Disclaimer –Esta historia es un trabajo de S'TarKan y se puede encontrar bajo el titulo de 'Harry Potter and the Nightmares of Futures Past'. Los personajes son de J.K.R.

Disclaimer – This F.F is the hard work of S'TarKan and I have his permission for this translation. If you have any question all you have to do is e-mail me.

Enjoy.

OoOoOoO

Harry Potter y las Pesadillas de un Pasado Futuro.

Chapter 11: Un Atrevido Rescate.

Harry se despertó para encontrarse así mismo yacer en su cama totalmente vestido. Comenzó a levantarse y rápidamente notó que había sido un gran error. Sentía dolor en todo su cuerpo.

Merlín, ¿Qué me hizo ahora? Se preguntó.

Su brazo izquierdo estaba definitivamente roto, pero aún así no podía mover ni el brazo ni la pierna de ese lado. Sentía como si un montón de agujas perforaran su lado izquierdo. El tratar de mover su cabeza a la izquierda le trajo una nueva oleada de dolor. Los ojos de Harry se aguaron incontrolablemente y el aire se centro en sus pulmones. El luchar por un respiro también le hizo notar varias costillas que tenía rotas. Se limpio los ojos con la mano derecha, la que aun podía mover. Noto que la mordida de Doxy en su brazo se veía hinchada y enojada, y el centro se veía púrpura, ya casi negra.

¿Qué tanto estuve desconectado de este mundo? Se pregunto.

Mirando abajo sin mover la cabeza pudo ver la luz de la tarde a través de sus cortinas y entre las rejas en su ventana.

¿Cómo pudo ese maldito instalador poner rejas en mi ventana y no notarme yacer aquí? Pensó ultrajado.

Entonces notó que la ventana estaba cerrada y las cortinas corridas de tal forma que no se pudiese ver nada adentro.

De acuerdo, han pasado varios días desde entonces. ¿Es sábado o domingo?

Aunque su brazo derecho aún estaba móvil comenzaba a doler más y más. Lo dejo caer a un lado, pero la mordida de doxy aún quemaba. El adormecimiento de su lado izquierdo era aún más alarmante.

Debería haber tratado de correr, o al menos luchar. Tener al Ministerio presentándose para romper mi varita era preferible a morir por una paliza. Pensé que se detendría después de unos golpes como lo hacía antes.

Harry alcanzó con su mano derecha entre el colchón y el sumiere. Suspiro y sus dedos tocaron la suave madera de su varita.

Puedo lanzar varios hechizos en rápida sucesión, pensó. Eso debe traer a alguien corriendo. Y si Vernon se enoja por las lechuzas, lo hechizaré.

La punta de su varita, en cambio, quedo atrapada en algo mientras Harry la sacaba, y la varita se le cayó y rodó por el suelo debajo de la cama. Y por el sonido parecía que a una buena distancia. Harry suspiro.

Es qué nada me puede salir bien, ¿cierto? Pensó en un raro momento de auto compasión.

Por un momento pensó en ir a buscarla, pero su lado izquierdo probablemente ya era un peso muerto. Tomo un suspiro vació. Iba a tener que esperar que los hermanos Weasleys vinieran a chequearlo como antes. Con algo de esperanza, las rejas en la ventana les darían una pista. A parte de sentir un gran dolor, Harry se sentía perturbado al ver como las cosas se salieron de control. Había demostrado mucha rabia e independencia el verano pasado, y había tratado de actuar demasiado suave este verano. Vernon nunca lo había dejado tan mal antes, y comenzaba a preguntarse que tanto daño había causado. Se suponía que los Magos eran mas resilientes que los Muggles, pero la creciente parálisis de su lado izquierdo sugería que algo estaba empeorando.

También tenía hambre, y estaba increíblemente sediento. También necesitaba usar el baño. No parecía que ninguno de esos asuntos iba a hacer atendidos con prontitud.

