Buenas. Como esta parte es siempre la misma,me meteré de lleno en la historia y ya hablaremos más luego.
CAPITULO 11.
Hanabi se volvió al oír una voz llamándola.
Intentó enfocar la vista entre la gente que la rodeaba y el torrente de lágrimas que corrían por sus mejillas como si hubiera abierto algún grifo y le resultara imposible volverlo a cerrar.
Vio como alguien se acercaba a ella,pero seguía sin poder enfocar bien.
Aun tenía firmemente agarrada en su mano la foto de la nueva familia de aquella mujer que había ido a visitar,casi sin ser consciente de ello.
A lo mejor se la había llevado consigo para nunca olvidar el daño que le había hecho y lo feliz que ahora estaba sin ella en su vida,para recordarse que había más niños en el mundo con su mismo color de ojos ,pero que nunca podría llamar hermanos.
Quien fuera el que la hubiera llamado,ya se encontraba frente a ella, donde colocó una mano en su hombro,haciendo que esta alzara la vista de su mano,con la foto agarrada y arrugada,hasta la alta figura.
Se limpió las lágrimas con el dorso de la mano y lo miró, evitando las enormes ganas que tenía de lanzarse a sus brazos y seguir llorando allí,ya que esa acción ocasionaría que este se transformara en una calle llena a rebosar de gente y eso si que no iba a ser nada bueno.
Se dejó guiar por aquella mano en su hombro hasta un banco cercano,donde unos árboles les proporcionaban algo de intimidad sobre los demás transeúntes,que caminaban hacia sus quehaceres sin reparar demasiado en ellos.
-¿Qué te ha pasado?.¿Por qué estas así?-le preguntó su acompañante.
Ella se tragó las lágrimas que pugnaban( A: significa que luchaban,combatían...) por volver a salir.
Este,sin decir nada más, agarró la foto que ella aun tenía firmemente agarrada en su mano y le echó un vistazo,soltando un hondo suspiro,entendiéndolo todo.
-¿Para esto había vuelto tu madre?.
-Por favor,no la llames así -murmuró ella,mirando el suelo,intentando que el mundo a su alrededor dejara de derrumbarse de una maldita vez, sin conseguirlo demasiado.
-De acuerdo. Lo siento-murmuró él.
Y se hizo un silencio entre ambos que ninguno de los dos intentó romper. Simplemente se quedaron allí sentados mientras Hanabi hacia todos sus esfuerzos para tragarse las lágrimas y colocar todo aquel suceso en algún lugar lejano de su mente donde ella estuviera segura que no regresaría jamás.
-No quiero tener que borrarte los recuerdos sobre algo como esto,pero...te afecta demasiado. ¿Seguro que estas bien?.
Hanabi asintió despacio,aspirando el aire y mirando el cielo,despajado,donde una nube pequeña y blanca pasaba con calma de vez en cuanto.
-No te preocupes, Hatori. Poco a poco voy asumiendo estas cosas. Por lo menos,esta vez me ha prometido que me dejara en paz.
El nagual del dragón se volvió a mirarla,pero no comentó nada más sobre el asunto.
Si ella no quería hablar,no iba a ser él el que forzara la situación.
Estaba en la ciudad por que quería ir a la librería a recoger un libro que había encargado. Y,de repente, había visto pasar a Hanabi echa un mar de lágrimas,sin chocarse con alguien solo por que la gente se quitaba de en medio al verla en aquel estado.
Lo más seguro que hubieran pensado al verla llorando de esa forma era que estuviera embarazada.
Pero,claro, la gente no conocía su historia familiar.
Él la conocía solo por que los chicos le habían llamado asustados cuando había quedado en estado de shock ante la reaparición en escena de la madre de esta.
Pero...viendo aquella foto que ella había tenido agarrada,estaba más que claro por que aquella mujer había vuelto.
Remordimientos de conciencia y para hacerla saber que tenía otra familia.
¿Esa mujer estaba en sus cabales?.¿A quien en su sano juicio se le ocurría aparecer despúes de 10 años para informarle de aquello?.
Dejó de pensar en temas que no le incumbía y se dedicó a mirar al cielo para dejar pensar con calma a Hanabi para que supiera que iba a hacer a continuación o si tenía que llevarla de vuelta a casa, ya que no era bueno que estuviera sola en su estado.
