¡Hola! Hace mucho tiempo no actualizaba el fanfic, en realidad desde que hice el capítulo doce, dejé de escribirlo, o mejor dicho desde la mitad del doce, jeje. Pero ahora que al fin estoy en vacaciones voy a intentar sacudirme la pereza y sacar mis ideas para continuarlo, al fin y al cabo tampoco es demasiado imaginativo jeje. Gracias a las personas que lo leen, de verdad me hace feliz saber que lo hacen y que lo disfrutan que es lo más importante.

En este capítulo... bueno mejor léanlo ustedes mismos jeje

Capítulo 11

-Tan solo tienes que ser agradable, sonreír y decir algunas cosas bonitas. La llevas a un lugar interesante, y luego se despiden, es lo más fácil del mundo y no tienes que preocuparte ni ponerte nervioso de ninguna forma…- Gakupo explicaba a Kaito qué debía hacer en una cita con una mujer, mientras le cepillaba el cabello y le ayudaba a arreglarse para dicho evento. El peliazul iba a comenzar a hacer lo mismo que Gakupo y salir con unas cuantas personas para despistar cualquier indicio de su relación, pero el joven no estaba ni un poco contento con la idea.

-No quiero hacer esto, pero es por nuestro bien así que no hay otro camino ¿cierto?... solo espero no hacer algo demasiado vergonzoso…-

-Verás que te va a ir muy bien, solo tienes que hacer lo que te dije, y si no quieres no tienes que volver a salir con ella.- el pelivioleta intentaba darle ánimos. –¡Ya estás listo!

Ahora ve y diviértete, e intenta no pensar mucho en todo el asunto.-

-Bien…deséame suerte…- no muy contento el peliazul plantó un fugaz beso en los labios del mayor y salió rápidamente de su habitación, al encuentro de esa chica que siquiera conocía, y que Dios sabía de dónde, la había sacado Gakupo.

A la media hora después, había llegado al parque en donce habían concertado se verían, la chica ya se encontraba allí. Kaito la observó desde lejos: Cabello largo y castaño, lentes demasiado grandes para su fino rostro, y ojos color miel. Cualquier hombre que la viera quedaría prendado de inmediato de su belleza, aunque Kaito únicamente sentía el tedio de tener que pasar todo el día con ella, y no poder estar al lado del que realmente amaba.

-¡Hola! Señorita… disculpe la demora- el peliazul hizo una reverencia a la jovencita y seguido le regaló una sonrisita amable.

-¡Ka…Kaito-sama! ¡No se preocupe! Yo acabo de llegar, ¡y es realmente un honor para mí el que haya accedido a salir conmigo!- la jovencita hico una reverencia exagerada y se había sonrojado bastante, ella era una ferviente admiradora de Kaito,y su más grande sueño se había vuelto realidad al poder conseguir esa cita con él.

-Es un gusto conocerlo, mi nombre es Akari, ¡y soy una de sus más grandes fans!- se apresuró a decir sumamente sonrojada ahora.

-También es un gusto para mí conocerte Akari-san, y estoy feliz de que te gusten mis canciones….- dijo el peliazul siempre mostrando una perfectamente fingida sonrisa que ocultaba el fastidio que realmente le suponía el estar allí con la señorita. –¿Entonces que tal si vamos al cine? Creo que había una película sobre conejitos o algo así…- sin esperar respuesta por parte de la joven, Kaito comenzó a caminar en dirección a donde se encontraba dicho lugar, por su parte ella se extrañó bastante de esa distante actitud, pero aún así el solo poder verlo en persona era un sueño que aún no creía le estaba pasando, por lo que obediente le siguió.

-Eh.. Kaito-san, y que le gusta hacer?...- preguntó la chica tímidamente con el fin de sacarle algo de conversación a su acompañante.

-Cantar- contestó él secamente y sin voltear a verla.

-Ahh... pero aparte de eso, ¿hay alguna otra cosa que le guste?-

-El helado...- nuevamente contesto breve y cortante. La chica decidió no seguir insistiendo, pensó en que no le sacaría más información de la que ya había leído mil veces en revistas y artículos sobre él, de modo que continuó caminando en silencio a su lado hasta llegar al cine.

-A ver... esa es la película que te decía!- dijo señalando un cartel de una película muy infantil.

-Pero, Kaito-san no preferiría ver esa?- la chica señaló el siguiente cartel que mostraba una película con temática romántica a lo que Kaito puso una evidente mueca en su rostro.

