Hola queridas lectoras. Luego de 2 años actualizo un nuevo capitulo de este fic D/G ! Me alegra mucho poder brindarles este nuevo capítulo porque he decidido terminarlo ya que es mi primer fic! =) Bueno, me queda agradecer sus review's, me alientan, inspiran, alegran...GRACIAS. Así que las dejo con este nuevo capitulo, el onceavo...disfrútenlo!


Cap. 11 : Sentimientos que renacen

Ginny se levantó en la tarde, exactamente a las cuatro. Se sentía un poco mejor y decidió tomar una ducha para renovarse. Se puso a pensar en lo que había pasado en la madrugada, mientras las gotas de agua se movilizaban por el fino y pálido cuerpo de Ginevra. "¿Por qué fue a buscarme? Y lo que hablamos luego…él esta confundido. Tal vez si tratara de enamorarlo otra vez, hacer renacer aquellos sentimientos pasados…sé que seriamos muy felices, al fin una familia." Tomó la toalla que estaba cerca a ella y se tomó todo el tiempo que quiso para secarse todo el cuerpo, recordando cómo Draco había acariciado cada milímetro de piel que ella poseía, era como química lo que tenían sus cuerpos…algo que sobrepasaba lo sexual, era algo biológico y espiritual también…y eso lo sabía muy bien porque estaba más que segura que Draco era su alma gemela: el amor de su vida. Luego se puso un pijama de color verde metálico y de seda, era como un vestido y con tiritas, se puso una bata para taparse…tenia planeado dormir esa noche con Draco, lo seduciría y le haría pasar LA noche de su vida.

TOC TOC –alguien tocaba la puerta y Ginny preguntó quien era, Amanda no respondió y titubeó en irse devuelta a su habitación.

-Amanda pasa, ya sé que eres tú…

-Ma, ¿Cómo sabías que era yo?- preguntó entrando al interior del cuarto de huéspedes, más confiada.

-No lo sé…intuición de madre quizá jajaj-Amanda sonrió de oreja a oreja y se sentó en la cama donde desde hacía pocos días Ginny dormia.

-¿Qué sucedió entre papá y tú?¿Dormiste con él?

-Bueno…-Respiró profundamente y exhaló el aire al poco tiempo- Él me fue a buscar al bar y prácticamente me obligó a regresarnos. Luego no pasó nada, me trajo aquí a mi habitación y…-Echó un vistazo a su hija, ella era inteligente y estaba orgullosa de ella, ya que se había dado cuenta que su hija quería unirla nuevamente con su padre-Y cuando ya estábamos acá, le pregunté si aún me amaba…él me respondió que últimamente yo me había adueñado de sus pensamientos y que estaba confundido y no sabía si todavía me amaba.

-Eso es genial, lo puedes persuadir…volver a conquistar- dijo una sonriente Amanda y con un brillo de ilusión en sus ojitos plateados.

-Ese es mi plan hijita- Ginny le devolvió la sonrisa y se dispuso a peinarse la larga cabellera rojiza, la cual la diferenciaba de cualquier mujer-¿Esta aquí en casa?...me refiero a tu padre

-Si, esta en la biblioteca, revisando algunos documentos…¿Cuál es el plan?-Le otorgó una mirada cómplice a la mujer que le concedió el derecho de la vida, la cual había extrañado demasiado y ahora volvía a pasar el tiempo con ella.

-Pues por el momento necesito que tú y tu hermano no estén dentro de la mansión…- Se sacó la bata que le cubría aquel sugerente babydoll de color olivo.

-Podemos hacer una pijamada con…

-No, mejor los llevaré a la casa de mi madre para que puedan pasar tiempo de calidad con sus abuelos…antes que comiencen las clases la próxima semana.

-¡Ohh hace tiempo que no veo a mis abuelitos!

-Avísale a tu hermano y que prepare sus cosas, yo le diré a tu padre.

Dicho esto último, Amanda se dirigió a su cuarto donde se encontraba su hermano jugando videojuegos. Mientras que Ginny bajó las escaleras y con seguridad fue a tocar la puerta de la biblioteca de Draco, la cual se encontraba en sentido opuesto a la cocina y a un extremo de la Mansión.

-Pase- se oyó la voz de Draco concediéndole permiso para que pudiera entrar al interior de la biblioteca. Ella no se hizo de rogar y al entrar, Draco dejó el periódico muggle que estaba leyendo atentamente y toda su atención se la dirigió a su ex esposa.

-Draco…-Ella se sentó a su lado, en un sillón próximo a la mesa de estudios donde él se encontraba.-Los chicos van a pasar la noche con mis padres, hace mucho que no los van a visitar.-Él se tensó y no le quitaba la mirada, ahí fue cuando Ginny se dio cuenta que llevaba puesto ese babydoll que le favorecía a su cuerpo, enmarcando sus inegables curvas y acentuando sus firmes senos.

-Est-Esa bien…-Draco se había perdido en aquella figura que Ginny otorgaba, su cuerpo lo tenía grabado en muente…cada lugar recóndito de el.-¿Los llevarás tú?