-¡Hanabi!.¡Hatori!-oyeron ambos gritar a alguien.
Cuando los dos alzaron la cabeza, vieron a Kyo correr hacia ellos, con pinta de que ya llevaba un buen rato corriendo de antes,y se colocaba ante ellos,respirando con dificultad y apoyándose en las rodillas para tomar oxigeno.
-Kyo...¿qué haces aquí?-le preguntó Hanabi, que ya parecía más centrada y no se le notaba tanto el episodio por el que había pasado.
-¿Qué te ha hecho tu madre?-le preguntó este a su vez, haciendo que los dos se sobresaltaran.
¿Cómo se había percatado de que había ocurrido algo?.
-Has estado llorando-le dijo este,señalando sus ojos.-A mi no me puedes engañar.
Esta se los tocó,como si allí hubiera un cartel que pusiera``Atención. Peligro de inundación´´, pero no encontró nada de eso.
Hatori,sin embargo,se puso en pie,volviéndose hacia Kyo,dejandole su sitio junto a esta.
-Yo debo irme ya, así que la dejo bajo tu cargo.
Este asintió,muy solemne y Hatori se marchó,despidiéndose de ellos con un gesto de la mano.
Kyo y Hanabi se quedaron allí solos, ambos en silencio uno al lado del otro, sin saber que hacer o que decir, así que el nagual del gato se dejó caer en su asiento junto a ella,demostrando que estaba aun más cansando de lo que parecía.
-¿Me has seguido?-le preguntó esta.
-No he tenido por que. Nos dijiste el hotel y el número ayer cuando leíste la carta-le respondió este, absolutamente calmado como el que sabía que no había hecho nada malo.-Además,te he visto salir esta mañana y sabía que nada bueno iba a salir de esto, así que, aquí estoy. Te vi entrar en el hotel, pero,como esperaba fuera,cuando saliste corriendo,te perdí entre la gente y te he estado buscando por los alrededores.-Observó la foto que Hatori le había dado antes de irse.-Siento mucho no haber llegado antes.
-No pasa nada. En realidad,no debería estar tan sorprendida. La gente como ella solo puede dar ese tipo de sorpresas. No podía esperar otra cosa-le dijo, luciendo esa sonrisa tan claramente falsa que ponía cuando su madre entraba en escena.
Pero Kyo cogió su mano firmemente,haciendo que ella volviera la cabeza sorprendida hacia su persona,y le dijo:
-Puedes llorar todo lo que quieras,¿vale?. Yo voy a estar aquí contigo.
Fue como si el maldito grifo se hubiera reventado de nuevo.
Las lágrimas comenzaron a brotar de nuevo,pero ahora también le arrancaron profundos gemidos de dolor desde el interior del pecho ,desde tan adentro ,que casi le dolía llorar de aquella forma.
Y así permanecieron,ella llorando como si le fuera la vida en ello y el nagual del gato a su lado, con su mano firmemente agarrada,mirando enfadado a todos aquellos que miraban mal a Hanabi o cuchicheaban entre ellos cuando la veían al pasar.
…...
Una de las personas que les observaban no estaban allí simplemente por que viera a Hanabi llorar, si no que había un motivo más para ello.
Sin embargo,evitó acercarse a ellos de momento y solo se dedicó a seguirles cuando ambos se pusieron en pie,cuando la muchacha ya parecía mucho más calmada.
La figura no pudo evitar sonreír.
…...
Cuando Hanabi y Kyo llegaron a casa, Yuki les salió al encuentro en la entrada y se les quedó mirando,a la espera de que alguien empezara a hablar y le explicara lo que había pasado, pero también se percató de los ojos llorosos que la chica llevaba.
-¡¿Qué es lo que ha pasado?-preguntó,alarmado.
Pero Hanabi solo alzó la mano y le dedicó una sonrisa, ahora sincera.
-No te preocupes. No pasa nada. Para celebrar que esa mujer a salido definitivamente de mi vida, voy a preparar algo muy rico para comer,¿si?.
Pero antes de que consiguiera llegar a la cocina, Kagura salió a su encuentro en el pasillo.
-¡Hola,Hanabi!.¡He venido a visitaros!.
Kyo no pudo evitar ponerse tenso,con la cara algo contraída,pero Hanabi sonrió y se lanzó a abrazarla.