-No, definitivamente quiero ver la otra- dicho eso se dirigió a la boletería y la joven resignada lo siguió. El peliazul pidió un solo boleto y continuó hasta la dulcería, la chica se quedó estupefacta y solo reaccionó al escuchar las voces de las personas en la fila que le decían que comprara su entrada o que se fuera, de modo que pidió un boleto para la misma película y se dirigió a hacer la fila para entrar a la sala de cine.

Kaito la acompañó momentos después, cargando una caja de palomitas y un refresco, la chica se le quedó observando un poco molesta y este que de todos modos no se daba cuenta, le ignoró y continuó haciendo la fila. Poco después ingresaron en la sala de cine, el joven se sentó donde quizo sin pedir nunca la opinión de la chica, y toda la película transcurrió tranquilamente, Kaito se reía exageradamente en las partes cómicas, llamando la atención de las personas, e ignorando a la joven cuando le llamaba la atencion y cuando le comentaba de algo de la película.

La película terminó y Kaito salió de la sala, siempre sin esperar a la chica, quien lo seguía resignada cual perro faldero sigue a su amo aunque este lo trate mal.

-¿Y te gustó la película Akari-san?- al fin le dirigió la palabra, ahora con otra sonrisa perfectamente fingida.

-Bueno, a pesar de que era bastante infantil, la verdad es que me gustó bastante!- admitió la chica un poco más animada porque el otro le mostraba un poco más de interés.

-¿Ah si? pues a mí no me gustó casi nada...- comentó nuevamente indiferente, la chica pensó en que no era la persona que creía que era, o que no se tomaba la molestia de ser amable con ella porque era una persona común y corriente.

-Kaito-san, gracias por todo, ahora me retiro...- dijo cabizbaja y poniendo cara de mártir.

-Oh... bueno, que te vaya bien1- le contestó nuevamente con indiferencia, la joven se esperaba una reacción diferente por parte de este, por lo que de inmediato rompió en llanto y se fué corriendo del lugar, no sin antes abofetearlo fuertemente.

••••••

-¿Y bien?¿Como te fué?- el pelivioleta abordó a Kaito para interrogarlo en cuanto llegó a la casa.

-Mmm... bien, la chica me golpeó y salió corriendo y llorando, pero bien...- comentó una vez más con aquella indiferencia.

-¿Que qué? Espera, espera, explicame porque no entiendo...- dijo Gakupo sin llegar a entender como podía decir que la había ido bien si la señorita salió llorando y hasta lo golpeó.

-No tengo idea, solamente fuimos al cine y ella al final me agradecio y dijo que se iba, y yo le dije que estaba bien y fué cuando me golpeó y se fué, pero yo no hice nada para enojarla...- el peliazul trataba de explicarse sin tener que contarle la verdad a Gakupo, que todo lo había hecho adrede, el ignorarla, no invitarle a nada, hasta él sabía las cosas básicas que se debían hacer cuando se salía con una mujer.

-Kaito... ¿Qué vamos a hacer contigo? de seguro hiciste algo para que se enfadara y no te diste cuenta siquiera...- no podía creerlo, pero después de todo se trataba de Kaito, con él todo era posible, todo lo que fuese tonto...

-De todos modos, no le veo mucho sentido a que los dos nos comportemos como unos mujeriegos...- comentó el peliazul en defensa, hasta él se daba cuenta que era algo tonto que justo en medio de tanto disparate con las mujeres con las que salía Gakupo, y todo el escándalo que los medios habían creado en torno a eso, él mismo hiciese lo mismo, no le veía demasiada lógica en realidad, y solo lo hacía porque el pelivioleta se lo pedía.

-Ti..tienes razón... creo que me he dejado llevar demasiado por todo esto de que no nos descubran, es bastante difícil de sobrellevar...- Gakupo se acercó al contrario y posó una de sus manos sobre la mejilla de este, dedicándole una muy dulce expresión.

-Pero todo esto lo hago por miedo a perderte...- agregó para en seguida besar a Kaito levemente en los labios y separarse de inmediato de él. El peliazul hubiese deseado un beso más prolongado, pero aún así agradecía las hermosas palabras que el otro le dedicaba y sobretodo el sentimiento que le transmitía, se sentía realmente amado y eso era lo único que le importaba.

-Gakupo, de todos modos, me gustaría que ya no siguieras saliendo con esas chicas, ¡No son celos ni nada de eso!-se apresuró a decir al final- es solo que no me gusta ver como los medios intentan destruir tu reputación...-

-No te preocupes, Satoo-san me dijo lo mismo y creo que después de todo es mejor no continuar, al menos ya he quedado en una posición en la que lo menos en lo que pueden pensar las personas es que tengo una relación contigo, y eso es lo que quería desde un principio, mi prioridad era desviar la atención de nosotros dos...- el pelivioleta le sonrió nuevamente a su pareja, pero esta vez mucho más alegre y realmente feliz por ver que el otro se preocupaba por él.

