_______________________________---- los personajes no son mios... solo la historia ----______________________________

Al día siguiente me levanté súper tensa. Los acontecimientos del día anterior aun rondaban por mi memoria y yo no podía hacer nada por despejarme de ellos. Primero, Edward besándome y diciéndome que mañana, que ya es hoy, tendríamos sexo, después llegar a casa y no encontrar a Josh por lo que me preocupe muchísimo y por último cuando al fin Josh apareció, me había dicho que James el vampiro sádico al que perseguía, no estaba en Port Angeles pero que era muy probable que me lo cruzara por Forks.

Hombre, cruzármelo no creo, pero quien sabe.

Me levanté de la cama después de estar media hora dando vueltas para ver si conseguía volver a dormirme. Pero al ver que no podía decidí ducharme, vestirme e ir a investigar un poco el bosque que estaba al lado de mi casa. No quería a James cerca de ninguna persona que amaba.

Cuando ya estuve fuera de casa, me di cuenta de que al final Edward no me había llamado anoche, y eso que había prometido hacerlo. Eso era raro pero ya le preguntaría más tarde cuando me viniera a recoger para ir al baile. El baile.

Hasta ahora no se me había ocurrido pensar en el baile de esta noche, ni en lo que pasaría después tampoco. A decir verdad no estaba nerviosa, ni siquiera tenía miedo de entregarme a Edward aun sabiendo lo que era él y que yo había pasado mucho tiempo odiando a los vampiros pero no se por que, a Edward me era imposible odiarlo. Es más ni a él ni a nadie de su familia y creía saber por que.

En los casi tres o cuatro años que llevaba matando vampiros, esos vampiros habían matado antes gente, personas que tenía familia. Hubo un aquelarre que incluso raptaba bebes recién nacidos. Ellos si se merecían la muerte, pero Edward y su familia no por que no habían echo nada malo. No había asesinado a nadie, solo a animales y eso era la ley de la selva. Los más fuertes se cernían sobre los más débiles en la selva y ellos se comportaban igual.

Con ese pensamiento, salí al bosque. Me pasé toda la mañana dando paseos por el bosque. Me pareció un lugar estupendo. Era precioso, sus ramas con sus pequeñas hojas o los grandes árboles caídos que resultaban barreras pero que también eran preciosos.

No vi nada raro en todas las horas que estuve en el bosque, aun que si sentí como si alguien me estuviera observando, siguiendo mis pasos pero sin acercarse demasiado. Cuando estuve segura de que había alguien, una bandada de pájaros salió de un árbol haciendo mucho ruido y yo me asusté. En ese momento decidí volver a casa. No era una chica que se asustara con facilidad, sino solo que sentía que en ese momento no estaba al ciento por cien de sus posibilidades, además tampoco traía armas consigo con los que poder defenderse y si la mordían en ese momento, la matarían o la convertirían en un santiamén con la cantidad de veneno que ya tenía en el cuerpo.

Cuando llegó a casa, se encontró con Josh sentado en el porche, parecía que la esperaba.

¿te has querido tomar la revancha verdad? – me dijo con cara seria

no sé de que estás hablando – le dije mientras pasaba por delante de él y entraba en casa. Él me siguió.

¿cómo has podido irte así? – me dijo ahora y parecía furioso – sin ni siquiera armas con las que defenderte

no e echo nada – le dije plantándole cara – solo estaba dando un paseo

por Dios Bella – me dijo ahora gritándome – no me vengas con tonterías. Como yo anoche vine tarde de Port Angeles pues ahora tú querías coger la revancha adentrándote sola en el bosque.

Pero que estás hablando – le dije indignada – yo no he querido coger la revancha de nada y además deberías haberme avisado de que llegarías tarde para no estar tan preocupada. Te pudo pasar algo imbécil.

Y a ti tambien ahora mismo adentrándote en el bosque sola y sin protección – sentenció él

Mira Josh – le dije con voz más calmada – no quiero discutir ¿vale?

Como quieras – me dijo – pero tengo razón

Si lo que tú digas – le dije – mi padre ya se ha ido ¿verdad? – esperé hasta que me asintiera – voy a darme una ducha y a limpiar la casa, hace tiempo que no lo hago. Después haré la cena para Charlie, luego vendrá Alice para arreglarme y tú también te tendrás que arreglar para ir a buscar a Lauren, la verdad no sé como puedes ir con esa.

