Los personajes no me pertenecen y la historia tampoco , pertenece a Desscullen , yo solo la traigo aquí para que la disfrutéis tanto como yo.
Bella… Una chica dulce, inteligente, solitaria, extremadamente hermosa y con un carácter demoledor. Desde pequeña, había tenido un carisma arrebatador, atrayendo siempre miradas y buenos gestos de la gente. Estaba tan acostumbrada ya a ser presa de su belleza y carisma, que cuando se hizo una jovencita… y los adjetivos "atractiva y seductora" se unieron a la lista de piropos, prácticamente le pasaron desapercibidos.
Su buena educación y saber estar, la habían ayudado a no caer en la tentación de la vanidad, la cual, estaría sobradamente justificada. Pero no; Bella no era así. Y motivos, no le sobraban…
Era alta, 1'70m, estilizada, con unas curvas de infarto y unas piernas largas y derechas que cualquier modelo de pasarela envidaría. 90 – 60 – 90. Perfecta! Y con una cara que irradiaba belleza. Era igual que lo que suponemos, sería un ángel caído del cielo.
Tenía las fracciones suaves, dulces, aniñadas; que ella contrarrestaba, arreglándose de un modo excepcional; marcando sus preciosos ojos grises, con un deje azulado, con raya negra, extendiéndola para hacer un efecto ahumado.
Sus pestañas, espesas y largas hasta el infinito, añadían más dulzura a su fina tez. La cual era pálida… color crema, pero con un ligero rubor sonrojado en las mejillas casi de forma permanente.
Su melena, larga hasta la mitad de la espalda, espesa y levemente ondulada, acababa de enmarcar su belleza en cánones imposibles de alcanzar.
Sus amigos se contaban con los dedos de una mano, pero eran leales y fieles, ya que ella, era muy mirada a la hora de abrirse y depositar su confianza en alguien. Pero su "sexo sentido" para con la gente, siempre la había ayudado mucho a la hora de elegir a quien arrimarse y a quién no.
Su exquisita educación, era obra de su tía segunda por parte de madre. Una solterona algo chapada a la antigua, que había quedado al cargo de Bella, cuando sus padres murieron en un accidente de tráfico contando con tan solo ocho años de edad.
Desde entonces y hasta que ingreso en la universidad, siempre había estado bajo el cuidado de aquella tía, a la cual, había cogido un cierto cariño y apego.
Nunca llegaron a quererse de una manera excesivamente especial… ya que eran muy distintas. Margaret, su tía, era todo lo contrario a ella. Amigable, extrovertida, social… y con una visión de la vida algo anticuada. Pero entre ellas, aprendieron a entenderse y convivir en paz y armonía.
Gracias a ella, Bella siempre había sido admirada por sus exquisitos modales, los cuales, en esta época solían escasear entre los jóvenes.
Nunca tuvieron problemas cuando a Bella le llego la hora de salir con sus amigas o de tener sus primeras citas. Ya que Bella, al igual que para las amigas, siempre había sido cuidadosa en ese tema y jamás había dado de qué hablar por su actitud.
Había tenido seis citas diferentes en sus años de instituto. Solo repitiendo un par de veces con el mismo chico, no llegando a más que un tímido piquito en los labios.
Ningún chico parecía cumplir sus expectativas.
Cuando llegó la hora de matricularse en la facultad, y cumplir la mayoría de edad, su tía le entregó lo que sus padres le habían legado tras su muerte y que ella, había cuidado y guardado como su albacea: Una importante suma de dinero y la casa que ellos poseían en propiedad en Phoenix, donde había vivido con ellos hasta su fatídico accidente.
Bella, era una persona sumamente inteligente, por lo que sus notas le abrían las puertas a la universidad que quisiera. Varias fueron las ofertas que recibió, decantándose por la universidad de Stanford, en California, donde las ciencias eran su especialidad, siendo su plato fuerte las ciencias informáticas. Carrera de elección de Bella.
Unas semanas antes de comenzar en la universidad, ella y Margaret, viajaron hasta allí desde Phoenix,
Su tía, quiso ayudarla a buscar un apartamento, ya que ahora que Bella había heredado el dinero de sus padres, podía permitirse alquilar un apartamento propio en el campus, sin falta de vivir en una residencia y de paso, permitirse el alto coste de esa universidad privada.
