Este capítulo está dedicado para samanthablack30, para que no muera.
Hola niñas y niños si los hay por aquí escondidos, esta a sido una semana difícil, han pasado cosas que quisiera nunca hubieran sucedido, pero en fin, hay que aprender a vivir con las experiencias, sean buenas o malas, en fin, hay que dejar de divagar. Ya se la saben:
Disclamer: Todo lo que reconozcas es propiedad de J.K. Rowling, la Warner Bros, etc. La canción de la que tomé la estrofa del principio pertenece al grupo español Warcry, de su álbum Revolución y se llama La Vida en un Beso. A mi solo me pertenece la idea retorcida y escribo sin ánimos de lucro.
¡Que lo disfruten!
VACACIONES EN EL CUARTEL
PARTE IV
Noche Buena
…y si con un beso sello mi fin
me da igual
pues sé
que ese beso es para mi
la razón de mi vida...
(La Vida en un Beso, Warcry)
Aquella mañana prestó especial cuidado a su aliño, tomó otro de los pantalones negros que Albus le había proporcionado y una camisa blanca, ¿qué era lo que iba a hacer? Nada, se dijo a si mismo, nada sobre nada, simplemente permitiría al tiempo pasar, hasta que pudiera irse.
Cuando llegó a la cocina se respiraba un ambiente festivo era el día de Noche Buena, aquella noche habría fiesta, toda la Orden estaba invitada, ¿Dónde estaría su yo presente?, ¿Dónde acostumbraría a pasar las navidades? Nunca se había topado con él, creía que ambos lo preferirían así.
Bajó a la cocina a desayunar, muchos de los miembros de la Orden se encontraban ahí desayunando. Sintió como el aire se volvió espeso en cuanto él pisó la cocina.
—Tobías —lo saludó fríamente Molly Weasley. Él solo hizo una inclinación de cabeza y se sentó en un rincón a comer una tostada.
—Creímos que estarías ya metido en la biblioteca, Tobías —le dijo Sirius con aspereza casi como si escupiera su nombre— ¿sabes que eres muy parecido a alguien que conocí hace años?
Odiaba esta situación, quería partirle la cara a Black.
—No —le respondió Tobías sin ninguna entonación.
—Sirius —le dijo Lupin como advertencia.
—Es que es igual a Quejicus —le dijo Sirius a Lupin en voz muy baja — ¿cómo puede ser?
—Si, se parece, pero ¿cómo podría ser él? He visto a Severus, está en Hogwarts, junto a Dumbledore —Lupin miró a Sirius en silencio. —Estás empeñado en verlo reflejado en ese chico solo para tener algo en que entretenerte, Sirius, déjalo en paz, no molesta a nadie.
—Me molesta a mí —replicó Sirius.
—Te recuerdo que fue Severus quien encontró la manera de traerte de regreso cuando caíste por el velo —le replicó Lupin.
—Ahora para colmo le debo la vida a Quejicus —Sirius se cruzó de brazos.
—Le debes respeto, —le recordó Lupin —todos se lo debemos, no es poco lo que hace por la orden.
—Te lo aseguro Remus, cuando llegue el momento Quejicus nos dejará por Voldemort.
Remus no respondió solo negó con la cabeza en silencio. Cierto que Severus no era el arquetipo de héroe, pero Remus le iba a agradecer de por vida el calmante que le había dado hacía unos días en el despacho del director, ese gesto habría sido suficiente para que Lupin confiara ciegamente en él.
Sirius gruñó con mal humor, después de eso la conversación en susurros terminó.
—Buenos días —murmuraron Hermione y Ginny desde la puerta de la cocina. Ginny entró y saludó a su madre.
Hermione pasó de todos y se dirigió directamente hacia el rincón en el que Tobías desayunaba. Ron enrojeció de ira, ni siquiera los había saludado, ni siquiera los miró, fue como si nadie más estuviera en la cocina sino él.
—Buen día —él se puso de pie esperando que ella se sentara, nunca nadie había tenido un gesto como aquel con ella —gracias.
Él se sentó de nuevo y continuó comiendo. Nadie pareció reparar en aquel gesto salvo Ginny que sonreía, y Ron que parecía a punto de estallar. La única que parecía tan molesta como Ron era Molly Weasley. Aquel chico estaba molestando a Ron, estaba robándole la mujer que a su hijo le gustaba.