-Ehmm…si, en un par de horas-ella no bajaba la mirada, ni se sentía avergonzada por la intensa mirada que le brindaba el rubio, más bien estos le dieron el coraje para conquistarlo de nuevo.-¿Qué lees?-Se acercó al escritorio del amor de su vida y haciendo que la distancia sea la más minima posible, sostuvo el periódico con ambas manos, olvido la estrategia de seducción que estaba siguiendo cuando leyó una noticia que el slythering había resaltado con su pluma de tinta.

Accidente en la calle Lincoln, calle 18 – New York

La anterior madrugada fue testigo de un accidente automovilístico entre un carro Mercedes Benz guinda de placa SSJ – 5050 y una moto Honda negra de placa SYC – 45. Vecinos afirman que la moto conducía rápidamente por la húmeda calle Lincoln a la altura de la calle 18. Es cierto que las contantes lluvias nocturnas han imposibilitado en su gran mayoría el desplazamiento de los medios de transporte, pero la prudencia no fue característico del conductor de la moto, Michael Corner, quien estaba acompañado de una señorita de cabellos negros llamada Alison Branstone. Ambos están en la Clínica más cercana al lugar del accidente, la "Clínica Levy". El conductor sólo se fracturó la pierna derecha, mas su acompañante está en estado de coma y sin dar señales de conciencia hasta el momento.

Informa: Paul O´connor.

-¿Michael…-Miró a Draco y se encontró la mirada de este, quién se había puesto serio otra vez-…y Alison?-El rubio ahora se veía más molesto que serio.-¿Por qué estaban juntos?

-Lo mismo me pregunto Ginevra…-La próxima semana tomaré un vuelo a Nueva York, después del cumpleaños de Hermione.

-Yo también quisiera ir, debo pedirle explicaciones a Michael…se supone que estuviese en una entrevista en Bulgaria.

-Como quieras…-Dijo en tono desinteresado, en esos momentos le preocupaba más la salud de su prometida.

-Mira no es que Alison me parezca una buena persona…pero no le deseo ningún mal- Dejó a un lado su característico orgullo-Y espero que se recupere pronto.-Le dio un fuerte abrazo al sly, el cual él correspondió. Así estuvieron un largo tiempo, Draco se sintió muy cómodo en aquellos níveos brazos, tampoco podía negar que ella siempre le proporcionó un apoyo incondicional.


-¿Amanda, por qué estas empacando tu ropa?-Preguntó un incrédulo Josh, quien no entendía muy bien la situación.

-Vamos a ir a pasar la noche con los abuelitos Weasley- Ella se veía entusiasmada con la idea, hacía muchísimo tiempo que no pasaba tiempo de calidad con sus abuelos maternos. Los paternos se preocupaban mucho por las apariencias y los modales, así que estaba cansada de ellos.

-Y eso…tan repentino

-Son órdenes de mamá- dejó de acomodar su ropa y miró a su hermano menor-…además tenemos que dejarles tiempo a solas, a papá y mamá.- Su interlocutor se limitó a asentir con la cabeza y se dispuso a ver la ropa que empacaría para pasar la noche con su familia materna.


-Será mejor que vaya a dejar a los chicos, luego nos vemos.-Así la pelirroja deshizo aquel abrazo tan cómodo y cálido para ambos. Salió y subió a su habitación por su bata, le dio pudor la sola idea que sus hijos la vieran así tan provocativa, bueno más por su menor hijo por Amanda que ya la había visto así.

TOC TOC – Tocó la puerta de la habitación de su hija, eran las seis y la oscuridad se apoderaba de la Mansión Malfoy. A Ginny le encantaba ver el atardecer, ver como ese ciclo natural toma lugar muy en lo alto del cielo, lejos de ella.

-¿Si?-Preguntó Amanda al otro lado de la habitación

-Soy yo Amanda, ¿Ya están listos para irnos?

-Si, un rato ahorita salimos…-Luego de diez minutos de haber dicho esto, los hermanitos Malfoy salieron del cuarto con una maleta cada uno y muy abrigados.

-Ohh que bien que se abrigaron, esta corriendo mucho viento-Les sonrió a los dos hijos que ella parió y luego los besó a los dos en la cabeza, un beso corto pero lleno de afecto y ternura.

-Má…¿Vamos a ir por red flu o nos vamos a aparecer?-Preguntó Josh directamente

-Los voy a llevar en mi camioneta.-Hizo una pausa tras el asombro de sus hijos- Después de la guerra, su abuelita condicionó "La madriguera" con muchos dispositivos de seguridad y no nos podemos aparecer ahí ni usar la red flu.

-¿Pero no es mucha la molestia, ma?-Preguntó Amanda un poco preocupada

-No querida, esta a media hora de acá y quiero dejarlos personalmente- Sonrió e hizó un hechizo para que las mochilas levitarán hasta la maletera de su camioneta guinda.-Despídanse de su padre que yo le daré las indicaciones a Floopy para la cena.-Los niños no se quejaron y bajaron las escaleras corriendo para encontrarse con su padre en la silenciosa biblioteca.


-Floopy- dijo Ginny entrando a la cocina y al instante apareció el gracioso elfo doméstico, siempre se encontraba de buen humor.

-¿Qué es lo que desea la señora?-Preguntó y luego dio paso a una breve reverencia.

-Quiero que en una hora prepares rabioles y también una rica ensalada.-Hizo una pausa para recrear una imagen de una cena romántica en su mente-Pon la mesa con velas largas de color rojo y pon la radio a un costado.

