Capítulo 10º: Pesadilla

"Me siento bastante mal… me duele la cabeza"… el joven príncipe lentamente abría sus ojos… recordaba a la perfección lo ocurrido esa noche… por lo que suponía era ese el motivo de su malestar… Estaba empezando a convencerse de que no era un buen día… y que lo mejor que podía hacer era… dormir… más él nunca había sido un irresponsable… y menos que menos un cobarde, debía levantarse… "Hades… ¿Cómo pude llamarlo… justo a él?"… sentía tanta vergüenza… y de nuevo retumbaba en su mente… "¡De todos soy celoso… menos de mi primo Hades!"…

¡Idiota!... ¿Cómo diablos me deje llevar? – terminó de abrir sus ojos y lentamente se incorporó en el lecho… - No me siento bien… - susurró sólo para él…

Luego de unos minutos tocan a la puerta… a duras penas el más joven se levanta… había cerrado con seguro… y más le valía quitarlo… justo cuando lo destrancó Shaka intentaba abrir la puerta… se encontró con su príncipe frente a frente… el rubio tenía una expresión seria… Shun lo miró atento, intentado olvidar su malestar… pocas veces había visto a Shaka así…

¡Debemos hablar… su alteza! – dijo el rubio ingresando al cuarto, cerrando la puerta tras de sí…

¿Qué ocurre?

Muy temprano en la mañana, un mensajero de su padre hizo llegar una nota – Shun mira a Shaka sorprendido – iba dirigida a mí… el Rey Ares me la entrego… y una vez que la leí la destruí…

¡No entiendo!... ¿Por qué mi padre te envió una nota a ti y no a mí? – Shun se sentía aún algo débil, más no quería que Shaka se diera cuenta, por lo que intentaba mantenerse sereno…

¡Su padre ya sabe lo del compromiso su alteza… aunque supongo que desconoce aún que Ares sigue con vida… él no esta de acuerdo… y me ordenó informarle… que de no volver a Tierra… ¡Lo desterrará! – Shaka terminó de hablar… calló esperando la respuesta del más joven… el cual sentía que su cabeza definitivamente iba a explotar…

¡Desterrarme… él no puede… y… yo soy su hijo! – Shun sentía un nudo en la garganta… volteo a ver al mayor… lo notó sumamente serio…

¡Su alteza… debemos volver a Tierra! – dijo al fin el rubio…

¿Volver?...

¡Exacto… su padre no le hará daño… seguro le perdonará por haber huido… además entenderá que fue secuestrado!

¡Te recuerdo que en esta ocasión quienes encabezaron la huida fueron ustedes… tal vez a mi no me hagan nada… pero ustedes serán castigado! – Shun hablo casi con desesperación… no estaba creyendo las palabras que le dijera su Shaka en ese momento…

¡Él prometió no lastimar a nadie… mandará a alguien de confianza en un lugar que ya me indicó para buscarnos!

¡No te estas escuchando Shaka… no puedo irme… di mi palabra de unirme con Osiris…!

¡Osiris no es más que la copia del príncipe Hades!... ¡Por más semejanzas que tengan… usted sabe igual que yo… que su antiguo prometido murió hace cuatro años… ¡Vio las pruebas!! – Shaka parecía exaltado tomó al menor por los hombros para hacerle entrar en razón… él definitivamente no iba a permitir que Shun perdiera la corona que por derecho le correspondía… ellos podrían huir de eso estaba seguro… - ¡Su hermano no le perdonaría si deja a su pueblo…!... ¿Y por qué?... ¡Averno no es su hogar!