Harry no estaba consciente de haber dormitado, pero cuando miro otra vez a la ventana parecía que afuera esta oscuro. Sabía que tiempo había pasado por que su pierna y mano izquierda estaba totalmente adormecidas. Parecía que había algo mojado debajo de su cuello, pero no podía estar seguro. La mordida en su brazo derecho comenzaba a oler mal, y se dio cuenta de que había perdido el conteo de ciertas funciones corporales.

Ahí fue cuando Harry comenzó a preguntarse si estaba durmiendo.

Ese pensamiento hizo que su corazón se acelerara. Aún había mucho por hacer. Voldemort aún estaba afuera y sólo era cuestión de tiempo antes de que regresara. Trato de concentrarse en que necesitaba hacer. ¿Podía tratar de aparecerse en algún lugar por ayuda? Pensó en el lobby de San Mungo. Las preguntas que iba a hacer no importarían si el no estaba ahí para arreglar las cosas. Aún el Ministerio era mejor que nada. Trato de imaginar el lobby del hospital en su mente pero sus pensamientos estaban muy dispersos. A este punto a penas podía sentir su magia.

Lentamente metió su mano bajo su almohada, su cuerpo se sentía como si estuviese todo enyesado. No quería volver a moverse saco la bufanda que Ginny le hizo debajo de la almohada, o al menos el final de ella.

Lo acerco a su rostro y trato de esperar.

Otra vez fue aclamado por la oscuridad.

Harry abrió los ojos cuando escucho un sonoro ruido. Una rápida llamada en la oscuridad el aire se enfrió y sudor bajaba por su rostro. Sus ojos estaban hinchados y apenas podía abrirlos, pero sus ojos estaban relativamente bien.

Pudo oír el motor encendido de un auto.

"¿Estas seguro—"

"—de que tenemos la dirección correcta?"

"—y no acabamos de—"

"—sacar las rejas-"

"—de la casa de un inocente muggle?"

"Ya cállense los dos, Dijiste que esta es la numero cuatro, así que aquí es donde vive Harry. Pudimos ver a las personas de las otras ventanas y esas no eran Harry."

"Lo que sea—"

"—pequeño Ronniekins."

"Miren ahí esta Hedwig. Esa es su lechuza, estamos en el lugar correcto. ¿Harry?" llamo Ron.

Harry trato de hablar, pero lo mejor que pudo manejar fue susurrar un gemido. Por sus ojos medios abiertos, pudo ver una figura sobre el.

"Merlín, Harry ¿que te hicieron?" pregunto la figura con shock evidente en su voz.

"¿Ron?" manejo decir Harry algo mas fuerte esta vez. Su garganta estaba tan seca que sentía raspar algo cada vez que hablaba.

"Busque sus cosas," dijo otra voz. Sonaba como uno de los gemelos.

"Estoy buscando. Tengo su correo y su lechuza, ¿Dónde esta su baúl?"

"¿Harry?" dijo Ron inclinándose así él. "¿Dónde esta tu baúl? Vamos a sacarte de aquí, amigo."

"Bajo las escaleras… varita… bajo la cama."

"De acuerdo, lo voy a buscar. Fred busca su baúl debajo de la escalera. Y mantente en silencio."

"En un segundo, Ron, Tengo que abrir este cerrojo," dijo uno de los gemelos.

Hubo un pequeño chirrido y la puerta se abrió lentamente.

La figura reapareció, inclinándose más cerca de Harry. "Ya tengo tu varita," susurro Ron. "Cuando traigan tu baúl nos vamos de aquí ¿hay algo mas?"

"Agua," manejo decir Harry mientras pestañaba y podía ver mejor.

"De acuerdo," gruño Ron antes de desaparecer otra vez, regresando con un vaso de agua del baño. Harry trato de levantarse con su brazo derecho, pero ni siquiera podía moverse.