-Como usted ordene mi señora…-Hizo una reverencia final y así como apareció, desapareció instantáneamente.

La pelirroja se encaminó a la biblioteca y en la puerta de esta, se encontraban sus dos preciados hijos…los quería muchísimo y le alegro verlos juntos y unidos.

-¿Chicos, nos vamos?

-Si mami…-respondió Josh y corrió tras el lumbral de la puerta principal de la Mansión, para desaparecer en los jardines. Su madre y su hermana mayor lo siguieron, las dos sin apuro alguno…pero cada una sumida en sus pensamientos.

Ya en la camioneta, Ginny encendió el auto y los niños se sentaron en los asientos traseros, Amanda prendió su ipod y Josh por su parte, encendió su consola de videojuegos. Ginny Salió despacio de la mansión y encendió la radio cuando ya estaban en la carretera.

I didn't mean it
When I said I didn't love you so
I should have held on tight
I never should've let you go
I didn't know nothing
I was stupid
I was foolish
I was lying to myself
I couldn't have fathomed that I would ever
Be without your love
Never imagined I'd be
Sitting here beside myself

Aquella canción expresaba claramente sus sentimientos, sentimientos que no podía rechazar ni negar, simplemente tendría que admitir que tarde o temprano…extrañaba a su antiguo esposo, a Draco Malfoy.

'Guess I didn't know you
'Guess I didn't know me
But I thought I knew everything
I never felt
The feeling that I'm feeling
Now that I don't
Hear your voice
Or have your touch and kiss your lips
'Cause I don't have a choice
Oh, what I wouldn't give
To have you lying by my side
Right here, 'cause baby

Todos aquellos años sin él, había estado bien…pero había sentido que le faltaba algo así como un vacio en su interior , y el amor que le había brindaba Michael no era suficiente para suplirlo.

When you left
I lost a part of me
It's still so hard to believe
Come back baby please, 'cause
We belong together
Who else am I gonna lean on
When times get rough?
Who's gonna talk to me on the phone
Till the sun comes up?
Who's gonna take your place?
There ain't nobody better
Oh baby, baby
We belong together

Estaba dispuesta a dar lo major de sí para recuperar a su ex marido, ganarse nuevamente su afecto y complementarlo tan bien como lo hacía antes. Sabía muy bien que por nadie iba a sentir lo mismo que por Draco…y lo quería devuelta, devuelta en su vida.

I can't sleep at night
When you are on my mind
Bobby Womack's on the radio
Singing to me
'If you think you're lonely now'
Wait a minute
This is too deep, too deep
I gotta change the station
So I turn the dial
Trying to catch a break
And then I hear Babyface
I only think of you
And it's breaking my heart
I'm trying to keep it together
But I'm falling apart
I'm feeling all out of my element
I'm throwing things
Crying
Trying to figure out
Where the hell I went wrong
The pain reflected in this song
Ain't even half of what
I'm feeling inside
I need you
Need you back in my life (in my life, in my life), baby

La carretera estaba despejada, ya sea porque era antes de las siete o porque eran vacaciones y la mayoría de magos tenían vacaciones. Llegaron en veinte minutos y Ginny no quiso bajar de su camioneta porque estaba con la bata no muy abrigadora así que saludo desde ahí a su madre, la cual había salido de su hogar para darles la bienvenida.

-Hija querida, pasa a tomar una taza de chocolate caliente…-Dijo amablemente la sra. Weasley, mientras que sus hijos se bajan del auto.

-Gracias mamá pero tengo que regresar a la casa…asuntos pendientes.-Amanda, con un simple "Alohomora" logró abrir la maletera y sacar las mochilas de ella. Su abuela corrió a auxiliarla y Josh cogió su respectiva maleta.

-Ohh…Amanda mírate, estas hecha toda una señorita- La susodicha se ruborizó ante tal comentario-¡Es tan agradable verlos nuevamente…mis nietos!-Los abrazó y juntos se encaminaron a la puerta principal. Ginny exclamó un "Buenas noches" acompañado de un "Cuidense". Y tras divisar que tres de las muchas personas que quería muchísimo entraban al interior del hogar donde creció, emprendió el camino de regreso a su…¿nuevo hogar? No estaba muy segura de ello, pero de lo que sí estaba segura es que le esperaba una noche placentera, la cual dejaría revivir viejos sentimientos…reprimidos y añorados.


Draco no podía asimilar lo que había leído en el periódico, su futura nueva esposa estaba en centro médico muggle e inconsciente. Además, la noche del accidente se le había encontrado con el prometido o dios sabe que de su antigua esposa. Esto último lo enfureció repentinamente y lanzó con furia un pequeño reloj de escritorio que había en su mesa, estalló cerca de la puerta y en eso esta se abrió.

-Deberías aprender a controlar mejor tus impulsos, Draco- Dijo Ginny en tono de reproche pero también en tono seductor.

-¿Ginny….?-No esperaba que su ex esposa estuviera tan pronto por la Mansión, creía que se iba a quedar unas cuantas horas en la casa de sus ex suegros.

-Vayamos a cenar, es mejor que despejes tu mente un rato- "Conmigo" pensó la del cabello rojizo.