Sabía que Ronald salía con otra chica y también sabía por boca de los gemelos que ésa otra chica no tenía muy buena reputación, pero él y Hermione eran el uno para el otro, cuando su hijo se hartara de hacer, bueno, lo que los chicos hacen con las chicas fáciles, él y Hermione podrían comprometerse. Era lo que a las mujeres serias, como Hermione les correspondía, comportarse mientras los chicos se divertían con las chicas fáciles para luego cuando ya estuvieran cansados de divertirse se casaban y sentaban cabeza, así es como debía de ser.
Además podía ver como su hijo estaba sufriendo, por Hermione. Esa chica estaba destinada a ser una Weasley y nadie iba a arruinar aquello.
—Hermione, querida —le dijo Molly —los chicos y yo iremos al callejón Diagon hoy a comprar algunos regalos de última hora, ¿quisieras venir con nosotros?
Hermione la miró y Molly respingó sorprendida encontró algo que no esperaba, los ojos de Hermione se veían nublados, ¡demonios! la muy estúpida estaba enamorada de Tobías. Molly enfureció aun mas ¿cómo había pasado aquello? se suponía que estaba enamorada de Ron. Tragó saliva y esperó que ella le contestara.
—En realidad… —empezó Hermione.
— ¿Ya compraste todos tus regalos? —preguntó la Señora Weasley.
Si, ya había comprado todos sus regalos, entonces algo se le ocurrió, podía ir y comprar algo para Tobías.
—No, Señora Weasley, me faltan algunos, me gustaría mucho ir con ustedes.
Una hora después todos estaban listos para ir al callejón Diagon, Ron estaba especialmente contento, por fin podría alejar a Hermione de aquel imbécil.
—Vámonos, Hermione —le decía Ginny en su habitación.
—Baja tú, voy en un momento.
Ambas salieron de la habitación.
— ¿A dónde vas?—preguntó la pelirroja intuyendo la respuesta.
—A la biblioteca —le contestó y se sonrojó.
—Te espero abajo —le dijo Ginny sonriéndole —suerte —susurró.
Hermione entró en la biblioteca en silencio, Tobías tenía un libro en la mano, no levantó la vista cuando la escuchó.
—Creí que ya te habías ido —le dijo secamente.
—Vine a despedirme antes de irme, —él la miró sorprendido desde el sofá en el que estaba sentado — ¿necesitas algo del callejón Diagon?
—No.
—Bien —le dijo ella. Y acercándose al sofá se inclinó y le besó la mejilla, dio media vuelta y salió dejándolo pasmado mientras veía la puerta por la que había desaparecido.
En el callejón Diagon brujas y magos iban y venían por las tiendas haciendo sus compras de última hora.
A Hermione no se le escapaba que Ron se las estaba arreglando para caminar a su lado.
—Necesito chucherías para Hedwig —les dijo Harry una vez que dejaron a la Señora Weasley ocupada en La Botica.
—Yo quiero ir con Madame Malkin —murmuró Ginny.
— ¿Por qué no vamos mientras tu y yo, Hermione a la tienda de artículos de calidad para el quidditch hay una escoba nueva que quiero ver…?
—No Ron, tengo que ir a Flourish y Blotts por un libro.
—Te acompaño y después vamos a ver la escoba.
—No, gracias Ron, pero no.
Hermione se dio media vuelta y se dirigió a la librería.
— ¿Porqué diablos va a comprar más libros? —decía Ron a Ginny y Harry —Estamos a mitad del año no le bastan todos los libros que tenemos que cargar.
—No creo —le contestó Ginny —que vaya a comprar libros para la escuela.
— ¿Entonces?
—Creo que va a comprar un libro para regalar.
— ¿A quién además de Hermione le gusta que le regalen libros? —Ginny puso los ojos en blanco.
—No se, tal vez a alguien a quien le guste mucho ir a la biblioteca —le respondió su hermana, Ron enrojeció.
— ¿Porqué Hermione le regalaría algo al imbécil de Prince?
—Acaso no es obvio que se gustan.
—Creí que a Hermione le gustaba Ron —le dijo Harry.
—Cierto a Hermione le gus-ta-ba Ron —aclaró Ginny.
— ¿Qué significa eso de que le gus-ta-ba?
—Tú hermanito, la cambiaste por Lavender ¿Qué querías?
Hermione pasó mucho rato vagando por las estanterías, le encantaba ir a la librería, el olor de los libros nuevos, la idea de todo lo que escondían y el misterio sobre lo que encontraría en cualquiera de ellos. Quería encontrar uno especial, uno que Tobías nunca hubiera leído, algo que le interesara, algo que asociara con ella, quería que cada vez que tuviera en sus manos aquel libro recordara que había sido ella quien se lo había obsequiado.