¡Cállate!... ¡Sabes perfectamente que mi pueblo, como tú lo llamas… jamás ha sentido afecto por mí… Averno es mi hogar! – Shun comenzaba a llorar… esa actitud molestó más al mayor…

¿Qué clase de príncipe es?... ¡Yo no lo eduque así! – esas palabras sorprendieron al menor quien miró a su maestro con una mescla de sorpresa y tristeza…

¿Y qué es lo que me aconsejas? – susurró tan bajito… que si no fuera por que el rubio estaba junto jamás lo habría escuchado…

¡Nos iremos esta noche… organizaré todo… su cumpleaños lo pasará con su padre alteza… y con el prometido… que él escogió para usted! – Shaka terminó de hablar y salió… no se volteó a ver al pequeño, porque sabía que de verlo mal… se arrodillaría a sus pies y le pediría perdón… "Lo siento Shun… tú perteneces a Tierra… no voy a permitir que un fantasma te ate a Averno"…

¡Shaka… no… no hagas eso… "¡Yo te amo, sabes!"… - Shun no logró contener sus lágrimas… cayo al piso y comenzó a llorar con amargura…

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¡Parece que tu prometido no se siente muy bien! – Pandora ingresaba a la biblioteca, donde la esperaban tanto su padre como Hades - ¡Supongo que son los nervios por lo de la boda… padre creo que es precipitado hacerlo mañana… es su cumpleaños… deberíamos hacer una celebración por su cumpleaños… y al día siguiente celebrar la boda!

Jajajaja ¡mi pequeña! – Ares se dirigía a su hija - ¡Me temo que estos, casi seis años, fueron una espera más que suficiente para tu hermano!

¡¿Tú qué opinas… Hades?! – la joven dama miraba curiosa al mayor…

¡Me preocupa la nota que recibió Shaka… Saga me comentó que la leyó, y luego la quemó! – decía el mayor pensativo…

¡Hablo de la boda! – insistió haciendo un puchero la mujer…

¡Prefiero que se convierta en mi esposo lo antes posible… si Sein fue capas de planear todo lo que planeó en nuestra contra… no me imagino lo que se le podría ocurrir para alejar a mi niño de mí! – Hades se levantaba de su lugar, y sin más se retiró… Pandora lo siguió con la mirada sorprendida… luego observó a su padre, quien parecía casi tan serio como su hermano…

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¡Me dijeron que no se sentía bien! – Osiris ingresó al cuarto de Shun, quien en ese momento se hallaba comiendo algo en la cama - ¿Por qué estuviste llorando? – el mayor pudo notar esos casi imperceptibles rastros sobre esas pálidas mejillas, lo que le ocasionó un gran disgusto…

Shun lo miró fríamente… aunque, más bien era perdidamente… eso notó el mayor… la mirada del más joven parecía vacía…

¡Estoy bien… sólo cansado! – Shun volvió su atención al plato de sopa que intentaba ingerir…

¡Con respecto a lo que pasó anoche…! – comenzó a decir el peli oscuro mirando tiernamente a Shun…

¡No volverá a pasar…!... ¡Usted hizo una promesa… y espero que la cumpla! – el joven príncipe, volvió a mirar a los ojos a Osiris… su corazón latió con violencia, y sintió el terrible deseo de arrojarse a sus brazos para rogarle que no le deje ir... aunque en lo más profundo de sus anhelos, lo que realmente quería es que ese fantasma sea real…

¡Bueno… lo dejaré descansar! – Osiris no se mostró nada feliz por las palabras del niño… y más, por la soberbia con la que las decía…

¡Hades! – Shun llamó al hombre que estaba por retirarse… lo miró casi suplicante…

¡Si le hace feliz… puede llamarme así! – Osiris dijo eso sin voltearse a mirar… "¿A qué estás jugando, Shun?"…

¡Descuide, Osiris… no volverá a pasar! – sólo fue un segundo de incómodo silencio… que Shun rompió con esa afirmación… cuando el mayor hubo salido… dejó el plato sobre una mesita que se hallaba próxima… se levantó del lecho, se miró al espejo… con una de sus manos acarició el medallón en su cuello… "Adiós Hades"…

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Ya había anochecido… el Rey Ares preocupado por la salud del pequeño, envió a Afrodita a ver si se encontraba bien, considerando que el peli turquesa y el príncipe eran amigos desde siempre… Afrodita había aceptado gustoso ir… se metió al cuarto encontrando al menor sujetándose los cabellos en una cola baja…

