¡Hola! Este capítulo ha sido resubido, debido a que le hice varios arreglos, gracias a un comentario que me hizo ver de nuevo el 2do capítulo del OVA, y fijarme mejor de las ocurrencias de posible Michi que pasaron! Específicamente, las partes que cambie son cuando Mimi llega con sus demás amigos y logra animarlos! Disculpen la ocurrencia, espero les guste, gracias por sus comentarios, especialmente el señalamiento que me hicieron arreglar este capítulo, otra aclaración que me gustaría hacer, es que si sigo con la misma historia, por lo que el beso y todo lo que ha ocurrido en capítulos anteriores no lo he dejado pasar (como disculpas también lo he colocado en el capítulo) Sin más que decir, disfruten el capítulo.


Capítulo 11

Encuentros

No es que no se le haya ocurrido antes, es que pensaba en la poca disponibilidad que Mimi tendría de asistir a su partido de futbol. Después de todo, se encuentra en Estados Unidos. Había pasado cierta cantidad de tiempo desde que no se lograron ver en persona, después de todos los años que han pasado, las veces que se habían reunido eran contadas con una sola mano.

Se impresionó al ver la iniciativa de Koushiro al invitar a Mimi, a sabiendas que se encontraba al otro lado de Japón, se preguntaba qué tan constantemente se mensajeaban, y se sintió algo molesto por no ser él mismo el de la iniciativa. Pero eso no evitaba que quisiera saber rápido la respuesta que daría Tachikawa.

Para sorpresa de ambos, respondió de manera rápida, aceptando ir a Japón, pero con la condición de que debían pagar su vuelo. Al Koushiro dar los detalles de los precios, casi se cae al suelo, pero bueno si eso debía hacer para ver a la chica que quería, no se podía evitar. Además, se sentiría muy bien si ella asistiera a su partido de futbol.


Mimi se sentía entusiasmada, ¡por fin regresaría a Japón! Eso era algo que estaba planeado desde un principio, por el trabajo de su padre, estaba por informárselo a sus amigos, pero Koushiro le había enviado un mensaje de invitación al partido de Futbol de Taichi, algo que en definitiva sería algo que no se quería perder, por lo que su vuelo a Japón se adelantaría unos cuantos días.

No le pareció nada extraño que Taichi no la invitara, pensó que quizá él estaría al tanto de todos los gastos que ella podría presentar sólo por verlo, y si tan sólo supiera que era lo que menos importaba, aun así ella podría bromear un poco, diciéndole que iría hacia Japón si él pagaba el vuelo.


Lo pensó mucho, ninguno de sus amigos, ni su hermana, podían ir a verlo al partido de futbol, además de Mimi, aunque se sentía feliz por esa parte, se sentía frustrado de no poder pasar más tiempo con sus demás amigos, por sus diferentes ocupaciones, cada día se sentía más lejano a ellos, y eso era algo que no quería que pasara, por lo que decidió enviarle un mensaje a Sora, quien era la persona restante en su lista de amigos que podía invitar.

—Pero que desorden tengo —Pensó para sus adentros mientras iba en su bicicleta hacia el partido de futbol.

Antes de comenzar el partido, algo inesperado había surgido, ¡había aparecido Kuwagamon! Taichi no podía quedarse de manos cruzadas, debía detenerlo, aunque él sólo jamás podría hacer algo, necesitaba a su compañero Digimon, Agumon. Aun así, nada evitó que Taichi se saliera del partido que aún no comenzaba para perseguir a aquél Digimon; pensando en todas las razones del que Kuwagamon haya aparecido.

Ver la ciudad destruirse era algo que no podía soportar, no sabía porque la situación le estaba doliendo más de lo necesario, quería detenerlo, pero no podía. Cuando estaba por sentir su final, apareció su compañero Agumon. La felicidad que sintió de poder verlo después de tantos años, era indescriptible, ahora si podía derrotar a Kuwagamon, aunque no predijo que se teletransportarían a Haneda, pronto, sorpresivamente llegaría el profesor Nishijima y lo ayudaría a llegar hasta allí.


—¡Por Dios! ¿Por qué no responde Taichi? —Se quejó Mimi quien venía llegando a Japón— Y yo que vine desde tan lejos… —Infló sus cachetes como niña pequeña, ¿no lo habrá olvidado? No, eso no podía ser, quizá había llegado un poco tarde y habrían comenzado, no podía ir a verlo si no sabía la dirección exacta. Giró su vista hacia la gran pantalla del aeropuerto, observando Haneda, y todos los desastres que estaban surgiendo— Debe ser eso… —Mencionó preocupada, sus amigos podían estar ahí, y necesitarían su ayuda, pero no tenía forma de llegar tan rápido, aunque pronto aparecería una chica misteriosa quien la conocía, y quien la llevaría a ese lugar.

