Os dejo un nuevo capítulo, ansiosa por saber que os parece cómo va la historia. Gracias a todos por seguir ahí y a mi compi por todo su trabajo, por estar ahí…
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 11
POV KATE
Me desperté al sentir los rayos de sol sobre mi cara. ¿Rayos de sol? hacía dos días que no los había visto. Me giré y lo que me encontré dibujó una sonrisa en mi cara. Mi pequeño Luck abrazado a Rick… como cuando era más pequeño y Will lo acunaba…
Suspire por los malos recuerdos y me levante tras mirarlos durante un rato. Porque… porque no podía mostrarme según sentía… me gustaba mucho este hombre, pero luego pensaba en lo que Will me había hecho y lo alejaba de mí. Cualquier cosa por pequeña que fuera me hacía desconfiar, yo nunca fui así y ahora…
Mire el teléfono y comprobé que tenía señal, sonreí ante aquella buena noticia. Necesitaba hablar con Lanie, sabía que tenía que estar preocupada, además, hablar con ella me ayudaría en esta locura de sentimientos encontrados que tenía.
Mire el reloj, a esa hora estaría trabajando, o quizás estaba de camino, para saber si estaba viva, conociéndola tenía que estar de los nervios.
- ¿Hola?
- Hola.
- ¡Dios Kate…! me tenías muy preocupada.
- Lo sé… hemos tenido una fuerte tormenta y se fue la luz.
- Estaba a punto de coger un avión para ir a verte.
- Me alegro de que no lo hayas hecho.
- Kate no lo hubiera hecho si hubiera sabido de ti, no te voy a poner en peligro.
- Lo sé, lo siento, es que estoy algo… no se… mis instintos de poli me tienen un poco a la defensiva.
- Yo confío mucho en tus instintos y lo sabes… pero a veces te excedes con ellos.
- Nada, tranquila, no sé… estoy algo nerviosa, es solo eso.
- Kate ¿Qué pasa? Te conozco mejor que a ti misma, así que desembucha.
- Yo… ¿te acuerdas del vecino del que te hable?
- Sí, del que no te fiabas.
- Si.
- ¿Qué?
- A pasado estos días con nosotros porque su casa no estaba preparada para la tormenta y nos ha cuidado a los dos. Y ahora… ¡buf!
- Kate que pasa ¿te gusta? - dijo mientras sonreía… no la veía pero note…
- No… bueno si… no sé, estoy hecha un lio Lanie.
- Kate… ¿Qué tal si te aclaras?
- Vale, vale… me gusta.
- ¿Entonces? ¿Qué pasa? No creo que no sienta lo mismo si ha cuidado de vosotros como me has dicho.
- Si, lo hizo… me puse algo enferma y cuido de mí y se ocupó de Luck… se porta muy bien con él…
- ¿Pero? Porque te conozco y después de todo eso, hay un pero.
- No puedo confiar en él.
- ¿Ha hecho algo para que no te fíes?
- No… o si… no sé, la verdad.
- Estas espesa hoy ¡eh!
- De acuerdo… vale, me gusta… se porta bien con nosotros, pero hay algo… no sé.
- Kate ¿estas segura que esto no es por Will?
- Confíe en él y ahora mira como estoy - dije sin poder evitar las lágrimas de rabia.
- Cariño… no puedes apartar tu vida por Will. No puede condicionarte tanto… eso es lo que él quiere. No dejes que te gane esta batalla. No todos son iguales… no son como Will… Kate confía en tu instinto… si le has dejado estar cerca de Lucas, no puede ser tan malo ¿no?
- Lo cierto, es que es un encanto de persona, pero… es algo que me supera, cuando noto su cercanía, algo hace que lo repela, que lo aleje de mí… veo a Will en él… lo sé, es una locura pero… mi subconsciente actúa sin pedirme permiso…
- Kate, relájate, déjate llevar. Despacio… conócelo… pero si te gusta, no lo alejes Kate… quizás es el hombre de tu vida. Quien sabe…
- Si… ya - dije sonriendo.
- Kate… prométeme que te darás un oportunidad… si te gusta, no lo alejes cariño…
- Lo intentare, pero… no sé si podré.
- Seguro que puedes… te mereces ser feliz.
- Te quiero mucho, ¿sabías?