Es guapísima – me dijo – y parece bastante liberal y seamos sinceros Bella, que mi hermano y tú no tuvierais la necesidad de tener sexo eso no quiere decir que yo sea igual a él

La verdad aun me sigo preguntando como puedes hablar de él con tanta tranquilidad – le dije – murió sabes, se está pudriendo en un ataúd debajo de la tierra

Creeme que lo sé Bella – me dijo – y como muchos piensan, y sé que tú también, yo si que quería a mi hermano, muchísimo. Pero lo que no puedo hacer es no nombrarlo y comportarme como si nunca hubiese existido por que si existió y yo lo recuerdo tal y como mis padres no lo hacen

Me voy a dar una ducha – le dije intentando olvidar el tema – por favor, intenta recoger un poco el salón antes de que yo bajé a arreglarlo todo

Tú tampoco lo haces – susurró más para sí que para mí y no estuve segura de si quería que yo lo escuchara. Supe que no cuando, sin esperar respuesta se dio la vuelta y arrastrando los pies entro en el salón.

Me di una ducha tranquila, relajándome con el agua caliente. Intentando no pensar en todo lo que en ese instante me rondaba la cabeza. Josh pensaba que yo no recordaba a su hermano, y si que lo hacía solo que recordarlo despertaban en mi recuerdos dolorosos y además solo se reducía a eso, recuerdos. Yo no intentaba olvidar mi pasado ni tampoco construir un nuevo futuro por que yo no tenía futuro, pero lo que sí sabía era que algún día me iba a reunir con Eric allí donde él esté y hasta que llegué ese momento me lo voy a pasar lo mejor posible.

Con ese pensamiento salí de la ducha, me vestí y me puse a limpiar como una maniática. Josh me miraba raro cada vez que yo le decía que no hacía nada por nadie y que estaba de gorrón en mi casa y que al menos se podía dignar a limpiar. En cuanto esa frase salía a reducir el se echaba a reír a carcajadas.

Cuando al fin termine de hacerle la cena a Charlie, eran las 3 y media de la tarde. Josh y yo habíamos comido un par de huevos revueltos poco hechos con salchichas y nos habíamos sentado a ver una peli en la tele. A las cuatro y media me subí al baño para darme otra ducha pues me sentía sudada de estar todo el día de arriba para abajo en toda la casa. Justo cuando salía del baño con una toalla enrollada en mi cuerpo escuché como llamaban a mi puerta.

ya voy yo Bella – me dijo Josh – ves, si hago cosas. Abro las puertas

me eché a reir cuando escuché ese comentario y esperé arriba de las escaleras para saber quien era, pero por la hora, cinco menos un minuto sabría perfectamente quien sería.

hola – dijo la voz chillona de Alice en cuanto Josh abrió la puerta - ¿está Bella?

Bella – gritó Josh desde abajo haciéndose un lado para que Alice entrara con un par de maletas – tu maquilladora personal a llegado

Ya lo he escuchado Josh – le dije asomándome en lo alto de las escaleras – hola Alice, sube

Cuando estuvimos las dos instaladas en mi habitación, me di cuenta que traía dos maletines grandísimos.

¿qué traes ahí? – le pregunté

lo necesario para ponerte espectacular – me contestó Alice mientras los abría con una sonrisa

pues si que se necesitan cosas Alice – le dije mientras miraba todos los maquillajes y sombras y demás tonterías que traía en un maletín y los secadores y tenacillas que traía en el otro

no seas tonta Bella – me dijo mientras se acercaba a mi armario y sacaba mi vestido para estirarlo encima de la cama – lo que pasa es que me tengo que traer todo el maletín por que no sé lo que voy a poder necesitar

claro claro – le dije aun pensativa – será eso

despues de ese breve intercambios de palabras, no tuve muchas más oportunidades para hablar mientras Alice hacia mi maquillaje. Sobre las seis y media o siete de la tarde, Josh llamó a la puerta para pedir permiso para entrar para recoger su traje que estaba en mi armario. Cuando me vio, aparentemente, se quedó sin habla.

vaya Bella – dijo con la boca abierta – estás preciosa

estará mucho más que preciosa cuando haya terminado con ella – dijo Alice con orgullo y no me quedo ninguna duda de que si no hubiera sido por Alice me hubiera visto horrorosa en esa fiesta. Pero despues de todo, Josh siempre lo solucionaba.

