Los personajes de Regular Show no me pertenecen, son propiedad de JG Quintel.

*

"¡No vayas a la luz, viejo! ¡No te vayas, amigo!"

Las lágrimas del mapache se deslizaban por sus mejillas al oír el largo ruido agudo que inundó aquella blanca habitación, siguió llorando en las sábanas del mismo color donde su amigo no abriría sus ojos nunca más. Sólo recordó a su jefe salir de allí llamando a los médicos, más que nadie, se sentía nervioso.

*

Sacudió su cabeza dejando atrás el recuerdo, sólo estaba allí, mirando su reflejo en el agua de la fuente, pero no estaría sólo por mucho tiempo; otra silueta se dibujó en el agua, el mapache sólo pudo fruncir el ceño.

"¿Qué haces aquí, Benson?" Secamente dijo. Acto seguido, la máquina de chicles intentó hablar, pero audazmente, el mamífero lo interrumpió. "Tú no tienes que decir nada. ¡Más si eres el culpable aquí!"

El mamífero le dirigió una mirada fría, sin sentimiento. Benson pudo notar los ojos irritados del mapache,sabía que había llorado por mucho tiempo; siguió observando al mapache que sólo tocaba el agua formando pequeñas olas en la fuente, hasta que le dio valor de abrir su boca.

"Rigby, yo…" Suspiró. "Más que nadie, lo siento muchísimo…jamás pensé que esto llegara tan lejos, sé lo que es perder a un amigo."

"Tú no sabes nada… ¿Por qué, Benson? ¿¡Por qué!? Oh, no espera, ya lo sé! ¡Era algo fácil para tí matarlo y poder reemplazarlo!

La máquina de chicles negó. "¡Nunca haría una cosa así, Rigby! ¡Es increíble! ¡Vengo hasta aquí sólo para tratar de hablar contigo y a arreglarlas, y lo que recibo a cambio es la respuesta de un frío corazón de un mapache!"

"Un lo siento no devolverá a Mordecai." El mapache, harto, se dirigió a la enorme casa dejando a la máquina de chicles atrás.

Un lo siento no devolverá a Mordecai.

Esas palabras hacían eco en su mente, zumbando como abejas molestas, él lo pasaría por alto…pero no podía. Veía a través de la ventana como se ocultaba el sol para darle paso a la noche; sólo suspiró. ¿Podía vivir para siempre con esa culpa? La respuesta era un gran no. No pensaba más allá que el cerrar de los ojos del aviar encontrándose con la mismísima muerte. Aún no entendía el porqué de dejarse llevar a las "puertas del cielo" y lo peor de todo, que sólo él lo causó. Era algo tan repentino…de la nada, el arrendajo lucía mucho más desgastado en su última visita; sintió un nudo en la garganta.

*

Cabizbajo oyó el pequeño gemido que salía por parte del aviar a lo que llamó su atención.

"¿Benson…?"

El mencionado alzó su mirada viendo al plumífero azul. "¿Sí…?"

"Dame la mano, ¿quieres?" Débilmente mencionó; Benson obedeció, rápidamente, el aviar apretó su mano, cosa que no le dio mucha importancia. "Debes sentirte extraño teniendo tu mano contra la mía, ¿no?"

La máquina de chicles sólo se encogió de hombros. "Olvida eso…" Respondió.

"Bueno…Benson, sé que cada vez estoy más cerca de despegar de aquí, así que…creo que aún me debes algo."

Benson sabía de lo que hablaba. "Mordecai, sí…Soy tu amigo."

El aviar sonrió debilmente. "Ya lo sabía…¿Sabes? A pesar de que puedas que sea gritón y mandón, no eres un mal amigo para ser sólo el jefe."

La máquina sólo sonrió escuchando al arrendajo seguir hablando.

"Vaya…pero a pesar de ello, te respeto, no sólo por que seas el jefe, te respeto por eso y mucho más-"

"-Ni que fuera el mejor…" Interrumpió Benson.

"En fin…no te voy a señalar como el causante de mi morir, sólo fue un accidente y lo entiendo más que nada…"

"¿Morir? ¡Tú no vas a morir!"

Intervino la máquina, acto seguido, el aviar dejó de tomarle la mano llevándosela a su pico mientras tosía. "Sí, Benson, estoy muy mal…¡Me siento mal! Ya no hay más que hacer."

"Es algo increíble que te dejes vencer tan rápido." Benson frunció un poco ceño. "¡Piensa en los que están preocupados por ti, todo el parque están preocupados por ti!"

Un silencio inundó aquella habitación blanca que sólo el aviar miraba a su jefe de reojo, éste sólo suspiro levantándose de su asiento dirigiéndose a la puerta, pero se detuvo antes de devolverle una mirada al arrendajo.

"Mordecai…sólo piénsalo, ¿quieres?" Abriendo la puerta y cerrándola tras sí dejando al aviar sólo en la habitación.