos.
-Pero que idiotas son esos dos, especialmente Butters, porque si Wendy se llega a enterar de esto…- susurró el mismo individuo que descubrió a Stan y Kyle en la parte trasera de la escuela.
Wendy se encontraba con sus amigas que le preguntaban cómo estaba su pierna y les aseguraba que no era para tanto. Bebe no está presente porque quería evitar a Clyde a toda costa, pero otras hablaban de un tema que era de mucha mayor importancia.
-¿Lo ven?, Stan no está aquí para llevarla a casa ni para ver que esté bien. Eso demuestra que no le importa lo que le pase a ella- Red hablaba en voz para que no ser oída por ella.
-Tienes razón, ¿Qué clase de novio no estaría con su chica cuando se encuentre lastimada?
-¿De qué están hablando ustedes?- palidecieron cuando Wendy se les acercó.
-Eh… pues… este…- Red y Heidi se hicieron bolas sin saber que decirle al respecto.
-¿Necesitas ayuda, Wendy?- como un caballero en su imponente corcel y luciendo una brillante armadura, Gregory entró en escena con uno de sus autos lujosos (Puto ricachón suertudo)
-¿Gregory? ¿Qué quieres?- a ella se le hacía extraño que le hablase así porque muy pocas veces habla con él desde la guerra que ocurrió entre Estados Unidos y Canadá hace tantos años.
-Es que cuando vi que te lastimaste la pierna me preocupe y quise ver como estabas.
-Oh… pues no es nada grave. Gracias por preocuparte- le sorprendía que él aún después de ese suceso medio tormentoso entre ambos mostrara mucha más preocupación que el propio Stan.
-No tienes que agradecer. Un caballero siempre se preocupa por lo que le ocurra a una bella dama- esta medio arrogante broma le sacó unas risas a las chicas o suspiros de enamoradas a otras -¿No quieres que te lleve a tu casa?
-No es necesario. Pero gracias de todas formas- no quería aprovecharse de su gentileza.
-Con esa rodilla herida no resultaría muy conveniente que la esforzaras- insistió.
-Es cierto. No debes esforzarte, Wendy- alentó Sally. El resto esperaban atentas su decisión.
-Pues… supongo que tienen razón. No debo agraviar más mi rodilla herida- al acceder, Gregory puso una sonrisa con la que decía: "La tengo en la bolsa" para abrirle la puerta del copiloto con toda caballerosidad y que ingresara.
-Muchas gracias- se sentía incómoda no solo por recibir ayuda de su parte sino también por estar dentro de un vehículo con lujos dignos de un palacio -adiós, chicas.
-Adiós Wendy- ellas también se despidieron antes de que el auto se alejara.
-Qué suerte tiene ella. Como me gustaría que un genuino caballero inglés me ofreciera llevarme en su lujosa carroza de esa manera- comentó Rebeca con algo de envidia.
-Sí, y creo que Gregory sería mejor novio para Wendy de lo que es Stan, después de todo, es mucho más atento y cortés- Patty soltó un suspiro de colegiada… ¡pero si esto es lo que es!
-Solo esperamos que Wendy algún día abra los ojos y se dé cuenta de que hay mejores hombres que Stan- deseó Red porque en serio quiere que su amiga supere la depresión causada por Stan.
-Gregory…- susurró un muy molesto Jack al ver lo ocurrido a cierta distancia. Tan molesto estaba, que inconscientemente comenzó aplastarles las manos a sus hermanitos al estarlos sujetando.
-Jack… nos estás lastimando- el pequeño Ed hablaba con un hilo de voz.
-¡¿Qué te pasa, hermano?!- solo reaccionó por la desesperación de Brittany y los soltó.
-Perdón… no quería lastimarlos- sentía que le faltó el respeto a sus propios principios de cuidar a sus hermanitos menores de todo mal y peligro al dejarse llevar por los celos.
-¿Por-por qué dijiste el nombre de Gre-Gregory?- Ed se sobó la mano derecha viéndolo con miedo.
-Pues por… por nada- empezó a caminar volviendo a pensar en cómo ganarse a la pelinegra.
-O-oye Ed, ¿No crees que Jack se moleta cuando algún chi-chico habla con Wendy?- la rubia enrollaba una de sus coletas en el índice derecha.
-Ahora que lo dices… es verdad, ¿Por qué será?- hasta el propio Butters quedaría como el más avispado del mundo en comparación con la ingenuidad de sus primos menores.
-Ed, Brittany, no se queden atrás y vamos- los llamó el mayor estando ya lejos de ellos.
-Ya vamos- dejando momentáneamente el tema, se apuraron para alcanzarlo.
Fin del capítulo
Espero que les haya gustado el capítulo, especialmente la parte luego de que juegan a los quemados XD y gracias por sus reviews ;D
