Capítulo 11: "El bosque prohibido: Parte 1"

_¡QUEEE?! –Dijeron ambos-

_Si como escucharon, ese será su castigo, deben aprender a llevarse bien –dijo el profesor en tono firme- Draco gruño y Hermione suspiro ante el castigo.

_Ahora ya pueden volver a sus actividades –sonó el profesor-

Ambos salieron, se miraban pero no articulaban palabra alguna. La semana transcurrió normalmente, ellos no dirigían miradas y se hablaron.

Llego el fin de semana y a Hermione ya sabía lo que se le esperaba, ir al Bosque Prohibido con Draco. Ya eran las 21 y ambos se encontraban frente a la puerta del despacho del profesor. Hermione estaba un poco nerviosa, no soportaba estar con aquel rubio. Draco por su parte se sentía un relajado, tenía un deseo oculto por la castaña aunque a ella le gustara fastidiarlo.

_Por fin han llegado alumnos –dijo Slughorn- Bien buscaran esta lista de plantas salvajes. Como sabrán las necesitare para mi próxima poción, muy bien ya pueden irse –agrego al final-

Salieron del despacho del profesor y se dirigieron hacia la entrada del colegio, ahí Hagrid ya estaría esperándolos.

_Hola Hermione –dijo alegre el semi gigante-

_Hola Hagrid –dijo tímida-

_Se de tu castigo y encima con Malfoy –dijo el hombre con voz preocupada- Espero que te comportes con ella –le dijo dirigiéndose al rubio-

_No le hare nada a la maldita sangre sucia –dijo con ira el rubio-

_No te atrevas a llamarla así –dijo el semi gigante- Porque te las veras conmigo. Draco hizo un gesto de burla y vio a la castaña con chispas en los ojos por sus palabras.

_Está bien Hagrid, no te gastes en decirle nada a este maldito hurón –dijo la castaña- Hagrid sonrió por lo dicho.

_Bien vamos, debo acompañarlos hasta la entrada del bosque –dijo el hombre saliendo hacia los patios de Hogwarts-

Hermione y Hagrid charlaban animadamente, al parecer, ella lo recordaba. El guardabosques reia con las cosas que le contaba la castaña. Draco solo se recriminaba a sí mismo y no soportaba ver a esos dos teniendo una charla muy animada.

Al llegar al bosque, Hagrid le dijo a la castaña que tuviera cuidado con los animales y cristuras que jhabitaban el bosque a estas horas.

Ambos jóvenes se dirigieron a las profundidades del bosque.

_Lumus –dijo la chica y una luz se encendió en la punta de su varita- Draco hizo lo mismo.

Ambos caminaban silenciosamente, Hermione buscaba en el mapa la dirección hacia donde debían ir para encontrar la primera planta. Draco estaba un poco asustado, el bosque era un poco tenebroso y a lo lejos se escuchaban el sonido de los centauros corriendo, pero el como un buen Malfoy jamás demostraría miedo y se atrevía enfrentarlo para no arruinar su reputación.

Hermione llego a la primer planta y saco de su bolso un frasco en el cual la colocaría.

_¿Quieres ayudar? O te quedaras ahí viendo como yo hago todo el trabajo –espeto la joven- Sabes que también por tu culpa estamos aquí.

_¿Porque debería ayudarte? –rio el rubio-

_Cállate y ayúdame, no seas estúpido –dijo ella-

_A mí no me callaras maldita rata de biblioteca, no tienes derecho –dijo el acercándose a zancadas a la castaña-

_Si como digas –dijo con sonrisa burlona- Draco suspiro y se agacho para ayudar a la castaña.

_Ten estos frascos, debo cortar una parte de esta planta –resoplo ella- El tomo el frasco y sintió la calidez de la joven.

_Listo ya tenemos la primera, ahora iremos por la segunda –dijo la castaña- El profesor le dio una lista a Hermione con 10 plantas salvajes, que al no encontrarse en el invernadero, de seguro lo estarían en el Bosque Prohibido.