Aun que no me extraña – dijo Josh – tu siempre has sido hermosa

Que mi hermano no te escuché decir eso – gruñó Alice por lo bajo

Alrededor de cinco minutos de que Josh se fuera de la habitación, escuché como la puerta de la calle se abría y se escuchaba a Charlie guardando todas las cañas de pescar. Subió los escalones con gran escándalo y antes de entrar en mi habitación llamó a la puerta.

pasa papa – le dije antes de que llamara

¿cómo sabías que era yo? – me preguntó confuso

por que solo tu tienes el poder de subir los escalones haciendo tanto ruido – le dije con una sonrisa

si claro – me dijo – he traído pescado, ¿dónde lo pongo?

Mételo en el congelador de atrás papa – le dije – esta mañana hice un hueco por si traías algo

Bien – me dijo y antes de darse la vuelta me miro por última vez – y Bella, estás muy bonita

Me quedé sorprendida de que mi padre me hubiera dicho que estaba bonita, pero era mi padre ¿qué iba a decir sino?. Cuando al fin Alice terminó con mi pelo y mi maquillaje me hizo ponerme el traje. Cuando finalmente terminó de arreglarme me dispuse a bajar a la sala pero ella me cogió del brazo y me sentó en la silla del escritorio.

lo primero, estás estupenda – dijo dándome una gran sonrisa – serás la chica más hermosa de todo el baile junto conmigo y con Rosalie

gracias Alice – le dije sorprendida por su falta de modestia

pero ahora quería hablar de otra cosa contigo – me dijo poniéndose muy seria – se lo que Edward tiene preparado para esta noche y va a ser perfecta

¿estás segura? – le dije ahora nerviosa

mucho Bella – me dijo con una gran sonrisa – muy segura, todo saldrá bien y por cierto voy a hablar con Charlie para convencerle de que esta noche te quedes en casa a dormir. Evidentemente no dormirás en casa, lo harás con Edward allí donde el te quiera llevar pero será mejor que ha Charlie no le contemos eso.

No creo que me deje – dije sintiéndome triste

Sabes Carlisle llamó antes para hablar con él – me dijo – lo arreglamos así con mis padres, así que ahora mismo Charlie estará medio convencido lo único que le frena es el asunto de Josh

¿Josh? – pregunté sin entender

si – me dijo – se siente incómodo por que como es el invitado pues… no sé algo así, lo tienes que convencer

está bien – le dije

guay – me dijo poniéndose en pie y cogiendo las maletas – vámonos abajo y yo me iré, tengo que arreglarme aun. Por cierto Bella, no hace falta que te lleves nada a mi casa, ya tengo toda tu ropa preparada y en el maletero de Edward

alice – le dije – al menos me hubiera gustado ver mi ropa

no no – me dijo – eso sería demasiada información, además Bella me he divertido mucho escogiendo tu vestuario

Alice – le dije de modo recriminatorio, pero no pude decirle nada más por que nos encontramos a Josh justo en frente de nosotros

Vaya – me dijo – estás… sumamente… espectacularmente… sin palabras

Gracias Josh – le dije con una sonrisa de oreja a oreja – me alegra que me encuentras tan… bonita

Si… bueno – dijo un poco nervioso – me voy, tengo que ir a busca a Lauren

Que te lo pases bien con ella – le deseé

Espera Josh no te vayas aún – le dijo Alice y yo la miré sin entender - ¿no quieres ver la expresión de Charlie cuando la vea?

Ohh claro – dijo con una sonrisa – eso no me lo perdería por nada

Alice y Josh bajaron las escaleras antes que yo y justo cuando estuve a punto de bajar escuché como llamaban a la puerta. Josh fue a abrir pero Alice lo detuvo.

Bella por favor – me dijo Alice con una sonrisa misteriosa en el rostro - ¿podrías abrir la puerta?