Cuando logró llegar, todo había terminado, se alegró de que sus amigos ganaran, mucho más le alegró ver a su compañera Palmon después de tanto tiempo, y a sus demás amigos. La tensión que había provocado la pelea con Kuwagamon se había terminado, porque la chica rápidamente alejó todo estado de ánimo sombrío que tenía el grupo. Yamato no pudo evitar observar el cambio radical el Taichi, quien observaba fijamente a Mimi con una sonrisa, este se había comportado de manera muy extraña durante la batalla, notando que con la llegada de Tachikawa su ánimo se veía mucho mejor que antes, el portador de la amistad sonrió ante eso y se dispuso a observar a Mimi.

La chica, a pesar de todo lo ocurrido, hacía ver el lado positivo de las cosas, sacando sonrisas a sus compañeros, y hasta ofreciendo caramelos para animar a los Digimons, dando un aire más fresco a la situación, esa chica es la que había conquistado a Taichi.

Después de su reencuentro, llegó la hora de regresar, Mimi sintió la mirada de Koushiro, donde no pudo evitar hacer un comentario gracioso a su parecer, pero Taichi no lo había tomado de la mejor manera, más que todo cuando notaba que su amigo actuaba de manera extraña por la cercana presencia de Mimi, ¿de qué iba todo eso? Se preguntó. Aunque lo que había acabado de suceder no le daba tiempo de pensar en ello.

Cuando menos lo esperó, Koushiro había cambiado el tema, donde manifestó que Mimi había venido por el partido de futbol de Taichi, donde ella aprovechó para decirle que le pagara el vuelo, Taichi se había asustado, pero sabía que debía hacerlo, Mimi se rio ante su reacción, alegando que sólo era una broma e informando que se quedaría un buen tiempo por el trabajo de su padre, todos se sorprendieron por eso, Taichi sintió una gran alegría indescriptible.

Hace años había aceptado sus sentimientos por Mimi, no había olvidado todas las ocurrencias que habían pasado, así como los besos "accidentales"; pero esos sentimientos no los había manifestado a la castaña, tampoco es como si se dieran tantas oportunidades estando ella tan lejos, ahora que se quedaría un buen tiempo, sus oportunidades eran más posibles.

Sorpresa para él y los demás, que Mimi se encontraba en la preparatoria, cargando el mismo uniforme que ellos.

—Estudiaré en el primer año aquí —Informó Mimi con una sonrisa, por un momento Taichi sintió una gran felicidad—. En la misma clase que Koushiro —Eso había sido una noticia un poco amarga para Taichi, sabía que no debía desconfiar de su amigo, quien desconocía de sus sentimientos hacia Tachikawa, pero un joven enamorado no podía controlarlo tan fácilmente; sus pensamientos fueron interrumpidos por la chica que estaba al lado de Mimi, quien al parecer se avergonzó un poco cuando estornudó, Mimi había explicado que también era nueva; entonces la hora de ir a clases había llegado y a Taichi le costó cuando se separaron y ambos, Mimi y Koushiro se adentraron a su respectivo salón.

Cuando entró al salón, se encontró nuevamente con la chica quien acompañaba a Mimi, le pareció curioso cómo se le quedó mirándolo, no pudiendo ocultar sus aparentes nervios, y ahora que lo pensaba, recordó haberla visto cuando salía hacia su partido de futbol. Pero en ese momento muchas cosas estaban pasando por su cabeza, como para amargarla más con otros pensamientos de poca importancia a su parecer. El regreso de los Digimon, el regreso de Mimi, el extraño comportamiento de Koushiro, por último las discusiones con Yamato.

Ese día se reunirían los niños elegidos con sus respectivos Digimons para poder debatir sobre lo ocurrido; no pudo evitar observar cuando Mimi corrió a abrazar a Joe, aunque los aparentes celos con él habían cesado hace mucho tiempo, él sabía que la chica sólo lo veía como un amigo, además Joe estaba muy ocupado con sus estudios como para estar pendiente de tener una novia.

O por lo menos eso pensaba.

En la reunión Koushiro explicaba todo lo que había ocurrido, en orden detallado y preciso. Pero pronto los demás debatían sobre las noticias que regaban por todos los medios, televisión, radio, periódico, además de todo lo que hablaban las demás personas atemorizadas.

Taichi manifestó que había cosas que eran ciertas en esas noticias, aunque Mimi no pudo evitar quedarse callada, debía manifestar su lado positivo de la situación, después de todo, pudo haber sido peor. Más personas habrían salido heridas, y la ciudad pudo destruirse más. Yamato rápidamente le dio la razón, sosteniendo una discusión con Taichi.