¡Ummm!... ¡Parece que ya te sientes mejor, Shun! – Afrodita se acercaba al menor y le acomodaba el cabello… cuando le volteó para verlo a los ojos los vio hinchados… de todos los guerreros él era el que mejor reconocía cuando el príncipe lloraba… además le preocupó verlo tan pálido…cuando intentó tocarle la frente el menor se alejó…

¡Afro… tengo una orden que darte! – dijo sin ánimo el más joven…

¿Qué ocurre, Shun? – Afrodita empezaba a preocuparse… su niño nunca le hablaba así…

¡Quiero que le entregues esto a tu primo! – Shun extiende su mano, y le entrega a Afro el medallón…

¡¿Pero… por qué te lo quitas…?! – Afrodita no pudo terminar la pregunta, con un certero golpe en su espalda, Mime lo había noqueado… cuidadosamente, el peli naranja lo sostiene para que no caiga al suelo… y con la ayuda de Shaka, quien también había llegado sin ser notado colocan a Afrodita en la cama de Shun…

¡Es hora! – dijo el rubio firmemente…

Shun asintió, pero antes de irse, coloca el medallón nuevamente en las manos de Afrodita junto con una nota… "¡Perdóname amigo… pero este es tu hogar!"… Mime no quiso preguntar que era esa nota, pues ya se lo suponía… él menor se cubrió con una capa abrigada… miró a Shaka fríamente…

¿Dónde están los demás?

Milo y Camus, nos esperan a orillas del río… debían conseguir caballos… Sorrento y Mu, están afuera vigilando… - fueron las escuetas palabras del mayor…

Shun sabía a la perfección, que si se proponían escapar, podrían hacerlo… odió no estar equivocado… simplemente nadie los descubría… en algunos momentos se vio tentado en hacer algún ruido que alertara a los guardias… pero sabía que no lo haría… se acercaron rápidamente a la entrada por la que ellos habían ingresado… Shun sentía que su cabeza empezaba a palpitar… estaba oscuro… apenas se alejaron un poco más de la ciudad encendieron una antorcha… Llegaron justo frente a la parte posterior de la cascada… era una visión realmente hermosa… el peli verde se detuvo un momento a verla…

¡Shaka!... – Shun hablo firme, aunque su cuerpo empezaba a temblar… sus compañeros lo miraron - ¡Realmente… no quiero ir!

¡¡¡Alteza!!! – decían sorprendidos Sorrento, Mime y Mu…

¡ME ALEGRA ESCUCHAR ESO! – la voz sobresaltó a los jóvenes, Osiris se encontraba justo detrás de ellos… Shun lo miró asustado… sus caballeros desenvainaron sus espadas… igual lo hizo el menor, al ver como aparecían de entre las tinieblas los guerreros de Osiris totalmente listos para pelear…

Shun miró al mayor… quien con un gesto detuvo el ataque de sus guerreros… este miró al joven peli verde… el lugar era a penas alumbrado por la antorcha que portada Mu… Hubo un incómodo silencio… que rompió Mime…

¿Qué haremos su alteza?

Shun no apartaba la vista de Osiris, y pudo ver que sus labios se movieron… dando a entender un… "Quédate a mi lado"…

¡Saben… que hacer! – dijo el príncipe con unas solitarias lágrimas saliéndole de sus ojos - ¡Rendirnos! – dijo al fin, más…

¡No le enseñé a rendirse! – Shaka tomó al pequeño en brazos y saltó con él a la cascada, bajo la atónita mirada de los hombres pertenecientes a Averno, justo en el momento en que Mu avienta la antorcha también al agua ocasionando que el lugar quede totalmente a oscuras… momento que Mime pudo aprovechar para salir… mientras que tanto Sorrento como Mu, fueron capturados…