Si claro – le contesté y me fijé en que mi padre se había quedado con la boca abierta cuando me vio – Charlie, si no fueras mi padre y el jefe de policía te denunciaría por mirar a una menor como me estás mirando a mí

Tu madre y yo hicimos un buen trabajo contigo Bella – me dijo mientras intentaba que no se le saliera la baba – espero que te lo pases muy bien esta noche, nena

Abre ya Bella por fis – le dijo Alice y vi como estaba comenzando a dar pequeños saltitos

Ya va ya va – dije para intentar tranquilizar a Alice

Abrí la puerta y me encontré con mi tortura y mi consuelo particular. Edward estaba ahí, frente a mí alto y bello como siempre. Cuando lo miré al rostro vi con gran placer como su mirada recorría mi cuerpo y me miraba con lujuria. Me sentí enormemente complacida al ver como me comía con la mirada. Escuché a mi padre carraspear y los dos notamos la presencia de Charlie.

hola a todos – dijo él – Alice, Jasper te está esperando

si es cierto, bueno me voy – dijo Alice – por cierto Charlie, Bella se quedara esta noche en mi casa ¿verdad?

Ehh no lo sé – dijo Charlie mirando de mi a Josh y después quedándose mirando a Edward - ¿tú que quieres hacer Bella?

Pues a mi me gustaría quedarme en casa de los Cullen – dije – si a ti te parece bien papa

¿y Josh? – preguntó

no se preocupe por mi jefe Swan – dijo rápidamente Josh – no creo que pase la noche en la casa y además sinceramente si no estuviera Bella aquí no me iba a importar nada me iba a quedar dormido igual

está bien Bella – dijo mi papa mirándome – te puedes quedar en casa de los Cullen

gracias Charlie – dije – bueno vámonos

un momento Bella – dijo mi padre – os voy a sacar unas fotos para mandárselas a Renné sino, no me lo perdonaría

Después de sacarnos unas cuantas fotos a todos juntos y por separados, nos marchamos. Alice a su casa a arreglarse, Josh a buscar a Lauren y nosotros dos hacia el baile. Cuando llegamos me di cuenta de que el gimnasio no parecía el gimnasio. Estaba precioso lleno de flores y guirnaldas y todas esas tonterías de los bailes. Entramos y antes de nada nos hicieron una foto que seguro meterían en el anuario y después inmediatamente, nos dirigimos a la pista de baile.

De vez en cuando, nos dirigíamos a por unas bebidas o nos sentábamos a descansar. Cuando empezaron las músicas lentas, nos acercamos lentamente y nos fundimos en un lento y largo beso… que nos llevó a otro y luego a otro…

eh parejita – escuché que decía Emmet – iros a un hotel

nos separamos ante el comentario de Emmet y nos echamos a reír. Un fotógrafo de la escuela, iba de un lado a otros haciendo millones de fotos, no se como lo logramos pero al final teníamos al fotógrafo solamente para nosotros. Nuestro fotógrafo privado. Cuando los profesores empezaron a desalojar el gimnasio, los seis: Jasper, Alice, Emmet, Rosalie, Edward y yo nos dirigimos hacia el coche. Cada uno se montó en el suyo y se dirigieron hacia un lugar diferente.

Me quedé medio dormida en el trayecto en que tardamos en llegar hacia donde fuera que Edward me llevaba, no pregunté. Al fin, Edward paró el coche.

¿ya hemos llegado? – pregunté

aun nos queda un poco de camino – me dijo – pero no sé si aguantaras despierta por eso quería decirte un par de cosas ahora… las importantes me refiero

Edward – le dije – aun que me quede dormida ahora, en cuanto lleguemos me voy a despertar – le dije cogiéndole de la mano – pero en cambio si me dices eso que me tienes que decir ya no voy a poder descansar durante el camino y después estaré mucho más exhausta.

Entonces, ¿prefieres qué te lo diga cuando lleguemos? – me preguntó con una sonrisa torcida en el rostro

Si – le dije – lo prefiero

Pues entonces duerme mi Bella – me dijo – aun nos quedan un par de horas de viaje