"Espera un poco," dijo Ron. "Estas bien mal," le puso la mitad del agua en el posillo de Hedwig y con cuidado le dio agua a Harry. Harry tomo lo que quedaba cuidadosamente. Nada que había tomado antes había sabido tan bien.

"Tengo su baúl," dijo un susurro cerca de la puerta.

"De acuerdo; guarden eso y abrab las puertas traseras," siseo Ron mientras se inclinaba sobre Harry. Tomo la bufanda que resalia del borde la cama de Harry, la doblo y la guardo en su bolsillo. Miro hacia abajo frunciendo el ceño.

"Okay, todo esta adentro—"

"—saquemos a Harry de aquí."

Ron levanto la mano hacia los gemelos mientras apuntaba a Harry. "Mobilicorpus," dijo en voz baja. Harry dejo salir un suspiro de alivio mientras su cuerpo se levantaba, de la cama.

"¡Maldición Ron –"

"- acordamos -"

"—que no habria nada de magia!"

"¡Ahora de verdad-"

"—estamos en problemas!"

"Cállense los dos," gruño Ron mientras levitaba a Harry por la ventana. "Esta realmente herido, Tengo miedo de hasta moverlo, pero no lo voy a dejar un minuto mas con esos Muggles."

Ron maniobro cuidadosamente a Harry al asiento trasero. Pero aun hubo algunos movimientos que llevaron lágrimas a sus ojos y casi lo hicieron desmayarse. Afortunadamente el asiento trasero estaba lo suficientemente expandido para que Harry se estirara. Ron puso una manta sobre el que olía mal.

Harry aun sentía mucho dolor, y se sentía realmente tenso, pero al menos sabía que no iba a morir en ese cuarto.

"¿Creen que debamos llevarlo directo a San Mungo?" pregunto Ron.

"¿Conoces el camino?"

"—porque nosotros no."

"Llevémoslo donde mama. Si ella no puede ayudarlo, puede usar el Flu," sugirió Ron.

Adormilo por unos momentos, pero se despertó otra vez cuando tocaron suelo.

"¿Tienen alguna idea de lo preocupada que estaba?" escucho la voz de una mujer que comenzó despacio pero llego a un volumen impresito. "¡Afuera toda la noche! ¡Ni una nota ni nada! Podrían haber chocado, ustedes—"

"¡Mamá! ¡Grítame todo lo que quieras, pero mira a Harry primero! Esta realmente herido," grito Ron.

Harry estaba levemente conciente de que la puerta trasera fue abierta. Una silueta oscura apareció en la temprana mañana. Escucho un gesto sorprendido y fue arrancado de ahí.

"Chicos, vayan adentro y quédense ahí. Mantengan un ojo en su hermana."

Sintió una suave mano en su hombro y gimió cuando un repentino movimiento se lo llevo.

Molly Weasley no podía recordar estar tan preocupada por sus hijos. Para el tiempo en el que el Ford aterrizo ya estaba muy preocupada. Los gemelos siempre habían sido algo salvajes, pero esto era malo hasta para ellos. Y cuando envolvía a Ron era aun pero.

Las expresiones de sus rostros eran totalmente sombrías, y tenia la idea de que estaban en pero problemas de los que sabia. Así que estuvo algo sorprendida al ver que Ron la interrumpió, lo que nunca hacia cuando estaba siendo sermoneado. La expresión enferma en su rostro fue suficiente para que se detuviera y abriera la puerta del auto.

Casi vomito ante lo que vio. El mejor amigo de Ron había sido totalmente golpeado, y por el olor que venia del auto, había sido dejado así por unos cuantos días. Bajo la manta para ver un moretón masivo e hinchado en el cuello del chico. Eso hizo que se decidiera. Envió a los chicos adentro y gentilmente agarro a Harry de los hombros. Los ojos verde esmeralda del chico se abrieron cuando los apareció a ambos en el lobby de San Mungo.