Sin una palabra más dicha, el rubio la siguió hasta el comedor. Ahí todo estaba diferente a como estaba siempre: en vez de las luces normales había una larga vela de color rojo, los sitios para cuatro reemplazados sólo para dos y la comida servida y caliente. Le sorprendió todo eso y al cabo de unos breves minutos lo comprendió todo.

-Ginevra, ¿Qué pretendes?-Dijó mirándola de reojo y yendo a su sitio habitual en la mesa.

-Pues…que te desesstreses.-Dijo un tanto inocente o bueno, aparentando serlo.-Y comas algo rico conmigo.-Le sonrió abiertamente y se dispuso a sentarse en el sitio opuesto a él.

-Bueno si esa es tu intención, te daré las gracias.-Le dio la primera bocanada a sus rabioles de carne.

-Si, bueno eres un hombre con mucho trabajo, ahora con los chicos y encima lo del accidente…-Hizo una pausa y lo miró fijamente-Tenías que darte un suspiro.-El rubio solo atinó a sonreírle, Ginny había sido comprensiva en general.-¿Te sirvo un poco de vino?-Ella ya se estaba sirviendo una copa entera y se levantó de su asiento para acercarse al amor de su vida, indudable para ella.

-Eh…bueno.-Draco accedió y Ginny no se hizo de rogar: le sirvió una copa entera también para que luego en la botella quedara menos de la mitad de aquel licor.

-¿Y qué tal el trabajo, Ginevra?-Preguntó y luego se llevó a la boca la copa, bebió gran contenido de esta.

-No puedo quejar, el periodismo aunque sea mi trabajo…me encanta y lo disfruto mucho.-Sonrió y mostró la sinceridad de sus palabras con un brillo que destacaba en cada uno de sus ojos. Draco la contempló, se la quedó mirando…la veía hermosa, radiante, sencilla. Terminó de beberse la bebida alcohólica que poseía su copa, todas esas cosas que ahora rescataba, eran por las cuales él se había enamorado de ella.

-Y en mi tiempo libre me aventuro a alguna misión del ministerio, ya sea de investigación o búsqueda…lo de ser auror es más bien un pasatiempo, algo para distraerme de mis problemas.-Comentó de lo más natural para luego darle el último bocado a su plato.

Por su parte, Draco ya había terminado de comer hacía un buen rato y se paso la gran parte de la cena observando a Ginny, dejando que sus pensamientos sobre ella se intensificaran y se multiplicaran. Se levantó y sirvió lo que quedaba de la botella, y luego aún de pie…propuso un brindis.

-Propongo un brindis…-Alzó su copa con sólo un poco de liquido contenido, la miró fijamente…pero no se le ocurrió nada para continuar la tan conocida frase. Ginny se limitó a pararse de la silla donde había estado sentada, sosteniendo la copa con su mano derecha. Con una suavidad y delicadeza que impacientaba se acerco lentamente hacia su ex marido, y cuando ya estuvo muy cerca de él, a máximo diez centímetros de su boca, dijo:

-Por nosotros…-Terminó de tomar lo que quedaba de licor de su copa y luego, aún con algunas gotas de alcohol en su boca, acortó la distancia y lo besó. Pero no fue de un modo desesperado, sus labios rozaban los de él, provocando a cierto rubio…incitándolo a que le correspondiera. Y el slythering dudó por medio minuto, pero el licor le hacía perder razón y terminó obedeciendo a un impulso guiado por el corazón, sus pensamientos también intervinieron en su accionar.

-Ginevra…-Susurró e inmediatamente, correspondió el beso. Luego sintió como si algo adentro de él se encendiera, como si algo que hubiera estado dormido…despertase y es más, volviera con mayor fuerza.

-Draco…-Dijo en un tono seductor, un poco chillón a decir verdad. Esto causó que el susodicho intensificara el beso y lo llenó de pasión y deseo, ella lo imitó y ahora no había distancia percibible que los separara. No fue hasta que Ginny tomó la iniciativa y desabotonó el primer botón de la camisa de Draco, este la encaminó hacia la escalera, en medio de besos prolongados por todos sus cuerpos, caricias que les despertaba la lujuria, y ella seguía desabotonando y desabrochando. El camino lleno de obstáculos y placenteras sensaciones terminó en el cuarto de Draco, donde Ginny lo condujo hacia su lujosa cama matrimonial con sabanas verde escarlata. Ella lo empujó no tan bruscamente a esta, se quitó completamente la bata, la cual estaba a amarrada a medias y luego de unos segundos se quitó el baby doll también. Se podía percibir con claridad las curvas de su cuerpo pálido y fino, sus senos pequeños pero firmes, quedando solamente una tanga de color negro adornando su figura. Draco se le quedó mirando embobado, deseando aquel cuerpo que tenía al frente suyo, ansiando poder sentirlo y complementarlo…y ahí fue cuando se dio cuenta que la extrañaba, aparte de extrañar aquel cuerpo que nada tenía que envidiar al de una supermodelo…extrañaba todo lo que ella le hacía sentir. Su cuerpo la reclamaba a gritos…le reclamaba sentir aquel amor que ella le podía brindar y que en él estaba renaciendo.