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Camus había ayudado a Shaka y a Shun a salir del agua… estaban muy fríos los dos, rápidamente fueron alcanzados por Mime… Milo pregunto por sus otros compañeros, pero el peli naranja negó… por lo que con voz autoritaria Shaka les instó a continuar… envolvieron a Shun en una cobija y emprendieron camino… Los peli azules habían conseguido cuatro caballos… Milo llevó a Shun en el suyo… mientras Shaka indicaba el camino… agradecían que mientras más entraba la noche el cielo despejado hacía que el brillo de la luna y las estrellas, les permitieran distinguir el camino…

Llegaron a un campamento improvisado… en él había una pequeña comitiva, al parecer esperándolos… cuando llegaron ahí… los recibieron, Shaka fue el primero en bajar, para informar que tanto él como Shun estaban empapados, y que debían cambiar, en especial a su alteza, para que no enfermase…

¡Su alteza… me pone feliz verlo con nosotros! – hablo un corpulento hombre de piel morena y cabellera plateada… sus ojos mostraron mucha frialdad al dirigir su mirada a Camus y Milo… - ¡Es mejor que le vistan con las ropas principescas de Tierra… su padre y su prometido estarán felices su alteza!

¡¿Mi prometido?! – dijo el peli verde sacando fuerzas de su gran orgullo para enfrentar la mirada del mayor… parándose sin la ayuda de sus guerreros…

¡Su alteza… lo que ocurrió en la cueva fue lamentable… mi señor se haya profundamente arrepentido… yo no me encontraba ahí para orientarle… le aseguro que no permitiré que le falten al respeto! – Krishna hablo seguro de sus palabras, luego mirando a Shaka y a Mime, les sugirió que ayudaran a Shun a cambiarse…

¡Puedo solo! – Shun sonaba tan firme… que nadie se atrevió a cuestionarle… antes de marcharse hasta la tienda que le indicaba el mayor… le dirigió a Shaka una mirada de profunda desilusión…

Tras Shun fueron Camus, Milo y Mime… Shaka se quedó de piedra al ver aquella expresión…

¡Tranquilo… terminará agradeciéndotelo!... ¡Ve a cambiarte tú también!... ¡Mejor que se cambien todos! – dijo Krishna acercándose al rubio para depositar un tierno beso en sus labios…

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Una vez que se hubieron cambiado… Shaka les mencionó que debían apurarse, ya que seguramente el príncipe de Averno no les dejaría huir tan fácilmente… fue entonces que Mime explotó…

¡No tenías ningún derecho! – tanto Camus como Milo, lo miraron confusos… - ¡El quería quedarse… se rindió…! – el tono de voz del oji naranja era moderado… no quería ser escuchado por Shun que se hallaba a una pequeña distancia de ellos…

¡Es por el bien de Shun, iban a desterrarlo!… ¿Acaso prefieres que pierda su corona? – Shaka también moderaba la voz…

¡De todas maneras va a perder su corona ante Diogo… una vez casados él será quien gobierne… ¿Qué más daba entonces?! – Mime estaba muy disgustado… Sorrento y Mu se habían quedado prisioneros… y lo que más le molestaba era que a Shaka parecía no importarle nada… - ¡Solo lo hiciste por egoísmo… para estar con tu amado monje!

¡No sabes lo que dices… pero esta bien… se los diré… el Rey me informó que fue justo el Rey Ares y su hijo Hades los que tramaron el asesinato de Ikki…! – Shaka había dicho eso, seria y fríamente, pero sin subir la voz… los demás jóvenes se mostraron sorprendidos… hasta que dos de los guerreros de Diogo, Aldebarán y Aioria, ingresaron a la tienda y tomado de los brazos a Camus y Milo, los sacaron afuera por la fuerza… Shun alertado por el bullicio los siguió al igual que lo hacían Shaka y Mime…

¿Qué significa esto? – Shun salió fuera de la tienda… sus ojos brillaban, sus mejillas hacían ver una palidez no muy normal en él… vestía prendas de color blanco… mismo color que su abrigo… y de sus largas botas…

¡Su alteza… Camus y Milo, serán castigados ahora mismo por mí… por su traición hacia su príncipe! – Krishna hablo tranquilamente luego de hacer una reverencia ante el menor…