- Y yo a ti amiga mía… mañana te llamo y más te vale cogerlo y que me des buenas noticias sobre ese macizorro.
- Lanie… - la regañe escandalizada.
- Adiós bombón.
- Adiós.
La llamé porque sabía lo que me iba a decir, precisaba escucharlo de alguien. No sabía que era lo que sentía pero, necesitaba un empujón, para dar el paso pero aún no estaba preparada. Tiempo era la palabra exacta, necesitaba conocerlo mejor… necesitaba dejar que se acercara a mí para ver si dentro había lo que yo quería que hubiera… para conseguir esa confianza que necesitaba en esos instantes. Pero, ¿y si se ponían las cosas feas? ¿Estaría a mi lado? ¿Quería meterlo en este lío? Estaría en peligro… si Will nos encontraba. Sentada en la mesa de la cocina con una taza de café en mis manos, mi mente daba vueltas y vueltas a algo que ni siquiera me había planteado nunca después de lo del padre de Luck, volver a fiarme de un hombre lo suficiente como para empezar una relación.
- Hola - dijo justo en mi espalda haciendo que me sobresaltara.
- Hola – le respondí seria… aún seguía inmersa en mis dudas.
- Ha vuelto la luz.
- Si.
- ¿Estás bien? - me preguntó con el ceño fruncido.
- Si… solo llame a una amiga.
- ¡Ah! ¿Lanie, verdad? – Tenia buena memoria – Voy a ver como esta lo que queda de la casa y los animales.
- Puedo acompañarte.
- Mejor ocúpate del pequeñajo - dijo señalando la habitación donde aún dormía.
- De acuerdo, claro.
- Vendré en un rato. Solo voy a arreglar lo principal. Luego iré al pueblo si puedo para conseguir algo de comida.
- Vale.
- Nos vemos luego.
- Claro, si - dije sonriéndole y me devolvió la sonrisa. Lo vi alejarse hacia donde había estado su casa y sentí algo extraño en el estómago, como si se marchara para siempre, sabía que iba a volver, pero esa presión en mi pecho, me daba mala espina - Rick.
- ¿Si? – respondió girándose.
- Ten cuidado por favor.
- Lo tendré - dijo con una gran sonrisa.
Lo deje ir y empecé a hacer el desayuno para Luck. Cuando estaba acabando llegó muy sonriente y casi saltando y se agarró a mis piernas.
- Hola cariño.
- Hola mami.
- ¿Por qué estás tan contento?
- Porque ya no hay tormenta.
- No, se fue. Pero todavía no podemos salir de casa. Quizás mañana el terreno este mejor. No quiero que te hagas daño.
-Vale. Tengo hambre – dijo entusiasmado.
- Todo listo peque - dije dándole un pequeño beso y colocándole su desayuno delante.
Pasaron unas horas desde que Rick se fue. Empecé por colocar un poco la casa mientras Luck se entretenía un poco dibujando. Estaba llegando el momento de comer y pensé en ir a por Rick para que comiera con nosotros.
- Luck ¿Qué haces? – pregunte gritando, no sabía dónde se había metido.
- Estoy haciéndole un collar a Rick – escuche su voz, venía desde su habitación.
- ¿Ah sí? – le dije cuando llegue y vi todo lo que tenía preparado en el suelo.
- Si… él es mi amigo – me explico.
- ¿Con macarrones?
- Si… nos lo enseñaron en el cole. ¿Crees que le gustara?
- Seguro cariño. Voy a por el para que venga a comer mientras acabas, después recoge. No te muevas de aquí.
- Vale mami - dijo sin mirarme enfrascado en su tarea.
Salí al exterior por primera vez desde la tormenta, y después de respirar el aire fresco, ande hasta la que fue la casa de Rick… o lo que quedaba de ella. Lo encontré retirando los escombros de la casa, se le veía agotado y estaba todo embarrado. Agarraba un trozo de madera bastante pesado y se le escurrió de las manos, enfurecido, le pego una puerta patada haciéndose daño involuntariamente en el pie, se le notaba enfadado.
- Así no vas a solucionar nada - dije sobresaltándole, pero al mirarme me sonrió… con esa sonrisa tan especial, que tanto me gustaba.
- Bueno… como lo harías tú.
- No sé, quizás con una sonrisa y algo más de delicadeza - dije riéndome y haciéndole reír.