Una vez que Bella se hubo instalado, Margaret se fue a Phoenix. La despedida fue emotiva y sentimental, ya que ambas sabían que lo más seguro es que se vieran un par de veces más.
Bella comenzaba una etapa nueva, comenzando de cero, ya que sus escasas amistades se habían decantado por otras universidades.
Además Margaret, era una señora de una edad considerable con ciertos problemas cardíacos, los cuales menguarían la duración de su vida de forma considerable.
El mismo sentimiento tenía Bella.
El curso comenzó y Bella era tremendamente feliz. Las clases era lo que ella esperaba y la calidad de esa universidad cumplía sobradamente los objetivos de ella.
Poco a poco y haciendo uso de su "don especial", como a Bella le gustaba llamarlo en la intimidad de sus pensamientos, no había tardado en encontrar gente con la que compartía expectativas, ideales y la pasión por su carrera… Técnico Informático.
Gracias a su capacidad para estudiar y adquirir conceptos, a Bella le sobraba algo de tiempo para otra actividad… y cuál fue su sorpresa al descubrir que en la universidad la impartían… Piano.
Desde pequeñita, había dado solfeo, canto y piano.
Su tía la había apuntado a una reconocida academia cuando Bella había demostrado interés y dotes musicales.
La vida universitaria era fantástica. La libertad que te daba era genial para poder hacer, más o menos, lo que te venía en gana. Las fiestas de las residencias, cada fin de semana en una, eran muy, muy divertidas, aparte de que en California, parecían estar siempre de fiesta fueras donde fueras. La playa, el sol, cuerpos semidesnudos… Un autentico lujo para una chica independiente, ligeramente adinerada y sobradamente atractiva.
Aunque Bella siempre había sido "una chica buena", ahora le apetecía desmelenarse un poco… dejar de lado tanto recatamiento y buenos modales… y sobre todo, la búsqueda de su príncipe azul… El cual, estaba segura que no existía.
Esas fiestas, eran magníficas para conocer chicos, los cuales caían rendidos a sus encantos.
Poco a poco, Bella, le había "pillado el truco" a sus armas de seducción, ayudada por una de sus nuevas amigas: Sofí. Una chica bastante "libertina", como diría su tía Margaret… pero con unos trucos y una experiencia que a Bella le venía de perlas.
Aunque a Bella le sobraban encantos y por supuesto, pretendientes… nunca se extralimito. Ella tenía ganas de soltarse la melena, sí, pero sus modales estaban demasiado bien inculcados para convertirse de pronto en una come hombres.
En su primer año de facultad, había tonteado con varios chicos; unos besitos por aquí, unos tocamientos por allá… pero nada serio. Aunque poco a poco, fue ganando experiencia en las artes de seducción, convirtiéndose en casi un icono a seguir por muchas de sus compañeras.
Con uno de esos chicos, tuvo varias citas, llegando a intimar algo más. Pero al conocerlo, se dio cuenta de que no era lo que buscaba. Además, el chico, estaba obsesionado con llevarla a la cama, y Bella quería que su primera vez, fuera algo especial.
- Vamos Bella… llevas quedando con ese chico casi un mes… No voy a decir que estéis enamorados… pero se ve que él algo siente por ti. – le había dicho Sofí resoplando.
- Sofí… lo que siente ese chico, es que le duelen los huevos del calentón que lleva encima. – contestó Bella haciendo girar sus ojos - Es agradable, simpático, guapo… pero poco más… Voy a decirle que será mejor distanciarnos un poco… Me está agobiando. – le contestó con dejadez Bella.
- Hay Bella… En el fondo eres una romántica empedernida. Tantos libros de Austen, tanto Romeo y Julieta… Te tienen comida la cabeza, jaja – rió Sofí en respuesta.
Después de aquella conversación, Bella le dio serias vueltas en su cabeza. Sofí tenía mucha razón: Ella era una romántica empedernida. Y aunque le daba rabia reconocerlo, nunca había dejado de buscar su príncipe azul.