Pociones, él siempre la asociaría con las pociones, era lo que ella leía cuando estaba con él. Empezó a rebuscar entre los pesados tomos, algo especial, algo particular, algo a lo que él no tuviera acceso desde su colegio, fue entonces cuando una revista en particular le llamó la atención. La retiró de la estantería.
Pociones y Hechizos Avanzados
Un compendio de artículos de magos contemporáneos.
Todo lo que el mago de la actualidad debe saber.
Abrió la revista leyendo los artículos que contenía, de pronto le llamó la atención ver un artículo firmado por S.S. Se preguntó si habría posibilidades de que esas iniciales fueran las de Severus Snape. Al final de cuentas él era un mago que podría escribir sobre pociones, ella no sabía que el Profesor escribiera.
Abrió la revista por el artículo firmado por S.S., la poción potenciadora. Una poción capaz de potenciar los efectos de cualquier objeto o hechizo. Durante casi un cuarto de hora leyó el ensayo, una poción hecha a base de ingredientes y hechizos era sumamente difícil y ahí estaba una.
Cerró la revista con cuidado y se acercó al mostrador para pagar por ella, ese era un buen regalo, no había manera que él tuviera esa revista pues era inglesa y él pasaba la mayor parte del año en Durmstrang. Pagó y salió al callejón a buscar a los chicos.
—Hermione —le gritó Ginny al pasar frente a la heladería de Florean Fortescue.
Ron, Ginny y Harry estaban sentados a una mesilla con tazas de chocolate caliente en las manos.
— ¿Han terminado? —les preguntó Hermione.
—Si, mi madre nos está esperando en el Caldero Chorreante.
— ¿Qué compraste Hermione? —le preguntó Ron, quizás con demasiado entusiasmo.
—Una revista sobre pociones.
—Oh, ¿de verdad? —sonreía como un maniático.
—Si, Ron —respondió Hermione de mala manera.
Harry y Ginny previendo la pelea que se avecinaba se pusieron de pie.
— ¿Por qué no vamos a buscar a la Señora Weasley? —preguntó Potter.
Demasiado tarde.
— ¿Por qué no me dices de una buena vez que es lo que te molesta? —le dijo Ron a Hermione mientras se ponían de pie y se miraban por encima de la mesa.
—Tú —le respondió ella — ¿Por qué no me dejas en paz?
— ¿Para qué? Para que salgas corriendo a buscar al imbécil de Prince.
—No le llames imbécil —chilló la chica.
—Lo defiendes —le dijo el pelirrojo apuntándola con el dedo índice.
—No me apuntes —gritó Hermione dándole un manotazo —no te atrevas a apuntarme de nuevo, no te atrevas a volver a cuestionarme.
Y dio media vuelta rumbo al caldero chorreante dejando a Ron rojo de rabia y a Harry y Ginny solo mirándola.
—Hermione, espérame —le gritó la pelirroja y antes de salir corriendo tras ella le dijo a su hermano —francamente no sé que esperabas después de haberte portado con ella como un patán.
La fiesta de noche buena había reunido al variopinto grupo que formaba la Orden del Fénix.
El centro de la fiesta era la cocina, Tobías estaba en el mismo rincón de siempre mirando pero sin hablar con nadie. Hermione entró ignorando a Ron, solo a Harry le dirigió una leve sonrisa.
Cuando miró a Tobías sintió el corazón desbocarse y las manos comenzaron a sudarle, un leve cosquilleo en el estómago y una sonrisa que no pudo evitar.
—Buenas noches, Tobías.
Él se puso de pie esperando que ella se sentara, estaba muy guapa con un vestido de color granate. Sentía una mirada posada en él, levantó la cara y vio al más joven de los Weasley mirándolos con los ojos entornados y los puños apretados. Le sonrió de medio lado, una sonrisa que decía claramente "¿porque no intentas venir por ella?" haciendo que el chico rechinara los dientes.
La cena pasó para Hermione con tranquilidad, sabía que Ron seguía molesto pero no le preocupaba, todos los demás hablaban parlanchinamente, el Señor y la Señora Weasley bebían en la cabecera de la mesa. Harry y Ginny platicaban animados y un poco mas allá Remus, Sirius, Ojoloco, Shackebolt y Bill formaban un escandaloso corro, todos bebían y comían Sirius incluso había olvidado fulminar con la mirada a Tobías.
Tonks, los gemelos y Mundungus hablaban también en el rincón en el que Tobías y ella se encontraban hablando sobre encantamientos.