Hermione saco otro frasco para colocar la otra planta que se encontraba a unos metros y con la luz de s varita la diviso. Se acercó y vio qe la planta tenia espinas, con cuidado la tomo cuidadosamente. El rubio se acercó para ver a la castaña sigilosamente y sus pasos hicieron que la castaña se asustara y ante tal susto, ella se lastimo la mano.

Se escuchó por parte de ella un gritito de dolor y una mirada fulminante hacia el rubio.

_Estúpido me asustaste. ¡Auch! Me duele, mira me corte por tu culpa –dijo ella enojada y con dolor-

_No es mi culpa que seas tan torpe –dijo el rubio burlon- Hermione lo miro con ira.

Ella dejo clavada su varita en la espesa tierra, el frasco al lado y saco de su bolso un poco de poción de Díctamo y como podía trataba de curar su herida. Draco a vio y como de un impulso intento ayudarla. Él se acercó y tomo su mano, agarro el Díctamo, lo coloco en un pedacito de algodón y lo puso de apoco sin que ella gritara o se zafara de su acción en su mano. Ella se quedó estática. La calidez de la mno del joven la dejo así, sus ojos de miel miraba atentamente al rubio.

Hermione gemía del dolor pero por otro lado se sentía un poco extraña ya que el termino de curar su mano y sus ojos grises se toparon con los de ella.

_Ya esta Granger –dijo el rubio con desdén- Hermione no artículo palabra alguna.

_Gra..gra..-cias –soltó murmurándole- Ella no podía creer que le estaba agradeciendo a su peor enemigo.

El se quedó de piedra ante aquellas palabras.

_No me agradezcas Granger, solo te ayude porque me diste lastima, nunca me imaginé ayudando a una sangre sucia. Que nadie nunca se entere se esto ¡Me escuchaste! –rio por lo bajo- Solo fue porque sola no podrías hacerlo sola–dijo el rubio con su semblante mirando al suelo- Se levantó algo confundido y siguió el camino.

_Sigues siendo odioso –dijo la castaña con tono firme- Se levantó con su mano semi vendada y siguió el camino.

Ambos caminaron en silencio. Llegaron hasta la próxima planta pero un misterioso ruido capto la atención del rubio y se sobresaltó un poco. Siguió caminando y no le dio importancia, ella vio la planta y como pudo con su mano ya vendada, la agarro pero el mismo ruido que sintió el rubio también, la sobresalto.

_Has escuchado eso, ¿Qué ha sido? –dijo el-

_No lo sé, en el bosque hay muchos animales salvajes y criaturas horripilantes –dijo en tono temeroso-

_Deberíamos apurarnos Granger –dijo el rubio un poco asustado pero altanero- Draco tenia miedo pero no lo iba demostrar ante Granger

_Creo que deberíamos ir a ver que fue ese ruido –dijo la leona totalmente decidida –

_¿Acaso estás loca Granger? –dijo el rubio asustado- Anda apuremos no y vamos cuanto antes de aquí –agrego al final-

_Anda no seas cobarde Malfoy, no me digas que lo eres –dijo en tono burlón dirigiéndose al lugar en donde se escucho el ruido-

_Cállate Granger –soltó el rubio- ¡Hey espérame! –dijo siguiendo a la castaña-

Hermione se acercó al lugar de donde provenía el ruido, estaba un poco asustada pero no demostraría el miedo frente a un Malfoy.

_Granger, no te alejes mucho –dijo el rubio acercándose donde estaba la castaña- Hermione vio al rubio acercarse mientras una animal feroz se acercaba sigilosamente detrás del rubio.

_Cuidado Malfoy –dijo la castaña alertando al rubio-

Draco se dio vuelta y el animal mordió su brazo, lastimándolo y logrando que se cayera en la tierra.

Hermione se acercó al animal y con el hechizo Petrificus Totalus lo petrifico totalmente. Se acercó al rubio que gemía de dolor y con la poción para curar heridas, la coloco en su brazo y curo sus heridas con Díctamo.