-Hablando de Satoo-san, ahora que recuerdo anoche llamó y dijo que quería que tú, Len y yo fuéramos a verlo en cuanto pudiéamos- recién recordaba eso y aún no se lo había comunicado ni al rubio ni a Gakupo.

-¿Eh? Pero.¿porqué no nos lo habías dicho? si es trabajo debemos ir en seguida- el pelivioleta tomó la mano de Kaito y lo arrastró hasta donde se encontraba Len.

-Len-kun, debemos ir de inmediato al estudio, Satoo-dono nos ha llamado a los tres para que vayamos a verlo de inmediato- comunicó al menor.

-¿A nosotros tres? es extraño, ¿me pregunto que tipo de trabajo quiere que hagamos solo nosotros?, pero trabajo es trabajo ¿cierto?, adelántense, solo iré a decirle a Rin y a las demás a dónde vamos- el jovencito fué en busca de las chicas de la casa para contarles a donde se dirigían ellos, mientras Gakupo y Kaito ya habían ido a tomar asiento en la camioneta, Gakupo al volante y Kaito a su lado.

Luego de un rato Len se les unió a los mayores y salieron en camino hacia el estudio.

-¡Satoo-san es un buen manager! siempre consigue que hagamos nuevos videos y canciones, me divierto mucho así- exclamó el peliazul al menor de los tres, mientras iban en la camioneta.

-Es cierto, también es muy bueno consiguiendo publicidad y contactos, tuvimos suerte cuando lo contrataron como nuestro manager. Me alegra que esta vez me incluyera en lo que sea que vayamos a hacer, aunque ya me hago una idea de que es lo que se trata- contestó el rubio con una sonrisa igual de radiante que la de Kaito.

-Imitation Black...- murmuró Gakupo, un poco serio, mientras mantenía la vista en el camino por donde iba conduciendo.

-¡Ohhhh ahora que lo dices!-

-Estaba pensando en lo mismo, me emociona mucho poder hacer ese video con ustedes Gakupo-niisan!-

Al fin llegaron al estudio, dejaron la camioneta estacionada y se dirigieron a la oficina de su manager, Kaito y Len estaban sumamente emocionados, mas Gakupo se mostraba serio y no parecía muy a gusto con toda esa situación.

-¡Satoo-saaan! Es Imitation Black ¿cierto, cierto?- el peliazul muy entusiasmado en cuanto entró se dirigió directo al hombre y se colgó del brazo de este mientras preguntaba el motivo por el cual los había llamado a ese lugar y a ellos tres.

-¡Vaya! y yo que pensaba que les iba a dar una sorpresa, tendré que esforzarme para no ser tan predecible la próxima vez...- comentó el hombre mientras les sonreía amablemente de uno al otro de los jóvenes cantantes.

-Eso no importa, estamos muy emocionados por hacer ese video, y le agradezco mucho que me haya tomado en cuenta en esta ocasión Satoo-san- respondió el rubio con una sonrisa similar a la del manager.

-Me alegra escuchar que les parece el proyecto, entonces nos saltaremos toda esa parte e iremos directo a lo que concierne al video...- el hombre se dirigió a su escritorio nuevamente y tomó el teléfono -Hola, sí...si ya pueden pasar...-colgó el teléfono y miró nuevamente a los jóvenes con una amable y suave expresión.

-Bien chicos, pueden ir quitándose la ropa...-

En el instante en que el hombre terminó de pronunciar esas palabras Gakupo que había estado callado y alejado desde que llegaron, reaccionó caminando hasta el escritorio del hombre, con una expresión de molestia en su rostro.

-¿Y eso para que sería? Satoo-dono...-

-¿Eh? tienen que tomarles las medidas para los trajes... -contestó el hombre con indiferencia.

-¡Nos han tomado las medidas muchísimas veces! ya deberían tenerlas- se quejó el pelivioleta ahora utilizando un tono de voz mucho más alto que el habitual.

-Gakupo-san, no entiendo porqué te alarmas tanto, simplemente tienen que tomarles las medidas, desde la última vez puede que sus cuerpos hayan cambiado, eso es completamente normal, siempre hay que tomar medidas por si han aumentado o bajado de peso y situaciones de ese tipo... nunca te habías portado así, ¿te sucede algo?-

El pelivioleta calló en el error que estaba cometiendo, se estaba alarmando por cosas sin sentido, retrocedió hasta quedar al lado de Kaito y Len, bastante avergonzado de su actitud sin excusas válidas.