¿Cómo que castigarlos por traición? – Shun se había puesto aún más pálido…

¡Dijiste que no castigarían a nadie! – era Shaka ahora el que hablaba angustiado, viendo cómo Milo era atado por un árbol, mientras que Camus lo miraba todo con mucha angustia…

¡No es el mismo trato, Shaka… los guerreros de Tierra no serían lastimados… pero estos dos, le deben fidelidad a Atlantis… y faltaron a su deber… sólo serán azotados… no los mataré, aunque ese es el verdadero castigo que les corresponde… mis amigos me pidieron tener piedad! – Krishna se dirigió a Mime al decir - ¡Mejor acompaña a su alteza adentro de la tienda… no es correcto que vea estas cosas!

"¿Piedad?"… ¡No te atrevas a hacerlo! – Shun hablaba firmemente… - ¡No me iré de aquí!

¡Entonces perdone su alteza… tendrá que ser en su presencia! – dicho esto el peli plateado con un gesto con la mano, le indicó a Aldebarán empezar a castigar al peli azul…

Milo intentaba no emitir ningún quejido… Shun se había quedado de piedra, mirando con los ojos vidriosos… Camus no emitía ningún sonido… Mime parecía a punto de desmayarse… Shaka tampoco lo podía creer…

¡Sabes que hacer! – Shun susurró apenas, más su voz fue oída por Mime, quien lo miró… y poniéndose serió observó a Camus… sus miradas se dijeron todo sin siquiera un gesto…

Shun se arrodilló en la nieve… y sin que nadie pudiera hacer nada al respecto… tomando una fina daga que tenía escondida en su bota, la incrustó en la pierna de Aldebarán, justo al momento en que Mime atacaba a Aioria, quien soltó a Camus… el peli azul a su vez le quitó a su opresor su espada, y liberó a su hermano de sus ataduras… Shaka también se había puesto en guardia y sacó del combate a varios soldados… Con ayuda de Milo, vencieron a Aioria… Aldebarán se había quitado la daga de la pierna… Shun miraba sus manos cubiertas de sangre… Mime lo tomó del brazo… Camus ya había obtenido un caballo y subió al príncipe con él… Milo y Mime fueron en otro… sin mirar atrás, tras oír las palabras de Shaka…

¡LLEVENSELO DE AQUÍ… YO LOS DETENDRÉ… PAGARÉ CON MI VIDA HABER DESOBEDECIDO A MI PRÍNCIPE!...

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Su huida desesperada los llevó por senderos desconocidos… la verdad, no tenían ni idea de para donde iban… sólo querían que eso fuera lo suficientemente lejos de los hombres de Diogo… Mime no paraba de lagrimear… "¡Shaka!"… Milo no decía nada… mientras que Camus… a más de su preocupación por el rubio… le preocupó más el estado del príncipe… temblaba, y lo que era peor… es que estaba seguro de que tenía fiebre…

¡Debemos buscar un refugio de la noche! – dijo Camus… los otros asintieron… cuando ya habían recorrido una distancia… que debido a la hora, al frío y al cansancio, les pareció bastante… pudieron vislumbrar lo que parecían una rocas… al acercarse más pudieron constatar que eran unas ruinas… las ruinas de un castillo…

Desmontaron, y guiaron a sus caballos dentro del lugar para ocultarse… el lugar parecía no haber sido visitado en años… Camus encontró una cobijas… las sacudió… encontraron un lugar que tenía una parte techada, y ahí se ubicaron… a pesar del miedo, por llamar la atención… el frió era tanto que no tuvieron más remedio, que encender una pequeña fogata… se cubrieron con las cobijas… Mime derritió algo de nieve… limpió con el líquido resultante las manos de Shun… y con el resto de una tela, la mojaron y se la colocaron en la frente al menor… este estaba mal… deliraba bajito llamando a su hermano… a Shaka… a su padre… y también nombraba a Hades…

¿Qué haremos? – susurró Milo… preocupado…

¡Rayos!... ¡Ojala estuviera Mu! – Mime no pudo acallar sus pensamientos… de pronto los tres jóvenes sonrieron con ironía… al entender que habían pensado lo mismo…

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Todo indicaba que habían estado ahí… que hubo un enfrentamiento… había rastros de sangre… dos diferentes direcciones tomadas… Osiris se acercó lentamente a una daga que se hallaba tirada sobre la nieve… él la reconoció inmediatamente como la que le había regalado Hades al príncipe Shun en su séptimo cumpleaños…

¡No dividiremos! – hablo en peli negro… miró a los gemelos ellos asintieron - ¡En aquella dirección parece que sólo fueron unos pocos… vayan hacia ahí!

