N/A: Hola, aquí un nuevo cap. Advertencia: Contiene LEMMON. Es cortito pero hay que decirlo.
Disfruten y dejen reviews ^^
Bss&Bye
Chapter 11.
¿?: No te veo muy animada. –La chica se giró rápidamente. Aquella voz la sobresaltó.
Sakura: ¡Sasuke! ¿Qué haces aquí? ¿E Ino? –Él se sentó a su lado y la miró.
Sasuke: Sigue en la fiesta. Estaba preocupado por ti. ¿Tuviste una pelea con Sai? –Sakura se sintió algo incómoda. El chico estaba teniendo una conversación con ella y no la estaba atacando. ¿Qué le había hecho cambiar así?
Sakura: Sí, Ino y él tenía un bonito plan de divorcio. –Dijo sacásticamente. –Desde que nos encontramos con esa rubia de bote mi vida no ha hecho nada más que ir de mal en peor.
Sasuke: ¿Rubia de bote? –Los dos comenzaron a reírse. –Creo que lo que sea que te estés bebiendo te está haciendo desvariar.
Sakura: No creo. –Los dos chicos empezaban a notar como crecía una fuerte atracción entre ellos. –El café te deja sin sueño, pero no te vuelve más loca.
Sasuke: ¡Ah! Entonces ya sé que lo tuyo viene por naturaleza. –Él se rió y ella le dio un golpe en el brazo de forma amistosa.
Ninguno de los dos dijo más nada. Ambos se perdieron en los ojos del otro disfrutando cada segundo de aquel momento. Sasuke acarició su mejilla con su mano derecha, la veía tan hermosa esa noche, pero le dolía que no se hubiera puesto así por él. Apartó la apartó con lentitud y observando como Sakura se mordía la parte inferior del labio. Quería besarlo y el también, no obstante, volverían a pelearse como la última vez. Dejó caer su mano con delicadeza y la miró con una expresión seria, pero amable.
Sasuke: Espero que consigas dormir esta noche. –Fue a levantarse de la silla y Sakura rozó su brazo débilmente antes de que se fuera. Se dio la vuelta y ella lo besó. Lo tenía agarrado por la cabeza impidiendo que se marchara, aunque a él ni se le había pasado por la cabeza. Ella se separó por un instante.
Sakura: No tengo sueño. –Susurró con una pequeña sonrisa. La observó confuso por un momento y después la besó.
Subieron hasta la habitación de Sasuke y la recostó en la cama. Esta vez no los iban a interrumpir nadie. Él se quitó la camisa y ella admiró su torso. Lo deseaba y no se arrepentiría de nada de lo que ocurriera esa noche.
Se besaron intensamente una y otra vez. Sasuke acarició su mentó y su cuello con los labios, lo que hizo que la pelirrosa se estremeciera. Su respiración se entrecortó cuando el chico metió sus manos por debajo del vestido acariciando sus muslos. Buscó sus labios para besarla de nuevo y se despojaron de todas sus ropas quedando completamente desnudos.
Acarició sus senos y se entretuvo besándolos y jugueteando con su pezón que estaba duro debido al tacto y a la excitación. Ella no pudo evitar gemir y eso le encantaba a Sasuke.
Su pene se había vuelto completamente erecto. Sakura lo acarició y lo masajeó disfrutando de la cara que ponía el pelinegro debido al contacto.
Cuando no lo soportó más, penetró en ella de forma que le hiciera el menor daño posible. Ella no pudo evitar gemir y agarrar las sábanas una vez estuvo dentro. Al principio fueron embestidas lentas, aunque después aumentaron la velocidad. Ambos suspiraban de placer. Sakura se aferró con fuerza a la espalda de Sasuke atrayéndolo a su cuerpo. Le gustaba sentirlo dentro de ella y no quería que se alejara.