Cuando la media noche sonó todos se pusieron de pie para desearse feliz navidad, Hermione quería abrazar a Tobías, pero los brazos de los gemelos la alejaron, luego siguió desfilando de brazos en brazos, hasta que llegó el incómodo momento cuando Ron se acercó.
—Feliz Navidad, Ronald.
—Hermione.
Ron la apretó fuerte de la cintura, Hermione no pudo ver la mirada que el pelirrojo lanzó a Tobías como respondiendo "es mía".
—Compréndelo —le dijo al oído —tu lo decidiste de esta manera, te quiero Ron, pero ya nada es como antes.
Aunque el gusto le duró poco a Ron, la miró con sus ojos azules de niño, había muchas cosas en ellos, amor, dolor, celos, ansias. Él no dijo nada besó la frente de su amiga y se dio la vuelta.
Hermione sabía que aquella tregua sería momentánea tal vez solo por navidad, pero se conformaba con tener la mente tranquila por aquel día. Cuando se hubo liberado de todos aquellos abrazos buscó a Tobías con la mirada, pero no lo vio por ningún lado.
—Ha salido mientras abrazabas a Ron —le susurró Ginny.
—Gracias.
Estaba de nuevo en la biblioteca, salió huyendo de la cocina cuando Hermione abrazó a ese enorme pelmazo que era Weasley. Había sentido una fuerte punzada en el estómago, demasiado conocida como para no saber de qué se trataba, era esa misma punzada que sentía cada vez que Potter abrazaba a Lily frente a sus ojos, esa punzada se llamaba celos. La mirada que Weasley le había dedicado era la misma que James le lanzaba al tener a Lily con él, esa mirada que le recordaba que ella era inalcanzable, intocable. Tal como sentía a Hermione, a unos centímetros de distancia, pero tan lejos como una vida entera.
No aguantaría además verla abrazando a Potter, el cuerpo de James, los ojos de Lily estrechando a Hermione, se jaló la coleta en que su cabello estaba atrapado, era para volverse loco.
Miró la chimenea apagada sin animarse a encenderla, qué le pasaba, sabía que tenía que irse, cómo demonios se le había ocurrido enamorarse de la chica Granger.
Estaba de pie frente a la puerta de la biblioteca, sin decidirse a entrar y sin atreverse a irse. Tal vez Tobías no estaría ahí, quizás estaba cansado y se había retirado a su habitación, Ginny había dicho que se fue de la cocina cuando ella abrazó a Ron, tal vez estaba celoso le murmuró una vocecilla en la cabeza. Sonrió ante la posibilidad.
En aquel momento todo lo que el mundo había dicho sobre el coraje de los Gryffindor le parecía una soberana tontería, al diablo con los leones, si acaso, ella en aquel momento se sentía como un ratón, uno insignificante y cobarde.
Ron nunca la había hecho sentir así, de alguna manera ella siempre se había sabido superior al pelirrojo, pero con Tobías era diferente, la ponía nerviosa, su mirada serena, y callada, y atormentada todo a la vez, las profundidades de sus ojos, esos ojos en penumbra, tenían la facultad de hacerla sentir aun mas joven, como si él a sus escasos años hubiera visto demasiado. Fue en ese segundo que se preguntó cómo podía enamorarse, no lo conocía, no sabía quien era, la asustó la idea de que era un extraño, ni siquiera estaba segura de cuántos años tenía, sabía que iba a la escuela, tal vez diecisiete o dieciocho. Eso no era lo peor, lo que más la golpeó fue el hecho de que no interesara, ¿qué importaba si no sabía nada de él?, ella quería estar ahí, con él, en aquella biblioteca. Esta vez no daría nada por sentado, esta vez pondría atención y seguiría solo a sus propios designios, sin importarle si al resto del mundo le parecían o no sus decisiones.
Dio vuelta a la perilla y entró pisando fuerte como si de esa manera fuera a tener el valor que no sentía.
—Buenas noches, desapareciste de la fiesta.
—No me gustan los abrazos —le respondió él con voz rasposa.
— ¿Ni siquiera los míos? —dijo la castaña.
Él se puso de pie mirándola, nunca había pensado lo alto que era, apenas y llegaba a su mentón y eso que llevaba tacones. Tobías encendió la chimenea sin dejar de mirarla interpretando el erizamiento de la piel de ella como frío, sin saber que en realidad era el propio Tobías quien lo provocaba.
Hermione dio un paso al frente y pasó sus brazos alrededor del delgado torso de él.
—Feliz navidad, Tobías.