Normalmente Molly Weasley odiaba Aparecerse. Siempre la hacia sentir algo extraña, así que prefería usar el Flu. La Aparición con otra personas era notablemente mas difícil para ella, así que se tomo un momento para organizar sus pensamientos. En ese tiempo varios Sanadores estaban sobre Harry. Su jerga era totalmente técnica, pero por el tono se sus voces sabia que sus heridas eran bastantemente serias. Cuando uno menciono informar al Auror en turno, Molly pregunto donde estaba el Flu más cercano que pudiera encontrar.

"Señora, nos gustaría que se quedara por aquí. Van a haber algunas preguntas que necesitaran respuestas."

"Solo necesito llamar a mi esposo; no tengo intención de abandonar al chico," dijo con firmeza. El sanador la dirigió a la sala de espera al lado del lobby.

Molly metió la mano en su delantal y dejo un Knut en la fuente al lado de los polvos Flu. Saco un poco y lo tiro al fuego. Cuando las llamas se volvieron verde dijo, "Oficina de Misuse of Muggle Artefacts.(N/T: Sorry por esto, pero no me acordaba como se traducía en español y sólo tengo los libros en idioma original) ¿Arthur, estas ahí?"

Después de un momento la cabeza de su marido apareció en el fuego. "Casi termino, Anoche tuvimos nueve redadas y el papeleo es increíble. ¿Puedes creer que Mundungus Fletcher trato de hechizarme? No creí que hablara en serio ¡pero hacerlo!"

Molly dejo salir un suspiro, "Arthur, Ron y los gemelos se adelantaron y fueron a buscar a Harry."

"¿Buscarlo? ¿Pero cómo? Oh no, ¿no usaron el…?"

"Lo hicieron, pero eso no es importante ahora mismo. En este momento estoy con Harry en San Mungos."

"¿Con Harry?"

Molly presiono sus labios. Su esposo había estado despierto toda la noche, así que no podía impacientarse con el en este momento. "Arthur, si hubiésemos esperado hasta el viernes para ir a buscarlo, no creo que hubiese sobrevivido," dijo con una pizca de amargura. Ella no le había querido creer a Ron cuando hablaba de 'esos horribles Muggles' ni tampoco su esposo. Y estaba agradecida de que sus hijos mostraran algo más de iniciativa. "Creo que los Aurores van a querer hablar con ellos de cómo encontraron a Harry. ¿Puedes pasar por La Madriguera a buscarlos? Supongo que Ginny se puede quedar con los Lovegoods, El tiene una hija de su edad."

La expresión de su marido era sombría, pero asintió y las llamas volvieron a su estado natural.

Cuando regreso al lobby la recepcionista la dirigió a uno de los cuarto de tratamiento. Afuera de la puerta había un hombre alto de color con la cabeza afeitada y un aro dorado en una oreja. Sus túnicas eran de un corte conservador, hecho de una tela azul que casi parecía negra.

Le asintió a Molly y extendió su mano," Kingsley Shacklebolt, señora. ¿Entiendo que usted trajo al chico?"

"Sí, bueno, mis hijos lo encontraron," dijo Molly sintiéndose extrañamente orgullosa.

"¿Dónde fue eso?" había sacado un pequeño libro y estaba escribiendo en el.

"Supongo que rescatarlo es la palabra precisa. Él vive con sus guardianes, su tía y su tío. Y yo no le creí a Ron cuando decía lo horrible que eran esos Muggles con el."

Kingley dejo de escribir y la miro detenidamente. "¿Quiere decir que sus tíos le hicieron esto?"

Molly trajo y su estomago dio una vuelta. "Sí, creo que lo hicieron. Hacia tiempo que no escuchábamos de él, y mis chicos se preocuparon y fueron a buscarlo." Noto que los ojos del Auror no habían abandonado su rostro ni por un momento. "Mi esposo fue a buscar a los chicos. Yo no quise esperar por el Flu, el - estaba tan mal herido," Molly lucho para aguantar las lagrimas.