Se desplomaron exhaustos en la cama. Los dos sonrieron y eso era suficiente para saber que ninguno se arrepentía de ese momento. Se besaron una vez más y ella se recostó sobre su pecho para dormir.
Pero esa noche, Sakura no tuvo un lindo sueño tal y como pensaba. Se sentía algo mal por Sai y por la forma en que lo habían dejado todo después de tanto tiempo.
Sasuke notó como se movía inquieta en la cama y le acarició el cabello. Se tranquilizó un poco, aún así, seguía teniendo una mueca de preocupación en el rostro. Pese a todo eso, le parecía que estaba radiante aquella noche. Le hubiera gustado saber lo que pensaba en esos momentos.
Sakura: Sai… -Dijo entre sueños como si oyera los deseos de Sasuke. Él lo escuchó con más claridad de la que le habría gustado. Era increíble que después de lo que había pasado, ella siguiera pensando en ese idiota.
Se sentó en la cama muy furioso. Se había burlado de él. Estaba dolida y se había acostado con él sólo para divertirse un rato, pero claramente ella seguía enamorada de ese.
Se vistió y salió de la habitación para pensar un poco. Había sido un estúpido al pensar que ella podría sentir algo por él y también porque él sí sentía algo muy fuerte por ella.
Despertó feliz y recordando lo que había sucedido esa misma noche justo en el lugar donde se encontraba. Se extrañó al no ver a Sasuke junto a ella cuando abrió los ojos, no obstante, seguro que había sentido hambre y habría bajado a desayunar, igual que lo que iba a hacer ella en ese momento.
Fue al comedor y se encontró con Hinata y Naruto en una mesa besándose y sumidos en su propio mundo. Ella se acercó con una gran sonrisa y se sentó a su lado.
Sakura: Parece que anoche lo pasasteis muy bien. –Los dos chicos se sobresaltaron al oír la voz de su amiga y se sonrojaron.
Naruto: Bueno, creo que eso también lo podemos decir de ti. –Observó al ver su amplia sonrisa y aquel brillo de sus ojos. -¿Te reconciliaste con Sai?
Sakura: No… -Contestó a penas sin voz. –Corté con él y lo sigo manteniendo, es lo mejor para los dos.
Hinata: Estoy de acuerdo. –La apoyó poniendo una mano sobre su hombro.
Naruto: Pero entonces, ¿dónde se ha metido? –Preguntó algo preocupado.
Sakura: No lo sé. Tú estabas con él en la fiesta, ¿no?
Naruto: Le perdí de vista en cuanto se fue a buscarte. Me quedé algo inquieto, en cambio, supuse que se abría ido contigo.
Hinata: Y si es así, ¿a dónde habrá podido ir?
Sakura: Creo que sólo hay una persona que puede saberlo. –Se levantó de su asiento y se dirigió hacia la puerta. -¡Ah! –Exclamó girándose hacia ellos. –Si veis a Sasuke, decidle que lo estoy buscando. –Se marcó sonriendo y sus dos amigos se miraron extrañados.
Fue a recepción a preguntar si habían visto a Ino esa mañana. Si la chica le había comprado un billete de ida, también le compraría el de vuelta. Ninguno la había visto aún, por lo que se fue a dar una vuelta por si se la encontraba por ahí.
Se dirigió hacia el pasillo que daba paso a la piscina. Oyó unas voces y una de ellas le sonaba mucho a la de Sasuke. Como no, siempre tenía que estar molestando a la misma persona. No obstante, la escena que vio a continuación no parecía ser muy incómoda para él.
Se estaban besando. Ella lo tenía cogido por la nuca y él a penas daba señales de querer apartarse. Aquello le sentó a Sakura fatal. Sintió que las lágrimas luchaban por salir de sus ojos y corrió hacia otro lugar ya que no quería presenciar más aquella escena.
Sasuke: Ino, basta. –Dijo cogiéndola por los hombros y echándola hacia atrás.