Sintió como Prince con algo de reticencia la estrechaba y recargaba su mejilla en su cabello castaño. Sin soltarlo Hermione lo miró, estaban tan cerca sentía su respiración, sentía su olor, quería besarlo pero no se atrevía, era una cobarde, no aguantaría su rechazo de esos labios finos, continuó mirándolo insistentemente, sus ojos lo invitaban a besarla quería que él lo hiciera, que tomara los labios que ella le ofrecía, cerró los ojos esperado que la soltara… o que la besara.
Sintió su respiración mas cerca.
—Feliz navidad, Hermione —escuchó antes de que sus labios delgados se apoderaran de los de ella en la penumbra de la biblioteca.
¡Taaraaannn!
Hasta aquí por esta semana, la verdad espero muchos comentarios por este capítulo porque me ha costado, no se decir si es bueno o no, pero me a costado un h..vo y la mitad del otro, como dicen acá en mi tierra, la que no le entienda es que no es de México, Jajaja.
yumari: Que bueno que el capítulo anterior te haya gustado aquí tienes la reaccion de Hermione, a mi también me dio mucha risa cuando me imaginé esa escena porque pensé en Cho disfrazada de Chun-Li, y pues, aquí tienes la actualización, ojalá la disfrutes.
TequilaNervous: Si, creo que su situación en muchos sentidos es como para volverse loco, pero será feliz, le va a costar, bastante, pero lo va a lograr no os preocupéis, ojalá te guste este también. Nos leemos.
phoenix1993: Jejeje, soy mala, muy mala, super mala, nah, no es cierto. Se acabó la espera, espero te haya gustado, Saludos.
Luna White 29: Si, el amor adolescente es tremendo, te aferras de una manera tremenda, confías, es algo muy fuerte. La verdad no se que voy a hacer con Albus, aunque a mi ese semblante de tranquilidad no me pega, yo creo que tiene una mente llena de demonios, por la muerte de Ariana y todo eso y sobre lo que piensa Hermione, es que la verdad Lavender me parece que tiene tan poco cerebro, igual que Ron, en fin, Dios los hace... Ojalá te guste este capítulo, nos leemos pronto.
Alexza Snape: Que bueno que te haya gustado y que te guste como se llevan estos dos y pues aquí tienes el beso real, por fin, a mi también me da ternura, es que es un Snape en chiquito, como no va a dar ternura. Jejeje. Ojalá que también te guste, nos leemos en una semanita.
YazminSnape: Taraaan! por que usted lo pidió! jejeje, ya se dejaron llevar, y pues lo de que cuando termine la historia actualizaré mas seguido, aunque no prometo que la termine pronto, aclaro, y pues aquí tienes la actualización, ojalá te haya gustado. Nos leemos pronto.
Thatemyheart: ¡Hola, bienvenida! pues no, nunca me habías dejado review pero me da mucho gusto que te hayas animado y que la historia te guste. Te comento que actualizo una vez por semana normalmente viernes o sábado. Ojalá me sigas escribiendo, porque sus reviews me animan mucho. Nos leemos pronto. Saludos.
luzenlaoscuridad: Espero que este capítulo también te agrade, nos leemos pronto.
Cleoru Misumi: ¡No tienes perdón de Dios! Jejeje, bromeo. Ni te apures, créeme que si alguien sabe de vidas ocupadas soy yo. Y pues al patronus, solo voy a decir: si, y nada mas, ya llegará. Que bueno que te haya gustado el capítulo, si, a mi también me hizo gracia pensar en Cho peleando con Ginny al tipo Street Fighter, que bueno que Tobías te agrade, la verdad cuando empecé a escribir ése era uno de mis miedos, que estamos de acuerdo que a todas nos gusta Severus pero no sabía si Tobías les iba a agradar. Bueno nos leemos pronto, ¿Silver Princess? jejeje, me gusta, alimenta mi ego, jejeje. Un abrazo bye.
meligran: Bienvenida, que bueno que te guste y que te hayas animado a escribir, ojalá te siga agradando, te comento que actualizo los viernes o los sábados de cada semana. Espero leerte seguido. Saludos.
samanthablack30: Chica, este capítulo es tuyo, ojalá te haya gustado mucho y te haya hecho sentir muchas cosas como el anterior, si es así, quiere decir que no quedó tan mal. Nos leemos.
También a las personas que me hicieron el favor de incluirme en sus alertas y sus favoritos a mi y a mi historia, gracias por su apoyo. Y a todos los que me leen en silencio, ojalá pronto me escriban que sus reviews me hacen mucha ilusión.
Nos leemos en una semana.
Adrel Black