Después de eso no volvimos a hablar. Si me preguntaba algunas veces que sería eso que me quería decir pero no tuve mucho tiempo para poder preocuparme pues me quedé dormida enseguida. Alrededor de unos minutos, o eso me pareció a mí Edward me despertó. Cuando abrí los ojos me encontré frente a un bonito prado con una pequeña casita de madera que se alzaba en medio de este. El prado estaba llena de flores de todos los colores que me pudiera imaginar y me sentí tranquila y en paz con todos. Se me fue el estrés que tenía acumulado de hace semanas y solo pensé en que estaba en el sitio más bonito del mundo con la persona más linda del mundo. Me sacó del coche y en cuanto estuve derecha me cogió en brazos y me acunó como a una niña pequeña. Me llevó a través de las flores hacia la puerta de la cabaña y cuando la abrió, solo se vio una sala donde había dos sofales grandes y una chimenea encendida, de ahí salía el toque de color que realmente le daba a la casa la presencia de familiaridad. En cuanto Edward entró en la casita me dejó en el suelo y fue a encender todas las velas. No sé como siendo un vampiro no le tenía miedo al fuego, esa revelación me dejo impresionada. Cuando Edward se volvió, tenía una gran sonrisa en el rostro y parecía un poco nervioso aun que yo le ganaba ya que estaba sumamente nerviosa.

¿te gusta? – me preguntó

¿de quien es esto? – le dije en un susurro temiendo levantar la voz para no romper el sueño en el que me encontraba

nuestro – me dijo – encontré el prado un par de días de llegar de Alaska. A veces me gusta pasear a solas por el bosque sabes y un día sin saber hacia donde iba lo encontré. Desde ese día estoy enamorado de él y ver un amanecer aquí es sumamente hermoso es como si vieras despertar todas las flores que te rodean

¿pero la casa estaba aquí? – le pregunté confusa

no la casa no – me dijo y noté que se ponía un poco tenso – te debo una disculpa por no haberte llamado ayer pero es que en cuanto hablamos sobre nuestros planes de hoy quise que fuera lo más especial posible así que llamé a Esme y le comenté todo esto

¿Esme sabe lo que vamos a hacer? – le dije poniéndome roja de la vergüenza

no te preocupes – me dijo – ellos no son como tu… padre son mas liberales y me ayudaron a construir esta casita

pero, ¿y los muebles y todo lo demás? – le pregunté

parece que te olvidas que mi mama es decoradora de interiores y conoce a mucha gente – dijo él cogiéndome de la mano y llevándome para que conociera el resto de la casa – mira aquí esta la cocina y por ese pasillo se va al baño a la única habitación que tiene

en cuanto dijo eso los dos nos quedamos callados sin saber bien que decir. Poco a poco se fue acercando más a mí y sentí su respiración en mi piel, me estremecí. Dios quería que me besara y que me hiciera suya pero también me daba miedo lo que pudiera pasar. Poco a poco fue acercando su boca a la mía y nos fundimos en un largo y cálido beso que poco a poco se fue tornando más pasional. Mientras nos besábamos, nos íbamos guiándonos a ciegas hasta la habitación, nos dimos varios golpes por el camino. Cuando al fin conseguimos nuestro propósito, nos separamos para mirarnos a los ojos.

¿estás segura de esto Bella? – me preguntó Edward

espero que esta sea la última vez que me lo preguntas Edward – le dije – si, estoy segura pero ¿lo estás tu?

Por supuesto que lo est… - no le dejé terminar la frase pues mis labios se pusieron sobre los de él.

~ ~ ~ bueno aquí empieza el lemmon, si alguien no quiere leerlo que se salte esta parte. Cuando acabe habrá otro aviso ~ ~ ~

Edward me agarró fuerte por la cintura, acariciando mi espalda medio desnuda y besando mis labios con sincero fervor. Yo hundía mis dedos en su pelo suave y después iba bajando las manos hasta ponerlas en los botones de la chaqueta de su elegante traje negro. Poco a poco y mientras él seguía acariciándome la espalda, yo le fui quitando los botones de la chaqueta y después los de la camisa. Cuando los tuve todo quitados, le quite la chaqueta y la camisa y las tiré al suelo dejándome ver así su esplendoroso abdomen y sus abdominales, sus pectorales. Me derretía por él y creo que él se dio cuenta por que cuando empecé a seguir con la punta de mis dedos los contornos de sus marcados músculos, él se pudo más frenético y apartó los labios de mi boca solo para pasarlos en mi cuello. Chupó cada parte de mi cuello mientras yo acariciaba su bajo vientre haciendo que se contrajera y que se le agitara la respiración mas de lo que ya la tenía. De pronto empezó a lamer y morder el lóbulo de mi oreja y me puse como loca. Lo quería todo ya y no estaba a dispuesta a esperar, parecía que él lo quisiera disfrutar y yo también pero saborearlo… no se yo. Cuando se dio cuenta de la reacción que tenía en mí, me tiró sobre la cama y se puso encima de mi. Me volvió a besar con fiereza y empezó a levantarme el vestido a la altura del muslo, acariciando cada zona de piel que quedaba expuesta. Cada vez lo quería más cerca de mí, me arqueé contra él haciéndole saber que no estaba dispuesto a esperar. Cuando mi vestido rozó su pecho se separó de mí y me sonrió. Poco a poco me dio la vuelta. Quedé de espaldas a él, me hizo ponerme de rodillas en la cama y yo obedecí. Poco a poco sentí como quitaba los corchetes de mi vestido y luego como bajaba la minúscula cremallera que llevaba, me quitó también los corchetes que lo sostenían agarrado en mi cuello y cuando ya todo estuvo soltado, lo deslizo hacia abajo. No tenía sujetador, ya que al ser el vestido con toda la espalda descubierta, se me veía y total aun era joven y no las tenía caídas que digamos. Edward iba rozando los contornos de mis pechos con sus manos y una sensación gloriosa se apoderó de mí. Me di le vuelta, me senté en la cama y me quité completamente el vestido quedandome solo en un pequeño tanga de encaje azul cielo.