¿Por que no lo chequeamos antes? Se pregunto así misma por enésima vez.

"Necesitare hablar con ellos, tan pronto como lleguen," dijo el Auror Shacklebolt suavemente.

La puerta a la sala de espera se abrió y Arthur entro seguido de Fred, George, Ron y Ginny. Arthur no pudo mirarla a los ojos.

Mientras el Auror hablaba con los chicos, Molly empujo a un lado a su marido. Miro a su hija, Ginny observaba los procedimientos silenciosamente, pero sus ojos estaban abiertos por el shock. "Qué esta haciendo ella aquí," susurro.

"Ella ya lo sabia, Molly," susurro Arthur de vuelta. "Escucho regresar a los chicos y les saco la historia completa. Estaba bastante sorprendida y rehusó quedarse en cualquier lugar."

"Arthur, este no es un buen lugar para que ella este – el, bueno él esta –"

"Golpeado hasta casi morir, por la manera en la que los chicos lo describieron," dijo Arthur suspirando. "Ella esta tan molesta como tu y no pude dejarla con nadie mas en este momento. Percy se ofreció a quedarse en la casa en caso de que llegue alguna lechuza."

"Supongo que es para mejor," suspiro Molly. Sabía que su esposo no podría rehusarse a las lágrimas de su pequeña hija.

"Si todo esta bajo control aquí, necesito hacer otro viaje." Dijo Arthur de repente.

Molly frunció el ceño. La expresión de su marido se había oscurecido. Una expresión que su propia madre había llamado endemoniadamente enojado. No podía recordar verlo así de enojado desde la guerra. "Arthur ¿A dónde vas?" dijo suavemente.

"Necesito hablar con Albus," dijo y comenzó a caminar hacia la sala de espera de la entrada. Molly dejo salir un suspiro y camino hacia donde estaba su hija y saco un poco de cabello de su frente.

Arthur Weasley era un hombre fácil de tratar por naturaleza. No quería ir por la vida mirando en menos a quien lo pasara a llevar o inadvertidamente se metiera en los suyo. Algunas personas pensaban que eso significaba que no se defendía a si mismo. Sabía que algunos de sus colegas en el Ministerio pensaban que era un poco Macabeo.

Él solo prefería guardar su ira para aquellos que de verdad la merecían.

Ni siquiera había visto a Harry. No lo necesitaba. Escuchar a su esposa y a sus hijos ocasionalmente hablar sobre el en la cena le pintaba un retrato suficiente. Sabía que su hijo menor se sentía algo sobrepasado por sus hermanos mayores, pero estaba sorprendido de que no envidiara la fortuna o la fama del Niño-Que-Vivió. En vez, tendía a preocuparse de la seguridad de su amigo. Cierto, el chico siempre tendía a meterse en problemas, pero Arthur aun estaba orgulloso de la lealtad de su hijo.

Hablando brevemente con sus hijos esa mañana pintaba un retrato muy diferente. Había un vació en sus ojos que le tomo un momento en identificar, al menos hasta que pensó en la guerra. Una parte de su inocencia había desaparecido para siempre después de ver lo que le habían hecho a su amigo sus propios familiares.

Arthur siempre había estado fascinado por los Muggles. Cuando era joven se maravillo de que las personas pudieran sobrevivir sin magia. Cuando ingreso a Hogwarts, se anoto a la primera clase de Estudios Muggles impartida. Estaba sorprendido de las maneras en las que usaban la tecnología para hacer cosas que los Magos tomaban por sentado. En vez de ver sus discapacidades, él siempre los vio como personas normales.

¿Pero que tipo de personas le harían eso a un niño? ¿A su propia sangre? Para el era impensable, y se encontró pensando en formas que no le gustaban. ¿ eran los Muggles no tan diferentes? ¿O se había estado engañando así mismo?