-¡Cuanto tiempo sin verte!. Ya se te echaba de menos.
-Bueno...es que he tenido que hacer cosas-le dijo Kagura,abrazándola a su vez.-Pero vine en cuanto terminé para veros a vosotros...-Y miró a Kyo como si se hubiera encendido una luz en lo más profundo de su ser.-Y también para ver a mi querido Kyo.
Este trato de huir,pero se encontraba en el pasillo, sin posibilidad de huida,ya que la puerta se encontraba vigilada por Yuki y tenía a Kagura justo en frente,corriendo hacia él.
Obviamente,el abrazo que esta le proceso por poco no le sacó todos los huesos del cuerpo, pero Kyo ya tendría que estar más que acostumbrado a ello,ya que ella siempre reaccionaba del mismo modo al verlo.
Hanabi se rió sin problemas y Yuki no pudo contener una sonrisa cuando vieron esto, a pesar de que el nagual del gato estiraba los brazos hacia todas direcciones, como si buscara un lugar al que poder agarrarse y huir del amor de la nagual del jabalí,pero,que era totalmente inútil que ni siquiera lo intentara.
Alguien llamó a la puerta en ese momento y Yuki,que era el más cercano a esta, fue a abrir, abriendo los ojos con sorpresa al ver la figura que había frente.
-¿Maestro?.
A la mención de esa palabra,toda la habitación se quedó inmóvil y mirando la puerta, con Kyo en una postura ridícula y cara seria.
-¿Shishou?-murmuró el nagual del gato momentos antes de que Kagura lo soltara y,al perder el equilibrio,acabara tirado por el suelo.
-Ya veo que aun le tienes el mismo cariño a Kyo, Kagura -le dijo este,sonriendo cordialmente.
-Puede pasar-le invitó Hanabi,ya que se sentía incomoda viéndolo de pie ante la puerta.
Este hizo una breve inclinación hacia ella en agradecimiento y entró en la casa, descalzándose en la entrada.
Kyo,que aun estaba sorprendido en el suelo, se puso en pie de un saltó e hizo un saludo formal a su maestro.
Y este simplemente le acarició el cabello con ese cariño paternal que salia de él y que no podía evitar de ningún modo, haciendo que a los ojos del gato acudieran las lágrimas, pero se las tragara, sabiendo a quien tenía al rededor.
Tras revolver durante unos momentos más el cabello de su hijo(por que,dijeran lo que dijeran, era su hijo), se volvió hacia Hanabi, que estaba de pie y mirándole frente a ellos.
Sabía que Kazuma era más alto que Kyo,pero...ahora que lo tenía delante, de verdad se daba cuenta de lo alto y lo joven que parecía ser aquel hombre.
-Tú debes de ser Hanabi,¿verdad?-le preguntó él.
A lo que ella asintió rápidamente y consiguió una nueva sonrisa por parte de este.
-Te agradezco que estés cuidando de Kyo todo este tiempo-le dijo, dirigiendo una respetuosa reverencia hacia ella.
-¡No...no...no tiene por que agradecerlo!.¡Para mi es un placer!-exclamó Hanabi, avergonzada y devolviendole la reverencia.
-¿Podemos hablar a solas durante un momento nosotros 3?-le preguntó este, ahora más serio haciendo que el aire a su alrededor cambiara.
-Claro. Por supuesto-le contestó ella rápidamente, indicándole el salón.
Este asintió mientras él, Kyo y Hanabi entraban.
Mientras,para concederles más intimidad, Yuki cogió a Kagura y le pidió que le echara una mano con su huerto, a lo que ella aceptó mientras lo seguía y miraba hacia el salón un momento, preocupada, antes de salir al patio de la casa.
-Verás..-comenzó Kazuma cuando ya se hubieron sentado y dijo que no quería nada de beber por el momento.-Te agradezco mucho que acogieras a Kyo aquí en tu casa cuando a penas os conocíais de nada,pero...siento que no es lo correcto,por que no sabes todo de él y...
-Si te refieres a que se transforma en un gato anoréxico enorme...eso ya lo sabía.
Kazuma la miró fijamente, sorprendido.
-¿Cómo...has dicho?.
-Que sé en lo que se transforma Kyo. Mira.