dios Bella – me dijo con voz ronca – eres preciosa y tan… perfecta

sentí como me sonrojaba. Estaba ahí, tirada en la cama toda desnuca excepto por un pequeño tanga que ocultaba mi organo femenino. Esta expuesta y Edward me miraba como si fuera a devorarme.

¿vas a hacer algo ya o estas esperando a que me de un pulmonía? – le dije con una sonrisa

¿ah si Bella? ¿y que quieres que te haga? – me preguntó con voz ronca. Se había acercado a mi oído para hacerme la pregunta y sentí como bajo sus pantalones algo chocaba contra mi vientre, eso hizo que yo soltara un jadeo muy audible

todo Edward – le contesté – quiero que me hagas todo

aun no había terminado de decir esas palabras cuando la boca de Edward pasó de estar besando mi lóbulo izquierdo a estar posada sobre mi pecho derecho. Empezó a succionar mi pezón y yo comencé a gemir más fuerte que antes.

ohh…mmmm… Edward – dije mientras con la otra mano tocaba mi otra seno

me estaba excitando mucho y no podía hacer nada para remediarlo, y la verdad era que tampoco quería. Siguió así besando mis pechos y masajeándolos mientras yo subía mis caderas arriba y abajo, era un movimiento instintivo que mi cuerpo me obligaba a realizar. En uno de esos movimientos, mi cadera rozó el miembro de Edward y lo escuché gemir desgarradoramente. Entonces caí en la cuenta de que no solo él me debía dar placer a mí. Bajando mi mano lentamente, rocé por encima del pantalón su excitación, se notaba dura y grande. Saber aquello me excitó aun más si se podía. Con cuidado, empujé a Edward de mi lado para ponerlo boca arriba y así tenerlo todo para mí. El me miro raro, como si no entendiera cual era mis propósitos. Desabroché el pantalón de Edward y se lo bajé, me di cuenta de que ya tenía quitado los zapatos y le quité los calcetines. Lo miré y vi que tenía los ojos cerrados, como disfrutando del momento, y más que iba a disfrutar. Poco a poco, fui bajando sus bóxer negro hasta que se lo saqué y su miembro quedó expuesto. En cuanto lo ví no pude evitar soltar un suspiro, iba a tener eso dentro de mí.

Lentamente, lo fui rozando con mis dedos e iba sintiendo como Edward contenía la respiración cada vez que mi piel hacía contacto con la suya. Me armé de valor y cerré mi mano en torno a su pene y apreté.

dios Bella – dijo – me estás matando

empecé a mover mi mano de abajo hacia arriba y cuan más rápido iba más fuerte gemía Edward. Poco a poco, me fui echando al lado de Edward pero haciendo que sintiera todo mi cuerpo al lado del suyo. No aparté mi mano de su pene en ningún momento al igual que tampoco bajé el ritmo en el que la movía.

dime Edward, ¿qué quieres que te haga? – le pregunté susurrándole en su oído

lo que tu quieras Bella – me dijo con la voz rota de placer – hazme lo que tu quieras