¡SI! – ambos peli azules se dirigieron a esa dirección presurosamente…

¡Nosotros iremos por allá…! – termino de decir el príncipe montando nuevamente en su caballo, guardando la daga en su bota…

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¡Te creí mas inteligente Shaka!... ¡Tienes suerte de que sienta algo por ti! – el rubio se encontraba amarrado contra un árbol… tenía una herida en la pierna que sangraba bastante… a pesar de sentir dolor, no se quejó…

Una vez que fuera desarmado por Krishna… este le hirió en la pierna… ordenó a los demás ir tras el príncipe… amarró las manos del joven y lo montó a su caballo… sabía que ese lugar ya no era seguro… habían recorrido un largo trecho… a orillas del caudaloso río… esperarían a sus compañeros… el peli plateado amarró entonces a Shaka a un árbol… de espaldas al tronco… tenían una pequeña comitiva que los había acompañado… tres soldados específicamente…

¡No piensas decirme nada!...

¡Me mentiste… me usaste para que te trajera a Shun! – dijo casi sin ánimo el rubio…

¡Lo que te dije en la carta es la verdad… lo hice por orden de tú Rey! – Krishna acarició el rostro del menor…

¡Si voy a serte honesto… consideró que el atentado a Ikki, es más propio de Arles y Diogo, que del Rey Ares y su hijo! – a sus palabras siguió una bofetada por parte del mayor, que le partió el labio…

¡No creíste eso en un principio!... ¡Tú príncipe le pertenece al mío… así como tú me perteneces a mí! – y ordenando a los soldados que se retiren comenzó a besar los labios del peli rubio… quien no podía hacer nada para evitarlo… - ¡Vas a aprender a respetarme!...

¡Pero que actitud tan propia de un sabio! – Saga salía de las penumbras empuñando su espada… justo en el momento en que el peli plateado comenzaba a despojar al rubio de sus prendas… - ¡Parece que interrumpo algo bueno! – Krishna se sobresaltó…

¡SOLDADOS!

¡Me temo que no van a poder venir! – Kanon también salía embozando una maliciosa sonrisa…

¡Yo puedo con ustedes… lacayos! – el peli plateado atacó sin contemplación a Saga, que lo enfrentó con bravura… la batalla no duró mucho… pues el peli azul… rápidamente pudo desarmar a su oponente… Kanon simplemente observaba divertido… su hermano no estaba nada contento…

¡No eres más que un monje… deberías pensarlo mejor, antes de retar a un guerrero! – dicho esto Saga le propinó a Krishna un golpe tan fuerte en el rostro que le hizo escupir sangre… Kanon sostuvo al hombre mientras su hermano se aproximaba a Shaka, que en toda la batalla no había levantado su rostro… cuando sintió la proximidad del gemelo mayor…

¡Mátame!... no merezco vivir… no soportaré volver a ver la desilusión en su rostro! – susurró Shaka al mayor… este le levanto el rostro tomándolo por el mentón… limpió la sangre… y firmemente dijo…

¡Un muerto no puede pedir perdón!... ¡creo que será peor saberte responsable de su pena…! – Saga cortó los amarres de Shaka y lo cargó en brazos… Kanon ya se había encargado de Krishna… lo había desnudado y atado a un árbol…

¡Jajajajaja!... ¡Quien es el lacayo ahora! – murmuró al retirarse…

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¡Esta ardiendo en fiebre! – murmuraba Camus… en el rostro de todos se reflejaba preocupación… - ¡Debemos buscar ayuda!...