-Yo lo lamento, no me ocurre nada, disculpe...-

-Gakupo... ¿en serio estás bien?- el peliazul le habló en un susurro, estaba ahora un poco preocupado por la actitud que había tomado su pareja.

-Estoy bien, disculpa...- le contestó el pelivioleta por lo bajo, sin llegar a mirarlo a los ojos, ese no era ni el lugar ni el momento para comentarle de sus preocupaciones, y sobre todo estas no estaban bien infundadas, y lo que menos quería era alarmar al joven de cosas que talvez solo ocurrían en su imaginación.

En ese momento tocaron a la puerta de la oficina y luego de que Satoo le indicara que podía entrar, la puerta fué abierta y una mujer de edad madura entró, cargaba un cuaderno pequeño, un bolígrafo tras su oreja, y rodeándo su cuello una cinta métrica, todo esto acompañado a la dulce expresión que mostraba su rostro.

-Con su permiso... jóvenes, vengo a tomar sus medidas, ¿podrían porfavor quitarse lo más que puedan de ropa? me gustaría tener las medidas lo más exactas posibles- la vocesita de la mujer era igual de suave que su semblante.

Tras cerrar la puerta los tres jóvenes se deshicieron de sus atuendos. Len quedó en ropa interior y una delgada camiseta blanca cubría su torso, a diferencia de los dos mayores quienes estaban sin nada excepto la parte inferior de su ropa interior, con sus torsos totalmente al señora comenzó a tomar las medidas del menor de los tres, enrollaba la cinta alrededor de su cintura, de sus brazos, de sus piernas, e iba anotando todo en el cuadernillo que portaba. Se tomaba su tiempo en tomar las medidas a la perfección. Gakupo miraba de reojo de cuando en cuando al mánager, y para su disgusto, a veces lo sorprendía mirándolo de manera extraña, Satoo se limitaba a sonreír del mismo modo de pelivioleta pensó en que definitivamente ese hombre tenía pensado algo extraño, pero debía comprobarlo de algún modo antes de poder hablarlo con él o con alguien más.

Al cabo de un rato, la mujer terminó de tomar la medida de los tres y estos se colocaron nuevamente sus ropas, luego de despedir amablemente a la modista, tomaron asiento nuevamente frente al escritorio del manager, para continuar conversando sobre la realización del video.

-Satoo-san, porqué ha decidido que hagamos este video y no uno en el que participemos todos?-preguntó Len bastante curioso del motivo por el cual solo los habían llamado a ellos tres, excluyendo totalmente a las chicas.

-Eso, es debido a esto...- el hombre les pasó una carpeta que contenía varios papeles que mostraban estadísticas, y algunos recortes de periódicos, revistas y artículos de páginas de internet.

Los tres jóvenes leían toda la información, llegando a comprender bastante. El video pasado había vendido bastante, pero el elemento que más atraía a las consumidoras femeninas era el hecho de que Kaito se había mostrado vestido de mujer y seduciendo a Gakupo. Había muchas fans que gustaban del tipo de relaciones hombre con hombre y fantaseaban con eso, y se veía reflejado en las ventas, y en las entrevistas y artículos de revistas o los redactados por los mismos aficionados.

-Lo que queremos hacer es atraer al público femenino, generándoles muchas más seguidoras y por tanto, vender más mercancía, más adelante haremos lo mismo con las chicas para captar la atención del público masculino, pero de momento nos concentraremos en ustedes tres- concluyó el hombre, explicándoles la estrategia que quería llevar a cabo.

-Ohhh...¡Que inteligente es usted Satoo-san! aunque es muy extraño que a las mujeres les gustara ver que Gakupo... y yo...- en ese momento el peliazul cayó en cuenta de lo buena o mala que podía llegar a ser esa situación.

-¡Exactamente Kaito-san, además, le agregaremos el elemento "Len", hay muchas mujeres que fantasean con jovencitos como él... no se sientan incómodos con esto, es simplemente una estrategia de venta.-agregó al final.

-Yo no me siento incómodo, ¿uetedes tampoco cierto?¿Kaito Nii-san, Gakupo Nii-san?- los dos jóvenes intercambiaron miradas y luego de un leve y casi imperceptible asentimiento con la cabeza por parte de Gakupo, Kaito esbozó nuevamente su radiante sonrisa

-Por supuesto que no, ¡tendremos mucho éxito con esto y eso es lo que importa!-exclamó con entusiasmo.