Draco vio como la castaña lo curaba, sentía que su dolor se iba calmante producto de la poción. Sintio la tibieza de la mano de la castaña, una corriente eléctrica corría por su espalda y un sudor frio se dio en su espalda. Se sentía bien, sus ojos se cruzaron nuevamente. El uno al otro se veían en ellos, sentían su miedos y preocupaciones, ambos parecían en un trance que ni la noción del tiempo tenían ambos.

Ella corto el contacto y termino de curar al rubio, se levantó y vio su rostro confundido. Ella empezó a tener un leve pero intenso dolor de cabeza, otra vez volvería recordar. Cayo al suelo por el dolor, Draco la vio y se acercó, quería agradecerle, debía hacerlo, ella le salvo la vida pero no sabía cómo hacerlo, no tenía el coraje o tal vez se le inundaban de pensamientos en su mente sobre su estatus de sangre, su familia, la misión que tanto le preocupaba.

Se acercó hasta ella.

_Granger estas bien –dijo el rubio-

Ella se tocaba su cien, le dolía más que la mordedura de una mandrágora y recuerdos se hicieron presentes.

Flashback

…"Hermione junto a Harry y Ron salían al patio de Hogwarts, se dirigían a la casa de Hagrid para saber que le harian a BuckBeak, el animal que cuidaba Hagrid y que fue presentado en la clase de Cuidados de Criaturas Magicas. Bajaba las escaleras, vio a Draco Malfoy observando junto a Crabbe y Nott detrás de una gigante piedra. Se acercaron a los chicos.

_Miren a quien tenemos aquí –dijo el rubio en tono altanero-

_Tu eres una miserable y despreciable cucaracha –dijo la castaña apuntando con su varita al rubio-

El rubio se estremeció y flaqueo ante el ataque de la chica, se mostró vulnerable de una manera sarcástica.

_No vale la pena Hermione –dijo el pelirrojo-

Hermione bajo la varita y volteo a ver a sus amigos. Draco la vio y se rio de forma burlona. Ella se dio vuelta y le metio un puñetazo en su pálida cara.

Draco se agarró y se cubrió la cara por el dolor que le produjo aquel golpe.

_Esta la pagaras sangre sucia –dijo el rubio alejándose del lugar junto a sus amigos- Hermione se rio y volvió a ver a sus amigos.

_¿Cómo estuve? –dijo la castaña soltando una risa-

_Eso fue sorprendente Hermione –dijo el pelirrojo- Hermione sonrió nuevamente y se marchó junto a sus amigos hacia la cabaña de semi gigante"…

Fin del Flashback

Hermione después de ese recuerdo se desmayó. Draco la vio y se encontraba pálida, esa noche estaba un poco frio ya que se acercaba el invierno.

_Granger, Granger ¡Despierta! –la zamarreo- Ella aun no reaccionaba. El rubio no sabía que hacer.

Tomo el bolo de la castaña y busco alguna opción para despertarla. Busco y busco pero no encontró ninguna, sus ideas se iban agotando pero se le ocurrió lo más loco que haría en s vida, ella es una sangre sucia pero debía ayudarla, no la iba a dejar ahí. Si su padre lo viera lo regañaría y lo desheredaba por ayudar a una sangre sucia y más si se trataba de Granger.

Tomo sus cosas y la de la castaña, la sostuvo y la coloco en su espalda. Camino sin rumbo. Se había olvidado el mapa que ella traía pero no se volvería nuevamente.

Vio un árbol y la dejo allí, siguió buscando en el bolso de la castaña y encontró una tienda de campaña, la abrió y la armo. En ella estaba equipada para cualquier urgencia. Tomo a la castaña en sus brazos, entro a la tienda y la recostó en la cama.

Ella parecía un ángel durmiendo. El, la contemplo sentado en una silla desde la mesa que estaba al costado de la cama.