¡Shun!...

Milo fue alertado por unos ruidos… inmediatamente apagó la fogata y tapó la humareda con una de las cobijas… Camus y él se miraron, y luego dirigiéndose a Mime…

¡No importa lo que oigas… tú te quedas aquí… no lo dejes solo! – Mime asintió y fuertemente abrazo a Shun a su cuerpo… mientras que sigilosamente Camus y Milo iban hacia afuera… pudieron vislumbrar a Aioria y Aldebarán, quienes ordenaban investigar… cuando los soldados se alejaban de ellos, Milo decidió atacar a los mayores… Camus evitó la represaría de los soldados a los que él se enfrentó…

Mime escuchaba los sonidos de espadas… y gritos… Shun temblaba entre sus brazos y llamaba a Hades…

¡Mi príncipe!… - Mime cobijo a Shun como si de un bebé se tratara… y lo ocultó en un hueco no muy profundo, pero que lograba cubrir por completo al menor… besó delicadamente sus labios… tomó su espada, y se dirigió al lugar de la batalla… su espada llegó a tiempo para evitar que Aldebarán hiriera a Milo… ya los tres justo en el centro… dispuestos para luchar… aunque en desventaja numérica, estaban dispuestos a dar batalla… la luna, pronto dejó de emitir su brillo… unas nubes le salieron al paso… pero sólo un momento… cuando sus rayos volvieron a iluminar, comenzó la batalla… era por lo menos en una proporción de tres contra uno…

Mime perdió su espada contra uno de los guerreros… que amenazándolo con su espada lo arrinconó contra una pared… Camus no era rival para Aioria… este simplemente lo desarmó y lo sujetó con fuerza entre sus brazos… Milo, era el mejor con la espada… vio a su hermano y a Mime…

¡Maldición!... ¡Ojalá tuviera otra espada!…

¡Ríndete!... – Aldebarán le observaba victorioso… más el guerrero no iba a dejarse vencer así nada más…

¡Prefiero la MUERTE! – atacó con desesperación al mayor… pero se detuvo al ver que alguien se le interponía, y se enfrentaba con él…

¡Pediste otra espada! – Aiacos miró de soslayo al joven al momento de tomar su lugar en esa batalla…

Aioria tuvo que soltar a Camus, para esquivar el ataque de otro guerrero de una larga cabellera gris… mientras que Mime fue socorrido por Radamanthys y Poseidón… de ahí en adelante la batalla parecía mucho más pareja…

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Su mente estaba perdida entre recuerdos… extraños sucesos que bien sabía que habían sucedido hacía mucho tiempo… tres sujetos que de la nada atacaban a su hermano… uno que lo sujetaba e intentaba taparle el rostro… más él lo vio… vio como dos lograron sujetar a Ikki, y el tercero se acercaba a su hermano, acariciaba su rostro… no pudo entender lo que decían… más si entendió que aquellas palabras provocaron dolor en su hermano… y entonces…

¡Ikki…!... ¡hermano… no! – aquel hombre atravesó el cuerpo del príncipe mayor, con una espada… señaló hacia él… pero luego se retiró… huyó como un cobarde… unos caballos llegaron… - ¡Hades…! – ultimaron a aquellos sujetos… pero llegaron tarde… Ikki le había regalado solo una sonrisa triste antes de morir… - ¡hermano…!

Escuchaba sonidos de espadas enfrentarse… abrió sus ojos con pesadez… su hermano estaba a su lado… también vio la sombra de su padre… unas lágrimas brotaron de sus ojos, cuando se formuló en su mente… "¿Por qué?"... comenzó a sentir aún más frío… otra sombra se le acercaba… parecía Ares… no tenía fuerzas ni para sonreírle… más cuando estuvo a punto de tocarlo… se desvaneció… de hecho… todas las sombras se desvanecieron…

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Habían vencido a los invasores… Mime, Milo y Camus, miraron algo asustados a sus rescatadores… en especial a Osiris, quien tenía una expresión de furia…