Y antes del neutro en aquella conversación pudiera mediar, Hanabi le quitó la pulsera, haciendo que reapareciera entre el humo como el espíritu del gato vengativo.
-¡Oh,Dios mio!-exclamó Hanabi,haciendo que Kazuma observaba con atención su reacción.
-¡Kyo,se me olvido decirte que te quitaras la camiseta antes!.¡Ahora esta toda destrozada!-se lamentó la chica, cogiendo los jirones rotos de lo que había sido una de las camisetas favoritas de Kyo.
-Pues haberlo pensado antes de quitarme la pulsera sin avisarme siquiera-le contesto este.
Hanabi,molesta por que no había forma de coser la camiseta y que siguiera sirviendo para usarla, le echó un brazo al cuello de el gato, acercando su cara al rostro de este.
-Es que no había caído en que eso pasaba, gato anoréxico.
-Pues haber caído antes, larguirucha.
Las discusión de ambos siguió un poco, sin percatarse del rostro de Kazuma, el cual estaba con los ojos abiertos a más no poder, observando como aquella chica miraba,hablaba y tocaba la figura de Kyo bajo aquella forma como si no fuera nada, algo que él y,tal vez muchos, no habían visto nunca.
-Si no llevaras la pulsera seria mucho más fácil. Nos ahorraríamos un montón de dinero en camisetas-le dijo Hanabi, cruzándose de brazos.
-¡¿Y como quieres que salga con este aspecto a la calle,loca?.
-Ahora hay razas de animales tan mezcladas que surgen formas que nunca se han visto. Podríamos salir a la calle diciendo que eres uno de esos y que te estoy sacando de paseo-le dijo esta, tan tranquila, con una sonrisa en los labios.
-Ya no te hablo-le contestó este, volviendo la cabeza hacia otro lado.
Esta,viendo que de verdad estaba molesto, lo abrazó.
-Vengaaa. No me digas que te has molestado por esa tontería. Ya sabes que era una broma.
Este siguió mirando hacia otro lado, falsamente indignado.
-Si sabes que yo te quiero mucho y no te haría eso.
Ante las palabras`` yo te quiero mucho´´, el gato abrió los ojos de golpe, cosa que no pasó desapercibida a Kazuma, y la trasformación fue desapareciendo poco a poco. Pero, cuando ella se dio cuenta de eso e iba a soltarlo, se transformó en el pequeño gato naranja de siempre, quedando aun entre los brazos de Hanabi.
Kazuma carraspeó,captando la atención de los dos,que se centraron en él.
-Así que,aun sabiéndolo todo, ¿aceptas a Kyo tal y como es?.
-Por supuesto-aseguró esta sin más,como si fuera la cosa más normal del mundo.-Kyo sigue siendo Kyo, tenga el aspecto que tenga-. Observó al pequeño gato naranja que aun tenía en brazos y sonrió con malicia.-Aunque yo lo prefiero con esta forma-dijo,apretándole contra ella y restregando sus mejilla con la de él,que se removió,fingiendo que estaba molesto de ello,pero visiblemente avergonzado, algo que tampoco pasó desapercibido a la atención del maestro.
-Me alegro mucho de saber eso. Desde pequeño, Kyo a odiado que la gente lo viera bajo esa forma, incluso aunque fuera un miembro de los 12 signos.
-Es algo normal después de que le viera Akito y le dijera lo que le dijo-contestó esta, ahora más seria y dejando a Kyo en su regazo,que la miró con sorpresa.
-Si te transformas en algo como``el espíritu vengativo del gato´´y viene alguien y te dice que eres asqueroso,es normal que quieras que nadie te vea bajo esa forma. Akito siempre le gusto molestar a todo el mundo y no pensaba desaprovechar su oportunidad con Kyo.
-¿Cómo sabes que paso eso?-le preguntó Kazuma,interesado.
-Simplemente lo sabe. Sabe muchas cosas sobre los Sohma-le dijo Kyo.
Kazuma asintió,viendo que Hanabi no tenía la intención de decir nada más.
-¿Y...solo a venido hasta aquí para decirme eso?-le preguntó ella.
-No. En realidad venia a ver como estaba mi...digo,Kyo.
Ella notó como el cuerpo del gato en su regazo se tensaba.
-Diga claramente que es su hijo-le dijo ella al maestro,dejándolos a los dos sorprendidos.