Agarraba la cabeza y no podía creer lo que había hecho, ayudo a Hermione Granger. No entendía que era esa sensación que lo invadía cuando estaba con la castaña, que la deseaba, lo hacía desde ese día, en el tren, él se quedó hipnotizado con belleza.

Un día en la estación de trenes, vio aquella niña de cabello enmarañado y de ojos color miel, le causo intriga su personalidad y se decía que era es su entonces una niña muy inteligente. Con el pasar de los años ella lo superaba en todo, era una muy buena hechicera y a el eso le fastidiaba, la odiaba pero muy muy en el fondo la admiraba, no lo quería reconocer pero lo hacía.

Trataba de entenderlo pero más se sumía en sus pensamientos y en ellos, ella aparecía.

De apoco la castaña se iba despertando y balbucea palabras que no entendía. La vio allí tan débil, tan hermosa. Se golpeaba su cabeza y trataba de alejar esos pensamientos pero su corazón decía otra cosa.

_Malfoy … Mal..foy.. –logro decir la castaña y se volvió a dormir pesadamente-

El se dio cuenta que lo llamaba pero se quedó quieto en su lugar. Reacciono y se acercó hacia ella.

_Granger –la contemplo por un instante- y luego se fue a sentar nuevamente, estaba confundido.

Salió de la tienda, sentía que le faltaba aire y se puso a pensar que le diría su familia si supiera que ayudo a Granger, un sentimiento de culpa y temor lo invadió, su padre seguro lo regañaría y su madre sufrirá las consecuencias del Señor Tenebroso si el no cumplía su misión correctamente. Sus pensamientos se hicieron más molestos.

Entro nuevamente, la vio, ella aún seguía durmiendo y eso lo tranquilizaba.

_Granger, Granger ¿Por qué me siento así cuando estas mi alrededor? –se preguntaba el rubio- Él sabía que no debía sentirse débil y demostrar sus sentimientos, esa palabra no existía en su diccionario.

Busco en el bolso de la castaña y encontró un colchón, saco su varita y lo inflo. Se acostó y cayó rendido en los brazos de Morfeo.

A la mañana siguiente, la castaña iba despertando pesadamente, no entendía lo que había pasado la noche anterior. Abrió lentamente sus ojos y logro divisar que no estaba durmiendo en su habitación de su sala común. Vio a Draco dormir sobre la bolsa de dormir, eso lo extraño porque al ser sangre pura y que su apellido fuera reconocido, no dormiría en un artefacto muggle.

_Ah mi cabeza me duele –exclamo la castaña-

Se levantó y se encontró que había dormido en la tienda de campaña que siempre llevaba en su bolso por alguna urgencia que se les presentara. Se sentó en la mesa aún estaba con la molestia sobre su cabeza, le daba un poco de vueltas, agarro su bolso y busco una poción para calmar los nervios.

El rubio dormía como un ángel pero dentro de su inconsciente rondaba el mismo sueño que de ser tan hermoso y relajador estando al lado de la chica que lo traía tan loco pasaba a una horrible pesadilla en donde se encontraba en la mansión Malfoy y era torturado por el Señor Tenebroso por no estar cumpliendo su misión y lo amenazaba en que lastimaría a su madre ya que su padre está en Azkaban.

Ante tal sueño empezó a balbucear y a sudar frio, la castaña lo noto y se acercó a ver qué es lo que le pasaba a Draco, ya que la noche anterior, había tenido otro recuerdo más del chico. Se acercó sin hacer ningún ruido que pudiera despertarlo, se veía tan tranquilo pero su rostro sudaba demasiado y acerco su mano, fue como de un impulso que ni ella sabía por lo hacía, sintió el pálido rostro del rubio sudando y notaba que decía algo entre dientes mientras se retorcía entre sabanas.