¡Díganle al Rey Sein y a Diogo… que el príncipe Shun, le pertenece a Hades! – Osiris habló firme y frío… sus palabras inquietaron a los guerreros del peli verde… - ¡Llévenlos a las fronteras… y cerciórense de que se larguen! – ordenó el príncipe a Radamanthys y a Poseidón… quienes escoltados por sus soldados se dispusieron a cumplir esa orden… mientras los veía alejarse, Osiris se dirigió a los otros extranjeros… su mirada, que los hizo retroceder de miedo... les dio a entender su pregunta…

¡Por… allá mi señor! – fue Mime el que contesto…

¡Están bien! – Minos preguntaba a los jóvenes quienes asintieron… aunque su apariencia parecía hacer notar todo lo contrario…

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El silencio le aterró… rogaba a su cuerpo que le respondiera, y se pusiera de pie… pero ni su cuerpo ni su mente, le hacían caso… intentó abrir nuevamente sus ojos… otra sombra se le aproximaba… era grande… una tenue luz le ilumino el rostro… lo vio con su mirada altanera… su cabello perfectamente recortado… apariencia altiva…

¡Hades!... – Shun susurró… vio que se le acercaba… y de pronto aquella apariencia se desvaneció… pero alguien seguía allí… más su mirada era furibunda, su expresión fría… sus cabellos eran largos… extendió sus manos a su rostro, y lo acarició con ternura…

¡Aquí estoy! – Shun ya no supo nada de sí…. Le pareció… que flotaba momentos después… una potente voz llamaba a alguien… el tono de voz era preocupado…

"¡Hermano… me siento muy mal… Hades… ven por mí!"… "Sabía que no debía… levantarme de la cama"… el menor cayó bajo un profundo sueño negro… más ya en un lecho… pudo percatarse, aunque en su inconsciente… que unas fuertes manos, nunca soltaron la suya…

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"¿Fue una pesadilla?"… "¡Que halla sido una pesadilla!"… "¡Shaka… todos… que estén a salvo!"… abría sus ojos con pesadez… aún sentía un cansancio que le impedía manejar su cuerpo a su antojo… pues a pesar de que sentía su espíritu totalmente restablecido… su cuerpo resentía aún las consecuencia de su enfermedad… con mucho esfuerzo logró sentarse… miró a la habitación… "¡No es mi cuarto… no estoy en Tierra… tampoco es mi cuarto en Giudecca!"… miró a un costado de la gran cama… recostado sobre un diván, yacía dormido Ares… y sobre el lecho, apenas sentado sobre él, y también durmiendo recostado sobre unas almohadas que le apoyaban la espalda…

¡Osiris! – susurró el menor, e inmediatamente el aludido despierta… al verlo sentado sobre la cama y observándolo… se le aproxima, acariciando su rostro, luego de comprobar su temperatura…

¡Estas bien!...

¡Tuve una… pesadilla…! – dijo el menor al momento de buscar calor entre los brazos del mayor…

¡Les perdonaré la vida… si prometes no volver a intentar huir! – Osiris hablo luego de acunarlo entre sus brazos…

¡No puedo… de haber estado en condiciones… ya estaría ante mi padre! – susurró intentando contener las lágrimas…

El mayor levantó el rostro… delineó los labios… lo miró severamente… luego suspiró…

¡Entonces… no esperes que cumpla yo mi promesa esta noche… Feliz Cumpleaños, pequeño!

¡De todas maneras… no la ibas a cumplir… nos es así!… "Hades" – Shun no levantó la mirada… sí… estaba casi seguro de sus sospechas… más calló… el Rey también despertó, se le acercó dándole un cálido abrazo… que el menor aceptó… - ¡Lo siento… en verdad!

¡Tranquilo… vas a estar bien… después de esta noche… pertenecerás a mi familia… y podré protegerte como un padre a su hijo! – Shun… sentía paz en ese abrazo… lo que sucedería esa noche… bueno, eso estaba por verse… por ahora, necesitaba recuperar fuerza… recuperar fuerzas y pensar…