Ino: ¿Qué ocurre?
Sasuke: Ya te dije que entre tú y yo no habría nada más que una amistad. Lo dejé bien claro desde el principio.
Ino: ¡Por supuesto! ¿Para qué me quieres a mí cuando tienes a una maravillosa esposa esperándote? –Aquel comentario lo único que hizo fue recordarle lo furioso que estaba con ella por traer a Sai hasta aquí.
Sasuke: Entre Sakura y yo no hay absolutamente nada. Ella quiere a Sai, tú lo deberías saber más que nadie. –Ella lo miró confusa y a la vez algo nerviosa.
Ino: ¿De qué estás hablando, Sasuke?
Sasuke: No te hagas la tonta. Le pagaste un billete de avión a Sai para que viniera a Venecia y te quitara del medio a Sakura porque creías que ero me haría rendirme a tus pies.
Ino: ¡Eso no es verdad!
Sasuke: No lo niegues, es inútil. –Le dio la espalda y se alejó de ella.
Se dirigió a buscar a buscar a Naruto, el cual aún seguía en el comedor junto a Hinata. Se sentó junto a ellos y comenzó a comerse una tostada. Los dos chicos lo miraron.
Sasuke: ¿Qué?
Naruto: Sakura te está buscando, ¿no te has encontrado con ella? –Dijo, preocupado por el extraño comportamiento de sus dos amigos.
Sakura: Ya da igual, Naruto. –Saltó a sus espaldas. Se paró junto a Sasuke y se cruzó de brazos. –Me parece que tenemos que hablar.
Sasuke: Yo no lo creo y además, estoy comiendo.
Sakura: Sasuke, escucha…
Sasuke: No, escucha tú, no sé que pájaros habrá ahora en tu cabeza, pero para mí no ha significado nada. –Esas palabras la hirieron profundamente. El chico se levantó y se dirigió hacia la salida. Ella consiguió alcanzarlo y lo cogió del brazo.
Sakura: ¿Por qué me haces esto? –Le susurró. Sasuke se giró para mirarla a la cara. Tenía otra vez esa profunda mirada de odio, como cuando la vio con Sai.
Sasuke: ¿Te gusta pensar en él mientas estás conmigo? –Preguntó con unas palabras llenas de veneno que sólo pretendían dañarla.
Observó como se iba totalmente paralizada. Hinata se acercó por detrás y la abrazó. Sakura sintió como se desmoronaba en sus brazos. Posiblemente se había enamorado de la persona que más la odiaba en este mundo y quedaba un año entero para que se lo demostrara.
Hinata decidió no preguntarle nada a su amiga sobre lo ocurrido, en cambio, ella tampoco se lo hubiera contado. Para ella había sido suficiente humillación que él la hubiera utilizado y lo único que quería en esos momentos era enterrarlo en su memoria.
Salió fuera del hotel para despejarse. Necesitaba pensar con tranquilidad y sentir un poco de aire en el rostro. Cuando estuvo en la puerta vio que Sai se encontraba allí. Su primer instinto fue volver hacia adentro y evitarlo, pero tenía que afrontarlo y hablar con él.
Sakura: ¿Dónde pasaste la noche? –Preguntó preocupada por él.
Sai: En un pequeño hotel cerca de aquí. –Se acercó a ella, en cambio, la pelirrosa dio nos pasos hacia atrás. –Quiero arreglar las cosas, no me gusta que todo se termine de esta manera.
Sakura: Sai, yo mantengo lo que dije. No sería justo para ti que siguiera contigo cuando ya no siento lo mismo. –El chico la miró confuso y dolido, por otro lado, al mirar al frente lo comprendió todo. Allí estaba Sasuke, con la mirada característica que siempre le lanzaba. Mas Sai no pensaba ponérselo fácil.
Sai: Está bien. Al menos podría ser tu amigo antes de que vuelva a Nueva Cork.