Arthur cerró la puerta de la sala de espera y suspiro profundamente. Una vez fuera de la vista de su esposa y su familia se sentó por un momento en una de las sillas. Se restregó los ojos y bostezo suavemente. Había pasado toda la noche en vela, y su mente no estaba totalmente clara. No había duda de que habían algunas familias mágicas que había hecho lo mismo, sino peor. Él no podía juzgar a todos los Muggles basado en el comportamiento de algunos, pero tenia tanto que hacer antes de descansar. Con un suspiro se levanto de la cómoda silla y camino a la chimenea.

Cuando el fuego ardió verde, dio un paso adelante diciendo. "Las Tres Escobas," en voz clara.

Arthur uso la camina de Hogsmeade al castillo para despertarse y para aclarar sus pensamientos. El sol dañaba sus ojos, pero el frío aire mañanero era vigorante.

Cuando entro al Gran Comedor, encontró que los profesores acababan de terminar su desayuno.

"Sr Weasley, ¿que lo trae por aquí tan temprano el la mañana?" los ojos del director mostraban un poco de sorpresa.

"¿Si pudiera tener un momento de su tiempo, profesor?"

Arthur pudo sentir que los ojos y la expresión del hombre mostraban rastros de cansancio. "Ciertamente," dijo mientras empujaba la silla lejos de la mesa. El anciano lo guió hacia su oficina sin murmurar otra palabra. Pronto, estaban sentados y Arthur negó cuando le ofreció un caramelo de limón.

"¿De qué trata esto, Arthur?" pregunto Dumbledore quietamente.

"Bueno, tiene que ver con Harry Potter y sus parientes," respondió Arthur calmadamente.

El anciano lo miro por un instante. Arthur imagino que esta no era la dirección en la que esperaba llevar la conversación. "Se que tu hijo mas joven es amigo del chico, y Harry ha expresado que no se lleva bien con sus familiares, pero te aseguro…"

"¿No se lleva bien? ¿Albus, estás loco?" Arthur tuvo que detenerse así mismo de gritar las palabras. "¡Al chico le pegaron casi hasta matarlo! En este momento esta en San Mungo, si mis hijos no hubiesen roto media docena de reglas para ir a verlo ahora estaría muerto."

Hacia muchos años que Arthur conocía a Dumbledore, pero nunca lo había visto sin palabras. Después de un momento, el anciano mago pareció componerse, "Simplemente eso no es posible," susurro. Abruptamente se volvió y consulto uno de los instrumentos plateados de sus estantes. "Nadie a perturbado las protecciones en la casa y a sus habitantes," dijo en voz alta frunciendo el ceño.

"Albus, te estoy diciendo, esto no fue hecho por alguien de afuera, fueron ellos. Fue herido días atrás, y ellos lo dejaron en esa cama."

El profesor lo miro, "Harry me ha… dejado saber sus sentimientos sobre su tratamiento en los Dursleys. Me tome el tiempo de visitar a su tío a su lugar de trabajo. Descubrí que las cosas no estaban yendo bien, dado el de cosas que se habían dicho, y por que el Señor Dursley detesta grandemente las cosas que no considera normal. Yo… tome las medidas necesarias para asegurar la seguridad de Harry este verano, pero parece que algo salio terriblemente mal."

Arthur miro al hombre que lo había guiado a él y a otros en la lucha contra Voldemort durante la última guerra. "Usaste un Hechizo de Memoria, ¿no es cierto?"

"No me siento orgulloso de haber hecho eso, pero era necesario mantener a Harry a salvo durante el tiempo en que no esta en Hogwarts, especialmente ahora que esta ganando la atención del Mundo Mágico. Hay extensas protecciones alrededor de los Dursleys y en su casa."

"¿Pudo alguien haber buscado al tío de Harry en su trabajo como tu lo hiciste? ¿Pudo alguien hacerlo puesto bajo la Maldición Imperius?"

Otra vez Dumbledore miro sus instrumentos. "No. Alguien aplicándole una maldición, sobre todo una Imperdonable hubiese sido detectado," el profesor se detuvo mirando al espacio.