¿sabes lo que quiero hacerte yo? – dije y vi como negaba con la cabeza – quiero probarte Edward, quiero probarte entero, tenerte dentro de mí de todas las formas posibles que haya. Bueno quizás de todas no, pero quiero sentirte en mi lengua

al escuchar Edward esa confesión, se puso como loco y gimió más fuerte. Y cuando vio como Bella se agachaba a su lado y sustituía sus manos por su boca casi quiso morirse en ese instante. Dios que bien se sentía estar dentro de esa boca tan cálida. Sin quererlo, sus caderas empezaron a moverse al compás de la cabeza de Bella, Edward agarró a Bella por el cabello para tenerla sujeta pero ella no lo dejó y se soltó. Cuando sintió como Bella le mordía la punta de su erecto miembro casi tuvo que reprimir un grito y sintió que se iba a correr.

Bella – dijo con la voz cargada de placer – me voy a correr

No me importa – le dijo ella – hazlo en mi boca

Y despues de esas palabras, ella comenzó a moverse más ligero contra su pene y con sus manos acariciaba sus testículos. Eso lo estaba volviendo loco y no quería correrse sin que ella aun no hubiera recibido el place correspondiente, pero cuando volvió a notar la pequeña mordida en la punta no lo aguantó más y se desahogó.

- ohh Dios Bella – dijo él mientras se relajaba aun que podía notar como su respiración era irregular. Vio como Bella se incorporaba y se limpiaba el corrido de Edward que le había escurrido de la boca con la palma de la mano. Al verla Edward sintió una súbita necesidad de darle placer y casi la tiro sobre las mantas boca arriba. Casi con violencia, le quito el tanga y comenzó a frotar su dedo por su clítoris.

- ohh Edward…si – la escuchaba decir

cada vez iba más deprisa y ella se aferraba a sus hombros, cuando sintió sus fluidos alrededor de sus dedos tuvo el impulso de probarlos y metió la lengua dentro de su canal y comenzó a lamer. Lo que no esperaba era la reacción de ella. Lo empezó a llamar a los gritos e intentaba arañarlo y mientras más lamía más chorreaba. Estaba tan mojada, tan excitada que no pudo aguantar más. Se colocó entre sus piernas y sintió la entrada de la vagina en la punta de su pene.

Bella se había quedado muera despues de lo que Edward le había echo pero aun había más. Vio como Edward se incorporaba y se colocaba en a entrada de su vagina. Se puso tensa al instante por que sabía lo que venía, sabía que sentiría un dolor horroroso y la verdad aun no estaba segura de querer sentirlo. Cerró los ojos y esperó a que Edward comenzara la entrada pero al ver que no lo hacía los abrió y se encontró con la mirada de Edward cargada de pasión, deseo, lujuria y tambien preocupación.

si no quieres – comenzó – siempre podemos echarnos atrás

me pareció haberte dicho al empezar que no quería que me volvieras a decir eso – le dije con una sonrisa – no pares Edward esto es perfecto

pero si en algún momento te hago daño debes decírmelo Bella – dijo y luego agregó – por favor

no te preocupes – le dijo Bella sonriéndole

ahh y otra cosa más – dijo y Bella se desconcertó por la mirada que le echó, entre pícara y seductora y esa sonrisa de pendejo que tenía – relájate

y sin más advertencia entró en ella. Bella sintió un dolo atroz y ni siquiera pudo contener el llanto, se aferró a Edward como si él fuera su salvador en vez de la persona que le estaba dando aquel dolor. Edward se había quedado muy quito dentro de ella, sabía que le había echo daño pero era necesario lo que no quería era ver llorar a Bella pero estaba oliendo las lagrimas de ella.

- Bella – dijo Edward con la voz cargada de preocupación y culpa – lo siento de veras que lo siento

bella no podía hablar, aun no. Lo peor había pasado, ya estaba dentro y a decir verdad el dolor iba remitiendo, cuando estuvo segura de que ya no le dolía nada , levantó la cabeza y se encontró con los dorados ojos de Edward mirandola muerto de preocupación y culpa.

Edward no pares – le dijo Bella – por favor no te detengas

Al saber Edward que el dolor había pasado, empezó a moverse en su interior. Primero lentamente para que ella se adaptara a él y luego más rápido y cada vez más rápido y sentía como ella lo abrazaba y gritaba su nombre y el se estaba volviendo loco de tanto placer que sentía.

