Pequeños pasos para lograr la gracia
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Atención a todos los oficiales que rodeen el área 45, repito, a todos los oficiales que rodeen el área 45: mantengan a todo civil alejado en un radio de 2 kilómetros con respecto al punto 0 del área. Se presenta situación peligrosa con explosivos de alcance desconocido. Reitero, mantengan a todo civil…
Seeley masajeó el puente de su nariz, movimientos cortos y circulares. Rememorando lo ocurrido en el día.
—Agente —habló Lance—. ¿Algo más que desee agregar?
El hombre cerró los ojos, tratando de recordar cómo había ocurrido todo. El día había iniciado como cualquier otro, aún en puerta el caso de Anastasya Shilwakima: la muerta encontrada el día anterior como bandera en un mástil. Intentando omitir el mensaje de la radio intentó recordar otra cosa… nada.
Sólo sabía que Temperance, su antropóloga, era una de las rehenes de un pseudo maniático sexual. Sólo sabía que ése idiota tenía a mano el detonante de los explosivos; tenía conocimiento que si no actuaba rápido todo terminaría ahí…
—Todo culminó como debería —la voz de su colega lo sacó de sus pensamientos—. El agente logró detener al delincuente y yo resulté levemente herida.
—Muy bien —murmuró Sweets mientras hacía unas anotaciones en su carpeta—. En ese caso, ¿a qué debo la razón de su visita?
—Es Booth… —siguió la mujer—. Él ha mostrado indicios de ser posesivo para con mi persona, le disparó a un camarero en un bar la noche anterior por mostrar una expresión corporal de cortejo.
Seeley maldijo por lo bajo mientras Bones lo miraba intrigada; Sweets sonrió de manera suave, casi rayando en lo invisible mientras hacía más anotaciones antes de culminar la sesión con una plática de la moralidad (dando pequeñas insinuaciones —en cierta manera— sobre lo orgulloso que se sentía debido a que ya no ocultara su sentir para con la doctora Brennan).
La nota que ése día se hizo Lance le valió lo suficiente para ir a festejar con unos tragos. Su trabajo era magnífico.
Las sesiones siguieron, Sweets acumulaba mayor material para una próxima obra literaria, haciendo notas, observaciones de progresos. Una nueva bitácora. El día 16 de Noviembre Lance dejó la fecha de su agenda en blanco, no obstante se hizo una nota mental.
La pareja número 12 del archivero B no había llegado. Preguntar la razón de la manera más profesional posible, pidiendo detalles cuando descubran la verdad detrás de cada sesión.
Al fin y al cabo, ésas dos personas las consideraba la mejor familia que podía pedir. Siempre había una oportunidad de volver a ser feliz y Lance Sweets haría lo que sea para lograr sus metas para con ellos.
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Booth la besó con delicadeza, sin mucho apuro. Grabando en su memoria aquél momento con satisfacción. Deslizando sus manos por el cuerpo ajeno, memorizando con la yema de sus dedos cada porción de piel que le era proporcionada; besó, a manera de línea, desde sus pómulos hasta el inicio de la mandíbula. Succionando.
Disfrutando.
La movió, de tal forma en que ella quedara sentada en su regazo. Jugó un poco con su cabello para después seguir su camino por la espalda y llegar a la conexión del porta-bustos (1), desabrochándolo. Sintiendo cómo una corriente electrizante invadía su espina dorsal al sentirla reír contra su cuello.
La sintió besar su hombro izquierdo, lentamente. La abrazó, con ímpetu, sin dejar de proporcionar aquellas delicadas caricias.
—Todo está bien, Booth —le dijo al oído. El agente cerró los ojos y soltó un suspiro.
—Estuve a punto de perderte, Bones —soltó, débilmente, el hombre—. Sin saber qué hacer, con el tiempo en contra —la antropóloga besó su hombro nuevamente—. Pensé lo peor… Tuve miedo, Brennan. Miedo de no volverte a ver.
—Pero estoy aquí. En este momento —le susurró. Separándose un poco le hizo mirarle y le sonrió, como pocas veces lo hacía, llevando sus manos para remarcar el demacrado rostro por la preocupación de una riesgosa situación; el agente soltó el aire que nuevamente había acumulado, dejando que pequeñas lágrimas cayeran por sus mejillas. Bones juntó sus frentes, cerrando los ojos, dejando que llorara.
—Tengo miedo, Bones —musitó él—. Un miedo que jamás quiero volver a sentir.
—Estoy aquí y ahora, es todo lo que puedo prometer —concluyó la mujer mientras besaba sus labios.
Quizá en su próxima sesión con Sweets, ya que era muy seguro que la de hoy se hubiera perdido ya, éste le pueda explicar el porqué siempre repetía la misma pregunta.
'¿Son lo suficientemente felices para poder confiar en el otro?'
Bones siempre respondía de manera analítica sobre su compañerismo laboral con los pros y contras adheridos. Booth un tanto sentimental, siempre sonriente.
Era el día de hoy cuando veía una segunda interpretación a la interrogante, la antropóloga sonrió.
Temperance Brennan era feliz confiando en Seeley Booth
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Lamento horriblemente la demora pero la idea no salía :'c
Una chica, anónima, mandó un mensaje a mi tumblr y me dio una idea: propongan temas, qué quieren leer exactamente. Me refiero a que, bueno, digan por ejemplo: celos entre equiz y ye personajes o momentos lemmon, lol.
Desde ya, gracias por comentar.
(1) Brasier.