"Que tal si usaron magia y no una maldición," pregunto Arthur lentamente. "¿Qué pasaría si alguien repentinamente removiera tu encantamiento?"

Dumbledore dejo salir un suspiro de resignación. Por un momento, se veía casi… derrotado.

Arthur sintió una puñalada de lastima, pero la ignoro. "De acuerdo," dijo repentinamente. "Bueno, creo que esta claro que ese ya no es un lugar seguro para el chico."

"Estas en lo correcto," acordó Dumbledore cuidadosamente. "A lo mejor un guardia puede ser asignado ahí para observarlo directamente."

"Al parecer no me entendiste, Albus," dijo Arthur con frialdad. "El chico no puede regresar a tal ambiente. No es seguro ni saludable, y es una maldita maravilla que no este loco."

"Arthur, ellos son sus guardianes legales. Hay leyes que deben ser obedecidas."

"Hay un Auror tomando declaraciones de mis hijos en este momento. Cuando termine aquí voy a ir a hablar con Amelia Bones y no tengo ninguna duda de que haya dificultad para programar una audiencia de custodia. Dudo que los Durslesy se molesten en aparecer. Hasta entonces el se quedara con nosotros – eso es, después de que sea dado de alta en el hospital."

El director se tenso, "No creo que eso sea aconsejable."

"Tu noción de la vida de hogareña para un chico de doce años deja mucho que desear," replica Arthur en un tono formal que usualmente reservaba para audiencias legales.. "Si deseas formar un asunto, siempre podemos involucrar a la prensa."

"Te das cuenta de que tipo de publicidad le haría eso a la Acta de Protección Muggle, ¿cierto?"

"He pasado seis meses tratando de pasar esa ley, estoy totalmente conciente de que mis esfuerzos serán detenidos si el publico se entera de que el Niño-Que-Vivió era abusado por sus parientes Muggles. También recuerdo haber sido sermoneado en como siempre tenemos la decisión de hacer lo que es fácil y lo que esta bien. " Albus lo miro y Arthur se sintió algo culpable. Había seguido a esta legenda mágica sin cuestionar durante la guerra, ¿Quién era él para cuestionar ahora el juicio del hombre? Arthur se sentó bien en la silla. Varias personas en San Mungo dependían de él para hacer lo correcto y no los iba a defraudar. Ese era quien era él.

"Últimamente han habido muchos accidentes," dijo el director en un tono resignado. "Están sucediendo cosas que ni siquiera yo comprendo, y alguna de ella parecen suceder alrededor del joven Harry Potter. Espero que no llegues a lamentar tu decisión."

"La única cosa que lamento es no actuar antes," dijo Arthur levantándose de su silla.

Harry se despertó y estaba sorprendido de encontrarse libre de dolor. Al menos relativamente libre. A penas podía mover su mano izquierda, pero era una vasta mejoría sobre el adormecimiento que antes había experimentado. Todo lo que podía ver era el blanco techo sobre su cabeza. Trato de mirar abajo, pero su cuello no lo dejaba. Le tomo un momento notar lo que tenia alrededor del cuello apretando su mandíbula.

"Ah, esta despierto, Sanador Stanhope."

Un hombre de mediana edad con cabello gris y ojos amables entro al campo de vison de Harry. "Ah. Trata de descansar Harry. La pasaste bastante mal y necesitas darle tiempo a las pociones para que funcionen."

"Cuello duele," manejo decir Harry. Estaba avergonzado pero agradecido cuando una pajilla fue llevada a sus labios, Tomo un gran sorbo mientras el sanador asentía.

"Sí, indudablemente estas deshidratado, Tu pero herida fue un golpe en el cuello. Hubo algún daño de nervios, pero eventualmente te recuperaras, Solo trata de descansar. Tienes que tomar otra dosis en dos horas, así que tienes tiempo para una siesta." Harry sintió como una mano tocaba su hombro y el rostro se fue.