- Tú lo consigues todo con una sonrisa, ¿no?
- Venga. Deja eso… es la hora de la comida.
- Tengo mucho que hacer todavía…
- Eso puede esperar. Además Luck quiere verte.
- Si te pones así… no puedo negarme – dijo levantando las manos en señal de rendición.
- Deberías darte una ducha.
- ¿No te gusto así? - dijo acercándose a mí y abriendo los brazos para atraparme entre ellos.
- Ni se te ocurra… - pero antes de poder acabar mi amenaza tenía ya toda la cara pringada de barro - te vas a enterar - dije corriendo tras de él.
Pero con tanta mala suerte que tropecé y si no llega a ser por él, que me agarro fuerte por la cintura, mínimo me tendrían que haber puesto un par de puntos en la cabeza. Podía sentirlo tan cerca… sentir su cuerpo caliente y sudado sobre el mío… sus manos sobre mi cintura abrazándome con fuerza para evitar mi caída… su aliento cerca de mi boca… y su mirada sobre mis labios, que empecé a sentirme incomoda y acalorada. Debió notar mi turbación e incomodidad, porque, gracias a Dios, se alejó de mí.
- Gracias - dije en apenas un susurro.
- Creo que te manche la ropa - dijo acercándose para limpiarme, pero me aleje de su toque porque me ponía muy nerviosa - lo siento – dijo alejándose y dándome un trapo, medianamente limpio para que me quitara el barro de la cara.
- No, está bien. Deberíamos irnos, creo que ambos necesitamos una ducha ahora… cada uno por su lado – aclare, al ver su cara de pícaro… me sonroje y cuando vi que no me miraba no pude evitar sonreír ante toda esta tontería… ante este estúpido juego que acabamos de vivir ¿Qué podía haber pasado si Will nunca hubiera estado en mi vida? ¿Qué hubiera pasado si Will no estuviera siempre en mi mente recordándome todo el daño que me había hecho? No lo sé… quizá le habría permitido besarlo y dejarme llevar, pero ahora mismo no podía permitirme que nada pasara… no podía…
Caminamos juntos pero un poco alejados el uno del otro… lo sentía tranquilo a mi lado, incluso sin mirarlo, sabía que tenía una sonrisa en la cara. Cuando entramos, enseguida vino Luck a recibirnos.
- Habéis tardado mucho.
- Lo siento cielo.
- Hola campeón - dijo Rick intentando tocarlo.
- No, que me ensucias… mami… mami - empezó a gritar entre risas corriendo mientras Rick le perseguía con las manos llenas de porquería.
- Anda, deja de jugar y vete a duchar - le regañe con una sonrisa – no sé quién de los dos es mas crio.
Al rato, salió con su pelo mojado y oliendo a limpio… Siendo sinceros, era muy guapo y hasta ahora no me había fijado bien, pero… era un hombre muy atractivo… todo un seductor. ¡Dios mío Kate! Me grite a mí misma al notar como me sonrojaba mientras le miraba atentamente.
- Rick… tengo algo para ti - dijo Luck agarrándole del pantalón.
- ¿Ah sí? – le dijo sentándose a la mesa.
- Te he hecho esto… como somos amigos… - dijo algo vergonzoso… preocupado por la reacción de Rick.
- ¡Oh! Cariño - dijo Rick al ver un collar hecho con macarrones de colores algo destartalado - me encanta… es un gran regalo… ahora me siento mal… yo no tenga nada para darte.
- No pasa nada - dijo ya más sonriente, como liberado por la reacción tan fantástica que había tenido Rick con él.
- ¿Me ayudas a ponérmelo?
- Claro - dijo ayudándole.
CONTINUARÁ…
Ya van cogiendo confianza…y Kate cada vez está más tentada para lanzarse a sus brazos jaja. Bueno veremos a ver como continúan ahora que parece que la tormenta se ha ido pero eso sí…la casa de Rick sigue derruida en algún lugar tendrá que dormir. Mañana nos vemos con un nuevo capítulo.
Estoy comiéndome las uñas para poder ver por fin el inicio de temporada de Castle.
Bueno como siempre me quedo esperando vuestros comentarios, apunto de llegar ya a los 100, sois muy grandes
XXOO
Twitter: tamyalways