Si…la extrañaba y extrañaba lo que sólo ella le podía hacer sentir. Amanecer junto a ella le hizo sentir que el tiempo no había pasado y que ellos seguían casados, que seguían siendo los mismos Sr. y Sra. Malfoy. De repente, ella giró su cuerpo hacia el de él y abrió lentamente sus ojos color miel.

-Draco…-Susurró más para ella misma que para el susodicho. Cerró sus ojos nuevamente y se acomodó mejor las sábanas, estaba casi desnuda y sentía mucho frio. Él se limitó a observarla y observar sus gesto, era graciosa y simple…cualidades por las cuales se había enamorado de ella. Le acarició la mejilla derecha y por alguna extraña razón, sintió una especie de magnetismo que le impedía dejar de acariciarla. Dio un vistazo a su reloj de mano y se dio cuenta que era ya muy tarde, casi el medio día. Así que optó por despertar a la mujer que ocupaba la otra mitad de su cama, ya que uno tenía que ir a recoger a los chicos y el otro, preparar el desayuno.

-Ginevra…-dijó en un tono suave y natural-es casi el mediodía y los chicos…-Al escuchar las dos últimas palabras, la pelirroja reaccionó inmediatamente y alzó medio cuerpo.

-Josh…Amanda…-dijó y se dispuso a levantar su cuerpo por completo de la cama, pero un pálido brazo se lo impidió. Draco hizo que ella lo mirara y sin pensarlo siquiera, la besó. Fue otro impulso, pero Ginny se dejó besar y ¡Qué tal beso! No fue uno apasionado, no…fue uno dulce, lleno de ternura y sencillez. Ella dejó pasar cierto tiempo antes de separarse del rubio, lo miró con semblante confundido, se levantó completamente de la cama y cogió su bata que yacía al pie de la cama para luego retirarse del cuarto de su ex marido.


-¡Buenos días abuelita!- Exclamó Josh, pareciendo en la cocina aún en pijamas.

-¡Buenos días, abue!- Exclamó Amanda, seguido de su pequeño hermanito y al igual que él, estaba en pijamas y con el pelo rojizo alborotado.

-¡Buenos días mis niños!- Dijo la Molly, sonriendo a la par que ponía dos asientos más a la mesa que estaba vacia.-¿Cómo han dormido?

-Bien!- Dijo Josh, rápidamente. Él y su hermana mayor se estaban sentando en aquella mesa de grandes proporciones.

-Bien, gracias.-Dijo de manera respetuosa, Amanda. Pronto se percató que eran los únicos en la mesa y se le hizo extraño porque eran vacaciones de verano.-Abuelita, ¿Por qué la mesa está tan vacio?...¿Y los demás?-La señora Weasley les sirvió a cada uno un plato lleno de panqueques y un vaso de jugo de naranja y sentó junto a ellos en la mesa.

-Bueno, todos trabajan aquí…como todos somos adultos y tenemos responsabilidades.-A Molly no se le quitaba la sonrisa del rostro, hacía tanto tiempo que no veía a sus nietos…¡Habían crecido demasiado!-Además es mediodía, ni que fuere tan temprano jeje-Los niños también rieron ante tal comentario y pronto se oyó sonar el timbre de la casa. Molly se levantó inmediatamente de su asiento y se dirigió hacia la puerta principal de su hogar, luego de segundos los recién llegados se hacían presentes en la cocina.

-¡Chicos!-Exclamó una emocionada Ginny, quien corrió a abrazarlos y besarlos en la mejilla.-¿Cómo están?...¿Durmieron bien?-Preguntó Ginny prestándoles todo su atención a sus queridos hijos.

-Si má, todo bien.-Respondió Josh

-Yo pasé una gran noche y ¿Ustedes?-Dijo Amanda y Ginny al escuchar esto último, se sonrojó levemente e hizo como si no hubiera escuchado. Por otra parte, Draco se había quedado en el lumbral de la cocina, observando la situación.

-No te preocupes hija, no pasó nada malo.-Comentó Molly Weasley, luego observó a Draco.-Draco…¿No quieres nada para comer o beber?

-No,no se preocupe…Ginny y yo ya tomamos desayuno.-Trató de sonreir, pero solo logro hacer una mueca con sus labios superiores.

-Si má, sólo vinimos a recoger a los chicos…otro día vendremos a visitarte todo un día entero.-Le brindó una sonrisa radiante a su madre y ella la abrazó como hacía mucho tiempo no lo hacia, con afecto y comprensión. Draco nuevamente se limitó a observar la situación: podía ver en Ginny una mujer fuerte y segura, pero a la vez sensible, llena de amor para dar…¿Cómo no amar a una persona así? o mejor dicho…¿Cómo olvidar una persona así?