Las luces eran tenues, pero Harry no tenia ganas de dormir. Si hubiese sido físicamente capaz se hubiese pateado así mismo. Había desestimado demasiado la rabia de Vernon. Recordaba la primera vez que había vivido ese día – Tía Petunia le había pegado con un sartén en la cabeza después de que asustara a Dudley. Pero esta vez su tío casi lo había matado. Uno o dos golpes eran necesarios para calmar a Vernon cuando estaba enojado, pero en vez, esta vez le había pegado lo mas fuerte que podía, rompiendo huesos. Para el tiempo en que Harry se dio cuenta de que el hombre estaba actuando enserio, estaba demasiado herido para defenderse así mismo.

Harry sabía que no solo era culpable de desestimar la ira de su tío. Estaba esperando que las cosas pasaran como antes mientras que tratara de no tomar decisiones que las cambiaran. Esperaba que Vernon lo encerrara en su cuarto como la última vez, ignorando los signos de su dura bienvenida a casa. Su conocimiento futuro le había dado una fácil victoria sobre Quirrell al final del año de clases. Pero ahora había crecido muy dependiente de ella y casi murió por ello.

Por más que estuviese enojado con los Dursley, mas enojado estaba consigo mismo. Su estupidez casi le costo la vida. Estaba tratando demasiado en caminar derecho con las expectaciones de todos, temeroso de elevar las sospechas de Dumbledore o Snape. Tratando de mantener un perfil bajo y de no renunciar la protección de la última magia de su madre casi lo mato. Y sin él, Voldemort eventualmente tendría carta blanca para un reino de terror. La mayoría de los que se preocupaba no durarían mucho bajo dicho régimen.

Demonios, si usar su varita y hechizar a su tío hubiese sido mejor. No hubiese destruido su varita sin una audiencia… aunque se preguntaba su le hubiesen creído sin usar Veritaserum. Hacerle la pregunta equivocada bajo los efectos del suero resultaría en que jamás volviera a salir del edificio del Ministerio.

Los que tal si comenzaron a multiplicarse y a correr en su mente, así que Harry suspiro profundamente y cerro sus ojos tratando de descansar. En vez, algo que había leído en uno de sus libros de psicología comenzó a molestarle. Había sentido algo de culpa por la muerte de la familia Dursley en el futuro. ¿Era su reclutancia a ocuparse de las cosas de una manera más agresiva algún bizarro intento de sentencia? ¿Estaba esperando que Vernon no resultara un gran bastardo esta vez?

No era agradable preguntarse si uno tenia una fibra destructiva en su propia naturaleza.

Al final, Harry lo dejo como un mal trabajo. Había sido estupido, y simplemente no lo iba a hacer otra vez. En el futuro, si llegaba el momento de preservar el status quo o preservarse así mismo, iba decir al diablo con las consecuencias.

Harry cerró sus ojos y trato de dormir.

OOoOoOoOoO}

Iba a postear este capítulo el viernes pero no creo tener suficiente tiempo para hacerlo ese día. Puede que suene algo raro (y no sé si a alguien más le ha pasado) pero siento que ahora que esto de vacaciones de invierno tengo menos tiempo…

Bueno, qué más da… Antes de despedirme quería recomendarles unos libros que leí el fin de semana pasado, la Serie The Mediator de Meg Cabot… Son unos libros geniales, eso sí les gusta ese tipo de libros. Afortunadamente soy una lectora rápida porque leí los 6 de esa serie y 5 de otra en un fin de semana y no descuide ninguna de mis obligaciones… Me trajo recuerdos de cuando leí el último libro de HP. Mi hermana me lo compró un montón de semanas antes y el 21 de julio espere todo el día para que llegara… esas tres horas y media que me demore en leerlo se me hicieron eternas…

Espero que les haya gustado y nos vemos en dos semanas más

Bye

Próximo capítulo: Haciendo la baraja Mungo.