Alguien inteligente, caballeroso, amante de la música, buen conversador, que le gustara bailar, que te protegiera de cualquier peligro, pero dándote tu espacio vital… Atractivo, seductor, pasional… Que con tan solo mirarte, fuera capaz de deslumbrarte y hacer que tus pensamientos se ciñeran única y exclusivamente en él…
¿Existiría ese príncipe azul? ¿O sería una invención de las novelas del siglo XIX? ¿Estaría perdiendo el tiempo esperando por ese hombre "irreal"?
Bella creía conocer la respuesta a sus preguntas… NO… ese hombre no existía… Y SÍ, era una invención y una pérdida de tiempo esperar por él… ¿Estaría Bella en lo cierto… o estaría equivocada en sus precipitadas conclusiones?
Puede que, sin tardar, el destino la pusiera en su camino… o incluso dentro de su familia.
Con esa idea rondándole la cabeza, siguió con su "deporte" favorito, devoradora de "chuches". Su debilidad. Aunque no solo lo hacía por el simple hecho de comer, sino para ayudar a su organismo a metabolizar los azúcares.
Desde que le había bajado la primera vez el periodo, había manifestado una "dolencia" con respecto a la metabolización del azúcar, produciéndole bajadas de este mismo, haciéndola marear, sentir nauseas todo ello acompañado por sudores fríos y acabando por desmayarse; obligándola a ingerir altas dosis de glucosa para contra restar la rápida absorción de esta sustancia en su organismo.
Con la gente con la que se había relacionado Bella, a nadie le había ocasionado ninguna molestia el comer tanta cantidad de azúcar… Pero, Cómo le afectaría a su nueva familia tal cantidad de "dulzor" en su torrente sanguíneo?
19 de junio de 2009
Las clases ya tocaban fin… estaba a un día de su 19 cumpleaños y Bella salía de su clase de baile. Afición, a la que se había dedicado, pero no profesionalmente y en menos grado que al piano, desde niña. Era una manera de liberar estrés. De sacar la adrenalina que el día a día iba acumulándose en su cuerpo y mente y de paso, para bajar los hidratos y azúcares sobrantes de sus atracones a "chuches".
Se había retrasado en el vestuario secándose el pelo y cuando se fue a marchar, allí no quedaba nadie. El recepcionista del gimnasio andaba perdido por los vestuarios mirando que no hubiera quedado nada olvidado y la calle estaba desierta y oscura.
Para ser prácticamente verano, hoy había oscurecido muy pronto y la noche estaba negra como el carbón. La distancia hasta su coche no era más que unos metros, pero ella se sintió de pronto asustada. Cómo si alguien la estuviera observando; acechando entre las sombras.
Apuró el paso de manera grácil, sacando la llave a distancia. Pero tan asustada y nerviosa estaba que no atinaba a encontrarla en la bolsa de deporte. En un par de ocasiones, le pareció sentir pasos aproximándose, haciéndola detenerse y girarse… Casi echando a correr para llegar a la protección que el coche parecía ofrecerle en esos momentos angustiosos.
Cuando estaba llegando a la puerta del conductor, alguien la agarró por detrás, poniendo un paño en su boca. Intentó zafarse de su captor braceando aire, pero esos brazos parecían de hierro, no consiguiendo aflojar el agarre que tenían sobre ella. A los pocos segundos, todo empezó a volverse negro y su cuerpo no respondía a sus órdenes, sumiéndola en un sueño oscuro y profundo.
Aquí teneis un capi extra de esta historia , siento mucho no poder actualizar mas pero el internet en mi residendia es una mierda y tengo que esperar a ir al ''college'' para poder tener un minutito de internet decente, Gracias a bea, Angie Cullen Hale, PameHaleMcCarthyCullen, sisi , ano, almalaura , beakis , hildiux , katycullenPattinson , vanezhittacullen2 , culdrak, nina , -Tsukino , Alimita28, sunrisesss , gabriela , Victoria , Idta , nanos, por seguir la historia y tomarse su tiempo en dejar un reviews , gracias a las nuevas lectoras y a esas que se han animado a dejar un reviews , tambien gracias a todos aquellos que siguen la historia aunque no dejen reviews y les animo a que e podido añadir antes los nombres de las nuevas seguidoras que se an animado a dejar un reviews por no me dejaba verlos, muxhisimas gracias a todos no sabeis los amimos que me dais y lo contentisima que esta la autora con el éxito de la historia le encanto la acogida que tiene y esta super animada a seguir con la historia .
M uchisimos Besos.
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