A la castaña le extraño la situación así que no sabía qué hacer, así que decidió ir a buscar la misma poción para relajar los nervios así despertarlo del sueño pero una mano del rubio agarro la de la castaña y atrajo más y más a el aun estando dormido. Ella no reaccionaba así que se sentó al borde de la cama y lo vio que se tranquilizaba ante su contacto de manos.

El rubio entre un sollozo logro articular la palabra "Mama", despertó en seco, una lagrima rodaba por su mejilla y se sorprendio ante el contacto con la castaña, ella estaba sorprendida también asi que ambos se soltaron y el le pregunto.

_¿Que estás haciendo Granger? ¿Y por qué estabas tomada de mano?

_Ni siquiera yo se porque lo hice, aún tengo un leve dolor de cabeza.. y que rayos no sé por qué pero fuiste vos quien me agarro de la mano y me sentaste junto a ti –mascullo la joven mirando a sus ojos grises–

_¿Cómo puede ser? Yo tomarte de la mano, tendría que estar demasiado cuerdo o bastante borracho para hacerlo –dijo irónico el rubio-

La castaña ignoro su ironía, se levantó de la cama y se dirigió a la mesa, buscaría algo para comer o prepararía el desayuno ya que la noche anterior no había comido nada. El hizo lo mismo y se levantó, se dirigió a la castaña, se extrañó por su desmayo y le pregunto.

_Granger ¿Por qué te has desmayado? ¿Acaso haz recordado algo? –dijo curioso sentando en una silla-

_Eso no te incumbe –dijo en tono firme la chica- Y no sé porque estoy hablando contigo.

Draco se quedó estático, la castaña actuaba un poco extraña y se preguntaba si ¿Lo volvió a recordar? o ¿Tuvo algún otro? La castaña si que era realmente interesante, lo sacaba de sus casillas pero porque aún seguía pensando en eso.

Se acercó hasta ella y la agarró del brazo no tan brusco, solo buscaba una respuesta.

_No me hables asi sangre sucia, y respóndeme a lo que pregunte –le dijo-

_Ya te he dicho que no interesa –dijo tratándose de zafar del rubio- El agarro con más fuerza.

_¡Suéltame idiota, me lastimas! –dijo la castaña aun agarrada del rubio- El no cedió y la tiro sobre la cama.

_¿Qué haces? ¡Estás loco! –Lo miro con ira- ¡Suéltame hurón!

_Te soltare si dejas de quejarte Granger –le dijo- Él no quería ser más agresivo, no quería tratarla así pero ella sí que era muy terca.

_Está bien te contare -cedió- pero por favor suéltame –le dijo- Ella pidiéndole algo sin pelear a Malfoy, sí que se volvería loca.

Ella lo vio a los ojos, no quería revelar lo que recordó.

_Anda dime –le dije sacándola del trance-

Al parecer él se dio cuenta que sus ojos hipnotizan a la chica, el como un Malfoy tenía a cualquier chica que quisiera pero ella era una sangre sucia, no sabía si estaba dispuesto a arriesgarse por la confianza de la chica.

_Está bien, ayer me dolía mucho mi cabeza, sentía que explotaba, pues si quieres saberlo tuve otro recuerdo tuyo –dijo la chica sollozando- El miro atónito ante las palabras de la chica.

_De verdad eso no me lo esperaba, realmente me preocupe por ti –dijo un poco desconcertado- Sabia que se arrepentiría de lo dijo. La castaña lo miro sorprendida con lágrimas en los ojos, el la abrazo cálidamente, sabía que estaba sintiendo algo por la castaña pero aun no lo asimilaba, los sentimientos para el no existen en su vida.

_Y tu dime ¿Tuviste una pesadilla? –dijo ella correspondiendo el abrazo sorprendida- El solo aspiro el perfume de la castaña y luego le contesto.