-Me alegro que piensen de ese modo, entonces se pueden retirar y les estaré llamando para los ensayos y posteriormente la grabación del video- el hombre los despidió siempre sonriente y amable, por su parte los jóvenes le agradecieron y le dedicaron sonrisas y buenos deseos, excepto Gakupo quien se limitó a hacer una leve inclinación con la cabeza antes de salir de la oficina.

-Gakupo-sama, el señor Satoo quiere que vuelva a su oficina un momento, al parecer olvidó decirle algo...- le indicó la secretaria del manager en cuanto pasaron frente a su escritorio.

-Adelántense y pronto estaré con ustedes...- dijo a Kaito y Len quienes no se extrañaron ni un poco por la situación y obedecieron a lo que les pidió el pelivioleta.

-¿Que se le ofrece ahora Satoo-dono?- preguntó Gakupo de mala gana en cuanto entró nuevamente a la oficina del hombre, quién se encontraba sentado en la silla frente a su escritorio.

-Gakupo-san, iré directo al grano: tu actitud hacia mí ha cambiado, y quisiera saber a que se debe este cambio tan repentino, me desconcierta bastante el ver como te diriges indiferente y en ocasiones molesto hacia mi persona...- el hombre mostraba un semblante de preocupación.

Gakupo pensó muy bien su respuesta antes de abrir la boca y llegar a decir algo que no debía, en su interior se debatía entre contarle la raíz de su mala actitud, y comentarle que era lo que le molestaba de él, pero si estaba equivocado, sería un error y algo de muy mal gusto por su parte. Por ese motivo decidió guardar silencio y dejar que la situación se desarrollara un poco más, al menos hasta comprobar que lo que le incomodaba era cierto o producto de su imaginación.

-Satoo-dono, yo lo lamento, no me daba cuenta que estaba tratándolo de esa manera como usted me dice, realmente no me pasa nada en especial, tengo demasiadas cosas en que pensar últimamente-

-¿Me estás diciendo la verdad? Quiero que seas totalmente sincero conmigo Gakupo, no quiero que haya secretos entre nosotros, y si algo te molesta de mí, deseo que me lo comuniques de inmediato y de ese modo poder cambiarlo, es importante tener una buena relación entre el manager y el artista ¿sabes?-

-En...en serio no me ocurre nada grave, no es usted, se lo puedo asegurar...-

-Me alegra entonces... ¡Bien, entonces puedes irte!- indicó sonriéndole nuevamente.

-Gracias, que este bien-

-¡Ah y Gakupo!... ya sabes que eres muy importante para mí, no te olvides de eso...- el pelivioleta hizo como si no hubiese escuchado esa última frase y se fué del lugar, reuniéndose con los otros en la camioneta y yendo directo a su casa para contarles a las chicas el motivo por el cual habían visitado el estudio ese día.

•••••••••

-¡¿Que qué? ¡Ese tipo, se las verá conmigo! ¿Como va a excluirnos a todas las chicas del proyecto?-

-Cálmate Meiko Nee-san, ya los chicos nos dijeron que Satoo-san tiene preparado algo para nosotras más adelante, un paso a la vez...- Miku intentaba calmar a la mujer que reclamaba bastante fúrica por no haber sido tomada en cuenta para el nuevo video.

-¡Que haga lo que quiera!- contestó resignada y de mala gana, para irse a su habitación.

-Ya se le pasará... ¡Chicos, me alegro mucho de su proyecto! Pero ¿No les parece divertido el motivo por el cual lo hacen? Es decir, Gakupo-san y Kaito-san juntos, ¡Es tan divertido!- exclamó Luka.

-Sí... ¿raro no?...- Kaito no era muy bueno para ocultar lo que pensaba y se le notaba claramente nervioso ante aquello.

-En fin, es mejor irnos a dormir, tú me dijiste que estabas muy cansado Kaito-dono, deberáis dormir- Gakupo de inmediato cambió el tema antes de que el peliazul pudiese cometer alguna torpeza.

-Sí, es mejor, buenas noches a todos- el peliazul se retiró a su habitación, aliviado por no tener que continuar conversando sobre eso, pero también había algo que le inquietaba.

"Gakupo, ¿que fué lo que te pasó hoy con Satoo-san?" -solo espero que no tengan algún problema que no nos hayan contado esos dos...- el joven se colocó su pijama con estampado de copas de helado y se metió a la cama, dejando por el momento de lado todos esos pensamientos y preocupaciones.

Continuará...