Sakura: Claro que sí. –Ella le sonrió y se abrazaron. Fue corto, aunque bastó para poner furioso al pelinegro. -¿Cuándo te vas?
Sai: Dentro de unas horas. ¿Te apetece ir a tomar algo conmigo antes?
Sakura: Sí, voy a cambiarme y bajo enseguida.
La chica se marchó en dirección al ascensor. Allí se encontró con Sasuke y los dos subieron al mismo, sin pronunciar una palabra. Después de un rato, Sakura habló.
Sakura: Sea lo que sea lo que te ha molestado, me gustaría que me lo explicaras.
Sasuke: Es simple, tú sigues con Sai. –A ella le sorprendió lo tonto que podía llegar a ser.
Sakura: Y tú con Ino, os vi besándoos. Pero no por eso digo que no me importó lo de anoche. –Él no la miró.
Sasuke: Piensa y di lo que quieras porque tus palabras no tienen valor para mí. –La puerta del ascensor se abrió y él salió, dejando a Sakura con unas tremendas ganas de llorar.
El resto del mes fue frío y largo como el invierno. Sasuke trataba de evitarla lo más que podía y no le dirigía en lo más mínimo la palabra. Sakura estaba muy dolida por esa actitud y ya a penas sonreía. Hinata se pasaba junto a ella todo el día, aunque no le pedía explicaciones ya que claramente no estaba preparada para dárselas.
Hinata: ¡Sakura, vamos a llegar tarde! –Dijo esperando en la habitación con todas las maletas hechas mientras su amiga acababa de arreglarse en el baño.
Sakura: Espera un segundo. ¿Ves por ahí algo que se me olvide? –La aludida echó un vistazo a su alrededor.
Hinata: No, todo está en la maleta. ¿Necesitas ayuda? –No obtuvo respuesta. En su lugar, escuchó algunos ruidos extraños. -¡Sakura! –Abrió la puerta y la encontró sentada en el suelo frente al water vomitando. Hinata la ayudó a ponerse en pie y la llevó hasta la cama. Después le dio un vaso de agua y esperó que se lo bebiera. –Al final has enfermado, sabía yo que toda esa depresión no iba a ser buena. Y todo por…
Sakura: ¡Hinata! No estoy enferma, ¿vale? –Su amiga se sentó a su lado con la mirada perdida y sin comprender nada. –Tengo un retraso. –Susurró.
Hinata: ¿Qué? Bueno, pero eso no tiene por qué significar nada, has estado nerviosa y… y… -Sakura no contestó. -¿Es de Sai? –Ella negó con la cabeza y le explicó toda la historia desde el principio.
Sasuke y Naruto esperaban sentado en el vestíbulo. Estaban algo nerviosos ya que tenían ganas de marcharse de allí y volver a casa.
Sasuke: ¿Cuánto tiempo necesitan? –Preguntó disgustado.
Naruto: ¡Oh, venga! Ya sabes como ha estado Sakura últimamente y no precisamente ha mejorado por tu ayuda.
Sasuke: No me importa lo que le pase a esa niña mimada. –Dijo, no obstante, en su cara se reflejaba lo contrario.
Naruto: Lo que tú digas.
Las dos chicas bajaron por fin. Ellos se colocaron en mitad del pasillo con sus maletas para que los vieran e irse juntos al aeropuerto de una vez.
Recepcionista: ¿Hinata Hyuuga? –Ella se giró hacia él. –Ha llegado una carta para usted.
Fue a recogerla y comenzó a leerla. Contra más lo hacía, su cara se iba volviendo más sombría y sus ojos revelaron una gran tristeza. Naruto se acercó a ella y la cogió de la mano. Ella se guardó nerviosa la carta en el bolsillo.
Naruto: ¿Está todo bien?
Hinata: S-sí. ¿Vamos? –Él asintió y se dirigieron hacia la puerta. Las vacaciones habían terminado.