_Eh..no..se..como...empezar.. –dijo tartamudeando y enmudeció- La miro y se sinceró con ella. Tengo una importante misión que cumplir, no te dire que es lo que tengo que hacer pero estar bajo esa presión me atormenta en pesadillas –termino de decir-

Hermione se quedó estática ante el relato del joven y lo volvió abrazar, sintió que el también tenía sentimientos y que fuera una serpiente rastrera lastimando y humillando a sus inferiores. El sintió su abrazo cálido y quedaron asi por varios minutos. Ella reacciono y le dijo.

_Debemos irnos, mis amigos y los tuyos deben estar preocupados –dijo la castaña- El, la vio y le dio una sonrisa sincera aun no podía creer que le dijera eso, ella era a su peor enemiga pero tuvo la necesidad y lo hizo. Estar con ella era algo inexplicable.

Salieron de la tienda, no comieron nada, deberían dirigirse al castillo ya que sus amigos debían estar preocupados. Desarmaron la tienda y ella lo guardo en su bolso.

Caminaron y caminaron sin rumbo alguno, ella perdió el mapa del Bosque hasta que un ruido la sobresalto.

_¿Has escuchado eso? –dijo el-

_Si, lo he oído –dijo la chica-

Se acercaron de a poco y descubrió al hipogrifo que cuidaba Hagrid, el estaba escondido en el bosque. Ella lo reconoció.

_BuckBeak, aquí estas –dijo acercándose a la criatura- El rubio lo vio con un rostros de horror

_¿Qué haces Granger? –le dijo- ¿Puede lastimarte? El preocupándose por ella, no podía creerlo. El no quiere admitir que se preocupa por ella.

_Ven, no te hará nada –le dijo ella- Agarro del brazo del rubio y lo acerco al hipogrifo. El temblaba y vio a la criatura.

Unos pasos se escucharon, un hombre semi gigante los vio.

_Hermione, Malfoy ahí están, no saben lo preocupados que me tenían, en el castillo están preocupado por ustedes–le dijo el semi gigante y vio al hipogrifo- BuckBeak, ahí estas mi criatura –dijo algo emocionado-

_¡Hagrid! Por fin apareces –le dijo viendo al hombre- Nos hemos perdido y pasamos la noche aquí, fue algo demasiado extraño –le dijo la castaña-

_Menos mal que están bien, anda vámonos –le dijo el hombre- Vio al hipogrifo y decidió dejarlo en el bosque. Le dolió su decisión.

Caminaron hasta el castillo, ya que Hagrid conocía el camino. Al llegar el rubio vio por última vez a la castaña y desapareció en los pasillos hasta las mazmorras.

Mientras tanto en la Sala Común de Gryffindor…

_Hermione, ya estás aquí, ¿Dónde has estado? ¿No te ha pasado nada? –dijo el pelinegro preocupado- Ginny miro a su amiga y la abrazo. Ron bajo de las habitaciones y vio a la castaña. Aun que aun no lo recordaba, el se alegro por ver a su amiga nuevamente.

Abrazos y ánimos por parte de los leones se hacían presente ante la castaña que se alegro de ver a sus compañeros y amigos de casa.

Mientras tanto en la sala común de Slytherin..

_Draquito, ¿estás bien? –dijo con voz chillona Pansy abrazándolo-

_Draco, ya estás de vuelta –le dijo Blaise- ¿Cómo estás? Sé que estuviste con la sangre sucia -rio- y Pansy lo miro con furia.

_Estoy bien, solo quiero que me dejen solo –dijo zafándose de la pelinegra-

_Está bien Draquito, ve a descansar –dijo Pansy- Blaise carcajeo y se sentó en el sillón.

El rubio se dirigió a la habitación, estaba realmente cansado. Se fue al baño y se tomó una ducha, el día estaba muy lindo, era día sábado así que salió, puso una bata de color verde esmeralda y decidió descansar.

Se recostó sobre su cama, y trato de dormir pero en sus pensamientos solo estaba una persona: Hermione Granger

¿Creo que estoy enamorado de esa sangre sucia? No podía negar que ella hermosa pero algo testaruda y eso le encantaba –se dijo así mismo- y cayo rendido en los brazos de Morfeo.