A su vez Bella, no sabía lo que estaba sientiendo, era una cosa asombrosa, un placer asombroso el que le daba ese hombre que ahora mismo estaba encima de ella haciendole el amor del modo en que se lo hacía. Le pedía a gritos que fuera más rápido y él lo complacía. Gritaba su nombre y eso parecía que excitaba más a Edward. Cuando sintió que iba a terminar se lo intento decir a Edward pero no encontraba las palabras. Estaba a punto.

Edward tambien estaba a punto.

Bella – le dijo Edward con voz entrecortada – me voy a correr Bella

Yo tambien – dijo Bella – pero no pares nunca Edward

Y Edward no paró. Se corriendo los dos a la vez, soltando un grito de placer y dejándose caer sobre la cama. Estaban los dos exhaustos y parecía que sus respiraciones no se controlaban. Cuando al fin pudieron hablar, Edward preguntó:

- ¿estás bien? – le dijo a Bella

- nunca he estado mejor Edward – le contestó – pero estoy exhausta y me gustaría dormir

- pues duerme mi princesa – y se quedó dormida

aquí termina el lemmon y pueden comenzar a leer de nuevo

edward no podía creer la suerte que tenía en tener a aquella hermosa chica entre sus brazos y al fin tomó la decisión. Mañana se lo diría, mañana le haría saber lo que él era y con que clase de… persona se había acostado la noche anterior. Pasaron horas enteras en las que Bella repetía en sueños que quería a Edward y cada vez que eso pasaba lo colmaba de un placer extremo. Unos minutos antes del alba, Bella se comenzó a remover y Edward pensó que quizás se despertaría. Pero se equivocaba, Bella se dio la vuelta murmuró algo en sueños y después pronunció lo que a Edward le pareció imposible

Edward, Edward Cullen – repitió con voz acompasada por el sueño – te amo

Edward al escuchar esas palabras se sintió sumamente emocionado. Se levantó de la cama, recogió los bóxer negro que estaban tirados en el suelo se los puso y salió a ver el alba.

Mientras Bella dentro en la habitación se había despertado y al no ver a Edward se levantó de la cama, se enrolló en una sábana y salió a buscarlo. Encontró la puerta principal abierta, se acercó y vio a Edward a unos pocos metros de espaldas a ella mirando el alba. Y entonces supe algo.

Lo tenía a menos de medio metro de mi cuerpo. Él estaba de espaldas a mí y yo solo tenía que acercarme un poco, coger su cabeza entre mis manos y arrancársela… pero no podía, estaba pegada al suelo. No entendía el porqué de mi reacción, él es un vampiro, un demonio, un monstruo y yo había sido entrenada para terminar con ellos y él debía morir. Había matado a cientos de ellos en el pasado, nunca había dudado sabía cual era mi trabajo y como tenía que hacerlo. Era una experta, pero no podía, a él no.

Me había enamorado de un vampiro… lo último que quería que me ocurriera y había ocurrido. No podía matarle ni aun que quisiera por que si lo mataba después me tendría que matar yo.

- ¿ ocurre algo Bella ? - me pregunta él dándose la vuelta y viendo mi cara de sorpresa

- no Edward, solo que estoy cansada - le respondo y el me abraza y me da un casto beso en la frente que hace que me estremezca

- pues entonces vámonos a casa amor - yo le dejo que me abrace y me lleve hacia dentro porque que otra cosa puedo hacer si no puedo separarme del hombre al que amo.

Isabella Marie Swan, la gran Erika.. A sucumbido al amor.

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holaaaa jeje son las 2:01 de la mañana me e peleado con mi novio y no tengo animos de nada

intentaba distraerme y mirad me a salido otro cap aun que he tenido bastante problemas para subirlo por no se que tontería de quince historias....tsS

bueno en esta historia hay lemmon espero que os guste la historia y k me digais si lo e exo bien o si no lo deberia repetir mas

tened en cuanto que tiene 26 pag de word de esas jeje k estoy en un estado emocional de mierda y que creo que tengo una tendinitis de esas en la mano izquierda por que me duele como su put... y no la puedo casi mover no se ni como estoy escribiendo.

bueno lo que iba diciendo que espero que os guste y que me dejeis reviews tanto para si os gustan como para si no

ahh tambien acepto criticas constructivas eh así que si teneis alguna sugerencia de como mejorar el fic podeis decirmela

bueno eso es todo muxos besos y cuidense