El regreso a casa fue muy silencioso, los niños estaban en su propio mundo y los padres no se dirigían palabra alguna. Ginny también estaba sumida en sus pensamientos, mientras Draco maneja y tenía toda su atención a la carretera, o al menos eso especulaba Ginny. Él sólo la había besado al despertarse…¡pero que tal beso! Se le removió todo su mundo, hubiera jurado que había estado en el mismísimo cielo . Pero luego, ni una mirada, ni un gesto que le demostrara que él había sentido algo la anterior noche…era como si no hubiera pasado nada entre ellos dos, como si no le hubiera afectado de por sí y el sexo fuera costumbre en él. Definitivamente él no iba a cambiar por ella, si alguna vez fue mejor persona…fue por el enamoramiento nada más. Iba a perder su tiempo si lo quería era volverlo a enamorar, pues la mente de él ya estaba ocupada por la tal Alison y aparte con sólo esa noche se había dado cuenta que para él…ella no significaba nada, que ella pertenecía a su pasado y nada más. Draco estacionó el carro en la entrada de la mansión y ayudo con las maletas de sus pequeños. Mientras Ginny, aún pensativa, bajo del carro y entro al interior de la casa, tras sus hijos. Ellos se fueron directamente a la habitación de Amanda para desempacar sus cosas y Ginny fue directamente a la cocina para indicarle a Floopy sobre el almuerzo. Por su parte, Draco se fue a la biblioteca, tenía que dejar algunos documentos terminados antes de la fiesta de Hermione esa misma noche y su viaje, mañana por la noche.

El día pasó muy rápido, el almuerzo fue muy breve y silencioso…Draco y Ginny casi ni se miraban, el primero porque se sentía avergonzado de otra vez sentir algo por Weasley, y la segunda porque estaba decepcionada del que pensó era el amor de su vida. Y por la tarde, los integrantes de aquella familia se turnaron para poderse bañar, todos estaban emocionados por la fiesta que brindarían los Potter...menos Draco, pero al menos haría vida social.

En la habitación de Ginny…

Una mujer esbelta y con algunas pecas en sus mejillas veía su reflejo en un espejo de cuerpo entero, con un marco dorado muy bonito y hecho manualmente. Aquel relejo le revelaba a una mujer con un vestido guinda largo, con un lazo en la cintura, drapeado desde las caderas y con escote corazón. Se había hecho una cola en lo alto de su cabellera y empezaba a maquillarse los párpados. Esa noche iba a tratar de olvidarse de su ex marido, de lo que sentía…iba a distraerse con sus amigos, con su familia. Su vestido era largo y no pegado a su cuerpo, daba igual de todas maneras…no quería llamar la atención de alguien en especial. Estaba lista, no le gustaba maquillarse mucho, así que bajó al piso inferior y encontrarse con el resto de su familia. En la sala se encontraban los niños hablando entre ellos y Draco, cuando la divisó, caminó hacia ella y se le quedó mirando embobado, hasta las pupilas se le dilataron. "Parece una diosa…se ve hermosísima" pensó para sí el rubio.

Con respecto al rebelde slytherin, él había escogido un traje negro, camisa negra también y corbata gris, al igual que sus ojos.

-¿Ya nos vamos?- logró decir Malfoy, dirigiéndose obviamente a Ginny. Ella sólo atinó a mover su cabeza de arriba abajo, gesto de afirmación. Entonces él inmediatamente llamó a los chicos para poder aparecerse en la entrada principal de la casa de los Potter, y así sucedió.

Llegaron a una puerta adornada de luces que variaban su intensidad de luminosidad cada minuto, flores cucardas de diversos colores cálidos y varios invitados fumando y conversando en la entrada. Ellos se dispusieron a entrar al interior de la inmensa casa e inmediatamente fueron saludados por Ron, el pelirrojo se encontraba con Luna. El primero llevaba puesto un traje marrón oscuro (casi negro), camiza blanca y corbata color melón…muy buena combinación de colores. Y la segunda, vestía una multicolor blusa de manga tres cuartos y un pantalón formal negro…era una combinación rara, estrambótica…pero reflejaba perfectamente la personalidad de Luna. Todos se saludaron muy felices, aunque a Ron no le cayera mucho Draco, le hacía muy feliz ver a su hermanita menor luego de mucho tiempo. El pelirrojo los guió hacia la enrome sala repleta de magos y algunos conocidos muggles relacionados con el mundo mágico, todos elegantes y ostentando un buen sentido de vestir. Saludaron a sus conocidos más íntimos, claro que antes saludaron a Hermione por sus cumpleaños.

-¡Gracias por haber venido!-exclamó una sonriente Hermione. Ella lucía un vestido azul marino sin tiras, pegado en la parte del busto pero holgándose hasta llegar a su final. Era largo, sencillo pero sofisticado…al fiel estilo de Hermione.

-No te preocupes, por nada del mundo nos perderíamos tu cumpleaños.-Atinó a decir Ginny, super contenta y viendo de reojo a las personas más cercanas al lugar.

-Chicos, suban al tercer piso… ahí están sus primos.-dijo Harry, acercándose a la escena. Él traía puesto un conjunto azul oscuro casi negro (que combinaba con el vestido de Hermione), camisa blanca y corbata dorada. Con respecto a los hermanos Weasley, pues ello no mostraron negativa alguna y se encaminaron hacia las escaleras.

Los adultos saludaron a Harry y luego se sentaron en uno de los sillones negros que había en la sala, comenzaron a hablar y chismosear, riéndose de aquellas aventuras que habían pasado juntos. Ginny casi se había olvido la presencia de Draco y se encontraba hablando plácidamente con Hermione. Él aprovechó que ella dos estaban hablando y se acercó a Harry, quien estaba hablando de lo más normal con su mejor amigo, Ron.

-Disculpa Potter, ¿Podemos hablar en privado?- El niño-que-vivió ya no tan niño accedió y se disculpó con Ron, quien miró a Draco con cierto recelo. Fueron a un extremo de la sala, a una esquina donde estaban los tragos más exquisitos y no había mucha gente, aunque aún se podía ver a Ginny y Hermione platicar de lo contentas.