-¿Cómo?-preguntó Shishou.
-Que diga que es su hijo. Sé que siente a Kyo como tal,pero no lo dice por que le oyó decir a Kyo a sus profesores que usted no era su padre.
El gato alzó la cabeza hacia él.
-¿Es eso cierto?.¿Me oíste?.
Este asintió, mirando la mesita del café.
-Pero Kyo no lo dijo por que usted no fuera digno de ello,si no por todo lo contrario. Aun no se sentía así mismo lo suficientemente digno para que usted pudiera llamarlo hijo y que se sintiera orgulloso de él.
-¡Pero...si yo ya estoy orgulloso!-exclamó,haciendo que Kyo lo mirara fijamente.-No es el mejor estudiante del mundo,pero se esfuerza y puede sacar sus estudios adelante. Es muy fuerte y aprende todo lo que le enseño,disfrutando de ello. Es un buen chico,amable,alegre...
-Pare,pare-le dijo Hanabi sonriendo.-Eso ya lo sé. Esto parece una entrevista para casarlo.
-¿De verdad piensas eso de mi,maestro?-le dijo Kyo, aun en su forma de gato, caminando hacia él mientras este asentía.
-Por supuesto que si. Además, cuando tú eras feliz, yo también lo era. Casi desde siempre sentí desde el fondo de mi corazón que tú eras mi hijo.
Este,al carecer de brazos,no pudo abrazar muy bien a su maestro,pero este lo hizo suficientemente fuerte por los dos.
-Yo...siempre creí que...eras el mejor padre que podía haber,maestro.
Ante esas palabras, Kazuma abrió los ojos de golpe,los cuales se habían llenado de lágrimas, y abrazó aun más fuerte a Kyo contra él en el preciso instante en que este recuperaba su verdadera forma y Hanabi volvía la cabeza,intentando centrar su atención en la puerta.
-Voy a buscar...algo de tu ropa-dijo,poniéndose en pie y saliendo del cuarto, siendo consciente que a lo mejor ninguno de los dos la habían oído.
Y se dirigió al patio,donde Kagura y Yuki estaban sacando alguna de las plantas de este que ya habrían crecido lo necesario.
-¿Donde están el gato estupido y el maestro?-preguntó el nagual de la rata.
-Ahora mismo están hablando.
-¿Todo va bien?-preguntó Kagura, visiblemente preocupada.
Hanabi le dirigió una sonrisa tranquilizadora.
-Si. Todo va de maravilla.
Fin del capitulo 11.
Como siempre, Caigdimo Potter 1998 muchas gracias por leer tan rápido el capitulo y enviar tu review. Akito va a tener que salir más veces ya que,a fin de cuentas,es el malo de la historia. O mala. Con este tipo nunca sé si hablar en masculino o femenino,por eso lo llamo indefinido. La leyenda de la maldición si que es algo triste,pero en el fondo es muy bonita,ya que querían que su amistad durara aun a pesar de los años y aunque acabara siendo una maldición.
Ya puedes quedarte tranquila, Cai,por que la madre de ella no va a volver a aparecer, así que puedes matarla cuando quieras. Solo apareció para decirle eso a su hija por que su otra familia prácticamente la obligó a buscarla, así que saca a Cuchi y...a por ella!.
Sobre quien iba a estar llamando a Hanabi cuando la vio corriendo...ni yo misma lo sabía cuando lo escribí,ya que lo hice casi sin pensar. Lo más obvio hubiera sido que fuera Kyo desde el principio,pero resultaba demasiado simple y,de todas formas, necesitaba que Hatori tuviera que ir a la librería por que...¿recordáis con quien se vuelve a reencontrar allí?.
Por supuesto que te ayudaré a matar a Akito. Me cae super mal y me pareció horrible que tuviera un final feliz con Shigure cuando le había hecho tanto daño a los miembros de los 12 signos y a cuantos le rodeaban. Y por Yuki no sufras ,que dentro de poco tendrá a su pareja.
Sobre los cumpleaños felices...yo simplemente preferiría que no me cantaran nada. Es muy vergonzoso. Aunque lo de soplar las velas me parece bien.
Bueno... como siempre decir que enviéis review si os gusto la historia o no,¿de acuerdo?.
Besos y nos seguimos leyendo.
Bye.
