Día 10: En el camino encontramos una iglesia abandonada, Morgan tiene un ritual, coloca una bala, una golosina y una pata de conejo sobre el altar, enciende unas velas y comienza a orar. Me gusta observarlo por alguna razón me hacen sentir como si estuviera en mi hogar. Encontré una biblia, el salmo 91 vs 5 – 10 estaban marcados en el.

Día 11: El invierno se aproxima, tengo días buenos y malos, sueños raros, voces y dolores de cabeza insoportables, sigo totalmente nula con respecta a mi vida pasada, tengo largas charlas con Morgan sobre la caída, el tiene teorías extrañas sobre la ira de Dios y el apocalipsis.

Día 12: Hemos recorrido largos kilómetros las primeras nieves comenzaron a caer, eso hace que esos muertos caminantes sean más lentos, Morgan, también me ha enseñado que es indispensable desconfiar de los vivos.

Días 18 Hace 6 días que estamos refugiados en este lugar con Morgan, es una especie de tienda para niños, encontré algunos pañales, una cuna y ropa de niño, se me hace extrañamente familiar siento como si alguna vez un bebé hubiese dependido de mi, pero… ¿Cómo? Apenas tengo 19 años, quizás fui madre? No lo sé.

*Daryl*

Nadie se atrevía a hablar sobre lo sucedido con Daryl, el estaba completamente cerrado a cualquier tipo de contacto, Carol y Rick estaban constantemente rodeándolo pero dándole espacio suficiente para que no se sintiera presionado.

Carol ingreso a la habitación con un plato de sopa caliente, era su amigo y debía cuidar de él, en ese momento lo escucho repetir con claridad el salmo 91 o por lo menos parte de él

-No quise interrumpir, no sabía que rezabas…

-No lo hacía. Dijo esquivando la mirada y llevándose el pulgar a la boca intentando comerse las uñas como es su costumbre.

-Me pareció oírte

-TE DIJE QUE NO LO HACIA, TE VOLVISTE IDIOTA CAROL?

-Ella está aquí? Volvió a insistir Carol.

-No sé de que hablas. Se alejó nervioso mientras escuchaba con claridad la voz de Moonshine

-Daryl, es normal por lo que estás pasando. Todos pasamos por eso alguna vez. Insistió Carol a sabiendas de que Daryl era un animal salvaje herido capaz de arrancarle la piel de un mordizco.

-Tu no, tu fuiste sometida y luego no fuiste capaz de ser una buena madre, las niñas rubias y tu no se llevan verdad Carol? –Carol trago saliva al oírlo, no podía creer lo que escuchaba sus ojos se llenaron de lagrimas pero no dejo de mirar a Daryl que se frotaba la cabeza nervioso como intentando evitar escuchar a alguien más.

-"¡Oye! Esa fue buena, primero Sofia, luego lizzie y Mika, ahora Beth… Si yo fuera Rick, no dejaría que se acerque a la pequeña Judith."

-Se que no lo dices consciente que estás pasan...

-DEJA DE QUERER HACERME CREER QUE ENTIENDES MI DOLOR, YO NO ELEGÍ PERDER A BETH. NO ENTIENDES MI DOLOR, NO LO ENTENDERÍAS JAMÁS. SI YO FUERA RICK NO DEJARÍA QUE TE ACERQUES A JUDIE.- Carol no soporto semejante acusación y solo atino a salir desesperada de la habitación- OYÉ RICK, NO DEJES QUE CAROL SE ACERQUE A JUDI, CADA VEZ QUE ELLA ESTÁ CERCA UNA NIÑA RUBIA MUERE! Comenzó a gritar Daryl desde la habitación y dio un portazo.

-Sigues aquí.

-¿Dónde sino? Respondió la voz que lo acosaba.

-No deberías estar aquí.

-Nop, pero ya ves, aquí me tienes.

-¿Cuánto tiempo más estarás rondándome? Quiero estar solo. No lo entiendes?

-Eso – Respondió ella mirándolo directo a los ojos- solo tu puedes responderlo.

-Tengo que tratarte como a Carol para que te vayas?

-Di lo que quieras, no puedes herirme, tu me hiciste…- Daryl, volvió a inspirar profundamente mientras intentaba atar sus cordones.

-¿Sabés? Cuando cortas profundo, lastimas los tendones y pierdes sensibilidad. Murmuro Moonshine sentada frente a el.

-No temerás el terror nocturno, Ni saeta que vuele de día, Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
Caerán a tu lado mil, Y diez mil a tu diestra Mas a ti no llegará. Ciertamente con tus ojos mirarás Y verás la recompensa de los impíos.Porque has puesto a Dios, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación, No te sobrevendrá mal.- Daryl sintió la mano de Moonshine acariciarle la sien.

-Ese es el salmo 91. Sr. Dixon.

-Lo sé… Beth me lo enseño…