-Y Malfoy…¿De qué quieres hablar conmigo?-Dijo Harry, el susodicho estaba sirviendo un par de shots de tequila-Es decir, no es que tengamos mucho en común…-El rubio le entregó el pequeño vaso a su interlocutor, este lo aceptó.

-Potter…-Miró de reojo a Ginny e inmediatamente sintió una punzada en su estómago, celos.-Quiero que me cuentes qué fue lo que pasó entre tu y Ginny, esa noche que pasó contigo en tu casa.-Draco lo miró fijamente, pero Harry pudo percibir un poco de amarga, resentimiento, preocupación mezclado en aquellos ojos grises, pero lo que le sorprendió fue notar una chispa de súplica.

-Bueno Malfoy…ella ya te lo habrá dicho, no pasó nada entre nosotros.

-Si, eso es lo que me dijó…pero quiero saber tu versión.-Trataba de evitar consumir el contenido etílico de su vaso, quería estar sobrio para poder asimilar la información que le proporcionaría Harry.-Quiero que me cuentes lo que pasó con tus propias palabras…-Harry se quedó callado por un momento, pero era cierto que se había sentido culpable de que Ginny y Draco terminaran su matrimonio…así que decidió contarle a Draco los hechos sucedidos aquella noche.

-Está bien.-Se tomó su tiempo para recordar con exactitud lo ocurrido y comenzó a contar.-Hermione tenía que viajar a Bulgaria porque Dumbledore le había encargado un trabajo, tu sabes…somos aurores. Draco asintió y esperó a que el pelinegro retomara su narración.-Bueno, yo me enfermo aquella noche, algo inesperado, pero yo no iba a permitir que Hermione se quedará en casa y no cumpliera su palabra para con Dumbledore.-Hizo una pausa-Así que ella buscó ayuda y se le ocurrió que Ginny podría cuidarme hasta que ella volviera de Bulgaría.-Miró de reojo a Draco, quien se mostraba sereno, atento a cada palabra puesta al descubierto.-Bueno, ella vino y se quedó toda la noche…-Draco gruñó por lo bajo y se sintió un poco incómodo-me dio una poción y me acuerdo haberme sentido mucho mejor.-Hizo otra pausa menos breve-Y luego ella me ayudaba a acomodarme en mi cama, pero tu apareciste de la nada y lo malinterpretaste.-Harry se tomó el contenido de su vaso de un solo trago.-Sólo me ayudaba a acomodarme…eso es todo.

-Gracias, Potter.-Dijo Dracó, quién se quedó pensativo.

-Bueno si me permites Malfoy, interferiste en una conversación muy importante…-El de la corbata gris sólo atinó a hacer un gesto afirmativo con su cabeza y el esposo de Hermione giró sus talones y volvió donde se encontraba su mejor amigo desde siempre. Draco se quedó ahí, cerca de la measa de los licores y los aperitivos. Se bebió todo el contenido de su vaso y de pronto se sirvió otro, tomándoselos ambos de un solo trago.


Ginny Weasley hablaba muy animada con Hermione…hasta que ella llego a un tema que la pelirroja estaba evitando, su punto débil: Draco Malfoy.

-Jajajaj-Ginny reía tras recordar una pequeña travesura que había hecho y Hermione la había salvado.-¡Qué bien que me salvaste de que me castiguen!-Hermione también reía, pero se le terminó la risa cuando vió a Draco y Harry dirigirse hacia la mesa de los aperitivos. Ginny lo notó también y su sonrisa se le borró, su ojos miraron hacia otro lado y suspiró.

-Ginny…¿Cómo estas con Malfoy?-Preguntó una preocupada Hermione, siendo precavida con las palabras que utilizaría

-Ay amiga, hace unos días me encontré con mi hija mayor y luego cuando nos despedimos para entregarla a su padre, Josh no lo reconoció.-Hermione se asombró y tomó un poco de su vaso.-Y eso parece que le chocó mucho e hizo que nos pongamos en contacto, luego de mucho tiempo.

-Pero vinieron juntos a mi fiesta,¿Están viviendo juntos o algo parecido?

-Bueno, él nos invitó a su mansión-Ginny bebió de su vaso también.

-Oh…¿y Alison? Esa víbora te habrá hecho la vida imposible…

-No, afortunadamente se fue de viaje de trabajo…aunque-Ginny recordó la noticia que le enseñó Draco.

-Aunque…-Hermione prestaba toda su atención a su mejor amiga y cuñada.

-Aunque salió en un periódico Muggle que se había encontrado, en un accidente automovilístico, a Michael y Alison juntos en una moto…

-Wauuu amiga, pero ¿Michael no estaba en otro país…?

-Pues, eso es lo que me había dicho…-Se tomó otro sorbo de su bebida alcólica.-Mañana por la noche viajaremos para verlos en una clínica muggle donde están ambos…

-Todo eso me hace sospechar. Tal vez esos dos eran amantes o hicieron una tregua para separarlos a Draco y atí..¿No crees?

-No lo sé.-Ginny se veía un poco consternada sobre el tema. Pasaron unos cinco minutos y Hermione interrumpió los pensamientos de la pelirroja.