Mimi se sintió preocupada por la extraña reacción de Taichi ante el problema, sentía que había cambiado algo, o que era una persona más consiente, había cosas en las que Taichi tenía razón para dudar, como también Yamato tenía sus razones para no hacerlo dudar más. Pronto ambos se irían, y Mimi para no sentir más la tensión de la situación, decidió invitar a salir para comer algo, donde Joe manifestó lo más destacante en toda la reunión.

Que tenía novia.

Hasta Koushiro paró de explicar por la sorpresa de aquélla noticia.


Taichi se veía distante, después de la conversación que sostuvo con el profesor, no tenía muchos ánimos de regresar a casa, así que sólo se quedó observando con Agumon en el atardecer, su compañero Digimon se veía muy preocupado por la manera en la que actuaba.

Pronto le comentaría a Agumon su gran problema, el miedo que sentía, las cosas que destruyó sin saberlo, no sabía ni porque hablaba de eso ahora, cuando era niño pensaba en el bienestar de todos, y no tenía miedo de enfrentarse a cualquier calamidad que pasara, entonces, ¿por qué ahora? No lo entendía del todo.

—¿Sabes? Siempre he querido confesarte algo, como mi compañero —Intentó cambiar el tema, Agumon lo observó curioso— Me gusta alguien.

—¿De verdad? Sí que has crecido, nunca pensé que te vería aceptan ese tipo de sentimiento.

Taichi rio un poco por el comentario de su amigo— ¿Por qué lo dices? Es algo normal.

—Ciertamente, más me sorprendería ver a Joe enamorado.

Taichi rio un poco más alto, siempre era animante charlar con Agumon.

—Y dime: ¿de quién se trata?

—De Mimi.

La sorpresa de Agumon no se hizo esperar, recordaba que cuando eran más niños, Taichi siempre buscaba molestar a Mimi, cosa que siempre conseguía, nunca imaginó que terminaría enamorado de esa misma niña.

—Qué cambio tan radical, ¿no? —Mencionó con cierta burla, es decir, de Sora a Mimi, habían muchos cambios de personalidad.


En otro lado, Mimi en compañía de Palmon terminaba por arreglar sus cosas en su respectivo lugar de su habitación, después de todo había traído mucha ropa nueva de Estados Unidos.

—Oye Palmon, hay algo que me gustaría confesarte —Mencionó la chica portadora de la pureza, su compañera la observó.

—¿Qué cosa Mimi? —Dijo mientras cerraba una de las gavetas ya llena de ropa.

—¿No dirás nada, verdad? ¡Es algo que he querido decirte desde hace mucho tiempo! —Dijo con cierta pena y nervios.

—¡Sabes que puedes confiar en mí! —Exclamó casi regañándola por no decirle rápido.

—Me gusta Taichi —Confesó de manera directa y rápida, Palmon casi se cae al suelo al escuchar tal noticia.

—¿De verdad? ¡Eso ha sido muy inesperado! ¿Desde cuándo? —Interrogó Palmon.

—Desde hace mucho tiempo, años… —Dijo apenada—, es que no hallaba como decírtelo, luego no nos vimos más y…

—Entiendo Mimi, es muy lindo de tu parte que me lo hayas dicho, ¿él lo sabe?

—¡N-no! No he podido confesarme, es que nos vemos muy poco, con eso de que vivía en Estados Unidos —Confesó Mimi mientras jugaba con sus dedos.

—¡Pero ahora puedes decirle! Estarás aquí un largo tiempo, ¿no? —Dijo emocionada Palmon— Que romántico, Mimi está enamorada —Dijo con cierto aire meloso.

—¡No podré confesarme con tantas ocurrencias y problemas! Además, Taichi se ve muy confundido… o más bien… perdido, no lo sé, siento que no es el mismo de antes, hemos hablado mucho por correo, casi no lo había visto en persona, ciertamente, siento mucha diferencia —Mencionó mientras se acostaba sobre su cama y observaba el techo.

Su amiga Palmon no perdió el tiempo y se acostó a su lado— No te preocupes, es Taichi, no nos defraudará, además, cuando todo esto se arregle podrás decírselo, me alegra que te guste un chico como él.

Mimi sonrió, su amiga Palmon siempre era buena compañía— Sí, es cierto.


Al día siguiente, después de Taichi desahogar todo lo que sentía a su amigo Agumon, se dirigieron a la oficina de Koushiro, donde todos se reunirían, a excepción de Yamato y Joe, quienes tenían otras cosas que hacer, pronto llegaría Mimi, sintiendo algo en el estómago cuando se acercó a Koushiro admirándolo y este al parecer muy animado. No sabía que pensar sobre ello, sólo que le incomodaba, todo estaría más tranquilo si supiera lo que pensaba Mimi.

En definitiva, debía saberlo, porque sus presentimientos y ansias se hacían cada vez más fuertes. Debía hablar con Mimi.


¡Espero les haya gustado! Nuevamente agradezco sus comentarios y apoyo, nos leemos luego! :D