-Oye, Ginny…tal vez Alison le dio una poción de amor a Draco- Ginny se quedó con la boca abierta, era una posibilidad.-Existen millones y hay algunas que pueden durar años…

-Pero… ¿Cómo se podría revertir el efecto?

-Bueno, con otras pociones o haciendo que Draco recuerde a quien verdaderamente ama, y vuelva a sentir lo mismo por…-La esposa de Harry no terminó aquella frase, ya que Luna se había acercado con su último hijo, un bebé de apenas cuatro meses de nacido.

-Sujetalo por favor, Ginny.-Luna le impuso el bebito a Ginny y ella lo sujetó con sus manos en el aire-Me ha ensuciado la blusa, voy a limpiarme.

-No…Luna…espera…yo…no- Luna no la había escuchado, ya se encontraba muy lejos del lugar. Ginny se quedó mirando al bebe, era demasiado hermoso: tenía ojos miel y le sonreía a más no poder. Ella lo acomodó entre sus brazos y le hacía muecas raras, provocando risitas en su pequeño sobrinito.

A lo lejos, un rubio observaba aquella situación. Su corazón se le agrandó y recordó cómo su ex esposa había desempeñado el rol de madre, una buena madre…además de divertida. Recordó también sus días de padre primerizo y Ginny enseñándole a cambiar pañales, y sonrió. Sonrió y no pudo evitarlo, Ginevra Weasley…ella misma se hacía tan amable, tan deseable. Viéndola tan tierna, dulce y graciosa…le dieron deseos de regresar con ella, de tener otro hijo con ella y sobre todo, criarlo bien…juntos.


Amanda, quien vestía unos jean pegados, blusa floreada y balerinas guindas; junto a su hermanito Josh, que tenía puesto unos pantalones a la rodilla grises, zapatillas converse negras y un polo a rayas color turqueza, estaban en el tercer piso junto a Verónica, la mejor amiga de la primera, quien llevaba puesto un hermoso vestido amarillo patito sencillo. Estaban en una especie de sala, donde habían bastantes mini sillones, puff's y televisor con wii. Sentados en una esquino, junto a sus primos y algunos amigos de gryffindor, Amanda todavía no veía a Josh hasta que…

-¿Vero…haz visto a Joel?-Dijo por lo bajo Amanda. Ellas dos hicieron como si se iban al baño y ahora se encontraban cerca de las escaleras donde nadie los podía oír.

-No, pero nada perdemos si lo buscamos en el segundo piso…donde están las habitaciones.

-¡Verónica! ¿Por qué crees que están en alguna habitaciones?

-Porque…-Dudó un poco antes de contarle a su mejor amiga un chisme que había estado rondando toda la noche.-Ayy ya te lo voy a decir…-La miró fijamente y Amanda supo que no era algo tan bueno así que asintió y se preparó para cualquier cosa.-Dicen por ahí que Joel planeaba acostarse con Alexa y que iban a perder su virginidad esta noche…-Amanda quedó en shock, pero recuperó la compostura luego de unos minutos.

-¿Y cómo te enteraste?-Preguntó la pelirroja, decepcionada de Joel…y pensaba que él iba a dejar a esa oxigenada por ella.

-Pues yo sólo pasé por un grupo de chicos y lo oí, tu sabes como son los chicos de chismosos…

-Bueno…-Se quedó pensativa-Pero es un irresponsable, ¡Tiene 14 años como va a tener relaciones!

-Shhh-la cayó Verónica-Habla más bajito…-Amanda sólo asintió en silencio-Lo que vamos a hacer es buscar en cada cuarto, Joel desapareció hace media hora así que deben estar por cualquier lado. Bajaron y ssí comenzaron, desde el lado derecho del pasillo, revisaron cuarto por cuarto: El baño, el cuarto de Harry y Hermione y el escritorio de los hijos y nada. Siguieron, siempre silenciosamente, y se encontraron donde estaban: las escaleras.

-No hay nada.-Se quejó Amanda

-Nos falta el lado izquierdo…-Prosiguieron con su búsqueda y luego escucharon unas voces en el último cuarto de aquel lado. Ellas fueron de inmediato, Verónica hizo un hechizo para agrandar el hueco del cerrojo de la puerta que estaba cerrada, por suerte Joel y Amanda no se dieron cuento. Estos últimos efectivamente estaban teniendo relaciones, Joel encima de la rubia, cubiertos por una sabana azul marino. Alexa hacia pequeños sonidos, pero de dolor y Joel trataba de mantener un ritmo torpe y atropellado. Al ver esto, Amanda sintió como su mundo se le venía encima, sentía su cuerpo helarse y Verónica la cargó hasta el baño, en el lado derecho.


Gracias por leer! :3 Espero fielmente sus comentarios, quejas, sugerencias. Ah! la canción es: We belong together - Mariah Carey...es muy linda pero triste. Nos leemos pronto! (mientras más review's me dejen, más rápido publicaré el siguiente capítulo! Ya que estoy de vacaciones...tengo bastante tiempo para escribir.

P.D: Sé que en el anterior cap he puesto un par de adelantos de este capítulo que no he cumplido, pero es que ya pensé en la trama y el final, así que no se preocupen...no lo había olvidado! n_n